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viernes, 30 de septiembre de 2011

El Madrid se enreda en sí mismo y Navarro resurge para hacer finalista al Barça (74-70)

Navarro supera a Pocius - EFE.

Profesa su propia religión, que no es otra que confiar en sí mismo por más que los números le digan que no tiene una buena jornada. Juan Carlos Navarro es imprevisible y como avisa su apodo, La Bomba, puede explotar en cualquier momento. Público y rival ya están más que avisados. Su fe es tan grande que acabó de forma excepcional un partido en el que no anotó su primera canasta en juego hasta a falta de 9m 06s, después de ocho fallos anteriores, en un encuentro de mínima puntería general y que controlaba el Madrid, más entero que las últimas veces y aplicado en defensa, especialmente en el rebote ofensivo. Pero el problema para el grupo de Pablo Laso fue que se enredó en sí mismo, apostó por jugadas retorcidas y tiros irreales y se clavó en el 60-65 a su favor a algo más de tres minutos para el final, para encajar un parcial de 14-5. Una réplica de un Navarro omnipresente, un Marcelinho Huertas escurridizo o unos Eidson y Lorbek comprometidos, capaces de capturar un par de rebotes en ataque que les reportaron tiros libres. El Barça también ganó por 74-70 jugando mal y se enfrentará al Caja Laboral, vencedor por 88-93 ante el Bizkaia Bilbao Basket, en la final de la Supercopa ACB en Bilbao (este sábado, 18:00 horas, Teledeporte).

Los azulgrana no son un grupo resultadista, se imponen ofrecer un buen juego y, si se puede, dar espectáculo. La exigencia empieza desde el banquillo, por Xavi Pascual, que si puede ganar por 23 no quiere hacerlo por 22. El técnico de Gavá ha sabido transmitir ese mensaje a una plantilla con cuatro caras nuevas y que mostró dos versiones muy diferentes en la semifinal. Empezó como un cohete, llegó y volvió del descanso ausente -"hemos desaparecido y dejado de correr", advirtió Pascual- y acabó de forma solvente con una pareja que promete ser una de las más fructíferas de Europa: Navarro-Huertas. El entrenador azulgrana quiso destacar un dato que refuerza que el Barça no funcionó como sabe: sólo alcanzó nueve asistencias, pues en muchos momentos resultó un equipo encorsetado y anárquico. Tampoco le acompañaba el acierto a canasta y a veces incluso le faltaba espíritu para luchar por el rebote. Ahí destacó Reyes, que capturó 10, pero que careció de puntería (1/10). La que le faltó a Carroll (5/14), que ante la ausencia de Rudy Fernández -no viajó a Bilbao por una lumbalgia- fue la referencia en ataque. Como Navarro fue de poco, o muy poco, a más (3/14). 

Se escapan los azulgrana

Justo al contrario que otro que se estrenaba en partido oficial como Pocius, impecable al inicio,el único capaz de contener a un Barça fresco y supersónico dirigido por Huertas. El brasileño rivalizaba incluso con su compañero Lorbek para ver quién era el mejor anotador y los azulgrana se pusieron por delante 27-15 a los 12m 35s. Al Barça le funcionaban todas sus piezas -la excepción, Mickeal, al que le falta algo para recuperar su nivel después de los problemas de salud-: Wallace y Vázquez se ponían las botas bajo el aro como Ndong.

Pero el Real Madrid tiene recursos de sobra para reaccionar ante situaciones complicadas y en ese contexto no tiene a un jugador más efectivo que Sergio Llull, el impulsor de que la diferencia fue mínima al descanso (35-33). Al menorquín, al que Laso está haciendo jugar de base, se le salió un triple en la penúltima jugada de una primera parte en la que Navarro sólo acumulaba dos tiros libres.  

Carroll: "Es frustrante"

Tomic continuó haciendo daño en la pintura y un gorro de Ndong fue respondido por otro de Velickovic a Sada. Carlos Suárez puso por primera por delante al Madrid, que se iba creciendo conforme se empequeñecían los azulgrana. El Barça funcionaba como varios equipos a la vez: cada uno iba  su bola y se nubló, por mucho que Huertas -"¡Mar-ce-lin-ho!" le cantaba en la grada, que no olvida que fue un jugador carismático en Bilbao- se propusiese que no fuese así. Resurgió Navarro, ambos equipos empezaron a fallar lo imposible y los azulgrana supieron resolver mejor al mejor. "Es frustrante. Perdimos después de tener cinco puntos de ventaja a tres minutos. Fueron cosas muy pequeñas que podemos corregir", dijo Carroll. Pascual habló de que "es un poco normal" que a estas alturas "los equipos sean mucho más intermitantes. Nosotros estamos al 50%". Los azulgrana tendrán que salir conectados si quieren ganar al Caja Laboral.  

BARÇA 74 (21+14+17+22): Huertas (13), Navarro (12), Eidson (5), Lorbek (15) y Ndong (9) -quinteto inicial-; Sada, Ingles (2), Mickael (1), Wallace (8) y Vázquez (9). REAL MADRID 70 (13+20+25+12): Llull (12), Pocius (14), Suárez (4), Velickovic (4) y Begic (8) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (4), Carroll (14), Mirotic, Reyes (2) y Tomic (8). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Jiménez. Eliminados por faltas Begic (min.39) y Reyes (min.40). Incidencias: segundo partido de semifinales de la Supercopa 2011, disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante un 8.230 espectadores. 

Oleson y San Emeterio frustran a un anfitrión encomiable (88-93)

Oleson bota la pelota ante D'or Fischer - EFE.

En poco más de dos años pasó de jugar en la LEB Oro con el Rosalía a llegar al Madrid tras convertirse en el jugador revelación de la Liga en su periplo por Fuenlabrada. Brad Oleson (Anchorage, EE UU, 1983) era un anotador nato que se se arrugada ante nada, pero que se quedó traspuesto después de la llegada a la capital de Ettore Messina. El italiano dijo que no le quería y Oleson se fue a Vitoria en la operación de traspaso de Prigioni. El estadounidense ha pasado dos cursos muy discretos en el Caja Laboral, con alguna lesión de por medio, y no excesiva confianza de Dusko Ivanovic. Pero en su primer partido de verdad de la tercera temporada advirtió lo que puede llegar a ser con 23 puntos y 6/7 en triples. La mejor faceta de su equipo (14/22, 63%), el gran aval para vencer al anfitrión, Bizkaia Bilbao Basket por 88-93, y alzancar la final de la Supercopa ACB. El conjunto de Fotis Katsikaris es un equipo ejemplar, pues es capaz de revolverse ante cualquier adversidad y esta vez estuvo cerca de remontar una semifinal en que tuvo 24 puntos de desventaja y se puso a tres con un Grimau entusiasta y batallador como siempre. San Emeterio (18 tantos) aseguró el triunfo para el Caja Laboral, que espera rival en la finalísima del torneo. Saldrá del vencedor del encuentro entre Barça y Madrid.

