Buscar este blog

Cargando...

viernes, 30 de mayo de 2008

Splitter deshace a un Barça que recupera sus déficits (64-75)

Splitter, autor de 21 puntos, pivota ante Kasun.

Asegura Neven Spahija que el Tau tiene el mejor juego interior de Europa con permiso del campeón de la Euroliga, el CSKA. Con Mirza Teletovic reducido a los triples (3/8) y Will McDonald en plan jugador joven que acumula minutos en la élite (ayer jugó tres) James Singleton y, especialmente, Tiago Splitter fueron quienes deshicieron al Barça, que recuperó vicios de la temporada: demasiada dependencia de los exteriores, pobre rebote ofensivo (5), incontables facilidades al pívot de referencia del otro equipo. En este caso ese jugador era Splitter, posiblemente el 5 más completo de la ACB junto con Felipe Reyes y Marc Gasol. El pívot brasileño se sintió superior en todo momento a sus rivales en la pintura: a Fran Vázquez lo cargó de personales, ante Denis Marconato y Mario Kasun pivotó como quiso y Jordi Trias no pudo frenarle. "Tuve la sensación de hacer un buen partido", dijo Splitter, bastante serio, en la rueda de prensa. Hablaba de un partido "muy duro mentalmente" y restaba importancia a que su equipo haya recuperado el factor cancha a favor en la final tras ganar en el Palau 64-75. Sólo el Cajasol de Manel Comas había logrado imponerse en casa del conjunto azulgrana. El sábado (20.00 horas, La 2) se jugará el segundo encuentro.

Cuando se supo que Luis Scola se iba por fin a la NBA Splitter tuvo que asumir que él tenía que ser el jugador de referencia de un equipo acostumbrado a cambiar muchas piezas cada año, pero que siempre acaba estando entre los mejores. Al pívot brasileño le ha costado afianzarse en su nuevo rol, pero ha llegado a los playoff en su mejor momento: promedia 16 puntos (tres más que en la fase regular), seis rebotes (uno más) y juega más (29 minutos por 26). Ante el Barça anotó 21 puntos con un impagable 10 de 12 en tiros de dos, poco menos que el conjunto azulgrana (13 de 32). Fue a partir del segundo cuando Splitter empezó a ratificar su superioridad en la zona.

Los triples de Acker y Lakovic

El primer cuarto prácticamente se redujo en el juego exterior (5/7 los locales; 4/8 los visitantes). Así el Barça, con los únicos dos triples de Lakovic, que ya no volvió a anotar, y otro lanzamiento de tres de Alex Acker, casi anulado por Pete Mickeal, se adelantó 11-2 (a los 2'30''). El escolta estadounidense anotaría otro triple después y tampoco volvería a sumar (atesoraba casi 20 puntos por partido en los playoff).

Bien dirigido por Prigioni e impulsado por Teletovic y Rakocevic, al Tau no le costó remontar. Lo hizo con una contra culminado con un mate por Splitter: 14-16 a los 5'28''. Respondió con un acierto desde 6'25 Ersan Ilyasova, que puso al Barça por última vez por delante. De nuevo el ala-pívot turco fue el jugador más completo del Barça y esta vez, el único junto al capitán Roger Grimau capaz de aportar en ataque. Ambos fueron los únicos capaces de superar los seis puntos. Ilyasova anotó 21 puntos (5/8 en tiros de dos y 3/4 en triples y 10 rebotes), mientras que Grimau sumó 17 (5/8 en tiros de dos, 1/2 en lanzamientos de tres y siete rebotes). Difícilmente se gana un partido con dos nombres.

El protagonista

Con su única canasta, un tiro desde media distancia, Fran Vázquez (1/7) empató por última vez el partido a 19 a los siete minutos. El conjunto de Xavi Pascual logró sobrevivir hasta que se acabó su efectividad desde la línea de tres y entró en escena Splitter. Kasun era un despropósito, completamente anulado en los dos contra uno, Acker apenas participaba, y Basile y Lakovic tan sólo fallaban triples. Sin duda el protagonista del partido era Splitter, que anotaba solo, que machacaba, que se rifaba a sus contrarios. "Cuando jugadores de esa calidad empiezan metiéndolo todo es difícil pararles. Tiago ha anotado canastas muy bien defendidas", reconoció Pascual. El pívot brasileño, pretendido por los Spurs, anotó siete puntos consecutivos y puso a su equipo 16 puntos por delante (21-37, a los 13'50''), la máxima ventaja del partido. El parcial era impactante: 0-15. Su compañero Singleton, lesionado en la Supercopa y que no pudo debutar en la ACB hasta la jornada 24, empezó a secundarle: le hizo un gorro a Acker, que no tenía nada que ver con el jugador eléctrico, casi de videojuego, que había impresionado en estas eliminatorias por el título.

Sin juego interior, sin acierto con los triples el Barça pudo llegar al descanso con una desventaja de más de veinte puntos. Si no lo hizo fue única y exclusivamente por el carácter de Grimau, que agradeció su renovación por dos años con otra gran actuación. El escolta azulgrana anotó nueve puntos en los últimos cuatro minutos del segundo período (32-46).

Debut de Trias

Se reencontró el Barça con las contras de Grimau y recuperó su efectividad desde 6'25 (3 de 4) en la segunda parte. Esos dos aspectos y la mejoría de su defensa (capturó 12 rebotes en el tercer período) hicieron reaccionar al conjunto de Xavi Pascual. Por segunda vez en los playoff Trias volvió a jugar. Como ante el Iurbentia Bilbao Basket en el segundo partido de cuartos sólo lo hizo seis minutos, los suficientes para sumar cuatro puntos en sus jugadas en la banda, los mismos que Marconato, Vázquez y Kasun. El juego interior azulgrana no habría existido de no haber sido por Ilyasova, autor de 10 puntos en este período. El ala-pívot turco acercó a su equipo a seis (51-57 a los 28'30'').

Un triple de Pepe Sánchez y una canasta fácil de Trias pusieron al Barça a tan sólo cuatro puntos (54-58 y 56-60 a falta de 8'90''). A partir de de entonces el Barça se descompuso y sólo fue capaz de anotar diez puntos más, sólo tres en los últimos minutos. Singleton se multiplicó y demostró que tiene una movilidad y una muñeca excelentes, Vázquez se desfogó con una toalla en el banquillo y Basile y Acker se pasaron la patata caliente para tirar un tirar un triple inútil. "Tira tú" le dijo con la mirada el escolta estadounidense al italiano, que falló (1/6). Entonces el Tau ya ganaba por once puntos (64-73) y todo estaba decidido. Splitter había redondeado sus números e Ilyasova y Grimau eran los únicos en responder. "El sábado cambiarán muchas cosas", anunció Spahija, "aún podemos jugar mejor". "Hemos tenido bloqueo mental en algunos momentos", se sinceró Pascual.

martes, 27 de mayo de 2008

Mireia Belmonte: “Es mejor relacionarte con gente que no compita contra ti”

Belmonte, una de las bazas de la delegación española en Pequín -Foto de Meri Santos (mesafu@gmail.com).

