lunes, 31 de marzo de 2008

Pedrosa gana con facilidad en Jerez y se pone líder del Mundial

Pedrosa domina la carrera y Rossi le sigue a bastante distancia -EFE.

No le entusiasma hablar con los medios de comunicación. Ante las cámaras o cualquier grabadora Dani Pedrosa (Castellar del Vallès, Barcelona, 1985) se muestra esquivo, algo desubicado y su mirada se pierde en un punto desconocido mientras habla. Siempre es así. Pase lo que pase en la pista. Apenas sonríe ante los periodistas, ni siquiera cuando consigue triunfos tan contundentes como el del GP de España, el quinto en MotoGP, el segundo en las últimas tres carreras. A pesar de lograr en el circuito de Jerez una victoria propia de Casey Stoner del año pasado -trama rápido: se alejó en la tercera vuelta- el piloto español fue muy crítico con la Honda -"la carrera se ha hecho muy larga. He tenido problemas con los neumáticos, especialmente al final"-. Pedrosa no hizo referencia alguna a que se coloca líder de la máxima categoría por primera vez en su carrera (acumula 41 puntos, cinco más que Jorge Lorenzo, diez que Valentino Rossi y once que Stoner) y se limitó a añadir que "el resultado es bueno después de no podernos entrenar lo suficiente". Su discurso fue un calco al de Qatar y eso que entonces fue tercero.

El triunfo de Pedrosa en el circuito de Jerez, construido en una salida difícilmente superable y consolidado durante las primeras vueltas en las que fue mejorando el récord del trazado de Valentino Rossi (2005), fue incontestable. Il Dottore nunca tuvo opciones de alcanzar al piloto español, pero al menos fue segundo tras hacer un par de adelantamientos más que buenos: primero superó por el interior a Nicky Hayden y después a su compañero Jorge Lorenzo, que acabó tercero, en una lección de riesgo y apurada de frenada.

El actual campeón, el australiano Stoner, rememoró los errores cometidos en su temporada de debut en MotoGP y se salió del trazado un par de veces: en la segunda vuelta y falta de cinco para el final, cuando pasó entre Shinka Nakano y Chris Vermeulen y se fue a la grava. El piloto de Ducati acabó en una decepcionante undécima posición.

Podio número 100

Rossi, que logró su podio número 100 en MotoGP, protagonizó la anécdota de la jornada: celebró el segundo puesto tras cruzar la línea de meta cuando aún quedaba una vuelta. "Pensaba que todo había acabado y me he puesto a festejarlo... Supongo que todo el mundo ha creído que me pasaba algo", explicaba, con su buen humor habitual, Rossi, que lleva seis carreras sin ganar, su peor racha. "¿Entonces... Dani es líder del Mundial?", preguntó al periodista de TVE. Sonrió y se fue.

Pensaba el piloto italiano que su rival sería Lorenzo. De hecho, era lo más lógico: el balear había marcado su segunda pole consecutiva, y ha completado una preparación excelente.
"No era lo que esperábamos. Nos han batido porque han sido más fuertes y más rápidos", reconoció sin problemas Lorenzo. "Felicito a Pedrosa", zanjó, quizás cansado de que muchos hablen más de su mala relación con el piloto de Honda que de su gran estreno en MotoGP. Incluso el Rey Juan Carlos intervino y les hizo darse la mano. Una foto condicionada que difícilmente tenga continuidad.

lunes, 24 de marzo de 2008

Carrera hacia el caos del Barça ante el Cajasol (76-86)

Grimau, autor de 18 puntos, entra a canasta ante Ellis -EFE.


El Barça es un equipo caótico, ciertamente pasional y que se levanta tan rápido como se cae. "Nos recuperaremos", promete Xavi Pascual. Ése podría ser el lema de este equipo que en diez días empezará a jugarse su pase a la Final Four de Madrid ante el Maccabi. Visto el partido ante el Cajasol, la primera derrota en el Palau (76-86), repasada la temporada en general, parece un objetivo surrealista. El conjunto azulgrana volvió a demostrar ante el grupo de Manel Comas que juega con los ojos vendados, que si fallan las individualidades lo ha perdido casi todo. Esta vez incluso le falló la defensa y sólo jugó bien el final del segundo cuarto y el inicio del tercero. Un rendimiento muy por debajo del requerido para ganar a cualquier equipo de la Liga ACB y mucho menos para superar al Cajasol, que sorprende que esté luchando por continuar en la élite.

No aprovechó el Barça la oportunidad de alcanzar al DKV Joventut, que había perdido en Girona. Suerte tuvo después de que el Grupo Begar León ganase al Tau en Vitoria. Así que el nefasto partido ante el Cajasol fue menos malo para la clasificación, pero otro aviso de que el futuro más cercano es horrible. Roger Grimau, con 18 puntos, fue el máximo anotador de un equipo en el que a veces funcionaron los pívots y casi siempre nada. Como es tradición, el 3 alto, en este caso Michal Ignerski, planteó problemas (21 puntos con 3/5 en triples) y el ex jugador, en este caso Michael Kakiouzis, se exhibió (22 puntos y 32 de valoración).

Parcial inicial de 0-5

El comienzo fue un anticipo de cómo sería gran parte del encuentro: buen juego interior del Cajasol y triples sin oposición. Se adelantó 0-5 el conjunto de Manel Comas. Si el Barça empató a 9 y se puso 11-9 (a los 4'56'') fue más por un par de acciones de calidad de Pepe Sánchez (cinco puntos y seis asistencias) y por el oportunismo de Denis Marconato (14 puntos y seis rebotes). Ni rastro de sistemas ni de cuatro ideas claras.

El ataque del Barça no tenía un mínimo de coherencia. El equipo primaba lo complicado (no es nuevo), intentaba penetraciones en tres contra uno o tiros desde media distancia forzados. También fallaba las canastas fáciles. De hecho, si sobrevivió en el primer cuarto (17-18) fue a base de rebotes (ocho) y de recuperaciones (tres).

