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viernes, 29 de febrero de 2008

Triunfo contundente del Barça ante un rival escogido para superar por fin los 70 puntos

Lakovic, en la imagen ante Jaaber, anotó 17 puntos, 12 en el último cuarto -EFE.

Que el Barça llegue a 70 puntos en un partido tendría que ser algo tan obvio como incuestionable. Pero ahora alcanzar esa cifra digna de una final o de un equipo sin recursos se ha convertido en una pequeña gran proeza. No lo había logrado el conjunto azulgrana ni en el último partido de Dusko Ivanovic, ante el Iurbentia Bilbao en la Copa, ni en los cuatro primeros de Xavi Pascual. Acabó consiguiéndolo a la sexta oportunidad con Gianluca Basile como máximo anotador (19 puntos) y ante un rival que parecía escogido para la ocasión: el Lottomatica de Roma (86-57). Un grupo que más allá de correr (si le dejan) y de tiro exterior no tiene más.

Hasta 51 rebotes, una barbaridad, capturó el Barça ante el grupo de Jasmin Repesa, que se pasó más de nueve minutos sin anotar, entre el final del primer cuarto y el epílogo del segundo. Un balance inadmisible para un equipo de élite. Aunque tampoco hay que quitarle méritos a la defensa local, la mejor del Top 16 de la Euroliga con tan sólo 63'67 puntos recibidos de media. El Palau se está acostumbrando a ver la defensa zonal, especialmente 2-3. La táctica funciona de momento: el equipo es líder del grupo G con dos victorias, como el CSKA de Moscú.

Rival previsible

No tendrá el Barça un encuentro más sencillo esta temporada. El Lottomatica es un equipo demasiado previsible: sin juego interior, basa su anotación en los contraataques y tiros lejanos. Difícilmente esa fórmula puede comportar grandes logros. Sí le funcionó al conjunto italiano para ganar en Barcelona en la primera fase, pero para repetir aquel triunfo necesitaba un rival nefasto y un gran acierto en los lanzamientos de tres. No pasó ni una cosa ni otra.

El grupo de Repesa sólo anotó cinco triples, uno tan sólo en la primera parte y lanzó nueve tiros libres en todo el partido (por 30 de su rival). Hasta los 16'55'' no fue a la línea de personal el Lottomatica, lo logró su mejor mejor jugador, Daniel Hawkins.
Sin duda el escolta norteamericano, cinta blanca en la cabeza y rastras minúsculas, se siente cómodo jugando contra el Barça, ante el que ha conseguido sus dos mejores puntuaciones en la competición. En el encuentro de vuelta de la primera fase anotó 22. Esta vez sumó 18.

Mejores minutos de la temporada

Hawkins, con 13 puntos casi consecutivos entre el final de la primera parte y el inicio de la segunda, fue capaz de cambiar por momento el sino de un partido que parecía sentenciado desde el primer cuarto, en el que el Barça jugó sus mejores minutos de la temporada, a la altura de los partidos ante rivales de prestigio como Real Madrid, Tau o DKV Joventut. Funcionaba el juego intentior y sobresalía Basile, que anotó 11 puntos en el primer período, tantos como el Lottomatica (27-11). En minuto 11, tras un triple de Roger Grimau, hasta ocho jugadores azulgranas había anotado.

Pero este Barça, aunque suene a tópico, es así. Pasó de un parcial de 23-0 a favor (39-11 a los 16') a irse al descanso con una renta muy inferior tras un parcial de 0-12 (41-23). Hawkins era principal valedor de la reacción visitante.


El mismo guión


La segunda parte empezó exactamente igual que como concluyó la primera. El Barça jugaba tan rápido como podía, pero la velocidad sin criterio y con ansiedad acaba convirtiéndose casi siempre en un déficit. Así que Hawkins continuó anotando con cierta facilidad y anotó seis puntos seguidos en tres contraataques, tras tres pérdidas lamentables del Barça (41-31, minuto 23). El parcial era de 2-18.

No tardó el conjunto azulgrana ni dos minutos en resolver el partido. Lo hizo con tres triples consecutivos de Basile, Pepe Sánchez y Acker y volvió a distanciarse 52-33 a los 24'. Los árbitros le ayudaron puntualmente y acabaron desquiciando al Lottomatica. Primero le pitaron una antideportiva a Ukic sobre Lakovic y poco después el damnificado fue Fucka.

Llega el momento

El momento tan esperado llegó a 4'50'' del final. Basile anotó su cuarto triple y alcanzó la anhelada cifra de 70 puntos. En la jugada siguiente a Fucka le señalaron otra antideportiva tan discutible como la anterior y, eliminado, se fue refunfuñando mientras su ex público le aplaudía. Como hizo con Rodrigo de la Fuente cuando logró su único triple a 1'58''.

Sólo quedaba un jugador del Barça sin anotar, Gary Neal, el último en llegar al equipo. El escolta estadounidense, que no está mejorando el rendimiento ofrecido por Michel Morandais al principio de temporada, se toma los partidos como si estuviese en un All Star. A veces da la sensación de que podría si le llegara siempre el rechace tiraría hasta anotar. A veces confirma esa sospecha. Al final, en su octavo intento, logró sus dos únicos puntos e igualaba la máxima renta de su equipo (28 puntos, 75-47 a 3'50''). Los únicos instantes sirvieron para que Lakovic demostrase que es un jugador tan excepcional como irregular: en el último cuarto anotó 12 de sus 17 puntos. El base esloveno es el referente de este Barça que celebra pasar de 70 puntos.

lunes, 18 de febrero de 2008

Otra victoria sin estilo ni convicción

Kasun lanza a canasta ante Gomis -EFE.

Vive el Barça en un momento complicado. No es fácil cambiar los dejes del sistema anterior ni intentar definir un estilo cuando hace tiempo (años) que no se tiene. Así que Xavi Pascual, al que quizás encuentren recambio para el partido del miércoles en Moscú ante el CSKA, rota y rota. Los jugadores entran y salen a la pista casi sin remedio, más como una obligación que como alternativa propicia. La defensa, excelente bajo el aro y deficiente en las esquinas, minimiza un ataque sin ideas y sin un referente claro. Pero, sea como sea, el equipo gana. Ante el Grupo Capitol Valladolid (69-62) llegó el segundo triunfo consecutivo y en circunstancias no demasiado diferentes. Con demasiados apuros y sin más argumentos que los de tres jugadores. Pepe Sánchez es un impagable director, Mario Kasun vuelve a parecerse al pívot que maravilló ante España en Belgrado y Alex Acker por fin cumple las expectativas. Entre los tres sumaron 50 de los 69 puntos del equipo.

