Buscar este blog

Cargando...

domingo, 26 de junio de 2011

Croacia elimina del Eurobásket y deja fuera de los Juegos Olímpicos de Londres a una España paralizada (71-75)

Torrens, desconsolada tras la eliminación de España - FIBA Europe.

Llegó con una preparación inmaculada, convencida de sus posibilidades y señalada como la principal favorita, pero a la hora de la verdad España no cumplió con las expectativas en el Eurobásket de Polonia, del que fue eliminada por un equipo muy discreto como Croacia, que la acribilló a triples (9/22) y con Mandic estelar (71-75). La selección resultó su peor rival y se paralizó cuando tenía su mejor ventaja, siete puntos (61-54 a 6m 32s), para encajar un 0-14 definitivo y quedarse sin cuartos de final. Un epílogo duro para una España ansiosa y errática que anotó sus dos triples (de 17 intentos) en el último minuto y que echó de menos a Alba Torrens, totalmente desconocida con un 0/13 en tiros de campo y sólo dos puntos en tiros libres. La selección, además, tampoco estará en los Juegos Olímpicos de Londres porque no tendrá la posibilidad de disputar el Preolímpico, reservado a los que acaben del segundo al quinto lugar en el torneo. Resultó la peor de las despedidas en el combinado nacional para Amaya Valdemoro: sufrió la eliminación en el último partido de la segunda fase desde el banquillo y sin poder jugar por la lesión que se produjo en el primer partido.

Otra que (por edad) ya no volverá a competir con España será Elisa Aguilar, el mejor recambio desde el banquillo en el Eurobásket ante el rendimiento irregular de la titular, Silvia Domínguez, fundida y confundida después de una temporada excelente y larga con el Perfumerías Avenida. Un triple, el primero de la selección, de la propia Aguilar a 43'3 segundos dio falsas esperanzas a España, que dependía de que Croacia fallase los tiros libres, cosa que no sucedió. La selección no pudo esta vez completar una remontada tan surrealista como la que logró contra Francia en el Mundial de la República Checa. Le faltaron candidatas para hacerla posible.

Valdemoro: "¡Somos mejores!"

José Ignacio Hernández tuvo que hacerle un hueco a Cindy Lima en el quinteto inicial porque la doctora de la selección había advertido que Sancho Lyttle estaba rota y que lo mejor era que no jugase. La pívot nacionalizada demostró su implicación y quiso participar, aunque entrase ya cojeando y con la pierna izquierda vendada. La aparición de Lyttle coincidió con el triple de Ivankovic (4-11 a los 5m 35s). Mandir (24 puntos) le estaba haciendo un traje completo a España -Anna Montañana ya estaba en el banquillo con dos personales- y Croacia repetía sin descanso una jugada clásica: bloqueo directo y doblar pelotas para que las exteriores lanzasen un triple. El seleccionador español pidió tiempo muerto y pidió intensidad a sus pupilas, mientras Valdemoro apelaba al corazón de la lógica: "¡Somos mejores!". Y la seleccionó mejoró en cuanto Aguilar salió por Domínguez, Luci Pascua por Lima y Anna Cruz por una desconocida Torrens, que ya había fallado cinco tiros.

Pascua anotó en su primera oportunidad y provocó los pasos de su defensora, Cruz robó una pelota y habilitó a Laia Palau, que como había hecho ante Letonia cuajó una actuación excelente con 19 puntos y anotando siete de sus ocho tiros, incluyendo el último a menos de un segundo, otro triple imposible. Palau, además, recuperó cuatro pelotas y capturó siete rebotes. Uno más cogió Pascua, grandiosa a pesar de haber sido una solución bastante ignorada por Hernández. La nueva pívot cargó muy bien el rebote ofensivo. Croacia tuvo varias ventajas de ocho puntos antes del descanso, pero la selección se sobrepuso con dos minutos y medio fantásticos con un protaognismo repartido entre Aguilar, Palau y Pascua. Las croatas se descompuseron tanto que cometieron un campo atrás y se fueron 40-38 por debajo en una primera parte en la que lanzaron las mismas veces (diez) de tres que de dos.   

Torrens continuó con su mala racha y sólo fue capaz de anotar sus únicos dos puntos en el ecuador de la segunda parte y desde la línea de personal. Cruz todavía no había sumado y la selección se sostenía por el trabajo de Palau y de Pascua y por su defensa. La única canasta de Cruz y la esperada aportación de Montañana, muy nerviosa, pusieron a España en una inmejorable situación para sentenciar su acceso a cuartos. Sin embargo, se colapsó y encajó un parcial de 0-14 con Ivezic y Sliskovic como pesadillas. Mandir remató la faena. Valdemoro y Aguilar se despidieron de la selección de una manera muy triste. No habrá Juegos Olímpicos para ellas ni para Torrens ni compañía.  
ESPAÑA 71 (18+22+15+16): Domínguez (1), Palau (19), Torrens (2), Montañana (6) y Lima -quinteto inicial-, Nicholls (2), Cruz (2), Pascua (17), Aguilar (13) y Lyttle (9). CROACIA 75  (19+19+16+21): Misura (5) Mandir (24), Mazic (4) Ivezic (15) y Sliskovic (9) -quinteto inicial-, Cakic (5), Ivankovic (12), Ciglar (1) y Pavetic. Eliminada: Ivankovic. 

Vettel vuelve a coronarse en Valencia y Alonso queda segundo

Abrazo entre Vettel y Alonso -EFE.

Está cansado que desde que comenzó el Mundial le hagan la misma pregunta en la rueda de prensa posterior a cada gran premio.

- Sebastian, ¿el título está decidido?
- Voy carrera a carrera, paso a paso, como si cada prueba fuese la última- respondió Vettel tras volver a coronorse en Valencia, donde logró su sexto triunfo en las ocho pruebas disputadas, casi la mitad de un campeonato con 19 tras la suspensión de la Bahréin. Baby Schumi sigue aumentando las diferencias con sus principales rivales y ya cuenta con 77 puntos de margen con respecto a Jenson Button y Mark Webber, sexto y tercero en el Valencia Street Circuit. Y de 99 sobre Fernando Alonso, segundo, y más contento que unas pascuas por haber conseguido su primer podio en Valencia y de hacerlo tras la última parada en boxes, la tercera. De entre los diez primeros -Lewis Hamilton fue cuarto y está a 89 puntos del líder- sólo Jaume Alguersuari realizó dos, una decisión que le ayudó a concluir en una meritoria octava posición en un GP de Europa donde no hubo ni un abandono y Michael Schumacher quedó 17º.

Algo menos de once segundos separaron a Alonso de Vettel, que quiso dejar claro que en ningún momento se había "aburrido" y que tanto el español como su compañero Webber le exigieron: "No me podía fíar nada. Mi estrategia era diferente". No le resultó un triunfo tan sobrado como en otras ocasiones, pero nunca tuvo que defenderse de ningún ataque. Ni tan siquiera tuvo que hacer ningún adelantamiento, ya que conservó la pole (lleva siete este curso) y tras el primer giro ya le sacaba más de un segundo a Webber, acosado por Alonso, que le pasó a rebufo, por el interior y en la frenada. Pero el asturiano perdió la posición en una segunda parada horrible para Ferrari. Ésa está siendo una de las grandes deficiencias de Il Cavallino Rampante. Lo vivió en sus carnes Felipe Massa: a un mecánico le falló la pistola para colocar el neumático trasero izquierdo y el brasileño perdió seis segundos de más en ese segundo pit stop. Un error que benefició a Hamilton y frustró a Felipinho, que le había superado en una salida fantástica y en la que llegó a rodar tercero (el brasileño, el primer ganador en Valencia, acabó quinto). Posición que le birló en un suspiro Alonso con una maniobra por el lado izquierdo y arriesgando en la frenada.

Más de 1.000 vueltas como líder

El 150º Ferrari ha reducido diferencias con el RB7, pero, como reconoció el director técnico de la escudería de Maranello, la reacción ha sido posible por la naturaleza de los circuitos de Mónaco, Canadá y Valencia. En los tres la carga aerodinámica no juega un papel tan decisivo. En dos venció Vettel, que ser el campeón más joven, el más precoz en lograr una pole y una victoria, Vettel ya forma parte de los 15 pilotos de la historia en acumular 1.000 vueltas o más como líder en carrera. En el podio de Valencia brindó, botella de cava en mano, con su compañero Webber, que nunca había puntuado en dicho escenario y sumó el 51º cajón de Red Bull en sus siete años de historia.