La actitud de Kasun

Era cuestión de tiempo que el Cajasol se distanciara. Lo hizo en el inicio del segundo período y
Mario Kasun fue, sin duda, uno de los culpables. Su actitud más que reprochable, es inadmisible. El pívot croata encarna a la perfección al típico niño de EGB que se enfada cuando falla un tiro o no captura el rebote y le da un manotazo al chaval que le arrebata la pelota. Esta vez Kasun cometió tres personales en los primeros cuatro minutos (su récord de Girona aún queda lejos). "Ha pasado por una operación... Necesita tiempo", zanjó Pascual. En dos años en el Palau pocas veces ha demostrado ser aquel pívot que se exhibió ante España en el Eurobasket de Belgrado.

Con Kasun como jugador menor y con la versión de la primera parte del año de Ersan Ilyasova, el conjunto sevillano cogió una renta importante (20-29, a los 14'30''). Era una ventaja basada en la efectividad de Elmer Bennett, eterno maestro, y la contundencia de Andrew Betts, eficaz bajo el aro, horrible desde la línea de personal (falló cinco de sus ocho tiros).

Otra vez Grimau


Reaccionó el Barça con el de casi siempre. Grimau parece estar obligado a ser el líder del equipo, el anotador, incluso el base. Se le exige todo, pero el capitán azulgrana hace lo que puede, que suele ser demasiado para tanta responsabilidad. Con un triple el escolta catalán inició un parcial de 19-7 en los últimos cinco minutos del período. Sánchez conectó a la perfección con Marconato y con Vázquez, que entre ambos habían anotado 16 puntos al descanso. El propio base argentino cerró la primera parte con una penetración (39-36).

Continuó jugando rápido y a la contra el Barça en la reanudación. Así que con Marconato, Vázquez y Grimau de nuevo como protagonistas el conjunto azulgrana obtuvo su mayor ventaja, nueve puntos (49-40, minuto 25). Respondió el Cajasol con Michalis Kakiouzis, un jugador despreciado por Ivanovic y Savic el año pasado. ¿Quién es el sustituto del ala-pívot griego? ¿Quién rebotea, asiste y selecciona tan bien los tiros? Nadie. Y Kakiouzis, muy aplaudido en su vuelta al Palau, demostró que no renovarle fue una tremenda equivocación. Anotó 11 puntos en el tercer cuatro (56-55, minuto 30).

Sigue empequeñecido Jaka Lakovic: tira menos que nunca y lo hace casi por obligación, sin convicción. No anotó hasta los 28'38'' y fue desde la línea de personal. Se animó en el último cuarto con una bomba y una penetración (63-66 a 5'54''). Pero ahí se acabó su progresión protestó a los árbitros y se ganó una técnica. Tyrone Ellis, el segundo jugador de la Liga que más minutos juega, no falló los dos tiros libres regalados e Ignerski -"en los entrenamientos las mete todas, da asco... por eso lo hemos renovado dos años", dijo Comas- con 11 puntos consecutivos sentenció el partido (75-85). El Barça hizo una carrera perfecta hacia el caos.

domingo, 23 de marzo de 2008

Triunfo sin discusión de Raikkonen en el GP de Malasia en el que Alonso acaba octavo

Raikkonen, actual campeón, festeja su victoria en el circuito de Sepang -AP.

Sabía Fernando Alonso que si no llovía o la carrera no se convertía en un carrusel de abandonos pocas opciones tendría de repetir lo logrado en Australia, un cuarto puesto que no se corresponde con lo que le ofrece su Renault. Así que sin gotas ni apenas retirados (cinco) la máxima recompensa para el piloto asturiano en el GP de Malasia se reducía a lograr al menos un punto, finalizar octavo. Así lo hizo -"era justo lo que me esperaba"- en una carrera que demostró que Ferrari sigue un punto por delante de McLaren. Kimi Raikkonen, el actual campeón, ganó con suficiencia y si no hubo doblete de la escudería de Maranello fue porque Felipe Massa volvió a corroborar que es un piloto sumamente irregular y perdió el control del coche cuando rodaba segundo tras su compañero, en la vuelta 30. Lejos, demasiado, acabó Lewis Hamilton, que tan sólo acabó quinto a 46 segundos del ganador y que ni tan siquiera pudo superar a Jarno Trulli. Al piloto británico le perjudicaron sus dos repostajes, especialmente el primero donde los mecánicos no supieron collarle bien la rueda delantera derecha. Un error impropio de un equipo de élite que no le impide liderar el Mundial con 14 puntos, tres más que Raikkonen y ocho que Alonso. Completaron el podio Robert Kubica, que sólo había acabado entre los tres mejores en el GP de Italia en 2006, y Heikki Kovalainen, que con su tercer puesto logró su primer podio en la Fórmula 1.

"Me he sentido cómodo", explicaba Raikkonen, al que le bastó una estrategia clásica y hacer una vuelta rápida (la absoluta la lograría Nick Heidfeld en el último giro) para superar a su compañero Massa, el poleman, en la vuelta 18. El piloto finlandés, que además completó el repostaje en seis décimas menos, impidió que el otro Ferrari saliese del pit lane por delante. Así Raikkonen se puso provisionalmente cuarto porque los tres primeros, con Kovalainen al frente, aún no habían pasado por boxes.

Ferrari, inalcanzable

El ritmo de los Ferrari era inalcanzable para el resto. En la 14ª vuelta Hamilton tenía ya una desventaja de 20 segundos, una diferencia que se amplió tras pararse a repostar: no le colocaron bien la rueda derecha delantero y el piloto británico perdió un par de segundos muy valiosos que seguramente le impideron ser cuarto. Por su parte, en el ecuador de la carrera Alonso ya rodaba a 52 segundos del líder. El asturiano esperó a pasar por boxes hasta la vuelta 22, sorprendente porque iba bastante cargado.

