domingo, 30 de mayo de 2010

Hamilton se impone en Turquía en una jornada agresiva entre vecinos de escudería

Hamilton gesticula con el trofeo de ganador en Istanbul Park -EFE.


No hay competidor más efusivo y peligroso que el propio compañero de equipo. Seguramente la historia más estrambótica en la Fórmula 1 sea la de Luigi Fagioli, que persiguió, martillo en mano, a su compañero de escudería. Los Senna-Prost, Raikkonen-Montoya, Alonso-Hamilton o Villeneuve-Pironi son reclamos del pasado para explicar las disputas del presente, para referirse al GP de Turquía que ganó Lewis Hamilton después de una deliciosa y arriesgada batalla con su vecino en McLaren, Jenson Button, y sobre todo por el incidente entre los dos Red Bull. En la 40ª vuelta Sebastian Vettel intentó adelantar a su compañero, Mark Webber, que prefirió evitar el adelantamiento como fuese. Vettel también pecó de ansiedad y tuvo que retirarse tras la colisión, con una rueda destrozada. El australiano se salió de la pista y tuvo la suerte de seguir después de pasar por boxes para cambiar el morro, pero no puedo evitar el segundo doblete de la temporada de McLaren. Al menos el tercer puesto le permitió ser líder en solitario del Mundial. En otros duelos (más amables) entre compañeros Felipe Massa se impuso a Fernando Alonso (7º y 8º), Michael Schumacher a Nico Rosberg (4º y 5º) o Kamui Kobayashi a Pedro Martínez De la Rosa (10º y 11º). El catalán utilizó un discurso políticamente correcto: “Si no hubiese sido mi compañero quien estaba delante, hubiese quedado obtenido un puesto mejor y mi primer punto”.

“Nos pusimos en paralelo, giró muy deprisa y nos tocamos”, describió Webber, ha sido malo para el equipo. Sin duda, no ha sido el día ideal para nosotros”. El piloto de Red Bull confesó que contaba con la victoria, pero se mordió la lengua: “Son cosas que pueden pasar”. A su lado, Hamilton no podía disimular su satisfacción. El británico había sido el gran animador de una carrera bastante lineal y que empezó cediendo el segundo puesto a Vettel, pero antes de completar la primera vuelta ya la había recuperado. Lo mismo le sucedió a Button con Schumacher en la lucha por la cuarta posición. Alonso está en tierra de nadie: rodaba, 12º, como empezó. Hamilton volvería a perder la segunda plaza en boxes, cuando uno de los neumáticos se quedó atascado. Un incidente que le hizo perder dos segundos más que Vettel en boxes. El alemán le ganó el puesto, pero perdió lo ganado. Hamilton no ganado una prueba desde el 27 de septiembre de 2009 en Singapur. McLaren sólo se había impuesto una vez en Turquía, en la primera edición (2005).

Alonso adelanta a Petrov

El español protagonizó el tercer incidente remarcable de la jornada adelantando a Vitaly Petrov a cinco giros del final. El ruso acabó con una rueda pinchada y teniendo que pasar por boxes, pero le quedó el consuelo de conseguir la vuelta rápida. Lo consiguió en la última. Petrov concluyó 15º, mientras que su compañero en Renault, Robert Kubica, fue sexto. “Estamos muy lejos de McLaren y de Red Bull”, analizó Alonso, defraudado con el rendimiento de su Ferrari en Montmeló y en Istanbul Park. Aunque resolvió con un dato irrefutable: “No tenemos el coche mas rápido en estos momentos, pero aún así tengo un punto más que Vettel, así que muy mal no lo estamos haciendo”. Alonso tiene 79 puntos por los 78 de Vettel. Webber lidera el Mundial con 93 puntos, seguido por Button (88) y Hamilton (84). Con 67 están Kubica y Massa, que es el rey de Istanbul con tres triunfos, repartidos entre 2006 (su primera victoria como profesional) y 2008.

Sauber celebró que por primera vez sus dos coches consiguiesen finalizar la carrera. “Era el objetivo y lo hicimos competitivamente”, recalcó De la Rosa, 11º, justo por delante de Jaime Alguersuari, que no dudó en elogiarle: "Le felicito de todo corazón por su serenidad, consistencia y porque por fin ha podido terminar una carrera tan peleada”.

Splitter hace pender de un hilo el proyecto de Messina en Madrid

Splitter, durante una acción del partido -ACB Photo / Lino González.


Necesitará el Madrid ganarle tres partidos consecutivos al Caja Laboral para evitar su eliminación de la Liga ACB. Una reacción de bombero que intentará iniciar el próximo miércoles en Vistalegre para no permitir que el primer proyecto de Messina finalice con un fracaso mayúsculo y muy lejos de los mejores. Volvió a perder el conjunto blanco, esta vez en la prórroga, por 85-80 y con otro desenlace difícil de digerir. Especialmente para Prigioni, protagonista de dos errores fundamentales para jolgorio del público. En vez de lanzar, el argentino le regaló una pelota a su sustituto en Vitoria, Huertas, que se recorrió toda la pista para poner el 85-78 a falta de 49 segundos para finalizar los cinco minutos extra. Garbajosa falló un triple, Velickovic metió una canasta (85-80) y San Emeterio erró sus dos tiros libres… A 13’2s, otra vez la atención se entró en Prigioni, que se jugó el triple que podía cambiar el rumbo del partido y quién sabe si el futuro de su entrenador, pero el lanzamiento no entró. El público aplaudió a su equipo y el error del jugador a quien tanto querían hace unos meses. Messina pidió tiempo muerto, pero no ordenó hacer falta y el Caja Laboral confirmó su dominio en la serie por 2-0, como el Barça ante Unicaja, tras una excelente actuación del MVP de la fase regular, Splitter (23 puntos, diez rebotes y 34 de valoración), ayudado por Oleson (16, 3/5 en triples) y Teletovic (16). Huertas, irregular en el tiro (3/12) resultó fundamental en los momentos calientes y repartió ocho asistencias en un partido que pudo haber resuelto el mejor visitante, Reyes (16 puntos y 13 rechaces) si no hubiese fallado el último tiro que hubiese evitado la prórroga. Messina fue claro: “Hemos vuelto a no saber jugar bajo presión. Sin instinto de killer suceden estas cosas”.

Es posible que el entorno de Florentino Pérez esté contactando ya con otros entrenadores dispuestos a dirigir el próximo proyecto de la sección de baloncesto, en la que se prevén muchos cambios, incluso en caso de concretarse una remontada inesperada. El presidente del Madrid opina que la estabilidad es ganar y que el entrenador sólo es intocable si logra los objetivos fijados. Su razón para ventilarse a Pellegrini a pesar de haber sumado 96 puntos en Liga. En 2003 destituyó a Del Bosque después de ganarle la Liga a la Real Sociedad porque el entrenador no respondía al perfil del club. ¿Qué pasará con Messina si no se pasa a la final? La verdad es que el Madrid, pese a su mal juego, ha tenido cerca el triunfo en los dos partidos de Vitoria. En el primero pudo ganar si Bullock hubiese metido el último triple y en el segundo, lo dicho, Reyes, erró la última posesión de los primeros 40 minutos con empate a 73.