Preocupante, demasiado, es la situación actual de Jaka Lakovic. El base esloveno llevaba varios partidos bastante flojos, pero siempre acababa arreglando sus números con poco más de diez minutos excelentes en los que anotaba varios triples, rascaba faltas personales (lo hace como nadie) y acumulaba alguna penetración de mérito. Ante el Grupo Capitol Valladolid nunca dio ese paso: siempre fue un jugador errático y sólo transmitió inseguridad a sus compañeros. Por segunda vez desde que juega en el Barça Lakovic se quedó sin anotar (0/6 en tiros de campo), algo que tan sólo había pasado el 22 de abril de 2007, en la 31ª jornada ante el Iurbentia Bilbao, cuando en poco más de 13 minutos fue excluido y falló sus dos lanzamientos.

El orden de Pepe Sánchez

El equipo sólo funciona con un mínimo orden si lo dirige Pepe Sánchez, que esta vez repartió 10 asistencias (una nos que su récord) y lanzó más de lo habitual (nueve puntos con 3/9 en tiros de campo). Si el argentino tirase más y mejor seguramente sería el base más completo de Europa, al nivel de Papaloukas y Jasikevicius. "Juega leyendo", dijo en la rueda de prensa el técnico del Grupo Capitol Valladolid Javier Imbroda.

Seguramente el técnico melillense se sorprendió tras ver el quinteto inicial del Barça. Ahí estaba Albert Moncasi. Era el 3 del Barça. "No es extraño, forma parte de la plantilla", defendió Pascual, que no explicó por qué el jugador catalán sólo jugó los primeros cinco minutos. El resto de titulares no cumplió con las expectativas, tan sólo aportaron nueve puntos, un récord negativo digno de estudio. Lakovic lo falló todo, Marconato no lanzó ni una vez y sólo Fran Vázquez y Basile anotaron.

Cambio perfecto

El italiano, posiblemente el jugador que mejor defiende de este equipo, no tardó en claudicar ante Joseph Gomis. A los 2'45'' el escolta francés, al que Imbroda calificó como "el mejor jugador en el uno contra uno del básket español, por encima de Bullock", ya le había sacado dos faltas personales consecutivas. Pascual lo cambió por Acker y no lo volvió a sacar hasta el segundo período. No pudo ser más acertado el cambio. El estadounidense, tras su gran segunda parte ante Unicaja, fue el jugador más decisivo ante el grupo de Imbroda. Penetró con cierta facilidad y acabó como máximo anotador del partido con 24 puntos.

Acker fue el único jugador salvable del Barça en el primer cuarto, en el que el conjunto azulgrana sólo capturó un rebote ofensivo y tan sólo anotó ocho puntos en los primeros ocho minutos. Así que el Grupo Capitol Valladolid, con Rodrigo San Miguel, hábil en las entradas, y con el trabajo de Bud Eley en la pintura se adelantó primero 2-8 y después 10-17 a los 8'45''.

Primera ventaja azulgrana

Reaccionó el Barça con su juego interior y con un par de jugadas de Jordi Trias, que sigue seleccionando muy bien sus tiros. Una canasta del ala-pívot gerundense puso el 18-17 a los 11'30''. Era la primera ventaja del conjunto de Xavi Pascual, que logró un parcial de 11-2 (23-19, minuto 13) con Pepe Sánchez como asistente a Kasun, recuperado de su arritmia y sensacional bajo el aro (17 puntos con un 6/7 en tiros de dos, y cuatro rebotes).

Pero el conjunto visitante remontó gracias al ex azulgrana Nacho Rodríguez -"siempre es un placer volver al Palau, es emocionante ver cómo te quieren tanto"-. El Boquerón parece eterno y desquició a Lakovic, al que le sacó una jugada de dos más uno más que meritoria para empatar a 25. El Barça jugaba con posesiones largas que solían acabar en lanzamientos forzados y nunca supo defender las esquinas. Así que si el conjunto visitante no consiguió irse a los vestuarios con ventaja fue por su modesto porcentaje desde 6'25 (4 de 11). Xavi Pascual lo veía al revés: "Si llegamos a tener un mínimo de acierto de tres en esta fase hubiésemos sentenciado antes". Tampoco le faltaba razón, su equipo falló los nueve tiros desde esa distancia que intentó en la primera parte, que concluyó con empate a 33.

Los triples de Santos

No pudo comenzar mejor el Barça la segunda mitad. Basile anotó cinco puntos consecutivos, triple incluido (por fin el primero del equipo), y Acker finalizó un contraataque (40-33, minuto 22). El conjunto vallisoletano, tras el lógico tiempo muerto de Imbroda, respondió con su mejor arma: los triples, por eso es el mejor equipo en porcentaje de la competición. Siempre es más sencillo anotar si el rival no defiende bien. Así que Joao Santos se cansó de tirar en el tercer período y anotó tres lanzamientos de tres. El último sirvió para igualar a 46. Respondieron desde esa distancia Acker y Brian Boddicker para empatar a 49. Gomis puso por delante a su equipo desde la línea de personal (49-51 a los 28'20''). Luego Lakovic fallaría un tiro desde más allá de 6'25 y una penetración tan sencilla que el público se vio obligado a pitarle por primera vez. Pepe Sánchez, sobre la bocina, sí anotó un triple, desde más de ocho metros y tras tocar en el tablero. "Fue un churro", valoraría después Iván Corrales, que esta vez no jugó ni un minuto.

"En el inicio del último cuarto se nos ha ido el partido", resumía el propio Corrales. "Nos han hecho tres o cuatro contras seguidas y ahí se ha acabado todo. Hemos pagado tres minutos malos", analizaba Rodríguez. El Barça, liderado por Pepe Sánchez, se puso diez puntos por delante (65-55 a falta de 4'30'') tras una penetración del base argentino. El Grupo Capitol Valladolid no supo reaccionar, especialmente porque ni Eley ni San Miguel estuvieron especialmente acertados. Hubiese tenido una mínima opción si Gomis hubiese anotado un triple a 1'40'' con 67-59. Pero no entró y el Barça sumó otro triunfo sin estilo. Otra victoria poco convincente.

jueves, 14 de febrero de 2008

Triunfo sufrido del Barça ante Unicaja tras el cese de Ivanovic

Grimau penetra a canasta ante Haislip -EFE.