Por motivos obvios Alonso no pudo continuar su trayectoria en el circuito de Sepang, bastante plano y rápido. En Malasia el bicampeón mundial logró en 2003 su primera pole y su primer podio, un meritorio tercer puesto tras Raikkonen y Rubens Barrichello. También ganó en 2005 y 2007, y en 2006 fue segundo Giancarlo Fisichella, su escudero en Renault. Esta vez tuvo que conformarse con el octavo puesto: "La clave ha sido la salida, en la que perdí varias posiones porque hubo un toque delante mío entre dos oches (el Toyota de Jarno Trulli y el BMW de Nick Heidfeld)". Además le superaron los dos McLaren, que habían sido sancionados tras la clasificación por molestarle en la última vuelta. Así que Alonso se limitó a defender su noveno puesto ante David Coulthard y sólo subió un lugar por la retirada de Massa.

Lucha con Webber

"Estoy contento porque al menos en las primeros 10-11 vueltas estábamos al ritmo de Kovalainen y Webber. Es una novedad con respecto a Australiano, donde no era así", se consolaba Alonso, que es ciertamente irónico con las mejoras que promete Flavio Briatore para el GP de España en Montmeló del próximo mes -"
cabe hacerlo mejor carrera a carrera y traer la cámara y hacer fotos de las ciudades que visitas"-. En Malasia el asturiano sólo pudo luchar por la séptima plaza con Webber, al que le fue recortando décimas en las últimos giros. Tanto apuró que a falta de cinco vueltas derrapó mínimamente y perdió sus opciones. Interesante fue también el duelo entre Hamilton y Trulli. El piloto de McLaren le recortó más de siete segundos en el última quinta parte de la carrera, pero no le bastó.

viernes, 21 de marzo de 2008

Clasificados para cuartos con cierta suerte e incuestionable oficio

Basile intenta robarle la pelota a Andersen -EFE.

Con épica y a trompicones. Con cierta suerte e incuestionable oficio logró el Barça su clasificación a cuartos de final de la Euroliga tras superar en el Palau 64-62 a un CSKA de Moscú, que pasa por ser el gran favorito, eliminado el Panathinaikos de Zeljko Obradovic, el actual campeón. El triunfo respondió a las expectativas en cuanto a emoción e intensidad y defraudó en cuanto a calidad y claridad. Robert Holden, quien logró la canasta decisiva para Rusia en el Eurobasket, falló un triple a un segundo para el final y Fran Vázquez capturó el rechace. El pívot gallego abrazó la pelota. El conjunto azulgrana había estado a un paso de fracasar, porque no superar el top 16 y no pasar a la siguiente ronda (en la que se enfrantará al Maccabi), hubiese sido un resultado inconcebible para un proyecto demasiado caro. Para un equipo que en esta fase ha perdido sus tres partidos fuera de casa y ha mantenido con opciones hasta el final a Lottomatica y Unicaja. Jaka Lakovic, con 14 puntos, fue el máximo anotador de un equipo horrible desde el perímetro (5 de 27 en triples).

"El vestuario huele a victoria", confesó Xavi Pascual que había dicho a sus jugadores antes del partido. Añadió que casi todos se rieron. Quien sabe si esa frase les restó ansiedad y les aportó convicción. Porque realmente el Barça convenció en el inicio, en el que minimizó por completo al conjunto de Ettore Messina, que no tuvo más remedio que pedir tiempo muerto a los 1'55'' (6-0). Alex Acker ganaba su desequilibrado duelo con Ramunas Siskauskas y Gianluca Basile hacía lo que mejor sabe: anotar un triple al límite de la posesión y en una posición tan forzada como peculiar. Incluso Fran Vázquez se sentía superior al portentoso Marcus Goree, ex estrella del Gran Canaria.

Primeros puntos de Smodis

Obsesionado con los lanzamientos exteriores de Siskauskas y Holden y muy inferior físicamente, al CSKA Moscú le costó anotar su primera canasta. No lo logró hasta los 4'51'', cuando Matjaz Smodis anotó dos tiros libres (10-2), los primeros de los ocho que lanzó y metió su equipo en el primer cuarto. El guión cambió por completo, y el Barça se descompuso. Lo suele hacer casi siempre durante cierto tiempo. Esta vez el desacierto le duró seis minutos, en los que sólo anotó cinco puntos y encajó 16 (15-18, a los 10'40''). La máxima ventaja (11 puntos, 13-2) estaba más que neutralizada con los triples del propio Smodis y de Victor Khryapa y con los cambios defensivos.


Sólo Roger Grimau fue capaz de tranquilizar a su equipo. El capitán azulgrana le dio tres asistencias consecutivas a Denis Marconato, que con siete puntos seguidos empató a 24. El pívot italiano es lento, pero es impagable bajo los tableros tanto por hacer el trabajo sucio como por su tiro desde media distancia. Los puntos de Marconato eran balsámicos, parecían valer doble porque costaban una barbaridad. Los ataques del CSKA eran otra cosa, pura armonía, absoluta plasticidad. Sólo desentonaba Papaloukas, extrañamente descentrado. El base griego, el eterno suplente que mejora al titular, perdió tres pérdidas en la primera parte.

Aparece Lakovic

En su línea de los últimos meses, Jaka Lakovic continuaba fallando tiros compulsivamente. Hasta que a los 17'55'', en su acción más espectacular, a aro pasado, el jugador esloveno anotó sus primeros puntos y volvió a poner por delante a su equipo (28-27). Poco después Lakovic metió su primer triple en su quinto intento (3 de 15 del Barça en la primera parte). Con otro acierto desde 6'25 de Khryapa se llegó al descanso (32-33).

Dos triples del irregular Trajan Langdon abrieron y cerraron el tercer período, dos instantes totalmente contrapuestos. El primero resumía la tremenda superioridad del CSKA, con David Andersen (sólo seis puntos, 3/10 en tiros de dos) como protagonista (34-38 a los 22'35''). Replicó el Barça con Pepe Sánchez y, especialmente, con Grimau, que volvió a poner en ventaja a su equipo (44-43 a los 28'10''). Y Lakovic le secundó con un triple y un dos más uno (50-45). Pero el Barça pecó de ingenuidad (una vez más) y dejó a Langdon solo, que sobre la bocina no tuvo más remedio que anotar desde 6'25 y ajustar el marcador (50-48, minuto 30).