El futuro

El Madrid es un grupo inestable y vulnerable ante los acontecimientos, aunque luego le sobre fe para solventar guiones peliagudos. Le costó superar la impulsividad de Prigioni (2/8 en triples), al que se le fue la cabeza en el primer cuarto tras cometer una antideportiva sobre Huertas después de haberle hecho ya una personal. Un regalazo para el brasileño, que anotó tres de los cuatro tiros libres de los que dispuso, además de la posición. Huertas contribuiría a alley oop con Splitter y del 12-14 (el Madrid llegó a dominar por 2-7 y 5-10 con un gran Reyes) se pasó al 17-14. Nadie duda de las prestaciones de Splitter, sólo se cuestiona si continuará o no en Vitoria o dará el salto a la NBA como hizo en su día su mentor, Scola.

Un dos más uno de Teletovic aumentó la diferencia (20-14 a los 7m 58s) y Llull (11 puntos), recuperado de la lesión, reapreció con una entrada llena de agresividad, talento y fe. Su enumeración de valores.
Perseveró el Caja Laboral en su propuesta sencilla y pasional. La confianza genera confianza y Eliyahu, básico en el Maccabi y residual con Ivanovic, en parte por las lesiones, tuvo un estreno explosivo en el partido con cuatro puntos (uno menos que su media en los pocos partidos que ha disputado) y encontró en Ribas a su mejor socio (31-20 a los 12m 12s). Se recompuso el Madrid con un parcial de 0-7 y Vidal aportando cinco puntos seguidos (31-26 a los 15, 47s). Sexto jugador en Vitoria, Vidal se ha pasado casi todo el año en el banquillo, pues Messina le considera una de sus últimas opciones en los relevos. Un nuevo caso más de jugador desaprovechado. Los visitantes tampoco acabaron de sacar provecho de la confusión del Caja Laboral hasta el descanso y no consiguieron ponerse por delante, si acaso recortar la ventaja a un mínimo de tres puntos (34-31 a los 19m 41s; 36-31 al descanso) y a dos en el inicio del tercer cuarto (36-34). Los puntos Teletovic y Splitter sostuvieron al Caja Laboral hasta la eclosión de Velickovic con cinco puntos seguidos y dos triples de Llull y Lavrinovic (13). Incluso surgió Prigioni para cerrar el cuarto con un triple casi al límite (51-55).

El Caja Laboral recuperó el bando gracias a un parcial de 5-0 con un triple de Oleson y la enésima jugada de Splitter (56-55). Pero de nuevo se repuso, cabezón y entusiasta, el Madrid con Llull como agitador y Tomic y Velickovic cómodos en la pintura (59-63). Oleson continuó haciendo de las suyas, pero los visitantes seguían yendo por delante (66-69 a 1m 53s de los primeros 40 minutos). El propio Oleson anotó dos tiros libres, Velickovic se equivocó lanzando un triple y Huertas sí anotaría desde más de 6’25 tras percatarse al límite, a última hora, que el reloj de la posesión estaba punto de marcar cero (71-69). Los últimos puntos antes de la prórroga llevarían desde la línea de personal con Reyes, Bullock y Oleson de nuevo con 100% de acierto. En la prórroga resolvió el Caja Laboral y el Madrid . El gran responsable es un tal Splitter. El MVP de la fase regular para más señas.

Otro contexto, otra nueva victoria azulgrana

Lakovic, rodeado de Morris y Freeland, se piensa la jugada - ACB Photo.


Imperturbable e impasible ante los cambios, en partidos de muchos puntos o de pocos el Barça continúa defendiendo su discurso del curso: ganar. “Si algo hemos tenido es que nos hemos sabido adaptar a cualquier guión o situación de partido”, dijo Xavi Pascual. Y la frase bien valía para describir el partido que acababa de jugarse como la temporada en general. Vencedor por 71-58 ante Unicaja, los azulgrana tan sólo necesitan un triunfo más para alcanzar la final de la ACB. El Barça también fue superior a su rival en un partido trabado y defensivo, opuesto por completo al anterior, y en el que se cumplió su premisa de siempre. El colectivo por encima de lo individual: 13 puntos de Vázquez por 16 de Navarro (6/15) y 12 rebotes de Morris y diez de Mickeal.

Había anunciado Aíto que el principal objetivo de Unicaja tenía que ser rebajar las revoluciones del partido, reducir la intensidad y el ritmo del partido. No le interesaba un partido de ataques y pura electricidad como el primero de la serie, con el que tampoco había quedado satisfecho Pascual, crítico por la facilidad con la que su equipo había recibido tantos puntos de contraataque y en transiciones rápidas. Ambos consiguieron sus propósitos básicos, aunque de nuevo fuese Pascual el ganador final. El pequeño gran pero para los azulgrana y lo mejor de Unicaja fue un parcial acumulado de 4-16 en el inicio del tercer cuarto, el mismo tramo en el que Navarro había medio resuelto el primer triunfo de la serie. Liderados por Freeland (11 puntos), los malagueños se pusieron 44-37, aunque el Barça respondió con dos triples de Lakovic y Navarro. Desde más allá de 6’25 habían llegado también las tres primeras canastas del partido y de los azulgrana en un primer cuarto discretísimo de ambos equipos y cerrado con otro triple, de Blanco (12-13).

Dowdell y Cook, mal

La entrada de Grimau revolucionó al Barça, hasta que el capitán tuvo que retirarse cojeando –“Roger estaba dispuesto a arriesgar, pero no lo hemos visto conveniente”, valoró Pascual–. El testigo de Grimau lo cogieron Ricky en la dirección y Vázquez en la ejecución. Ambos se entienden a las mil maravillas y con la aportación de Mickeal y Navarro los azulgrana alcanzarían su máxima ventaja (40-21 a los 19m 54s), justo antes del mencionado parcial a favor de Unicaja, mermado por la deficiente aportación de sus bases. Fantástico en el partido anterior, Dowdell no tiró en toda la primera parte y acabó fallando sus cinco lanzamientos y con dos puntos (de tiros libres) y tres asistencias. Dowdell estuvo a un nivel similar al del base titular, Cook (0/4), que sólo sumó cuatro puntos desde la línea de personal. Tanto Ricky como Lakovic maniataron a sus homólogos. Sada no jugó nada. “Lo está reservando para el tercer partido en Málaga. Pascual tiene estas cosas”, valoraba un compañero de tribuna de prensa, antes de que otros dos triples, esta vez de Lakovic y Navarro, cortasen el doloroso parcial.

Inéditos por lesión dos días antes, Archibald (nueve puntos y cinco rebotes) y Blanco (siete puntos) cuajaron una buena actuación. Cada uno en su papel. Archibald se aprovechó de la blanda defensa de Ndong y Blanco sería el encargado de acercar a Unicaja a tan sólo seis puntos (52-46 a los 28m 10s). Puro oasis en el desierto para los visitantes, pues el Barça no se dejó intimidar: tiene excedente de recursos. Así, surgió un ex de Unicaja, Ndong, para anotar cuatro puntos consecutivas y deshacer las dudas.

Gran asistencia de Lakovic

Lakovic tomaría las manijas de un partido que acabó con fallos inverosímiles de ambos equipos –Printezis destacó por el encima del resto en dicha faceta–. Lo mejor lo protagonizó el base esloveno, que le dio una asistencia desde su campo a Morris para que éste machacase a placer. Con todo resuelto Aíto quiso premiar con minutos al joven Freire, en una decisión que no debió entusiasmarle a Welsch. El checo sólo jugó 2m 11s, lo justo para errar un tiro, perder una pelota y cometer una personal.