Dusko Ivanovic había dicho horas antes del partido ante Unicaja, el primero del top 16 de la Euroliga, que no podía hacer más con la plantilla que tenía. O lo que es lo mismo, que con 25 millones de presupuesto no era posible estar los mejores y que el dinero invertido había sido un despilfarro. La frase, tan desafortunada como indefendible, le exculpaba del fracaso del Barça esta temporada, eliminado a la primera en Supercopa, Lliga Catalana y Copa, y con discretos números en Europa y en Liga ACB. Es decir que para el técnico montenegrino el último culpable era el director técnico, Zoran Savic, y él venía a ser quien intentaba aprovechar una plantilla mediocre. A Joan Laporta no le quedó otro remedio que cesarlo, a pesar de que no era fuese su intención por el momento.

Así que en un Palau indignado (y con razón) y que descargaba su decepción con los habituales pañuelos hacia el palco (sin discusión) apareció Xavi Pascual, el ayudante de Ivanovic en el Barça, un técnico con experiencia en el básket catalán y con tres ascensos a EBA, LEB 2 y LEB. Poco, muy poco currículum para afrontar como primer entrenador un partido de la máxima competición continental que era fundamental para llegar a cuartos de final. Pascual, que tampoco es descartable que se convierta en un nuevo Joan Plaza, cumplió con creces. Rotó más y mejor que su antecesor, volvió a plantear una defensa zonal -la primera vez que se veía tras el fichaje de Ivanovic en verano de 2005-. Y lo más importante, ganó a Unicaja 64-62.

Casi pleno de los pívots

Habría que hacer un trabajo muy exhaustivo de hemeroteca para encontrar un partido en el que los pívots de un equipo se hayan repartido en un cuarto todas las canastas menos una. El Barça lo logró. Así que el único jugador no interior que anotó en el primer período fue Roger Grimau, que anotó un dos más uno. Ante dos buenos defensores y armarios en general como Marcus Haislip y Boniface Ndong el tiro exterior de Denis Marconato y de Fran Vázquez era una opción más que correcta. Ambos tienen un excelente tiro desde media distancia. Funcionó. También anotaron en este período tanto Mario Kasun, en su vuelta a su pista tras superar su arritmia, como Jordi Trias, que extrañamente sólo jugó 13 minutos.

Unicaja era un equipo desorganizado por Bojan Popovic, acostumbrado a ser un recambio ocasional del lesionado Carlos Cabezas. El inicio del conjunto visitante fue horrible: no anotó ni diez puntos en el primer período (17-9). Sólo reaccionó con la entrada de Davor Kus, jugador imprevisible, hábil e irregular casi en la misma proporción. En un minuto el escolta croata anotó cinco puntos que acercaron al conjunto malagueño (19-14, minuto 12). Pero no encontró apoyo en sus compañeros, ni Daniel Santiago se imponía en la pintura como otras veces ante el Barça ni Germán Gabriel representaba mayor peligro que el de algún triple aislado. Ni tan siquiera Haislip, que bien podría saltador de longitud, aportaba gran cosa. El estadounidense perdió los nervios y se ganó la antideportiva en una acción inocente sobre Lakovic (¿una vez hecha una falta hay que volverla a hacer?). El base esloveno, tras un primer cuarto horrible, en el que perdió tres pelotas y se quedó sin anotar, sumó once puntos en el segundo cuarto, incluido el único triple de su equipo en toda la primera parte. Al descanso se llegó con 40-31 y con la sensación de que Fran Vázquez intenta volver a ser el crack que fue en Málaga. En Barcelona ha demostrado esa calidad, pero demasiado poco.

La tradición

Con Ivanovic los terceros cuartos se convirtieron en un despropósito casi por norma y con Pascual, al menos hoy, no se rompió esta tradición. El Barça no pudo jugar rápido como hasta entonces y no fue decisivo a la contra salvo en alguna acción de Grimau y Vázquez. Así que Unicaja, cargando el rebote ofensivo, acumulando faltas personales y tiros libres (pese a su lamentable 13 de 22) redujo las distancias a tan sólo tres puntos (46-43, minuto 27) tras una canasta de Haislip.

Entonces, en los últimos minutos del período, apareció Alex Acker, como lo habia hecho Lakovic en el anterior. El escolta estadounidense anotó el segundo triple de su equipo (2/12 en aquellos instantes, 3 de 16 al final) y una canasta a una mano al límite (51-45, minuto 29). Parecía un jugador distinto: tenía confianza y acierto. Por un día pareció ser el aceptable recambio de Navarro que tanto publicitaron. Continuó on fire Acker, así que un par de canastas consecutivas suyas y un triple de Pepe Sánchez -muy mal en la selección de tiro con un 1/6 en tiros de campo, pero eficaz repartiendo seis asistencias- pusieron el 62-55 a falta de 5''08''.

En el tiempo restante, en medio cuarto, el conjunto azulgrana tan sólo anotaría ¡dos puntos más! Ambos desde la línea de personal. Ese pobre balance fue suficiente: a diez segundos Lakovic falló el primer tiro libre y anotó el segundo; a cinco Kus anotó el primero y con 64-62 falló a propósito el segundo. Hasta tres opciones tuvo Unicaja para forzar la prórroga. Se salvó el Barça en su primer partido sin Ivanovic, que se había autocesado con su frase, a la altura, por surrealista, de aquella que pronunció John Benjamin Toshack en Madrid:
"Hay más posibilidades de ver a un cerdo volando por encima del Bernabéu de que yo rectifique".

lunes, 11 de febrero de 2008

El DKV Joventut recupera su estatus tras ganar la Copa en Vitoria ante el Tau

Los jugadores del DKV Joventut festejan su victoria ante al mirada de Aíto -EFE.

