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domingo, 29 de abril de 2012

Eidson reparte en el festín del Barça en Alicante (57-83)


Ellis protege el balón ante Ingles - ACP Photo / Óscar Gimeno. 

A la espera de recibir el jueves al Madrid en el Palau, el Barça se dio un buen festín en su visita al Lucentum Alicante, que apenas resistió durante los primeros siete minutos y que acabó cediendo por 57-83. Los azulgrana estuvieron muy certeros con los triples en la primera parte (9/14) y casi casi el doble de rebotes –33 por 17–, cosa que les permitió lanzar 14 veces más. En un partido en el que Navarro, con un esguince leve, jugó poco y anotó tres puntos, sobresalió Eidson, uno de los más polivantes de la plantilla como lo demuestran los números que atesoró en el Centro de Tecnificación de Alicante: 13 puntos, cinco rebotes y siete rebotes. 

Hizo de todo Eidson en un Barça muy suelto en ataque en las últimas semanas y al que le vino de perlas perder en la prórroga en su visita al Gran Canaria. El grupo está en un momento anímico inmejorable y Xavi Pascual rotó lo máxima posible a sus jugadores, que a excepción de Navarro y Rabaseda jugaron al menos 16 minutos cada uno. En un partido sin historia Huertas protagonizó las anécdotas: primero al perder la primera posesión tras botar la pelota en el pie y después, en la última jugada antes del descanso (24-41) llevándose una reprimenda y también la felicitación de su entrenador, que no le había indicado esa jugada. 

Ivanov, discreto

No desconectó nunca el Barça, siempre insaciable como quiere Pascual tanto en ataque como en defensa. Los azulgrana apenas concedieron opciones al Lucentum Alicante para probar triples, aunque los locales estuvieron brillantes en su balance (7/11) con especial protagonismo de Rafa Freire (2/2) en un partido discreto de Llompart y de Ivanov, que aspira a ser el MVP del torneo y a figurar entre el quinteto ideal y que perdió cinco balonces. 

El Barça, por contra, funcionó como un bloqueo compacto. Eidson se lució especialmente en la primera parte, mientras que en la segunda brillaron Mickeal, muy entonado, o Vázquez, que reconoció ante las cámaras de Teledeporte que “poco a poco” está cogiendo la forma y tiene más confianza. Como le ha sucedido a Wallace, que acumula siete triples de once intentos en los últimos tres partidos. Ndong redondeó el marcador en los minutos finales con sus mates. A falta de dos partidos el Barça cuenta con dos victorias de margen sobre el Madrid, al que recibe el jueves y que ganó 80-79 al Murcia.   

LUCENTUM ALICANTE 57 (14+10+18+15): Llompart (8), Ellis (7), Dewar (5), Ivanov (7) y Barnes (6) -quinteto inicial-, Freire (8), Urtasun (9), Stojic (3), Kone (4) y Jódar. BARÇA 83  (22+19+21+21): Huertas (6), Navarro (3), Eidson (13), Lorbek (9) y Ndong (10) -quinteto inicial-, Sada (2), Wallace (8), Ingles (6), Mickeal (13), Vázquez (11) y Rabaseda (2). Árbitros: Hierrezuelo, Araña y Martínez Díez.

Nadal alcanza su séptimo Godó ante un Ferrer que le exigió al límite


Nadal muerde el trofeo del Conde de Godó - EFE.

Sobre tierra batida apenas tiene rival. Su superioridad es tan exagerada que Rafa Nadal gana el 93% de los partidos que disputa en esa superficie. Un porcentaje que aumenta hasta el 97% si nos referimos al Torneo Conde Godó, donde acumula 33 victorias consecutivas y 32 sets ganados y sobre todo siete títulos. El tenista mallorquín ganó el último vaciándose al máximo, salvando hasta cinco pelotas de set en la primera manga en un ejercicio de poder a poder ante David Ferrer. 7-6 (1) y 7-5 en dos horas y cuarenta de tenis de quilates y en la cuarta final entre ambos en el torneo. Todas han coronado a Nadal, que festejó su 34º título sobre tierra batida –sólo tiene por delante a Thomas Muster con 40 y a Guillermo Vilas con 45– y el 48º de su carrera.   

Nadal, que ya es hexacampeón del Godó, resolvió un partido al límite con dos juegos en blanco y justo después de haber cedido su servicio tras una doble falta. Poco le inquietó que Ferrer sirviese para llevarse la segunda manga y forzar un tercer set. “Tiene muchas cosas buenas. Lo hace todo bien y aquí está. Es el mejor de la historia en tierra”, dijo Ferrer sobre el número dos, que le agradeció las palabras y reconoció haber tenido un poco más de “suerte”: “En alguna pelota de set le he pegado con la caña. El partido ha sido una lotería”. 

Salva cinco pelotas de set

La caña a la que se refería hablaba fue la que le permitió sacar la cuarta pelota de set y puso el duece con una derecha, como había salvado la primera. De la primera se sostuvo con una derecha paralela, de la quinta con un ace y en la tercera Ferrer envió a la red un revés. Ahí, en la red cerró el interminable juego Nadal, para forzar el tie-break.   

Nadal se siente tan a gustó en el torneo que se disputa en el Real Club Tenis de Barcelona que sólo ha perdido un partido. Lo hizo ante el actual seleccionador, Àlex Corretja, el día de Sant Jordi de 2003 en su tercer torneo grande, después de haber eliminado días antes en Montecarlo a Albert Costa, precisamente el director del Trofeo Godó. Entonces el tenista mallorquín tenía tan sólo 16 años y al que no le importaban los focos que ya le estaban poniendo. “La única presión que noto”, concedía en una entrevista de Ketty Calatayud para La Vanguardia, “es la que me pongo a mí mismo”. 

Stoner rompe su racha en Jerez superando a Lorenzo


Stoner traza una curva por delante de Lorenzo - Reuters.

Desde que llegó a Honda Casey Stoner ha vivido un idilio casi perfecto con su moto. En su primer año se coronó campeón con diez victorias y sólo tuvo un error de importancia            -cuando cedió el segundo puesto a Jorge Lorenzo en Alemania en la última vuelta– y sólo faltó en el podio en el GP de España porque Valentino Rossi le embistió y le obligó en retirarse. Un percance que le pasó al australiano en Jerez, que junto con el de Estoril, era el único circuito que se le resistía en el Mundial, aunque sí hubiese ganado allí en 2001 en el Campeonato de España de Velocidad (CEV). Stoner rompió su racha en dicho escenario el día que partía quinto, su peor puesto de salida desde que es piloto de Honda, y después de ponerse en cabeza en la tercera vuelta superando a Lorenzo, el líder del campeonato de MotoGP y el único que aguantó su ritmo después de unos primeros giros donde todo estaba tan apretado que no parecía una carrera de Moto GP. Era una pura fila india llena de adelantamientos y espectáculo. Esto es la nueva era de las 1000 cc. Una etapa que Dani Pedrosa, que completó el podio, ha empezado con buen pie.

Stoner no participó en el warm up para no forzar más su antebrazo derecho, dolorido, según publicó hace unos días Alberto Gómez en Marca después de haber jugado al tenis en Losail. En Catar el australiano cedió terreno a Pedrosa y a Lorenzo en parte por sus problemas físicos, pero en Jerez aguantó el dolor –“sinceramente no estoy bien”– para lograr el 41º triunfo, uno menos de la marca de dos referentes como Anton Mang y Max Biaggi. Stoner se defendió de Lorenzo, al que siempre tuvo en el cogote y que a tres vueltas trató de hincarle el diente sin éxito.

Fenati, líder de Moto3 con 16 años

El mallorquín, que partía con la pole, supo aceptar que lo mejor que no “tomar riesgos innecesarios” y a pesar de morirse de ganas de ganar ante su público se contuvo para celebrar un segundo puesto bien trabajado, pues su equipo optó por el neumático delantero blando –como hicieron Pedrosa y Stoner–, pero la pista “se secó demasiado y tuve muchos problemas”. Minutos antes la lluvia había obligado a detener la carrera de Moto2, que ganó Pol Espargaró por delante de Marc Mázquez. En Moto3 se impuso Romano Fenati, que con 16 años puede decir ya que tiene un triunfo y que es líder del Mundial.

Stoner también logró su primera victoria en España, en su caso en el circuito Ricardo Tormo, en Cheste. Era 2003 y el australiano competía con una Aprilia. Con una Honda se estrenó en Jerez en una jornada con otra buena salida de Pedrosa, que superó a Lorenzo, molesto por una maniobra con Dovivioso. Después de unas vueltas de tanteo Stoner y Lornezo se escaparon y Pedrosa se dedicó a defender su tercera plaza ante un Cruthlow inmenso que tuvo que conformarse con el cuarto puesto como ya le sucedió en Catar. Bautista fue sexto, Barberá, décimo, Aleix Espargaró 12º, y Silva 15º. Rossi tuvo que conformase con la novena posición en un trazado en el que ha ganado ocho veces. Ni así perdió la sonrisa Il Dottore ante la cámara: no está dispuesto a dejar de ser carismático. 

