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martes, 31 de marzo de 2009

Ocasión desaprovechada

Ilyasova se prepara para lanzar ante Mickeal y Rakocevic -EFE.


Se ha escrito mucho sobre la suerte y sobre si recae en quien la merece o en el que pasa de todo. Woody Allen utiliza la metáfora de la pelota que da en la red y que puede irse o no al lado contrario en su fantástica Match Point. Del azar puede depender que una pelota sea escupida por el tablero y entre. Son aspectos exclusivamente de probabilidad. Pero hay otros que sólo están determinados por la confianza. La falta de ella también puede ser decisiva, como le ocurrió al Barça en el Buesa Arena (69-62). Los visitantes fallaron entradas muy sencillas y siempre se bloquearon cuando estaban a punto de remontarle a un Tau extrañamente irregular (22 pérdidas). Grave, muy grave (y carne de vídeo de las grandes pifias de la temporada) fue el error de Ersan Ilyasova, que falló un mate solo. No fue una equivocación puntual (el jugador acabó con 0/9 y -10 de valoración), sino que hizo que el equipo pasase de poder cerrar el tercer cuarto a tan sólo cuatro puntos a concluirlo perdiendo por nueve. Una desventaja que se ampliaría hasta los 12 (51-39 a 8m50s) y que el Barça estuvo a punto de solventar gracias a Jaka Lakovic, quien anotó 14 de sus 20 puntos en esos últimos minutos. Nueve de tiros libres, una bendición de unos árbitros nefastos (y caseros) que no permitieron al conjunto azulgrana lanzar desde la línea de personal hasta a falta de 9m07s. Lakovic pondría el 65-62 a 26s y luego intentaría un triple imposible. Un error comprensible tras demasiados imperdonables. El esloveno intentó suplir como pudo la ausencia por lesión de Juan Carlos Navarro, que continúa mermado por una elongación muscular en el bíceps derecho y es duda para el partido del jueves. La última oportunidad del Barça para empatar la serie de cuartos de la Euroliga y forzar el quinto encuentro en el Palau. La Final Four de Berlín está en juego, lo mínimo exigible para una plantilla de este calibre.


Xavi Pascual logró su primer objetivo: evitar que el Tau acumulase un parcial inicial significativo, ya que el 6-0 fue replicado con otro 0-6 y con Lubos Barton como artífice con cuatro puntos. El alero checo, que el sábado ante Unicaja no había jugado ni ocho minutos, parecía ser ahora el mejor jugador de un quinteto desconcertado por las decisiones de los colegiados y por la precipitación de Ilyasova, obsesivo con el tiro y con las formas. Nunca encontró un lanzamiento armónico.


Sin líder


Sin Navarro la responsabilidad en anotación no acababa por recaer especialmente en nadie. Más allá de Barton, en toda la primera parte sólo Daniel Santiago fue capaz de anotar dos canastas. Lakovic y Andre Barrett (no restó, ya es noticia) un triple cada uno y Fran Vázquez, muy alejado de la parcela en la que hace daño, un simple palmeo. No ofrecía demasiado más el Tau, si acaso más picardía a la hora de evitar canastas fáciles. Pero caía en tres segundos en zona y perdía demasiadas pelotas. Igor Rakocevic y Tiago Splitter, con siete puntos cada uno (15 y 13 al final, respectivamente), permitieron a los locales irse al descanso con 29-20 a favor.


El Barça no sacaba rendimiento de su gran trabajo defensivo por su terquedad en lanzar desde la línea de 6’25 (2/12 en los dos primeros cuartos). Balance que superó en el tercer cuarto cuando encadenó dos triples consecutivos de Lakovic y Gianluca Basile, que le acercaron a tan sólo cinco puntos (33-28 a los 22m15s). Una réplica que tuvo continuidad a pesar de que el Tau supo resolver varias jugadas al límite, como un triple bombeado de Mirza Teletovic y un gancho de Splitter que ampliaron la renta otra vez a nueve (41-32 a 27m18s). Un revés que no afectó al grupo de Pascual que logró un parcial de 2-5 y jugó la penúltima posesión del cuarto. Ilyasova sólo tenía que machacar sólo y falló, y el Tau se distanciaría 12 puntos. Un abismo en un partido con tan bajo tanteo, pero que Lakovic y, en menor medida David Andersen, se encargaron de cuestionar. La respuesta, meritoria y a última hora, no fue la solución para el Barça que tendrá que ganar el jueves si quiere forzar el quinto encuentro en el Palau. Probablemente lo hará sin Navarro, pero con Víctor Sada, que disputó ocho minutos. Esta ocasión desaprovechada ya es historia.




domingo, 29 de marzo de 2009

Button y Barrichello encumbran a Brawn GP en su debut en Australia

Button y Barrichello rocían con champagne a su patrón, Brawn -EFE.



El antepenúltimo del pasado Mundial es el primer líder de éste. Un piloto que en diciembre estuvo en el paro es ahora la referencia de la Fórmula 1. Jenson Button (Frome, Somerset, Gran Bretaña, 1980) ha pasado de ser el gran olvidado del deporte británico a quitarle protagonismo a su predecesor, Lewis Hamilton. Méritos que merece tras haber ganado con facilidad el GP de Australia. Mito sexual de adolescentes y piloto correcto (sólo había ganado el GP de Hungría de 2006) Button era un corredor de relleno, hasta el punto de que el curso anterior tan sólo sumó tres puntos, un registro que sólo empeoraron los dos Force India, Giancarlo Fisichella y Adrian Sutil, que se quedaron sin puntuar. “Hacía demasiado tiempo que no tenía un coche competitivo”, dijo, emocionado, el piloto tras lograr la pole en el circuito de Albert Park, la primera en tres temporadas. Mientras, el Gran Circo, sacudido por la crisis económica y los cambios realizados, rechazados e impugnados, recela en general del éxito de Button, de su compañero Rubens Barrichello (segundo en Melbourne), y, por extensión, del artífice, Ross Brawn. Ven con malos ojos el nuevo milagro del jefe de la nueva escudería de la parrilla, Brawn GP, heredera de la desaparecida Honda y formalizada hace tan sólo 23 días. Varios equipos consideran ilegal que utilice dobles difusores, como también hacen Toyota y Williams. El 14 de abril la Corte de Apelación de la FIA decidirá quién tiene razón. A la espera de una decisión que podría marcar la gira europea, el actual campeón, Hamilton, logró acabar tercero beneficiado por la sanción a Jarni Trulli y tras salir el último. Fernando Alonso terminó quinto y Ferrari protagonizó su peor inicio de Mundial en 17 años: ni Felipe Massa ni Kimi Raikkonen pudieron acabar la carrera.


