viernes, 27 de febrero de 2009

Nedved: lejos del lujo y con el esfuerzo como lema

Nedved es uno de los referentes del Juventus -LePresse.

No va a los restaurantes más lujosos de Italia y se agobia en la ciudad. Pavel Nedved (Cheb, República Checa, 1972) es tan sencillo como su juego. Huye de lujos y menús de prestigio porque prefiere acabar en la pizzería de Fiano, el pueblo a las afueras de Turín donde vive. Lejos del estrés, rodeado de la naturaleza y con apenas cuatro casas alrededor, el centrocampista checo del Juventus ha meditado mucho su última decisión: “Con 37 años ha llegado el momento de decir basta. Me retiraré a final de temporada. Lo he dado todo y estoy cansado física y mentalmente. Necesito pasar más tiempo con mi familia”. El próximo 31 de mayo Nedved se despedirá del fútbol en el Olímpico de Turín ante el Lazio, su primer equipo en Italia.

“Soy un tipo normal. La humildad siempre ha sido mi camino y siempre trato de dar lo máximo. No soy una estrella como Figo, Zidane o Ronaldo”, dijo en 2003 tras recibir el Balón de Oro, por delante de Henry y Maldini, y convertirse en el segundo jugador checo en lograrlo después de Masopust (1962). “No necesito el dinero”, le soltó al presidente del Chelsea Roman Abramovich, que estaba dispuesto a mejorarle la ficha sustancialmente. Nedved tampoco dudó demasiado en quedarse en el Juventus cuando el equipo bajó a la Serie B por el Caso Moggigate, el principal suceso de amaño de partidos. Pese a las ofertas que tuvo prefirió quedarse en el equipo cobrando menos (como Buffon y Del Piero). Nedved fue más allá e incluso se retiró definitivamente de la selección (18 goles en 91 partidos) para centrarse más en el ascenso del club a la elite. Objetivo que cumpliría el curso siguiente y con cierta facilidad.

Sustituto de Zidane

Dicen que a Nedved le gustaría seguir vinculado al Juventus y entrenar a los juveniles. Su afición estaría encantada con que fuese el futuro técnico del primer equipo. Lejos queda la reticencia tras su fichaje en verano de 2001 por 42 millones de euros. El León de Praga (como se autodefine el propio jugador en su biografía, escrita por el periodista Bruno Bernardi) aterrizó en Turín con la responsabilidad de ocupar el hueco dejado por Zinedine Zidane, recién traspasado al Madrid por 75 millones de euros. La duda era lógica; el reemplazo, unido a las incorporaciones de Buffon y Thuram, resultó excelente.

“Zidane es estética puro, pero prefiero el esfuerzo de Nedved”, llegaron a decir los hermanos Agnelli, propietarios del Juventus. Le perdonan su introversión y que sea un tanto arisco para aceptar entrevistas de los medios (eso sí, no le hacer el feo al canal de TV del club). Se lo perdonan por ese “esfuerzo” que tanto han elogiado. Una actitud y compromiso que corrobora su ex entrenador Marcello Lippi, que asegura que Nedved es el jugador que más se cuida de cuantos ha conocido: “Todos los días sale a correr por su casa antes del entrenamiento. Incluso lo hace el día de Reyes y de Nochevieja. No se concede nunca una tregua”.

El gol de Bierhoff

Diplomado en Geometría e hijo de un humilde granjero, Nedved ha ganado con el Juventus dos Scudettos (2002 y 2003, los de 2005 y 2006 los perdió en los despachos) y dos Supercopas de Italia (2002 y 2003). Empezó su carrera deportiva en 1991 en el AC Dukla de Praga y al año siguiente fichó por el Sparta, donde ganó tres Ligas (1993-1995) y una Copa (1996). Su presentación internacional, como de muchos de sus compañeros de selección, se concretó en la Eurocopa de Inglaterra de 1996. La República Checa quedó subcampeona del torneo. Sólo un gol del alemán Bierhoff (el primero de oro de la historia) impidió que Nedved, Smicer, Poborsky y compañía ganasen con merecimiento el trofeo. La República Checa tampoco tendría suerte doce años después, en la Eurocopa de Portugal en 2004. Entonces encajó el primer gol de plata de la historia. El griego Dellas le impidió jugar la final.


En el verano de 1996 y tras su gran Eurocopa Nedved, que tenía un precontrato con el Feyenoord y había rechazado una oferta del PSV, Nedved acabó en la Serie A. Firmó por el Lazio, un club necesitado y prestigioso que no ganaba ningún título desde 1974. Con el centrocampista checo el conjunto roma logró dos Copas (1998 y 2000), una Supercopa italiana (1998), la última Recopa de la historia (con un golazo suyo en la final ante el Mallorca, 2-1, en 1999), y, por fin, el Scudetto (2000). En Roma siguen teniendo devoción por Nedved: pocos olvidan que él fue uno de los artífices de una de las mejores etapas de la historia del equipo.


Se pierde la final

“Nunca me han interesado realmente los premios individuales y sin embargo pasé muchas noches sin dormir por no poder jugar la final contra de la Champions”, confiesa Nedved, que se perdió la final ante el Milan en 2003 por una absurda falta a McManaman. Cuando los periodistas italianos le preguntaron en el vestuario de Old Trafford cómo se sentía después de que el Juventus hubiese perdido la final en la tanda de penaltis estuvo a punto de romper los azulejos de la pared de un puñetazo.

Seguidor del tenis y del hockey sobre hielo, el centrocampista checo colecciona vinos y ve una vez tras otras películas de Julia Roberts y Mel Gibson, sus actores preferidos. Está casado con Ivana, su amor de juventud, y tiene dos hijos: Pavel e Ivana. No quiso ser demasiado original. Fue tan práctico como en el campo, donde siempre ha sabido optimizar sus virtudes (el remate de cabeza y el tiro con ambas piernas desde cualquier posición) y asumir que no es un genio como lo fue Zidane. “Mi juego es sencillo. No hay secretos: sólo trabajo y más trabajo”, resume el protagonista. “Es un animal”, replican sus detractores. Dos de ellos, seguidores del Inter, crearon hace tres años un espacio en Internet (www.nonstimonedved.tk) para recopilar (y denunciar) las acciones más antideportivas del jugador. La web tuvo tanto éxito que hace poco se publicó en libro sobre ello: Non stimo Nedved & tutti gli antisportivi, que recoge testimonios de jugadores en contra de la actitud sobre el terreno de juego de Nedved y de su compañero Poulsen, ex jugador del Sevilla.



jueves, 26 de febrero de 2009

El Barça, a un paso de cuartos tras ganar en Berlín (57-75)

Santiago le hace un tapón a Jacobsen ante Andersen -EFE.