Gladyr acribilla a un Estudiantes al que se le complica la permanencia (78-75)


Gladyr celebra uno de sus triples - ACB Photo.

Señalados como culpables cuando las cosas no funcionan, a los entrenadores también se les exige ser magos y sacar su una varita para cambiar la dinámica de todo un grupo. Ese es lo que ha conseguido Trifón Poch (Córdoba, 1963), que firmó por un Estudiantes perdido que acababa de acordar con Pepu Hernández la rescisión de su contrato y sólo contaba con siete victorias en 23 jornadas y al que ha convertido en un equipo diferente. “Nos hemos dado cuenta que podemos competir y ganar partidos”, decía esta semana Granger en un reportaje de Pilar Canosa para ACB.com. Esta vez al conjunto estudiantil le faltó una uña y le sobraron, entre otros detalles, unos pasos de Clark y una pérdida de Lofton en los dos últimos minutos para vencer a domicilio al Assignia Manresa, que le acribilló a triples (12/22) y 8/12 en la segunda parte. Con su derrota en el Nou Congost por 78-75 el grupo de Poch, a falta de tres jornadas, está a un triunfo del Obradoiro, con el que tiene el basket average a favor, y del Murcia, al que recibe recibe la última jornada y contra el que perdió en la ida por 13 puntos de diferencia y que exigió al máximo al Madrid en casa (80-79).  

Un triple de Gladyr (6/9, 19 puntos) a 42 segundos del final acabó por sentenciar a un Estudiantes poco fino en el tramo final. El tirador ucraniano, que acaba contrato esta temporada, lo celebró chocando con el pecho con Doellman, el otro gran anotador de la mañana (22). Ambos fueron la pareja de oro de los locales, dirigidos magistralmente por Javi Rodríguez, capaz de repartir 13 asistencias. No le alcanzó a los visitantes con el concurso en el último cuarto de Clark, que aportó entonces 11 de sus 18 puntos ni con la pericia de Granger y De la Fuente. El Estudiantes tuvo dos momentos de pájara: con 60-62 Germán Gabriel perdió un balón y Gradyr anotó un triple de un parcial de 7-0, mientras que de los citados pasos de Clark salió un tanteo de 5-0, con otro tiro de tres de Gladyr. 

Debut de Louis Bullock

El partido se resolvió por pequeños detalles y siempre se movió en diferencias mínimas. Máximo fue el rendimiento en el inicio de Germán Gabriel en su juego directo con Doellman y con Granger en el banquillo reservado por haber cometido muy rápido dos personales. Su sustituto, Deane, aportó electricidad y dirección. Los locales sacaban provecho a su tiro exterior y a sus penetraciones, mientras que su déficit eran los tiros libres, las pérdidas y el rebote, tres aspectos en los que estaba mucho más acertado su rival, que se fue al descanso con 32-34 y celebrando el debut de Louis Bullock, que entró por De la Fuente y que falló sus tres tiros. 

Volvió Granger en la segunda parte y bajo su batuta y sus acciones inverosímiles        –anotó desde el suelo a dos manos después de resbalarse– y con los triples de Lofton se creció el Estudiantes (41-46), replicado por Gladyr, Doellman y Hanga. El Assignia Manresa supo estar más entero en el epílogo ante un Estudiantes que no puede permitirse licencias como las que concedió en el Nou Congost, feliz por disfrutar con el récord de victorias en el club de Jaume Ponsarnau (15).     

ASSIGNIA MANRESA 78 (20+12+25+21): Rodríguez (4), Montañez, Gladyr (19), Doellman (22) y Asselin (6) -quinteto inicial-, Achara (5), Downs (4), Oriola (2), Hernández y Hanga (16). ESTUDIANTES 75 (14+20+23+18): Granger (10), Lofton (10), Kirksay (4), Jiménez y Gabriel (16) -quinteto inicial-, Deane (7), Clark (18), Fernández , de la Fuente (5), Simmons (5) y Bullock. Árbitros: José Ramón García Ortiz, Óscar Perea y Martínez Fernández. Sin eliminados. Incidencias: partido de la trigésima segunda jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón Nou Congost ante 4.050 espectadores. 

sábado, 28 de abril de 2012

Con el espíritu de los buenos apuntes y el ritmo de los cuentos




Los buenos apuntes se rifan entre los estudiantes. Suelen ser aquellos que han captado la esencia de cuanto ha explicado el entrenador y que, en algunos casos, tienen información complementaria.  Hay quien los subraya con colores, quien los pasa en el ordenador poniendo en negrita lo que considera más importante... Los apuntes más trabajados entran a simple vista. Ésa es la filosofía de Andreu González Castro (l'Hospitalet de Llobregat, 1974) en 100 moments estel·lars del Barça (Cossetània Edicions).  

El autor es un buen narrador que prefiere la anécdota al tono enciclopédico y los 100 capítulos tienen vida propia, funcionan como cuentos muy visuales y con ritmo, aunque en momentos puntuales contengan pequeñas opiniones personales con mejor o peor suerte, dependiendo del criterio del lector, que no tiene por qué ser culé.  

No importa el orden en el que se deguste el libro porque en los capítulos que tratan sobre una misma época se repiten –o más bien se recuerdan– ciertos datos. Se recuerda que el Barça nació a partir de la ilusión de un suizo llamado Hans Gamper que llegó a Catalunya con 20 años y que quiso fundar en Barcelona un club de fútbol, deporte que había jugado en su país. No faltan detalles curiosos que explican cómo han cambiado los tiempos. Por ejemplo, el fichaje de Josep Samitier, que llegó al Barça desde el Internacional de Sants a cambio de una chaqueta, unos pantalones y un reloj con una esfera luminosa. Y se advierte que uno de los clubes más ricos y con mejor palmarés del mundo ha sabido sobreponerse a momentos de miseria deportiva, institucional y social, como los de 1908, cuando su número de socios bajó a 38 después de haber llegado a 254 en 1903, cuatro más tarde de la fundación del club. 

Tienen su hueco en 100 moments estel·lars del Barça el máximo goleador de la historia del club, el carismático Paulino Alcántara y Kubala, el culpable con sus jugadas de que fuese necesaria la construcción de un nuevo estadio, el Camp Nou. Se lamentan y critican las penurias del Barça durante el franquismo y se celebran instantes decisivos como el debut de Ramallets, la época de Helenio Herrera, el Barça de les Cinc Copes, la llegada de Cruyff, los éxitos del Dream Team...  Pero la etapa con más peso en la obra es, con diferencia, la actual, la de Pep Guardiola, Messi y la Masia. Hay también algún guiño al baloncesto, al balonmano o al hockey patines, y a algunos hechos puntuales como el 5-0 y el 2-6 en el Bernabéu, el “Urruti, t'estimo” de Valladolid, la remontada ante el Atlético en Copa con el eterno gol de Pizzi o el polémico Caso Guruceta.      

Título: 100 moments estel·lars del Barça. Autor: Andreu González Castro. Editorial: Cossetània Edicions. Páginas: 256. Valoración: 3.9 sobre 5. 

jueves, 26 de abril de 2012

Navarro explota en el festival ofensivo ante el Caja Laboral (97-89)



Vive Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) un curso muy difícil por culpa de las lesiones, pero parece estar cogiendo más tono físico y ante el Caja Laboral se marcó un partido perfecto y repleto de récords en la victoria del Barça por 97-89. La Bomba estuvo generoso en ataque con 31 puntos, su mejor anotación en Liga ACB desde marzo de 2009 en el famoso partido con cuatro prórrogas en Manresa (32), y alcanzó su tope de asistencias (10, su marca era de nueve) y la segunda mejor valoración (42 por los 43 que hizo en noviembre de 2005 ante el Breogán). Navarro (4/7 en tiros de dos y 5/7 en triples, MVP de la jornada) empató a 31 puntos con el jugador visitantes más entonado, Lampe, en clara línea ascente y brillante desde más allá de 6'75. Resultó un festival ofensivo por el excelente porcentaje de aciertos de ambos equipos y la fragilidad de las defensas, curiosamente las dos mejores de la Liga. 

“Hemos defendido muy mal en el pick & roll a Navarro”, reconoció en los pasillos de los vestuarios Pau Ribas, justo después de que su entrenador, Dusko Ivanovic, fuese todavía más tajante: “Ha sido un partido sin defensa”. Un encuentro que el Caja Laboral pudo competir hasta la última canasta de Lampe, a minuto y medio del final (91-89). Los visitantes se quedaron secos, defendieron con poca contundencia y entre Lorbek (21 puntos) y Ndong (14) resolvieron un partido agradecido para el espectador y sufrido para el entrenador. “He estado 20 minutos disfrutando y 20 maldiciendo”, concedió Xavi Pascual, satisfecho con el rendimiento de Wallace, lleno de moral y confianza en este tramo final del curso y que antes de irse al banquillo con cinco persones se marcó dos triples que contuvieron a un Caja Laboral mejorado en defensa y contundente en ataque con Nocioni y Teletovic, irreconocible hasta el último cuarto. 