Webber estaba enfadado consigo mismo por haber "decidido" poner los duros usados antes que Alonso y perder la plaza cuando pasó por boxes el asturiano, satisfecho del paso adelante que ha hecho el equipo en la cronometrada. Donde se verá cuál es la situación real de Ferrari será en Silverstone. Será cuando tomarán más forma las nuevas restricciones perpretadas por la FIA para igualar el Mundial y retrasar los festejos de Vettel. La prohibición de no poder retocar la electrónica entre la Q3 y la prueba no supuso ningún cambio en carrera. Volvió a coronarse el actual campeón.

sábado, 25 de junio de 2011

Simoncelli tira a Lorenzo en Assen y le aleja del liderato de Stoner

Lorenzo y Simoncelli corren hacia sus motos - AFP.

Fue el primero en denunciar que el pilotaje de Marco Simoncelli era un peligro y que cualquier día podía pasar algo grave. Jorge Lorenzo no se equivocó en su advertencia y días después el italiano acabó arrollando en Le Mans a Dani Pedrosa, al que arruinó el curso, ya que ha tenido que operarse dos veces de la fractura en la clavícula y que reaparecerá en Mugello. Más de un mes después de aquel percance Simoncelli resultó el triste protagonista en Assen con una acción innecesaria en la primera curva de izquierdas para tratar de adelantar al propio Lorenzo, al que llevó por delante y dejó sin opciones de triunfo en el GP de Holanda. Lorenzo tuvo suerte y al menos, como su rival, pudo continuar la carrera y remontar hasta la sexta posición, pero ya está a 28 puntos de Casey Stoner, que no pudo dar alcance a Ben Spies. El estadounidense festejó los 50 años de Yamaha -la moto iba decorada con el rojo y el blanco para la ocasión-, rompió una racha de 83 carreras consecutivas sin que sonase el himno de Estados Unidos en MotoGP y logró su primer triunfo en la categoría reina.

Eso, el triunfo de su compañero, fue lo único positivo que extrajo Lorenzo, muy cabreado con el comportamiento de Simoncelli, noveno: "No hay que ver la reptición. Él no ha venido a tirarme, pero parece que no piensa las cosas mucho. Pensaba que había aprendido". El actual campeón volvió a advertir que "si no cambia de actitud lesionará a más pilotos" y no dudó en afirmar que si formase parte de la comisión de seguridad "le quitaría la licencia varias carreras". Simoncelli quiso disculparse poco después de concluir el GP de Holanda: "Lo siento. Pido disculpas a Lorenzo, estoy muy arrepentido por lo que ha pasado. Yo estaba un poco nervioso y me han perjudicado las condiciones de la pista, entre seca y mojada".

La remontada

El juego de las hipótesis sólo acaba sirviendo para los escritores y las novelas, pero de no ser por Simoncelli, Lorenzo, que se puso primero en la salida en un brillante eslalon, hubiese opositado por un triunfo en el circuito de Assen, propicio para Yamaha. El mallorquín llegó a rodar 15º y marcó su mejor vuelta en el último giro. Lorenzo acabó a poco más de un segundo de alcanzar a Nicky Hayden, después de una remontada constante: se puso 13º por los abandonos de De Puniet y Abraham, 11º tras adelantar a Barberá, 10º después de superar a Bautista, 9º por el paso por el taller de Crutchlow, 8º tras pasar a Elias, 7º tras batir a Aoyama -sustituto de Pedrosa- y finalmente 6º después de comerse a un Edwards con problemas en su moto. Lorenzo sumó 10 puntos por los 20 de Stoner, que tuvo contratiempos en el ecuador de la prueba y entendió que un segundo lugar era un tesoro: Spies era inalcanzable. Tercero fue Andrea Dovizioso, que se coloca a nueve puntos de Lorenzo, seguido por Valentino Rossi.

Mejor que a Lorenzo le fueron las cosas a los pilotos españoles en las otras dos categorías. En 125cc hubo triplete con la victoria de Maverick Viñales, el segundo puesto de Luis Salom y el tercero de Sergio Gadea en una carrera que la organización decidió dar por concluida cuando se llevaban dos tercios por la lluvia. En Moto2 Marc Márquez aprovechó la caída de Stefan Bradl para anotarse su segundo triunfo. 

viernes, 24 de junio de 2011

Palau conduce a una España ejemplar que vence a Letonia (66-57)

Palau defiende a Basko -EFE.

En la nariz de Marta Xargay y los brazos de Laia Palau se define la esencia de España, un equipo ejemplar que se vacía al límite de sus fuerzas. Las dos exteriores tuvieron una actuación sobresaliente. Xargay es una luchadora incansable a quien poco le importa jugar con o sin máscara protectora en la nariz después de un golpazo ante Letonia. "¡No me lo puedo creer!", se fue maldiciendo después de torcerse el tobilla en una acción fortuita, cuando España ya había dado el paso definitivo para llevarse el triunfo ante Letonia (66-57). Mérito especial de Palau, omnipresente capturando rebotes (ocho), anotando (10 puntos) y recuperando pelotas (tres). La selección llegó a capturar hasta siete rebotes ofensivos en el inicio del tercer cuarto, completó una segunda parte para enmarcar y tiene muy cerca su acceso a cuartos de final tras un ejercicio defensivo excelente y pese a un acierto discreto (3/22 en triples).

España logró neutralizar a Basko y provocar muchas errores a Letonia, que sólo había perdido un encuentro ante Grecia y que ganó a Francia, la segunda en vencer a la selección en este Eurobásket de Polonia. El grupo de José Ignacio Hernández se quitó los complejos y persistió independientemente de si tenía puntería o no. Cada canasta le costó media vida en varias fases del primer cuarto y también del segundo, cuando encontró un muro en las diferentes defensas zonales letonas. Anna Montañana intentaba anotar sin éxito desde todas las posiciones. Cuando afinó la puntería reaccionó el equipo, impulsado también por Sancho Lyttle. España tuvo momentos brillantes en una primera parte poco lucida, empezada y concluida, eso sí, con brillantez. En ese tiempo Montañana repartió cinco asistencias y tres de ellas fueron para Lyttle (27-23 al descanso). 

Babkina, la mejor rival

Letonia tuvo en Babkina a una directora anárquica, a su mejor anotadora con 17 puntos, pero que a su vez perdió siete pelotas. La base se había cargado rápido con dos personales, como su compañera Tamane, máxima reboteadora del torneo y ex jugadora del UB Barça, que sólo rindió con el partido resuelto. Un triple de Kublina había dado a la selección letona su última ventaja (19-21 a los 17m 58s) antes de que Lyttle, Montañana y Torrens revirtiesen la situación antes del descanso. Después sobresalieron primero Palau y Xargay, que antes de lesionarse recibió un trastazo en la nariz. Aguantó en la pista.

La prioridad de España era capturar el rebote para llevar el partido a su terreno: Elisa Aguilar decidía con criterio, Torrens era una culebra y Montañana afinaba su puntería en el poste alto. Cualidades para que la selección esté cerca de alcanzar los cuartos de final, que logrará si cierra la segunda fase con una victoria ante Croacia. Sus otras otras preocupaciones son saber cuándo podrá contar con Amaya Valdemoro y  qué tiene Xargay en su tobillo. 

ESPAÑA 66 (13+14+19+20): Palau (10), Torrens (11), Montañana (16), Aguilar (7) y Lyttle (16) -quinteto inicial-, Lima, Domínguez, Pascua (2), Xargay (4) y Cruz. LETONIA 57 (10+13+13+21): Babkina (17), Niedola, Tamane (11), Basko (8) y Kublina (12) -quinteto inicial-, Eglite (1), Jansone (5), Priede, Putnina (1), Nimane, Karklina (2) y Jakobsone.

miércoles, 22 de junio de 2011

Francia destroza a España en el último cuarto (79-55)

Pascua trata de parar a Yacoubou - FIBA Europe / Ciamillo Castoria.

Con la lengua fuera llegó España al último cuarto, donde perdió el respeto que se había ganado ante Francia hasta entonces y recibió un parcial sin remedio de 33-7. La selección tardó más de siete minutos en anotar una canasta en juego y empezó la ronda de octavos con una derrota abultada (79-55). Una paliza exagerada, fruto del excelente acierto de la actual campeona de Europa, mimada por el reportorio de Miyem y Gruda, autoras de 16 y 17 puntos, respectivamente, pero también del total desconcierto en el epílogo del grupo de José Ignacio Hernández. Para evitarse sustos la selección tendrá que ganar a Letonia, todavía invicta tras ganar a Polonia 53-62, y a Croacia, perdedora ante Montenegro (60-82), y que sólo lleva un triunfo que no le cuenta en esta fase por haber sido ante la eliminada Grecia.  