Resultó una película de emociones fuertes con dos equipos que dieron lo peor y lo mejor de sí mismos. Así que cuando unos estaban al borde de la perfección, caso del Caja Laboral al inicio con 13 aciertos de 17 intentos y un Oleson ya con once puntos, el anfitrión estaba más que perdido con Mumbrú en el banquillo con tres personal, la segunda por una falta y la tercera por protestar. San Meterio machacaba y Seraphin, que también ha aprovechado el cierre de la temporal para llegar a España, se hinchaba a puntos fáciles. También irrumpió igual de acertado Dorsey, para hacer posible que el Caja Laboral doblase a su rival (20-40 a los 13m 49). Llegado de Alicante, el joven base francés Heurtel era el director de orquesta.

El Bizkaia Bilbao Basket había tenido la solidez de un barco de papel entre olas, había sido acribillado por todas partes, pero se repuso desde la defensa y el contraataque. Ahí estaba Jackson para regarle una asistencia de espaldas a Banic o D'Or Fischer para rebajar a once la diferencia (31-42). El problema es que surgió de nuevo Oleson para meter su cuarto triple en otras tantas tentativas y la reacción se quedó en amagó. Incluso con dos triples seguidos de Heurtel el conjunto de Ivanovic se escapó de 24. Un obstáculo casi insalvable para cualquier equipo, pero no para el de Katsikaris, reactivado por Mumbrú, Banic y Grimau, por más que Ribas cuajase un partido excelente. Los locales se pusieron hasta tres veces a nueve puntos y dos veces a siete. Después a cinco y a tres gracias al incombustible Grimau, eliminado por faltas a diez segundos. Roger ya es todo un ídolo en su nueva casa. Es un jugador que se hace querer y que dignifica el baloncesto. Encaja con la filosofía de un Bizkaia Bilbao Basket que le faltó poco para remontar y le sobraron dos rivales tan grandes como San Emeterio y sobre todo Oleson.   
BIZKAIA BILABO BASKET 88 (18+19+17+34): Jackson (15), Blums (9), Mumbrú (13), Banic (16) y D'or Fischer (12) -quinteto inicial-; Fisher (3), Grimau (12), Vasileiadis (8), Kakiouzis y Mavroeidis. CAJA LABORAL 93 (32+21+16+24): Heurtel (8), Oleson (23), San Emeterio (18), Teletovic (7) y Milko Bjelica (4) -quinteto inicial-; Prigioni, Ribas (14), Nemanja Bjelica (3), Seraphin (13) y Dorsey (3). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Jiménez. Eliminados por faltas Vasileiadis (min.40) y Grimau (min.40). Incidencias: primer partido de semifinales de la Supercopa 2011, disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante un total de 8.230 espectadores.

lunes, 26 de septiembre de 2011

La Lliga Catalana vuelve a teñirse de azulgrana (54-94)

Navarro levanta la Lliga Catalana - Ricard Rovira / FCBQ.
Superar lo casi insuperable y cuadrar una temporada perfecta es el reto del Barça de Xavi Pascual, que en los dos últimos años sólo ha perdido dos títulos. El objetivo azulgrana es ganarlo todo y jugar mejor. Y su inicio no admitió dudas, sino que se asemejó a un entrenamiento con público, pues pasó por encima de la Penya (54-94) para llevarse el primer trofeo del curso, su 15ª Lliga Catalana en el Nou Congost de Manresa.

Apenas hubo partido, apenas hubo un duelo real, lo que duró el primer cuarto, concluido con empate a 18 y que resumió lo que vendría después. El Barça buscaba una y otra vez las canastas sencillas, tan masticadas y cercanas al aro que no hizo ni un tiro de dos exterior y metió sus primeros once tiros debajo del aro. El protagonismo era de los pívots, caso de Ndong (el mejor con 15 puntos y cinco rebotes) y de Lorbek, espléndidos ante una Penya atenta al rebote ofensivo, pero tierna y muy colegial que perdía pelotas sin remedio, hasta 27 en total. Una barbaridad en un equipo que echa mucho de menos a Norel, lesionado desde enero, y que no pudo contar con un puntal como Pere Tomàs. Pooh Jeter recordó al Tucker más anárquico y Jelinek continúa siendo la gran esperanza verdinegra del nuevo conjunto de Salva Maldonado, que no se fue por las ramas: "No hubo historia".

El mago Huertas

Un encuentro que quedará como la primera copa de los cuatro nuevos fichajes. Wallace, el último en llegar tras su periplo para obtener el pasaporte del Congo, se mostró vulnerable en defensa -se cargó pronto de personales-, pero muy fino desde más allá de 6'75. Eidson se quedó sin anotar un triple (0/3) y se comportó mejor como asistente, mientras que Rabaseda estuvo más revolucionado de lo que pedía un partido resuelto, como si se obsesionase con agradar pronto al entrenador. Un técnico muy satisfecho de contar con Marcelinho Huertas, un mago capaz de cualquier cosa, como de dar una asistencia de espaldas a una mano para Ndong, que anotó en su segunda oportunidad. El pívot senegalés hizo dos de los diez mates de un Barça que alcanzó los 122 puntos de valoración.

"Esperemos que en el futuro nos puedan plantar cara", deseó Sada. "Ya puede contar con ello", le replicó Trias, tan perdido como Llovet, mejor estuvieron Todorovic y Williams. 40 puntos es una diferencia abismal y fantástica para un Barça que no bajó sus prestaciones, que siempre jugó con el inconformismo y la inquietud que ha aprendido de Pascual. Ingles sonreía a cada triple, Navarro tenía la punta de mira desenfocada con los triples (1/6) y el propio Sada se merendaba a Oliver, minúsculo, en otro regreso al Nou Congost con otra camiseta. 

Pooh Jeter iba por libre y sumó 14 puntos. Casi ocho minutos estuvo sin anotar la Penya, seca y descompuesta, a merced de las travesuras de Huertas, la contundencia de Vázquez y de todo el Barça en general, pues cada azulgrana sumó puntos y cogió rebotes. En una jornada especial para Navarro, que después del adiós de Grimau levantó la 15ª Lliga Catalana como capitán. La Bomba espera repetir otra foto feliz en Bilbao, en la Supercopa ACB de este fin de semana. 