Heurtel, titular 

Tampoco lo estuvo su equipo al principio, cuando caía una y otra vez en la misma trampa: no saber impedir que los locales abriesen para sus tiradores, que acertaron con tres triples en sus primeros cuatro intentos. Huertas y Navarro se repartían la dirección y los puntos ante un rival sorprendido en el que sólo funcionaban Heurtel, titular y con más minutos por la ausencia de Prigioni, y Nocioni, un retorno impagable y todavía más importante en un día que los vascos no podían contar con San Emeterio (29-17 a los 20m 35s). El Barça se gustaba por fuero y por dentro, con Lorbek y Vázquez muy cómodos. 

El encuentro cambió por completo cuando el Caja Laboral ajustó su defensa y tejió una red simbólica en la que el conjunto de Xavi Pascual no se encontró nada bien y si no cedió en el marcador fue por el concurso de Navarro, escurridizo e incansable, que llegó a forzar siete faltas personales. El problema de un Mickeal inconexo y de Teletovic, que se marchó al descanso (46-42)  con más pérdidas (3) que puntos (2). La irrupción del tirador bosnio fue tardía, pero rompió el hielo con un triple desde unos 8 metros. Un paréntesis genial entre lo que estaba siendo un tercer cuarto indescriptible de lampe, imparable para todos, y de Navarro, más de lo mismo. Otro triple de Teletovic, a 7m 34s, puso a los visitantes por primera y última vez. Navarro y Wallace sostuvieron al Barça, que dio el paso definitivo para ganar con sus dos pívots titulares, Lorbek y Ngong, que cerró el festival ofensivo con un alley-hoop a servicio de... Navarro. “Mantengo el hambre de ser cada día mejor, la motivación para preparar cada temporada. Cuando no la tenga habrá llegado el momento de parar”, cerró el protagonista de la noche.     

BARÇA 97: Huertas (17), Navarro (31), Eidson (2), Lorbek (21) y Ndong (14) -quinteto inicial-, Sada (-), Vázquez (4), Wallace (6), Ingles (-), y Mickeal (2). CAJA LABORAL 89: Heurtel (8), Oleson (8), Nocioni (15), Teletovic (11) y Lampe (31) -quinteto inicial-, Ribas (5), M.Bjelica (8) y N. Bjelica (3). Árbitros: Juan Carlos Arteaga, Benjamín Jiménez y Sánchez Montserrat. Excluyeron por 5 faltas personales a CJ Wallace, del FC Barcelona Regal. Incidencias: Partido de la 31 jornada de la Liga Endesa disputado en el Palau Blaugrana ante 4.326 espectadores.

miércoles, 25 de abril de 2012

El Madrid descuenta la final de Múnich en la tanda de penaltis ante un Bayern valiente

Ramos en el momento de fallar su penalti -Reuters. 


En un reputado torneo veraniego cambió para siempre la historia del fútbol, que dio un vuelco por la ocurrencia de Rafael Ballester, un directivo del Cádiz –por más que la fama se la haya llevado Karl Wald, un ex árbitro alemán– de que los desempates de la edición de 1962 del Trofeo Ramón de Carranza se resolviesen con una tanda de penaltis. La peor de las suertes para el perdedor y junto con los goles en el descuento o los de oro el triunfo más padecido para el vencedor. Mourinho siguió la que podía conducirle hacia su tercera final de Champions arrodillado en el césped, después de que su Madrid hubiese empatado la eliminatoria ante el Bayern (2-1). Casillas estuvo espléndido parándole dos penaltis a Kroos y Lahm, pero el problema para los locales, además de tratar de conservar el rápido 2-0 y no ser más ambiciosos, fue que sólo Xabi Alonso acertó desde los once metros. Fallaron, por este orden, Cristiano Ronaldo y Kaka -Neuer les leyó la mente- y Sergio Ramos, que la pateó tan mal que el balón salió a las nubes. No tuvo consuelo el Madrid por perder en casa su billete para opositar por su décima Champions y se congratuló el Bayern, experto en estas circunstancias, pues nunca ha perdido una tanda de penaltis -como Alemania en la historia de los Mundiales- y alcanzó su final, que jugará el 19 de mayo en su pomposo Allianz Arena ante el Chelsea.
   
No le podían pintar mejor las cosas al cuarto de hora al Madrid, cuando ya había remontado la eliminatoria con dos goles de Cristiano Ronaldo, que parecía adelantarse a Messi en su carrera sin tregua por el Balón de Oro de este año. Una mano inocente de Alaba en el área colocó en el punto de penalti a CR7, que convirtió el 27º consecutivo en su cuenta particular. No tendría la misma puntería en la tanda el portugués, puro volcán para definir ante Neuer como si fuese un cañón tras una asistencia de Özil: 2-0. 

Actitud conservadora

Con su botín más pronto de lo previsto, Mourinho ordenó retrasar a sus jugadores para conservar el resultado y buscar el tercero en algún contraataque, buscando el error ajeno. Pero el Bayern no es un equipo que se reserve, sino que destaca por su valentía y frialdad. No dudaron los visitantes en salir en tromba, sin complejos ni miedos, y Robben acabó dentro de la portería tras rematar fatal con la izquierda, un servicio del hiperactivo Alaba, el primer jugador del club bávaro que alcanza los 50 partidos con poco más de 19 años. 

El conjunto de Heynckes insistió desde lejos, con Luiz Gustavo y Mario Gómez, un delantero a granel: exquisito al primer toque, a cámara lenta cuando pretende alargar las jugadas, como demostró en el 85, cuando en vez de tirar de primeras, quiso controlar y acomodársela. Se resbaló y tiró flojo. Tampoco pudo mantener el equilibrio Gómez cuando fue  emparedado por Pepe y Ramos: penalti. Robben, muy motivado ante el club que le vendió para cuadrar el presupuesto y porque no lo veía necesario tras la llegada de Cristiano, no falló desde los once metros por más que Casillas tocase el balón. La serie estaba igualada.

La prórroga, inevitable

Pudo marcar Benzema con un tiro con rosca que pasó cerca de la escuadra. Le faltó muy poco al francés, como a Robben, que probó de nuevo a Casillas con una falta muy ajustada al límite del descanso. El lanzamiento fue igual de bueno que la respuesta del portero, con menos trabajo en una segunda parte más comedida por parte de unos y otros, con Ribéry poco activo y sustituido por Müller y por Cristiano con la mira muy desviada. La prórroga era inevitable y resultó intrascendente. Poco más las protestas de Granero por un penalti de Neuer que no fue, un fuera de juego claro de Higuaín, que entró en la segunda parte de la prórroga por Benzema tras un jugadón contra todos de Marcelo. Ninguna ocasión claro y mientras el Bernabéu se preparaba para la tanda de penaltis coreando a su portero –“¡Iker! ¡Iker!”– dos amigos como Ribéry y Benzema sonreían y se guiñaban el ojo desde el banquillo. 

Un día después del fallo de Messi ante el Chelsea erró Cristiano, esta vez en la tanda. Lanzó el balón también a la derecha del portero como en la final de la Champions de 2008 ante el Chelsea -entonces también se topó con el portero, entonces Cech- y no encontró consuelo cuando vio cómo Kaka y Sergio Ramos, más nervioso si cabe después de que Neuer se le acercara para ponerse nervioso, fallaran sus lanzamientos. No se entiende que Higuaín no figurase entre uno de los cinco primeros lanzadores. El Madrid descontó la final de Múnich ante un Bayern valiente que se ganó un hueco en su final. Desde 1984, con la Roma de protagonista, ningún anfitrión del torneo había alcanzado el último partido. 

martes, 24 de abril de 2012

Al Barça le conmueve la suerte de Messi




Entendiendo que iba a ser el momento clave del partido y de la eliminatoria, Ivanovic removió el punto de penalti con los tacos. El central del Chelsea, que se ganó la amarilla, no pretendía otra cosa que alargar el lanzamiento y el sufrimiento del lanzador, de un Messi que quiso tirarlo tan arriba que se encontró con el travesaño. Se quedó sin respuesta el argentino, que ya había fallado otros dos penaltis durante el curso, y al Barça le conmovió ver con esa cara a su estrella. Messi es como un niño grande al que el equipo acoge con un instinto paternal. Resultó una decepción familiar en una noche en la que todos acabaron encogidos 78 horas después de despedirse de la Liga en el Bernabéu. El día después de la jornada de Sant Jordi el Camp Nou leyó una novela con un nudo previsible –un Chelsea con espíritu de fontanero que se protegía atrás– y un final cruel para el actual campeón de la Champions, que de ponerse con 2-0 a favor tras la expulsión de Terry pasó a ver cómo su rival le empataba a dos marcando en el descuento de la primera y de la segunda parte. También en tiempo extra había sucedido en Stamford Bridge el gol de Drogba. Los azulgrana acabaron despidiéndose de la final de Múnich desconsolados, incapaces de contar cuántas veces habían tirado en la eliminatoria (47), pero orgullosos de no perder la esencia de su juego.