Es la nueva imagen de la natación española, pero pasaría como cualquier joven de 17 años. Mireia Belmonte (Badalona, 1990) tiene los brazos cruzados, casi encogidos, mientras está atenta a la conversación entre su entrenador, Carles Subirana, y un compañero periodista. A unos metros, tres deportistas hacen cábalas sobre qué nota necesitarán en el examen para aprobar una asignatura. “Tampoco te creas, las prácticas no me han salido muy allá”, expone una. “No desesperes”, le dice una segunda. Es una situación habitual en la cafetería del CAR del Sant Cugat. El deportista que destaca habla con la prensa, los otros hacen su vida normal.

A Mireia Belmonte se le nota cansada. Sólo interviene en la conversión cuando el periodista le pregunta. Apenas gesticula y utiliza frases cortas y directas. Confiesa que tiene la manía de llevar la raya del gorro siempre en medio y no puede evitar sonreír cuando asegura que ser famosa no le ayuda a ligar. “No, no, igual que antes, igual que antes”, responde con una sonrisa. Ésa es la última pregunta que le hace nuestro compañero. Ahora nos toca a nosotros. Será su segunda entrevista del día. “Aún me quedan más hoy. Este mes llevo muchas… y, créeme, acabo más agotada que con los entrenamientos”, explicará un rato después.

Salimos de la cafetería y mientras nos dirigimos a la piscina Mireia Belmonte responde a las primeras cuestiones. Llegamos: “Paramos aquí de momento y hacemos las fotos”, le sugerimos. Está acostumbrada a la cámara, tiene cierto desparpajo: sonríe, se toca el pelo, tan sólo se queja del sol. “¿Modelo? Es algo que me gustaría. ¿Por qué no?”, responde. De momento su vida se concentra en los libros de segundo de bachillerato, las pesas del gimnasio y entrenarse en el agua. Mireia es una estrella precoz: ha ganado cuatro medallas entre los Europeos de Eindhoven y los Mundiales de Manchester. En unos meses ha pasado de ser una nadadora casi desconocida a convertirse en alguien muy popular: “Sigo aquí, siendo la misma de siempre. La presión sólo te tiene que hacer mejorar”. Cuando habla de los Juegos Olímpicos de Pequín de este verano se fija un objetivo: “Ojalá pueda estar en la final, será que realmente lo he hecho bien”.

Has conseguido 15 plusmarcas en los últimos meses. ¿Qué significan para ti las marcas? ¿Qué sientes cada vez que logras un récord?
Siento una alegría tremenda porque, aunque parezca mentira, cuesta mucho bajar un segundo en según qué distancias. Cada vez que tocas la pared y rebajas tu registro es una alegría, da igual que bajes tres segundos o unas centésimas. Cada día te vas dando más cuenta de que es muy duro bajar centésimas…

¿Cómo asimilas progresar tan rápido?
Lo llevo bien porque no es un regalo, es algo que me ha costado mucho trabajo conseguir.

¿En qué pruebas ves más factible lograr una medalla en Pequín?
En 200 estilos tengo la cuarta mejor marca de la temporada. Es la que veo más factible sobre el papel, pero una vez allí quizás la que iba segunda se queda fuera y la octava, finaliza segunda. Pueden pasar muchas cosas. También participaré en los 200 braza y los 400 estilos.

La nadadora catalana muerde la medalla de oro en los 200 estilos que logró en Eindhoven -EFE.


El jugador de baloncesto Ricky Rubio o el delantero del Barça Bojan Krkic son otros deportistas que también están triunfando con 17 años. Ellos no hablan con la prensa. ¿En qué cree que te beneficia hacerlo a ti?

Sobre todo para darme a conocer a mí y a la natación española, a la que nunca se le ha dado el valor que tiene o que se merece. Antes de los Campeonatos de Europa de Eindhoven, que han marcado un antes y después especialmente con la prensa, sólo se valoraba la sincronizada y se veía con cierta incertidumbre qué hacía la natación. Se tenía una visión un poco pesimista. Ahora la prensa es más optimista y a los nadadores eso nos ayuda. Es una motivación extra que tienes: si lo hago bien a lo mejor salgo en los medios y puedo buscar algún patrocinador más. Es atractivo para nosotros.

También es cierto que hace un año la natación española estaba en crisis, casi se reducía a Érika Villaécija… 
Este año es olímpico y hemos salido más nadadores. Nina (Zivanevskaia) ha vuelto después de ser madre, también está Rafa Muñoz y yo misma, que estábamos en categorías inferiores. Yo había sido campeona de Europa y del mundo. La prensa no valora las categorías inferiores sólo la absoluta.


Y no se valoraba lo suficiente a Villaécija, que casi siempre quedaba cerca de las medallas…
Los medios valoran las medallas, y quizás has bajado tu marca bastantes segundos y has quedado cuarta. Los nadadores si rebajamos nuestro registro y acabamos a un paso del podio nos quedamos con la sensación de haber ganado a nivel personal. Pero cuando vuelves a España te das cuenta de que la medalla es lo que cuenta.

¿Tienes la sensación de estar viviendo muy rápido? En 2006 ya habías sido campeona de Europa y del mundo júnior…
No. Mi vida es una rutina diaria. Vivo al máximo día a día y no se me pasa demasiado rápido. Sigo siendo la misma que hace dos años.

Estás logrando proezas casi inéditas. En 200 metros estilos sobre la estadounidense Katie Hoff hizo una marca mejor que usted con 17 años…
Me acabo de enterar ahora… Con mi edad me queda mucho por mejorar.

Empezaste a nadar para corregir una desviación en el punto final de la columna vertebral, una escoliosis. ¿Cuándo y por qué decides ser nadadora profesional?
Cuando tenía 12 o 13 años competí en un campeonato de España y gané seis medallas de oro. Me gustó la sensación de ser la mejor y me di cuenta de que me quería dedicarme a esto.

Belmonte se tapa la boca tras ver su tiempo en una prueba de los pasados Europeos -EFE.

¿La natación une o desune?

Tiene de las dos partes: une porque en el entrenamiento podemos ser una piña y cuando vas fuera conoces a gente de culturas diferentes, pero también te desune de tu vínculo de fuera. La natación te aleja de tu familia, de tus amigos de siempre, con los que ya no tienes tanta relación. En este deporte hay muchas envidias y es mejor relacionarte con gente de fuera porque no compiten contra ti.



Si tuvieras que elegir a un nadador y a una nadadora con los que realmente tienes más feeling…
Nadora, Nina. Y nadador diría a… Los chicos son diferentes… No sabría decirte uno…

¿Nina es tu maestra? ¿Es un referente para ti?
Sí, maestra y a veces madre. Tuve el placer de convivir con ella en los Campeonatos de Europa de Eindhoven e intenté ser una esponja y sacar todo el provecho posible de la información que me dio. Me ha ayudado mucho.