En el segundo partido de la serie cambió el guión, el contexto fue diferente, pero la victoria acabó siendo de nuevo para los azulgrana, que tiene a un paso la final. “Sabemos que ellos son el mejor equipo de Europa, pero tenemos que darnos cuenta de quiénes somos nosotros”, valoró Aíto, muy crítico con la actuación de su equipo en la primera parte.

viernes, 28 de mayo de 2010

Premio al riesgo de Ivanovic, oportunidad perdida para el Madrid

San Emeterio y Velickovic luchan por un rebote - EFE.


Una de las discusiones más comunes entre aficionados, jugadores y entrenadores de baloncesto es la de cómo actuar ante finales ajustados. ¿Es mejor hacer la personal o defender? ¿Es más acertado buscar la falta o intentar encontrar un triple, una penetración o una canasta tras rebote ofensivo? Ivanovic optó por lo más arriesgado y, a pesar de que el Caja Laboral tenía una personal de margen antes entrar en bonus, ordenó a sus jugadores que no cometiesen. Faltaban poco más de veinte segundos del final, San Emeterio acababa de perder una pelota tan infantil como el partido. Un regalo que recogió Bullock, que se jugó el triple, en una acción en la que muchos rememoraron la canasta de Herreros. Pero Sweet Lou no falló al límite y sería el propio San Emeterio quien se hizo con el rebote. Bullock sí le hizo personal y a tres décimas del final el jugador anotaría el último punto (62-60) para adelantar por 1-0 al Caja Laboral en una eliminatoria de semifinales que se prevé muy competida.

Del amor al odio hay sólo matices, y no hay motivación que el de demostrar que vales donde no te han dado bola. Prigioni centró los principales improperios del Fernando Buesa Arena, que no olvida que uno de sus jugadores más apreciados y significativos forzase sus salida a Madrid al final del curso anterior en una operación en que se incluyó el pase de Oleson a Vitoria, sin que éste llegase a ser presentado. No era del agrado de Messina, que veía prioritario a Prigioni, timón de los visitantes en el parcial inicial de 7-11 (a los 5m 01s) tras un parcial de 0-7. Su base titular daba al Madrid ritmo y confianza, justo de lo que carecían los locales, que reaccionaron con la aportación de tres de sus secundarios: Palacio, Herrmann y Ribas (16-16 al final del primer cuarto). Ya en el último cuarto surgiría Oleson para jugarse algunas de las acciones más comprometidas y meter siete puntos casi consecutivos, que en un marcador tan bajo resultaron decisivos. Una dulce venganza del ex jugador del Ayuda en Acción Fuenlabrada (12) ante el técnico que le despreció.

Oleson
también fue el último en cometer personales en el Caja Laboral. Hizo su tercera personal y última del equipo a 1m 16s. Siete segundos después Tomic (10 puntos) metería el 60-58, pero en la acción siguiente, en un error de inexperto, hizo su quinta a Huertas, que fallaría uno de los tiros libres. Con la música de la serie Equipo A comparecieron los equipos tras el tiempo muerto de Messina: canasta de Lavrinovic a 45s (61-60), error y acierto de San Emeterio, entre medias el triple de Bullock y la decisión de Ivanovic.

Garbajosa, discreto

El Madrid fue quien más gobernó un partido caracterizado por el desgobierno y cerrado al descanso por un discreto 26-32. Los visitantes comenzaron con un 0-9 el segundo cuarto y los cinco únicos puntos de Garbajosa, capital en la serie ante Cajasol, discreto en su enésima vuelta a Vitoria, la ciudad en que creció como jugador antes de aterrizar en Treviso y compartir éxitos con Messina. El conjunto blanco, privado de Llull por lesión, se distanció (16-25 a los 12m 15s), pero el Caja Laboral replicó con puntería: Teletovic y Huertas metieron dos triples en un suspiro.

Tan efectivas e infranqueables eran las defensas que Caja Laboral sólo capturó un rebote ofensivo en toda la primera parte y el Madrid no cogió el primero hasta los 20m 55s, en una acción de Velickovic (14 puntos, muy correcto en su posición de 3) que le permitió alcanzar su máxima renta (26-36). A partir de ahí el partido se igualó gracias a la participación de Huertas (12 puntos y cuatro asistencias) y al mayor protagonismo de Splitter (14), bien defendido hasta entonces por Tomic, y San Emeterio (10). Un mate de Herrmann le daría la primera ventaja al Caja Laboral desde el 7-6 del primer cuarto y un dos más uno de Reyes (15 puntos y siete rebotes, de nuevo fundamental en el equipo), el último tanteo a favor a los visitantes, castigados por la electricidad de Huertas y la efectividad de un jugador que durante unos días figuró como compañero suyo. Oleson fue protagonista antes de que Ivanovic decidiese no cometer falta personal. Optó por lo más arriesgado y le salió bien. Para el Madrid oportunidad perdida de revertir el factor cancha.

jueves, 27 de mayo de 2010

Tercer cuarto extraordinario como respuesta a un descarado Unicaja

Mickeal penetra ante Benri Rodríguez -EFE.


No hay mayor aplomo y mejor fortaleza que responder a las situaciones complicadas y exigentes con una reacción contundente. Campeón de cuantos títulos se han jugado este curso, el Barça alcanzó el descanso de su primer partido de semifinales muy apurado, perdiendo por 44-48 ante un Unicaja descarado y eficaz en ataque e inteligente en defensa, especialmente cómodo con la zonal 2-3. Ningún equipo había metido tantos puntos a los azulgrana en el Palau durante la primera parte y Pascual corrigió a sus jugadores en el vestuario. Como confesó después Navarro, les recordó que no podían permitirse licencias en aspectos que tanto habían trabajado como no vigilar los contraataques y no ceder puntos fáciles. Los azulgrana, disciplinados, respondieron con un tercer cuarto extraordinario con un parcial de 35-21, justo la diferencia del marcador final (96-82). Tres jugadores locales se pusieron las botas en ese parcial tan generoso, los tres superaron la barrera de los 20 puntos: Navarro (24) y Mickeal y Morris con 21. El Barça celebró su primer triunfo en una serie al mejor de cinco encuentros, pero no hay tiempo para euforias, pues el sábado, a partir de las 20.00 horas (La 2), se jugará el segundo encuentro. Unicaja, con Neal (19), Freeland (17) y Dowdell (16) intentará concretar la sorpresa.

“Ya sabíamos que iba a ser un partido complicado, por mucho que su entrenador hubiese dicho ciertas cosas”, reconoció Navarro, que nunca se creyó las declaraciones de su ex técnico Aíto, que había asegurado, con toda la intención, que Unicaja tenía una posibilidad entre cien de pasar la eliminatoria contra el Barça. La Bomba sabe que Aíto es un estratega dentro y fuera de la pista, en la que ofuscó el ataque azulgrana con una defensa 2-3 y un parcial de 0-14 (21-27 a los 19m 55s), entre el final de primer cuarto y el inicio del segundo. “Os he dicho que os iban a hacer esta zona y perdemos dos balones… Tenemos que jugar más tranquilos”, exigía Pascual, totalmente desquiciado ante el carrusel de canastas de Dowdell, que anotó diez puntos en el período inicial pese a no figurar entre los titulares. Poderoso en el rebote ofensivo, Unicaja supo buscar y encontrar a sus tiradores en las esquinas y completó la primera parte con los mismos tiros de dos que de tres (17). Con once y ocho aciertos respectivamente. De hecho, sus primeras tres canastas fueron desde más allá de 6’25, la segunda de Neal, que en su nuevo retorno al Palau ejerció de ex jugador con ganas (y serenidad) de reivindicarse.