Ilyasova, otra vez decisivo

Se está especializando Ersan Ilyasova en sobresalir en el último cuarto. Lo ha hecho en los últimos dos partidos. Fue decisivo en Valencia y ha sido imprescindible ante el grupo de Ettote Messina. El jugador turco anotó sus ocho puntos en los últimos diez minutos y se entendió a la perfección con Lakovic, que anotó un triple más que básico, a 5'46'' (55-53), cuando Papaloukas (diez asistencias) acababa de anotar su única canasta. Fue entonces cuando surgió Vázquez, primero con dos tapones a Andersen y a Siskauskas, y después con una canasta en segunda opción a 1'10'' (60-55). Langdon, con otro triple, se encargó de ajustarlo todo de nuevo (60-58 a falta de 56 segundos).

El futuro del Barça dependía de un final épico ante un rival muy superior en recursos y nombres. Su gran argumento es que sólo acumulaba una falta personal en el cuarto. Pero Grimau cometió la temeridad de hacerle la infracción a Langdon mientras lanzaba. Suerte que El Asesino de Alaska falló el primer tiro libre de los dos. Pascual apostó por poner a cuatro pequeños en la pista y le salió bien. Basile inició la contra y la culminó, aunque en pleno salto estuvo a punto de escurrírsele la pelota entre las manos (62-59 a 18'').

Entró en bonus el conjunto azulgrana con la falta de Sánchez sobre Siskauskas e Ilyasova machacó, pero falló el tiro libre adicional. Basile paró a Siskauskas, que anotó el primero y tiró mal a propósito el segundo en busca de la prórroga. Los árbitros piraron una surrealista doble falta de Smodis y Vázquez cuando Holden ya había cogido el rechace y había anotado. Sacó de fondo el CSKA y el propio base estadounidense nacionalizado ruso lanzó el triple. No entró y el Barça, con cierta suerte e incuestionable oficio, estará en cuartos.

lunes, 17 de marzo de 2008

Alonso remonta hasta el cuarto puesto en Australia en una carrera caótica que Hamilton gana sin problemas

Alonso adelanta por el interior a Kovalainen, que acababa de superarle, en el circuito de Albert Park -EFE.

Ha empezado una nueva época en la Fórmula 1, posiblemente más espectacular y atractiva que en los últimos años. Con la desaparición de las ayudas electrónicas, del control de atracción y de los chivatos se prima más el talento y la reacción del piloto. La humanidad de la máquina comporta más fallos: más salidas de pista, más accidentes y, por supuesto, más despistes. Las carreras en mojado pueden llegar a ser tan caóticas como el GP de Australia, la primera prueba de la temporada. Hasta 17 pilotos, por una razón u otra, tuvieron que abandonar en el circuito de Albert Park y hasta tres veces salió el coche de seguridad. Sólo siete pilotos (Rubens Barrichello sería descalificado después) acabaron una carrera que ganó sin problemas Lewis Hamilton -Nick Heidfeld fue segundo y Nico Rosberg, tercero- y en la que Fernando Alonso remontó hasta la cuarta posición tras salir undécimo. Ferrari fue el gran derrotado: ni Felipe Massa ni kimi Raikkonen concluyeron la carrera. El actual campéon, pese a no acabar, sumó un punto. Fue octavo simbólicamente.

Probablemente Alonso es el más habilidoso de la parrilla. Lo corroboró en Melbourne
, donde hizo una de las pruebas más completas de su carrera. Realizó el español una gran salida, al nivel de aquéllas que solía protagonizar en su primera época en Renault, nada que ver con las de temporada en la escudería de Ron Dennis, cuando con frecuencia perdía posiciones tras el semáforo. El año pasado en el mismo escenario perdió dos posiciones: del segundo puesto pasó al cuarto.

Gran salida

Esta vez Alonso avanzó dos puestos y se colocó noveno. Con la salida de pista de Felipe Massa el bicampeón mundial ganó otra posición. Era la primera vuelta y ya estaba en la zona de puntos. Todo había pasado rápido porque cuatro pilotos habían abandonado (Davidson, Vettel, Fisichella y Webber), y poco después caería Button. Cuando el coche de seguridad se retiró David Coulthard superó a Alonso y le hizo de tapón. Tanto que en la quinta vuelta la diferencia entre Hamilton, que lideraba la prueba, y Alonso era de 13 segundos, de 33 en la vuelta 12. Una barbaridad. El piloto escocés acabó retirándose en el giro 25.

Un debutante descarado y eficaz, el francés Sébastien Bourdais, pasó a ser el nuevo incordio de Alonso. El cuatro veces campeón de la Champ Car lo fue hasta que tuvo que retirarse. A tres vueltas del final Bourdais rompió el diferenciador y cedió la cuarta plaza al piloto español, que detrás tenía a Kovalainen, tan y tan desprestigiado por Flavio Briatore. El finlandés, ahora en McLaren, se lo puso complicado. Incluso llegó a superarlo en la última vuelta, por el interior. Lo celebraba Ron Dennis cerrando los puños, desfogándose de tantas mezquindades acumuladas en tan pocos meses. Pronto, en apenas unos segundos, la cara del patrón de la escudería británica y la de su piloto cambiaron por completo: Alonso, en una acción genial, adelantó a Kovalainen en plena recta. Con un coche tremendamente inferior. "He tocado accidentalmente el limitador de velocidad", se justificó después el finlandés.

Discurso nuevo

Ése era el epílogo justo para el piloto español. "Ha sido mi mejor adelantamiento de hoy", decía sin demasiados alardes Alonso, que asume que su Renault difícilmente estará al nivel de los mejores este año
-"el equipo acabó muy mal el año pasado y eso no se remonta en tres meses"-. Su discurso se ha relativizado. Ahora vuelve a sentirse a gusto en el equipo, sabe que es el primer piloto (su compañero Nelsinho Piquet ni tan sólo acabó) y se pone como meta convertir un coche mediocre en un monoplaza para "estar en el podio".