“El riesgo en nuestro juego es fundamental”, sintetizó Aíto, el técnico que ha vuelto a hacer grande al DKV Joventut. La Copa del Rey de Vitoria, ganada al Tau 80-82 en una final excelente y dramática a partes iguales, es un premio más que merecido para el equipo que mejor juega de España. Es un éxito que corresponde en gran medida a Rudy Fernández, icono del club badalonés, que anotó 32 puntos y fue nombrado MVP del torneo con 21'6 puntos de media en los tres encuentros. Con permiso de Marc Gasol Rudy es el jugador más desequilibrante de la Liga.

Lleva la Penya tres temporadas muy buenas. Los dos últimos años incluso llegó al quinto partido de semifinales de la Liga ACB, que perdería contra el campeón. Primero Unicaja, después, Real Madrid. Un título menor como la FIBA Cup, logrado en 2006, y dos Ligas catalanas (2005 y 2007) eran su única recompensa. Nada que ver con las dos Ligas y la Copa de Europa logradas a principios de los noventa. Nada que ver con la Copa del Rey de León en 1997, ganada al Cáceres tras remontar 17 puntos. Ahora por fin, el DKV Joventut es otra vez grande tras su octava Copa.

Los dos triples de Jagla

No fue sencillo el triunfo para el grupo de Aíto, privado de su juego alegre y de transiciones rápidas durante la primera parte. El DKV Joventut desperdició sus dos primeros ataques con unos pasos de Sonseca y un robo de Splitter. Si se adelantó 2-8 fue por la efectividad desde lejos, primero con dos triples de Jagla y después con un tiro exterior de Sonseca.

El DKV Joventut no volvió a anotar ningún triple hasta el descanso y eso que lo intentó hasta 16 veces, casi siempre en posiciones forzadas. El Tau era superior en defensa y Pete Mickeal se había convertido en una garrapata para Rudy, que no lanzó hasta transcurridos cinco minutos. En su primer tiro vio a escasos centímetros la cara del jugador estadounidense, que siempre salía vencedor en sus uno contra uno.

Mickeal y McDoland

Aíto se vio obligado a reservar a Rudy (sólo cuatro puntos en el primer cuarto, con dos tiros libres). El escolta internacional estaba desquiciado con Mickeal, que iba camino de MVP. También estaba jugando su mejor partido de la temporada Will McDonald, más próximo al pívot autoritario de Estudiantes que al jugador blando y sin convicción en el que se ha transformado desde que juega en Vitoria.

El DKV Joventut se parecía más a una colección de participantes de un concurso de triples que a un equipo de baloncesto. Muy mal asunto, especialmente si el rival es superior en los rebotes. Así que el Tau, con tiros cercanos y sencillos, casi le dobló (28-15 a los 16’40’’ tras un triple de Prigioni). Era el castigo justo para el conjunto catalán.


Reacción de Rudy

Hacía un par de minutos que Rudy había vuelto a la pista por Barton. El DKV Joventut necesitaba los puntos de su estrella como fuese. Rudy ya no defraudó y anotó ocho en los últimos tres minutos de la primera parte. También es verdad que los jugadores del Tau le facilitaron el trabajo: se perdieron en protestas y faltas personales. Empezó el caos Muoneke, que cometió una salvaje antideportiva sobre Sonseca. Lo consolidó Mickeal, que aplaudió al árbitro por pitarle una personal sobre el propio Rudy y se ganó una técnica. Jugada de cuatro puntos para el escolta mallorquín y su defensor, al banquillo. Mejor imposible. Una penetración de Mallet, incisivo en ataque y buen director, puso el 33-30 al descanso.

“Tras el descanso han tenido que jugar veinte minutos en zona. Si no llega a ser por eso creo que podíamos haber ganado”, resumía Prigioni. La zona, con variaciones constantes, no supuso problema alguno para Splitter, futuro NBA, que encontró el espacio necesario para penetrar por el centro e ir a la línea de personal. Hasta 11 puntos anotó el pívot brasileño en el tercer cuarto. Tampoco tenía excesivas dificultades para sumar Rakocevic. Mientras, la respuesta del DKV Joventut continuaban siendo los triples (ahora sí que entraban, tres en el período) y Rudy, que brillaba con o sin Mickeal en pista.

Popovic, recambio

El conjunto de Aíto jugaba realmente con un jugador menos: Moiso estaba despistado y fallón y tan sólo tenía energías para protestar. Fue una suerte que el pívot francés cometiese su cuarta personal sobre Teletovic. Su sustituto, Popovic, suele aprovechar los pocos minutos que tiene. El cinco aportó cierta seguridad y anotó sus dos primeras canastas, que permitieron a su equipo afrontar el último cuarto con una mínima desventaja (58-55).

El epílogo fue excelente, a la altura de las grandes finales. El DKV Joventut se puso por delante 62-64 a 5’45’’ tras anotar tres tiros libres Rudy, que forzó la cuarta personal de Mickeal. Un triple de Mallet y un palmeo del impagable Popovic ampliaron la renta del conjunto catalán: 64-69 a 4’40’’.

Al Tau le bastó Teletovic para remontar esa desventaja. El ala-pívot croata anotó dos triples consecutivos y una entrada y firmó el 72-71 a falta de 3’12’’. Se puso por delante de nuevo el DKV Joventut con un tiro de tres de Jagla y una penetración de Rudy, 74-76 a 2’21’’. Pero respondió Teletovic con otro triple a 1’25’’ (77-78). Perdió la pelota Ricky, también Prigioni y el propio Ricky botó y botó, hasta casi agotar la posesión. El base argentino se vio obligado a hacerle falta al joven base, que no erró los dos tiros libres. Teletovic falló su primer triple y Mallet recuperó un rebote decisivo. El DKV Joventut vuelve a ser grande.

domingo, 10 de febrero de 2008

Sonseca resuelve un partido marcado por los triples y hace finalista de Copa al DVK Joventut

Rudy, en la imagen con Smith, anotó 13 puntos -EFE.

No es un jugador mediático. Nunca tendrá ofertas de la NBA, tampoco le pedirán demasiados autógrafos ni le llamarán demasiado los periodistas para entrevistarle. Pero sin el trabajo de Eduardo Hernández Sonseca (Madrid, 1983) no se entiende la gran temporada del DKV Joventut, que tras ganar al Real Madrid en semifinales (76-81) jugará mañana la final de la Copa del Rey ante el Tau. Fue el pívot madrileño (12 puntos, 5/7 en tiros de dos) quien acabó resolviendo un encuentro marcado por la igualdad y la gran efectividad desde la línea de tres. Las últimas dos intervenciones fueron fundamentales: a 33 segundos forzó la personal de Felipe Reyes y anotó los dos tiros libres, en la siguiente jugada le robó la pelota al cordobés para que Ricky Rubio anotase al contraataque, sin oposición. El DKV Joventut sueña con su primer gran título en 11 años, tras la Copa de León, cuando se impuso al Cáceres.