Quiso jugar siempre el Barça, que llevaba la batuta, aunque también padecía ante el único jugador con permiso del Chelsea para estar fuera de su área, Drogba. Así empezó un  partido que funcionó como una balanza: los inconvenientes y las buenas noticias se compensaban entre unos y otros. Si Cahill, omnipresente en la ida en Londres, tuvo que retirarse al banquillo por problemas físicos, Piqué se vio obligado a acudir al hospital tras un golpazo con Valdés y fue sustituido por Alves. 


La torpeza de Terry


Los azulgrana cantaron el gol de Busquets a centro desde la izquierda de Cuenca. Un tanto que empataba la serie y que puso muy nervioso a Terry. Tanto que el capitán del Chelsea se comportó como un crío enfadado y se autoexpulsaría dándole un rodillazo a la altura de las lumbares a Alexis. El chileno, ejemplar, fue quien inició la jugada que selló Iniesta con un toque delicioso: 2-0 en el 42. El Barça estaba en Múnich.

Fue un viaje tan virtual como imposible para los azulgrana, sorprendidos en una contra bien buscada por Lampard de la que Ramires sacó petróleo con una vaselina ante Valdés, en el primer minuto de descuento y los locales se fueron al descanso obligados a marcar otro gol ante un rival que le iba a esperar en su área con uñas, garras y dientes. Ante un Chelsea que protestó en grupo por el penalti señalado a Drogba por desplazar a Cesc. Era la jugada más directa, la única, más allá de un tiro lejano, que no requería de combinaciones de billar entre tantos defensas. Pero a Messi le faltó la puntería que suele tener en sus jugadas de cine, falló y tanto a él como a su equipo les costó asumir esa tragedia, mientras el Chelsea, cómodo, todavía pudo marcar por medio del propio Drogba, que lo intentó desde el medio campo, cuando ya ejercía de lateral derecho. Todo un ejemplo de competitividad a sus 34 años. 

El final fue extremadamente cruel para el Barça: Busquets remató alto en el área pequeña, a Alexis le anularon un gol por fuera de juego y Messi repitió palo, esta vez en un tiro lejano. No había manera de lograr el tanto de la clasificación y sería Fernando Torres, de nuevo en el descuento y al contraataque, recortó a Valdés para marcar el empate a dos que sentenciaba la eliminatoria. El tercer gol de un Chelsea que contabilizó cuatro ocasiones reales en toda la semifinal ante un Barça conmovido por la suerte de Messi, que continúa sin poder marcarle ni un gol al conjunto inglés. Un rival al que Guardiola nunca ha conseguido ganar como entrenador. Aunque el legado del técnico y del equipo va mucho más allá de esta decepción y de sus éxitos. Su éxito fue la actitud del Camp Nou aplaudiéndoles como si hubiesen ganado. Cambiar la dinámica de un estadio también es memorable, por más que no haya un trofeo de por medio.  

El Ros recupera su corona en la Liga ante el Perfumerías Avenida (68-83)


La plantilla del Ros celebra la Liga - Ros Casares.

Estaba tan superada por la emoción que es posible que se plantease darle un buen abrazo a Kiko Martín, director de comunicación de la FEB, mientras le entrevistaba para Teledeporte. Shay Murphy trataba de explicar con palabras qué era para ella lograr la Liga semanas después de ganar la Euroliga: “Estoy muy contenta porque para mí ha sido un año duro, pero para mí es un sueño ganar dos títulos, lo voy a disfrutar porque no sé cuando ganaré otro título”. Un discurso honrado y humilde de la que había sido MVP de la Liga el curso pasado y que nada más llegar al aeropuerto de Valencia para presentarse como nueva jugadora del Ros fue directo: “Es la oportunidad más grande de mi carrera”. Murphy ya sabía que iba a un proyecto ilusionante, que acabó siendo el más grande hecho nunca en Europa con una inversión de entre 5'5 y 7 millones de euros según las fuentes. Ella es una de las campeones de un Ros que se proclamó campeón del torneo sin ganar perdido ni un encuentro en el Pabellón de Würzburg de Salamanca ante su rival en los últimos años, el Perfumerías Avenida (68-83), que defendía el título y que acabó aplaudido y jaleado por su público como si hubiese ganado. Una postal que no tiene precio.    

“En mi equipo hay muchas estrellas pero yo sólo quiero ayudar al equipo en defensa, en rebote, en ataque, en lo que sea”, continuó Murphy: “¡Dios mío, soy campeona!”. Una de sus canastas, al contraataques, acabó por hacer despegar un Ros Casares que jugó a placer desde el inicio del segundo cuarto con Maya Moore, Lyttle y Palau y a pesar de la incombustible De Souza, que se responsabilizó de su equipo, sobre todo en la primera parte (32-44), cuando lanzó 12 de los 37 tiros de campo del Perfumerías Avenida y anotó 19 de sus . El equipo de Lucas Mondelo ha sido el que ha evitado que el Ros completase el triplete negándole en la Copa de la Reina de Arganda del Rey y que era el actual campeón, entre otros, de Liga y Euroliga. Ese punto negro hace que el curso del equipo entrenado por Roberto Íñiguez no haya pasado de un notable, tirando a notable alto.  

Aparece Bonner

El Perfumerías Avenida se sostuvo mientras Xargay circuló bien la pelota, por más que no tuviese puntería, y De Souza anotaba a placer, mientras Silvia Domínguez le estaba haciendo un traje a Antoja. Pero de repente las locales se colapsaron, empezaron a perder pelotas infantiles, a fallar canastas sencillas y el Ros comenzó a distanciarse sin descanso. Tanto que tras otra canasta de Murphy distanció a su equipo por 20 (40-60 a los 24m 33s). Pero el Perfumerías Avenida, animado por una jugadora impecable como Bonner y la electricidad de Antoja y de Isa Sánchez redujo la distancia, pero se topó con la réplica de Yacoubou o de Wauters. A menos de seis minutos la distancia volvió a crecer hasta alcanzar los 22 tantos. Poco después Mondelo cambió a su capitana para que recibiese una buena ovación y dar carrete a Jael Freixanet. Todo estaba ya más que decidido. El Ros logró el segundo de los tres títulos que pretendía ante el equipo que le apartó de la Liga y de la Euroliga.     

domingo, 22 de abril de 2012

Ndong derrite a un Unicaja minúsculo (57-89)


Ndong machaca ante Freeland - ACPH Photo / Mariano Pozo. 

El compromiso es como la amistad y el amor: son cuestión del gesto a gesto y del día a día. Y no hay duda de que Boniface Ndong (Mbour, Senegal, 1977) es un jugador comprometido. No le importó llegar a Málaga tras haber pasado problemas durante la semana por unos dolores en la rodilla que le habían impedido entrenarse con normalidad. Una vez en la pista el pívot cuajó una actuación extraordinaria ante Unicaja con 21 puntos y 12 rebotes para un total de 31 de valoración, una cifra que le convierte, por tercera vez en su carrera, en el MVP de la jornada -Germán Gabriel obtuvo la misma puntuación, pero su Estudiantes perdió-. Ndong derritió a su ex equipo ya en el primer cuarto tras completas tres contraataques y contabilizar once puntos, justo la diferencia entre ambos entonces (16-27). Unicaja se aleja más aleja más de las plazas que dan acceso a luchar por el título mientras que los azulgrana, con su triunfo por 57-89, siguen con dos triunfos de margen sobre el Madrid a falta de cuatro jornadas por disputarse de fase regular. 

“Si podemos ganar por 40, tenemos que hacerlo”, explicaba Ndong ante las cámaras de Teledeporte. Una frase que resume su carácter y el del resto del equipo, tan ambicioso que Eidson se ganó una técnica por protestar un gorro que le había hecho Lima cuando los visitantes ya ganaban por 25 puntos. No se relajó nunca el Barça, que fue un equipo coral con Sada como base inconmensurable en defensa y en ataque, con Navarro como agitador puntual o que celebró el regreso de Mickeal tras su lesión. Y fue Lorbek, otro ex de Unicaja, quien marcó la pauta con los cinco primeros de su equipo. Ahí ya claudicó el conjunto de Luis Casimiro, que como recordó Jorge Garbajosa en el descanso, entrena mucho mejor de lo que juega. Freeland, junto a Devries, uno de los pocos que se salvó del suspenso general fue muy gráfico: “Necesitamos hombres que quieran dar lo máximo siempre, tenemos que encontrarlos”. 