Ferrari, la escudería que había impresionado durante casi toda la pretemporada, defraudó. Felipe Massa, que salía cuarto apenas avanzó unos metros antes de salirse de la pista: tuvo que cambiar el morro de su monoplaza. El brasileño abandonaría en el ecuador de la prueba. Kimi Raikkonen, a falta de cinco vueltas, cuando rodaba tras Alonso y Kovalainen. Arriesgó y se salió de la pista. Al final se quedó con un punto. Un premio muy menor para el actual campeón.

jueves, 13 de marzo de 2008

El Barça pierde en Roma y tendrá que ganar al CSKA en el Palau para clasificarse para cuartos

Ukic, cedido por el Barça al Lottomatica, intenta robarle la pelota a Sánchez -Euroleague.

Un triple tirado sin convicción por Gary Neal que ni tan sólo tocó aro fue el justo epílogo para el Barça, que fue incapaz de ganar al Lottomatica en Roma (68-63) y tendrá que superar el Jueves Santo en el Palau si quiere clasificarse para los cuartos de final. En el último partido y ante el mejor rival deberá el grupo de Xavi Pascual su futuro en la Euroliga, algo que bien podía haber logrado primero en Málaga donde dejó que Carlos Cabezas penetrase sin objeción y ahora ante el conjunto de Jasmin Represa, ante el que en los últimos cinco minutos encajó 14 puntos y sólo anotó dos. Sólo Roger Grimau, con 21 puntos, Jordi Trias, con 17, y Pepe Sánchez, con siete asistencias, estuvieron a la altura. Tres jugadores de perímetro (Gianluca Basile, Alex Acker y Jaka Lakovic) se quedaron sin anotar.

¿Tenía razón Dusko Ivanovic cuando decía que esta plantilla está descompensada y no da para más? Cuesta creerlo, pese a los partidos que suele hacer el Barça fuera de casa, donde esta temporada sin contar los de Supercopa y Copa, ha perdido 13 partidos. Xavi Pascual aún no ha conseguido ganar lejos del Palau: cuatro partidos, cuatro derrotas.

Parcial de 8-0

Parecía la mejor ocasión para el Barça de volver a lograr un triunfo a domicilio, clasificarse para la siguiente ronda tras la derrota de Unicaja en Moscú (93-70) y reforzar su confianza antes de la importante visita del domingo al Pamesa Valencia. Acabó siendo una advertencia: si ante el peor equipo con diferencia del top 16 nunca jugó bien y perdió con justicia, ante Shammond Williams y compañía el castigo puede ser aún mayor. Fue fiel el conjunto azulgrana a su apatía y descontrol desde el principio. Así a los 2'40'' ya había encajado un parcial de 8-0 y sólo había lanzado una vez (un triple fallado por por Acker) acumulaba tres pérdidas y el Lottomatica se limitaba a anotar al contraataque. David Hawkins, puro atleta, jugador por pulir, llevaba seis puntos, aunque ya no sumó más hasta el descanso. Acabaría anotar 11, los dos últimos cojo y desde la línea de tiros libres.

El grupo de Xavi Pascual dudaba por todo: Mario Kasun más que palmear, acariciaba la pelota, cualquier contacto de Fran Vázquez era personal. El pívot gallego se fue al banquillo tras cometer tres faltas en poco más de tres minutos. Sin perímetro, sin un base decente -¿qué le pasa a Lakovic?-, el Barça se limitaba a los contraataques de Jordi Trias, al que no se le debería discutir su importancia en el grupo, y a Ersan Ilyasova, que en defensa cada día es más es imprescindible.

Trias, primer anotador

Serio y contundente se mostró durante todo el partido Trias, que anotó los primeros seis puntos de su equipo en el primer cuarto, en el que por el Barça sólo sumaron los jugadores interiores, acertados en ataque y mediocres en defensa. Pocos partidos tendrá tan fáciles Erzam Lorbek (10 puntos en los primeros diez minutos). O Fucka, que anotaba ante la mirada de Denis Marconato y del propio Ilyasova.

Se cansaba el Lottomatica de anotar canastas al límite de la posesión o en situaciones tan fáciles que eran más propias de un campus de básket que de un partido. No lo desaprovechó el grupo de Represa: dos triples de Jon Stefansson le dieron su máxima ventaja (30-18 a los 13'20''). La defensa zonal 2-3 planteada por Pascual no servía para nada, y tuvo que ser Grimau quien hiciese reaccionar a su equipo. Su espíritu y su ambición no tienen nada que ver con el carácter de casi todo el equipo. El escolta catalán parece un guepardo entre marmotas.

Desventaja mínima al descanso

Grimau,
con dos lanzamientos desde 6'25, impulsó al conjunto azulgrana, que con un parcial de 0-10 se acercó a 30-28 a los 17'32''. Anotó un triple Roberto Gabini, un armario de tirador. Esa canasta fue la única del Lottomatica en los últimos seis minutos largos de la primera parte, que concluyó con ajustado 33-30. El Barça, pese a sus diez pérdidas, estaba cerca en un partido mediocre.

Tras el descanso el grupo de Pascual recuperó por momentos su debilidad defensiva, así Lorbek y Fucka volvieron a sentirse los pívots más sobrios de Europa (nada más lejos de la realidad) y el conjunto local volvió a distanciarse (39-30, minuto 22). Lakovic tiró y falló su primer lanzamiento, un triple, a los 23'03''. La entrada de Grimau por el esloveno era tan obvia que no tardó en ser un acierto: el capitán anotó un triple y metió una canasta inverosímil por su ejecución (a una mano y en el suelo tras recibir la antideportiva de Tonolli). Grimau no falló el tiro libre correspondiente y puso a su equipo por primera por delante a los 29'10'' (46-48). Su entendimiento con Trias, que anotó ocho puntos en el tercer cuarto, es total.