Ibaka y Marc Gasol en la grada

La zona hizo que el Barça perdiese por momentos la brújula que le había llevado a dominar con holgura (21-13 a los 6m 44s) y con Navarro y Mickeal como alumnos aventajados después de haber metido ocho de sus primeros nueve lanzamientos. En la grada, Ibaka (Oklahoma City Thunder) y Marc Gasol (Memphis) observaron un partido desigual hasta que Aíto pidió tiempo muerto y cambió la disposición en defensa. De nuevo en individual, Unicaja aceptó el reto del Barça y compitió por una anotación elevada. De nuevo Mickeal y Navarro zarandeaban a los visitantes, bien representados por Neal, Berni Rodríguez y Freeland.

El tercer cuarto de los azulgranas establecería la diferencia final con tres triples de Navarro en 1m 08s, Ricky como director de un juego directo y espectacular (ocho puntos y otras tantas asistencias). Diez minutos que el Barça jugó con sencillez y compromiso por el equilibrio. “Hemos empezado a fallar”, revocó Aíto, contento con el rendimiento de su equipo a pesar de ese cuarto en el que Unicaja llegó a perder por 17 puntos (74-56 a los 26m 45s) después de haberlo empezado dominando por cuatro.

Un rebote ofensivo de Jiménez (perfecto en sus números: siete puntos sin fallo, una recuperación, una pérdida y cuatro rebotes) puso el 90-82 a 2m 54s. Una incertidumbre que Ricky se encargó cediendo a Lorbek (14 puntos) para que éste machacase a placer. Berni Rodríguez fallaría un triple justo antes de otro mate de Morris para asegurar el primer triunfo de la serie de los azulgrana. “Éramos conscientes de que teníamos que mejorar”, respondió Navarro ante las cámaras de La 2. La respuesta se concretó en un tercer cuarto extraordinario que resultó decisivo para superar a un Unicaja descarado y convincente que ha llegado a los playoffs en su mejor momento.

lunes, 24 de mayo de 2010

El Madrid sale del apuro y será el rival del Caja Laboral en semifinales

Llull, defendido por Kirksay, intenta lanzar a canasta -EFE.


“Tenemos que darnos cuenta de nuestro potencial porque no van a haber más oportunidades”, avisó, exhausto, Prigioni. Se refería el base argentino a lo que le había costado a su equipo superar el cruce de cuartos de final ante un “muy organizado” Cajasol, que le obligó a jugar los tres partidos posibles. En el definitivo, disputado en Vistalegre, el grupo de Messina supo cargar mejor el rebote (34 por 23; 16-4 en el ofensivo) y gestionar mejor el último cuarto para acabar ganando por 67-60 y clasificarse para las semifinales, donde se enfrentará al equipo que el curso pasado le eliminó en la misma eliminatoria: el Caja Laboral. En el otro cruce Barça y Unicaja también volverán a repetir enfrentamiento.

Sabedor de que su equipo ha tenido atascos más significativos en casa que fuera, Messina había dicho que hubiese preferido que el último partido de la serie se jugase en Sevilla. Unas declaraciones que pueden entenderse también como un guiño para que el público fuese más comprensivo con el equipo, sobre todo con esos momentos inexplicables que acumula día tras día en un curso irregular. La grada toleró, no dejó de animar ni cuando le sobraban motivos para cuestionar a sus jugadores tras el 0-12 de parcial en contra (41-41 a los 24m 42s) con el que el Madrid volvió de los vestuarios. Una explosión de juego, frescura y defensa (zonal, cómo no; y recuperaciones) de Cajasol. Una explosión de talento de Ellis (17 puntos) y Savanovic (15), que se repartieron los puntos. Ellis anotó once tantos en el tercer cuarto (uno más que entre los dos partidos anteriores) y llegó a presentar un inmaculado 5/5 en triples. El único que falló, con Bullock pegado a él, fue el principio del fin del Cajasol: después a Radenovic se le escapó la pelota de las manos cuando iba a machacar y en la siguiente acción Lavrinovic igualaría la máxima ventaja local (56-44 a 7m 54s). Surgió Llull (muy errático hasta entonces, acabó con 12 puntos y 4/11) y Reyes, que superó a Sabonis como quinto máximo reboteador en ACB, cumpliría con su compromiso en los últimos partidos: anotar un triple. Se tranquilizó el Madrid (65-58 a 1m 39s) y respiró aliviado cuando Miso falló un triple a 1m 15s. Resultó el único momento de pausa para un cruce repleto de tensión, remontadas y, como dijo Prigioni, “orgullo”. Idea que también recogió Plaza: “¿Alguien cree que no hemos merecido pasar? Nadie. Podemos mirarnos al espejo y estar orgullosos”.

Sobre la bocina

Resolvió el Madrid en el último cuarto un partido en que de nuevo había vuelto a caer en la telaraña diseñada por Plaza, totalmente fiel a su ideario de ralentizar el juego y jugar posesiones largas con independencia de cuanto aconteciese en la pista. Un método que le ha llevado a ser la segunda mejor defensa de la fase regular. Un estilo con el que el Cajasol lograría su máxima renta (11-14 a los 7m 34s). La polivalencia de Savanovic y la velocidad de Kirksay y Calloway (ocho asistencias) eran sus mayores argumentos. Reaccionó el Madrid en cuanto Triguero se retiró con molestias en su pierna izquierda y compareció Bullock, que con dos triples volteó al final del tercer cuarto (19-14). El segundo y último fue sobre la bocina. En esas circunstancias, al límite de agotarse el tiempo, anotó Garbajosa (14 puntos) sus tres triples. Los dos primeros sirvieron para que su equipo se fuese al descanso ganando con su máxima diferencia (41-29, fruto de una jugada que se repetía una y otra vez: puntos tras rebotes ofensivos) y el tercero para cerrar un tercer cuarto muy complicado para su equipo (51-44).

Cajasol llegó a los últimos tres minutos sin haber cometido ni una falta en el último cuarto. En poco más de medio minuto cometió cuatro, muy aplaudidas por un público que creía que el criterio arbitral no había sido el mismo. No hubo sorpresas de última hora y el Madrid pasó el apuro y se enfrentará al Caja Laboral en semifinales, contra el que ha perdido los dos partidos de Liga ACB, pero al que superó con solvencia tanto en la Supercopa como en la Copa. Hubo tiempo también para buenos detalles de última hora: Plaza concedió segundos a sus dos jugadores más jóvenes, Sastre y Satoransky, que, descarado, anotó la última canasta de un cruce eléctrico. Tras muchos años de sufrimiento Sevilla ha vuelto a disfrutar con su Cajasol. "La sensación es que el equipo ha intentado luchar contra un gigante y el equipo se ha mantenido en pie, y agradezco ese compromiso", cerró el técnico visitante.


domingo, 23 de mayo de 2010

Lorenzo vuelve a empequeñecer a Rossi en Francia

Lorenzo encara una curva, con Rossi por detrás -EFE.