FIATC MUTUA JOVENTUT 54 (18+14+15+7): Jeter (14), Jelinek (10), Obasohan (3), Llovet y Williams (9) -quinteto inicial-, Trias, Todorovic (8), Van Lacke (4), Barrera (4), Oliver (2) y Suárez. BARÇA 94 (18+31+26+19): Huertas (6), Eidson (5), Rabaseda (5), Wallace (6) y Ndong (15) -quinteto inicial-, Lorbek (11), Ingles (13), Vázquez (9), Navarro (11), Sada (5) y Perovic (8). Árbitros: Juan Carlos Mitjana, Oscar Perea y Luis Guirao. Sin eliminados. Incidencias: final de la 32ª edición de la Liga Catalana ACB disputada en el pabellón del Nou Congost de Manresa ante unos 2.500 espectadores.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Vettel se queda a un punto de ser bicampeón tras otro triunfo en Singapur

Vettel, eufórico, en el podio de Marina Bay - EFE.
Tiene un cierto aire al jugador del Tottenham Rafael Van der Vaart y posee la misma ambición competitiva que Michael Schumacher, al que le gustaría igualar y, más todavía, superar. A los 24 años Sebastian Vettel camina, o más bien vuela, por el buen camino, y tras su 19ª victoria, la novena del año, el alemán tiene a un punto los festejos de su segundo bicampeonato y si lo está celebrando ahora es por el segundo puesto de Jenson Button. Vettel podría lograr dentro de 15 días en Japón, con lo que Vettel arrebataría el récord de precocidad a Fernando Alonso, cuarto en Marina Bay y que matemáticamente ya no puede aspirar al título.

Quié sabe qué caras pone Vettel bajo su casco, si a veces incluso bosteza de lo fácil que hace las cosas montado con el maravilloso RB7, el mismo que su compañero Mark Webber parece no entender en las salidas, cuando el australiano se deja lo ganado a golpe de cronómetro en la calificación. Webber acabó tercero para desdicha de Alonso, genial en el arranque y al que le dolió perderse la foto de un podio con un Vettel emocionado y seguro como lo fue en la pista. Baby Schumi no se dejó sorprender en la salida y se escapó sin remedio para acumular, por ejemplo, un segundo de margen por cada una de las primeras 20 vueltas. Y con la misma facilidad se fue después de que se marchase el coche de seguridad tras el accidente de Schumacher, pero el tráfico de doblados y la persistencia de Button hicieron que sólo aventajase en poco más de un segundo al británico, el único que todavía tiene posibilidades (tan grandes como una miga de pan) de quitarle el campeonato al alemán que celebra sus triunfo enseñando el dedo índice.

Massa: "Hamilton escucha ni a su padre"

El hacha de guerra le enseñó Felipe Massa a Lewis Hamilton. El brasileño acabó muy molesto con el piloto de McLaren, que "arruinó mi carrera" dándole por detrás, rompiéndole el alerón trasero, un contratiempo que obligó a Massa a pasar por boxes sólo una vuelta después de su primera parada: llegó con el neumático derecho trasero destrozado tras pinchar la rueda. Felipinho finalizó noveno y doblado por Vettel, mientras que Hamilton alcanzó la quinta plaza pese al incidente, por el que fue sancionado con un drive through y una reprimenda de Massa ante los medios: "Bien hecho, ¿eh?". Se lo dijo mientras le daba en el hombre. Hamilton se revolvió y le dijo que no le tocase. El piloto de Ferrari continuó la guerra después solo ante los micrófonos: "Ha vuelto a perder la cabeza. ¿Cuántas sanciones ha recibido ya? Pese a todo no aprende. No escucha ni a su padre". En la pista Hamilton acabó pasando limpiamente al brasileño, cuando los dos todavía corrían fuera de los puntos. Ha nacido una nueva enemistad, porque ambos ya se las habían tenido en la Q3 -entonces el británico adelantó a Massa en una acción innecesaria- y también en el GP de Mónaco, cuando Hamilton destrozó el 150º Italia de su rival en la curva de Loewes. 

Hamilton -enorme su remontada- hubiese quedado por encima de Alonso de no ser ser por su temeridad, pues el 150º Italia no está para muchos trotes y si acaba entre los mejores es sólo por el talento del asturiano. Esta vez sí que funcionó la estrategia y después de perder el puesto con Webber y Massa antes de entrar en boxes, les pasó tras la primera visita al garaje. Pero no pudo contener a Webber cuando se fue el coche de seguridad, presente por un accidente sin consecuencias de Schumacher. Schumi se subió al Sauber de Checo Pérez y acabó estampado en el muro. A una vuelta de completar el gran premio se quedó Jaume Alguersuari, al que desde Ferrari acusaron de obstaculizar a Alonso, que se quedó de los doblados sin mencionar directamente a su compatriota. Unos metros reparadores para Vettel, que no se cansa de ganar -¿alguien lo hace?- y que sigue gritando como el primer día: "Yes! Yes! Yes!". Sí, ahora ya habla del título, ya aparca la prudencia maquillada: "Tendremos otra oportunidad en Japón". Le basta un puntito de nada. Muy poco para él. Para el tercer piloto en la historia, tras Schumacher y Nigel Mansell, en lograr nueve triunfos en una temporada.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Navarro encumbra a España con su segundo oro en un Eurobásket ante Francia (98-85)

Reyes levanta la copa ante Calderón, Rudy, Navarro, Pau y Scariolo - EFE.
Si alguien se pregunta qué función tiene un capitán o cómo debe comportarse un jugador para ser considerado un líder sólo debe ilustrarse con la trayectoria de Juan Carlos Navarro, pieza indispensable en el Barça e insustituible con España, en la que ha tenido la mala -y buena- suerte de coincidir con Pau Gasol, que le ha restado focos. Navarro es un artista con desparpajo, valiente y explosivo al que le incomoda firmar sus cuadros. Le cuesta hablar de sí mismo ante las cámaras y siempre recurre al grupo. España está contagiada de su gen competitivo, del perfil de ganador insaciable de Navarro, nombrado MVP del segundo Eurobásket consecutivo logrado por España ante Francia 98-85. Una copa levantada por Reyes, un gesto impagable del Navarro. "Felipe, es tuya"En diez años España acumula dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Europeos, una plata olímpica y un oro mundial. Y Navarro, como Reyes y Pau lleva siete metales. Casi nada.

Por un día, y sin que sirva de precedente, Navarro habló de él: "La verdad es que he hecho unos partidos en los que me he encontrado impresionante". Hablan los números -26 puntos en cuartos contra Eslovenia, 35 ante Macedonia en semifinales y 27 en la final ante Francia. La Bomba, presente en el mejor quinteto junto a Tony Parker, McCalebb, Kirilenko y Pau, ha sido la hélice, el motor de España en los cruces y ha aparecido siempre en el momento clave, también el último día: ahí estaban sus canastas para contener las puntuales reacciones del rival. "Juan Carlos ha estado inconmensurable, tirando muy bien en momentos claves y dándonos un empuje increíble", dijo sobre su amigo Pau, que le dio un par de besos en la entrega de medallas.
"Esto es una gran familia y por eso somos especiales", describió Calderón, justo antes de acordarse de los padres de Reyes y Claver, fallecidos recientemente.

El regalo de Ibaka

Conseguido el primer objetivo, estar en los Juegos Olímpicos, España jugó por su reputación, por mantener la hegemonía en Europa, para revalidar el título en el Eurobásket en su tercera final consecutiva. Y cuadró un partido fantástico, desde Navarro, pasando por Pau (17 puntos y 10 rebotes) o Ibaka, que en en las últimas horas de su 22º aniversario colocó ¡cinco tapones! Los cinco en la mitad del segundo cuarto, acciones que sirvieron para que España cogiese una diferencia de 10 puntos y diese su primer golpe sobre la mesa (50-41 al descanso).