La melancolía local

Juega con melancolía Unicaja y de no ser por su brillante inicio estaría peleando por no bajar a la LEB Oro, pues sólo suma dos triunfos en la segunda vuelta. Sus únicos triunfos en este 2012, en el que se despidió del Top 16 de la Euroliga con plena de derrotas y cayó en la Copa de la Rey a la primera ante el Banca Cívica. De seguir así, de continuar por debajo de la décima plaza –es undécimo– Unicaja perdería incluso la licencia de la Euroliga. Competición a la que aspirará el Barça en la Final Four en Estambul a mediados de mayo. “Vamos a ver si somos capaces de mantener esta línea”, valoró Xavi Pascual, satisfecho con el rendimiento del grupo, del tramo final de Wallace, entonado desde más allá de 6'75 (3/5) o de Vázquez. Aunque ninguno estuvo como Ndong, capaz de machacar el aro tres veces, y de convertir la pintura en su casa ante un Unicaja despedido con una sonora pitada. Por su pobre trayectoria y por el partido, en el que como reconoció el entrenador les faltó “competir, deseo e intensidad. No tenemos disculpas”.     

UNICAJA 57 (16+11+14+16): Rowland (3), Devries (10), Darden (9), Zoric (4) y Freeland (18) –quinteto inicial–, Lima, Rodríguez (5), Abrines, Valters (5), Sinanovic (1) y Peric (2). BARÇA 89 (27+21+20+21):Huertas (4), Navarro (12), Eidson (4), Lorbek (12) y Ndong (21) –quinteto inicial–, Sada (6), Vázquez (12), Wallace (9), Ingles (5), Rabaseda (-) i Mickeal (4). Árbitros: Martín Bertrán y Pérez Pérez Rial.

Nadal rompe a Djokovic para lograr su octavo título consecutivo en Montecarlo


Nadal celebra un punto en la final - AP.

Entiende Rafa Nadal que el tenis es un camino repleto de retos, los que marcan los rivales y sobre todo los que se pone uno mismo. Y en Montecarlo tenía un reto doble que acabó superando con solidez y madurez ante un Novak Djokovic que le había ganado las últimas siete finales que habían protagonizado. Hace tres meses Nadal rozó el triunfo en el Abierto de Australia en un partido interminable, alargado a casi seis horas, y esta vez venció por la vía rápida, en tan sólo 78 minutos y por 6-3 y 6-1, en Montecarlo, donde se coronó campeón por octava vez consecutiva. Con este triunfo el tenista mallorquín es ya quien atesora más Másters 1.000 -20, uno más que Roger Federer- y supera la marca de siete triunfos consecutivos en grandes torneos de Richard Sears, que en su día levantó siete US Open seguidos. Nadal suma 47 títulos y el 33 en tierra batida, su tapiz predilecto.

Mientras escuchaba el himno de su país después del partido Nadal se puso a temblar. Estaba emocionado por el ritual, pero también por haber roto un par de rachas, pues no había ganado un torneo a nivel individual desde que en junio lograse en París su sexto Roland Garros y no vencía a Djokovic desde diciembre de 2010, cunado lo consiguió en el Másters, en Londres. Desde entonces el serbio le había había ganado en siete finales, por orden: Indian Wells, Miami, Madrid, Roma, Wimbledon, US Open y Abierto de Australia. Nadal puso punto y final a esa errática trayectoria con un triunfo sin discusión en el que atacó a la derecha a Djokovic, tan menor que sólo aprovechó el 40% de sus primeros saques y que sólo disfrutó en el primer juego, que se llevó en blanco. A partir de ese momento Nadal rompió su servicio al número uno hasta cinco veces –en ocho oportunidades– y logró volver a repetir en Montcarlo, donde sólo ha perdido un partido, ante Guillermo Coria en 2003, y que acumula 42 victorias consecutivas. En la última, tras dos semanas sin entrenarse por una tendinitis en la rodilla izquierda, recuperó su brío ante el rival que le había batido sin descanso: “Da mucha confianza volver a ganar un gran torneo como éste, que es quizás mi favorito”. 

Muy seguro con su servicio, Nadal tuvo “muchos puntos gratis”, se permitió subir diversas veces a la red y descompuso a un Djokovic desconocido que ha pasado una semana muy complicada por el fallecimiento de su abuelo: “Djokovic tampoco puede estar siempre impecable. Yo también he estado así otras veces contra él. No sé si lo de su abuelo le ha afectado, pero también es cierto que le pasó a comienzos de la semana, y ha llegado a la final”. Nadal estará este lunes en Barcelona en actos de promoción del Conde de Godó, que intentará ganar por séptima vez en su carrera. 

Vettel vuelve a ganar en la revolución de Lotus en Bahréin


Vettel besa el trofeo como vencedor en Bahréin. 

El Mundial de Fórmula 1 se está convirtiendo en lo más parecido a aquel huevo de chocolate que una vez mordido descubre una cápsula con sorpresa dentro, un juguete para montar que va acompañado con sus instrucciones para hacerlo. Este curso el Gran Circo tiene esa magia, pues cada calificación y cada prueba ha dado un ganador diferente. Sebastian Vettel resultó el cuarto vencedor en otras tantas carreras disputadas en Bahréin, escenario de la revolución de Lotus, que completó el podio con Kimi Raikkonen y Romain Grosjean, segundo y tercero, respectivamente.  

Vettel ganó como acostumbraba a hacerlo el año pasado, de principio a fin, desde su primera pole de la temporada –tras un golpe de tuercas de Red Bull, pues en China no había pasado a la Q3– y es el cuatro líder que ha tenido el Mundial. Baby Shumi se escapó en la primera vuelta, cuando ya le sacaba más de dos segundos a su inmediato perseguidor, Lewis Hamilton, a quien su equipo arruinó la carrera en la primera parada pifiándola en el cambio de la rueda trasera izquierda y que acabó octavo. “Es una carrera muy larga, tranquilo”, le dijeron por radio al británico, que criticó una acción de Rosberg, actor de reparto en el circuito de Sakhir con su quinta posición después de darle a Mercedes su primera victoria en 57 años en China. Mientras que su compañero, Michael Schumacher, cerró los puntos después de salir 22º. Una remontada fantástica del heptacampeón mundial, beneficiado por el otro momento negro de McLaren en Bahréin, el de Jenson Button, que pinchó a falta de tres vueltas, acabó 18º y ve cómo Fernando Alonso, séptimo, le iguala en la cuarta posición del campeonato. Ambos están a diez puntos del líder, Vettel. 

“Demasiado tesoro” para Ferrari

Una desventaja que “es demasiado tesoro para lo que nos merecemos”. No tuvo reparos en reconocerlo Alonso, que espera que el F2012 mejore en Montmeló, la próxima cita de un Mundial en que Felipe Massa ya es uno de los pilotos que tiene puntos, dos en concreto. En un escenario en el que ha vencido dos veces el brasileño acabó noveno en una actuación meritoria después de subir cinco posiciones en la salida y seis tras completar la primera vuelta. Una remontada semejante a la de su compañero en Ferrari, Raikkonen, que en el inicio se puso séptimo después de partir 11º que alcanzó la tercera posición superando con holgura a Mark Webber –cuarto– y el segundo lugar final tras superar, en el ecuador de la prueba y en la recta, a su compañero en Lotus Grosjean. 

A partir de entonces Raikkonen fue único rival para Vettel, al que tuvo relativamente cerca en una ocasión, pero el actual campeón del mundo se defendió a la perfección pese a que su rival exprimió al máximo el DRS en una carrera en la que Pedro Martínez de la Rosa fue 21º y el Force India de Di Resta, sorprendente sexto. En una cita que supuso otra nueva revolución, la de Lotus, sólido en la tracción, la principal exigencia del circuito de Sakhir, y la vuelta a lo más alto de Vettel, que no ocupaba el primer cajón del podio desde la última carrera de su triunfal 2011. Falto de combustible, el alemán aparcó su Red Bull donde pudo y corrió uno metros para celebrar su 22º triunfo. Una imagen que contrastaba con la tranquilidad de Raikkonen, que se bajó de su Lotus tan relajado como si acabase de echarse una siesta.   

miércoles, 18 de abril de 2012

Drogba penaliza a un Barça peleado con la puntería (1-0)

Drogba celebra el único gol del partido - AP.

