miércoles, 4 de marzo de 2009

El Barça retrata a un Madrid deshecho (90-79)

Navarro penetra a canasta ante Reyes, Vázquez y Hervelle -EFE.



Con una facilidad inesperada el Barça completó otra exhibición en la Euroliga, esta vez ante un Real Madrid encogido y frustrado (90-70) en el encuentro más comprometido del curso. El triunfo, indiscutible (llegó a tener una ventaja de 25, 84-59) y liderado por David Andersen (22 puntos) y Juan Carlos Navarro (16), permite al conjunto azulgrana clasificarse para los cuartos de final de la Euroliga y colocarse líder del grupo F provisionalmente. Conservará dicha posición de privilegio si gana en Tel Aviv al Maccabi, el paso necesario para tener el factor cancha a favor en la siguiente fase y previsiblemente para evitar un cruce con el Tau al mejor de cinco partidos. El conjunto de Dusko Ivanovic, que le ha ganado los cinco últimos encuentros, es el único equipo que en cuartos superó la ventaja de pista en contra. Lo hizo en 2006 eliminando al Panathinaikos y en 2007, a la Benetton.


Exigido por la trascendencia del partido, el Barça quiso marcar un ritmo alto basado en una defensa agresiva y un ataque fresco y pragmático. Víctor Sada era la piedra angular de un engranaje casi perfecto en el que Navarro era el actor principal (9-2 a los 2m03s). El Madrid reaccionaría gracias a sus dos pívots titulares, Tomas Van den Spiegel y Axel Hervelle (9-7 a los 3m35s) y a dos triples de Sergi Llull (18-16 a los 6m57s).


Rotaciones


No funcionó la sucesión de rotaciones de Joan Plaza (utilizó a once jugadores en el primer cuarto). Los cambios reforzaron la confusión del conjunto blanco, que perdió hasta nueve pelotas en el período inicial. No rendía Louis Bullock, tampoco aportaba nada el nuevo fichaje Kennedy Winston y Felipe Reyes (suplente, siete puntos con 2/6) parecía el típico pívot con más fuerza en la boca que en los brazos. Como Àlex Mumbrú. El alero cometió tres faltas personales en 3m37s, incluida una antideportiva por darle una patadita (típica del colegio) a Fran Vázquez, de nuevo muy resolutivo (11 puntos y cuatro rebotes). Incluso en jugadas de tres contra uno (31-20, minuto 10).


Jaka Lakovic volvió a jugar en el segundo cuarto tras recuperarse en un tiempo récord de la extirpación de un tumor benigno en la zona interna de la nariz, una espléndida noticia para el Barça, que ha sobrevivido las últimas tres semanas con Sada como único organizador puro. Andre Barrett no cuenta para nada y ante el Madrid ni jugó (¿por qué no se le ha cortado? ¿falta de alternativas interesantes?). Lakovic estuvo a un buen nivel repartiendo cuatro asistencias y anotando un triple.


"No puedo jugar más"


Continuó el Barça su incuestionable dominio, a pesar de que por fin apareciese Bullock y de que Roger Grimau desapareciese demasiado pronto (en 2m35s ya había cometido tres faltas, ganó en ese aspecto a Mumbrú). También es cierto que los árbitros pitaban cualquier tipo de contacto, incluso los que no eran tal. Circunstancia que aprovechó mejor el Madrid en el segundo cuarto, ya que desde la línea de personal supo mantener la desventaja al descanso (48-38). Era un parche puntual y provisional. “Vamos a defender bien, por Dios…”, exigía Reyes, de improvisado entrenador. “No puedo jugar más”, decía, hundido, Raül López. El base catalán no volvió a participar (0/5 en tiros de campo).


No se le pasó el cabreo a Reyes, defenestrado y muy bien defendido por Andersen, que jugó el partido más completo en lo que va de curso. El pívot australiano seleccionó mucho mejor sus tiros (9/15) y fue un gran complemento de Vázquez, a quien Plaza no conseguía parar desde la pizarra. La única preocupación del técnico parecía ser protestar a los árbitros, porque en los peores momentos de su equipo no pidió tiempo muerto. Ni tan siquiera cuando a Reyes se le cruzaron los cables y lanzó con rabia la pelota a la protección de la canasta: técnica. Los tiros libres y un triple de Lakovic pusieron al Barça 21 puntos por delante (70-49 a los 26m10s) y con la posibilidad de lograr un triunfo histórico por la diferencia. Entre Massey y Llull redujeron la desventaja (74-58, minuto 30).


Reanudó el Barça su buena oferta ofensiva y con triple Navarro puso la máxima diferencia (84-59) a falta de 6m55s. La respuesta fue esperpéntica: triple de Reyes, el segundo que intentaba en toda la competición, la mejor señal del desconcierto de su equipo. Tuvo que ser Marko Tomas, estrella en Fuenlabrada y marginal en el Madrid, quien tuviera que sacar el regaño suficiente para no permitir una derrota tan exagerada. El alero croata, con Bullock y Reyes sentados en el banquillo, anotó 13 de sus 18 puntos en los últimos cuatro minutos y evitó males mayores. La sensación es que el conjunto blanco está perdido y desquiciado. Ahora ni tan sólo tiene esa fe que le permitió remontar casi una docena de partidos en las últimas semanas.


1 comentario :

josé sellés dijo...

Hola, sin lugar a dudas ( y a pesar de que no sé de basket), creo que el Madrid fue chantageado por el magnífico barcelona.
¿Qué opinas de Louis Bullock?

dame tu opinión por favor en mi blog,
futbol-chicks.blogspot.com
GRACIAS, sigue así!!!!