Francia, al contrario que en la segunda fase, no resultó un holograma ni una broma de mal gusto. Carburó como lo que es, todo un subcampeón de Europa, con los jugadores que se tronchaban y bostezaban en aquel partido: Noah y sobre todo Parker, revoltoso y certero a partes iguales. El base francés por fin se ha quitado el sanbenito de no cumplir con su selección y ha cuadrado una competición impagable y en al final perdió por un punto su duelo anotador con Navarro. Nueve anotó Parker en un primer cuarto en el que Navarro aportó nueve y Francia supo cambiar de registro con naturalidad y rapidez. El conjunto de Collet había empezado explotando la zona para procurarse canastas sencillas. Así llegaron las cuatro primeras, tan claras como la que falló Damian Stojanoski en el partido por el bronce y que hubiese significado el empate a 70 a falta de nueve segundos tras una asistencia del incombustible McCalebb; Shved sentenció el partido y aseguró el metal para Rusia (68-72). Después los franceses cedieron el protagonismo a sus exteriores. Con Parker, claro a la cabeza de todos y con la cabeza rapada menos en un minúsculo rectángulo. ¿Una apuesta? ¿Un talismán?  

91 puntos en la primera parte

Por ser, España resultó hasta matemática, pues anotó 25 puntos en los tres primeros cuartos y 23 en el último, incluida la de Reyes, la más aplaudida por un banquillo ya relajado, sabiéndose campeón, ya en los últimos segundos. Un gesto de tutor satisfecho y de persona ejemplar de Sergio Scariolo, que reconoció sentir "orgullo de trabajar con este equipo". "No hemos dudado ni un segundo", prosiguió el seleccionador, encantado con Ibaka o con la fortaleza de Sada. El base azulgrana salió antes de lo previsto porque Ricky se llevó un codazo involuntario de Parker, que minutos después sí que fue víctima de una acción punible: Rudy le agarró del cuello y le tiró. Resultó quizás la única mancha de la selección en la primera parte, la más anotadora en una final del Eurobásket desde 1995, cuando entre Yugoslavia y Lituania se repartieron 97 puntos. Esta vez el balance fue de 50-41: 91.

Parker continuó a lo suyo, intentando conectar a Francia, ayudado por Noah y Gelabale, al que se le quedó cara de tonto cuando Navarro le fintó y metió un triple o cuando poco antes, en una jugada más de billar que de baloncesto, La Bomba hizo una pase picado para Marc y éste repitió acción para que Pau machacara. También se lucía Calderón, ausente en los dos últimos torneos y siempre presente en Lituania con puntos importantes y dirección de juego: "He pasado dos años muy malos. Gracias a todos por estar aquí". La final quedó sentenciado en el inicio del último cuarto y con tres jugadores suplentes en la pista, Llull, Sada e Ibaka. Pero todavía faltaba ver el tercer tapón de Pau a Seraphin o su triple o la última canasta, en suspensión, de Navarro, sustituido entre gritos unánime de "¡MVP!¡MVP!". Incluso Fernando San Emeterio, siempre tan discreto, le hizo una reverencia al reemplazarle. Y más: salieron a la pista Reyes y Claver, un buen detalle de Scariolo con los dos jugadores que peor lo han pasado en los últimos meses. También anotó Reyes,  a quien sus compañeros animaron durante el torneo cantándole el tema de Bongo Botrako
Todos los días sale el sol, Chipirón, pero adaptándola y diciendo Felipón. El cordobés celebró el oro poniéndose una camiseta roja con el nombre de su padre (Alfonso) y el 9.  Un emotivo homenaje: "Desde arriba lo hará visto". En la pista Calderón pareció mecer la pelota cuando el árbitro cuando el árbitro pitó el final. El sello al segundo oro consecutivo en un Eurobásket, una proeza que sólo habían conseguido antes Lituania, la URSS y Yugoslavia.

ESPAÑA 98 (25+25+25+23): Pau Gasol (17), Rudy (14), Navarro (27), Calderón (17) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Ricky, Llull (4), Sada (2), Reyes (2), Claver, San Emeterio e Ibaka (4). FRANCIA 85 Francia (20+21+21+23): Noah (11), Batum (10), Parker (26), Pietrus (4) y Diaw (12) -equipo inicial-, Seraphin (4), Albicy (1), Kaudi (3), Traore (4), De Colo (2), Tchicamboud y Gelabale (8). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Sreten Radovic (CRO). Pietrus y Noah fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: final del Eurobasket disputada en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 14.500 espectadores. Al partido asistió el Príncipe Felipe y el secretario de Estado español para el Deporte, Albert Soler. Por parte francesa asistieron el ex primer ministro Dominique de Villepin y la ministra de deportes Roselyne Bachelot. o una frase parecida le comunicó Calderón al pívot, que a finales de agosto perdió a su padre. Una imagen de humanidad y corazón en un país que vive para el baloncesto como Lituania con el sello de una generación irrepetible. 


Stoner coge la directa hacia su segundo Mundial venciendo en Aragón

Stoner dibuja una curva en Motorland -EFE.
Atenta, le cogió los guantes y el casco y no dejó de sonreír durante un rato, incluso cuando los tres pilotos que ocuparon el podio en Motorland estaban atendiendo a los medios de comunicación. Adriana era una esposa satisfecha de un esposo que tiene a punto de caramelo su segundo Mundial. Porque, con su octavo triunfo del curso -como marca la tradición, de principio a fin- Casey Stoner tiene muy cerca volver coronarse en MotoGP: le sacó 44 puntos a Jorge Lorenzo a falta de sólo cuatro carreras. El australiano le recuperó al balear los nueve perdidos en Misano y le dejó un recado: no va a dar concesiones. Lorenzo, que llegó a rodar quinto y acabó terrcero, necesitaría ganar todas las pruebas y esperar al menos un abandono de Stoner o que no subiese al podio. Una combinación complicada y para la que le vendría bien Dani Pedrosa, segundo en Motorland. Un circuito que vivió los triunfos en 125cc de Nico Terol y en Moto2 de Marc Márquez, que se coloca a sólo seis puntos de Stefan Bradl cuando la diferencia llegó a ser de 81.

A España le faltó una victoria más para alcanzar los 400 en el campeonato, pero ni Pedrosa ni Lorenzo tuvieron opciones reales de conseguirlo ante Stoner, que se dejó sorprender por Ben Spies, tan hábil por el exterior entonces como torpe para colarse y ver cómo le superaban las Hondas. La marca japonesa estrenado nuevo diseño, de David Delfín. Una estrella con fondo blanco y líneas rojas era el principal atractivo de las máquinas, coloreadas como siempre de naranja. Una estética que recordaba a la etiqueta de previos de oferta de una tienda o de un supermercado.

