domingo, 24 de octubre de 2010

Cabezas debuta con el CAI Zaragoza con una victoria mayúscula en el Palau

Cabezas, en el medio de la imagen, corre a abrazar a Van Rossom tras su decisiva canasta -ACB Photo.
Aunque llegó a valorar jugarse el último tiro, acabó por no hacerlo. Carlos Cabezas (Málaga, 1980) asistió a Boniface Ndong, que le cedió el testigo a Omar Cook, cuyo triple escupió el aro. Un lanzamiento que pudo dar el pase a la final de la Liga ACB al Unicaja, perdedor en la prórroga ante el Barça en el Palau. Ése había sido el último partido de Cabezas en la competición doméstica, en junio de 2009. Tanteado por la NBA y poco a gusto con Aíto, se marchó a Rusia, al Khimki de Scariolo, del que quedó libre hace unas semanas. Hacía unos días se comprometió y se presentó con el CAI Zaragoza, después de que su ex equipo renunciase al derecho de tanteo. En un guiño del destino Cabezas regresó a la ACB en la pista de los azulgrana, donde también había jugado su primer partido en el torneo con Unicaja en 2000, y esta vez sí ganó en la prórroga por un ajustado 70-71 y con tiro afortunado de Sam Van Rossom. Un lanzamiento sobre la bocina que tocó el aro, hizo un efecto de fuera para dentro y entró para completar el debut deseado por Cabezas y su nuevo equipo, perdedor hasta ahora en sus visitas en el Palau y que había alcanzado los cinco minutos extra con un triple casi al límite de Paolo Quinteros con Ricky Rubio defendiéndole. El Barça perdió la invatibilidad y deja al Real Madrid líder en solitario tras ganar al Power Electronics Valencia por 75-63 con 17 puntos, 13 rebotes y seis asistencias para un total de 34 de valoración de Felipe Reyes. El claro MVP de la cuarta jornada.  

El marcador por sí mismo sorprende, pero visto el partido, analizado el discreto papel del Barça y el desparpajo del CAI Zaragoza resultó un premio justo. Los azulgrana, que no perdían en su casa en fase regular de la Liga ACB desde enero de 2009, apenas acertaron a reconocerse, si acaso lo hicieron en un 14-0 de parcial con el que pasaron de perder por nueve (8-17) a ganar por cinco (22-17). Ése resultó el único momento brillante de un conjunto de Xavi Pascual con la puntería desviada (2/20 en triples) y que celebró que Pete Mickeal volviese a jugar tras ser baja ante el Cibona de Zagreb. En cuanto el alero estadounidense entró en la pista revolucionó al equipo junto con Juan Carlos Navarro (16 puntos) y Ndong (10). Mickeal sumó más que nadie, 24, apareciendo siempre cuando más se le necesitaba, como en el tercer cuarto, con ocho puntos y sacándole tres personales al tirador David Barlow (48-49, minuto 30).

Resurge Hettsheimer

Mickeal volvió a irrumpir en el último cuarto y con la única canasta de Ricky, los únicos puntos entre los tres bases azulgrana, el conjunto de Xavi Pascual logró su mayor ventaja (59-51 a 6m 15s). Dos personales seguidas y la aparición fulgurante de Rafael Hettsheimer –inédito desde el inicio por la buena defensa de Ndong–, los fundamentos de Pablo Aguilar y un triple de Van Rossom a 40 segundos puso el 62-59. José Luis Abós fue claro: “Haced bloqueos y buscar las situaciones de ángulo para dar el balón a los tiradores”. Mickeal botó para prácticamente agotar la posesión y Navarro falló el triple. Lo que no haría Quinteros. Ya en la prórroga, Erazem Lorbek pondría por delante al Barça con un gancho elegante, pero quedaba otro lanzamiento de Van Rossom, para que el CAI Zaragoza ganase por primera vez en el Palau y Cabezas (cuatro puntos y tres rebotes) estallase de alegría abrazándose a sus nuevos compañeros. Un debut con nota.     

Barça (20+16+12+14+8) 70: Ricky (2), Navarro (16), Grimau (2), Morris (6), Vázquez (4) –quinteto inicial–, Mickeal (24), Sada (-), Lakovic (-), N' Dong (10), Lorbek (4) y Perovic (2). CAI Zaragoza (17+18+14+13+9) 71: Van Rossom (10), Quinteros (9), Aguilar (11), Barlow (5), Hettshmeier (16) –quinteto inicial–, Phillip (6), Chubb (4), Cabezas (4), Miso (6) y Toppert.

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