En Francia dolió mucho la eliminación del Mundial de la República Checa ante una España agigantada, que forzó la prórroga igualando 13 puntos de ventaja a ocho minutos del final con Amaya Valdemoro vestida de héroe. Esta vez vez Valderomo fue una espectadora de lujo y no se quitó la sudadera: todavía tiene molestias en la pierna izquierda. A la selección le faltó descaro y confianza, y también físico, en el tramo final, cuando tuvo que convivir con la cuarta personal de Sancho Lyttle y recibió por todos los sitios, tanto de las interiores como de las exteriores. Francia pasó de haber fallado todos sus triples a meter cuatro en el último cuarto. Con dos bases en pista, Dumerc y Lawson, Lepron incisiva, y Gruda, Yacoubou y Miyem se lo pasaban pipa.

"Malos pases, malos movimientos"

"Estamos dando malos pases, malos movimientos", advertía el seleccionador español, tan dado a motivar desde la descripción de los males y aumenta el volumen de su discurso. Sin embargo, sus jugadoras, a las que rotó poco (Nicholls y Lima el día de 30º cumpleaños no jugaron nada), acabaron agotadas y agarrotadas y perdieron ocho pelotas en el último período, tantas como en los tres primeros cuartos. Pocos números describen mejor un partido.

Un encuentro que España había sabido gestionar durante tres cuartas partes, incluso cuando llegó a perder 27-21 a los 15 minutos y se marchó al descanso con un marcador más amable, 30-27, fruto de su buen hacer defensivo y a pesar de la poca efectividad de Alba Torrens (1/7). La nueva jugadora del Galatasaray cambió su racha en el inicio del tercer cuarto con tres canastas sin fallo. España lo agradeció y con la contribución de Lyttle (notable en la primera parte pese a cargarse rápido con dos personales) y Montañana se puso 44-48 a 28m 05s. Gran parte del éxito había sido una adecuada zona 1-2-2. El cansamiento físico y mental y el acierto mayúsculo de las francesas acabaron por destrozar a una España entera hasta entonces. 

FRANCIA 79 (17+13+16+33): Dumerc (5), Gomis (7), Beikes (12), Gruda (17) y Ndongue (4) -quinteto inicial-, Lawson (6), Laborde, Yacoubou (10), Bonnan, Lepron (2), Miyem (16) y Digbeu. ESPAÑA 55 (15+12+21+7): Domínguez (2), Torrens (10), Palau (1), Lyttle (11) y Montañana (11) -quinteto inicial-, Aguilar (6), Cruz (4), Xargay (2) y Pascua (8). Árbitros: Dolinek (CZE), Jones (WAL) y Vecerskis (LIT).

lunes, 20 de junio de 2011

España vence a Polonia en el encuentro de los dos triples de Palau y accede a la ronda de octavos (63-78)

Palau protege la pelota - FIBA Europe / Ciamillo - Castoria.

En la vida los apodos se confunden muchas veces con el insulto, mientras que en el deporte suelen describir (o lo intentan) al deportista. A Laia Palau (Barcelona, 1979) le llaman Chispa, probablemente la palabra que mejor explica cómo es como jugadora. Tiene la fuerza que se concentra cuando se abre una lata de refresco o cuando se enciende una cerilla. Palau es única por su compromiso y entrega, y la única superviviente desde que Carme Lluveras llegó al Ros Casares para firmar como directora general. Lluveras la considera imprescindible y la conoce muy bien, pues la había entrenado en el UB Barça. Palau tiene un tiro en suspensión característico y un buen tiro de tres. En la memoria queda su triple imposible en el estreno de España en los Juegos Olímpicos de Atenas ante la República Checa que forzó la prórroga y del último encuentro de la primera fase del Eurobásket de Polonia siempre figurarán sus dos triples desde su campo, ambos sobre la bocina en el primer cuarto y en el último. España, de nuevo sin Amaya Valdemoro, venció por 63-78 a la anfitriona y accedió como segunda del grupo C a la ronda de octavos, donde jugará contra Francia, Letonia y Croacia. Primera fue Montenegro, ganadora ante la eliminada Alemania (64-76).

La selección resolvió con brillantez y comodidad una cita en la que llegó se mostró incómoda en varias fases, siempre coincidiendo con la eclosión de Kobryn, imparable hasta el final del tercer cuarto, cuando se estancó en 20 puntos. La diferencia con el desengaño ante Montenegro fue que España no dependió de Torrens (17), sino que también dispuso de una versión más desequilibrante de Sancho Lyttle (18) o de su recambio, Luci Pascua, poco acertada en situaciones fáciles, pero que tuvo una incidencia decisiva. Como Marta Xargay, a la que poco le duró la máscara protectora en la nariz y que jugó con la madurez y el temple de una veterana a pesar de ser la más joven del grupo.

Torrens y Lyttle

España recuperó su propuesta coral, aunque no pudo evitar tener leves altibajos, como el parcial inicial de 16-10, ya con Torrens y Lyttle como principales reclamos: ambas se repartieron al descanso 19 de las 33 canastas de la selección. El grupo de José Ignacio Hernández se repuso gracias a ellas, a la defensa de Silvia Domínguez a Pietrzak, la dirección de Elisa Aguilar y el trabajo de Pascua. También, claro, a la habilidad de Palau (4 asistencias y ¡5 recuperaciones!) en el primero de sus dos triplazos, justo después de otra canasta inverosímil de Babicka con una mano, desequilibrada y desde una esquina. Pareció una competición improvisada para firmar la mejor acción del torneo. 

Lyttle y Kobryn se atacaban bien y no conseguían defenderse. Era un duelo entre dos colosas. Más pequeñas son Aguilar y Palau, fundamentales para la selección remontase el 50-45 (a los 26m 45s) con los últimos puntos de la propia Kobryn. Sin su concurso Polonia se quedó sin carrete como le había sucedido a España ante Montenegro cuando Torrens, la mejor anotadora del torneo con 20 puntos de media, no sumó más. La selección trabajó duro (11 recuperaciones por 8 pérdidas, 23 y 5 su rival) para doblegar a un rival sensiblemente inferior. La guinda la puso Palau con otro triplazo. "Esa es la Lay que conocemos", escribió en su Twitter Isa Sánchez, ex compañera en Barcelona y en la selección.

POLONIA 63 (20+11+19+13): Pawlak (8), Zurowska (7), Szott (7), Mowlik (7) y Kobryn (20) -quinteto inicial-, Dzwilgalska (3), Babicka (3), Gulak (2), Kaczmarczyk (5), Pierzkak (1) y Skobel. ESPAÑA 78 (20+17+13+28): Domínguez (2), Torrens (17), Cruz, Lyttle (18), Montañana (5) -quinteto inicial-, Palau (12), Aguilar (11), Xargay (5) y Pascua (8).

domingo, 19 de junio de 2011

Montenegro desarbola a una España perdida cuando una gran Torrens dejó de anotar (66-57)


Torrens dobla la pelota a una compañera.
Entiende la vida como un proceso continuo de aprendizaje y como una novela de diversión por capítulos. Alba Torrens (Binissalem, 1989) ha vivido mucho en muy poco tiempo y ha ido mejorando año tras año, con naturalidad, como los busin reparar en las expectativas que despertaba desde pequeña. Como tantas otras, de adolescente decidió irse de Mallorca para formarse en el Segle XXI, su plataforma para debutar en liga Femenina con el Celta, su equipo de procedencia cuando llegó al Perfumerías Avenida, con el que el curso pasado ganó la Supercopa, la Liga y sobre todo la Euroliga. Su próximo destino será Turquía, el Galatasaray, que le ha ofrecido un contrato irrechazable. A la altura de una jugadora indescriptible, capaz de llegar a sostener a España ante una Montenegro demasiado superior en el rebote (44 por 29) y casi siempre por delante en el marcador. La selección se perdió en cuanto Torrens (25 puntos) dejó de anotar, en el empate a 45 del tercer cuarto, el principio del fin de una España limitada y reducida a su estrella que cosechó su primera derrota en el Eurobásket de Polonia (66-57) ante una Montenegro que más le había incomodado en la preparación, en la que le dominó tres cuartos. En el encuentro serio remató la faena con una gran Perovanovic (18 puntos y nueve capturas). España cerrará la primera fase ante la anfitriona (18:00 horas, Marca TV).

No hay nadie tan desequilibrante y que pueda cambiar el rumbo de un partido que Torrens, que consiguió minimizar la baja por una sobrecarga en la pierna izquierda de Amaya Valdemoro -Marta Xargay se tuvo que retirar con un golpe en la nariz-. Torrens es tan fina físicamente como delicada en sus formas, capaz de cualquier jugada por extraña que parezca. Fue la única jugadora que nunca desapareció en España, de hecho, en la primera parte fue casi en exclusiva su equipo, para anotar 18 puntos, más de la mitad hasta el descanso (39-30). La selección llegó a perder por 32-22 con una canasta de la primera gran tortura de España, de apellido Skerovic. De oficio, tiradora.