La competición debe conllevar un mínimo de competición y competitividad. Cuando un equipo es tan superior a otro el único aliciente que le queda al espectador es aplaudir un nuevo récord estadístico o una exhibición. En el O2 World de Berlín, que será el escenario de la Final Four de la Euroliga en mayo, se dieron ambas circunstancias. Juan Carlos Navarro (18 tantos, 4/5 en triples) se convirtió en el sexto jugador de la historia en alcanzar y superar los 2.000 puntos en el torneo y el Barça se impuso con solvencia por 57-75 ante un Alba Berlín que vivió agazapado y alicaído durante la primera parte, en la que sólo anotó 19 puntos, siete de tiros libres. Cada jornada que pasa del Top 16 se entiende menos que el conjunto alemán eliminase a la Penya. Los azulgrana, que llegaron a ganar por 28 puntos (45-73 a 2m53s), consolidan así la segunda plaza del grupo F y se clasificarán para cuartos si ganan el próximo miércoles por más de dos puntos al Real Madrid, vencedor en Tel Aviv ante el Maccabi (69-73). Una victoria contra el conjunto blanco y otra en Israel daría la primera plaza al Barça, que presumiblemente evitaría en la siguiente ronda al Tau, líder de su grupo. El conjunto de Xavi Pascual será el equipo que descanse esta jornada en la Liga ACB.


Sin aficionados y carteles promocionales de la Euroliga y de la Fundación Nelson Mandela 46664 los primeros instantes el partido podrían haber pasado como los últimos de un entrenamiento suave de pretemporada, con los jugadores aún perdidos con tanto jet lag y con los nuevos fichajes poco adaptados al equipo. Ambos equipos agotaban al límite las posesiones o perdían con facilidad la pelota, incapaces de superar defensas agresivas, reforzadas por la presencia de tres hombres altos por bando. El juego, más que poco fluido, que también, era completamente apático. Navarro sería el primero en aportar cosas positivas: sus cinco primeros puntos (triple incluido) le dieron al Barça la primera ventaja considerable (4-11 a los 5m59s).


Jenkins, horrible


El técnico del Alba Berlín Luka Pavicevic pidió tiempo muerto para corregir y motivar a sus jugadores, que hasta entonces tan sólo habían lanzado cuatro veces y sólo habían acertado una (el resto de puntos los habían logrado desde la línea de personal). La arenga de Pavicevic duró lo que tardaron Wright y McElroy en anotar dos triples y minimizar la diferencia (10-11 a los 7m08s). Ahí, tan pronto, se acabó el partido: el Barça no necesitó esforzarse demasiado para irse al descanso con 19-40, pese a dar facilidades, como regalar cuatro pelotas consecutivas. El conjunto alemán no aprovechaba los errores ajenos, bastante tenía con gestionar los propios. Jenkins, jugador de rastras largas y estética a lo Ronaldinho, era su principal quebradero de cabeza. El escolta hubiese tirado sus zapatillas si el reglamento lo permitiese: falló lo más fácil y recurrió a lo más complicado para repetir suerte (0/5, tres pérdidas y -4 de valoración). Jenkins promediaba en esta fase 12’2 puntos por partido.


El Barça continuaba a lo suyo, con Víctor Sada (siete puntos y seis asistencias) dirigiendo (y atacando) con criterio y convicción, y con Fran Vázquez (nueve puntos y siete rebotes) y David Andersen (10 tantos y tres rechaces, por fin acertado, jugando bien abierto y en el poste bajo) como dueños absolutos de la pintura. Tampoco tenían opositores decentes: ni tan siquiera Sesay, una torre, todo músculo, se imponía en los rebotes. Las estadísticas del Alba Berlín parecían sacadas de un partido de gimnasio (3 de 11 en tiros de campo del primer cuarto) y 5/22 al descanso.



Navarro, 2.000 puntos


El Barça había competido contra sí mismo, contra el límite de su ambición y autoestima. Y por lógica, contagiado por la falta de competitividad, se relajó en el tercer cuarto, justo después de que Navarro anotase el triple con el que llegaba a los 2.000 puntos en la Euroliga (19-43 a los 20m55s). El conjunto azulgrana había logrado su máxima diferencia y empezó a intentar ampliarla únicamente con más lanzamientos de tres. Una dejadez que el Alba Berlín tampoco supo rentabilizar demasiado y en dicho período sólo logró rebajar la distancia a 18 puntos (28-46 a los 25m05s) con Blagota Sekulic como protagonista. El ex jugador del Real Madrid ha sido el escogido por el club germano para sustituir al lesionado Patrick Femerling, comentarista ocasional en la TV. Navarro impidió que la reacción local continuase con cinco puntos y una gran asistencia interior a Lubos Barton (32-55, minuto 30). Era casi improbable cualquier tipo de sorpresa y que el Barça sufriese para ganar en Berlín como les había pasado a Tau y Madrid en su momento.


Como viene siendo habitual en los partidos de Euroliga de este curso, con todo decidido, llegó la oportunidad para los que menos juegan: Barrett y Jordi Trias, que aportaron seis y cinco puntos respectivamente. El base estadounidense transmitió inseguridad (es capaz de robarse la pelota él mismo), pero en un par de acciones demostró su habilidad. Trias celebró con rabia su triple y desde la línea de personal puso la máxima renta del encuentro (45-73). Hamann, con siete puntos consecutivos, minimizó la derrota y provocó grandes aplausos del público, que sabe que su equipo no tiene nada que hacer en este Top 16. Aún no ha ganado un partido. Seguro que también se preguntan cómo sus jugadores han llegado tan lejos en una competición tan exigente como ésta.



domingo, 22 de febrero de 2009

Mickeal lidera al Tau hacia su sexta Copa ante Unicaja (98-100)

La plantilla y el cuerpo técnico del Tau posan con el trofeo -EFE.