100ª victoria de Honda

Con Stoner escapado y Pedrosa -"Casey se me ha ido a ido paso a paso"- torturado con su numático trasero y más pendiente de conservar la segunda posición, el dilema, el interés estaba en ver quién sería el tercero. "Lo máximo a lo que podíamos aspirar", como dijo Lorenzo, a más de ocho décimas de la novena pole de Stoner y apagado en las primeras vueltas, cuando cayó a la quinta posición tras pasarle su enemigo Marco Simoncelli. Tras una pequeña crisis Lorenzo replicó al italiano y empezó a acosar a su compañero Spies, al que superó haciéndose un hueco que no existía por el exterior. Un adelantamiento que le valió la tercera plaza en la jornada en la que Stoner logró la 100ª victoria de la historia de Honda y su 31ª victoria personal en MotoGP. Una marca que sive al australiano para igualar la marca de Eddie Lawson. Bastante lejos quedó Valentino Rossi, que salió desde el garaje por utilizar el séptimo motor -el máximo permitidos son seis- y que acabó décimo. A Il Dottore le superaro, entre otros, Álvaro Bautista (sexto) y Héctor Barberá (octavo). Toni Elias fue embestido por Loris Capirossi. Tampoco acabó Andrea Dovizioso.    

Stoner confirmó que irá a Japón un mes después de asegurar que no lo haría y celerbó no haber tenido los problemas que tuvo hace dos semanas en el gran premio de San Marino. La cara opuesta era la de Lorenzo: Pasamos de la gloria absoluta en Miasano al pozo aquí". 

viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Navarro acribilla a Eslovenia para guiar a España hacia semifinales (86-64)

Navarro es felicitado por sus compañeros tras un triple - EFE.
Los escritores que renieguen de los deportes, de ese desafío consigo mismos en el caso de los atletas y de conjunto en el caso de las disciplinas de equipo, deberían replantearse su actitud. Porque podrían inspirarse en los deportistas que funcionan como personajes de novela, que son capaces de cambiar el hilo argumental de golpe con un giro inesperado o una contundencia exagerada. En el baloncesto europeo pocos, quizás sólo él, es capaz de hacer tantas cosas bien en tan poco tiempo. Hablar de Juan Carlos Navarro es hacerlo de un torbellino, de un todoterreno sin fin, pues pocos están capacitados para meter 17 puntos en un cuarto, en concreto en el tercero, para espabilar a una España inestable en la primera parte y clasificarla para semifinales. La Bomba acabó con 26 tantos en el triunfo por 86-64 ante Eslovenia. Una victoria que asegura a la selección en el preolímpico y supone su séptima presencia consecutiva en la penúltima ronda, donde se enfrentará al vencedor Macedonia de McCalebb (sorprendente vencedora ante la anfitriona, Lituania por 65-67). Calderón, que se retiró cojeando al banquillo, será duda. Según el parte médico, "sufre una tendinitis tibial posterior su tobillo izquierdo que será tratado con tratamiento médico y fisioterapia". 

El base se giró hacia la grada y dijo que estaba bien con el pulgar. Calderón se había hecho daño después de meter un triple y con Dragic de por medio, en una acción que no captaron las cámaras de la televisión internacional. Rudy y Navarro lo vieron muy claro y fueron a protestar al presunto infractor, que se los sacó de encima con un empujón. Una escena que motivó más a La Bomba, castigado con una técnica, y que se vengó anotando sin descanso en un período en el que España llegó a acumular un parcial de 33-9 (36-14 al final con 7/10 en triples y 7/8 en tiros de dos), demasiado para cualquier equipo y más para Eslovenia, confiada en tanteos bajos y vulnerable en los altos.

Comparecencia difícil

Navarro, con la ayuda del incombustible Pau Gasol (19 puntos y 16 rebotes) y la pesistencia de Rudy, cambió la imagen de la selección, hecha un manojo de nervios en su comparecencia, tan inquieta y con tan poca voz como una mosca en una tela de araña. Superada en el rebote, sobre todo en propio, el grupo de Scariolo se bloqueó ante una defensa eslovena muy generosa y perdió la pelota seis veces en el primer cuarto. A España le faltaba personalidad y contundencia, como si estuviera de acuerdo de ir a remolque en el marcador, de ver cómo Maljkovic se estaba saliendo con la suya. Era una mera espectadora de la colocación de Begic y de la elegancia del azulgrana Lorbek, que puso el 4-11 (a los 3m 14s). La selección jugaba como una televisión mal sintonizada: con interferencias y sin continuidad. Así, sólo pudo lanzar cuatro veces en los primeros minutos y suerte tuvo de que el triple de Udrih fuese fuera de tiempo. De lo contrario la desventaja hubiese sido de -10 al final del primer cuarto, acabado con 16-23.

Con la defensa, zonal 2-3, compensó España su poca pericia en ataque. Marc Gasol casi eliminó por faltas a Begic y a Slokar y lanzó hasta cinco tiros libres -de los que anotó tres- en el segundo cuarto. Una recuperación de Calderón representó la primera piedra de un dos más uno de Reyes con el que la selección se puso por delante por primera vez (30-28 a los 18m 28s, 35-31 al descanso) y ya no sufrió más, sino que disfrutó y el seleccionador pudo dar carrete a los que menos juegan Ibaka, por ejemplo, metió nueve puntos en el último período. El pívot nacionalizado fue el mejor de un banquillo que sólo anotó 17, tres menos que Dragic, el más destacado de una Eslovenia que echó en falta más presencia de Lakovic y fue acribillada por un tal Navarro. El jugador que cuando se enfrenta a Maljkovic siempre le saluda: "y luego me mete 30 puntos". Esta vez se quedó en 26.  

ESPAÑA 86 (16+19+36+15): Pau Gasol (19), Rudy (8), Navarro (26), Calderón (9) y Marc Gasol (7) -quinteto inicial-, Reyes (3), Ricky, San Emeterio (2), Llull (3), Claver, Sada e Ibaka (9). ESLOVENIA 64 (23+8+14+19): Lakovic (3), Muric (4), Z. Dragic (2), Begic (10) y Lorbek (7) -quinteto inicial-, Slokar (4), Ozbolt (6), Rupnik (2), Smodis (6), Udrih, G. Dragic (14) y Jagodnik (6). Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Ilija Belosevic (SRB) y Olegs Latisevs (LET). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 5.000 espectadores. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

España se merienda a una Francia reservada (69-96) y pasa como primera a cuartos

Pau tratar de lanzar a canasta - EFE.

La filosofía de España, como bien explicó Rudy Fernández, se basa en buscar la victoria en el presente y no plantearse si va a ser beneficiosa o no en el futuro próximo, las eliminatorias. La selección se esfuerza desde el corazón y no se dosifica porque no teme a nadie, como dio a entender Collet, el técnico francés, tras no hacer jugar a sus dos mejores jugadores, Tony Parker y Joakim Noah. El objetivo de Francia era evitar en un posible cruce de semifinales a Lituania, mientras que España, más competitiva y sin la calculadora, quería concluir la segunda fase con buenas sensaciones y con el liderato de grupo. Triunfo por 69-96 y a cuartos como primera, un cruce en el que se enfrentará al vencedor del partido del lunes entre Eslovenia y Finlandia.