Lima, en su propia canasta

Perovanovic y Dubjlevic se ponían las botas en la pintura. Torrens arregló las cosas con un triple, una contra y dos tiros libres. Ya había explotado en el inicio protagonizando el 0-5, el único momento de cierta tranquilidad que tuvo el grupo de José Ignacio Hernández en un encuentro desquiciante. Después, con 25-16, se marcó otras dos acciones consecutivas. Tan despistada y desafortunada estuvo España que Cindy Lima palmeó y metió la pelota en su propia canasta: una acción muy difícil de ver en una pista.

Surge Turcinovic

Anna Montañana y Silvia Domínguez se unieron a Torrens para hacer posible la remontada en el tercer cuarto. De nuevo, con otro inicio fantástico de Torrens. Montañana puso otra vez a España por delante (41-43 a los 24m 51s). Fue entonces cuando surgió la joven Turcinovic, de 17 años, que sabe jugar muy bien de espaldas y aprovechar su envergadura, como Peranovic. Torrens empezó a fallar -es de carne y hueso, aunque no lo parezca- y Montenegro volvió a distanciarse sin remedio: ocho, nueve y hasta once puntos (62-51) a poco más de cuatro largos del final. Un par de ejemplos de esa superioridad, marcada por la desigualdad en el rebote: Perovanovic y Bjelica tuvieron hasta dos opanotaron tras dos opciones seguidas). Sin el acierto de Torrens y la tardía contribución de Sancho Lyttle, de Ana Cruz o de Elisa Alguilar España se quedó sin respuesta ante una Montenegro que en su primera participación en un Eurobásket ocupa un lugar entre las favoritas. Una derrota dura, pero tolerable para España, exponente del juego coral, y que no puede permitirse el lujo de depender de una jugadora. Por mucho que sea alguien como Torrens. 

MONTENEGRO 66 (20+19+15+12): Skerovic (13), De Forge (9), Jovanovic, Dubljevic (10) y Perovanovic (18) -quinteto inicial-, Aleksis, Bjelica (5), Turcinovic (11), Popovic y Milutinovic. ESPAÑA 57 (13+18+16+10): Torrens (25), Palau (2), Montañana (11), Lyttle (8) y Cruz (4) -quinteto inicial-, Nicholls, Lima, Domínguez (5), Aguilar (2) y Xargay.

sábado, 18 de junio de 2011

Aguilar asesora a una España que debuta con victoria en el Eurobásket ante Alemania (79-69)

Aguilar penetra ante Mersch.

Ilusiona esta España de puntales veteranos y jovenzuelas sin ningún complejo. Pasan los años y Amaya Valdemoro y Elisa Aguilar, de la generación del 76, continúan siendo piezas innegociables para el seleccionador, que tiene claro que el presente y el futuro pasa por el mejor europea del momento: Alba Torrens. Las tres cuadraron un partido destacado en el estreno de España en el Eurobásket de Polonia ante Alemania (79-69). Las tres supieron hacer reaccionar al equipo en los momentos de duda, que no faltaron: Valdemoro y Torrens desequilibraron y Aguilar hizo un doble papel, impagable como asesora del plantel y esta vez como anotadora (17 puntos). También en el grupo C Montenegro, próximo rival de la selección (este domingo 19, 12:30 horas, Marca TV), se impuso a la anfitriona por 53-70 con 17 puntos y ocho rebotes de Perovanovic. 

Le costó mucho más de lo esperado a España doblegar a Alemania, la última selección en llegar al torneo vía Preeuroropeo después de dejar fuera a Hungría, Italia o Serbia. El grupo de Bastian Wernthaler venía de competición oficial y el de José Ignacio Hernández, invicta de sus compromisos oficiosos. Tanta era la energía de unas y otras que en varias ocasiones convirtieron el encuentro en un correcalles sin descanso, más propio de pruebas de relevos que de baloncesto. Alemania, por ejemplo, perdió dos pelotas en el primer medio minuto y al menito y medio ya perdía 7-0 con cinco puntos de Anna Montañana y la única canasta de Silvia Domínguez, más acelerada de lo que necesitaba el equipo. Entre Valdemoro y Aguilar –además de una nueva canasta de Montañana, infalible al principio– tranquilizaron a España en su primer instante de duda. Así que del 11-8 se llegó al 21-12 del final del primer cuarto. La diferencia estaba en tres triples y en la rotación real, pues en la selección ya habían jugado 10 de las 12 jugadoras.

Lyttle y la WNBA

Inferior en talento y recursos, Alemania trató de atacar rápido y defenderse a la misma velocidad con varias acciones punibles que desesperaron a las españoles e ignoraron los árbitros. No le salía mal el planteamiento a Wernthaler, que vio cómo su equipo recortaba a tres la desventaja (24-21 a los 12m 18s) con una jugada de Breitreiner, una jugadora que pasó sin más pena ni gloria por el Ros Casares y que es fundamental para el combinado alemán. Respondieron Sancho Lyttle, que hasta hace muy poco estaba jugando en la WNBA con las Atlanta Dreams, y sobre todo Aguilar con un dos más uno. Torrens puso el resto (39-27 al descanso).

Padeció de lo lindo España n el tercer cuarto, torturada por la persistencia de la máxima anotadora rival, Bär (14 puntos y seis rebotes), por las exteriores como Mersch y Austmann. Dos triples de Bär volvieron a acercar a Alemania a tres (45-42 a los 26m 15s) y de nuevo respondieron Valdemoro y Aguilar, a las que se unió Torrens, siempre capaz de todo, de sacarse de la chistera la jugada más inverosímil. Aunque la selección no pudo escaparse definitivamente y todavía tuvo que sufrir para vencer. Bär puso el 66-62 a 5m 27s y fueron entonces Torrens y Montañana las rescatadoras. Así que España debutó con triunfo en el Eurobásket. Un estreno que resultó todo un clínic de cómo asesorar a un grupo de la maestra Aguilar.

ESPAÑA 79 (21+18+19+21): Silvia Domínguez (4) Anna Cruz (-) Alba Torrens (18), Anna Montañana (13), Lucila Pascua –quinteto inicial–, Laura Nicholls (2), Cindy Lima (1), Laia Palau, Marta Xargay, Amaya Valdemoro (16), Sancho Lyttle (8). ALEMANIA 69 (12+15+22+20) : Mersch (8), Breitrener (6), Richter (7), Koop (2) y Austmann (10) –quinteto inicial–, Wagner, Bar (14), Menz (3), Thimm (0), Greunke (3), Kühn (8) y Glaser (8).

martes, 14 de junio de 2011

Sada rema y Navarro remata en un Barça que completa el triplete ACB ante el Bizkaia Bilbao

Navarro y Grimau levantan la copa de la Liga ACB -EFE.
Definir aquello que te apasiona, lo que te pone la piel de gallina no resulta nada sencillo. Da la sensación que uno se queda corto en el discurso, que quizás exagera o que utiliza demasiados gestos y onomatopeyas. Víctor Sada (Badalona, 1984) es un apasionado del baloncesto, herencia de su padre, que también fue base del Barça, de sus hermanos mayores y un fuerte vínculo con su pareja. "Es un trabajo que me encanta, vivo por el baloncesto", relata Sada, que disfruta en cada acción y a veces parece más un superhéroe sin capa que suple la diferencia de altura con los pívots con muelles en las piernas, desquicia a quien defiende. Es incansable y uno de sus objetivos es ver "sonreírles". Con su entrega, Sada dignifica el deporte y es todo un ejemplo para un equipo ejemplar como el Barça de Xavi Pascual, que en su primera oportunidad para ganar la Liga no falló, venciendo por 55-64 ante un Bizkaia Bilbao Basket fundido con un parcial de 4-14. Juan Carlos Navarro aportó un dos más uno en ese tanteo. La Bomba había explotado en el instante adecuado del partido anotando el primer triple de los azulgrana, después de los diez fallos precedentes. La puntería de Navarro fue clave y por eso se llevó el MVP de la final, el segundo de su carrera, con lo que igualó a Arbydas Sabonis. Un  reconocimiento individual que bien pudo recaer en Sada (seis puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias), fundamental en las eliminatorias por el título que el Barça ha saldado sin ninguna derrota. Todo para ganar la 16ª Liga del club y completar el triplete ACB tras la Supercopa y la Copa. Sólo la Euroliga se le ha resistido a los azulgrana.

El Bizkaia Bilbao tenía "la ilusión" de regresar al Palau para jugar un quinto partido. Lo dijo el capitán Paco Vázquez segundos antes de que el Barça levantase el trofeo. Un momento compartido por los capitanes Grimau y Navarro. En la instantánea, como sucedió después en el vestuario, no faltó la camiseta con el 32 y el apellido del gran ausente, Mickeal, que lucha por recuperarse de un tromboembolismo pulmonar. La baja del estadounidense es uno de los grandes contratiempos que ha tenido Pascual, que no ha podido contar con su plantilla al completo. Por eso el técnico cree que éste es su título "más importante, el más difícil". Entre las dificultades entra también el irregular curso de Ricky Rubio, que jugó seguramente su último partido con el Barça, antes de irse a la NBA. Al base sólo le faltaba un título de clubs, la Liga. Ya lo tiene.