No conserva el físico ni la resistencia de cuando se peleaba con Eto'o por ser el mejor jugador africano, pero Didier Drogba (Abiyán, Costa de Marfil, 1978) continúa siendo un comodín imprescindible del Chelsea después de su mala experiencia con Villas-Boas. Ahora con Di Matteo vuelve a ser un puntal y después de haberse caído varias veces al suelo en acciones fortuitas con rivales derrapó en la hierba para festejar, en el descuento de la primera parte, un tanto que define la filosofía de su equipo: pérdida de Messi, asistencia larga de Lampard, control con el pecho de Ramires, que cede para Drogba y éste define sin contemplaciones. Resultó la única oportunidad de los locales en toda la primera parte   –y en todo el partido– ante un Barça peleado con la puntería siempre, tanto como para contabilizar dos palos, uno en el descuento de Pedro. El Chelsea, como se preveía, consiguió mucho con muy poco y afrontará la vuelta de semifinales en el Camp Nou con un 1-0 a su favor. Le bastó a los ingleses con dicho contraataque y con defenderse con todos menos con Drogba en un Stamford Bridge pletórico.

Le faltaba mala leche para definir a los azulgrana, como si quisiesen que el balón entrase en la portería en cámara lenta, como en la resolución de Cesc, que levantó muy suave ante Cech, tanto que a Cole le sobró tiempo para girarse sobre sí mismo y despejar bajo los palos. A la madera había ido un tiro de Alexis, concreto para hacerse con un pase del propio Cesc, pero demasiado retórico para tirar. Fallaban los visitantes, agobiados por el entusiasta Cahill, sustituto del lesionado David Luiz, y que estaba en todas: para recibir en la espalda el lanzamiento de Messi, para fallar un remate acrobático tras un córner y para empujar a Iniesta en el área después de una jugada repleta de recortes del que fue protagonista del último partido entre ambos equipos.

Ante un autobús azul el Barça continuó intentándolo con tiros lejanos y faltas lanzadas con ninguna puntería, aunque a Thiago le faltó media bota para empalmar un cabezazo hacia atrás de Puyol y que salvó Cech con una réplica fabulosa. No llegaba el portero checo al tiro de Pedro, que se encontró con el palo en el descuento y Busquets envió el rechace a las nubes. Esas fueron las dos últimas oportunidades de unos azulgrana peleados con la puntería ante un rival al que le salió el encuentro que quería y seguramente con el goleador que pretendía, Drogba, algo exagerado al menor contacto. Se le resiste el Chelsea a Guardiola, que no le ha ganado nunca, y a Messi, que en siete partidos todavía no ha podido marcarle.  

martes, 17 de abril de 2012

Ribéry deslumbra en un Bayern que doblega a última hora al Madrid (2-1)

Mario Gómez, en la acción del gol de la victoria local - Reuters.
Instalada en su mejor momento de la historia, la selección española ve muy cerca sus éxitos, la Eurocopa y el Mundial, y muy lejos su última gran decepción, la eliminación en octavos ante Francia en el campeonato del mundo de Alemania. A finales de junio se cumplirán seis años de aquella noche de destellos de Frank Ribéry, que abrió la lata para su selección controlando en carrera un pase de Vieria, esprintando ante Casillas y batiéndole con sangre fría y sin mirar. Un año después Ribéry dejaría el Olympique de Marsella para irse al Bayern de Múnich, del que no se ha movido ni ante un ofertón del Madrid en verano de 2009, que según L'Equipe fue de 80 millones de euros. Apodado Scarface (cara cortada) por su cicatriz en la cara –tuvo un accidente con el coche cuando tenía dos años y salió disparado hacia el parabrisas–, Ribéry era blanco habitual de sus compañeros de pupitre. Una situación incómoda que reforzó su carácter y su amor propio, como ha demostrado en Múnich, donde ha vivido altos y bajos y fue uno de los despreciados por Van Gaal. Ahora, con Heynckes en el banquillo, vive un momento muy dulce y en una cita de postín, en la ida de las semifinales de la Champions y ante el Madrid fue el mejor con diferencia. Ribéry, además, dejó su sello abriendo el marcador tras un córner en el que Mourinho pidió fuera juego de Luiz Gustavo. El centrocampista brasileño tapó la visión a Casillas, al que también estorbaron Pepe y Ramos. El portero ni se movió. Los visitantes empatarían tras un gol regalado por Cristiano a Özil, que sólo tuvo que empujarla, y en el minuto 89 recibirían el gol de Mario Gómez, que remató tirándose al suelo un buen centro de Lahm después de dejar sentado a Coentrao (2-1). El Allianz Arena de Múnich explotó: tiene motivos para ver a su equipo en su final. 


Perdió el Madrid un partido en el que recibió el primer gol cuando más dominaba. Le  costó reaccionar y recuperar el ánimo en un encuentro gris de Cristiano Ronaldo, fundamental para convertir un tiro de Benzema en una asistencia perfecta para Özil, que no falló solo ante Neuer. El empate, curiosamente, hizo recular al Madrid -Mourinho incluso cambió a Özil por Marcelo- y animó al Bayern, que acumuló algunas ocasiones y que encontró su premio con el gol de Mario Gómez, que se hizo camino entre Arbeloa y Ramos. Otro gol en los últimos minutos para el grupo de Mourinho, que no había perdido todavía en esta edición de la Champions y que acumulaba 21 partidos consecutivos fuera de casa sin caer derrotado, desde que lo hiciese en septiembre en Levante. “El resultado no es pésimo. No nos obliga a una remontada histórica ni a lograr números locos. Sólo debemos ganar con un marcador normal”, concedió Mourinho. Se olvidó decir que  deberán controlar más las bandas de su rival. El Bayern tiene en nómina al propio Ribéry y al ex madridista Robben, que retrataron a Arbeloa y Coentrao, respectivamente, en una noche que empezó mal, pues al Madrid le robaron seis pares de botas -tres de Crsitiano- y tres camisetas en el vestuario. 

domingo, 15 de abril de 2012

Navarro y Wallace contienen a un Lagun Aro seco (77-61)




Juega el Barça con más intensidad y mayor continuidad en un tramo final de temporada en el que el plantel tiene más confianza y seguridad. Marcelinho Huertas, por ejemplo, es otro desde hace semanas y ya recuerda al que hizo disfrutar en Badalona, Bilbao o Vitoria. El brasileño es un torpedo como demostró en el primer cuarto metiendo sin fallo diez puntos, exacto registro que el que acumuló Fran Vázquez, otro que va en línea ascendente, al descanso (43-30) ante un Lagun Aro seco que echó de menos a Sergi Vidal. El ex capitán del Baskonia estuvo desconocido (2/10 en tiros y menos tres de valoración) en un partido que supo resolver Juan Carlos Navarro con sus puntos (17) y asistencias (5), pero también con su defensa a Baron (0/5 en triples). Wallace también estuvo inconmensurable que entre otras cosas recuperó cuatro pelotas, sólo tres menos que el conjunto de Sito Alonso, perdedor por 67-61. Los azulgrana, a la espera del Madrid-Lucentum Alicante, son líderes con tres triunfos de margen sobre el conjunto blanco. 

El Barça ha ganado en unidad y grupo y no depende de sus individualidades. No le supuso mayor problema que Lorbek no tuviese el día y que sólo anotó una canasta en juego en los últimos segundos. Porque ahí estaban Ndong y sobre todo Wallace. O Perovic, un incordio defendiendo a Andy Panko, máximo anotador de la Liga y que en la primera parte sólo pudo lanzar tres veces, aunque las metiera. El tirador estadounidense no estuvo acertado con los triples (0/3), una de las jugadas predilectas de un Lagun Aro (5/23) que apenas pudo reconocerse en Barcelona y que tardó tres minutos y medio en anotar su primera canasta, obra de Javi Salgado, quien acercó a su equipo (18-16 a los 8m 13s), pero no pudo impedir que los azulgrana se fuesen escapando en el marcador por la pericia de Eidson o los mates de Vázquez, dueño de la pintura junto a Betts por los visitantes en una jornada en la que debutó Korolev, que firmó en verano y que no había podido jugar ningún partido oficial.  El ex jugador del CB Granada ha visto la luz del túnel después de operarse en septiembre de una lesión osteocondral en la rodilla derecha. 

Vidal, incómodo

En un curso en el que podría ser nombrado tranquilamente MVP, Vidal cuadró su peor actuación del año. Tan incómodo estuvo en la pista que acabó la primera parte con menos ocho de valoración. Se animó en el tercer cuarto con dos triples casi consecutivos que, eso sí, fueron replicados por el incombustible Navarro, descontento porque los árbitros no le concedieron una acción continuada clara y que metió canastas desde todas las posiciones. Mientras Wallace continuaba completando una actuación muy completa tanto en defensa como en ataque. 

Navarro, además, contuvo a Baron en un Lagun Aro destemplado e irregular y en el que Alonso exigía intensidad: “Tenéis que jugar como si fuese la última acción de vuestra vida, con el máximo  esfuerzo”. La respuesta del equipo fue un campo atrás de Raulzinho Neto, una delicia de base que decide tan rápido como corre. Los visitantes no lograron rebajar los diez puntos de desventaja en el epílogo pese a algunos despistes de los azulgrana –tres pérdidas consecutivas– y hubo tiempo para que Xavi Pascual hiciese debutar a Joan Creus, hijo de Chichi Creus, director deportivo del club.