¿Cuál es el mejor consejo que te dio?
Fueron dos sobre todo. El primero, que me olvidara de los demás. Estaba muy nerviosa antes de nadar los 200 estilos y me aconsejó que sólo compitiera mirándome a mí misma y no a las demás. Y el otro me lo dio después de la final de 400 estilos, que me salió regular. Me dijo que no pasaba nada, que aún me quedaban más pruebas para nadar y que ése sólo era el principio.

No te hundiste y ganaste el oro en los 200 estilos.
Superé la semifinal y gané la final. Nina me ayudó a recapacitar, a darme cuenta de que aún me faltan dos pruebas y ver que lo podía hacer mucho mejor.

¿Esa medalla de oro ha sido el mejor momento de tu carrera?
Es diferente. No se puede comparar la sensación que tenía hace dos años siendo campeona del mundo que la que tengo ahora siendo campeona y subcampeona de Europa.

Descríbenos cómo es un día en la vida de Mireia Belmonte.
Me levanto a las siete y media hora después ya estoy en el agua, donde me paso hasta las nueve y media. Después desayuno y a las diez entro al colegio hasta las doce y media. De esa hora hasta las dos hago pesas en el gimnasio. Como, de tres y cuarto a seis menos cuarto estoy en el cole y a las seis ya estoy otra vez en el agua, hasta las ocho y media. Después ceno, estudio y… ¡a dormir!

¿Cómo se vive en el CAR de Sant Cugat?

Es algo rutinario. Todos somos deportistas y nos llevamos bien. Es una vida sana.

¿Qué recomendaciones te da tu entrenador Carles Subirana?
Cada día me da muchas… También en cada competición.

¿Qué te ha aconsejado hoy?
Poca cosa, porque no hemos entrenado (acaba de conceder otra entrevista y por la tarde tiene más). Pero hace unos días en la Copa de España de clubes me aconsejó que compitiera bien en 800 metros, que es una distancia que no me gusta. Me dijo que hiciera mi carrera y que no me preocupara ni del tiempo ni de la posición.

La nueva estrella de la natación española es fan de 'Aída' y se emociona con 'Titanic' -EFE.

¿Qué opinas de los nuevos bañadores de Speedo? ¿Realmente facilitan los récords?
Ha sido bautizado como el bañador “mágico”. De hecho, es rápido, tan sólo hay que comprobar la cantidad de récords que se han batido con él. Pero más que atribuirlas a un bañador en concreto, las marcas son culpa de los deportistas. Estamos en los días previos a unos Juegos Olímpicos y todos queremos hacerlo bien.

Pero si te facilita conseguir marcas todo el mundo tendría que tener ese tipo de bañador, sino juegas con ventaja…
Ya, pero cada selección tiene su patrocinador. Nosotros estamos con Speedo. Es una cosa más de contratos que otra cosa.

Siendo de Badalona quizás seas seguidora del DKV Joventut.

Realmente no tengo tiempo para seguir otros deportes, pero sí que soy de la Penya. Cuando ganan me alegro mucho. Vivía prácticamente al lado del pabellón y no voy porque no tengo tiempo, pero me considero seguidora.

¿Qué tipo de música te gusta?
El rap, el reggaeton, que suelo ponerme antes de competir, y poca cosa más. De española algo puntual, pero la sigo poco.

¿Te gusta leer?
Intento leer, algo leo, pero con los estudios no tengo mucho tiempo…

¿Por qué llevas las uñas largas y con pequeñas piedrecitas? En Budapest las mayores del equipo también las llevaban y me las pusieron. Y a partir de ahí empecé a ponerme uñas de porcelana, me gusta como quedan… Las uñas no me crecen bien con el agua y no puedo cuidármelas. Las mías son muy blandas. Las que llevo hoy me las hizo un vietnamita que estaba al lado del hotel. Me lo hizo en tres segundos y me quedé: ¿cómo?

lunes, 26 de mayo de 2008

Hamilton gana una carrera caótica y recupera el liderato en Mónaco

El piloto de McLaren celebra con champán su triunfo en Montecarlo -EFE.

"Frené y las ruedas se quedaron sin agarre. Me quedó claro que no se puede fallar en Mónaco", dijo hace un año Lewis Hamilton (Tewin, Gran Bretaña, 1985) tras su sufrir su primer percance en la Fórmula 1. En el circuito de Mónaco el piloto británico recibió un golpe de atención, y sobre todo de humildad, que posiblemente necesitaba para asimilar mejor sus resultados hasta entonces, tres segundos puestos y un tercero. En la segunda sesión de entrenamientos libres Hamilton se estrellaba frontalmente contra los neumáticos protectores de la valla en la curva Santa Devota. "Fue la primera vez que piloté un monoplaza en Montecarlo y me resultó impresionante", declaró el piloto de McLaren, que tres días después, en la carrera, tuvo que tragarse el orgullo. Su equipo le ordenó por radio que pisara el freno: no era cuestión de poner en peligro la victoria de Fernando Alonso. Empezaba así la competición enfermiza (y mediática) entre ambos pilotos, que acabaría beneficiando a Ferrari y a Kimi Raikkonen.

No es extraño que Hamilton celebrara más que nunca su sexta victoria en el Gran Circo. No sólo había resuelto un gran contratiempo -en la quinta vuelta tuvo que pasar por boxes porque se le pinchó la rueda trasera derecha tras tocarse con las vallas-, no sólo había realizado una actuación completa en una carrera caracterizada por la lluvia y el caos (seis pilotos abandonaron). También había aparcado su pasado y, de paso, había doblado a Alonso, que sólo pudo ser décimo. Así que cuando Hamilton se bajó de su monoplaza empezó a saltar como un niño que acaba de cambiar con un compañero el cromo que le faltaba para acabar la colección. Saltó con su padre, Anthony, y con su mejor amigo, su hermano Nicolas. En un año parece haber templado los nervios y la soberbia. Parece haber asimilado la fama y el reconocimiento, que llegaron desde la primera prueba, en Australia. Demasiado pronto.

Un barco en una botella

Conducir un fórmula 1 en el circuito de Mónacodebe ser tan complicado como montar un barco en una botella. Porque el escenario parece una maqueta a escala real: curvas muy cerradas, trazado sumamente estrecho y túnel de por medio. El riesgo es algo tan obvio que más de uno apuesta sobre cuántos coches van a acabar. Los abandonos se suceden sin remedio, más si cabe si llueve. Sobre mojado el trazado más glamouroso y controvertido del calendario aumenta (aún más) la dificultad para los pilotos y, supuestamente, incrementa los incentivos de los aficionados. En Montecarlo otra vez reinó el caos, aunque
sólo abandonaron seis coches. Una cifra modesta en comparación con la de 1996 cuando bajo una intensa lluvia sólo acabaron cuatro pilotos, un récord negativo que todavía perdura. Panis, que salió 14º, ganó la carrera.