Gran inicio de Mumbrú

No se lo puso nada sencillo el Bizkaia Bilbao a los azulgrana. Conmovidos por el apoyo de su público, el conjunto de Katsikaris resultó un rival a la altura de las circunstancias y puso en jaque al Barça. Para empezar, con una puesta en escena destacable, llevándose el primer cuarto por 19-12 y con un Mumbrú omnipresente, tan certero para acumular nueve puntos de ese parcial como para cargarse con dos personales. Miribilla no estuvo nada de acuerdo con el criterio arbitral y pitó especialmente a Navarro, al que invitó en repetidas ocasiones a pasar por el teatro. La Bomba fue quien rompió una nefasta racha de su equipo con los triples y con la aportación de Ndong y de Ingles, muy notable, capaz de meter canastas inverorísimes: 29-30 al descanso.

La virtud del Barça es que sabe encontrar casi siempre lo que le falta, que si no aparece un jugador surge otro y que pule los errores, y afila la puntería sobre la marcha. Así que empezó el tercer cuarto con tres triples sin fallo. El último de Navarro y el primero de Lorbek, fundamental y oportuno, en las dosis adecuadas, en estos playoffs (33-41 a los 22m 55s). Más inestable ha sido el anotador del medio, Anderson, incapaz de aparcar sin personales infantiles, que han minimizado su contribución anotador. Cometido en el que se echó en falta en los dos partidos anteriores a Jackson, que anotó seis puntos consecutivos y relanzó al Bizkaia Bilbao, que con Fisher y Banic se puso un punto por delante a 7m 58s (51-50).

Dio el paso el Barça y se paralizó el rival, condicionado por su inferioridad en el rebote (29 por 43): el Bizkaia Bilbao perdió tino y fiabilidad. Mumbrú ya no era infalible y Vázquez le rebañaba una canasta, mientras Ingles anotaba desde el suelo. Hervelle no completaba un dos más uno y Navarro doblaba la pelota para Lorbek, que no perdonaba. La final estaba ya sentenciada. "Esto no es fácil de hacer", reconoció Navarro: "Hemos dado el tipo, hemos tenido mucha cabeza". Palabras de La Bomba, que recibió un día después un par de regalos por su 31º aniversario: su sexta Liga ACB y su segundo MVP de la final. Un premio que bien mereció alguien que se preocupa por la felicidad de sus compañeros. Un currante como Sada, que se ha ganado un puesto en el Eurobásket.     

BIZKAIA BILBAO BASKET 55 (19+10+18+8): Jackson (8), Blums (5), Mumbrú (14), Hervelle (8) y Mavroeidis –quinteto inicial–; Warren (4), Vasileiadis (5), Fischer (5) y Banic (6). BARÇA 64 (12+18+18+16): Sada (6), Navarro (16), Anderson (10), Lorbek (7) y Perovic (2) –quinteto inicial–, Ricky Rubio, Lakovic, Ingles (6), Grimau (2), Morris (2), Vázquez (4) y Ndong (9). Árbitros: Arteaga, Pérez Pizarro y Conde. Sin eliminados.

domingo, 12 de junio de 2011

Button hace humano a Vettel en Canadá y provoca la retirada de Hamilton y Alonso

Button, eufórico, en el podio del Gilles Villeneuve - EFE.
Si hay un piloto capaz de vencer en situaciones surrealistas ese no es otro que Jenson Button (Frome, Reino Unido, 1980), fino en su pilotaje y oportuno cuando nadie cuenta con él. Fue campeón con 29 años y meses después de quedarse sin equipo, desde que Honda anunciase su retirada y hasta que Ross Brawn y Nick Fry compraron la escudería con el apoyo de un grupo inversor. Button ganó seis de las siete primeras carreras de 2009 con el Brawn GP, balance suficiente para coronarse, aunque no ganase más en aquella temporada. A lo largo de su carrera le ha costado vencer al británico, que tardó 113 grandes premios en conseguirlo (Hungría, 2006) y llevaba más de un año sin ganar. La última victoria de Button databa de mediados de abril del curso pasado en China bajo la lluvia. Una carrera tan caótica como la que Button logró esta vez en Canadá, en una prueba que duró más de cuatro horas y marcada por el diluvio que cayó del cielo. El británico realizó seis paradas en boxes para completar una remontada deliciosa y polémica, pues por el camino embistió a su compañero Lewis Hamilton y a Fernando Alonso, que tuvieron que retirarse. Con su ímpetu, Button puso nervioso a Vettel, al que hizo humano y arrebató la primera plaza en el Gilles Villeneuve ante el delirio de su novia, la modelo Michibata, y McLaren, la única escudería que se ha impuesto este año a los Red Bull, justo por detrás en el podio, con Vettel segundo y Mark Webber tercero. El australiano superó en la antepenúltima vuelta al piloto con mejor palmarés en el escenario, Michael Schumacher, a punto de lograr su primer podio desde su vuelta a la Fórmula 1. Jaime Alguersuari acabó octavo, su mejor marca.     

Button vio premiada su tenacidad, valentía y fe para llevarse un triunfo inesperado en una carrera que empezó séptimo. La salida resultó descafeinada, con los monoplazas siguiendo al coche de seguridad, protagonista (salió hasta cinco veces) en una carrera que se suspendió por la lluvia más de dos horas. Justo antes del diluvio, Ferrari decidió que Alonso pusiese los intermedios, con lo que perdió varias posiciones. El asturiano acabó retirándose tras tocarle por detrás Button: “Íbamos a la par, habrá medido mal y me ha llevado por delante y ahí ha acabado la carrera. Son condiciones siempre difíciles, resbaladizas y he llevado la peor parte yo”. El británico quiso quitarle hierro al asunto: “Son cosas que pasan en carrera”.

A 92 puntos

Salvo sorpresa mayúscula, con este abandono Alonso se despidió del Mundial: tiene 92 puntos menos que Vettel. También perdió comba en Montreal Hamilton, que tuvo que retirarse tras otro choque con Button mientras intentaba superarle y vivió la carrera en el hospitality de McLaren, donde pudo hablar un rato con la cantante Rihana. Button fue investigado por estos dos incidentes -también tocó a Pedro Martínez de la Rosa, 12º en su regreso–, pero finalmente no recibió ninguna penalización. 

Como Alonso, Button también se equivocó en cambiar las gomas antes de que lloviese con exageración, pero la suerte y su pericia bajo el volante le llevaron a la victoria. Suerte, por ejemplo, por lo que le sucedió a Felipe Massa, al que un doblado como Karthikeyan no facilitó el paso. El brasileño perdió el control del 150º Ferrari y tuvo que cambiar su morro. Así que Massa, que llegó a rodar tercero, tuvo que conformarse con el sexto puesto, logrado en la photo finish ante el sorprendente Kobayashi, al que embistió por detrás Heidfeld., que tuvo que retirarse a 14 giros del final. Apareció el coche de seguridad y Vettel tenía  en su mano el triunfo, pero él mismo como reconoció pecó de conservador. Lo contrario que Button, que insistió hasta superar al actual campeón: “Tengo muchos amigos aquí en Montreal y seguro que montaremos una fiesta para celebrarlo”. 

Stoner pone la directa en Silverstone y se coloca líder tras la caída de Lorenzo

Stoner festeja su triunfo en Silverstone - EFE.
"Para estar con Stoner", había advertido Jorge Lorenzo, "tengo que ir casi, casi al límite". Y para dar lo máximo hay que arriesgar, todo un problema si es necesario hacerlo sobre mojado y bajo un diluvio.  No eran las mejores condiciones para que Lorenzo intentase conservar el liderato, pero fue valiente e insistió en su cometido hasta caerse en la novena vuelta cuando luchaba por el puesto que le permitía lograr su propósito, la segunda plaza que tenía y conservó Dovizioso, que se quedó sin perseguidores en cuanto Simoncelli voló tras frenar en un charco. Un nuevo percance del polémico piloto, mientras que la retirada de Lorenzo sí que era noticia, pues era el único de los llamados cuatro magníficos de MotoGP (Rossi, Stoner y Pedrosa son el resto) que no había tenido que abandonar en los últimos tiempos. Lorenzo acumulaba 25 carreras entre los cuatro mejores y para encontrar su último abandono teníamos que remontarnos al 18 de octubre de 2009 en Phillip Island, territorio de Stoner. Con su triunfo en Silverstone, el tercero consecutivo con Honda, que no conseguía dicha racha desde 2003 con Valentino Rossi, el australiano se confirma como el piloto del momento: tiene 18 puntos de margen sobre Lorenzo y acumula cuatro victorias en las seis carreras disputadas. Siete de las últimas doce contando el curso pasado.  