BARÇA 77 (23+20+12+22): Marcelinho Huertas (14), Navarro (17), Eidson (7), Lorbek (4) y Ndong (4) -cinc inicial-, Víctor Sada (4), Rabaseda (-), Wallace (7), Joe Ingles (6), Fran Vázquez (12), Perovic (2) y Joan Creus (-). LAGUN ARO GBC 61 (16+14+14+17): Sergi Vidal (6), Javi Salgado (10), Jimmy Baron (4), Betts (11) y Andy Panko (16) -quinteto inicial-, Neto (12), Lasa (-), David Doblas (-), Korolev (-), Ogide (-) y Peter Lorant (2). Pabellón: Palau Blaugrana. 5136 espectadores. Árbitros: Juan Luis Redondo, Óscar Peréa y Carlos Cortés.

Rosberg vuelve a llevar a lo más alto a Mercedes en China casi medio siglo después




El límite de las bromas lo acaba marcando quien la hace y sobre todo la paciencia de quien la recibe. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) todavía se ríe de la que le gastaron a finales de 2010 cuando alguien le cogió el pasaporte y pegó la foto de la cantante Britney Spears. La recepcionista del hotel de Dubai donde se iba a alojar puso cara de póquer y el piloto germano se lo tomó con tanto humor que no dudó en hacer pública la anécdota en Twitter y colgó la foto correspondiente. Desde entonces Rosberg es apodado como Britney y desde ahora ya tiene en su palmarés un triunfo en un gran premio, el logrado en el circuito de Shanghái, en China, donde volvió a llegar a lo más alto a Mercedes, que no ganaba una prueba desde 1955, cuando lo hizo Stirling Moss en el GP de Bretaña, en Aintree. Casi medio siglo después Rosberg copó la primera plaza por haber escogido la mejor estrategia –dos paradas– y por la torpeza de McLaren en la última parada de Jenson Button, donde el británico perdió la carrera y se tuvo que conformar la segunda plaza. Tercero fue su compañero Lewis Hamilton, el nuevo líder del Mundial con dos puntos de margen con respecto a Button y ocho con Fernando Alonso, noveno, y torturado por el F2012, pero que acumula más puntos que los Red Bull. En la última vuelta Mark Webber le birló la cuarta plaza a Sebastian Vettel, muy enfadado durante el fin de semana. 

El Mundial ha ganado en emoción y en tres carreras ha habido tres ganadores y tres líderes diferentes. McLaren es ya la escudería de referencia y el RB8, privado de los difusores soplados, no tiene nada que ver con los modelos anteriores, para suerte del espectador y de la propia competición. Un campeonato en el que Ferrari sigue sufriendo como demostró el 13º puesto de Felipe Massa, que todavía no ha puntuado, y la crítica de Alonso, abatido por ver cómo le falta velocidad punta y tracción, justo las dos exigencias principales del próximo circuito, el de Bahréin: “es el peor para nosotros”. 

El abandono de Schumacher

En el trazado de Sakhir, en pleno desierto, Mercedes tendrá una buena ocasión para demostrar si está en condiciones de pelear con los mejores después de dar con la tecla necesaria en China para desgastar menos los neumáticos, que era su gran déficit. “Los ingenieros han trabajado mucho”, valoró el protagonista de la carrera, felicitado por su compañero Michael Schumacher, simpático ante las cámaras después de la victoria de su compatriota a pesar de haber tenido que abandonar casi al principio porque un mecánico no acertó en colocarle bien la rueda izquierda: “estas cosas pasan”. 

Rosberg ha necesitado 111 pruebas para vencer una prueba, tres menos de las que disputó su padre, Keke, campeón del Mundial de 1982 tras su primera y ¡única! carrera en dicho curso. Keke ha sido el mentor de su retoño, campeón de GP2 en 2005 y que debutó en Bahréin el 12 de marzo de 2006 con Williams y un séptimo puesto. Al primer cajón del podio se subió Nico Rosberg en el circuito de Shanghái partiendo desde la pole: es el quinto ganador que lo consigue en las nueves ediciones disputadas y en las que ha habido ocho vencedores diferentes. Entre ellos Kimi Raikkonen, que tuvo problemas con su Lotus en la recta final y en las últimos diez giros pasó de ser cuarto 14º después de haber sido uno de los pilotos más agresivos y activos en una de las carreras más entretenidas de los últimos tiempos. Mientras, Vettel ya lleva cinco grandes premios sin ganar, desde India a finales de octubre. 

Esta vez Baby Schumi no había llegado a la Q3 –algo que no sucedía desde Brasil en 2009– y remontó saliendo undécimo. Como Rosberg también hizo dos paradas. La estrategia adecuada que coronó a Nico, que guarda con un cierto parecido con Leonardo DiCaprio y que habla cuatro idiomas (alemán, francés, italiano e inglés) y está estudiando español. Inquietud que le ha transmitido su madre, Sina, que es intérprete y tan contenta por la victoria de su hijo como el jefe de Mercedes, Ross Brawn, o Norbert Haug, vicepresidente de la escudería, que en el podio señaló el logo de la marca del mono de los tres primeros pilotos, que pilotaron con motor Mercedes.

Messi alarga la Liga desencallando al Barça en su visita al Levante (1-2)




Parece que no hay muros ni físicos ni simbólicos para Leo Messi, que sonríe como un niño y juega como una leyenda. No se entienden los éxitos del Barça de Guardiola sin las botas del argentino, que desde que le entrena Pep ha marcado 200 goles en 211 partidos. Los dos últimos alargan la emoción de la Liga, pues desencallaron al Barça en su difícil visita a un Levante plantado atrás y muy ordenado (1-2) y hacen que los azulgrana continúen a cuatro puntos del Madrid, vencedor también con apuros en el Bernabéu, ante el Sporting (3-1). En la capital Ronaldo volvió a rescatar a su equipo como hizo Messi en el Ciutat de València. Ambos compiten por ser el pichichi del torneo y llegarán al Camp Nou empatados a 41.

Pudo perder la Liga por anticipado el Barça de no ser por un imperial Mascherano, que rebañó la pelota a Koné en el suelo cuando éste se iba solo ante Valdés. Era la enésima contra del Levante, que vivía por y para defenderse con nueve jugadores y atento para facilitar centros largos para aprovechar la velocidad de Koné. Y en la jugada siguiente surgió Cuenca, punzante y clave tras sustituir a Xavi tras el descanso, centró para Messi, que recortó a Xavi Torres, combinó con Alexis y el chileno se la devolvió para que el argentino se regalase un tiro imparable para Munúa, apenas exigido hasta entonces. Y seis minutos después, los mismos protagonistas, jugada por la derecha de Cuenca, que es empujado con los dos brazos por Botelho y el asistente le dice al árbitro, Texeira Vitienes, que es penalty. El argentino engaña al portero y tira a romper. Es el quinto gol desde los once metros en los últimos cinco partidos de su equipo. La Pulga, además, iguala a Ronaldo y a Mariano Martín marcando en 10 jornadas de Liga consecutivas. 
   
Enloqueció Guardiola y Messi se subió a la espalda de Puyol, que este viernes cumplió 34 años y recibió su regalo deportivo horas después. El defensa, incansable, recriminó a Thiago su candidez por liarse y dejarse recuperar un balón a Koné, que habilitó a Barkero. El ex jugador de la Real Sociedad se la quiso devolver en el área pequeño, pero apareció Puyol para evitarlo. Quien no pudo evitar poner los brazos fue Busquets. Un acto reflejo y penalty claro que se había encargado de marcar el propio Barkero. El 1-0 descompuso a un Barça poco concreto, que requería de muchos pases, casi de combinaciones de billar para concretar las jugadas. Todo cambió con la entrada de Cuenca y, claro, con la magia de Messi, al que le sobran obran y momentos irrepetibles, pero al que no le van los discursos. 

LEVANTE 1: Munúa; Pedro López, Cabral, Ballesteros, Juanfran; Iborra (Rubén Suárez, m. 88), Xavi Torres; Valdo, Barkero (Juanlu, m. 88), Botelho (Ghezzal, m. 80); y Koné. No utilizados: Navas; Navarro, Farinós y Óscar Serrano. BARÇA 2: Valdés; Puyol, Mascherano, Adriano; Busquets, Xavi (Cuenca, m. 47), Cesc, Thiago, Alexis (Alves, m. 75), Messi y Pedro (Iniesta, m. 54). Goles: 1-0. M. 23. Barkero, de penalty. 1-1. M. 63. Messi. 1-2. M. 72. Messi, de penalty. Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes. Amonestó a Busquets, Adriano, Botelho,Iborra, Cabral, Valdo y Juanfran. Unos 20.000 espectadores en el estadio Ciutàt de Valencia.



viernes, 13 de abril de 2012

Final de curso para el Uni Girona, punto y seguido para el Perfumerías Avenida


Una lucha por un rebote durante la Copa - Foto: FEB.