"Éste es el triunfo más importante de mi carrera", convenía Hamilton, que recupera el liderato tras perderlo en Bahréin. Sin duda, fue el mejor estratega del GP de Mónaco y supo esperar su oportunidad. En la salida, aunque al final no le sirviese de nada, el piloto de McLaren adelantó a Raikkonen y se puso segundo. Después de pinchar la rueda (le llenaron el depósito en boxes) se colocó cuarto y pasó a ser tercero tras un percance de Alonso.

Alonso, décimo

Hamilton aún estaba lo suficientemente lejos para no aprovechar el error de Felipe Massa, que se metió en la escapatoria, pero salvó bien la situación. Sólo le adelantó Robert Kubica. Las paradas en boxes hicieron el resto y Hamilton, tras repostar sus dos rivales, se puso primero y nunca sufrió para conservar el primer puesto. Ni tan siquiera con la aparición del safety car. Así que fue el protagonista en la ceremonia de entrega de trofeos (en Montecarlo no hay podio). Le acompañaron en la fiesta Kubica, segundo, y Massa, tercero. El piloto británico suma 38 puntos, tres menos que Raikkonen, que acabó noveno y no puntuó, cuatro que el propio Massa, y hasta 29 más que su ex compañero Alonso, décimo.

El primer contratiempo no se hizo esperar: el McLaren de Heikki Kovalainen se quedó parado en el warm up y tuvo que pasar por boxes. Nico Rosberg embistió a Alonso, a Jenson Button tenían que cambiar el morro de su Honda... Incluso Hamilton pinchó y tuvo que visitar a sus mecánicos antes de tiempo. Alonso se colocaba cuarto, pero la alegría le duró tres vueltas. Se estrelló contra una valla. Pudo continuar, pero cinco giros después el piloto de Renault volvió a tener problemas. Esta vez se los buscó él con su ansiedad: intentó adelantar en Loews, la curva más lenta del Mundial. "Había una posibilidad entre un millón, y no se produjo. Fue culpa mía", relataba el piloto español, que había ganado en Mónaco los dos últimos años y tuvo que conformarse con la décima plaza tras haber ido último. Era un premio muy menor a su riesgo en la pista y a la atrevida estrategia de su equipo, que le puso primero los neumáticos extra de lluvia, que le perjudicaron bastante, y después, cuando llovía menos, los secos, que cuando dejó de llover le permitieron mejorar su posición.

El desconsuelo de Sutil

Pero la imagen más impactante del GP de Mónaco, más allá de la de la grúa trasladando los coches accidentados, fue la de Adrian Sutil, que rodaba cuarto a 10'15'' de la conclusión de la carrera (la reglamentación dicta que las carreras no duren más de dos horas). Con un Force India, el peor monoplaza de la parrilla, el piloto alemán lograba frenar al Ferrari del actual campeón. Lo logró hasta que Raikkonen perdió los nervios y fue incapaz de frenar bien en la chicane. El resultado fue desolador para Sutil: tuvo que abandonar. "Todo estaba tan cerrado... Es como sufrir un paro cardíaco, como un sueño que acaba por convertirse en una pesadilla. Es que no me lo puedo creer", lamentó el alemán, que no quiso criticar a Raikkonen, que tras pasar por boxes y cambiar el morro pudo continuar rodando, pero se quedó sin puntuar. Un castigo merecido a su falta de temple.


domingo, 25 de mayo de 2008

Ilyasova lidera al Barça hacia la final de la Liga ACB

Los jugadores del Barça hacen piña tras ganar al DKV Joventut -EFE.

Más que un jugador de baloncesto Ersan Ilyasova (Eskisehir, Turquía, 1987) parecía un superhéroe vestido con una camiseta sin mangas. Sólo le faltaba sacarse una capa del bolsillo, ponérsela y echarse a volar. El ala-pívot turco desafiaba cualquier tipo de límite: tenía un imán en los rechaces, cogía el más fácil, y, rodeado de hasta tres rivales, se hacía con el más inverosímil. Ilyasova anotó 15 puntos y cogió 18 rebotes en total, sólo tres menos que la mejor marca en unos playoff, que comparten Arvydas Sabonis y Fernando Romay. Por eso cuando Xavi Pascual le sustituyó por última vez por Roger Grimau el Palau se puso de acuerdo: "¡Il-ya-so-va! ¡Il-ya-so-va!" gritaba, mientras el ovacionado respondía con tímidos aplausos a su homenaje.

El ex jugador de los Bucks es el símbolo del crecimiento del Barça, que ha pasado de perder en pistas como las de Murcia o Menorca, y de superar el Top 16 de la Euroliga con tantas victorias como derrotas a ganar en el Buesa Arena y en el Olímpic de Badalona. Pocos confiaban en que el conjunto azulgrana lograse ni tan siquiera una plaza para la máxima competición continental porque tenía que quedar por delante del DKV Joventut. Pero el grupo Pascual lo ha logrado y tras ganar al conjunto verdinegro a domicilio y en casa (85-71) se ha clasificado para la final de la Liga ACB. Es el único equipo que no ha perdido ni un partido en las eliminatorias por el título. Su último rival será el Tau, que superó a Unicaja (82-83) con una canasta prodigiosa de Pete Mickeal.

La defensa de Basile

Si en Badalona el Barça realizó un partido pragmático, en el Palau fue más contundente desde el primer momento. Siempre mostró dos de las razones por las que ha pasado esta serie: su defensa, agresiva y con muchas ayudas, y la labor de desgaste sobre Rudy Fernández de Gianluca Basile, impagable en el trabajo que no reflejan las estadísticas. En ciertos momentos el DKV Joventut reafirmó las virtudes del conjunto azulgrana con errores propios. Porque el grupo de Aíto compareció en el Palau como un equipo desencajado, sin un jugador que aportase cierto orden y un mínimo de paciencia. Era la antítesis del equipo que esta temporada ha ganado Lliga Catalana, Copa del Rey y Copa del Rey. Actuaba la Penya por impulsos y tras cada canasta del Barça quería culminar una acción rápida. Los tiros eran tan veloces como precipitados, así que poco importaba que lanzase Jan Jagla o Rudy. El grupo de Aíto falló diez de sus primeros diez tiros: el aro parecía minúsculo e Ilyasova, que ya acumulaba cinco rebotes, un rival imposible de superar. El parcial, 15-0 a los 6'30'', no podía ser más explícito.

Tuvo que ser Jerome Moiso quien rompiese esa racha tan impropia. No se entiende por qué el pívot francés fue suplente -su sustituto, Petar Popovic, ni tan siquiera anotó-. En su primera acción Moiso se impuso a Denis Marconato y culminó un dos más uno: a los 6'48'' la Penya lograba sus tres primeros puntos. Sólo lograría anotar seis en el primer cuarto, uno menos que Alex Acker, que acabaría el partido con 20 puntos y 34 de valoración.