Las circunstancias determinan el valor de los logros. Así que la gesta de Pete Mickeal (Rock Island, Ilionis, EE UU, 1978) tiene un valor incalculable. No sólo por la recompensa, la sexta Copa del Rey de la historia del Tau, sino por los propios condicionantes. Con Igor Rakocevic y Tiago Splitter eliminados por faltas en el banquillo el alero estadounidense asumió toda la responsabilidad de su equipo en la prórroga anotando anotó ocho de sus 20 puntos en la prolongación, incluida la última canasta a 23s. A Mickeal también le dio tiempo a taponar el triple desesperado de Berni Rodríguez, que había recibido la patata caliente de Robert Archibald. El pívot escocés (16 puntos y 13 rebotes) no se atrevió a jugarse el último tiro y cedió la pelota a su compañero. El Tau se impuso a Unicaja 98-100 y continúa completando una temporada histórica: ha ganado los dos títulos en juego, Copa y Supercopa. Mirza Teletovic (20 puntos, 6/10 en triples) se llevó el premio individual, ser nombrado MVP del torneo. Un reconocimiento que no fue para Mickeal porque la votación se cerró a falta de cuatro minutos para la conclusión del cuarto período.


“En momentos decisivos Pete (Mickeal) siempre o casi siempre acierta”, subrayaba el técnico del Tau Dusko Ivanovic, que logró la cuarta Copa en España. “Se ha echado el equipo a las espaldas”, insistía Splitter. El protagonista del partido observaba satisfecho cómo Pablo Prigioni completaba con su particular ritual de subirse al aro para cortar la red. Lo mismo que había hecho en 2006, también el Palacio Vistalegre de Madrid, tras ser escogido MVP y ganar el torneo ante Pamesa.


Rakocevic y Splitter, desconocidos


Dotada de una emotividad e intensidad extraordinarias, la final esquivó el tópico que describe la mayoría de finales como una apuesta descarada de los entrenadores por las precauciones y el control. Aíto, el entrenador con más Copas (5), e Ivanovic quisieron tomar riesgos. Y fue Unicaja quien impuso el ritmo que más le convenía al principio: transiciones rápidas y ataques tan pragmáticos como contundentes. Optó por la velocidad entendida como compromiso de precisión y precisión. Unicaja recuperó hasta seis pelotas en el primer cuarto. La piedra angular de la maquinaria era Carlos Cabezas, inédito en el torneo por problemas físicos. El base dirigió con acierto a un Unicaja en el que los puntos corrían a cargo de Marcus Haislip y Jiri Welsch, y la defensa, de Archibald, que incluso le hizo dos gorros a Rakocevic. El escolta serbio se fue al banquillo con una clara desventaja (11-3 a los 3m10s) y habiendo fallado sus dos tiros. Tampoco rendía Splitter. El pívot brasileño ni tan siquiera tiró en toda la primera parte. No pudo con sus defensores.


Sin Rakocevic ni Splitter acertados, el Tau recurrió a su capitán, Sergi Vidal, el recambio exterior más talentoso de la Liga, el único jugador que ha ganado cuatro Copas. Su incidencia resultó inmediata: aportó desparpajo y claridad, además de un triple que ayudó a su equipo a remontar (11-12 a los 5m30s). El grupo de Ivanovic pasó a llevar la iniciativa. Llevaba la batuta a la contra, algo que intentó evitar Aíto dando la dirección de Unicaja a Omar Cook y poniendo en pista a Berni y Nnong, el nuevo defensor de Splitter. El brasileño sería relevado por Teletovic, que anotó ¡cuatro triples! en el segundo cuarto. Los dos primeros sirvieron para darle una ventaja mínima al Tau (26-31 a los 14m32s), los otros dos, para minimizar la reacción de Unicaja al descanso (44-43). Teletovic iba camino del MVP. Idéntico destino que Haislip en el otro bando. El cuatro estadounidense jugaba abierto, sabía forzar faltas con tiro y aportó 12 puntos en la primera parte (acabó con 23 tantos y cinco rebotes).


Contraataques


Como en las semifinales ante el Barça el Tau empezó el tercer cuarto empequeciendo por completo a su rival, que no parecía mayor virtud que una torre como Ndong y jugadores anárquicos con cierto talento. Ivanovic cuestionaba la idiosincrasia del Unicaja de Aíto gracias al acierto exterior de Vidal (16 puntos), Teletovic y Rakocevic (18). Con los primeros puntos de Splitter el conjunto vitoriano igualó su máxima renta hasta entonces (54-60 (a los 28m16s).


A partir de la defensa y con sus bases (Cook y Joseph Gomis, Cabezas no jugaría la segunda parte) como perfectos enlaces Unicaja empató a 67 (a 7m27s). Una recompensa que no le duró demasiado: recibió un parcial de 4-12 gracias a dos triples de Teletovic y Rakocevic (71-79 a 5m05s). Al acierto del Tau desde el perímetro se sumaba el interior, por fin con Splitter siendo Splitter, ese jugador ágil e inteligente que renunció el curso pasado a la NBA. El brasileño anotó diez de sus 12 puntos en el último cuarto. Contribuyó en ataque hasta que cometió la quinta personal sobre Gomis, el gran responsable de la excelente respuesta de Unicaja. El francés, muy valiente, hizo una jugada de dos más uno, pero falló el tiro libre adicional (87-87). Al grupo de Ivanovic le quedaba la última posesión, pero Teletovic fallaría el triple con el que pudo finalizar el partido. La prórroga decidiría una final exquisita y caprichosa, porque a falta de 18s Vidal había errado los dos primeros libres de su equipo…


Se le complicaron aún más las cosas al Tau con la eliminación de Rakocevic, pero apareció Mickeal para resolver por todos. Prigioni, desde la línea de personal, pondría el 95-98 a falta de 57s, pero Haislip metería su único triple (1/6) para empatar a 98 falta de 46s. El resto de cosas corrieron a cargo de Mickeal, que primero anotó una canasta inverosímil a 23s y después taponó el triple de Berni. Fue el gran artífice de que el Tau ganase su sexta Copa, por mucho que el trofeo MVP no lo reconociese como tal.


sábado, 21 de febrero de 2009

Berni y Haislip eliminan a un combativo Estudiantes

Berni celebra una canasta -EFE.