La entrenadora es manteada por sus jugadoras y se coloca bien el pelo una vez que pisa de nuevo el parquet. La estrella que llora a modo de despedida. Una postal digna de un proyecto romántico, una despedida emotiva para la mejor temporada de su historia del Uni Girona, que en siete años de historia ha pasado de jugar en Copa Catalunya a llegar a Liga Femenina, consolidarse y cerrar el curso con el tercer puesto y la opción de poder jugar el año que viene la Euroliga si puede reunir los patrocinadores necesarios y las instituciones tienen un buen gesto. Una participación que bien se ha ganado en la pista el conjunto entrenado por Anna Caula y liderado por Angelica Robinson, que en su debut en España ha sido nombrada MVP de la temporada con 21 puntos de valoración de media, una cifra superior a las de Sancho Lyttle, del Ros Casares, o las de las de Erika De Souza y DeWanna Bonner, la pareja interior titular del Perfumerías Avenida. A las dos se enfrentó Robinson en un cruce de semifinales que supuso la despedida del curso para el Uni Girona  y el punto y seguido para el del equipo de Lucas Mondelo, que tras vencer en Fontajau por 58-69 alcanzó la final de la Liga por séptima vez consecutiva.  

Le plantó cara el Uni Girona a un rival con más nombres, trayectoria y margen de maniobra para fichar. Las locales casi siempre estuvieron por debajo en el marcador, pero sólo perdieron comba en el inicio del último cuarto, cuando repitieron algunos de los errores que les habían impedido completar la remontada: los fallos en canastas bajo el aro y la puntual bondad en defensa. Despistes que ya había aprovechado el Perfumerías Avenida antes, como cuando empezó el partido con 2-12 a favor con Korstine, De Souza y Bonner haciendo y deshaciendo a su antojo. Pero a diferencia de lo que sucedió en Würzburg, ante un Fontajau entregado el Uni Girona reaccionó con el descaro de Thorburn y la omnipresencia de Robinson, que además de meter ocho puntos capturó ¡9 rebotes! en el primer cuarto (21-17).

La profesionalidad de Feaster 

Seca Carbó y con Sarr tan precisa para ir a la línea de tiros libres y meter los tiros libres como para fallar los lanzamientos en juego, al Uni Girona le faltaban jugadora que anotasen. Sólo lo consiguieron cuatro anotadoras al descanso (28-36) ante un su rival –muy inferior en rebotes hasta entonces– crecido por su acierto con los triples y la profesionalidad de Feaster, que en un año ha sabido asumir que debía olvidarse de su rol de referente en Zaragoza para ser una suplente de lujo en Salamanca. Mondelo sabe gestionar esos cambios, como bien demostró el año pasado con Isa Sánchez. 

Tras el paso por los vestuarios Bahí y sobre todo Noemí Jordana, la capitana, que acercó a su equipo a un punto tras dos triples. La base recuperó un balón en la acción siguiente y falló la entrada y Bonner y especialmente Antoja, ex jugadora del Uni Girona, con ocho puntos consecutivos distanciaron definitivamente a las visitantes, por más que las locales cogiesen rebotes ofensivos. Al Uni Girona le faltó sacar mayor provecho de su lucha, le faltó puntería. A pasar de ahora empieza otra guerra, el de reunir los apoyos suficientes para disputar la Euroliga el curso que viene. Al Perfumerías Avenida le queda un último capítulo, ganar la Liga, el que sería su cuarto título de cinco posibles del año. Su rival, como en los últimos años y como en la Copa, volverá a ser el Ros Casares.  


UNI GIRONA 58: Jordana (13), Carbó (0), Robinson (16), Thorburn (10) y Vega (4) -quinteto inicial-, Claret (0), Sarr (10), Bou (0), Bahi (5), Ruano (0) y Jou (0). PERFUMERÍAS AVENIDA 69: Xargay (0), Fernández (7), Korstine (3), Bonner (18) y Erika (17) -cinco inicial-, Antoja (11), Isa Sánchez (4), Feaster (6), Freixanet (0), Pascua (0) y Vadja (3).Árbitros: Zafra Guerra y Bey Silva. Incidencias: partido disputado en Fontajau y correspondiente al segundo partido de la Liga.  


miércoles, 11 de abril de 2012

Wauters gana su duelo con Anna Cruz para clasificar al Ros para la final de Liga (47-57)


Anna Cruz trata de tirar ante Vesela - Marta Sutil / Rivas Ecópolis.

Reconoce que le da demasiadas vueltas a las cosas y que es reservada. Un perfil que no tiene nada que ver con cómo se muestra en una pista de baloncesto, donde se expresa con desparpajo y es una líder nata, independientemente de que le entren o no los tiros ese día. Ante el Ros Casares Anna Cruz (Barcelona, 1986) cuadró una actuación prácticamente perfecta (20 puntos, siete rebotes, cuatro recuperaciones, 29 de valoración) el día que Maya Moore tuvo que quedarse en el banquillo por problemas estomacales. La estadounidense se levantó indispuesta y fue una espectadora de lujo de la exhibición de Cruz, capaz de meter, como quien no quiere la cosa, 12 puntos en el tercer cuarto. Una de esas canastas le dio la primera ventaja (33-32 a los 15m 12s) a Rivas Ecópolis, al que le había costado mucho anotar hasta entonces y que tampoco había encontrado el antídoto para contener a Ann Wauters, estelar en el primer cuarto con once puntos -acabó con 23- y muy cómoda también en el último cuarto, cuando las locales se colapsaron, fueron generosas en defensa y estuvieron casi seis minutos sin anotar. Demasiadas concesiones para un rival como el Ros, que alcanzó la final de la Liga Femenina por la vía rápida, como pretendía, con otro triunfo por 47-57. Mientras que Rivas pierde su plaza de Euroliga –jugará la EuroCup– en beneficio del Uni Girona, aspirante a colarse en la final de Liga –debe ganarle dos partidos seguidos al Perfumerías Avenida–. 

A pesar de las múltiples lesiones y contratiempos, Rivas ha completado una temporada histórica con su subcampeonato en la Euroliga como logro principal y su presencia en semifinales de Liga y Copa, donde sí que se suponía que iba a estar. Tres títulos que no pudo ganar porque en su camino se enfrentó al Ros en los partidos decisivos y en los que, menos en Arganda del Rey, se le atragantó el tramo final. “Quizás se no han hecho largos estos partidos”, reconoció Cruz, triste por el resultado y porque supo incomodar al conjunto valenciano, menos fino y efectivo que de costumbre, nada cómodo en el juego en estático. Triste como el resto de aficionados y club por el fallecimiento el domingo de Susana Bonis, de 16 años y que era la delegada del pre-infantil. Las jugadoras lucieron un crespón negro. 

La espalda de Nicholls

En la temporada más difícil de su carrera, después de romperse las dos muñecas y dos operaciones de por medio, Amaya Valdemoro pudo jugar mermada la Final Eight y también las semifinales. Esta vez la alero internacional -magnífico su ejemplo de entereza- erró sus tres lanzamientos y metió dos tiros libres. Tampoco tuvieron puntería Carson (0/5) ni Elisa Aguilar (0/4, tres tiros libres). Al equipo de Miguel Méndez le faltaron anotadoras y Jones se clavó en ocho puntos al inicio de la segunda parte y no anotaría otra vez hasta el último minuto y medio, ya con el triunfo casi sentenciado para el Ros. Las ripenses también echaron de menos a Nicholls, que se sentó en el banquillo tras un golpe con Lauren Jackson y que no volvió porque se resintió de sus dolores en la espalda. Pirsic se multiplicó para suplirla mientras Cruz sacaba de quicio al campeón de Euroliga, que supo sacar petróleo de la confusión local con una actuación coral: una acción de Murphy, un triple de Jackson, dos canastas tan bien resueltas como pragmáticas de Wauters o una clase magistral de Palau, a quien Cruz siempre ha considerado una de sus referentes.   

RIVAS ECÓPOLIS 47 (11+9+20+7): Aguilar (3), Cruz (20), Carson (0), Jones (10), Nicholls (2) -quinteto inicial-, Bermejo (0), Gimeno (0), Valdemoro (2), García (0), Krivacevic (2) y Pirsic (8). ROS CASARES 57 (21+6+13+17): Domínguez (2), Veselá (0), Jackson (10), Lyttle (10), Wauters (23) -quinteto inicial-, Yacoubou (2), Forasté (0), Palau (4), Honti (0), Murphy (6), Moore (0). Pabellón Cerro del Telégrafo (Rivas Vaciamadrid). Árbitros: J.A. Pagan, J. Aliaga. Segundo partido de las semifinales de la Liga.