sábado, 11 de febrero de 2017

Julia Forster: "Cáceres y Al-Qáceres son mi segunda casa"

Cronómetro de Récords entrevista a la ala-pívot del Al-Qaceres
Julia Forster, tras el partido. Foto: Toni Delgado. 

Julia Forster (Huntington, EE. UU., 1991) tiene el espíritu de una niña al que le queda casi todo por descubrir, la cara de una adolescente y la entereza de quien ha vivido varias aventuras. Su castellano está mezclado con verbos y, sobre todo, por conectores en inglés. Nadie podía consolarla tras la derrota ante el Gernika (66-54) en la Copa de la Reina. Forster se siente casi una canterana del Al-Qaceres.


Toni Delgado / Girona

—En poco tiempo habéis vivido un ascenso a Liga Femenina y habéis jugado por primera vez la Copa. 
Éste es mi segundo año en el club y cuando miro atrás... El camino impresiona. Cuando era pequeña soñaba con estas cosas, con jugar una competición así. 

—¿Qué tiene Cáceres para haberte enamorado?
Para mí Cáceres y Al-Qaceres son mi segunda casa. Su gente me ha ayudado mucho. Estoy orgullosa de poder vestir esta camiseta y me siento muy a gusto en la ciudad.  

—Estabas muy bien acompañada en la grada. 
¡Ha venido mi familia! Me hubiese gustado poderles dedicar la victoria. Estoy contenta de verlos. Ha sido un partido muy duro. Los dos equipos somos fuertes. 

—Quiero luchar y competir", dijiste esta semana en una entrevista en la FEB. Lo has hecho. 
Sí, en la segunda parte, sobre todo. Era la tercera vez que jugábamos contra ellas y después de ganarlas las dos anteriores, esta vez han sido un poco más listas.  

—¿Os ha faltado frialdad en el momento clave?
Cuando juegas tres veces contra un equipo, éste te conoce bien. Nos han ganado por 12 puntos, pero era el típico partido que normalmente se habría resuelto por dos o tres.  

—Te ha costado encontrarte en el partido. En la primera parte has tirado dos veces, has metido un tiro libre y has cometido dos personales. 
Es cierto. No siempre te encuentras cómoda: te hacen más o menos faltas personales, las cometes... En el descanso me he tranquilizado y he podido dar más de mí, pero no ha sido suficiente.