Lo que fue un partido igualado hasta el descanso (38-39) con un Juan Carlos Navarro extraordinario (4/4 en triples), diez puntos consecutivos de Seraphin -el primer agitador francés pese a no llevar ni una hora jugada durante el torneo- o el duelo entre Marc Gasol y Traoré pasó a ser un monólogo español en toda regla. Y en ese autohomenaje destacaron todos, incluso Claver, el que menos cuenta para Scariolo, que anotó sus tres canastas dos triples cuando el partido se parecía a un amistoso de verano. 

Rudy, eléctrico

Rudy había puesto la directa nada más volver de vestuarios para firmar un parcial de 10-29 definitivo en un encuentro en el que los hermanos Gasol participaron menos y sólo aportaron 20 puntos entre ambos y España tuvo una puntería fantástica con los triples: 10/19. Parker y Noah asistieron al recital desde el banquillo, reservados para los cruces directos. España se empleó a fondo y disfrutó de buenos instantes de Ibaka, más acoplado al grupo, y a la lucidez de Llull, encogido hasta ahora, nada que ver con el desparpajo y liderazgo que aporta en el Madrid.   

FRANCIA 69 (22+16+10+21): Batum (9), Albicy (8), Traore (16), Pietrus (2) y Diaw (5) -quinteto inicial-, Seraphin (18), Kahudi (1), De Colo (10) y Tchicamboud. ESPAÑA 96 (21+18+29+28): Pau Gasol (11), Rudy (15), Navarro (16), Calderón y Marc Gasol (9) -equipo inicial-, Reyes (10), Ricky, San Emeterio (4), Llull (9), Claver (8), Sada (4) e Ibaka (10). Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Olegs Latisevs (LET) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la tercera y última jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de Vilna, ante unos 7.000 espectadores.

Vettel se exhibe en Monza y podría ser campeón en Singapur

Vettel festeja su triunfo en Monza - EFE.
No era lo que soñaban presenciar cuando reservaron sus entradas, pero lo que acabaron viendo les supo a gloria a los tifosi. Jalearon sin descanso a Fernando Alonso mientras agitaban con fuerza las banderas de Il Cavallino Rampante. El tercer puesto suponía un triunfo simbólico, pues era lo máximo a lo que podía aspirar el ídolo pilotando el 150º Italia, incluso en un circuito tan a su medida como el propio, el de Monza, situado a un par de horas de Maranello. Y así en ese trazado que tan poco favorecía a los Red Bull, que exige mucha velocidad punta y penaliza la aerodinámica, triunfó el triunfador de los últimos tiempos, Sebastian Vettel para lograr su octava victoria del curso y quedarse a un paso de igualar en palmarés a Alonso con su segundo mundial. El alemán lo conseguirá ya en Singapur si gana, el asturiano no sube al podio y ni Jenson Button -tercero en el GP de Italia- ni Lewis Hamilton -cuarto- ocupan el segundo lugar.

A Vettel se le escaparon unas lágrimas en el podio del GP de Italia, no pudo contener la emoción de verse en lo más alto en el escenario donde consiguió el primer triunfo y donde Red Bull nunca había ganado ganado. Dijo que sólo se imaginaba una situación que pudiese superar su alegría, vencer en Monza vestido de rojo, como piloto de Ferrari. Eso es lo que trató de lograr Alonso, que a falta de coche siempre fue sobrado de talento. Así que en la salida avanzó por la derecha como un cohete y fue rebasando a Button, Hamilton y Vettel para llegar líder a la primera curva. 

El duelo Hamilton-Schumacher

El bicampeón dominó cinco vueltas, hasta que Vettel le superó en una acción repleta de riesgo y sutileza -"lo he conseguido a pesar de que Fernando no me ha dejado ni un espacio", bromeó Baby Schumi-. 30 giros después Button y Alonso bastante tuvo con contener a Hamilton, el piloto más persistente de la parrilla y al que le costó muchísimo deshacerse de Michael Schumacher -Button se metió en ese duelo particular y acabó rebasando a ambos-. Schumi, quinto, estuvo combativo y cuajó una gran carrera para acabar un puesto por delante de su ex compañero Felipe Massa y dos de Jaime Alguersuari. "No me lo puedo creer", relató el piloto de Toro Rosso cuando le preguntaron qué sentía tras acabar séptimo -su mejor posición de siempre- una cita que había empezado como 18º. A unos metros de distancia os Vettel hablaba de placer y pasión: "Me encanta pilotar, las carreras. El público me en nosotros pasión cuando aparcamos". Y reiteró que va carrera a carrera y que no piensa en que puede ser campeón en Singapur. A Alonso, como ya había anunciado en la previa, le queda luchar por el subcampeonato. Así que la retirada de Mark Webber -abandonaron ocho pilotos más- le vino de perlas.

viernes, 9 de septiembre de 2011

España aplasta a Serbia para alcanzar los cuartos (84-59)

Marc Gasol completó un partido redondo: 20 puntos y 10 rebotes - EFE.
Hay tres formas de recordar una estampa: guardar un buen recuerdo, uno malo o ni una cosa ni cosa, que el sentimiento sea la indiferencia. Para Serbia el triple a última hora de Teodosic en cuartos de final del Mundial de Turquía es un momento dulce, especial, aunque el equipo acabase cuarto. Para España significó vacío cruel, el fin de una racha de medallas ininterrumpidas desde el Europeo de Suecia en 2003. En el conjunto de Scariolo había, por tanto, respeto y sobre todo ganas de revancha en su reencuentro con dicho rival, al que aplastó por 84-59 con Pau y Marc Gasol como principales anotadores, con 26 y 20 puntos, respectivamente, para completar el encuentro más completo del Eurobásket y acceder a la ronda de cuartos. Pasará como primera de grupo si gana a Francia el domingo y segunda si pierde. 

El pasado y el presente, la posibilidad de clasificarse ya para cuartos y no tener la obligación de tener que ganar a Francia, eran dos de las motivaciones de España, que acabó perpretando un partido redondo, con sello de autor, personalidad y rigor: una defensa excelsa y un equipo entonado. Todos anotaron al menos un punto. El último fue de Sada, a quien en menos de tres minutos en juego le dio tiempo de coger tres o de repartir una gran asistencia. El ejemplo del compromiso de España, centrada en todo momento, regular y persistente, en línea ascendente. Con un Pau Gasol fabuloso y generoso al que no le afectó cargarse con dos personales en los primeros tres minutos y fue infalible en la primera parte con 15 puntos y metiendo todas sus canastas en juego. El jugador de los Lakers sólo falló un tiro libre, justo cuando le pitaron una técnica a Ivkovic, tan encendido como su banquillo, al que le habían señalado otra poco antes. Momentos muy fieles del guión del encuentro, siempre dominado por la selección, por el criterio de Navarro (5 puntos), la chispa de Ricky o las labores menos vistosas que está aportando Rudy, con un punto de vista más coral y que se vacía para frenar a los rivales y no tanto en anotar.