Máxima ventaja visitante

Alcanzó el Barça una renta considerable (46-52, minuto 31), que el Lottomatica redujo con un par de entradas de Stefansson y de Hawkins, que no anotaba desde el primer cuarto, y un triple de Fucka (53-54 a 7'03'' del final). Un lanzamiento desde media distancia y un triple de Neal y los primeros y únicos dos puntos de Sánchez le dieron al conjunto azulgrana su mayor ventaja en el partido a 4'55''. Quiso el grupo de Pascual sentenciar el partido con triples y fue así como su rival empató a 61, con dos lanzamientos de tres de Gabini y Ukic.

Una antideportiva de Ilyasova sobre Lorbek, tan absurda como contundente (golpazo por el brazo derecho simulando un machete), acabó descentrando aún más al Barça (63-61, a 2'14'') y al propio jugador, que después fallaría una ocasión clara solo. A falta de 27 segundos, Ukic anotó una penetración genial ante Sánchez. El Lottomatica se limitó a frenó con faltas a su rival con faltas porque sólo llevaba una. Neal tiró un auténtico castallazo para forzar la prórroga y Hawkins, mermado y cojo, cerró el partido desde la línea de tiros libres. Sólo Grimau fue capaz de anotar una canasta en los últimos cinco minutos. No es nuevo, este equipo fuera de casa se convierte en un grupo muy menor.

lunes, 10 de marzo de 2008

Un buen tercer cuarto le basta al Barça para ganar al Ricoh (87-70)

Fran Vázquez captura un rebote ante Alfons Alzamora -EFE.

Dice Xavi Pascual que poco a poco su equipo está adquiriendo una identidad propia. Le falta matizar al técnico azulgrana que sólo logra hacerlo, y siempre a medias, en el Palau, donde aún no ha perdido en Liga ACB. El triunfo del Barça ante el Ricoh Manresa (87-70) no se basó en un juego definido y ordenado, sino en una defensa correcta y un puntual acierto desde 6'25, especialmente en el tercer cuarto, cuando anotó cinco triples y se pasó de un ajustado 36-34 a un claro 62-45.

Sigue el Barça encajando parciales horrorosos, como un 0-11 en el segundo cuarto, y concediendo demasiados tiros libres y rebotes ofensivos. Continúa contrarrestando esas carencias con aspecto individuales como el trabajo defensivo de Ersan Ilyasova y los puntos de jugadores como Roger Grimau. El capitán siempre le aporta carácter y es un referente en ataque, esta vez anotó 17 con un excelente balance de 3/3 en tiros de dos y 3/4 en triples. Su hermano Jordi fue el máximo anotador del partido con 18 puntos, 12 conseguidos en el último cuarto.

Neal, en el quinteto titular

Sorprendente fue la decisión de Pascual de incluir a Gary Neal en el quinteto inicial. El escolta estadounidense demostró pronto que la apuesta era un grave error. Neal podría ser paje perfecto en la cabalgata de Reyes: tiraría más caramelos que nadie por segundo. Tiene un amor propio sin límites, así que a los 6'40'', tras fallar tres triples y anotar una entrada, dejó su puesto a Roger Grimau. No volvió a salir hasta la segunda parte.

No era Neal el único déficit del conjunto azulgrana, tan sólo uno más. Pepe Sánchez (0/5 en triples) era incapaz de imponerse a Javi Rodríguez. También el juego interior era un desastre. Mario Kasun acumulaba dos personales a los 2'53'', su sustituto, Fran Vázquez, tres a los 7'15'' e Ilyasova hizo dos en 3'26''. El rival sabía desconcentrar a las torres del Barça. El Ricoh es el equipo que más faltas recibe y que más tiros libres lanza, y en el primer cuarto tiró 13, de los que anotó 11. Sólo así minimizó su lamentable 3 de 13 en lanzamientos de campo.

Asselin, el gran referente rival

Sufría el Barça ante 'Josh' Asselin, un pívot de 2'11 bastante habilidoso, el gran referente del conjunto visitante. El jugador norteamericano, que se mueve bien bajo los aros, anotó ocho puntos en el primer período, en el que el Ricoh tuvo sus dos máximas ventajas del partido 4-8, tras un parcial de 0-8, y 12-16.

Liderado por Grimau, el Barça logró un parcial de 17 a 3 y se distanció 32-21 a los 15'20''. Las penetraciones del capitán azulgrana, las ayudas de los pívots en el dos contra uno y las transiciones rápidas eran sus tres grandes argumentos. Pero aún no había pasado por el momento en el que desconecta y permite a su rival recuperarse. El Ricoh, que falló sus primeros ocho tiros de campo en el segundo cuarto, se rehabilitó con un 0-11 que tuvo como protagonistas a Asselin y al impagable Jordi Grimau (34-32 a los 19'42'').

Vuelve Ilyasova

Reapareció Ilyasova en la reanudación y acabó siendo decisivo en defensa y en ataque con dos triples en el tercer período. Tanto o más anotó seis puntos en este cuarto y recibió la antideportiva de Diego Sánchez a los 13'10''. Esa infracción descentró al grupo de Jaume Ponsarnau, que vio cómo su rival anotaba cinco triples y hacía un par de triangulaciones perfectas en las que siempre intervino Ilyasova (62-46, a los 29'10'').

Todo estaba casi resuelto, nadie creía en un desenlace inusual. Así que Pascual pensó que era la oportunidad idónea para volver a sacar a la pista a Neal, que no jugaba desde el primer cuarto. El estadounidense se llevó la gran ovación de la jornada cuando anotó por fin un triple en su quinto intento, a falta de 5'37'' para el final. Sonrió y se abrazó a Grimau. No se lo podía creer el jugador, que anotaría siete puntos más en este cuarto y acabaría el partido con 12.

jueves, 6 de marzo de 2008

Cabezas decide un partido en el que el Barça demuestra su inmadurez (62-61)

Marconato intenta capturar la pelota ante Kus -EFE.

Una acción al límite acabó decidiendo un partido de despropósitos. Una canasta a falta de dos décimas de Carlos Cabezas, que reaparecía tras su lesión en la Copa del Rey, castigó la candidez del Barça en Málaga (62-61). Xavi Pascual les dijo a sus jugadores que no le hicieran falta al hábil base de Unicaja, así que Alex Acker casi se frenó mientras el malagueño entraba a canasta, se echaba para atrás y tiraba con total comodidad.