No necesitó el grupo verdinegro un gran partido de su icono, Rudy Fernández, ni una actuación sobresaliente de Ricky. El resto mejoró sus prestaciones: tomó protagonismo Jan Jagla –otro de los descubrimientos de Aíto–, Mallet –que en cualquier otro equipo tendría más minutos– o Sonseca. También el joven Pau Ribas, que anotó siete puntos los primeros cinco minutos. El base badalonés, sorprendentemente titular, logró el primero de los nueve triples que se vieron en el primer cuarto, seis por parte del conjunto blanco y tres del DKV Joventut.

Encuentro de exteriores

El Madrid era superior en ese particular reto desde más allá de 6’25 y por eso se distanció (28-18, minuto 10). Apenas existía el juego interior en ese momento. El partido dependía de los exteriores: de Louis Bullock, que parecía ir camino del MVP, de Smith, que había sumado 11 puntos en los primeros cuatro minutos, y de Rudy, que demostraba que su salida a la NBA es más que lógica.
El grupo de Joan Plaza, con menos centímetros, apostaba por la velocidad. Se sentía superior en el cinco contra cinco. Especialmente con Rudy en el banquillo con dos personales. Felipe Reyes y Hervelle con dos jugadas de dos más uno volvieron a impulsar a su equipo (39-30, minuto 15), que había cedido hasta el 29-28 tras dos triples de Jagla y Mallet.

Bullock

La vuelta a la pista de Rudy mejoró al conjunto catalán, que recuperó las transiciones rápidas y la efectividad desde la línea de tres. Un triple del propio escolta empató el partido a 44. Bullock, con dos tiros libres, dejó por delante a su equipo al descanso (46-44). El jugador estadounidense llevaba 18 puntos, pero sólo anotaría dos más. Se pasó casi toda la segunda parte en el banquillo mermado por un golpe.
La idiosincrasia del DKV Joventut es forzar más pérdidas que nadie. Tanto Rudy como Ricky son especialmente hábiles en esa faceta, que requiere tanto de intensidad como de calidad. Con un par de recuperaciones (o con un par de despistes del rival, según se mire) el grupo de Aíto logró su primera ventaja en todo el partido (48-50, minuto 22). Pero segundos después tuvo que renunciar a Rudy, que cometió su tercera falta personal y tuvo que irse al banquillo.

Parcial de 0-12

Aún sin su estrella se sostuvo el conjunto catalán y con das canastas de Sonseca culminó un parcial de 0-12 (48-56, minuto 24). Con Rudy de nuevo en la pista llegó a ganar por diez puntos (58-66, minuto 29) tras dos triples de Mallet y una digno del mejor malabarista del propio Rudy. El escolta mallorquín se hizo un lío con la pelota, que le pasó por detrás, le rebotó en el codo… Total que al límite de la posesión lanzó a una mano el lanzamiento de tres y entró. Incluso los rivales aplaudieron.

La reacción del Madrid llegó también desde más allá de 6’25. Smith volvió a aparecer con dos triples seguidos y el joven base Sergio Llull convenció al Madrid de que la remontada era factible. Lo fue especialmente por Álex Mumbrú, que supo minimizar la ausencia de Bullock –en el banquillo con un golpe– y penetrar con cierta facilidad en la defensa zonal planteada por Aíto. El alero catalán, antiguo referente del DKV Joventut y ahora el jugador en activo más odiado por la afición verdinegra, puso por delante a su equipo 76-75 a falta de 1’35’’. El parcial, 18-9, era ciertamente meritorio.

Fue entonces cuando apareció Ricky, avanzó hacia canasta ante tres jugadores y puso por delante a su equipo (76-77 a 1’15’’). El conjunto blanco se precipitó con dos triples cortos de Mumbrú y Smith. El epílogo acabó siendo de Sonseca, que provocó la personal de Reyes, anotó desde la línea de personal y robó otra pelota decisiva. “¿Edu? Edu ha estado brillante”, resumió Rudy.

El Tau, finalista pese a todo

Huertas penetra ante la oposición de Splitter -EFE.

Estuvo a punto de revivir su pasado más delicado. Estuvo cerca el Tau de volver a pasar por una situación parecida al triple de Alberto Herreros en 2005 y no clasificarse para la final de la que Copa del Rey que organiza. En los últimos tres minutos el anfitrión sólo anotó dos puntos (de Pablo Prigioni y Sergi Vidal desde la línea de personal) por 12 del Iurbentia Bilbao. Ese pobre balance acabó bastándole al Tau para ganar 68-66 y seguir soñando con levantar el torneo en su pabellón. Algo que ya logró en 2002 ante el Barça. Esta vez su rival será el DKV Joventut, que derrotó al Real Madrid (76-81).

El Tau era finalista pese a todo. Había sido muy sido muy inferior en el primer período y muy superior durante casi toda la segunda mitad, especialmente cuando a Fréderic Weis cometió (o le señalaron) la cuarta falta personal. La ausencia del pívot francés coincidió con la exhibición de Igor Rakocevic, que es un especialista en hacer muchas cosas bien en el menor tiempo posible. El escolta serbio anotó 11 puntos en el tercer período (53-47), sólo seis menos que el Iurbentia Bilbao, reducido a las penetraciones de Javi Salgado (15 puntos, con 5/9 en tiros de campo) y lastrado por el desacierto de Marcelinho Huertas.

Huertas, desacertado

El base brasileño no fue el jugador descarado y desequilibrante del partido de cuartos ante el Barça. Siempre encaró el aro con cierto temor, con demasiada precipitación (2/10 en tiros de dos). Tampoco tuvo suerte Huertas, que a falta de 6’30’’ y con 58-54 en el marcador, vio cómo se le salía de dentro un tiro que podía haber sido decisivo. En la siguiente jugada llegaría la exclusión de Weis, que provocó Pete Mickeal, muy atento para recoger el rebote tras un triple fallado por Muoneke. Mickeal protagonizó la misma jugada poco después, con Sergi Vidal como lanzador esta vez. El jugador estadounidense no falló y puso el 66-56 a falta de 3’03’’.