Teodosic, gris

Pocas noticias se tuvieron de Teodosic, gris, menor ante el ímpetu de Ricky y Calderón. Serbia es el segundo conjunto más joven y el que peor defiende de los que continúan en el campeonato, un aspecto que deberá corregir para alcanzar los cuartos. Las cuentas de los serbios pasan por ganar al actual subcampeón mundial, Turquía, que sólo pasará si vence y Alemania o no gana por 9 o 10 puntos.

Marc volvió a ser el mejor aliado de Pau y ambos, de seguir así, van camino de figurar en el
mejor quinteto inicial. Entre los dos, y con la colaboración de Calderón y Navarro, protagonizaron un 17-0 nada más volver del vestuario, después de que Serbia se hubiese puesto a nueve puntos (43-34) gracias en parte, a dos triples de Savanovic, que se quedó seco. Como su equipo, que pasó de acumular un 0-13 a favor a anotar sólo cinco puntos en los últimos siete minutos. Incluso Perovic falló un alley-oop solo, sin ninguna oposición, en su intento de colgarse del aro con toda la rabia del mundo. La que tuvo España para aplastar a Serbia, aparcar las dudas que generaba su juego y depender de sí misma para pasar como primera a cuartos. Al que, en teoría, le reportaría un rival más asequible en la penúltima eliminatoria.

ESPAÑA 84 (23+20+27+14): Pau Gasol (26), Rudy (2), Navarro (14), Calderón (8) y Marc Gasol (20) -quinteto inicial-, Reyes (4), Ricky (2), San Emeterio (2), Llull (2), Claver (2), Sada (1) e Ibaka (1). SERBIA 59 (14+18+17+10): Teodosic (6), Tepic (8), Keselj (3), Krstic (12) y Macvan (6) -quinteto inicial-, Paunic (3), Bjelica (4), Markovic (1), Savanovic (11), Perovic (5) y Marjanovic. Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Spyridon Gontas (GRE) y Apostolos Kalpakas (SWE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana ante unos 4.000 espectadores.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Marc y Pau se conjuran para doblegar a la Alemania de Nowitzki (68-77)

Pau y Marc tratan de taponar a Nowitzki - EFE.

No ha habido nunca un espectador más singular en un partido de España que Pau Gasol, que tuvo que ver lesionado los últimos minutos de las semifinales del Mundial de Japón ante Argentina y saltó con muletas como un aficionado -sin poder jugar- en la final ante Grecia, el día que la selección se proclamó la mejor del mundo. El grupo se conjuró para que no se notase la ausencia del líder, entre ellos su hermano Marc, llegado a última hora y finalmente clave. Cinco años después Marc es imprescindible y Pau continúa siendo el líder por calidad, puntos y golpes en la mesa como el dado contra la Alemania de Dirk Nowitzki. Porque Pau cuajó una actuación estupenda en la segunda parte con el tobillo izquierdo hinchado y después de quedarse a cero al descanso. Acabó con 19 puntos, además de siete rebotes y una asistencia, números exactos a los de Nowitzki en un partido grandioso de Marc (24 tantos) y también de Ricky y San Emeterio, por fin recuperados para la causa. España empezó con un triunfo la segunda fase y está a una victoria de clasificarse para cuartos. Serbia, el viernes, y Francia, el domingo, serán sus próximos rivales.

No por sabido deja de sorprender. Vaya par de hermanos tiene España y qué grupo tiene, aunque el seleccionador se empeñe en exprimir a unos y no dar casi bola a otros, lo que reduce su potencial. Esta vez la selección cuadró un último cuarto en condiciones y ganó un encuentro difícil con una actuación coral, sellada con un alley-oop de Pau Gasol, que presentó dos versiones diferentes, una en cada parte.

Inicio irregular

España empezó agarrotada como el tobillo de su estrella. Estuvo imprecisa en los tiros, pero apañada en defensa, en un inicio de muy poco acierto. De hecho, Nowitzki -defendido por Pau, era el duelo publicitado- tardó más de ocho minutos en anotar. Fue un triple que supuso el 12-8. Su técnico le cambió por Schultze, una concesión que España aprovechó de inmediato: surgieron Navarro y apareció de nuevo Marc Gasol, el más regular del plantel en el Eurobásket y el único de los titulares presente al comienzo del segundo cuarto. El primer gran momento de lucidez del grupo de Scariolo, compacto y decidido, con Ricky como maestro de ceremonias y San Emeterio -el único suplente que anotó- con los focos, resurgiendo con dos triples (18-26). Sin embargo, con la misma facilidad y agobiada por Nowitzki y el omnipresente Kaman -nueve puntos y ocho rebotes- se dejó remontar hasta el empate a 33. De nuevo surgió Marc para sacarle un dos más uno al jugador de los Mavericks.

Pau se fue cojeando y con mala cara a los vestuarios, y volvió como lo que es, un coloso: emuló a su hermano para sacarle una canasta más tiro adicional a Nowitzki y aportar diez puntos en el tercer cuarto. Se unió con su hermano Marc y juntos distanciaron a España (41-49 a los 23m 17s), hasta que España se colapsó en defensa, palideció en el rebote y recibió varias canastas inexplicables, un regalo para Herber, Hamann o Nowitzki, que anotó su última canasta para poner en ventaja a su selección por última vez (57-56 a 9m 36s). A partir de ahí parcial de 9-21 para una España fresca y entera con San Emeterio recordando quién es -el MVP de la Liga ACB, por ejemplo-, Ricky olvidando quién fue el año pasado -es decir, aportando su lado más genial- y Navarro y Pau siendo cómo son casi siempre para concretar un triunfo en el que un par de hermanos se repartieron 43 puntos y resurgieron jugadores que deben ser importantes en este grupo. Felicidad doble.

ALEMANIA 68 (15+18+22+13): Benzing (10), Hamann (7), Schaffartzik (7), Kaman (15) y Nowitzki (19) -quinteto inicial-, Herber (7), Schultze, Schwethelm (3), Pleiss y Staiger. ESPAÑA 77 (16+20+20+21): Pau Gasol (19), Rudy (6), Navarro (14), Calderón (2) y Marc Gasol (24) -quinteto inicial-, Reyes, Ricky, San Emeterio (12), Llull e Ibaka. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Fernando Rocha (POR) y Marek Cmikiewciz (POL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana, Vilna, ante unos 3.500 espectadores.  

lunes, 5 de septiembre de 2011

De la nube a la incredulidad: derrota ante Turquía (57-65)

Marc Gasol, pendiente de la trayectoria de la pelota - EFE.
No hubo manera de que España anotase más que una canasta de Felipe Reyes en el último cuarto. Un déficit nefasto que le penalizó en un partido muy igualado ante una Turquía correcta y relajada que sabía que tenía plaza en la siguiente fase por la derrota de Polonia ante Gran Bretaña o ante Freeland y Deng, que se repartieron 55 puntos (88-81). La selección española bajó de la nube después de su extraordinario repertorio ante Lituania quedándose sin anotar durante los últimos ocho minutos para perder por 57-65. España pasa con una victoria útil a la siguiente fase, donde se enfrentará, por este orden, a Alemania, Serbia y Francia.