Lejos por unos días del agobio del descenso, el MTT Estudiantes protagonizó la única sorpresa de los cuartos de final y a punto estuvo de continuar el milagro en semifinales. Tuvo opciones de eliminar a Unicaja hasta a falta de 28s, hasta que Berni Rodríguez (11 puntos) anotó su tercer triple y repitió su habitual celebración: tocarse la oreja como dedicatoria a su novia (71-76). El Estu no supo responder al penúltimo contratiempo y Corey Brewer tiraría un lanzamiento de tres que ni tan siquiera tocó el aro y se vería obligado a hacerle personal a Omar Cook. El base estadounidense falló los dos tiros libres, pero Marcus Haislip, muy atento, palmeó el segundo para sentenciar y cerrar el partido (71-78). Totalmente desaparecido hasta entonces, el ala-pívot estadounidense firmaba así su 13º punto en el último cuarto (acabó con 15). Más regular fue su compañero Robert Archibald (17). En el MTT Estudiantes destacaron el propio Brewer e Iker Iturbe (6/10 en triples) con 13 y 18 tantos, respectivamente. Aíto buscará su sexta Copa del Rey ante el Tau (domingo, 18.30 horas, La 2).


El encuentro, muy defensivo, con defensas muy agresivas (el Estu perdió 24 pelotas), empezó con un recital ofensivo por parte de ambos equipos. Era un toma y daca constante: Cook anotaba un triple y Rancik, que metió sus siete puntos en el primer cuarto, respondía con otro. Un nuevo lanzamiento desde más allá de 6’25 de Hernán Jasen colocaría a los colegiales con una ventaja interesante (19-13 a los 7m52s), pero Unicaja empató a 23 gracias a su equilibrio de juego exterior e interior. Destacaban Archibald y Boniface Ndong, pero también Jiri Welsch y Thomas Kelati.



Popovic, genial



Se exhibió MTT Estudiantes en el inicio del segundo cuarto con un parcial de 8-4 y seis puntos consecutivos de Petar Popovic (31-25 a los 14m10s). A Aíto no le gustaba nada lo que estaba viendo e hizo entrar de golpe a Archibald, Haislip y Jiménez, y segundos después a Cook. Los cambios remozaron a Unicaja, que empató a 38 (17m10s) con el primer triple de Berni, excelente en defensa (cuatro recuperaciones de las 18 de su equipo). Iturbe, con tres triples en el segundo cuarto, volvió a relanzar a su equipo (43-39 a los 28m43s). Jiménez desde la línea de personal cerraría la primera parte (43-41), en la que Jasen acabó con nueve puntos. El capitán del Estu ya no volvería a anotar.


Un mate y dos tiros libres fue el resumen ofensivo de los primeros cinco minutos del tercer cuarto. Tan sólo Archibald había sido capaz de anotar en un partido convertido en continuas interrupciones por faltas personales, defensas asfixiantes y pocos lanzamientos, pero casi todos nefastos (1/4 Unicaja, 0/3 el Estu). En ese tiempo los colegiales perdieron hasta ocho pelotas, circunstancia que ni supo ni pudo aprovechar el grupo de Aíto.


Brewer, 10 puntos en 1m52s


Al partido le faltaba prestigio y calidad y Brewer fue el encargado de dárselas. Seguramente el nuevo base de MTT Estudiantes se quedó cerca de algún récord en el torneo tras anotar los diez puntos de su equipo en 1m52. Una actuación espectacular que permitió a su equipo obtener su máxima renta (53-47 a los 27s30s) tras un parcial de 10-2.


Unicaja reaccionó y se puso por delante 55-56 (a falta de 8m12s) con un parcial de 2-7, por fin con Haislip como jugador decisivo. El ala-pívot estadounidense sumó 13 puntos en el último período. Resistió MTT Estudiantes con Popovic muy atento en el rebote ofensivo e Iturbe sensacional desde más allá de 6’25 (66-67 a falta de 4m12s). Archibald pondría el 68-73 a 1m13s y Brewer se precipitaría con dos tiros forzados. Entonces llegó el sexto triple de Iturbe, pero Berni respondería con otro acierto desde el perímetro. Y Haislip, palmeando el tiro libre fallado por Cook, sentenciaría el partido. Unicaja-Tau será la final de la Copa.


Una final anticipada demasiado desigual

Navarro se lamenta tras fallar un tiro -EFE.



Héroe y protagonista dos días antes, Juan Carlos Navarro era ahora un jugador abatido en el banquillo, perdido en una mirada. Su técnico, Xavi Pascual, le había relevado por Víctor Sada porque el Barça no tenía opción alguna de meterse en la final de la Copa del Rey. El partido, vendido como la final anticipada, acabó siendo el partido más desigual del torneo y el Tau, que llegó a ganar por 21 puntos y lo hizo por 13 (77-90), nunca bajó su renta de 11 puntos desde el inicio del tercer cuarto. “Somos un bloque, todos somos buenos”, resumía a la perfección Sergi Vidal. Igor Rakocevic, que anotó 27 puntos (9 de 17 en tiros de dos) y Tiago Splitter (17 tantos con 8/12) fueron los mejores del grupo vitoriano, mientras que el conjunto azulgrana se encomendó en exceso a Navarro, que pese a aportar 19 puntos no pudo repetir una gesta similar a la protagonizada ante el Real Madrid en cuartos de final (1/6 en triples). La baja efectividad del Barça en lanzamientos de tres (7/24) y en tiros libres (8/15) remarcó aún más su inferioridad con respecto al Tau, que le ha ganado en los seis últimos partidos, desde la final de la Liga ACB del curso pasado. El conjunto de Dusko Ivanovic se enfrentará en la final al ganador del MTT Estudiantes-Unicaja.