Entonces se descompuso el Tau, incapaz de superar la defensa del Iurbentia, que liderado por Salgado se puso a tan sólo dos puntos (66-68) a falta de ocho segundos. El parcial era de 0-8. El propio Salgado tuvo que hacerle falta a Prigioni, que metió un tiro libre y falló el otro. Rakocevic frenó a Huertas, que no a tirar a fallar el segundo, y Vidal, pícaro, perdió los segundos necesarios y forzó la personal de Banic. Anotó el primer tiro y erró el segundo apropósito. Todo estaba hecho.

Gran inicio del Iurbentia

Fue una derrota muy meritoria del Iurbentia Bilbao, que había protagonizado un inicio casi perfecto: Huertas anuló por completo a Prigioni, a quien le sacó dos faltas personales en los primeros tres minutos. Sin su base de referencia, el Tau se vio desbordado por la dirección excelente de Huertas y la fiabilidad de Quincy Lewis. Así que a los 5’25’’ el grupo de Vidorreta ya dominaba por 3-15, su máxima renta de todo el partido. Su defensa, cerrada y con constantes muchas ayudas, parecía insuperable. La única solución del grupo de Neven Spahija eran los tiros desde más allá de 6’25. Sólo anotó uno en ese período.

Tuvo que ser Pete Mickeal, antiguo ídolo del Breogán y ahora simple complemento, quien liderara la reacción del Tau. El alero estadounidense es un jugador físico con un buen salto y con un imán para los rebotes. En apenas cuatro minutos, entre el final del primer período y el ecuador del segundo, Mickeal anotó nueve puntos que hicieron posible que el Tau lograse su primera ventaja (22-20, minuto 14). A partir de entonces siempre estuvo por delante y acabó ganando pese a todo.

sábado, 9 de febrero de 2008

Bullock minimiza el gran partido de Gasol y clasifica al Madrid para las semifinales

Bullock, tras recibir la personal de Daniels -EFE.

Hasta hace poco más de una semana Louis Bullock (Washington D.F., EE.UU., 1976) era un jugador completamente diferente. Sweet Lou parecía estar en plena decadencia, penetraba sin convicción, basaba su aportación en los tiros libres y le costaba encadenar un par de canastas seguidas. Incluso el día de Reyes, en Sevilla ante el Cajasol, igualó su marca negativa desde que llegó a España en verano de 2001 para fichar por Unicaja. Bullock falló sus nueve tiros de campo, algo por lo que curiosamente había pasado ante el mismo rival el 16 de abril de 2006.

Necesitaba un gran partido Bullock para recuperar la confianza. No tardó en encontrarlo y acabó siendo ante el mejor rival y en el momento más significativo. Ante Panathinaikos, el máximo candidato para ganar la Euroliga, el jugador del Real Madrid anotó tres triples consecutivos en la prórroga. Y su equipo ganó. Desde entonces Bullock parece otro o más bien el de siempre. Anotó 27 puntos ante el Tau y hoy ha sido, junto con Axel Hervelle, el gran responsable de que el Real Madrid eliminase al Akasvayu (73-60) y se clasificara para las semifinales de la Copa del Rey, que mañana disputará ante el DKV Joventut.

No destacó Bullock hasta el último cuarto. De hecho, en la primera parte sólo anotó dos de sus siete tiros de campo y se quedó en tan sólo cinco puntos. Pero el escolta estadounidense, que se ha ofrecido varias veces para ser convocado por Pepu Hernández, reaccionó en la segunda parte. En el tercer cuarto anotó siete puntos y en el último acabó sentenciando el partido con ocho más, con una penetración y dos triples casi seguidos. Así que del 56-54 a falta de 5'09'' para el final se había pasado al 67-56 a falta de 2'01''.

Darryl Middlelton

El epílogo fue lo más destacable de un partido muy discreto en ataque que el Akasvayu, muy bien dirigido por Victor Sada, empezó a perder cuando los árbitros le pitaron la cuarta falta personal a su icono, Marc Gasol, a los 26'50''. Su recambio, Darryl Middleton, que casi le dobla la edad, no pudo aportar su movilidad y puntos. Y el conjunto blanco acabó aprovechándolo.

Cuando Marc Gasol volvió a la pista, a 6'50'' del final su equipo ya perdía por seis puntos (56-50). A lo máximo a lo que se acercaría el grupo de Pedro Martínez sería a tres (56-30) tras un triple de Fernando San Emeterio. Después sobresalió Bullock y Gasol tuvo que conformarse con realizar un par de mates tan espectaculares como inútiles. El Madrid ya era el último semifinalista.

Las virtudes de Marc Gasol

No obstante, desde el principio Marc Gasol (19 puntos, 9/9 en tiros de dos) demostró que es uno de los pívots más excelentes de Europa y por qué es el jugador más valorado de la Liga ACB (25'8 puntos de media). El icono de Akasvayu es un gran defensor, se multiplica para puntear los tiros rivales e iniciar las transiciones rápidas. Sabe jugar de espaldas al aro y coger bien la posición al rival, que no esta vez no era otro que su compañero en la selección Felipe Reyes, al que acabó desquiciando. Sólo anotó 10 puntos el pívot cordobés.

Marc Gasol e Ivan Radinovic, que tan sólo acumulaba 37 minutos en ACB, se compenetraron a la perfección al inicio para impulsar al Akasvayu hacia un sorprendente 4-14 a los cinco minutos. Funcionaba el conjunto de Pedro Martínez a través de robos y contras tan rápidas como fáciles. Entonces Gasol ya llevaba cinco puntos, Álex Mumbrú -que no tiene nada que ver con el del inicio de temporada- estaba en el banquillo con dos faltas. Exacta situación que la del pívot Pablo Aguilar, la apuesta (fallida) de Joan Plaza en el quinteto inicial tras la lesión de Lazaros Papadopoulos y los eternos problemas de Venson Hamilton.