Stoner logró un triunfo brillante, puro sello propio, de los que se escapa en las primeras vueltas y sólo un error propio puede coronar a otros. Pudo tenerlo cuando le entró agua en el casco e iba a rebufo de Lorenzo y Dovivioso, pero "aguanté como pude" y acabó con una exhibición, doblando a De Puniet y Barberá, y sacándole más de un minuto al propio Rossi, sexto. Quinto quedó un gran Álvaro Bautista. Pero Stoner al margen el protagonista del GP de Gran Bretaña fue un piloto de 37 años, quizás el más divertido, Edwards. El estadounidense fue capaz de acabar tercero una semana después de operarse de la clavícula: "Hace unos días pensé que no me iban a dejar correr y hoy no tenía mucho feeling. Ha sido un buen día". 

El mejor de los que no ganan

Edwards es el mejor de la historia de los que nunca han ganado una carrera, pues acumula hasta 12 podios, ninguno sin el primer puesto. Pudo lograrlo en 2006 en Assen, pero se le fue la moto en la última vuelta y Hayden ganó la prueba. Esta vez Edwards se vengó para conservar el puesto y dejar a su compatriota cuarto, su eterna plaza. Eterna parecía también la inmunidad de Lorenzo, que en estos meses había visto perderse carreras a sus tres mayores rivales por caídas, operaciones o enfermedad.

"He cometido el error de no esperar mi momento"  

Salió como un cohete Lorenzo, hábil para ponerse primero en la primera curva, aunque no tardase en ceder posiciones y terreno con respecto a Stoner y Dovizioso, a quien pudo inquietar hasta la caída. La Yamaha quedó destrozada y Lorenzo, siempre sincero, no buscó excusas estériles: "He cometido el error de no esperar mi momento para adelantar a Andrea, que iba bastante más lento. Ha sido mi error. Estoy bien, por suerte no me he hecho nada". Por su parte, su ex compañero Rossi continuaba remontando posiciones: empezó 13º y acabó sexto, un puesto peor que Bautista.

sábado, 11 de junio de 2011

Lorbek y Navarro rescatan al Barça ante un Bizkaia Bilbao persistente (74-67)

Navarro celebra eufórico el triple decisivo ante Vasileiadis - ACB Photo.
Reconoce que últimamente no se está sintiendo "del todo cómodo" tirando, pero que independientemente de sus porcentajes no deja de intentarlo. "Sigo igual", dice Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980), relajado, con un polo azul y los brazos cruzados. Hace algo más de un cuarto de hora La Bomba aparcó su falta de acierto (4/13, esta vez) para marcarse un triple sensacional desde 8 metros, a un minuto y ante Vasileiadis, principal reclamo de un Bilbao Basket Basket persistente hasta el final. Navarro anotó siete puntos en el tramo final como Lorbek, contribución fundamental para que los azulgrana volviesen a ganar (74-67) y estén a un triunfo de ser campeones de la Liga ACB. Pudo ser el último partido en el Palau de Ricky antes de su presumible marcha a la NBA.

El triplazo de Navarro acabó por tranquilizar a un Barça muy exigido por un Bizkaia Bilbao en un duelo de alto voltaje, el "más duro a nivel de contactos" de cuantos ha dirigido Pascual en su etapa como entrenador azulgrana: "casi todas las acciones eran punibles". Un encuentro dramático sentenciado con una jugada al alcance de pocos. "Si Juan Carlos tiene que meter ese canastón que ha metido para ganarnos, estamos contentos. Contentos no, pero... perdemos bien", razonó Katsikaris, más satisfecho con su equipo que en el partido anterior, pues los visitantes cargaron mucho mejor el rebote (40 por 36 del Barça) y sus altibajos no fueron tan irreparables.

Sada, maravilloso

Navarro comenzó efectivo un encuentro al que a ambos equipos les costó entrar: pesaban más las defensas que la puntería y Sada, maravilloso en estos playoffs y durante parte de la temporada -"él nos ha guiado por el buen camino", le elogió Pascual-, era capaz de frustrar a un pívot como Mavroeidis o de colocarle un tapón a Vasileiadis, muy acelerado nada más salir, con muchas prisas: lanzó un triple y se fue corriendo de espaldas mientras veía la trayectoria. El griego falló y pidió insistentemente la pelota para lanzar de nuevo e intentó un alley-hoop no buscado por el lanzador. El tiempo de Vasileiadis llegaría después, en el último cuarto, cuando anotó 12 de sus 15 puntos y encadenó dos triples seguidos. En ambas ocasiones encontró respuesta en Lorbek, poco relevante hasta entonces y oportuno en esos instantes decisivos, como Navarro.  

Quienes nunca encontraron su momento y rindieron muy por debajo de sus posibilidades fueron Jackson (0/3), anulado por Sada otra vez, y Banic (1/5, tres puntos), que tuvo sus más y sus menos con Morris en la pista y en el túnel de vestuarios una vez acabó el partido. Blums fue quien más insistó y sostuvo a su equipo al principio junto con Hervelle. Al descanso casi se calcó el resultado del primer partido de la final (43-31 entonces, 40-31 en esta ocasión). Los azulgrana encadenaron tres triples, Ingles se movió como una culebra y Vázquez se gustó machacando. El Barça era más pillo y Morris hizo una asistencia larga para Ricky nada más anotar Mumbrú un tiro libre (la suerte prohibida para el Bizkaia Bilbao en la primera parte, 7/14). Una jugada clásica del grupo de Pascual. 

La gran diferencia con el partido anterior fue que el Barça nunca tuvo ventajas tan salvajes (la máxima, 52-38 a los 27m 46s). Y la coincidencia, que los visitantes lo bordaron otra vez en el tramo final y fueron rebajando la distancia hasta los cuatro puntos con Vasileiadis espléndido y complicando las cosas mucho a un Barça rescatado por Lorbek y Navarro, que abrió los brazos de alivio y rabia tras su triple. Una jugada que bien resume las dificultades que tuvieron los azulgrana para volver a vencer a un Bilbao Basket persistente y orgulloso. "Este equipo tiene gasolina y mucha fe", sentenció Katiskaris. 
   
BARÇA 74 (14+26+14+20): Sada (5), Navarro (20), Anderson (9), Lorbek (9) y Perovic (1) -quinteto-, Grimau (2), Ricky Rubio (3), Ndong (2), Morris (3), Lakovic (2), Vázquez (8) e Ingles (10). BIZKAIA BILBAO BASKET 67 (11+20+9+27): Jakson, Warren, Mumbrú (12), Hervelle (8) y Mavroeidis (6) -quinteto inicial- Blums (15), Vasileiadis (15), Fischer (8), Banic (3) y Paco Vázquez. Árbitros: Martín Bertrán, García Ortíz y García González. Eliminaron por cinco faltas personales a Grimau (min.36).

jueves, 9 de junio de 2011

Lorbek dirige el monólogo ante un Bizkaia Bilbao con respuesta tardía (74-64)

Ricky recupera una pelota ante Fischer -EFE.
El primer día de un profesor es decisivo para todo un curso: de su comparecencia, de cómo se muestre y qué transmita a los alumnos durante esos primeros minutos dependerá su relación con ellos. Un buen docente es el que motiva a todos, tanto a los que pretenden aprender como a los que persiguen sólo aprobar, a los silenciosos como a los más ruidosos. No entiende de perfiles, sino de personas. El Barça de Xavi Pascual no se fija en el currículum de sus rivales, sino que se presenta como un grupo insaciable independientemente de a quién tenga como opositor. Los azulgrana tienen un plantel tan completo y coral que no depende únicamentre de solistas. Su mejor jugador esta vez fue Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984), más fresco y certero en los últimos coletazos del curso que durante los meses anteriores. Lorbek, con 24 puntos y siete rebotes, dirigió con maestría el monólogo azulgrana ante un Bizkaia Bilbao Basket indeciso y superado, pero siempre ambicioso, tanto para rebajar considerablemente una desventaja que rondó los 30 hasta el 74-64. El Barça se adelantó 1-0 en la final de la Liga ACB. El segundo partido será este sábado (Teledeporte, 18:15 horas).   

Defendido hasta el límite Navarro, Lorbek volvió fue la principal referencia del ataque azulgrana con puntos muy repartidos y sólo Ricky a cero. El pívot esloveno está asumiendo mucha responsabilidad en estos playoffs: las tres primeras jugadas las acabó él y once de los tantos del parcial inicial de 22-7 (a los 7m 55) llevaron su firma. Al Bizkaia Bilbao le costó encontrarse en la pista ante un rival que no le perdonaba ni el más mínimo despiste y que al descanso (43-31) sólo contabilizaba una pérdida por seis recuperaciones y acabó con 43 rebotes por 31 de su rival.

