lunes, 11 de febrero de 2008

El DKV Joventut recupera su estatus tras ganar la Copa en Vitoria ante el Tau

Los jugadores del DKV Joventut festejan su victoria ante al mirada de Aíto -EFE.

“El riesgo en nuestro juego es fundamental”, sintetizó Aíto, el técnico que ha vuelto a hacer grande al DKV Joventut. La Copa del Rey de Vitoria, ganada al Tau 80-82 en una final excelente y dramática a partes iguales, es un premio más que merecido para el equipo que mejor juega de España. Es un éxito que corresponde en gran medida a Rudy Fernández, icono del club badalonés, que anotó 32 puntos y fue nombrado MVP del torneo con 21'6 puntos de media en los tres encuentros. Con permiso de Marc Gasol Rudy es el jugador más desequilibrante de la Liga.

Lleva la Penya tres temporadas muy buenas. Los dos últimos años incluso llegó al quinto partido de semifinales de la Liga ACB, que perdería contra el campeón. Primero Unicaja, después, Real Madrid. Un título menor como la FIBA Cup, logrado en 2006, y dos Ligas catalanas (2005 y 2007) eran su única recompensa. Nada que ver con las dos Ligas y la Copa de Europa logradas a principios de los noventa. Nada que ver con la Copa del Rey de León en 1997, ganada al Cáceres tras remontar 17 puntos. Ahora por fin, el DKV Joventut es otra vez grande tras su octava Copa.

Los dos triples de Jagla

No fue sencillo el triunfo para el grupo de Aíto, privado de su juego alegre y de transiciones rápidas durante la primera parte. El DKV Joventut desperdició sus dos primeros ataques con unos pasos de Sonseca y un robo de Splitter. Si se adelantó 2-8 fue por la efectividad desde lejos, primero con dos triples de Jagla y después con un tiro exterior de Sonseca.

El DKV Joventut no volvió a anotar ningún triple hasta el descanso y eso que lo intentó hasta 16 veces, casi siempre en posiciones forzadas. El Tau era superior en defensa y Pete Mickeal se había convertido en una garrapata para Rudy, que no lanzó hasta transcurridos cinco minutos. En su primer tiro vio a escasos centímetros la cara del jugador estadounidense, que siempre salía vencedor en sus uno contra uno.

Mickeal y McDoland

Aíto se vio obligado a reservar a Rudy (sólo cuatro puntos en el primer cuarto, con dos tiros libres). El escolta internacional estaba desquiciado con Mickeal, que iba camino de MVP. También estaba jugando su mejor partido de la temporada Will McDonald, más próximo al pívot autoritario de Estudiantes que al jugador blando y sin convicción en el que se ha transformado desde que juega en Vitoria.

El DKV Joventut se parecía más a una colección de participantes de un concurso de triples que a un equipo de baloncesto. Muy mal asunto, especialmente si el rival es superior en los rebotes. Así que el Tau, con tiros cercanos y sencillos, casi le dobló (28-15 a los 16’40’’ tras un triple de Prigioni). Era el castigo justo para el conjunto catalán.


Reacción de Rudy

Hacía un par de minutos que Rudy había vuelto a la pista por Barton. El DKV Joventut necesitaba los puntos de su estrella como fuese. Rudy ya no defraudó y anotó ocho en los últimos tres minutos de la primera parte. También es verdad que los jugadores del Tau le facilitaron el trabajo: se perdieron en protestas y faltas personales. Empezó el caos Muoneke, que cometió una salvaje antideportiva sobre Sonseca. Lo consolidó Mickeal, que aplaudió al árbitro por pitarle una personal sobre el propio Rudy y se ganó una técnica. Jugada de cuatro puntos para el escolta mallorquín y su defensor, al banquillo. Mejor imposible. Una penetración de Mallet, incisivo en ataque y buen director, puso el 33-30 al descanso.

“Tras el descanso han tenido que jugar veinte minutos en zona. Si no llega a ser por eso creo que podíamos haber ganado”, resumía Prigioni. La zona, con variaciones constantes, no supuso problema alguno para Splitter, futuro NBA, que encontró el espacio necesario para penetrar por el centro e ir a la línea de personal. Hasta 11 puntos anotó el pívot brasileño en el tercer cuarto. Tampoco tenía excesivas dificultades para sumar Rakocevic. Mientras, la respuesta del DKV Joventut continuaban siendo los triples (ahora sí que entraban, tres en el período) y Rudy, que brillaba con o sin Mickeal en pista.

Popovic, recambio

El conjunto de Aíto jugaba realmente con un jugador menos: Moiso estaba despistado y fallón y tan sólo tenía energías para protestar. Fue una suerte que el pívot francés cometiese su cuarta personal sobre Teletovic. Su sustituto, Popovic, suele aprovechar los pocos minutos que tiene. El cinco aportó cierta seguridad y anotó sus dos primeras canastas, que permitieron a su equipo afrontar el último cuarto con una mínima desventaja (58-55).

El epílogo fue excelente, a la altura de las grandes finales. El DKV Joventut se puso por delante 62-64 a 5’45’’ tras anotar tres tiros libres Rudy, que forzó la cuarta personal de Mickeal. Un triple de Mallet y un palmeo del impagable Popovic ampliaron la renta del conjunto catalán: 64-69 a 4’40’’.

Al Tau le bastó Teletovic para remontar esa desventaja. El ala-pívot croata anotó dos triples consecutivos y una entrada y firmó el 72-71 a falta de 3’12’’. Se puso por delante de nuevo el DKV Joventut con un tiro de tres de Jagla y una penetración de Rudy, 74-76 a 2’21’’. Pero respondió Teletovic con otro triple a 1’25’’ (77-78). Perdió la pelota Ricky, también Prigioni y el propio Ricky botó y botó, hasta casi agotar la posesión. El base argentino se vio obligado a hacerle falta al joven base, que no erró los dos tiros libres. Teletovic falló su primer triple y Mallet recuperó un rebote decisivo. El DKV Joventut vuelve a ser grande.

2 comentarios :

CALIGULA dijo...

Buenisimo el blog. Me gustaria linkearlo en nuestra seccion "deportivos". Si te va un intercambio visitanos y confirma.

Saludos de Buenos Aires.

Karlos dijo...

Me encanta leer las crónicas sobre baloncesto muy bien escritas y perfectamente descriptivas de lo que han sido los partidos.
Enhorabuena a DKV que ha jugado una gran copa del rey y además con jugadores sacados de la cantera como claves de la victoría y jugando de forma espectacular tanto en ataque como en defensa.