Gran Hervelle

Mejoró el conjunto blanco con la entrada de Raúl López y Axel Hervelle por Bullock y Reyes, respectivamente. Ninguno de los dos jugadores de referencia del equipo gerundense habían aportado nada hasta entonces, incapaces de superar a Gasol en defensa. Así que Hervelle, jugador interesante si no se pierde en protestas, recortó la desventaja con un palmeo y un tiro exterior sobre la bocina. En cuatro minutos anotó ocho puntos -alley oop incluido- que permitieron a su equipo tener la primera ventaja: 24-22 a los 12 minutos. Smith, apodado La araña, era otro complemento ideal: acabó con 13 puntos y con siete balones robados. Akasvayu llegaría a ceder antes del descanso hasta el 30-25, pero Gasol se encargó de remontar. Hervelle, con otra canasta al límite del descanso, empató a 37. En la reanudación: cuarta personal de Gasol, exhibición de Bullock y un par de mates de rabia del propio Gasol. "No suelo hablar de los árbitros, pero hoy nos han condicionado", concluyó.

lunes, 4 de febrero de 2008

Pepe Sánchez y Lakovic reactivan al Barça ante un excelente Estudiantes

Pepe Sánchez, que repartió 11 asistencias, protege la pelota ante Jasen -EFE.

Llega el Barça a la Copa del Rey de Vitoria con exactas sensaciones que cuando encadenó cinco derrotas consecutivas hace poco más de una semana. Continúa desconectándose durante gran parte del partido y convirtiendo su defensa en una suma de despistes, apatía y vulnerabilidad. Así que ante el MTT Estudiantes, el equipo menos anotador de la Liga ACB, el conjunto azulgrana encajó 33 puntos en el primer cuarto, la peor marca esta temporada, incluso más nefasta que en Murcia, donde había recibido 32 en el último período y 95 en total.

Parece que el conjunto azulgrana esté convencido de que en cualquier momento puede recuperar lo que ha perdido por interés. Y, por mal que juegue, siempre acaba demostrándolo, aunque no siempre disponga del tiempo y la intensidad necesarios. Ante el conjunto de Vladimir Perasovic (79-86) sí que pudo reaccionar y logró su segunda victoria en los últimos siete desplazamientos, en los que ha encajado 81 puntos de media. El Barça, que rompió una racha de tres derrotas consecutivas fuera, se coloca a dos triunfos del líder, el Real Madrid. Para hacerlo le bastó la gran actuación de sus dos bases: Jaka Lakovic (15 puntos) y Pepe Sánchez (7 y 11 asistencias).

Exponente de la irregularidad

El organizador titular, Lakovic, es el exponente de la irregularidad del Barça. Continúa siendo el referente de este equipo, pero es exactamente igual de inestable que su equipo. Al descanso el base esloveno llevaba tan sólo tres puntos y sólo anotó una canasta en el tercer período. Pero es lo que tienen los cracks, que aparecen en el momento preciso. Así que en poco más de un minuto anotó dos triples seguidos y anotó una bomba: del 73-71 se pasó al 73-79 a 3'55''. El grupo de Ivanovic ya no perdería la ventaja ante un MTT Estudiantes, que aún se acercaría a cuatro (77-82 a 2'33'') tras una canasta del ex azulgrana Michael Morandais (21 puntos).

Pero el gran artífice de que el Barça llegase a los últimos instantes con opciones fue el otro base del equipo, el menos valorado, el más inhabitual: Pepe Sánchez. El argentino es líder y revulsivo a partes iguales. Apenas lanza, prefiere repartir asistencias sencillas o sencillamente de videoteca. Hasta once dio en el Madrid Arena, algo que sólo habían logrado cuatro jugadores azulgranas a lo largo de la historia: Solozábal, Djordjevic, Jasikevicius e Ilievski.

La reacción visitante

Sustituyó Sánchez a Lakovic en el segundo cuarto y bajo su liderazgo el Barça dejó a su rival en tan sólo seis puntos, además de forzarle cinco pérdidas. Atacó el conjunto azulgrana la defensa zonal de su rival con cierta contundencia (como un dos más uno de Ersan Ilyasova ante Jesse Young), pero también con absoluta ansiedad. En ocasiones tuvo hasta tres oportunidades seguidas de anotar y en todos los casos eran tiros muy forzados. Con Lakovic y Pepe Sánchez en pista el Barça empató a 36 a 1'30'' para el descanso. Dos triples seguidos de ambos lo hicieron posible. Con 39-38 se acabó la primera parte.

En la reanudación sobresalió Alex Acker, que tuvo en Carlos Suárez (14 puntos) un excelente rival. Parece que las prestaciones del escolta estadounidense mejoran cuando se habla de su futuro o de posibles recambios. Le ocurrió cuando el club se planteó no renovarle y le ha pasado hoy, cuando se rumoreaba que el club quería fichar a otro jugador para su posición (finalmente llegará Gary Neal, que ha promediado 25 puntos en el Pinar Karsikaya turco). Acker fue el líder del Barça en el tercer período (ocho puntos para un total de 17) ante el mal partido de Roger Grimau (dos puntos) y la gran efectividad de Morandais (Hernán Jasén sólo anotó sus primeros puntos a 40'' del final del cuarto).


Inicio de partido de homenaje

Lakovic acabaría sentenciando un partido cuyo inicio había sido más propio de un encuentro de All Star o de homenaje a un jugador de renombre que el de una oficial. No parecía que para los locales fuese fundamental para seguir luchando por la permanencia y para que los visitantes fuese básico para no desaprovechar la derrota del Real Madrid ante el Tau. Así que durante el primer cuarto apenas hubo defensas y se sucedieron las jugadas en ataque. En ese duelo visualmente atractivo y estratégicamente nefasto ganó el MTT Estudiantes. Se impuso especialmente un jugador, el base Sergio Sánchez.


Con un mínimo de regularidad, Sánchez puede llegar a convertirse en uno de los referentes europeos en su posición. Es hábil penetrando, aporta bastantes puntos (10 de media) y tiene un interesante tiro de tres. Ante el Barça el base gaditano explotó esta última faceta y anotó tres triples sin fallo, todos en el primer período, los dos últimos consecutivos que le dieron a su equipo su máxima ventaja (33-20, minuto 10). Sánchez llevaba 15 puntos y su récord de 24 (en la 30ª jornada de e la temporada 2005-2006 ante el Tau). Se quedó en 16 tras retirarse cojeando en el tercer cuarto.