La historia de la nueva escudería representa un éxito tan repentino como bien planificado. Brawn trabajó en el nuevo BGP001 poco después de fichar por Honda, en noviembre de 2007. Vio que era absurdo mejorar un coche que no funcionaba y se decidió por empezar desde cero el monoplaza de la temporada siguiente, la actual. Unos días después de la confirmación del equipo, Brawn GP sorprendía haciendo los mejores tiempos en los primeros test de pretemporada en los que participaba. En el Circuit de Catalunya no tuvieron rival. “Si estos tiempos no esconden nada, el R29 no puede igualarlos ni siquiera con el depósito vacío”, sentenció Alonso. Una nueva realidad que seguramente no cambiará hasta el 10 de mayo en Barcelona. Sea como sea Brawn GP ha hecho historia siendo el segundo equipo en lograr un doblete en su primera carrera. Antes sólo lo había logrado Mercedes en 1954 –hace 32 años el equipo Wolf se estrenó con victoria en Argentina con Jody Scheckter como protagonista–.





"Nunca me ofrecieron un coche ganador”


El caso Barrichello (Sao Paulo, Brasil, 1972) no se sale de la singularidad que caracteriza al equipo que lidera el Mundial. Fiel (y obligado) escudero de Michael Schumacher, el brasileño siempre fue un segundón para Ferrari e incluso tuvo que dejarse adelantar por su compañero en el GP de Austria de 2002, una de las acciones más bochornosas de la historia de la Fórmula 1. Cansado de no ser tenido en cuenta y con la esperanza de tener protagonismo se fue a Honda a finales de 2005, pero “nunca me ofrecieron un coche ganador”. “He tenido que esperar mucho tiempo para tener un monoplaza con el que hacer grandes cosas”, añade Barrichello, al que Honda no le había renovado el contrato y estaba sin equipo (la idea de la escudería japonesa era darle el volante a Bruno Senna, sobrino del mito brasileño). Durante estos meses mantuvo el contacto con Brawn, que finalmente le escogió como segundo piloto. O como primero. No parece que haya privilegios en Brawn GP.


En Australia el nuevo equipo triunfó por todo lo alto. Un éxito propio reforzado por el gran fracaso de otros, como los Ferrari. Massa abandonó a 12 vueltas por problemas mecánicos tras rodar tercero casi toda la carrera y tras una gran salida, en la que Barrichello salió tarde y mal y Alonso perdió tres puestos (bajó al 13º puesto) por verse implicado en un accidente. Para accidente el de Sebastian Vettel y Robert Kubica. El alemán se abrió demasiado para cerrar la progresión del polaco y defender la primera plaza, y ambos acabaron abandonando. Vettel, que se disculpó –“lo siento por Robert, no era mi intención”– fue sancionado con 10 puestos en el GP de Malasia. Un percance que benefició a Hamilton, que se puso tercero, hasta que Trulli le adelantó con el coche de seguridad en pista, tras otro incidente, esta vez de Raikkonen –“asumo mis culpas”–. El italiano también fue castigado y el actual campeón completó el podio imaginariamente, porque la decisión se tomó minutos después de la ceremonia.


La carrera –“caótica”, como bien definió Alonso– pareció ser una demostración de que con las nuevas modificaciones (como la reducción aerodinámica o los neumáticos lisos) la Fórmula 1 se presta a más adelantamientos y cierta incertidumbre, aunque el circuito de Albert Park tampoco es el circuito ideal para sacar conclusiones. Es uno de los trazados más comprometidos del Mundial y donde suele haber más abandonos. En 2008, 15. En esta ocasión siete pilotos no completaron todas las vueltas. La importancia del sistema KERS tendrá que esperar. “Me ha servido de muy poco”, aclaró Alonso, uno de los pilotos que utilizan el KERS (Sistema de Recuperación de Energía Cinética). Mientras tanto, domina Brawn GP.




sábado, 28 de marzo de 2009

Héroe individual para un gran triunfo colectivo

Grimau y Berni luchan por un balón -EFE.



Inmerso en una maratón de partidos, cuatro en seis partidos, el Barça superó al Unicaja (95-94) con un héroe individual en un tremendo triunfo colectivo y en el que el equipo llegó dos desventajas de 12 puntos. Juan Carlos Navarro anotó los 11 del conjunto azulgrana en la prórroga, otra más tras las cuatro de Manresa, y alcanzó además los 5.000 puntos en la Liga ACB. Una cifra que le permite ser el tercer anotador histórico, sólo superado por Bernard Hopkins (5.717) y José Antonio Paraíso (5.681).


“Hemos intentado que Juan Carlos sacase faltas y se fuese a la línea de tiros libres, no es cierto que en la prórroga sólo haya tirado él. Lo que ha ocurrido es que otros jugadores han fallado lanzamientos abiertos”, justificó Xavi Pascual, cuando le cuestionaron si el Barça había ganado por su jugador franquicia. La Bomba, con dos triples, fue el mejor en los cinco minutos de más y anotó el tiro libre que acabó decidiendo el partido. Autor de 25 puntos, Navarro falló el segundo y la última posesión fue para Unicaja, que ni tan siquiera pudo lanzar en su última posesión. “Siempre está bien ganar en una acción defensiva”, añadió Pascual, al que no le gustó el inicio del partido de su equipo.



Mal inicio



“Hemos empezado mal. Incluso hemos perdido la primera pelota”, profundizó el técnico azulgrana. El Barça comenzó el encuentro exhausto y con muy poca intensidad defensiva, especialmente en la línea de 6’25. Cualquier jugador de Unicaja podía lanzar un triple con total tranquilidad. Eso representó un filón para el conjunto malagueño durante la primera parte (6/10 desde dicha distancia). Los triples y el rebote ofensivo (diez en los primeros dos cuartos) impulsarían a los visitantes hacia una renta de 12 puntos (33-45 a los 17m35s), la misma ventaja que obtendrían en el ecuador del tercer período (56-68 a los 26m50s).