La igualdad se redujo a los dos primeros cuartos. El juego interior monopolizó el inicio del partido, con un enfrentamiento apasionante entre Daniel Santiago y Splitter. Entre medias aparecía el máximo anotador de la Liga ACB, Rakocevic, que a los 4m11 llevaba ocho puntos sin fallo y lideraba a su equipo (7-14).


Basile, excelente


Solventó la situación el Barça con sus recambios, especialmente con Basile, un jugador de rachas en cuanto a anotación que cuando tiene una buena es imparable. Nada más salir a la pista el escolta italiano anotó un triple y en una contra empataba a 16 (a los 7m48s). Basile anotó ocho puntos sin error en el primer cuarto (19-21). Las defensas zonas alternativas no destemplaban al Tau, de nuevo liderado con Rakocevic y por Will McDonald, al que se le da especialmente bien el Barça.


Andersen parecía abocado a repetir otra actuación desastrosa como ante el Madrid (1/8), demasiado alejado de la canasta y con una selección de tiro muy cuestionable. Sin embargo, en cuanto se acercó al aro el pívot australiano se transformó. Para bien. Cuatro puntos seguidos de Andersen y una canasta con rosca de Navarro hicieron que el Barça tuviese su segunda (¡y última!) ventaja en todo el partido (32-31 a los 16m47s).


Remontada casi imposible


Se resarció el Tau desde la línea de personal y tras una pérdida de Sada ante Pete Mickeal machacó a la contra McDonald. Con esa acción, que enfadó mucho a Pascual, concluyó la primera parte (34-43). Una diferencia demasiado grande por lo ofrecido, pero que hubiese sido corta tras lo visto tras el descanso. La remontada era complicada y se puso casi imposible en el inicio del tercer cuarto, cuando entre Splitter y Rakocevic culminaron un parcial acumulado de 0-13 (34-50 a los 21m32s).


El Barça quiso reengancharse con ataques rápidos y eficaces. Pero la velocidad no le sirvió para nada, porque la selección de tiros no fue buena y su obsesión por lanzar de tres, menos. No había estado acertado el conjunto azulgrana desde más allá de 6’25 en los dos primeros cuartos (3/13) y tampoco lo estuvo después. El Tau ofrecía sensaciones completamente opuestas: tenía paciencia, equilibrio y sabía seleccionar bien sus tiros. En esto último siempre ha destacado Pablo Prigioni (11 puntos, 3/4), MVP de la Copa de 2006, la última que ha ganado su equipo. Así que con el argentino y Rakocevic (nueve puntos en el tercer cuarto) acertados el Tau cogió una renta casi insalvable de 21 puntos (39-60 a los 26m06s, parcial de 5-10). El último problema del conjunto vitoriano eran las personales: Prigioni tenía dos y Splitter y Mickeal, tres.


Amago de reacción


La final anticipada parecía sentenciada a falta de un cuarto y medio, pero el Barça sería capaz de mejorar mínimamente las cosas. De nuevo con Andersen como referente, ayudado por Sada y Navarro (52-65, minuto 30). Ahí se interrumpió la reacción del grupo de Pascual, que no supo cómo frenar a Splitter. Fran Vázquez no sabe cómo parar al pívot brasileño y ha jugado dos de sus peores partidos esta temporada ante el Tau. En esta ocasión, como en el encuentro de ida disputado en el Palau, el pívot gallego sumó dos puntos, la misma aportación que Stanko Barac, que tan sólo jugó el último minuto y medio. En ese período de tiempo se reduce su participación en el torneo.


Defendido siempre por un hombre alto, Navarro arriesgaba al límite, tenía que hacer movimientos inverosímiles para superar la defensa rival, especialmente a Splitter, que se fue eliminado a falta de 5m17s. El brasileño no lo pasó mal en el banquillo en ningún momento porque el Barça se empeñó en fallar tiros libres e insistir desde la línea de tres. Ilyasova (15 puntos) empezó a meter canastas fáciles y Roger Grimau (9) encadenó varias penetraciones acertadas. La fe del capitán era ya lo único positivo de un Barça muy inferior. Navarro vería desde el banquillo el último minuto y medio, los últimos instantes de su equipo en la Copa del Rey. La final anticipada se había resuelto demasiado pronto.


viernes, 20 de febrero de 2009

Estudiantes da la sorpresa eliminando al campeón (80-75)

Jasen y Granger festejan el pase a semifinales de su equipo -EFE.


La Copa del Rey es una de las citas anotadas con rotulador rojo en las agendas de algunos de los ojeadores más prestigiosos del mundo. Representa una ocasión perfecta para recopilar información de jóvenes valores, jugadores poco conocidos internacionalmente y para siguiendo viendo la evolución de los mejores. Esta vez las miradas de los ojeadores iban especialmente hacia Ricky Rubio, de quien mucho se ha hablado sobre si presentará al próximo draft de la NBA y que ha sido portada de las revistas estadounidenses sobre básket más prestigiosas. Pocos, salvando su propia afición, reparaban en el MTT Estudiantes, el 13º clasificado de la Liga ACB con siete triunfos y presente en la Copa por tener plaza como anfitrión. Pero contra pronóstico (y con justicia) el Estu ganó al DKV Joventut (80-75), actual campeón del torneo, con lo que se cumple la extraña tradición de que ningún equipo no gane dos ediciones seguidos. Hace 21 años que no ocurre. “Hemos estado demasiado confiados durante todo el partido, hemos conseguido distanciarnos unos puntos, pero los últimos tiros los hemos fallado y eso nos ha pasado factura”, se sinceraba Ricky, que aportó 16 puntos (7/14 en tiros de campo), repartió siete asistencias y recuperó seis balones (cuarta mejor marca de la competición). La gran actuación del joven base catalán no fue suficiente ante un excelente MTT Estudiantes que casi siempre estuvo por delante en el marcador y tuvo en Samo Udrih (23 tantos y 4/6 en triples) y Corey Brewer (16). Los colegiales se enfrentarán a Unicaja (mañana a las 20.30 horas, La 2) en busca de la final.