Reacción visitante

Por lógica el DKV Joventut,
que llegó a perder por 22-4 (a los 9'30''), tenía que reaccionar, y acabó haciéndolo sobre todo gracias al acierto de Pau Ribas, Edu Hernández-Sonseca y Rudy, autores 19 de los de los 34 puntos de su equipo en el segundo período. En el conjunto azulgrana el referente ofensivo era Fran Vázquez, que anotaba en segundas opciones, a aro pasado y machaba. Con confianza el pívot gallego, que sumó ocho puntos sin fallo en este período, es una pieza más que básica, pero cuando se excede lo pierde todo. Una acción absurda con Rudy, al que apartó con el pie cuando estaba en el suelo, pudo costarle una técnica.

La estrella de la Penya, que quizás jugó su último partido con la camiseta verdinegra, cayó en mala oposición tras una acción en la que Jaka Lakovic entró con todo, pero sin mala intención. Rudy, malherido del codo izquierdo, se fue al banquillo. Desde allí, con el rostro desencajado y apretando los dientes, el escolta mallorquín siguió la remontada de su equipo, que llegó a ponerse a tan sólo dos puntos (40-38 a los 18'25'') tras un triple de Sonseca. Pero el Barça volvió a distanciarse con su dúo de moda: Acker-Ilyasova. El primero machacó y el segundo acertó desde 6'25: 45-40 al descanso.

La recuperación de Lakovic

En estos playoff también ha recuperado la confianza Lakovic (17 puntos), que penetra sin miedo y lanza más y mejor. El base esloveno está consiguiendo recuperar su mejor juego y minimizar la anecdótica presencia en semifinales de Pepe Sánchez, en baja forma tras estar pasarse varios días con gripe. Lakovic superó en todo momento a Ricky, que no ha tenido acierto en ninguno de los dos partidos (3 de 18 en tiros de campo).

La Penya se acercó más que nunca (57-56 a los 26'15'') tras dos tiros libres de Noel. Pero Basile, con cinco puntos consecutivos, puso el 66-60 a falta de 8'40'' tras provocar una antideportiva de Rudy, que se resintió del codo y estuvo varios minutos en el banquillo (por primera vez en 68 partidos no anotó ni un triple, 0/5). Sobrevivió el grupo de Aíto sin su icono, le bastó ser fiel a su idiosincrasia: el contraataque. Así que dos contras de Ricky y Ribas pusieron el 70-66 a 6'35''. Entonces volvió a aparecer Ilyasova: capturó cinco rebotes defensivos consecutivos y anotó siete puntos más. Cuando Pascual le sustituyó, a falta de 1'54'' y con 83-71, el triunfo para el Barça estaba muy cerca. Fue un hecho cuando Ricky desperdició dos ataques seguidos con dos triples forzados. El Barça era finalista y Juan Carlos Navarro, espectador de lujo en la grada, felicitaba a su amigo Grimau mientras Kasun piropeaba a Ilyasova. "Hemos esperado nuestro momento", dijo Lakovic en TVE. No pudo sintetizar mejor la temporada de su equipo el esloveno.

viernes, 23 de mayo de 2008

El Barça triunfa en Badalona con una lección de pragmatismo y está a una victoria de la final

Acker, en la imagen ante Noel, fue otra vez decisivo con 20 puntos -EFE.

Sorpresa relativa. Golpe sobre la mesa en Badalona. El Barça ganó 90-93 al DKV Joventut con una lección de pragmatismo e intensidad, marcando el ritmo que más le convenía, y si se impone mañana en el Palau (La 2, 20.00 horas) será finalista de la Liga ACB. O lo que es lo mismo, tendrá una plaza para la próxima edición de la Euroliga, una recompensa utópica para los escépticos. Jaka Lakovic y Alex Acker, con 23 y 20 puntos respectivamente, fueron los máximos anotadores del conjunto azulgrana, y Ersan Ilyasova, con 16 puntos y 14 rebotes, volvió a reiterar que es un jugador imprescindible en este equipo. En la Penya los 30 puntos de Rudy Fernández fueron insuficientes ante el horrible partido de Ricky Rubio, Lubos Barton y Demond Mallet, que sumaron 21 entre los tres (con 6 de 21 en tiros de campo).

Se sabía perdedor el Barça en un partido de correcalles y apostó por el cuerpo a cuerpo, por el uno contra uno. De ahí que lanzara hasta 41 tiros libres, un faceta en la que fue, con diferencia, el peor equipo durante la fase regular (promedió 16'5 por los 23 del mejor, el Kalise Gran Canaria). El conjunto azulgrana, que no ganaba en Badalona desde noviembre de 2003, estuvo prácticamente infalible desde la línea de personal: anotó 36 de sus 41 tiros, casi un 90% de acierto. Hasta 21 lanzó en un último cuarto interminable. El icono de ese acierto fue Acker, que anotó los diez que tiró en el período final. La marca del escolta estadounidense (15 de 16) es la sexta mejor en unos playoff. El récord, difícil de igualar, pertenece a José Miguel Antúnez, que logró un 19/21 en la temporada 1992-1993. Lakovic, con 12/13, también estuvo espléndido con los tiros libres.

Moiso, espectacular

Los primeros contratiempos del conjunto azulgrana estaban cantados, eran totalmente lógicos: la resistencia y la velocidad (de movimientos y de decisión) del DKV Joventut y la participación de un hombre alto. Esta vez el gigantón era Jerome Moiso, que ha pasado de ser un mero parche del Real Madrid en los playoff (promedió 1'8 puntos y 2'8 rebotes en poco más de nueve minutos) a convertirse en un jugador espectacular que saca partido a su físico para machacar y desgastar física y mentalmente a sus rivales. Es otro mérito de Aíto, especialista en recuperar (o despertar) las mejores virtudes de jugadores medio desconocidos o infravalorados en sus equipos. El primero en comprobar el salto cualitativo de Moiso fue Ilyasova, que quizás recordando su gran mate a una mano en el partido de vuelta en el Palau saltó pronto para colgarse del aro. El ala-pívot turco sólo vio cómo las manos de su rival barrían la pelota. Ilyasova recibió dos tapones en un minuto y se descargó con la colchoneta de protección. Más centrado, en la jugada siguiente anotó un triple precisamente ante Moiso (2-5 a los 2'03''). Era la primera ventaja del Barça, que con un par de acciones sensacionales de Gianluca Basile y otra canasta de Lakovic logró una mayor renta de la primera parte (9-12 a los 4'45'').