Esa jugada, surrealista e inadmisible, sólo la pueden permitir equipos inmaduros como este Barça, que fue incapaz de lanzar tiros libres hasta a falta de 29 segundos para el final y que fue inferior en el rebote (37 por 29). Eso sí, aún sigue dependiendo de sí mismo para pasar a cuartos de final. Tiene el básket average a favor (ganó en la ida 64-62 en el debut de Pascual), pero necesitará ganar en Roma al Lottomatica y esperar que el CSKA de Moscú supere al grupo de Sergio Scariolo. Porque difícilmente (a no ser que cambie mucho en dos semanas) ganará en el Palau al conjunto ruso, que no concederá facilidades como Unicaja, un equipo irregular en la Liga ACB, pero muy efectivo en la máxima competición continental. En el Martín Carpena no pierde desde el 14 de diciembre de 2006 ante el Maccabi, acumula 17 partidos invicto.

Lakovic, suplente

Pepe Sánchez fue titular ante su ex equipo. Era una apuesta lógica: en los partidos anteriores Jaka Lakovic no había tenido una actuación de acorde con su calidad, perdía pelotas tan rápido como acumulaba triples fallados. Horas antes incluso había criticado a Dusko Ivanovic. Dijo el base esloveno que con el técnico montenegrino pensaba más en el fallo y que ahora se sentía más cómodo. Curioso, porque Lakovic ha perdido la libertad, ya no es un me-lo-tiro-todo. Pascual no tiene problemas en cambiarle por Sánchez, un jugador más discreto y cerebral.

El base argentino fue el único que ofreció cierto orden en un Barça demasiado previsible que basaba su ataque casi exclusivamente a tiros exteriores (5 de 20 en la primera parte). La pareja interior rival, dos torres como Daniel Santiago y Marcus Haislip, parecía un obstáculo insalvable para el irregular Mario Kasun y el encogido Fran Vázquez. Así tras el 0-4 inicial el Barça se pasó cinco minutos sin anotar. Haislip, con cinco puntos consecutivos (alley-hoop incluido), impulsó al Unicaja, muy superior en los rebotes.

Tiros exteriores

Tirar de lejos no le funcionó al Barça, que sólo pudo volver a anotar con un par de contraataques bien resueltos por Gianluca Basile e iniciados por Sánchez, que cuando se fue al banquillo en el minuto 8 había recuperado ya cuatro pelotas. Toda una demostración de su importancia en su equipo. La respuesta de su sustituto, Lakovic (16 puntos, con 2/9 en triples), fue consecuente: anotó un lanzamiento de tres y una canasta al límite de la posesión para cerrar el primer cuarto (11-15).

A falta de ideas medio definidas y un mínimo de acierto, el partido transcurría por rachas individuales. Así que Germán Gabriel, un pívot con un buen lanzamiento exterior, sumó siete puntos casi consecutivos. Le respondió Ersan Ilyasova, espléndido en defensa, con cinco. Ese particular desafío entre ambos acabó con un 22-20 a los 14'20''. Fue entonces cuando reapareció Carlos Cabezas, tras casi un mes de baja por lesión. Su entrada coincidió con un 0-6 del Barça, con cuatro puntos de Kasun.

Futuro icono

Respondió Davor Kus (15 puntos), que si Unicaja logra retener al final de la temporada está llamado a convertirse en un icono de este equipo. El tirador croata es un especialista en encadenar triples, en anotar al límite y aparecer en los últimos instantes. Esta vez Kus encadenó dos aciertos desde 6'25. Su acierto y la suficiencia de Santiago bajo los aros hicieron que Unicaja llegara al descanso con una mínima ventaja (34-32).

Jugó mejor el Barça en el inicio de la segunda parte, guiado por Sánchez y bien protegido con Ilyasova. El turco supo anular a Haislip, que sólo anotó siete puntos, tan sólo dos tras el descanso. El ala-pívot estadounidense se parece al jugador irregular de principio de temporada.

Jugadas congeladas

El partido era una colección de jugadas congeladas, tan lentas como indignas de una competición como la Euroliga. En los primeros cinco minutos del tercer cuarto el parcial fue de 4-7 (36-39): no hace falta añadir más. Hasta los 28'10'' no jugó Jordi Trias, que estuvo efectivo en ataque (cuatro puntos en seis minutos), pero demasiado blando en defensa. Dos jugadas al límite, la primera de Kus y la segunda un triple desde 8 metros de Castle permitieron a Unicaja lograr concluir el cuarto con 48-47 a favor.

A principios del último período el Barça ya tenía a Kasun y Marconato al borde de la exclusión, ambos acumularon cuatro personales. Pascual sentó al croata e hizo entrar a Trias, y mantuvo al italiano. Ninguno de los dos podía con Nnong -"tiene muelles, tiene muelles", describía Jordi Robirosa en TV3-. El conjunto azulgrana minimizaba su desacierto con el rebote ofensivo.

Se sostuvo el Barça con dos triples de Sánchez y Lakovic y por la eterna ambición de Grimau, capaz de arrebatarle una pelota incluso a Ndong. A 1'36'' Berni Rodríguez (0/4 en triples) no falló dos tiros libres: 60-57. A 1'15'' Ilyasova falló una canasta tan fácil como la de Marconato ante el Real Madrid en la primera fase. Jiménez capturó el rebote ofensivo y en la jugada siguiente Ndong erró un claro palmeo. El propio pívot senegalés le hizo personal a Lakovic a 29 segundos del final. El base esloveno no falló los primeros tiros libres del Barça en todo el partido. Después Ilyasova taponó a Welsch, que volvió a parar con falta a Lakovic, que tampoco erró desde la línea de personal. Quedaban 12 segundos, los suficientes para que Cabezas, que había salido por Jiménez, se recorriese la pista acompañado por Acker, que actuó a modo de guía turístico.

lunes, 3 de marzo de 2008

La defensa y el conjunto minimizan a un Akasvayu reducido a Gasol y Sada (78-58)

En su vuelta al Palau, Marc Gasol (en la imagen ante Marconato) anotó 15 puntos -EFE.