Respuestas disuasorias

Empequeñecido Jackson ante el agobio de Ricky y Sada, al Bilbao Basket le costó más de cinco minutos anotar su segunda canasta, obra de Mumbú, obligado en algunos momentos del encuentro a jugar de 4, porque hace semanas que Sonseca está de baja. Por contra, el Barça tiene una mina en la pintura, por más que ninguno de sus pívots haya tenido una temporada regular. Sobresalió Lorbek, acompañado de Perovic, más suelto desde hace un tiempo, o Ndong, al que ya no se le escapan balones de las manos y que le colocó un gorro a Vasileiadis, la misma jugada que Ricky a Warren. Un par de respuestas disuadorias para frustrar el amago de remontada de los visitantes, que entre el final del tercer cuarto, donde llegaron a perder por 28 puntos (64-38 a los 29m 20s), y el ecuador del último rebajaron 16 tantos la diferencia en menos de seis minutos.

La reacción final dice mucho del grupo de Katsikaris, que a pesar de que las cosas salgan mal no desconecta, y también mucho del de Pascual, que supo responder con temple y contundencia, con Lorbek de por medio, claro: "Hemos metido muchos tiros ante un rival muy fuerte". El Barça había querido -y logró casi siempre- marcar el territorio, como hacen los profesores que se dan a respetar. Los azulgrana arrollaban a su rival desde el máximo respeto por el público -por fin el Palau respondió a una cita señalada, se rozó el lleno, quizás por el anuncio de recorte a las secciones o por la llamada de la plantilla, o por ambas cosas-, pero también por la filosofía del equipo y la trayectoria de los visitantes, grandes animadores estos últimos días en un torneo del que se cuestiona su formato, al presidente y varios equipos las pasan canutas para subsistir. El último caso en conocerse, el del Meridiano Alicante. La tercera parte de los clubs ACB está... en concurso de acreedores. 

Defiende Katsikaris que la hazaña del Bilbao Basket es una buena noticia para la competición. Lo es para el deporte y un ejemplo de gestión de recursos. Un reflejo de un equipo batallador desconocido prácticamente siempre ante un Barça con Navarro fallón (4/13) y Grimau acumulando canastas de mérito, pero sobre todo fue de la persistencia, como la que tiene Sada o de Lakovic, al que Pascual mandó al banquillo después de obsesionarse tirando un par de triples cuando tenía otras opciones más claras a su alrededor. Un lapsus de un equipo casi perfecto hasta el final del tercer cuarto que apenas dejó correr y gustarse al Bilbao Basket, más discreto por la reducida aportación de los principales artistas, como Mumbrú, Banic y Jackson. Entres los tres y Vasileiadis no alcanzaron la cifra de Lorbek, el mejor del Barça, el primer azulgrana en alcanzar los 24 puntos en una final de la Liga desde que Bodiroga lo hiciese en el segundo partido de la final de 2004 ante el Estudiantes, ahora molesto por la salida (o sobre todo por la manera que se ha producido) de Jasen.

BARÇA 74 (26+17+21+9): Sada (2), Navarro (9), Perovic (5), Lorbek (24) y Anderson (9) -quinteto inicial-, Ricky Rubio, Lakovic (2), Fran Vázquez (2), Ingles (3), Ndong (9), Morris (1) y Grimau (8). BIZKAIA BILBAO BASKET 64 (12+19+9+24): Jackson (7), Mavroeidis (5), Mumbrú (5), Hervelle (8) y Blums (5) -quinteto inicial-, Warren (12), Fisher (6), Paco Vázquez (3), Banic (6) y Vasileiadis (7). Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Juan Luis Redondo y Benjamín Jiménez. Sin eliminados.

domingo, 5 de junio de 2011

Nadal desmoraliza a Federer para alcanzar su sexto Roland Garros e igualar a Borg

Nadal abraza su sexto trofeo de Roland Garros -EFE.

La ascendencia de Rafa Nadal (Manacor, Mallorca, 1986) no tiene límites. Es capaz de ganar jugando de maravilla, pero también sabe resolver mostrando una versión más terrenal. El balear desmoralizó al mejor tenista de la historia, Roger Federer, remontándole un primer set que llegó a dominar 2-5 y en el que tuvo una pelota de manga. Un golpe moral que no hizo desfallecer al suizo, tan persistente para alargar la final como impreciso en sus errores no forzados (56 por los 27 de su rival). Nadal ganó por 7-5, 7-6 (2), 5-7 y 6-1 en tres horas y 40 minutos su sexto Roland Garros, en la edición en la que ha sufrido más y en la que comenzó peor, ganando en cinco sets en primera ronda a John Isner, el maratoniano que se apuntó el año pasado en Wimbledon el encuentro más largo de la historia del tenis. Un universo en el que Nadal ocupa un lugar entre los mejores con 10 Grand Slams, uno menos que Björn Borg, al que ha igualado su marca de títulos en París. El sueco logró la marca con 25 años y un día, 24 horas menos que el registro de Nadal, que con el triunfo conserva el número uno y este lunes día 6 sumará su 100ª semana como el mejor. Desde el 2001 el primer clasificado del circuito no ganaba en París. Entonces lo hizo Gustavo Kuerten. 

"Sigo sin poder ganar a Rafa aquí", declaró, resignado, Federer, que sólo ha ganado Roland Garros el año de la única derrota de Nadal en la Philippe Chatrier, que aplaudió y vitoreó a quien logró derrotarle en octavos de final en 2009, Robin Soderling. La grada nunca ha estado a favor de Nadal, que no es rencoroso. En el turno de los agradecimientos se acordó del público: "les doy las gracias por su apoyo". En su Twitter, Carlos Moyá no pudo ser más explícito: "Admiro muchas cosas de Nadal, pero casi que la que más es que todavía le queden ganas de agradecer al público". El número uno es ejemplar en su discurso y en su juego y sabía que llegaba al torneo amenazado por Novak Djokovic, que le había ganado en cuatro finales consecutivas, estaba invicto desde diciembre del año pasado y al que Federer acabó despachando en semifinales. 

Cambio de estrategia 

Pocos deportistas tienen la tensión competitiva y la confianza de Nadal: en los momentos críticos saca pecho. Lo demostró sobre todo en la mencionada primera manga, cuando con 2-5 y una pelota de set en contra logró remontar "-he tenido suerte-" sin hacer un tenis brillante, pero cambiando su estrategia. De intentar desgastar de un lado a otro a Federer, el tenista que menos movimientos hace y mejor rentabiliza su esfuerzo, parece que no sude, para jugarle sobre la zona de revés. Hasta entonces el suizo obligo a Nadal a olvidarse su derecha y a retroceder. Nadal era el dominador en un encuentro gobernado por Federer, que logró su primera rotura de servicio a la cuarta oportunidad.

Nadal reclamó la presencia del fisio, que le reajustó el vendaje y le trató las ampollas antes de empezar el octavo juego. El punto de inflexión para Nadal, que desmontó a Federer ganándole hasta siete juegos juegos consecutivos y nueve de once. El 4-2 parecía indicar un set plácido para Nadal, pero el suizo empezó a fallar menos con su revés y resolvió como mejor le convenía, con intercambios muy cortos para empatar a 4 rompiéndole el servicio a Nadal, que le devolvió la jugada y sacaba con deuce antes de que el partido se parase de nuevo, esta vez por motivos metereológicos, pues comenzó a llover en la Phippe Chatrier. Un paréntesis de apenas once minutos que permitió a los entrenadores aconsejar a sus pupilos y que le sentó mejor al suizo, capaz de llevarse el juego y ganar en blanco el siguiente con el que se aseguró un tie-break sin historia para Nadal (7-2).

"Soy un gran privilegiado"

Federer supo reponerse de dos mazazos tan grandes y empezó a jugar más seguro y sobre todo más suelto. El suizo, actual número tres, sacó sus mejores golpes de la tarde y fue muy oportunos con los saques directos para llegarse la tercera manga con un revés espléndido. Todavía había final y más viendo cómo Nadal compareció en la siguiente, encadenando varios saques cariñosos, de una demasida de poco más de 150 km/h para ponerse con 0-40. Pero reaccionó a partir de su servicio, con su cuarto ace para poner el deuce en un juego en el que consiguió mantener el servicio y, lo más importante, contener a un rival desatado, impreciso en el cuarto juego, en blanco y con su primera doble falta del partido (3-1).

