lunes, 16 de febrero de 2009

El año sabático de Laure Manaudou

Nadie sabe si Manaudou volverá a la piscina como ha prometido -Gala.fr.


“Me pregunto si merece la pena seguir”. La frase, pronunciada por Laure Manaudou (Villeurbanne, Francia, 1986), no era cualquier cosa. Significaba otra vuelta de tuerca para un tan deporte imprevisible como la natación, en el que las estrellas se suceden sin remedio y los récords perduran durante décadas o se baten varias veces en poco tiempo. “Ya no tengo ganas de nadar”, añadía Manaudou, cuya sonrisa fresca y natural se había convertido tras los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004 en el emblema del deporte francés junto a la plasticidad y elegancia del futbolista Zinedine Zidane. Pero cuatro años después en el Cubo del Agua de Pekín Manaudou era un personaje antagónico: lloraba sin consuelo superada por el fracaso. China no supuso la constatación de una de las estrellas de Atenas (logró un oro en 400 metros libres, una plata en 800 metros libres y un bronce en 100 metros espalda), sino la demostración de que romper con su técnico de siempre Philippe Luca, había sido una temeridad. En Pekín Manaudou perdió el último récord que aún atesoraba, el de los 200 libres, y no ganó ni una medalla. Ahora vive en Auburn (Alabama, EE UU) completamente ajena a la alta competición y aprovecha para disfrutar del tiempo libre que nunca tuvo y desconectar de la alta competición.

“Necesito sacarme la presión de encima. Sólo es eso. No es una retirada enmascarada porque mi carrera aún no ha finalizado”, exponía la nadadora francesa a finales de enero para justificar su decisión de tomarse el 2009 como un año sabático. Manaudou vio que alejarse de la rutina era el único camino para poder llegar con garantías a la próxima cita olímpica, a Londres 2012. Seguramente aprovechará el descanso para involucrarse más en dos mundos paralelos en los que podría seguir ligada en el futuro: el diseño y la moda. Aunque hay quien asegura que quiere ser actriz.

La francesa celebra su medalla de oro en Atenas.

Reinado sorpresivo y antinatural

La inconsciencia –“en Atenas sólo tuve miedo de no saber qué contestarle a los periodistas”– y la falta de rivales de su calidad acabaron por convertir a Manaudou en una estrella incuestionable y arrogante a la que los éxitos le vinieron de golpe. En tres meses pasó de ser una desconocida a ganar tres oros en los Europeos de Madrid de mayo de 2004 (400 libres, 100 espalda y 4x100 libres) y tres metales en Atenas. Así empezó su reinado, de forma sorpresiva y casi antinatural, como su carácter. Entre 2005 y 2007 lograría 16 medallas entre Mundiales y Europeos en piscina larga y 11 en corta. Siete metales (cuatro oros) ganaría en los Europeos de Budapest de 2006 y cinco (dos oros, dos platas y un bronce) en el Mundial de Melbourne de 2007. Fue entonces cuando decidió cambiar de entrenador y pasó a convertirse en ser un personaje rentable para la prensa rosa y frustrante para la natación.

Su decadencia se confirmó en los campeonatos franceses, en los que sólo pudo ser tercera en su prueba predilecta, los 400 metros libres. Rompió a llorar junto a sus padres: era ya una campeona humanizada con marcas asequibles para demasiadas rivales. Manaudou acababa de pagar la que de momento es la decisión más perjudicial de su carrera: a 15 meses para los Juegos Olímpicos de Pekín abandonó a su entrenador de siempre, Philippe Lucas, y se trasladó a Turín para vivir con el nadador italiano Luca Marin, con el que mantenía una relación. “Se va porque quiere trabajar menos”, sentenció Lucas, un técnico que la acogió en su casa del sur de París y del que dicen que utiliza métodos propios de los militares. La rutina consistía en nadar cada día ocho kilómetros a un nivel altísimo (y la misma distancia a un ritmo inferior), hacer duras sesiones de musculación, seguir una dieta exigente y tener una agenda social casi inexistente. “No puedo resistir sus entrenamientos”, se defendió Manaudou, convencida de que con menos trabajo y rutinas “más variables” conseguiría los mismos resultados.


Manaudou, acompañada de sus padres, llora en los campeonatos de Francia -AFP.


Problemas extradeportivos

Manaudou se equivocó en sus previsiones por completo. Es más, acumuló múltiples problemas extradeportivos. Llegó a amenazar a la Federación Francesa con competir para Holanda porque no le gustaron las críticas del director técnico y menospreció a sus compañeras de selección y a su entrenador de entonces (Paolo Penso, sin experiencia en la elite) durante el Open de París. Una actitud que provocó que el club italiano en el que entrenaba la echase y, de rebote, también rompió con su novio Marin, al que le tiró a la cara el anillo de compromiso que le había regalado durante los Europeos de Hungría, celebrados en octubre. Semanas después, sospechosamente, aparecieron en Internet unas fotos de la nadadora desnuda.

A la nadadora francesa no le quedó más remedio que regresar a su país. Confundida y sin saber a quién acudir, Manaudou acabó fichando como entrenador a su hermano Nicolas, que la dirigió en una piscina de 25 metros de Ambérieu-en-Bugey. En enero de 2008 contrataría como entrenador al prestigioso Lionel Horter, que le hizo entrenarse con hombres y trabajó para que confiase más en sí misma: “Se ha convertido en un niña famosa y, a la vez, en una joven desorientada. Está madurando, pero debe saber gestionar todo lo que vive”.

Clasificarse para Pekín pasó de ser pura lógica a una “terrible” obligación para Manaudou, que sintió “que tenía el país encima. Que todos me miraban y no había más nadadoras que yo”. La presión y la preparación discontinua hicieron el resto para que fracase en Pekín. “No sentí vergüenza por mis resultados en China. Todas las carreras tienen altibajos”, sentenciaba en octubre tras anunciar que se iba a Marsella para entrenarse. Ahora sólo piensa en poder desconectar. Y, de momento, su única relación con la natación se producirá el próximo 21 de marzo, cuando acuda como madrina a la Noche del agua, un acto benéfico organizado, entre otros, por UNICEF.

2 comentarios :

Dave dijo...

Hola Toni!
Muchas gracias por tu opinión sobre mi blog "Un ciudadano en el Mundo",me alegro que te haya gustado.
Ahora mismo estoy mirando el tuyo y a primera vista me gusta lo completo y trabajo que está, se nota el esfuerzo de tu labor.
Desde ahora lo sigo y lo añado, será interesante seguir un espacio dedicado al mundo del deporte.
¡Saludos!

Toni Delgado dijo...

¡Hola Dave! Gracias a ti por tu comentario, la visita y el apoyo también ;) Un saludo y a continuar así.