Pareció un equipo y no una reunión de estrellas más o menos aprovechadas. El Barça basó su claro triunfo ante Akasvayu (78-58) en una excelente defensa y un ataque más que notable. Quizás el grupo de Xavi Pascual llegue a encontrarse ahora, cuando está inmerso en el ecuador del top 16 de la Euroliga y en la tercera etapa de la fase regular en la Liga ACB. Por el momento ya tiene en óptimas condiciones a Ersan Ilyasova y a Alex Acker, pero sigue con Jaka Lakovic dubitativo.

No necesitó el Barça una gran anotación invidual para ganar con solvencia. Le bastó con una buena actuación colectiva (sólo Acker y Fran Vázquez superaron los 10 puntos) para imponerse al Akasvayu con un último cuarto realmente bueno. Las prestaciones de su rival se redujeron casi por completo a la actuación de dos ex azulgranas: Marc Gasol y Victor Sada. El primero es el más valorado de la competición y el segundo, uno de los bases que corre más y mejor. Entre ambos anotaron 30 puntos (15 cada uno), casi la mitad de su equipo, pero sólo aportaron siete en la segunda parte.

Gran inicio de Gasol

Siempre fue por delante el grupo de Xavi Pascual, excepto en el 0-3 inicial, tras una canasta más tiro adicional de Gasol, que en los primeros dos minutos ya acumulaba cinco puntos, pero que en el resto del partido tan sólo hizo diez puntos más. Puede decirse que el pívot tenía que hacerlo todo, porque ni Ivan Radenovic ni Erik Daniels ni mucho menos Tomas Nagys fueron ayudantes decentes. Entre los tres anotaron nueve puntos, tantos como Ersan Ilyasova en el último cuarto. Queda todo dicho.

Poco le costó al Barça coger una renta importante. El partido, en cuanto a acierto, parecía una repetición del encuentro ante el Lottomatica. El conjunto azulgrana dominaba el rebote y corría a placer, y a los 4'30'' ganaba 13-5 tras anotar los tres primeros triples que intentó, uno de Alex Acker y dos Jaka Lakovic, que sigue inmerso en su peor momento desde que llegó a Barcelona. El base esloveno sólo anotó un punto más en todo el partido y firmó un horrible porcentaje de 2/8 en tiros de campo. Al menos recuperó tres pelotas, tantas como perdió.

El segundo líder

Víctor Sada fue el jugador que propició la reacción del Akasvayu. El ex jugador azulgrana es sin duda uno de los bases con más futuro. En el Barça era un relevo de cierta calidad, en el Akasvayu es el segundo líder sin discusión. Es desequilibrante, rápido y le sobra picardía. Sada, que acabó el partido con 10 rebotes, anotó siete puntos consecutivos y acercó a su equipo en el marcador (15-12, minuto 7).

Respondió el conjunto azulgrana con Fran Vázquez, que desde que Xavi Pascual es el primer entrenador parece otro. Ahora es descarado, ha mejorado su tiro y tiene más sangre que nunca. Le bastó jugar los últimos cuatro minutos para anotar seis puntos. El pívot gallego se entendió a la perfección con Roger Grimau, que le asistió para que hicese un espectacular alley-hoop (21-16, minuto 10). Pese a todo el grupo de Pedro Martínez no tenía una desventaja insalvable. Se sostenía por sus ocho tiros libres porque con un deficiente 4/15 en tiros de campo y sin capturar ni un solo rebote ofensivo poco se puede conseguir.

Los triples

Siguió el Barça muy acertado desde más allá de 6'25 y Basile y Grimau anotaron dos triples consecutivos en el inicio del segundo cuarto. Un dos más uno de Vázquez ante Gasol hizo que el conjunto local casi doblase a su rival (30-16 a los 12'06''). Akasvayu sólo tenía margen de mejora, difícilmente podía aportar menos, así que en la siguiente jugada Erik Daniels repartió la primera asistencia (!?) de su equipo y a los 15'15'' el propio pívot estadounidense capturó el primer rebote ofensivo. El grupo de Pedro Martínez siguió estrenando estadísticas y Sada anotó el primer triple en el octavo intento (0/7 en el primer cuarto). Al descanso se llegó con 41-29 tras una canasta al límite de Acker tras un saque de banda de Pepe Sánchez, menos acertado que otras veces.

Pase lo que pase, juegue como juegue, este Barça siempre tiene minutos basura, instantes en los que desconecta y permite que el rival se acerque o que se aleje sin remedio. Akasvayu simplemente se acercó porque apareció San Emeterio, que en los primeros dos minutos del tercer cuarto hizo más que en toda la primera parte, en la que sólo había anotado dos tiros libres (0/3 en tiros de campo). El escolta cántabro, uno de los candidatos a ir con la selección a Pequín, anotó cinco puntos seguidos, con triple incluido. También se justificaron Daniels y Arriel McDonald, que con un par de triples ajustó el marcador (49-47, a los 26'57''), tanto como desde el 5-3 inicial. El parcial, 8-18, era incuestionable.

Ilyasova, genial

La reacción del conjunto azulgrana empezó tras una antideportiva imaginaria de Nagys a Marconato y continuó con dos entradas de Grimau (52-48, minuto 30). En el último cuarto se demostró que Ilyasova puede ser el gran fichaje de final de temporada: ha cambiado su actitud y es un filón en defensa y en ataque. El turco jugó de 4 y demostró su repertorio, especialmente en el último período, cuando anotó nueve puntos y fue el mejor jugador. Ilyasova estaba en todos los rechaces, en canasta propia o ajena. Así que el Akasvayu, con Gasol muy errático y con Sada demasiado revolucionado, se descompuso y encajó un parcial definitivo de 12-0: 71-53 a 4'20''. El Barça progresa. Aún está tiempo de encontrarse.