La primera sorpresa del torneo ha llegado y lo ha hecho de una forma un tanto peculiar, con Hernán Jasen y Carlos Suárez, principales referentes del Estu, con un papel secundario. Entre ambos aportaron nueve puntos. Los actores principales acabaron siendo secundarios como Udrih, uno de los fichajes del curso procedente del CB Granada que no ha tenido continuidad por las lesiones. El escolta esloveno empezó el partido muy acertado, como su equipo. Sito Alonso tuvo que hacer cuatro cambios de golpe para intentar cortar el parcial inicial de 13-4 (a los 6m40s), con Udrih y Brewer muy destacados. La principal solución del DKV Joventut por entonces ya eran los triples (1/6 en el primer cuarto y 7/30 al final). Luka Bogdanovic (1/7), Jan Jagla (1/5) y Demond Mallet (1/4) fueron los grandes artífices de esa estadística tan pobre.


Parcial de 0-10


Ricky cedió la batuta del DKV Joventut a Pau Ribas, que con una asistencia a Jerome Moiso y un triple acercó a su equipo (15-12 a las 8m30s). Con los tres bases de la plantilla en pista (el propio Ribas, Ricky y Mallet) el conjunto catalán logró un parcial de 0-10 (24-29 a los 16m20s). Justo antes de que Ricky cometiese su tercera personal (innecesaria, infantil) sobre Iker Iturbe y se sentase en el banquillo. Un triple de Coby Karl y un palmeo de Sonseca fueron la única respuesta del grupo de Alonso ante un Estu liderado por Jasen (34-34 al descanso).


“Tenemos que tener más equilibrio entre el juego exterior y el interior, jugar más fácil”, exigía al descanso el presidente del club verdinegro Jordi Villacampa, muy descontento con el 6/14 en tiros de dos. Y no se pudo tranquilizar en el tercer cuarto, en el que MTT Estudiantes se exhibió con cinco triples, dos de Martin Rancik, que tiene buenos porcentajes pero que no suele lanzar demasiados (18 el año pasado en Liga, nueve este curso). Udrih acumulaba entonces un 3/4 desde más allá de 6’25 y 17 puntos (53-48 a los 27m40s). Ricky se perdía en excesos y Jasen le hacía un tapón.


El panorama cambió en el inicio del último cuarto, con Sonseca y Ricky como pareja excelente. El pívot madrileño llevaba hasta entonces un pobre 1/7 en tiros de dos, pero se transformó y sumó 11 puntos en el período decisivo. La gran mayoría en jugadas de bloqueo y continuación con Ricky, espectacular recuperando varias pelotas y montando varios contraataques productivos. El trabajo de ambos hizo que la Penya cogiese una renta importante (61-67 a 4m43s). Incomprensiblemente se descentró y el Estu supo gestionar mejor el tiempo y los tiros. De nuevo surgieron Brewer y Udrih y con la única canasta de Tom Wideman los locales se volvieron a poner por delante (71-69 a 3m04s). Ricky metería una canasta a tablero y puntearía un par de triples y con empate a 74 se llegó al último minuto. El DKV Joventut falló dos triples forzados y los tiros libres acabaron resolvieron un partido que ganó con merecimiento el anfitrión. El campeón queda eliminado.


Haislip desmonta al Kalise Gran Canaria (79-69)

Haislip lanza a canasta ante Kickert -EFE.



La versatilidad es un aspecto cada vez más valorado en el básket actual. Se premia que los exteriores puedan jugar de bases o que el cuatro tenga un buen rendimiento fuera de la zona, como es el caso de Marcus Haislip (Lewisburg, Tennessee, EE UU, 1980). El ala-pívot de Unicaja reúne físico y velocidad, y es un buen lanzador de tres. Contra el Kalise Gran Canaria (79-69) se mostró como un tirador casi infalible (22 puntos, 4/5 desde más allá de 6’25), especialmente al final del tercer cuarto en el que participó con tres triples seguidos en un parcial de 13-5 (60-52, minuto 30). Una diferencia que el grupo de Aíto García Reneses no perdería, por mucho que Carl English (20 puntos, 12 en el último cuarto) se empeñase en que no fuese así. Unicaja se enfrentará al vencedor del DKV Joventut-MTT Estudiantes, mientras que el Kalise Gran Canaria cierra su sexta participación en la Copa con una nueva derrota. Aún no ha ganado ningún partido en dicho torneo.


La cita exigió físico y músculo desde el primer momento: primaban las defensas sobre los ataques y Unicaja demostraba tener un banquillo superior. El conjunto malagueño funcionaba a través de sus pívots y de sus exteriores. Carecía de base. Ausente Carlos Cabezas por problemas físicos, el rendimiento del titular, Omar Cook, era (y fue) mediocre: sólo repartió una asistencia y aportó sólo dos puntos, de tiros libres, el gran pecado del Kalise Gran Canaria (12/18, 67%). Así que Robert Archibald y Boniface Ndong ponían los puntos en la zona y Haislip y Thomas Kelati en el perímetro. Mientras que en el grupo de Salva Maldonado era un digno opositor con Marcus Norris en la dirección y Jim Moran (ocho puntos en el primer cuarto) como referente en ataque (19-15 a los 9m42s).


Tercera personal de English


¿Dónde estaba English? El MVP de enero en la Liga ACB no estaba cómodo ante sus defensores. No encontraba situaciones idóneas para lanzar y había fallado sus dos tiros en el período inicial. Cuando el canadiense por fin encadenó seis puntos bastante seguidos en el segundo cuarto tuvo que irse al banquillo tras cometer la tercera falta personal, una infracción en ataque exagerada por los árbitros.


No notó Kalise Gran Canaria la ausencia de su estrella. Le sirvió como revulsivo para revertir el primer momento comprometido (32-25 a los 15m43s) y ponerse 34-36 al descanso tras un parcial de 2-11 con dos triples de Josh Fisher y Norris (5/10 en la primera parte).