El anarquismo y la falta de acierto delataban al Barça, incapaz de recortar demasiado las distancias (40-49 al descanso) y con una propuesta anárquica y blandengue. En dicho contexto su mejor jugador era Jaka Lakovic, precisamente quien tenía que asumir la responsabilidad casi exclusiva de dirigir al equipo. El base esloveno anotó 13 puntos (3/3 en triples) e hizo que no se echase en falta a Víctor Sada, baja por una elongación en el músculo psoas ilíaco de la pierna izquierda y seria duda para el tercer partido en Vitoria ante el Tau en la Euroliga. Lakovic tuvo menos descanso del esperado (jugó casi 33 minutos) por la lesión del defenestrado Andre Barrett, que se lesionó tras caer en mala posición y se lo llevaron a hombros. Probablemente escuchó su única ovación desde que llegó a Barcelona.


En la reanudación el Barça presentó dos versiones muy distintas. Durante los primeros siete minutos del tercer cuarto llegó a perder por 12 puntos: Unicaja continuaba siendo superior, esta vez con Boniface Ndong como mayor protagonista, bien secundado por Robert Archibald, el jugador que más veces aparece en el quinteto inicial de Aíto. Durante los tres últimos del período reaccionó de forma extraordinaria (70-72) con un parcial de 14-6 y con Roger Grimau como hombre para todo. El capitán, ejemplo de jugador sacrificado al límite, recuperaría dos pelotas casi seguidas. La segunda permitiría a Basile anotar en una entrada. El escolta italiano anotó en esos instantes dos triples: a sus 34 años continúa siendo uno de los puntales del Barça. La contundencia de Fran Vázquez y la defensa de Ersan Ilyasova también habían sido claves en la remontada del equipo, que culminaría Lakovic con un triple (73-72 a 9m33s). El parcial llegó a ser de 20-4 (76-72 a 8m20s) y un dos más uno de Grimau (82-77 a 2m27s) hizo que el Barça rozase la victoria, pero Marcus Haislip (24 puntos, con siete consecutivos, forzaría la prórroga. Navarro fallaría la última opción para evitarla, pero se convertiría en el gran protagonista de la misma. En el héroe individual de un gran triunfo colectivo.



jueves, 26 de marzo de 2009

Respuesta sensacional de un Barça que iguala la serie ante el Tau (85-62)

Ilyasova captura un rebote ante la mirada de Prigioni -EFE.



Exigido por la propia supervivencia en el torneo en el que presenta mejores números, el Barça se reencontró ante el Tau, el rival que en los últimos tiempos había destapado su peor versión. El conjunto azulgrana ofreció una propuesta completamente opuesta a la que le había hecho encadenar hasta siete derrotas consecutivas ante los alaveses y pudo empatar la serie de cuartos de final de la Euroliga (85-62). Lo hizo con una suficiencia inesperada, encontrando el equilibrio perdido contra el Tau. Fran Vázquez y Ersan Ilyasova (14 y 16 puntos, respectivamente) dominaron la pintura sin dificultades y Juan Carlos Navarro (14) y Jaka Lakovic (17), el juego exterior. En los visitantes sólo Igor Rakocevic (18 puntos, 5/16) y Will McDonald (12, 5/14) fueron capaces de anotar más de siete puntos. Para llegar a la Final Four el Barça, que capturó 13 rebotes más que su rival (41 y 28), necesitará ganar al menos un partido en Vitoria y así forzar el quinto en el Palau. En el resto de cruces CSKA y Olympiacos están a un único triunfo de la capital alemana tras volver a vencer a Partizán (77-50) y Real Madrid (79-73), mientras que el Montepaschi Siena igualó la serie con su victoria a domicilio ante el Panathinaikos (79-84).


El primer paso del Barça para no repetir exacto guión que en los precedentes era no encajar un parcial contundente en los primeros minutos, 11-24 el martes, una desdicha que se había convertido en habitual contra el Tau. Muy concentrado y buscando más a sus pívots que en finalizar con triples sin sentido, el conjunto azulgrana no sólo no cedió, sino que se adelantó 21-17 (a los 7m49s) sacando provecho (por fin) de sus excelentes recursos en la pintura, los más completos del torneo según los expertos. Sobresalía Daniel Santiago, secundario de lujo ocasional durante el curso, por momentos defensor implacable de Tiago Splitter, que se iría al banquillo con dos personales y cinco puntos. El pívot brasileño no volvería a anotar y sería eliminado a 4m08s del final tras un manotazo al propio Santiago. Una reacción de impotencia.


Confianza e intensidad


Dijo Víctor Sada en la previa que el problema de su equipo ante el Tau en el primer partido de la eliminatoria fue más “mental” que táctico o físico, que ante equipos tan trabajados hay que estar concentrados los 40 minutos. El Barça reforzó su confianza y nunca se olvidó de la intensidad. Ni cuando encajó un parcial de 2-7 al final del primer cuarto, su único momento comprometido del partido, en el que Ilyasova lanzó un triple absurdo y Vázquez le hizo una falta a McDonald. Dos errores puntuales que los visitantes supieron rentabilizar para tener su última ventaja del partido (23-24 a los 9m42s).


Sorprendentemente Lakovic, titular esta vez, se imponía en su duelo particular con Pablo Prigioni, antagonista del jugador brillante y decisivo del martes. El argentino protestó más de lo que jugó (1/5 y sólo dos puntos y otras dos asistencias) e incluso se ganó una técnica en los últimos minutos del partido. Navarro no desaprovechó los tiros libres correspondientes. La Bomba fue el exponente del equilibrio del Barça. Esta vez no asumió toda la responsabilidad y fue una opción más en ataque. En el primer cuarto, por ejemplo, hizo jugar a su equipo repartiendo tres asistencias y en el segundo, con siete puntos, colaboró para llegar al descanso con 46-40 a favor. Un tanteo mínimo que no reflejaba bien las diferencias entre ambos equipos. Porque la réplica del Tau era puntual y dependía de su gran acierto desde 6’25 (6/10). El grupo de Dusko Ivanovic estaba desconcertado. Sólo capturó cinco rebotes en el segundo período y parecía ser un simple espectador de las penetraciones de Navarro y Grimau. No hacía personales en dichas situaciones, pero Splitter no se contendría para parar con infracción a Ilyasova, que capturó un rechace casi imposible. La capacidad de salto del ala-pívot turco y su trabajo son excelentes. Cuando consiga ser un jugador regular será el mejor 4 de Europa.