Tocado en el tobillo derecho, Pau Gasol no jugó ni un minuto por precaución y porque hubiese sido innecesario con el primer puesto del grupo ya asegurado. Ibaka le suplió en un quinteto inicial de nuevo bien asesorado por Calderón, Navarro incisivo, Rudy en plan All Star... Y Reyes, trajador, constante, es el jugador que más ha mejorado durante el torneo, mientras que otros, como Llull, Ricky o San Emeterio siguen confundidos, lejos de su nivel. Claver, por segundo partido consecutivo, no salió a la pista, y eso que según el seleccionador era una pieza imprescindible. Quizás lo sea próximamente.

Preldzic, imparable 

Lo está siendo Reyes, más seguro de sí mismo y volviendo a ser un recambio más que interesante: preciso, trabajador, lástima que fallase tres de los seis tiros libres lanzados. El pívot cordobés fue quien puso la máxima ventaja para el conjunto de Scariolo (19-10). Una diferencia que Preldzic, él solito, se propuso reducir, y empezó a anotar, tanto que en el segundo cuarto se marcó once puntos y Turquía empató a 35 tras un rebote ofensivo de Asik. Un triple de Calderón hizo posible que España se fuese al descanso con ventaja (38-35) y entre triples continuó el encuentro, con Preldzic inalcanzable para Navarro, que se quedó a cuadros cuando el jugador al que defendía -antes lo había hecho Rudy, ocupado ahora con Türkoglu- metía un tiro tirándose de espaldas. El ex jugador del Barça Ilyasova estaba poco certero en los puntos (6), pero inmenso en rebotes (11).    

Una antipersonal de Marc Gasol acabó por destemplar a España justo después de alcanzar los ocho puntos de margen. A partir de entonces, antes del ecuador del tercer período, la selección, convertida en una escopeta de feria, sólo anotaría dos canastas más juego, ambas de Reyes. Los jugadores lo intentaron todo, pero entraron en un bucle negativo inexplicable: Marc Gasol se jugó un triple que no tocó ni aro ante la desesperación de Scariolo, molesto ante la dicha elección, el lanzamiento más repetido en el epílogo, donde el equipo perdió el norte -Ibaka se ganó otra antideportiva- para intentar minimizar una falta de acierto histórica. Turquía con poco, con la versatilidad de Asik y un par de triples de Türkoglu y Onan se llevó el partido. España, en menos de 24 horas, ha pasado de la nube a la incredulidad.      

TURQUÍA 65 (10+25+14+16): Onan (5), Ilyasova (6), Tunçeri, Asik (12) y Turkoglu (12) -quinteto inicial-, Guler, Preldzic (18), Arslan (10) y Kanter (2). ESPAÑA 57 (19+19+17+2): Rudy (11), Navarro (9), Calderón (5), Marc Gasol (12) e Ibaka (9) -quinteto inicial-, Reyes (11), Ricky, San Emeterio, Llull y Sada. Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Zoran Sutulovic (MNE) y Damir Javor (SLO). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la quinta y última jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos dos mil espectadores.

domingo, 4 de septiembre de 2011

España se ventila a Lituania en el primer cuarto (79-91)

Navarro fue el máximo anotador del partido con 22 puntos - EFE.
Funcionó España como un rodillo en la primera parte con una estupenda actuación coral y en la que sólo desentonó el ímpetu mal calculado de Ibaka, que brilló en el último cuarto anotando los diez puntos de la selección. Calderón está de vuelta y con él todo es más sencillo en un equipo que se repartió las cinco primeras canastas en juego entre su quinteto titular y que concluyó el primer cuarto con 12-31 y un parcial de 5-25. Un monólogo ante la anfitriona, Lituania, impresionada ante tal dispositivo y efectividad al descanso (36-62). La mejor anotación en los dos primeros cuartos de España -un punto mejor que en los Juegos Olímpicos de Pekín ante Estados Unidos- en 21 años, desde un partido ante China (69). La selección, que venció por 79-91, pasará a la segunda fase como primera de grupo y deberá ganar este lunes a Turquía para pasar con dos victorias que le valgan en la segunda fase.

Disipó de un plomazo todas las dudas generadas durante el Eurobásket España con un juego jugoso y asombroso al inicio, con Calderón dirigiendo y Navarro casi infalible con 15 puntos en diez minutos, Lull, sustituto de Rudy, en todos los sitios... Pau Gasol no era quien se jugaba las opciones y en el banquillo lituano, el seleccionador, no podía callarse ante el panorama y por, según su criterio, acciones arbitrales discutibles. Se ganó una técnica. En España, por el contrario, todo era concentración y cualquiera que entrase lo hacía mejor o igual que el que estaba antes. De nuevo tuvo buenos minutos Reyes -pese a cargarse de tres personales a la par que Ibaka-, afinó la puntería Llull y Rudy, Calderón y Navarro completaron un 10/16 en triples, un 63% de efectividad al descanso y que llegó a ser de 67% tras el segundo triple de Pau Gasol al inicio de la segunda parte.

España alcanzó una diferencia de 31 puntos (36-67 a los 20m 67s), instante en el que aparecieron los exteriores locales, como Pocius, Kalnietis y Kaukenas, sin voz en una primera parte en la que sólo Jankunas y Valanciunas habían dado señales de vida por Lituania. Echaron en falta a Kleiza, reconvertida a comentario de televisión tras lesionarse en la preparación, y Petravicius, fuera del Eurobasket por una microembolia pulmonar. Ausencias sensibles para un equipo con recursos y, como demostró, con mucho orgullo que fue recortando la diferencia todo lo que pudo ante una España en la que al final sólo anotaba Ibaka. "Le necesitábamos", concedió Calderón" y ha hecho muy buenos minutos al final". Ni uno jugaron San Emeterio y Víctor Claver en un partido en el que España se ventiló a Lituania en el primer cuarto.

LITUANIA 79 (12+24+23+20): Kaukenas (11), Kalnietis (7), Jankunas (8), Jasaitis (6) y Javtokas (7) -quinteto inicial-, Delininkaitis (3), Pocius (11), Songaila (4), Valanciunas (13), Lavrinovic (3) y Jasikevicius (6). ESPAÑA 91 (31+31+19+10): Pau Gasol (17), Rudy (8), Navarro (22), Calderón (12) y Marc Gasol (8) -equipo inicial-, Reyes (4), Ricky, Ibaka (15), Llull (5) y Sada. Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Damir Javor (SLO) y Petri Mantyla (FIN). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos cinco mil espectadores.