Como si acabase de llegar a la sala de cine, Jorge Lorenzo (Palma de Mallorca, 1987) se acomodó en una butaca, sacó su caja de palomitas y se comió unas cuantas mientras miraba con atención una pantalla del circuito de Le Mans: “Quería saber qué se siente siendo espectador. Nunca he tenido la oportunidad de verme hasta varias horas después de la carrera”. Una pequeña perfomance del balear para festejar otra gran victoria, su segunda consecutiva tras la de Jerez y de nuevo empequeñeciendo a Valentino Rossi, al que ya aventaja en nueve puntos en el liderato. Il Dottore acabó segundo, y Andrea Dovizioso, tercero, después de birlarle la posición en la última vuelta a Dani Pedrosa, que también perdió la cuarta ante su ex compañero Nicky Hayden. Casey Stoner abandonó por segunda vez en el curso, mientras que Barberá, octavo y Aleix Espargaró, noveno, completaron una jornada histórica para el motociclismo español, pues Pol Espalgaró ganó en 125cc y Toni Elias, en Moto 2. En total, seis podios de ocho posibles. Y más: siete triunfos en nueve pruebas disputadas.

“Pensaba que Valentino iría más rápido, se ve que ha tenido algún problema”, reconoció Lorenzo, vencedor por tercera vez en el GP de Francia. El balear, que ya tiene siete triunfos desde que debutó en MotoGP, superaría a su compañero en una chicane de la undécima vuelta y, a partir de entonces, se marchó sin remedio: cinco giros después ya acumulaba más de tres segundos de ventaja. Poco más podía hacer Rossi, que reconoció que perdía bastante tiempo en la salida de las curvas lentas y tuvo que conformar con el segundo puesto: “No está mal”. El italiano no pudo homenajear como pretendía a su Inter, campeón de la Champions horas antes.

Buena salida

Dice Lorenzo que le preocupa más un fracaso en una carrera que la propia muerte. Así que antes de la prueba estaba inquieto por cómo saldría, su principal déficit y un problema menor en Francia. “Esta vez lo he hecho bien por suerte”, celebró el balear, que sólo cedió su posición ante Pedrosa, al que adelantó por el interior a la mínima opción que tuvo, antes de completar la primera vuelta. Una acción necesaria porque Rossi intentaba escaparse. Lorenzo no se precipitó y tuvo la paciencia de rodar por detrás de su compañero siete vueltas, sin arriesgar ante Il Dottore, que apuraba en la frenada: “Seguramente tres o cuatro años antes la hubiese pifiado”. Pero en la octava Lorenzo ya enseñó la rueda a su compañero, al que superó unos metros. Un adelantamiento que exigió la brillante réplica del italiano en la chicane. A Pedrosa tan sólo le faltaba una bolsa de palomitas para ser un espectador oficioso del duelo. Nunca tuvo la oportunidad de formar parte de él. El catalán no tuvo opción alguna de entrar en la disputa.

Llegó el adelantamiento de Lorenzo y la emoción se centró en ver si Pedrosa podría contener a su compañero Dovizioso. Lo consiguió hasta la última cuerva, cuando el italiano le superó por el interior. Aún tuvo que lamentar que Hayden le pasase también. Pedrosa no pudo confirmar su evolución en Jerez, donde fue segundo en una carrera espléndida. Peor le fueron las cosas a Stoner, que se cayó en la tercera vuelta y tiene muy difícil reengancharse a un Mundial que domina Lorenzo. Hacía seis años que un español no encadenaba dos triunfos consecutivos en la máxima cilindrada. El último en conseguirlo había sido Sete Gibernau, otro gran opositor de Rossi.

El Barça se enfrentará a Unicaja en semifinales tras romper su gafe en Las Palmas

Ricky intenta robarle el balón a Carroll -EFE.


Un trámite menos y un paso más. El Barça superó la primera eliminatoria por el título ganando por 47-65 al Gran Canaria 2014 en el Centro Insular de Deportes de Las Palmas, una pista que se le resistía en Liga ACB desde hacía cinco años. El rival de los azulgrana en semifinales será Unicaja, vencedor en casa ante Power Electronics Valencia (85-76) con 16 puntos de Joel Freeland y 15 de Gary Neal. Se repetirá el cruce del año pasado, aunque esta vez al mejor de cinco partidos.
También se clasificó para la penúltima ronda el Caja Laboral tras su triunfo por 83-85 ante el Asefa Estudiantes con 19 puntos de San Emeterio. El grupo de Ivanovic tendrá como rival al ganador del Madrid-Cajasol, que se decidirá mañana lunes.

Como viene siendo habitual, el Barça (8/18 en triples) marcó la pauta en el ritmo y en el marcador con un inicio fulgurante, concretado esta vez con un 0-7 a los 1m 58s en el que Ricky contaba con dos asistencias. Los azulgranas ya habían recuperado también dos pelotas ante un Gran Canaria 2014 superado por los acontecimientos (18/55 en tiros de campo) y la defensa azulgrana que sólo sería capaz de anotar cuatro puntos en el primer cuarto. Un período inicial arreglado a última hora por la aparición desde el banquillo de Basile y Lakovic (4-18). Defendido de nuevo por Navarro (16 puntos), Carroll tampoco se frustró con once tantos (5/16). El máximo realizador de la fase regular no ha podido demostrar su mejor nivel en esta serie de cuartos de final.

Primeros tiros libres

El partido no tenía filtros y ambos equipos perdían balones con excesiva facilidad. Se repartían las rachas negativas y en una breve de ofuscación azulgrana los locales encadenaron un parcial de 7-0 para que los locales se acercasen 11-20. Fue el último tanteo en el que el Barça no tenía al menos dos dígitos como renta. La versatilidad de Lorbek (13 puntos) y la habilidad en la dirección y en marear el balón de Ricky (seis asistencias) hicieron el resto para llevar al descanso a los azulgrana con un colchón significativo (19-31). El Gran Canaria 2014 tardó 19m 32s en lanzar sus primeros tiros libres, dato muy expresivo para describir la inferioridad de Savané, Augustine o McDonald con Vázquez, Lorbek y Morris. Los pívots locales sumaron únicamente 19 puntos. Un balance mejorado por el propio McDonald en el último cuarto, cuando metió siete de sus nueve puntos. Una contribución puramente simbólica.

Pedro Martínez dispuso en el inicio de la segunda parte de una defensa alternativa 1-2-2, destrozada por Navarro con cinco puntos –triple incluido– en treinta segundos, pero que resultaría efectiva durante varios minutos. Es una defensa que deja el centro de la zona desprovista de efectivos y que se puede atacar con penetraciones, entradas y velocidad. Valores que capitalizó Ricky, surtidor de tres asistencias consecutivas. Dos triples más de La Bomba y otros de Morris y Basile impulsarían a los azulgrana hacia su máxima renta (31-52 a 9m 25s) en un partido más acelerado de lo habitual, con sólo 35 faltas personales y hora y 35 minutos de duración, descanso incluido. El del Palau también resultó muy rápido: duró hora y media. El Barça buscará su cuarta final de la Liga ACB consecutiva ante el rival que estuvo a punto de eliminarle el curso pasado. También en semifinales. ¿Se repetirá la misma historia?

sábado, 22 de mayo de 2010

Diego Milito hace que Mourinho se despida del Inter como campeón de Europa

Diego Milito besa la Champions -EFE.