Rebotes ofensivos


El Barça había llegado a los vestuarios con ventaja, algo que no había logrado en los últimos siete partidos ante el Tau. Y tampoco esta vez se desarboló en el tercer cuarto, sino que lo aprovechó para asegurar el triunfo con los rebotes (¡cinco ofensivos!) y con la defensa como principales argumentos. Entre Ilyasova, Basile y Vázquez cogió 13 puntos de margen (60-47 a los 28m35s) y dejó al grupo de Dusko Ivanovic en tan sólo siete puntos, los cinco primeros de Pete Mickeal, inédito hasta entonces.


Sólo una réplica extraordinaria del Tau podía cambiar el curso del partido. Pero el Barça, escarmentado por la remontada del Real Madrid en Vistalegre, no se dejó sorprender. No bajó su intensidad y empezó a mejorar sus ventajas, hasta el máximo de 27 puntos (85-58 a 2m09s). El conjunto azulgrana había ofrecido una respuesta sensacional ante su peor rival y su camino a Berlín pasa por un triunfo en Vitoria. “Es el primer partido que jugamos contra ellos a nuestro nivel y les hemos ganado”, resaltó Grimau.


martes, 24 de marzo de 2009

Prigioni le da al Tau la ventaja de pista a favor (75-84)

Lakovic asiste a un compañero ante Vidal -EFE.



Los jugadores se suceden en el Tau, pero año tras año una máxima continúa inalterable: Pablo Prigioni (Río Tercero, Córdoba, Argentina, 1977) sigue siendo el barómetro del equipo de referencia de la Liga ACB en el último lustro. Un protagonismo que el conjunto vitoriano también tiene en la Euroliga, donde ya acumula cuatro Final Four consecutivas y tiene bien encarrilada la quinta pese a haber partido con el factor pista en contra. Prigioni hizo que ahora su equipo cuente con la ventaja de campo a favor tras ser el artífice del triunfo ante el Barça en el Palau en el primer partido de cuartos (75-84). Supo aparecer en los instantes precisos con triples (5/7, 17 puntos). Especialmente decisivo fue el último, a 2m10s y desde siete menos largos. La canasta del argentino frenó la reacción de un Barça irregular, más pasional que técnico, que se había colocado a seis puntos tras llegar a perder por 17 en el tercer cuarto. En un partido discreto de Tiago Splitter (ocho puntos con 4/10) y errático de Igor Rakocevic (15, pero 4/13) y Pete Mickeal (siete, con 2/8) Prigioni impartió una clase magistral de cómo debe ser un base. Lo hizo precisamente ante un equipo que le pretendió hace un par de veranos (optó finalmente por Pepe Sánchez) y que flojea en dicha posición: tiene al tercero, Andre Barrett, defenestrado en el banquillo; al segundo, Jaka Lakovic, revolucionado; sólo puede confiar en el titular, Víctor Sada, que al principio de la temporada iba a ser el último de la rotación y que esta vez no pudo estar a la altura de las circunstancias. Tremendamente inconsistente y con un arbitraje favorable el Barça no mereció un triunfo que siempre tuvo casi imposible, a pese del coraje de Roger Grimau (12 puntos) y el trabajo de Ersan Ilyasova (14 tantos y 13 rebotes) y Fran Vázquez (12 y siete). Se esperaba bastante más de Juan Carlos Navarro (17 puntos pero con 5/14 en tiros de campo) y el conjunto azulgrana (4/22 en triples) desaprovechó su ventaja de pista, algo que sí que rentabilizaron Olympiacos ante el Real Madrid (88-79), Panathinaikos ante Montepaschi (90-85) y CSKA ante un Partizán que sólo anotó tres puntos en el primer cuarto (56-47). El jueves se jugará el segundo partido de las series en el mismo escenario.


El Tau cuestionó desde el primer momento la principal virtud del Barça, la defensa. Con transiciones rápidas y contraataques, sabiendo sacar provecho de los errores de su rival. Nada nuevo y más para el conjunto de Ivanovic, que lleva años ofreciendo esa propuesta como gran reclamo y no le funciona nada mal. Con Splitter en pista, pero cargado con dos personales desde los dos primeros minutos, era Will McDonald quien hacía daño corriendo y machacando sin oposición. Pero el partido ya tenía un actor sin discusión: Prigioni, que mostraba un acierto desde 6’25 inusual. El base argentino anotó sus tres lanzamientos de tres e hizo que el Tau doblase en el marcador a los locales (11-24 a los 7m58s). Mérito del ataque y de la defensa a Navarro, constantemente vigilado por dos o tres jugadores. También de la cierta indolencia del Barça, empeñado en lanzar desde el perímetro cuando Daniel Santiago y Vázquez estaban acertados en la pintura.


Los triples de Basile


Sólo había un jugador que podía rescatar al Barça y no era otra que su salvador oficial, Gianluca Basile, que con dos triples casi seguidos acercó a su equipo (18-24 a los 9m12s), pero que ya no anotaría más. Fue el primer amago de reacción del conjunto azulgrana, deshecho por completo en los primeros tres minutos del segundo cuarto, cuando encajó tres triples seguidos (22-38). Xavi Pascual volvió a sacar a pista a Navarro, que prácticamente él solito rebajó la ventaja con 10 puntos en dicho período (34-41 a los 17m25s, 34-45 al descanso).


El inicio del Tau en la segunda parte resultó aún más contundente que el de la primera. Como entonces el Barça colaboró no forzando personales y no cerrando el rebote ofensivo. Demasiadas facilidades para un equipo que no las necesita, pero que tampoco le hace ascos. McDonald, Mickeal, Rakocevic y otra vez Prigioni se pusieron las botas y firmaron la máxima renta del partido (50-47 a los 14m21s y 42-59 a los 24m54s). Dos acciones de Grimau y otro par de Ilyasova (triple incluido) significaron un parcial de 11-0. El conjunto azulgrana volvía a ponerse de nuevo a sólo seis puntos (53-59), pero los visitantes solventaron la situación con dos triples seguidos de Vlado Ilievski y Fernando San Emeterio (55-65 a los 28m05s).