En la reanudación el partido continuó equilibrado hasta el empate a 47 (a los 27m05s). A partir de entonces Haislip desmontó a Kalise Gran Canaria con tres triples seguidos. Su gran rival, English continuaba desconectado, asfixiado como su equipo ante la defensa presionante planteada por Aíto. Cuando English empezó a funcionar el Kalise Gran Canaria ya perdía por 62-52 (a falta de 9m30s) tras un parcial de 10-2. No era una empresa imposible para un jugador acostumbrado a sufrir desde pequeño, cuando sus padres murieron en un incendio casero y tuvo que mudarse con sus tíos, lejos de sus hermanos. English asumió total responsabilidad y anotó los primeros 12 puntos de su equipo en el último cuarto y asistió para que Sitapha Savané machacase (75-67 a 3m40s). La remontada parecía posible, pero a English le rebotó la pelota en la rodilla en la siguiente acción y Norris no seleccionó bien otro tiro. No fallaría Haislip, que aseguró el pase de Unicaja para semifinales. Desmontó a Kalise Gran Canaria por completo.


jueves, 19 de febrero de 2009

El Tau evita la primera sorpresa de la Copa (82-66)

Vidal penetra a canasta ante Miralles -EFE.



Final completamente lógico para una serie que tuvo un desarrollo inesperado. Bien pudo Pamesa Valencia dar la tradicional sorpresa de la Copa del Rey en cuartos, una competición que por formato se presta a que la haya. Un día malo puede acabar siendo decisivo y el Tau estuvo a punto de ser el primer ejemplo de esta edición, pero reaccionó tras un inicio horrible para sentenciar con un parcial de 20-7 en los últimos seis minutos (o de 16-2 en cinco). Tras ganar 82-66 el conjunto vitoriano jugará la primera semifinal del torneo contra el Barça (sábado, 18.00 horas, La 2). Sergi Vidal, con 17 puntos y 3/5 en triples, y Tiago Splitter (20 tantos y diez rebotes) minimizaron la discreta (por lo que ha ofrecido este curso) actuación de Igor Rakocevic (10 puntos con 4/10). En Pamesa, muy inferior en rebotes (41 y 27), destacó Kosta Perovic (13 puntos).


La serie teóricamente más desequilibrada empezó con la gran diferencia esperada, pero con los papeles intercambiados. El Pamesa parecía el líder sólido y casi intratable de la Liga ACB que ha sumado hasta 15 victorias consecutivas. Y el Tau, el conjunto que cada verano genera unas expectativas que en el ecuador de la temporada parece incapaz de cumplir. Así que Williams hizo de Rakocevic. O que es lo mismo: anotó con una facilidad pasmosa. Al 1m59s el base estadounidense con pasaporte georgiano ya sumaba dos triples y había obligado el primer tiempo muerto de Dusko Ivanovic (2-10). Un minuto después el Williams metía otro. Ahí se estancó el jugador, que ya no volvería a anotar hasta a falta de 48s para el final. Pamesa era escandalosamente superior, había encontrado el equilibro entre el juego interior y exterior que sólo ha logrado en momentos puntuales del curso y siempre con Víctor Claver en plenas condiciones. Albert Oliver y Perovic continuaron lo iniciado por Williams (8-20 a los 7m30s).


En los instantes adecuados


Necesita muy poco el Tau para resurgir de las situaciones más comprometidas. Sus jugadores tienen tanta confianza en sí mismos que hacen que lo complejo parezca sencillo. Los triples de Teletovic y Vidal, por ejemplo, llegan en los instantes adecuados, como si el partido tuviese una escaleta previa. Esta vez no fue una excepción y desde más allá de 6’25 y con penetraciones equilibraron el partido (24-26 a los 14m57s). Fue entonces cuando apareció Splitter, un jugador de NBA que en Europa es poco menos que el rey del mambo. Tiene una habilidad y una agilidad poco comunes para sus 2’10 metros y el día que mejore en los tiros libres (esta vez, 10/15, 66%) acabará por ser un cinco completo, un paso que también debería dar Curtis Borchardt, del CB Granada.


En poco menos de cinco minutos Splitter, impagable en el rebote oefensivo, acumuló diez puntos y ya había puesto a su equipo por delante (19-28 a los 15m29s) tras el 2-0 inicial, obra de Pete Mickeal, que sólo sumó esa canasta en los tres primeros cuartos. El MVP de la final de la Liga pasada se reservaría el resto para el último cuarto.


Se busca recambio


Con Williams seleccionando mal los tiros, pero conduciendo bien a su equipo, Pamesa supo llegar al descanso con una ventaja mínima (33-35 a los 19m55s) tras un triple de Rafa Martínez, el único beneficiado (si lo hay) del despido de Robert Douglas. El club busca un recambio de garantías para el tirador estadounidense y de momento completa la ficha del partido con el lesionado Claver y dos jugadores del filial, Tornike Shengelia y Daniel Martí.


En la reanudación continuó la igualdad. Las distancias se mantenían con dos métodos muy diferentes. Al Pamesa le bastaba con Perovic, que era el dueño de la pintura sin problema. El Tau prefería correr al contraataque con Vidal y Rakocevic como principales protagonistas. Teletovic puso su grano de arena con un triple excelente que firmaba un parcial de 13-4 (54-47 a los 28m47s). Kuqo, con dos triples, solventó el primer mal momento (54-53 a 9m38s) y Oliver, Nielsen y Pietrus respondieron después (61-59 a 6m33s). Una antideportiva de Kuqo a Splitter (manotazo al cuello del brasileño) destempló por completo al conjunto de Neven Spahija, que encajó un parcial de 16-2, con ocho puntos de Mickeal. El ex jugador del Breogán no anotaba desde el 2-0. Ésa es la diferencia del Tau con la mayoría de equipos de Europa: no se le acaba el repertorio de recursos. Vidal también contribuyó con cinco seguidos y la sorpresa de la Copa tendrá que esperar.