Hasta entonces el ataque del Barça se redujo casi por completo a los tiros exteriores de Fran Vázquez, que anotó sus nueve puntos en el primer período y que sólo jugó tres minutos más. A Ivanovic sigue sin convencerle. No es que sea porque Denis Marconato aporte seguridad. ¿Cómo puede fallar canastas tan sencillas? Es inexplicable, pero a veces se encanta, como en la Euroliga cuando Alex Hervelle le colocó un tapón. Hoy el beneficiado fue Jesse Young, que no se parece demasiado a aquel jugador polivalente que cumplió en el DKV Joventut. Aún no está en forma tras haberse pasado muchos meses lesionado y sin equipo.


viernes, 1 de febrero de 2008

El Barça cierra la primera fase con un apático triunfo ante un Brose Baskets previsible

Moncasi y Lakovic defienden al ex axulgrana Okulaja -EFE.

Posiblemente el Barça jugó su peor partido en la Euroliga en años ante el rival más débil y previsible que podría encontrarse. Así el grupo de Ivanovic, inmerso en el eterno camino entre ser por fin un equipo y no una colección de jugadores anárquicos, fue incapaz de mostrar un mínimo de interés de lograr un triunfo holgado en Alemania ante el Brose Baskets, que en el encuentro anterior tan sólo había anotado 37 puntos y que es, con diferencia, el peor equipo en ataque de la Euroliga (menos de 63 puntos de media). Al Barça le acabó funcionando la ley del mínimo esfuerzo. Para ganar 65-69 le bastó con la excelente actuación de Jordi Trias (nueve puntos y 20 rebotes) y los triples de Jaka Lakovic, que en los últimos minutos logró dos. Así concluyó la primera fase el Barça, que ha sido el peor tercero de los grupos, y sabrá sus rivales en el Top 16 el lunes.

El partido ante el Brose Baskets era realmente poco más que un entrenamiento oficioso para dosificar a los jugadores y hacer pruebas para afrontar primero la difícil visita al MTT Estudiantes (vistos los antecedentes de Murcia, Menorca o Gran Canaria) y la Copa del Rey después. Pero el encuentro se convirtió en un trámite para el equipo, que tan sólo se lo tomó en serio el partido por fases. Es preocupante ver cómo el conjunto azulgrana parece sólo motivarse ante los grandes equipos como el Tau, el Panathinaikos, el DKV Joventut o el Real Madrid. Con el resto el Barça simplemente juega durante ciertos momentos, un ejercicio de suficiencia que le ha valido varios fracasos fuera de casa.

Rival mediocre

Fue sincero desde el primer instante el
Brose Baskets: tiene un buen perímetro y tanta voluntad como ansiedad para anotar. De poco más dispone el conjunto alemán. El ex azulgrana (y trotamundos en general) Ademola Okulaja ya no es el jugador sobrio de antes, por mucho que sus prestaciones mejorasen en los últimos minutos y su jugada de tres más uno (Lakovic colaboró) supusiera el 65-66 a 1'52''. El gigante Tim Ohlbrecht es un jugador interesante en defensa, pero bastante testimonial en ataque (cinco puntos esta vez, poco más de tres de media). Tampoco son decisivos ni el irregular Mitheat Demirel (1/5 en triples) ni el temperamental Steffan Hammann (4/11 en tiros de campo). Así que el peligro se reduce al acierto de Darren Fenn, un ala-pívot con movimientos más que notables, y, especialmente, a la actuación de su mejor jugador, el escolta Predag Suput.

La estrella del Brose Baskets fue el nuevo beneficiado de las limitaciones de la defensa azulgrana, que a veces es incapaz de neutralizar mínimamente a los equipos que juegan abiertos, a los que les sobran oportunidades para lanzar desde 6'25 sin oposición. Así que Predag Suput relegó a Carl English o a Roko Leni Ukic. Como sus predecesores logró varios triples seguidos, concretamente tres en el tercer cuarto, que impulsaron a su equipo al 48-44 (minuto 24). El Brose Baskets llegó a tener una máxima ventaja con otro lanzamiento de tres de Garrett (51-46, minuto 29).

La progresión de Fran Vázquez

El Barça llegó al último cuarto perdiendo con un equipo de segunda fila (o tercera; ¿dónde jugaría en España?) por su propia apatía, pero también por la intensidad de su rival, que en los primeros cuatro minutos del partido ya había anotado nueve puntos. Entonces Fran Vázquez ya acumulaba dos faltas personales y fue sustituido por Ersan Ilyasova. El pívot gallego, que poco a poco va ganando más confianza, acabaría el partido con 12 puntos (4/6 en tiros de dos) y recibiendo hasta cinco faltas personales. Esta vez si no jugó más no fue por el reiterativo castigo de Ivanovic, sino porque sus compañeros interiores jugaron un partido completo.

Albert Moncasi, tanto en la pintura como de 3, es un recambio válido para este Barça. Tiene inteligencia y es rápido, cualidades que no reunen demasiados jugadores de 2'10 como él. El jugador catalán aportó cinco puntos y tres rebotes. Moncasi, por qué no, puede convertirse en un futuro Jordi Trias, que otro partido más el MVP de la pasada Copa del Rey demostró que su labor es impecable. Necesitaba un partido así Trias, que llevaba varios encuentros seleccionando mal sus tiros. Hoy su trabajo fue imprescindible para el apurado triunfo del equipo: anotó nueve puntos y 20 rebotes, cuatro en los últimos dos minutos. Dos ofensivos y otros tantos en ataque. El único defecto de Trias fueron, una vez más, los tiros libres. No hay manera que encuentre un tiro adecuado: falló tres de los cuatro que lanzó.

Lakovic fue el otro salvador del Barça. Poco necesita para resolver un partido. Antes del último cuarto llevaba cuatro puntos y no había logrado organizar mínimamente al equipo. El rendimiento del base esloveno cambió totalmente al final del partido. A 9'12'' anotó su primer triple y poco después sumó dos consecutivos, que hicieron que del 58-53 se pasase al 61-67 a 2'17''. Esa renta tan ínfima fue la más grande del Barça en todo el partido, en el que Roger Grimau no logró continuar con su racha (siete puntos, pero 0/4 en triples) y en el que Ilyasova reafirmó que será un jugador fundamental para este grupo.
Denis Marconato, que no tenía problemas físicos, ni tan sólo jugó.