Pascual alternó defensas zonales, como la 1-2-2 y la 2-3 y su equipo se acercó de nuevo con canastas inverosímiles de Lakovic y de Ilyasova. Vázquez y Grimau, con dos entradas seguidas, se sumaron a la causa, casi imposible, de remontar (72-77 a 2m35s). Hasta que Prigioni dejó las cosas en su sitio con un triple muy lejano y una asistencia para que McDonald anotase sin problemas. Con 31 años (cumplirá 32 en mayo) sigue siendo uno de los mejores bases de Europa. Cuesta entender que nunca jugase en la NBA.


lunes, 23 de marzo de 2009

Otro triunfo delicioso de un Barça exquisito

Eto'o, Alves y Henry festejan el quinto gol del Barça -EFE.



Hay quien asegura que la realidad es un espejo roto en varios trozos, que cada uno examina el que quiere o le conviene. En las facultades de comunicación se machaca constantemente una misma idea: la objetividad no existe y sólo se puede aspirar a reducir al máximo la parcialidad. Ni los propios datos, inflexibles como el paso del tiempo, consiguen generar una verdad absoluta. El cometido es casi imposible en el periodismo deportivo, tan dado a ensalzar y desprestigiar a los protagonistas según los resultados. En el fútbol un equipo puede empezar un partido siendo el mejor y acabarlo en crisis. Cinco partidos sin ganar, con dos derrotas ante Espanyol y Atlético de Madrid, cuestionaron al Barça de Pep Guardiola, que pasó de tener doce puntos de ventaja sobre el Real Madrid a tan sólo cuatro. Aparecieron las dudas, se olvidó que el equipo promediaba tres goles por partido y que sólo había perdido dos partidos hasta entonces. En la capital hablaban de remontada –sea como sea la trayectoria del conjunto blanco con Juande Ramos, eliminación europea aparte, es casi perfecta– y en Barcelona se criticaban las decisiones de Guardiola, al que habían señalado como entrenador coherente y sensato y al que pasaron a acusar de no saber controlar los egos de las estrellas cuando se le había elogiado por todo lo contrario. Ahora, tres jornadas después, tras dos victorias sencillas ante el Athletic (2-0) y en Almería (0-2), el pase a cuartos en la Champions, y otro triunfo delicioso contra el Málaga el Barça vuelve a ser el máximo favorito a ganar la Liga.


Seis puntos es la renta que tiene el conjunto azulgrana respecto a su máximo rival. No puede jugar mejor el Barça, inconformista por convicción. La imagen de Samuel Eto’o llevando la pelota al centro del campo para acelerar la reanudación del juego tras marcar el cuarto gol lo dice todo. El camerunés anotaría también el sexto y con 25 goles (en 27 partidos…) es el máximo goleador de la Liga y de un Barça que ya lleva dos puntos más (69) que en toda la temporada anterior. Promedia tres por encuentro, una cifra que si conserva hasta el final de curso le otorgaría el honor de ser el equipo más goleador de la historia en un año. Sólo las lesiones de Iniesta y Toure Yaya, que estarán de baja unas dos semanas, y las molestias en el tendón de Aquiles de Xavi alteran al barcelonismo. Al menos, de momento.


Desgasta y vulgariza el Barça a sus rivales, les hace optar por decisiones primarias, propias del conformismo y el miedo. No fue menos el Málaga, el equipo revelación de la temporada, que sólo pudo responder con trampas: agarrones, faltas tácticas o alguna patada fuera de lugar. Durante la primera parte sólo pudo destruir porque construir algo sin pasar del medio campo es imposible. Los goles desde la propia parcela escasean.


Luque


Una vaselina muy desviada y sin sentido de Albert Luque desde unos 30 metros fue el primer tiro del Málaga. O al menos un intento. Criado en La Masia y ex jugador, entre otros, de Mallorca y Dépor, Luque fue de lo poco salvable de los visitantes, Goitia, el portero, aparte. El delantero no ha tenido una carrera sencilla. Llegó a ser uno de los delanteros más codiciados de Europa e incluso Barça y Madrid estuvieron cerca de contratarle, pero decidió emigrar a la Premier con Michael Owen. Las lesiones y la falta de confianza del cuerpo técnico hicieron que su paso por Newscastle fuese completamente testimonial. Tampoco triunfaría en el Ajax, en una Liga, la Eredivisie, muy dada a las goleadas y a los goleadores. Este verano se quedó sin equipo y el Málaga lo fichó. Luque ha cumplido con las expectativas con seis goles, pero en el Camp Nou sólo aportó brega y trabajo en… defensa.


En ataque el conjunto azulgrana se desafía a sí mismo constantemente, con el objetivo de innovar sin recrearse, de sumar goles sin caer en cuestiones superficiales. “Si Leo sonríe todo es más fácil”, asegura Guardiola, consciente de la importancia del argentino, que acumuló varias jugadas imposibles y rentabilizó una. Messi se deshizo en carrera de Helder Rosario y Eliseu y marcó de tiro duro y colocado. El Camp Nou ya se ha acostumbrado a frotarse las manos. No deja de sorprenderse de la genialidad de dicho jugador. Exacta sensación tiene con Iniesta y Xavi, que repartió dos asistencias y marcó el primero a los 18 minutos, cuando su equipo ya había chutado más de seis veces entre los tres palos. Ambos jugadoresse retirarían antes de tiempo. El primero sufre una rotura en la inserción tendinosa del aductor del muslo; el segundo, arrastra molestias en el tendón de Aquiles.


Bailarín disfrazado de futbolista


“Éste se piensa que sigue en Londres”, decían en la tribuna de prensa sobre Henry. Da esa sensación. Vuelve a ser el jugador que siempre se quedaba cerca de los grandes reconocimientos individuales, el emblema del Arsenal de Wenger. El francés parece un bailarín disfrazado de futbolista: dispone de flexibilidad, piernas largas y toque preciso. Una elegancia que demostró en el tercer gol del Barça: aprovechó otra asistencia de Xavi y, al límite de fuera de juego, recortó a Goitia, y marcó con un toque sutil, el exacto para que el portero no llegase a despejar tras rectificar en el suelo. Goitia se quedó con las piernas abiertas y bufando. Con cara de circunstancias.