De explosión tardía y siempre lejos de los grandes focos, Diego Milito (Bernal, Argentina, 1979) llegó a Italia con 24 años y le tocó picar piedra en la Serie B con el Génova para que le llegase una oferta de acorde con su calidad. Diegol aterrizó en Zaragoza, donde se convirtió en el ídolo para la afición hasta que el club bajó a Segunda y firmó a última hora su retorno al Génova, ya instalado en la Serie A. Sólo estuvo un año, pues Mourinho exigió su fichaje, que ha resultado ser la incorporación capital para el triplete del Inter en un curso memorable. El técnico ha dado a Milito el privilegio de ser el delantero centro en detrimento de Eto’o y El Príncipe le ha devuelto la confianza con 30 goles, los dos últimos suficientes para vencer al Bayern de Múnich (0-2) y alzar la tercera Champions del Inter 45 años después de la última. “No tengo palabras para agradecerle lo que ha hecho por mí. Nos ha dado una verdadera identidad”, se sinceró, con los ojos vidriosos, Milito. Fue su particular homenaje a Mourinho, que confirmó que se va de Italia y negociará el lunes con el Madrid: “Les prometí hablar con ellos después de la final. Es el único equipo que se ha interesado por mí”. “Nos ha dado mucho”, dijo Eto’o, de nuevo lejos de la portería, en un rol muy diferente al que tenía en el Barça. Poco le importa al camerunés, que celebró su segunda triple corona consecutiva y la cuarta Champions de su carrera.


Nombrado el mejor jugador de la final, Milito ha sido decisivo en la consecución de los tres títulos: con un gol materializó la victoria mínima sobre en Siena para lograr el Scudetto, marcó el tanto del triunfo ante la Roma en la Coppa y sentenció la Champions. El delantero argentino avisó de sus intenciones ya en el primer minuto, incordiando a Van Buyten en el área y tres después, prácticamente en el mismo sitio, perdió el equilibrio ante el otro central, Demichelis. Diegol no fallaría en su tercera incursión, en una jugada de fútbol primitivo, clásico y, sobre todo, directo. Julio César sacó de portería, Milito tocó la cabeza para ganarle la posición a Demichelis y Snjeider recogió el balón para habilitarle. El goleador cumplió con su cometido tras un amago de disparo. Sexta asistencia del holandés, más que nadie en el torneo, y quinto tanto en el torneo del argentino. Dupla de oro.


Robben, piedra angular


Un golpe, un golpazo resultó el gol para el Bayern de Múnich, dominador del juego con Robben como piedra angular de principio a fin, pues ha sido para los alemanes lo que Milito al Inter. Robben se fue refunfuñando de Madrid porque Florentino Pérez le obligó a irse y en Alemania, y junto a su compatriota Van Gaal, Robben ha recuperado el carácter ganador del Bayern de Múnich, que de ganar la final hubiese completado también el triplete. Haber optado a éste y lograr la Bundesliga y la Copa son mérito, por encima de cualquier otro jugador, de Robben, autor de 23 goles y salvador una y otra vez de que su equipo quedase eliminado de esta Champions.


Jugaba el Inter a la contra y proponía el Bayern, aunque antes del descanso estuvo a punto de encajar el segundo en una acción de Milito para Snjeider. Con los papeles cambiados, con el asistente como goleador y el goleador como asistente, el desenlace no fue el mismo. Falló el holandés falló ante Butt, que en el primer minuto de la segunda parte volaría para despejar un tiro de Pandev. Segundos antes, y en la otra portería, Julio César era exigido por Müller, al que frustró despejando con los pies. Cambiasso salvaría con la cabeza otro tiro de Müller.


Pase interior de Eto’o


Van Gaal quiso encontrar la fórmula de la verticalidad y del gol dando entrada a Klose, espigado y resolutivo, por Altintop, pero el gol lo encontraría Milito. Le habitó Eto’o, sacrificado en la banda como lateral. El argentino se marchó de Van Buyten y superó con elegancia, sangre fría y varias cualidades más al portero. Era el minuto 70, y por si quedaban dudas, ya había nuevo campeón de Europa.


El director de orquesta, Mourinho, pedía calma con sus manos, exigía concentración y abstraerse de un triunfo que le hizo entrar en el selecto grupo de técnicos con dos Champions con dos equipos distintos: Ernst Happel (Feyenoord, 1970 y Hamburgo, 1983); Ottmar Hitzfeld (Borussia Dortmund, 1997 y Bayern de Múnich, 2001). Y con el tercer trofeo del Inter Italia iguala con 12 los títulos españoles (nueve del Madrid y tres del Barça). Milan (siete) y Juventus (dos) son los otros que han ganado el trofeo europeo más prestigioso.


Los informes a su padre


Mourinho tuvo claro desde bien pequeño que su destino tenía que estar ligado a un banquillo, que tenía que ser entrenador como fuese. Así, con 14 años se pasaba el fin de semana recorriendo los campos haciendo informes sobre los rivales para su padre, entrenador y que había sido portero de Os Belenenses y la selección portuguesa. A los 23 se marchó a Inglaterra para aprender inglés con la idea de poder leer todos aquellos libros sobre fútbol que no podía descifrar por no dominar el idioma de William Shakespeare.


El técnico portugués es un estudioso del fútbol. Amante de apuntar cuanto ve y se le pasa por la cabeza durante los partidos, como su rival en la final, Van Gaal, que ha confesado que le permitió entrenar en alguna ocasión cuando Mourinho fue su ayudante en el Barça, de donde se fue en 2000 tras el fichaje como técnico de Llorenç Serra Ferrer, que se trajo como segundo entrenador a Pep Alomar. “Han sido cuatro años inolvidables. El primer año, un año clave y difícil tras la salida de Cruyff, fue el año de mi vida profesional el que más he disfrutado y el que más he aprendido, sobre todo por el nivel del club, su entorno y la calidad de sus jugadores”, explicaba a Joan Poquí en Mundo Deportivo. Un discurso amable sobre el Barça que Mourinho, dolido por haber sido siempre catalogado como el simple traductor de Robson, no ha vuelto a pronunciar. Le motiva derrotar al Barça. Lo ha hecho con el Chelsea y este año con el Inter y sueña continuar con haciéndolo el próximo año en “mi nueva vida profesional”. En el escenario de su segunda Champions, el Santiago Bernabéu, y dirigiendo al Madrid.


Garbajosa y Bullock evitan la eliminación del Madrid forzando el tercer partido

Bullock entra a canasta ante Savanovic y Radenovic -EFE.


Tomado como agitatoallas durante gran parte del curso, Bullock está siendo el mejor de su equipo en los playoffs y resultó clave en Sevilla para que su equipo empatase la serie de cuartos y forzase el tercer partido ante Cajasol (71-76). Sweet Lou contribuyó con 17 puntos y encontró a un aliado también cuestionado, Garbajosa (15). Ambos anotaron once tantos en el último cuarto, muy disputado por los locales, pues las cosas podrían haber sido distintas si Calloway (18) no hubiese fallado una penetración tras robarle un balón a Prigioni. Una acción que, a poco menos de un minuto para el final, hubiese puesto a Cajasol cinco por debajo. cuando había llegado a ceder por 23. Consolado por Kirksay y Radenovic, el ex base de Cibona cometería personal sobre el propio Bullock, quien no fallaría los dos tiros libres y sentenciaría el partido. El lunes (20.30 horas, La 2) se decidirá quién es el semifinalista de este cruce.