Sostenido por su servicio y suelto por la fiabilidad de sus golpes y la resistencia de sus piernas Nadal se llevó la final y el sexto Roland Garros de su historia en su primera bola de partido. "Sólo le doy gracias a la vida porque soy un gran privilegiado", confesó, antes de valorar que fue un triunfo especial para él en un torneo en el que recuperó sensaciones a partir de los cuartos de final, una ronda jugada precisamente contra Soderling. Le preguntaron si era su victoria más sufrida de su carrera en París, pero él se acordó de la edición de 2006, cuando ganó después de muchos meses lesionado, o la del año pasado, después de haber sido eliminado tan pronto en el 2009.

Lorenzo tiene en el cogote a Stoner, vencedor en Montmeló

Stoner traza una curva perseguido por Lorenzo -EFE.
El parte metereológico prevía una carrera con lluvia y, por tanto, una prueba muy vistosa para el espectador y demasiado incómoda para el piloto. La bandera blanca confirmó las previsiones, aunque del cielo encapotado sólo cayesen cuatro gotas de rigor, pero nadie cambió las motos ni pudo discutir el triunfo de Casey Stoner (Kurri Kurri, Australia, 1985) en Montmeló. El aussie se puso primero en la segunda vuelta y Jorge Lorenzo no pudo ser un opositor real para Stoner, que ganó su tercera prueba de las cinco disputadas, la cuarta del curso para la mejor moto del momento, la Honda. La marca japonesa no empezaba tan bien una temporada desde 2002. Lorenzo, segundo en el GP de Catalunya, dispone sólo de siete de ventaja sobre Stoner, a quien tiene en el cogote. Ben Spies completó el podio: la Yamaha recorta distancias. 

¿Sería líder del Mundial el australiano si no Valentino Rossi no le hubiese tirado en Jerez? Seguramente sí. Ese primer domingo de abril ganó Lorenzo y Stoner se quedó a cero. El piloto de Honda se ha repuesto de aquel desengaño y saca el máximo rendimiento de la máquina más completa del circuito. Sólo dudó Stoner con la bandera blanca, mostrada en el ecuador de la carrera: "Pensé 'o tiro o aflojo, pero si bajo el ritmo los demás me cogerán'". Fue una duda esporádica en una victoria indudable para el campeón de 2007, que logró su quinto podio consecutivo en Montmeló (dos triunfos y tres terceros puestos) y superó con 26 la marca de triunfos en la máxima categoría de Kekin Schwanz.

"Dani, te esperamos en Silverstone"

¿Sería líder del Mundial el australiano de no tener un rival como Lorenzo? Seguramente también. De nuevo Lorenzo pilotó mejor de las prestaciones de su Yamaha. El balear lo definió muy bien: corrió una carrera "inteligente" en un trazado deslizante y donde era fácil caerse en el T4, en las últimas curvas. Lorenzo se acordó de Dani Pedrosa, convaleciente de su operación en la clavícula derecha tras su caída en Le Mans: "Eres un piloto excepcional y te esperamos en Silverstone [el próximo fin de semana]". Si alguien tuvo culpa en dicho accidente fue Marco Simoncelli, escoltado por dos policías durante el fin de semana, desatado el sábado para hacer su primera pole y engullido en la carrera en una mala salida, hasta llegar séptimo a la primera curva. El italiano acabó sexto, una posición peor que su amigo Rossi y dos que Andrea Dovizioso, cerca del podio y tercero ya en la general.

Héctor Barberá Álvaro Bautista y Toni Elias fueron los últimos, 11º, 12º y 13º, respectivamente Stoner se llevó el primer triunfo en el carrusel de carreras, seis, en ocho semanas antes de las vacaciones de verano. El australiano reta a Lorenzo. Son los actores principal del Mundial de Moto GP.

Cuarta victoria de Terol y accidente de Simón

En 125 cc ganó Nico Terol ganó su cuarta victoria del año tras la sanción a Johann Zarco por sacarle de la pista. Segundo fue Maverick Viñales y tercero, Jonas Folger. En Moto2 venció Stefan Bradl, con Marc Márquez y Aleix Aleix Espargó completando el cajón. Lo peor del día fue el aparatoso accidente de Julito Simón, arrollado y atropellado por Kenan Sofouglu. El español tiene una doble fractura en la tibia y el peroné de la pierna derecha. 

sábado, 4 de junio de 2011

Li Na, campeona de Roland Garros y pionera del tenis asiático a los 29 años

Li Na sonríe con su copa de ganadora de Roland Garros -EFE.

Si hubiese continuado sus estudios de periodismo seguramente sería una entrevistadora incisiva, incómoda y graciosa, todo a la vez, como su juego. Li Na (Wuhan, 1982) podría novelizar una biografía peculiar marcada por el incorformismo, la rebeldía y las anécdotas con su pareja. En ese libro uno de los capítulos estrella sería el dedicado a su primer Grand Slam, Roland Garros, ganado ante Francesca Schiavone por 6-4 y 7-6 (0). Resultó una final en la que la china pasó de jugar sobrada, de gustarse mucho, a enfurruñarse contra sí misma y su equipo técnico, al que recriminó sus indicaciones. A Li Na, que también responde al nombre de Na Li, le entraron las prisas ante la campeona del año pasado, pero se repuso con una reacción irreprochable -con una decisión de la juez de silla muy discutida por Schiavone de por medio- y un tie-break perfecto (7-0). Es el triunfo histórico de Li Na, una tenista pionera en China: en 2004 fue la primera tenista de su país en ganar un torneo de la WTA (Guanghou), en 2008 quedó cuarta en los Juegos Olímpicos de Pekín y en enero había sido la primera china en alcanzar una final en un grande, la perdió en el Abierto de Australia ante Kim Clijsters, a la que venció en Sydney. El siguiente paso para Li Na era ganar un Grand Slam: es pionera a los 29 años en todo un continente, el asiático.

El éxito no tiene edad, pero sí un recorrido. El de Li Na no ha sido fácil y ha tenido que tomar decisiones complicadas, como la de dejar el tenis en 2002 para acompañar a su pareja a la univerdad. Una vez casada volvió a las pistas y su entrenador ha sido el marido, Jiang Shan, del que hace unos meses decidió prescindir como entrenador. Li Na no se anduvo por las ramas para justificarlo: "Pasábamos 24 horas juntos, dentro y fuera de la pista. Necesitábamos un descanso. Además, después de Melbourne los resultados empeoraron". En abril contrató al danés Michael Mortensen en abril y los resultados han mejorado: "Ha sabido transmitirme su confianza en mí y quisiera seguir con él, pero tiene familia; hablaremos para ver cuántas semanas al año podría viajar conmigo".  

Primera manga: 39 minutos

Confianza, descaro y seguridad fueron los argumentos con los que Li Na se llevó la primera manga en 39 minutos con dos juegos en blanco al saque, una derecha poderoso. La china jugaba de maravilla en la red, en media pista y en el fondo ante una Schiavone descolocada y desmoralizada. El lema de la camiseta de los fans de la milanesa -"Schiavone another show (Schiavone, otro espectáculo)"- no podía ser menos apropiado para el momento.

Li Na era un martillo y Schiavone un simple clavo. Tal era la superioridad de la china que rozó el 90% de puntos conseguidos con el primer servicio y salvó el primer punto de break de Schiavone en el segundo set. La campeona de 2010 remontó un 2-0 y se pasó con 2-4 a favor gracias a su repertorio de golpes, las derechas demoleadores, los precisos passing shots y, también, la imprecisión de Li Na, por primera vez débil y aplaudiendo con ironía hacia su equipo técnico. Había tenido una bola para el 4-1, pero con todo a favor restó a la red.  

Las protestas de Schiavone

Pero con la misma facilidad con la que se había descentrado se volvió a conectar Li Na para ponerse 5-4 y forzar el tie-break con un juego en blanco. Schiavone no estuvo nada de acuerdo con el tercer punto, que la juez de silla dio como bueno, y en el siguiente dibujó con las manos la trayectoria que habría tenido que seguir la pelota para no salir fuera. La diferencia entre la acción y la intención.

Li  Na resolvió la muerte súbida sin fisuras y crecida con la candidez de su rival, incapaz de anotarse ni un punto: "Ha sido un día duro". Li Na completó un discurso clásico repleto de agradecimientos y sonrió. Fue amable con el público y directa con la prensa: "Cuando era joven soñaba con ser campeona de un grande. Ahora, he escuchado que dicen que soy vieja. Pues la viejecita ha logrado su sueño". Con 29 años es la precursora de un país y de todo un continente: "Todo el mundo me apoya en China". Palabras de una luchadora insaciable, todo corazón -lleva una rosa tatuada en esa zona- que de pequeña jugaba a badminton. De grande, rozando los treinta, acaba de ganar Roland Garros y explica a los cuatro vientos que su marido ronca, pero que lo quiere con locura.