En el Barça cualquier jugador puede marcar. Lo pudo hacer Sylvinho, “el abuelo”, como le bautizaban en la tribuna de prensa, pero Henry se hizo con el rechace y cedió a Eto’o para que marcase solo el sexto y último gol. Ambos lo festejaron con una celebración que está creando escuela: el saludo de los capitanes de barco. En este equipo incluso marcan de cabeza incluso los más bajos: Alves remató un centro calculado de Iniesta para hacer el quinto.


La vuelta al Camp Nou de Salva sólo es demostrable por las estadísticas. Su dorsal, el 9, y su nombre de pila figurarán en las crónicas, pero el jugador apenas intervino. Salva, de familia de militares y nacionalista español, fue el más pitado por el Estadi. Fue la única vez que repararon en él. Sólo consiguió tirar una vez y Alves desvió la pelota a córner. Martín Cáceres, nervioso al principio y colosal el resto del partido, impidiería que Salva tuviese una segunda oportunidad, quizás el gol del honor del Málaga. El defensa uruguayo rebañó una pelota que iba hacia el pichichi de la Liga en 2000.


Víctor Valdés, eternamente cuestionado, salvaría las dos únicas ocasiones claras de los visitantes. “Es un buen portero”, señaló Guardiola cuando le preguntaron si él era el responsable de que el equipo no haya encajado ningún gol en los últimos tres partidos. “Es uno de los responsables”, convino.


“Un poquito de caña, ¿no?”, exigía a sus colegas un periodista malagueño antes de la rueda de prensa de Tapia. “Hemos competido como hemos podido. Sabemos en qué Liga competimos y en qué contexto estamos. Hay que felicitar a los jugadores por la campaña magnífica”, zanjó, contundente, el técnico. No puso trabas a otra victoria deliciosa de este Barça exquisito. Tampoco podía hacerlo.


domingo, 22 de marzo de 2009

El Barça pierde en Manresa el partido más largo de la historia de la Liga ACB

Grimau intenta lanzar a canasta ante Alzamora -EFE.



Sobreesfuerzo inoportuno y sin premio del Barça en el momento más comprometido de la temporada. A dos días de recibir al Tau en el Palau en los cuartos de final de la Euroliga tuvo que afrontar el partido más largo de la historia de la Liga ACB, con cuatro prórrogas, y lo perdió por 122-117 en el Nou Congost ante el Ricoh Manresa. Rodrigo San Miguel, en su partido 100 en el torneo, y Guillem Rubio (34 puntos, siete rebotes y 37 de valoración) acabaron por decantar a favor de los locales un encuentro con más pasión e incertidumbre que calidad (9/46 en triples el Barça o 5/24 del Ricoh). El conjunto azulgrana pudo forzar la primera prórroga tras remontar seis puntos en medio minuto (71-71) y la tercera, igualando una desventaja de tres. Tucky Bulfoni, con una canasta al límite, provocó la segunda y Serge Ibaka, la tercera. Lo más positivo para el Barça fue la constatación del extraordinario momento de forma de Fran Vázquez (28 puntos con 13/14 en tiros de campo y 10 rebotes para un total de 45 de valoración; repite como MVP de la jornada) y de Juan Carlos Navarro (32 puntos). Importante la actuación de Roger Grimau, que realizó su mejor partido de la temporada con 22 puntos, y decepcionante, la de Ersan Ilyasova (-8 tras un horrible 1/6 y seis pérdidas) y David Andersen (2/10).


No faltó la polémica habitual (y casi necesaria) en cualquier derby. Nueve jugadores fueron eliminados, cuatro por los locales y cinco por los visitantes. El público del Nou Congost nunca estuvo nada de acuerdo con la actuación arbitral e incluso Jaume Ponsarnau perdió la compostura y se ganó una técnica. El Barça, sin destacar demasiado, pero eficaz al contraataque empezó dominando con solvencia 4-14 (7m01s) gracias a seis puntos de Navarro y otros tantos de Vázquez, por segunda vez titular en la Liga. El Ricoh Manresa era incapaz de anotar en la zona, pese a tener tiros relativamente cómodos. Tardó 8m41s en anotar su primera canasta de dos (falló los seis primeros lanzamientos). Un acierto de uno de sus jugadores más desacertados, Josh Asselin. La estrella del conjunto manresano tendría que retirarse al banquillo lesionado tras haber jugado poco más de jugó 19 minutos (ocho puntos con 3/7).



Roger Grimau, protagonista


Discreto Navarro y menos participativo Vázquez, el protagonismo recayó en un actor bastante secundario esta temporada. Roger Grimau supo aportar los puntos necesarios al Barça en el momento más complicado. El capitán azulgrana aportó 13 de los últimos 19 puntos de su equipo en la primera parte, tiempo en el que encajó 26. Serge Ibaka cumplía el manual del equipo: trabajo individual al servicio del colectivo. El ex jugador del CB L’Hospitalet, sondeado varias veces por franquicias de la NBA, aportaba al Ricoh Manresa lo que no había tenido hasta entonces, rebote. Hasta seis capturó en el segundo cuarto, los mismos que todo el grupo visitante. Xavi Pascual no sabía resolver las dificultades que planteaban las diferentes defensas zonales planteadas por Ponsarnau (37-37 al descanso). La solución de los triples (1/12 en los dos primeros cuartos) era incalificable.


Al contrario de lo sucedido en el partido de la primera vuelta el Barça no logró resolver el partido en el tercer cuarto. Todo lo contrario: continuó apostando por acciones individuales de Roger Grimau y Navarro y por las continuaciones para Vázquez, infalible, tanto para machacar como en los tiros a media distancia. Los locales lograrían ponerse por primera vez por delante (41-39 a los 21m50s) tras una canasta de Asselin, que poco después se iría cojeando y ya no volvería a la pista.