“Bajar la cabeza, el culo y jugar” eran las instrucciones de Messina, unas exigencias de marcado tono militar, poderosas y exigentes. El discurso idóneo para la situación límite del Madrid, al que una derrota le dejaba fuera de las eliminatorias por el título y que se encontraba en el peor momento del curso como había reconocido el propio entrenador italiano. Para salir del entuerto el conjunto blanco tenía que reconocerse, recuperar su juego, propuesta que no se entiende sin el protagonismo de Llull, mediocre en el partido anterior e hiperactivo en el cuarto inicial de éste con dos triples y ocho puntos (7-22) ante un Cajasol demasiado dependiente de Savanovic, irregular entonces, excelente después. Al Madrid no le había incomodado el cambio de bases, la entrada de Jaric por Prigioni, que seguía el partido desde el banquillo con dos personales, pero también con tres asistencias en su haber.

El banquillo

Las defensas alternativas ingeniadas por Plaza no suponían problema alguno para los visitantes, muy concentrados y efectivos en el rebote. En su dominio de los rechaces estaba la fortaleza del Madrid para aprovechar las segundas (o terceras) opciones y coleccionar contraataques. Velickovic y Reyes anotaban con facilidad y los jugadores del banquillo también se les unían: Bullock comparecía en el segundo cuarto con dos triples casi seguidos y Lavrinovic y Almond, inédito en Vistalegre, retorcían a Cajasol para colocar una diferencia muy importante (15-38 a los 15m 13s).

El grupo de Plaza no rebajó su intensidad, a pesar de que no le funcionasen las cosas. Fruto de esa insistencia, de las virtudes propias y los errores ajenos encadenó un parcial de 10-0 para reducir la distancia hasta el 25-38 (a los 19m 15s). Por primera vez en el partido el Madrid estaba desbordado y nervioso, ansioso en su proceder y forzando sus jugadas, especialmente la opción desde más allá de 6’25. Una alternativa rechazada por los locales en la primera parte, en la que sólo lanzaron tres y con exacta suerte: el fallo. Tomic cerraría el marcador al descanso (25-40).

Triples por fin

Volvió a la pista Prigioni y sobresalió Tomic (10 puntos), completo en ese tramo a los puntos y a los rebotes. Tres jugadas consecutivas del llamado Gasol del Este le dieron al Madrid su mejor ventaja (27-48 a los 25m 27s). Datos que no destemplaron al Cajasol, que perseveró, apostó por la zona 2-3, por fin se propuso tirar triples (2/4 en el tercer cuarto) y logró otro parcial mayúsculo: 15-2 (42-50 a los 29m 15s). Un tanteo empezado por otra contra de Calloway y cerrado por un triple de Miso y dos tiros libres, sustituto como base por el anterior. Nombrado mejor defensor de la Liga por la web especializada Solobasket, Kirksay (10 rebotes y cinco asistencias) hacía honor a dicho reconocimiento.

Por dos veces Miso (14 puntos) y Savanovic –máximo anotador del partido con 23- pondrían a su equipo seis por debajo, situaciones que el Madrid solventó con dos triples, el primero de Bullock y el segundo de Garbajosa, que como Bullock surgieron y reactivaron al Madrid en el último cuarto. Los errores desde la línea de personal del Cajasol (19/27) y la eficacia de dos veteranos ilustres forzaron el tercer y definitivo partido en Vistalegre. La temporada sigue para el Madrid. “Veníamos psicológicamente tocados y hemos recuperado la eliminatoria, que era lo más complicado”, reconocería Garbajosa en La 2.

viernes, 21 de mayo de 2010

El Barça resulta una trituradora para el Gran Canaria

Carroll y Navarro luchan por un rebote -EFE.


Al Barça tan sólo le hace falta el sonrido real para ser considerado una trituradora, pues desfigura y desnaturaliza a sus rivales y no se relaja ni cuando dispone de grandes ventajas. El inconformismo define a un grupo talentoso, exigente consigo mismo y humilde en sus comparecencias con la prensa. “Intentaremos bajar su anotación”, deseó Xavi Pascual minutos antes de empezar el encuentro y los azulgrana cumplieron a rajatabla dicha premisa ganando por 85-53, después de dejar a su rival en 18 puntos en la segunda parte, colocarle siete tapones y volverle loco con 28 asistencias. El Barça, con Mickeal como jugador más acertado (17 puntos), está a un triunfo de acceder a las semifinales de la Liga ACB, competición de la que es el actual campeón.

En su primer partido en el Palau después de conseguir su segunda Euroliga en París los azulgrana funcionaron como los velocistas tras escuchar el disparo de la pistola de fogueo del juez de salida. Esto es: ojos encendidos y pura electricidad. Cualquier comparación exagerada sirve para describir las prestaciones del Barça, que ya compareció con un parcial de 12-2 a los 2m 50s. El primero en dar ejemplo fue Navarro, exponente del equilibrio, pues acumulaba ocho puntos (acabó con 12) y también atosigaba en defensa a Carroll, el máximo anotador de la fase regular. Nombrado segundo mejor jugador relevación del torneo (a criterio de quien escribe es el primero), Boom Boom Carroll decepcionó en Barcelona con 15 puntos (1/5 en triples) y tan sólo dos tras el descanso, resuelto por 46-35.

Acierto en los triples

Un tiempo muerto tardío de Pedro Martínez después del citado tanteo inicial contuvo a los azulgrana, que rebajaron su extrema eficacia y empezaron a tener ciertas dificultades para detener al propio Carroll y a McDonald. El pívot de Nueva Orleans acostumbra a rendir a buen nivel contra el Barça y anotó 21 puntos para un total de 20 de valoración, justo la mitad de su equipo, en el que sólo cinco compañeros más fueron capaces de anotar. Un panorama desolador para el Gran Canaria 2014, al que le costó casi cuatro minutos en lograr su primera canasta en juego, obra de Augustine, tan testimonial como Savané. “Pretendemos hacer una buena defensa”, había anticipado Pascual. Otro deseo cumplido. El juego trasgresor, alegre y jovial de los azulgrana parte de la defensa y acaba con mates, malabares y cada vez mejor criterio desde la línea de tres (12/25).

Presenta el Barça una propuesta tan coral que los elogios se reparten (Morris alcanzó los 16 puntos, Lorbek, 13; y Ricky y Lakovic distribuyeron cinco asistencias cada uno). Aunque puede que su pieza más valiosa en los momentos incómodos sea Mickeal, muy puntual a su cita como desatascador, como el propio Lakovic. El 33 azulgrana sumó 13 tantos en el tercer cuarto para dejar claro al Gran Canaria 2014 que ya podía ir pensando en el siguiente partido (68-43 a los 28m 52s). El tiempo muerto que había pedido algo antes Pedro Martínez no había servido para revitalizar a sus jugadores, muy blanditos, demasiado inocentes en un período en el que sólo cometieron dos personales.

Con todo perdido, Carroll presenció los últimos minutos en el banquillo y fue un espectador más de la trituradora azulgrana. Una máquina insaciable y en esa insatisfacción reside gran parte de su éxito.

jueves, 20 de mayo de 2010

Plaza marca el límite de un proyecto limitado

Plaza gesticula durante un partido de la fase regular -EFE.