Navarro acribilla a triples al Madrid (75-83)

Navarro, autor de 28 puntos, celebra un triple en Vistalegre -EFE.



Siempre se ha cuestionado su individualismo, tanto cuando convivía con estrellas como Dejan Bodiroga o Sarunas Jasikevicius como cuando se quedó como principal emblema durante los dos primeros años de Dusko Ivanovic. Agobiado y con la ilusión de cumplir el sueño por el que tanto había luchado, Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, Barcelona, 1980) se fue a la NBA cobrando menos. El idioma y la acumulación de tantos viajes y partidos (además de una oferta irrechazable) hicieron que el jugador volviese al Barça por todo lo alto. Un retorno que el club está rentabilizando tras un inicio más bien discreto. Palabras mayores fue su partido, partidazo, de cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Madrid (75-83), al que acribilló a triples (6/8) y ante el que se mostró como jugador de equipo repartiendo 10 asistencias. El escolta catalán acabó con 28 puntos y 27 de valoración, su mejor registro en el torneo y en una pista, el Palacio de Vistalegre, que no le traía grandes recuerdos. Era el escenario en el que había perdido la final del Eurobásket ante Rusia y otra serie de cuartos de Copa ante el conjunto blanco. El Real Madrid no pudo rentabilizar el factor pista y perdió pese a su gran esfuerzo no pudo seguir el ritmo dictado por los azulgrana cuando Louis Bullock se quedó parado en 22 puntos. Sweet Lou no fue capaz de anotar en el último cuarto y el coraje de Felipe Reyes (16 puntos y nueve rebotes) y Axel Hervelle (10 puntos y también nueve rechaces) fueron insuficientes.


“Era inevitable pensar que ellos habían ganado los últimos cuatro partidos tras remontar grandes diferencias. Nos lo hicieron en la Euroliga, pero hemos sabido aprender de ese error”, recalcó Navarro, que se mostró “bastante bien físicamente y contento por haber ayudado a su equipo. Lo hizo decisivamente en el último cuarto, que se inició con un ajustado 59-64 y que el escolta se encargó de resolver a base de triples y contraataques. Navarro logró 13 de sus 28 puntos en el período final .Su puño derecho levantado era la imagen del éxito. Al Barça le espera en semifinales el ganador del Tau-Pamesa Valencia.


Inicio demoledor


En el inicio el conjunto azulgrana dominó el tempo del partido a su antojo. Con la intensidad y seguridad exactas, sin excesos: en ataque sabía adaptarse a las circunstancias, a atacar en estático y salir al contraataque a la mínima opción que surgiese. En los puntos ganaba Ersan Ilyasova, que a los 5m09s ya llevaba siete (8-15). En defensa sobresalía especialmente a Navarro, hábil para hacer bloqueos y desplazar a sus defensores para habilitar al compañero mejor situado. No se notaba la ausencia de Gianluca Basile, que cedió su puesto a Lubos Barton. El checo anotó sus seis puntos en el primer cuarto, en el que el Barça llegó a meter ocho de sus primeros nueve lanzamientos y acabó con diez asistencias.


Si el Madrid consiguió reaccionar fue gracias a los dos únicos jugadores que tenían criterio cuando el Barça jugaba con calma y sin precipitación. No es nuevo: Reyes y Bullock eran sus apellidos. El escolta estadounidense sumaría seis puntos consecutivos y, ayudado por un triple de Sergi Llull (esta vez horrible con 1/8 en tiros de campo), redujo la desventaja (19-23, minuto 10). El grupo de Joan Plaza continuó opositando con un jugador que hace semanas intentó traspasar para repescar al turco Tunçeri. Si Pepe Sánchez sigue en la plantilla es porque la operación se truncó porque el argentino quería ir a equipos competitivos y el club no se lo permitió. Así que a Sánchez el partido (al menos el final del primer cuarto y el inicio del segundo) le sirvió para ratificar que los grandes jugadores, por lejos que estén de su mejor forma (como es el caso) no pierden la calidad nunca se pierde. Campeón del mundo y olímpico con su selección, es el jugador de las asistencias imposibles, como corroboró. Esta vez el principal beneficiado fue Tomas van den Spiegel, que igualó el encuentro (24-25 a los 12m28s) y anotó siete de sus diez puntos en la primera parte.


Triple de Sada


Impulsado por Navarro, por fin definido como anotador, el Barça supo cómo responder a la nueva situación. La Bomba anotó 10 tantos sumó en el segundo cuarto, en el que reapareció tras tres semanas lesionado Raül López, el jugador de las canastas improbables e imposibles. El público protestó mucho una acción del base catalán que tocó van der Spiegel dentro de tiempo y los árbitros invalidaron. Un triple de Víctor Sada (repartió ocho asistencias e hizo que nadie recordase que Jaka Lakovic es baja) amplió la distancia al descanso (38-44). El otro base del equipo, Andre Barrett, no tuvo la oportunidad esperada: sólo jugó tres minutos y perdió una pelota.


El conjunto azulgrana comenzó la segunda parte con la misma convicción que la primera. Con un parcial de 5-12 se puso con la máxima ventaja hasta entonces (43-56 a los 24m32s) e Ilyasova, de nuevo, como referente ofensivo. Incluso Basile anotaba con dos hombres defendiéndole y echándose para atrás. El balón tocó en el tablero y entró: triple.


Con y sin Navarro en pista el protagonista absoluto pasó a ser Bullock, que metió sus últimos 12 puntos en el tercer cuarto, dando un recital de cómo anotar (5/6 en tiros de dos hasta entonces). El conjunto blanco remontó (59-69, minuto 30) y ya no se desarbolaba ante cualquier finta. Sí lo hizo en cuanto Bullock dejó de anotar y Navarro lo hizo de forma compulsiva. Aunque a pesar de todo continuó intentándolo y se puso 71-79 a falta de 2m16s tras un triple de Mumbrú, pero Fran Vázquez (13 puntos y cinco rebotes) con dos acciones de veterano sentenció el partido. Navarro desde la línea de personal concretó su actuación en 28 puntos y se llevó la gran ovación de Vistalegre.