Los tiros libres de Bulfoni


Javier, El Tucky Bulfoni se convirtió en una de las revelaciones de la Liga el año pasado en su debut promediando 14’6 puntos por partido. Este curso su actuación es más modesta, pero no ha perdido su facilidad para encadenar varias canastas seguidas. Cinco puntos consecutivos del escolta argentino y una canasta de Ibaka le dieron al Ricoh Manresa su ventaja más amplia (63-56 a 6m27s). Pero Grimau y Navarro rescataron al Barça. También lo hizo, involuntariamente, el propio Bulfoni, que con 71-68 a falta de 26s falló sus primeros tiros libres de la temporada (llevaba 23/23). Navarro culminaría la remontada, de seis puntos, con un triple. Había llegado la primera prórroga.


Tuvo el Barça la gran posibilidad de resolver en la primera prolongación, en la que llegó a dominar 73-78 (a los 42m12s), pero el Ricoh Manresa, liderado por Javi Rodríguez (12 puntos y otros tantos rebotes), supo empatar a 81 y forzar la segunda prórroga. El héroe fue Bulfoni con una bomba ante Roger Grimau, mientras que en la siguiente prolongación el salvador sería Ibaka (93-93) en un contexto muy similar.


Navarro, eliminado


El Ricoh Manresa estuvo a punto de ganar el partido en la tercera prórroga, con Navarro ya eliminado con cinco faltas y San Miguel casi infalible desde la línea de personal (13/16). Sin embargo, el Barça supo gestionar su ansiedad y Laka Lakovic asistió a Barton para que machacase a placer. Empate a 108: se jugaría el octavo cuarto del partido.


El encuentro ya era el más largo de la historia de la Liga ACB. Y acabaría consumiéndose con un equipo con las ideas claras, el local, y con otro, el Barça, fundido y sin Andre Barrett. Pascual prefirió poner a Jordi Trias antes que al estadounidense cuando Lakovic fue eliminado. Una declaración de intenciones y que refuerza la pregunta de los últimos meses: ¿por qué se está utilizando una plaza de extracomunitario para alguien en el que no se confía?


Rubio y San Miguel decantaron un partido histórico que significó un desgaste excesivo para un Barça que el martes empezará ante el Tau su serie de cuartos de final en la Euroliga. En seis días habrá tenido que jugar cuatro partidos. El calendario no admite concesiones. Los conflictos televisivos hacen el resto.


sábado, 21 de marzo de 2009

El Tau desintegra al DKV Joventut (99-65)

Splitter defiende a Ricky -EFE.



El inconformismo y la ambición definen la idiosincrasia del Tau, ideado desde los despachos por el mecenas del proyecto, Josean Querejeta y dirigido por el exigente Dusko Ivanovic. El técnico gesticula y se lamenta ante cualquier cosa que no le guste, independientemente de cuál sea el resultado. Así que tampoco se reprimió Ivanovic para recriminar a sus jugadores un despiste defensivo cuando el equipo ganaba por sólo 41 puntos, la máxima renta ante un DKV Joventut incapaz de funcionar tras el 9-2 inicial. Ni Ricky Rubio logró rescatar a la Penya a pesar de sus cinco asistencias. La joven estrella participó 12 minutos en la primera parte y, aquejado con dolores en la espalda, ninguno en la segunda. Ricky (seis tantos, 2/7 en tiros de campo) anduvo tan excitado como su equipo. Todo lo contrario que el rival, que ya ganaba por 49-27 al descanso y que estuvo muy bien organizado tanto por Pablo Prigioni como por Vlado Ilievski. Los máximos anotadores del Tau fueron los que casi siempre: Igor Rakocevic (23), Pete Mickeal (20) y Tiago Splitter (16). Sólo seis puntos menos que toda la Penya (99-65). Más contrastes (24 asistencias por 14 o 44 rebotes por 34).


El mensaje de Ivanovic, esa actitud impagable, ha calado en la plantilla, que sabe gestionar finales ajustados, pero que generalmente tiene que hacer el ejercicio de no desconectar ante ventajas muy grandes. Sólo ante el Real Madrid perdió ese espíritu. Y en ningún momento volvió a repetir ese error ante el DKV Joventut. Para muestra, una imagen, la de Pablo Prigioni corriendo hasta la extenuación para robarle un balón a Demond Mallet y asistir de espaldas a Mickeal (92-51). Tras dos derrotas consecutivas el Tau advirtió a los escépticos que no está en crisis y que afronta los primeros dos partidos de cuartos de la Euroliga en un momento de forma óptimo. “Hemos recuperado nuestro juego”, convino Rakovecic, que quiere ser partícipe de otro hito en la historia del club, la quinta Final Four consecutiva. Algo que tan sólo ha logrado el CSKA. Para lograrlo tendrá que ganar al superar al Barça con el factor en contra. “Soy optimista, podemos pasar si ganamos uno de los dos primeros partidos en el Palau”, concluyó el jugador.


Rakocevic, máquina infalible del error


No necesitó jugar un encuentro excesivamente el Tau para neutralizar a la Penya. Al principio le bastó con una defensa correcta y un ataque pragmático (13-4 a los 5m39s) y con Rakocevic como máquina infalible del error (2/7 en el primer cuarto). Un simple contratiempo que un grupo que cuenta con Splitter, tan hábil con las palabras (habla cuatro idiomas) como en la pintura. Heredero del legado de Luis Scola y codiciado por la NBA, el pívot brasileño sobresale sin demasiadas dificultades: en poco más de siete minutos llevaba seis puntos y otros tantos rebotes e iba camino de ser el MVP de la jornada. Si no lo logró fue, entre otras cosas, fue por tener que irse a los vestuarios con una brecha en la sien en el primer período.


Cuando el brasileño volvió a aparecer en la pista, bien entrado el segundo cuarto, el partido ya estaba sentenciado. El Tau funcionaba a la perfección ante un DKV Joventut totalmente imperfecto, absolutamente vulgar. El grupo de Sito Alonso perdía demasiadas pelotas (10 en la primera parte) y parecía dar por perdido de antemano cualquier rebote competido. Ricky aportaba más precipitación que clase y el trabajo de Jan Jagla y Pau Ribas –puntual, pero eficaz– era insuficiente.