A partir de entonces, y hasta el descanso, el DKV Joventut se recreó. Convirtió el partido en un acto de auto-homenaje: buscó la estética y la plasticidad y pareció olvidarse de la efectividad y el pragmatismo. No se olvidó de la contundencia, que es algo implícito al juego de Moiso. El pívot francés fue el referente anotador en cuanto Rudy se fue al banquillo medio lesionado tras caérsele encima Fran Vázquez. Moiso anotó siete de sus nueve puntos del período inicial en los poco más de tres minutos que faltaban del cuarto (además sumó tres rebotes, recibió tres faltas e hizo tres tapones para un total de ¡17 de valoración!). Un triple de Pau Ribas, el último talento de la cantera, estableció una ventaja más que importante para la Penya (24-15 a los 8'37'').

Parcial de 0-8

"No tenemos tanta prisa... No hagamos faltas estúpidas, cojamos rebotes, busquemos a Kasun, busquemos a Kasun", pedía Xavi Pascual. El discurso del técnico azulgrana sirvió para tranquilizar a sus jugadores, y en la primera acción Lakovic buscó y encontró al pívot croata. Un triple de Acker y dos más uno de Ilyasova pusieron el 24-23 (a los 10'20''). El Barça, con un parcial de 0-8, había evitado que la Penya cogiera una distancia insalvable.

Era cuestión de tiempo que el grupo de Aíto volviera a lograr una renta considerable. Tan sólo tenía que aprovechar mínimamente su perímetro, impagable casi siempre, posiblemente uno de los más poderosos de Europa. Al DKV Joventut no le cuesta encadenar varios aciertos seguidos y entre Rudy (sorprendente cómo puede tirar tan bien cayéndose) y Lubos Barton, bastante inédito y superado, empezó a distanciarse. Hasta entonces el conjunto local acumulaba 4 de 7 desde más allá de 6'25 (acabó la primera parte con 6 de 13).

La importancia de Ilyasova

Con la tercera falta personal de Basile y un alley-hoop de Moiso y otro triple de Mallet el Barça se desconcertó. Con Pepe Sánchez en el banquillo con fiebre Lakovic no daba abasto y su aportación en ataque era casi nula (1 de 8 en tiros de campo en la primera mitad). En los visitantes tan sólo respondía Ilyasova, a quien Chichi Creus tendría que renovar sin pensárselo. Es capital en este equipo, una de las claves de la reacción del grupo.

Se gustaba la Penya con Ricky y Rudy como protagonistas. En un suspiro el escolta mallorquín anotó un triple, recuperó un balón y machacó. Cinco puntos consecutivos que permitieron al grupo de Aíto igualar su máxima renta (42-33 a los 17’45’’). Y otra vez se recuperó el Barça, con un parcial de 0-7, y con Gary Neal como gran (e inesperado) revulsivo (42-38 al descanso).

El antídoto: Mario Kasun

En la segunda parte Xavi Pascual encontró el antídoto para anular a Moiso: Mario Kasun, que está realizando unas eliminatorias por el título más que notables. El pívot croata empezó dominando la zona en el tercer cuarto y sus seis puntos seguidos (anotó 13 en total y capturó cuatro rebotes) y una entrada de Roger Grimau pusieron al Barça a tres (49-46 a los 22’30’’). En una acción fortuita el capitán azulgrana se hizo daño en la rodilla izquierda y tuvo que irse al banquillo. Ya no pudo volver a la pista.

El Barça se esmeró en defensa y se exhibió en ataque: en el tercer cuarto anotó 27 puntos, en el último, 28. Con un parcial 3-13 el grupo de Pascual pudo por fin remontar (52-56 a los 25’31’’). Se resistió la Penya con Jan Jagla como líder y con una defensa zonal que obligó al conjunto azulgrana a lanzar algunos triples precipitados. Edu Hernández Sonseca, otro de los rehabilitados por Aíto, sumó sus dos únicos puntos y acercó de nuevo a su equipo (62-65 a los 30 minutos).

Los cambios defensivos de Aíto

Cambiaba constantemente su defensa Aíto. Apostó entonces por la 1-3-1, y fue Lakovic el primero en romperla. El base esloveno anotó por fin un triple: era su noveno intento. La Penya era un equipo vulgar y no logró anotar en los primeros tres minutos del último cuarto. Circunstancia que supo forzar el Barça, que se puso 14 puntos por delante (62-76 a falta de 6’48’’). Un triple de Barton inició la reacción del DKV Joventut, que se recuperó gracias a otro lanzamiento de tres de Ribas y a la exclusión de Kasun, que por primera vez claudicó ante Moiso y le permitió un dos más uno. Una entrada del pívot francés y una increíble penetración de Rudy pusieron el 84-85 a falta de 1’29’’.

Por segunda vez en el partido entró el mermado Sánchez. Apostaba Pascual por la tranquilidad y la paciencia del base argentino, que es casi el segundo entrenador. No para de darle consejos en el banquillo a su entrenador. El DKV Joventut siguió jugando los dos contra uno, que le habían permitido equilibrar el partido. Moiso a 23 segundos firmó el 86-87 y Ricky, en su única canasta en juego (1 de 9), el 88-89 a nueve segundos. Acabó decidiendo Acker, que no falló sus ocho últimos tiros libres. Los dos últimos a cinco segundos. Rudy tuvo la opción de empatar, pero su triple (4/11), demasiado corto, se quedó a medio camino. El Barça puede ser finalista mañana. La Penya tiene que ganar para forzar el tercer partido de la serie, que se jugaría el martes en Badalona.


jueves, 22 de mayo de 2008

Pepu Hernández: “Calderón no va a dejar de mejorar hasta que se retire”

Pepu Hernández, en un acto promocional de su libro 'Entrenar el éxito' - FEB.


Es un romántico del método y un defensor del diálogo como camino para la puesta en común. Pepu Hernández (Madrid, 1958) es aquellas personas de trato afable que se indignan ante las injusticias y añoran sus años en el colegio: “Llámame Peter Pan si quieres”. El seleccionador español de baloncesto entiende su deporte como un espacio para valores como el respeto, la confianza y generosidad y como un reclamo para formarse como persona. También como lo ve como una partida de ajedrez: “Me trago muchos partidos. Procuro meterme dentro para saber qué haría yo en esas situaciones que se plantean. Es un buen ejercicio para tomar decisiones en el momento oportuno”.
 
Dice Pepu Hernández que los impulsos son importantes para la vida y el aprendizaje, además de para el éxito. Por eso cuando le preguntamos cuáles fueron las claves para que España ganase en 2006 la final del Mundial de Japón sin Pau Gasol, lesionado en el banquillo, el técnico madrileño no tiene dudas: “Los jugadores se rebelaron porque les pareció una jugarreta que su amigo Pau no participase en algo tan histórico. Y Pau se olvidó de las muletas… saltaba en el banquillo. Admiró a sus compañeros porque eran capaces de ganar sin él”. Éste es el espíritu de grupo y de implicación que Pepu Hernández ha sabido transmitir primero en el Estudiantes y ahora en la selección. Cronómetro de Récords habló con él antes de que se anunciase que no continuará en su cargo tras los Juegos Olímpicos de Pequín.