El partido era una redención en toda regla para el Tau por los últimos precedentes que habían hecho cuestionar al equipo. Como si haber logrado la Supercopa, la Copa del Rey y hasta 16 triunfos consecutivos en Liga en un torneo tan igualado entrase dentro de la normalidad. A Splitter se le sumaron Rakocevic y Mickeal, empeñado en cuestionar lo imposible en el básket. “¡Quiero al equipo luchando hasta el puto final!”, exigía Alonso, descompuesto ante la candidez de sus jugadores, reducidos al pobre tiro exterior (6/24) y al orgullo de Edu Hernández Sonseca (11 puntos), Ribas (12) y Luka Bogdanovic, los únicos que se salvaron de la mediocridad de la Penya, que encajó su derrota más contundente desde que se creó la Liga ACB.


domingo, 15 de marzo de 2009

Vázquez lidera ante el ViveMenorca otra exhibición de un Barça que se acerca al Tau

Vázquez machaca ante la mirada de Stojic -EFE.



Triunfo previsible con recompensa inesperada. Previsible porque la victoria del Barça entraba dentro de cualquier pronóstico razonable: visitaba el Palau el ViveMenorca, que fuera de casa sólo se había impuesto al Bruesa. La victoria, por 86-61 y con Fran Vázquez como protagonista (23 puntos y nueve rebotes para 36 de valoración y que le vale para ser MVP de la jornada), fue incuestionable tras el descanso con un parcial de 20-5. La recompensa inesperada se fraguó en otra pista, en La Casilla, donde el Tau perdió su segundo partido de Liga de los últimos tres ante el Iurbentia Bilbao Basket 85-72. El grupo de Dusko Ivanovic, que también había sido derrotado por Olympiacos el jueves en Euroliga, ha empezado a flojear tras haber encadenado 16 triunfos consecutivos en la competición. Una situación que el Barça ha aprovechado para acercarse al liderato, que tiene a tan sólo una victoria y contando con que le queda jugar en el Buesa Arena. Antes ambos se enfrentarán en la serie de cuartos más atractiva de la máxima competición continental.


Esta temporada las estadísticas señalan a Vázquez como el jugador más destacado del Barça (17’6 puntos de valoración de media), un registro superior al de Juan Carlos Navarro (15’3) y Ersan Ilyasova (13’5). Una marca muy meritoria porque Vázquez consigue esos números jugando algo más de 20 minutos, seis menos que el primero y tres que el segundo. The Man no necesita demasiado tiempo para demostrar que está en un momento de forma excepcional. Ante el ViveMenorca jugó 21 minutos, suficiente para rozar su mejor registro en Liga (38 de valoración) y ser nombrado MVP por cuarta vez en su carrera y segunda este curso. Lo hizo, como es habitual, saliendo desde el banquillo. No formó parte del quinteto inicial, pero no tardó en participar porque Daniel Santiago se cargó rápido con dos personales. El cambio tuvo una repercusión inmediata: el Barça se alejó 14-4 (a los 5m30s) con tres mates seguidos de Vázquez.


Quinteto nuevo


El contexto permitió a Xavi Pascual dosificar a sus jugadores y al final del primer cuarto el quinteto azulgrana era completamente nuevo. El ViveMenorca había logrado solventar la situación gracias al acierto desde más allá de 6’25 (3/3) y de Steven Burtt, que anotó ocho de sus 28 puntos en dicho período (19-15). No había noticias del juego interior.


No se puede aspirar a nada si el engranaje de un equipo pasa exclusivamente por un jugador como pretendió hacer en el Palau el conjunto menorquín. Burtt era el hombre para todo del ViveMenorca, el único capaz de anotar más de ocho puntos y el único con un mínimo de criterio a la hora de escoger las mejores opciones. Así que sus compañeros le buscaban sin ningún reparo, especialmente porque los otros referentes de la plantilla apenas tenían incidencia en el partido. Ni Mario Stojic (cuatro puntos, 1/4), que suele jugar bien ante el Barça, ni Marino Bazdaric (dos, 1/3) eran decisivos en ataque. Tampoco rendía la estrella del equipo, ‘Pooh’ Jeter. El base estadounidense, que promediaba 16’5 puntos, se quedó en seis (3/8) y no metió ninguno hasta a falta de 4m35s del final. ‘Pooh’ Peter sólo ha anotado menos de 13 puntos en tres partidos. Curiosamente dos de ellos fueron ante el conjunto azulgrana y con la misma anotación. Ante el MTT Estudiantes, en la novena jornada, no logró anotar.


Mal segundo cuarto


El segundo cuarto fue un período de absoluta confusión para el Barça, que no sabría aprovechar las ocho pérdidas del ViveMenorca por su bajo acierto (5/19 en tiros de campo). Navarro y Jaka Lakovic, con 0/4 ambos, estaban todavía inéditos. No funcionaba mejor el grupo de Javier Imbroda, desconcertado porque Burtt ya no anotaba. Así que por necesidad participaron más los pívots, pero ni Urko Otegui ni Marc Fernández sabían imponerse en la pintura. Bruno Sundov (2’14) prefería anotar desde más allá de 6’25 (33-26 al descanso).


El Barça necesitó tan sólo otro período más para resolver el partido con los primeros puntos de Navarro (batió el récord de triples de Epi, ahora la cifra es de 628) y Lakovic y los once últimos de Vázquez (61-39 minuto 30). El pívot gallego palmeaba, machacaba o lanzaba desde media distancia tiros cortos o mates. En el ViveMenorca todo volvía a girar alrededor de Burtt. Una responsabilidad excesiva para cualquiera y más para un jugador que debutó la semana pasada.


Hasta los últimos cinco minutos no anotaron ni ‘Pooh’ Jeter y Bazdaric, poco después de que el Barça hubiese alcanzado una ventaja de 25 puntos que acabaría siendo la definitiva. Burtt aprovecharía para alcanzar los 28 tantos, casi la mitad de su equipo, que lanzó a canasta 46 veces, hasta 28 menos que el conjunto azulgrana. La diferencia hubiese sido histórica si el Barça hubiese estado al más acertado (34/74), pero lo importante era la recompensa inesperada: el equipo se queda a un triunfo del líder, el Tau, al que se enfrentará en los cuartos de la Euroliga.