¿Qué implica el BA-LON-CES-TO?
Formación y educación. No puedo hablar de baloncesto sin asociarlo a esos dos conceptos. Me he educado en un colegio y en este deporte, que me ha enseñado cosas como a trabajar en grupo y que me ha dado amistades y muy buenas sensaciones.

¿Se ha perdido un poco la identidad en los equipos? Casos como los de Nacho Azofra o Epi son casi imposibles ahora.
La fidelidad a un club es cada vez más difícil, pero se debería buscar. Creo que el aficionado también tiene que llegar a conocer a los jugadores no sólo por las estadísticas, sino también personalmente. El deporte no es solamente una consecución de récords ni una lista de números.

Parece que en el baloncesto actual se prime más lo físico que la técnica.
Es posible que en un momento determinado haya modas en baloncesto, pero lo que hay siempre es evolución. El baloncesto siempre evoluciona y creo que ahora la revolución vendrá en los aspectos técnicos del juego. Generación tras generación los jugadores son mejores físicamente, así que son capaces de adquirir y emplear mejor la táctica.
Muchos, sobre todo los pívots, llegan a la máxima competición sin saber lanzar los tiros libres. Por su mecánica de tiro ya se ve que van a fallar. ¿Es un déficit de los entrenadores que ha tenido o es error del propio jugador?
Tanto el pase como el tiro deben estar ligados a la táctica individual y colectiva y al apartado físico. Todos los jugadores, y no sólo los hombres grandes como dices, tendrían que trabajar más y mejor esos aspectos. De hecho, no tendría que haber especialistas en nada. Estamos hablando de jugadores de baloncesto que cada vez son más completos, independientemente del puesto en el que jueguen. 

¿Qué cambios aplicarías en el reglamento para promover un baloncesto más espectacular?
Hay algunas propuestas… No es algo que me preocupe especialmente, pero quizás apostaría por modificar las zonas, llevarlas al estilo americano. Me gustaría que el baloncesto fuese muchísimo más rápido y ágil, aunque creo que las reglas de 8 y 24 segundos son suficientes. No creo que urja hacer cambios ahora.

¿El baloncesto español ha aprovechado las medallas de oro en Japón y la de plata en su Eurobasket? No me interesa tanto ver si las ha sabido aprovechar, sino ver las buenas vibraciones que han dejado estos éxitos. No me preocupan las cosas momentáneas y temporales, los “pelotazos”. Es importante que nuestro deporte tenga repercusión, pero aún lo es más que la gente quiera jugar a baloncesto. Es fundamental también que a todos aquellos que empezamos en esto nos siga gustando estar ahí, sea en el papel que sea, como aficionados, dirigentes, técnicos… Hay que estar cerca del deporte, que es algo que merece la pena.
El seleccionador español sonríe, rodeado de fotógrafos, tras ser campeón del mundo en Japón -FEB.

Además de los éxitos de la selección hay cinco jugadores en la NBA y como mínimo dos que aspiran a ir en breve. ¿Está en el mejor momento de su historia?
Aún habría que sumar más cosas. El baloncesto femenino está alcanzando un nivel importante (bronce en el Eurobasket de Grecia en 2003 y Turquía en 2005, y plata en Chieti el año pasado) y los clubes se están haciendo muy fuertes en el contexto europeo. Ahora hay un interés por el baloncesto en los medios, no sólo en los generalistas y deportivos, sino también en los económicos y culturales. Vivimos un buen momento, pero no sé si el mejor.

¿Qué papel puede tener España en los Juegos Olímpicos de Pequín?
Espero que seamos unos excelentes competidores. Fíjate que no estoy hablando de excelentes ganadores. Para mí lo más importante es que estemos bien preparados, que volvamos a tener las sensaciones de equipo y de grupo, que es algo que hay que renovar cada vez. Podemos competir contra todos sin prejuicios ni dudas.

¿Cuáles son los cuatro o cinco rivales que lucharán por la medalla de oro?
Hay selecciones que tienen un nivel extraordinario como Estados Unidos, que supongo que hará una buena selección de nombres, pero también de hombres capaces de integrarse en el grupo. Argentina, Rusia, Lituania y Grecia, si se clasifica en el preolímpico, serán los otros grandes aspirantes al primer puesto en Pequín.

Antes del Eurobasket te cansaste de repetir que el equipo no podía creérselo. ¿Crees que en ciertos momentos el grupo llegó a confiarse?
No, no nos confiamos, pero mantener una concentración total y absoluta durante mucho tiempo siempre es difícil. Pudimos cometer errores y llegó un momento en el que quizás perdimos un poco nuestro estilo, que acabamos recuperando y con éxito.

En las situaciones más complicadas siempre apareció Calderón con un par de triples seguidos. ¿Fue el MVP moral del torneo?
Sí. Afortunadamente tenemos jugadores como él en el equipo, que son capaces de ser MVP morales en cada instante y que quieren destacar para ayudar al grupo, no por ellos.

Ha completado una temporada en Toronto muy buena, especialmente tras la lesión de T.J. Ford, el base titular.
Ha sido básico siempre y así lo reconoció el propio Ford cuando volvió a la competición. Calderón es un jugador con una progresión constante y no va a dejar de mejorar hasta que se retire. Es un hombre que siempre va a tratar de mejorar cualquier aspecto de su juego, ya sea táctico, técnico o físico. Eso hará que se convierta en un jugador cada vez más importante para sus equipos y para sus entrenadores, y que tenga una vida deportiva más larga. Espero que así sea.

La imagen del torneo fue la de Pau Gasol tirado en la pista tras fallar el último tiro en la final del Eurobasket en Madrid ante Rusia. ¿Qué le dijiste tras el partido?
El último lanzamiento podía haberlo fallado cualquier otro jugador. La derrota jamás es una cuestión individual. Por eso tanto a Pau como al resto del equipo les dije que éramos ejemplares, que teníamos que seguir dando ejemplo tanto en la victoria como en la derrota. En esos momentos no hay nada que consuele, pero era justo decirlo así.

En poco tiempo Gasol se ha convertido en una estrella en los Lakers. Necesitaba irse de Memphis y rodearse de los mejores para optimizar su juego.
Me he alegrado mucho de ese cambio, que representa una renovación de perspectivas. Aunque la actitud de Pau siempre ha sido muy buena no es lo mismo sentirse frustrado después de jugar bien y perder que destacar en un gran equipo y además ganar. Con los Lakers está percibiendo unas sensaciones extraordinarias: no es sólo que pueda anotar y ayudar al equipo, sino que realmente está mejorando su juego y sus prestaciones. 

Ha cambiado la mentalidad de un equipo monopolizado por un solo jugador. Si me estás hablando de Kobe Bryant sí que es cierto que ha habido una transformación clarísima tras la llegada de Pau, que tiene una mentalidad de grupo extraordinaria. A pesar de ser una gran figura del baloncesto sabe que el equipo le puede hacer mejor. Esa forma de ser pudo traer problemas en Memphis cuando él se salió de las declaraciones típicas y tópicas que se dan en la NBA de figuras y egos y empezó a hablar de grupo. Pau habló de la necesidad de tener un equipo fuerte, con gran mentalidad y muy compacto con él. Me da la impresión de que en Los Ángeles ha encontrado todo eso. Es gente que apuesta realmente por el grupo, no por el lucimiento personal.
 
Pepu Hernández dando indicaciones durante la final del último Eurobasket -EFE.
 
Hablemos del hermano de Pau. ¿Hasta qué punto el Mundial de Japón marcó la progresión de Marc Gasol?
Ha sido un punto muy importante, pero también está siendo fundamental el trabajo que está realizando el propio Marc y los entrenadores que ha tenido (en Girona Pesic y Pedro Martínez), que le han sabido motivar. También la selección, que le ha dado una nueva visión sobre el baloncesto y su carrera y posibilidades. Le vuelve a gustar el baloncesto de una forma muy especial y muy intensa.

¿Le recomendarías que se fuese a Memphis a final de temporada?
No necesita mi consejo en ese sentido. Conoce el club y la ciudad por su hermano y porque ha vivido allí varios años. Seguro que tomará la decisión apropiada.

Rudy Fernández es la otra gran estrella de la Liga ACB.
También Felipe Reyes está haciendo las cosas bien. Me cuesta designar una estrella, realmente hay muchas y eso es interesante para el baloncesto.

¿Está preparado para jugar en la NBA?
Sí. No conozco mucha la Liga americana, pero creo que está en condiciones afrontar ese reto. Aunque también lo estaría para jugar dos años en la ACB y ser un jugador importante en Europa. Y no pasaría nada. Él hará lo mejor para su carrera. Eso sí, no tiene que presionarse excesivamente por ir cuanto antes a la NBA. Debe tomárselo con calma y valorar las cosas en su justa medida.

¿Te gusta la parafernalia que implica la Liga americana?
No excesivamente, pero también entiendo que son necesarias otras cosas al margen del juego para hacerlo más atractivo para los aficionados.

Ha pasado casi un año y quizás ahora se ven las cosas de otra forma. ¿Fue precipitado que Jorge Garbajosa jugase el Eurobasket?
No, no lo pienso. Hicimos todos los plazos correctos. Jorge hizo un esfuerzo tremendo y su comportamiento y ejemplar. No nos precipitamos. Además soy muy respetuoso con la opinión de fisios, médicos y del jugador.

¿Quién podría ocupar su plaza en los Juegos Olímpicos? Tanto Jordi Trias como Edu Hernández Sonseca han hecho una buena temporada.
Hay muchos candidatos, y eso es bueno. Gente como Fran Vázquez, Germán Gabriel, Iker Iturbe, Juanjo Triguero, Víctor Claver… Y te podría decir varios más.

Con Berni Rodríguez en un nivel inferior al de otros años (el capitán de Unicaja aún no había jugado los cuartos de final ante el Madrid) jugadores como Roger Grimau o Fernando San Emeterio parecen ser candidatos válidos para sustituirle en Pequín.
Ahora mismo valoro en general las buenas sensaciones que me transmiten esos dos jugadores y otros, así como la capacidad de Berni para seguir conservando un espíritu especial para con su equipo, es cercano al entrenador. Ha sabido desarrollar muy bien su trabajo lo que pretende el entrenador. No se le puede medir sólo por sus estadísticas.

En su momento, casi exclusivamente tras perder la final, se te criticó que en el Eurobasket apostaras por el mismo grupo de Japón. Pero realmente al único que se le vio descentrado o ansioso fue a Sergio Rodríguez.
Bueno, posiblemente. No todo el mundo puede llegar en el mismo estado de forma o a lo mejor es difícil en un momento determinado participar. Es más fácil que a un jugador que juega más minutos le salgan bien las cosas que a otro que participa menos le funcione todo perfecto. De todas formas, el equipo nunca busca excusas. 

¿Cómo se gestiona la ansiedad de un jugador? Simplemente apoyándose en el grupo y sobre todo sabiendo que no existen más responsabilidades por tener un nombre, por jugar en una posición determinada ni por las expectativas que se crean entorno a ti. Las responsabilidades se tienen que repartir, busquemos el equilibrio, que cada jugador aporte lo que puede y un poquito más.
 
El técnico madrileño recibe dos placas conmemorativas de su exitoso paso por el Estu, su club de siempre - Estudiantes.

Se elogia mucho a Ricky Rubio (acaba de ser incluido en el quinteto ideal de la Liga ACB), que con 17 años ha vivido más que otros con veintitantos.
Ricky es un hombre maduro que tiene unas cualidades excelentes y sobre todo se divierte mucho con su deporte. Porque el baloncesto puede ser esfuerzo, pero nunca es sufrimiento ni sacrificio. Es un trabajo divertido, una verdadera pasión.

¿Cómo se debe proteger a un joven prodigio para que no se pierda en el camino?
El jugador debe actuar con naturalidad, que es algo que Ricky ya hace. Tiene que intentar hacer una vida lo más similar posible a un chaval de 17 años, estar con su familia y progresar en los estudios. En la pista juega con compañeros que pueden estar casados y tienen otros intereses.

¿Está preparado física y mentalmente para jugar unos Juegos Olímpicos?
Está demostrando que sí. Otra cosa es que pueda entrar en el grupo ahora. Ricky conoce el juego de una forma especial, está capacitado para afrontar experiencias nuevas.

¿Hasta dónde debe tener libertad el jugador para improvisar?
Soy partidario de que haya un límite amplio de libertad. No tienen por qué haber demasiadas premisas básicas porque sino el juego se convierte en algo excesivamente rígido. El jugador tiene que tener algunas misiones y normas muy claras y aplicarlas para llegar a la puesta en común.

La estrella de tu equipo, el tirador, lleva un 0 de 4 en triples y sigue tirando. ¿Lo cambias o lo dejas?
Posiblemente lo cambiaría, hablaría con él o le dejaría que se recuperase. Luego lo sacaría otra vez para que siguiese lanzando. Los jugadores nunca deberían de tirar por decisión propia, sino por la decisión del entrenador, que les sienta un poco para descansen. Recuerdo una anécdota de un jugador, José Luis Sagi Vela, que cuando falló su 14º tiro se dirigió al banquillo diciendo ‘¡No puede ser. ¿Quién me está moviendo la canasta?’. Un tirador no falla, sólo ve que alguien le está moviendo la canasta. Pero si solamente tenemos que depender de ese tirador, apañados iríamos…

Tu club de siempre, el Estudiantes, está pasando una época complicada.
Estoy muy preocupado. Si se hubiesen hecho las cosas de otra forma, el resultado hubiese sido distinto. No hablo sólo de cuestiones deportivas, sino también de aspectos sociales y económicos. Se ha perdido un poco el criterio que se había construido en una década y en tan sólo tres años se ha cambiado demasiado.