Florentino Pérez entiende que los proyectos deportivos funcionan como los cuadernos de caligrafía, que se escriben con lápiz y se borran con goma. No le importa cambiar las cosas a lo grande y pocos días después de volver a la presidencia del Madrid presentó a bombo y platillo al entrenador europeo más prestigioso, Messina, para devolver a la sección el prestigio y terreno perdido respecto a Barça y Tau. El técnico italiano siempre ha dicho que su proyecto es de varios años y que los títulos no tienen por qué ser inmediatos. Algo que no entienden así desde el club y no concuerda con la gran mayoría de fichajes, de perfil parecido, jugadores curtidos y contrastados. Jugadores ahora confundidos con sus papeles y que están al borde de despedir el curso sin trofeo alguno. Cosas de la vida, Plaza, el entrenador del anterior proyecto, puede ser el encargado de dejar a su ex equipo fuera de la Liga ACB. Está a un paso de conseguirlo después de vencer en Vistalegre con Cajasol por 60-66 en el primer partido de cuartos de los playoffs y tras dejar a su rival en nueve puntos en el último cuarto.

Plaza guió a su equipo hacia el camino que más le convenía: ataques largos, interrupciones, y defensa esforzada, virtudes a las que sumar su inusual acierto en los triples (39%, 9/23) por su 33’7% de la fase regular, cuando perdió ante el Madrid sus dos partidos por exacta diferencia: 20 puntos. Un mundo respecto a lo acontecido en Vistalegre con un Madrid pésimo en los últimos diez minutos, en los que tardó 6m 15s en anotar sus primeros dos puntos. Y lo hizo uno de sus jugadores menos más ignorados durante el curso, Bullock, que con 13 tantos fue el mejor junto a otro poco utilizado por Messina, Reyes (nueve puntos y once rebotes). Cajasol mejoró en los rechaces (su gran déficit hasta entonces, 35 por 26) y un triple de Kirksay (14 puntos) a 1m 48s ponía la máxima ventaja visitante (54-66). Esta vez no hubo ni tiempo ni criterio para otra remontada inimaginable, cuestión siempre de Llull, irreconocible a pesar de sus diez tantos, errático en los triples (1/9). Tampoco tuvo su mejor día Prigioni, con seis puntos y 2/6. Los triples resultaron el mejor síntoma del agobio y la confusión del Madrid y de la buena actuación de Cajasol con Miso como mejor director de juego y Savanovic como finalizador más destacado (19 puntos, seis rebotes para un 28 de valoración). El ala-pívot serbio debería ser un fichaje cotizado este verano.

Radenovic, clave

Más sorprendió la actuación de Radenovic (ocho puntos y tres asistencias), que empató a 41 (a los 24m 36s), a 45 (a los 26m 02s) y puso por primera vez a su equipo en ventaja por 45-47 (a los 26m 55s) después del 13-14 inicial. Un primer cuarto caracterizado por el rebote ofensivo del conjunto blanco (Tomic y Reyes) y la paciencia y desparpajo de Cajasol, además de por el libre albedrío desde más allá de 6’25 de ambos equipos (1/4 de los locales por 2/6 de los visitantes para un parcial de 16-14). El grupo de Plaza mantuvo el tipo al descanso (34-31) y en sus peor momentos sólo cedió por ocho (41-33 a los 22m 13s). Tomic cometería su tercera personal en otros tantos minutos y entre Kirksay, el citado Radenovic y Savanovic revirtieron la situación (51-53 a los 29m 18s).

Confundido y fundido, el Madrid se perdió en triples, malas decisiones y sólo meterís una canasta en juego en todo el último cuarto. Plaza puede ser el encargado de marcar el límite de este Madrid limitado. Y quién sabe si acabar con el proyecto de Messina.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Palop y los extremos hacen campeón de la Copa del Rey al Sevilla

Palop levanta la Copa junta a José Montilla, el Príncipe Felipe, Joan Laporta y José María del Nido -EFE.


Castigados por sus fallos y poco elogiados cuando son decisivos, los porteros representan el eslabón más débil ante la crítica. Lo sabe y lo asume Andrés Palop (Alcudia de Carlet, 1973), al fin y al cabo el primer quisquilloso en analizar sus actuaciones. El primero en rememorar una y otra vez su error en el gol que supuso la eliminación de la Champions ante el CSKA de Moscú, allá por el mes de marzo. Una equivocación cruel que desmerecía a alguien cuya puesta en escena recordaba a veces a aquel icono juvenil de dibujos de otros tiempos: Benji Paralotodo. Palop representa el triunfo de la constancia y la tenacidad: no perdió la ilusión en Valencia a pesar de vivir a la sombra de Santi Cañizares y recuperó el protagonismo alcanzado en Villarreal siendo partícipe del mejor Sevilla de la historia. La Copa del Rey ganada al Atlético de Madrid en el Camp Nou (0-2) supone el sexto título en cuatro años para el Sevilla, siempre con Palop como referente, esta vez con sus extremos, Diego Capel y Jesús Navas, como finalizadores. Siempre con Palop como detallista. Retirado Javi Navarro, él es ahora el capitán y el gesto que tuvo, ponerse la camiseta su compañero fallecido Antonio Puerta para ir a recibir el trofeo, aún resultó más generoso. Palop ya se había acordado de Gonzalo Arconada en la celebración de la Eurocopa, en otro detalle fantástico para homenajear a un excelente guardameta que había fallado en otra final del campeonato europeo 24 años antes.

Esta Copa tiene el sello de Palop, capaz de desconsolar a un Barça soberbio en Sevilla, a un Getafe volcado en Madrid o a un Atlético descarado en Barcelona. “Ha sido una temporada difícil, pero extraordinaria al final”, valoraba el portero junto a Silvia Barba, de TVE. En cuanto la periodista le preguntó por sus méritos, él mencionó al equipo y a los goleadores. No le gustan los protagonismos, pero no sabe ser secundario: en 2007 incluso marcó un gol y forzó la prórroga en el minuto 94 ante el Shakhtar Donetsk.

El cumpleaños de Forlán

Palop amargó a Diego Forlán el día de su cumpleaños. Capital en la final de la Europa League y extremadamente decisivo en las segundas vueltas, el delantero uruguayo no encontró la fórmula para salir vencedor ante Palop. Siempre encontró los puños del portero. La primera vez en la segunda oportunidad de las tres seguidas de las que dispusieron los rojiblancos: un defensa salvó en la línea un disparo del Kun, Palop el tiro de Forlán y la tercera intentona salió muy alta.

El conjunto de Quique Sánchez Flores no se incomodó por el gol inicial de Capel, un señor tanto de un jugador al que hace un año querían los equipos más poderosos de Europa y que este curso ha funcionado a cuentagotas. Persistía el Atlético y se resistía el Sevilla, en el que Palop hacía algún que otro amago de duda, pero sin dudar del todo. Atento a esos detalles estaba su equipo, y poco le faltaría a Squillacci para sorprender a De Gea tras una confusión de Perea, que se tenía despejar la pelota con una pierna y escogió la otra. Despejar al aire es inútil, molinos de viento.


Negredo

Se llegó al descanso con el Atlético ganador en ocasiones y el partido se reanudó con un Sevilla incompleto. Incompleto porque sus jugadas carecían de la guinda final: un defensor desbarataba un centro de Navas y Negredo erraba ante De Gea. El delantero madrileño pudo jugar tras ser perdonado por su lamentable expulsión en Almería después de protestarle a un asistente la noche en que el canterano Rodri metió en la liguilla de la Champions con un gol en el descuento. Un trabajo para el que Negredo fue contratado. De hecho, es el fichaje más caro de la historia de un club experto desde que está Monchi como director deportivo de incorporar a desconocidos que funcionan de maravilla. Con Negredo se apostó por un joven valor con buenos números en Almería, pero 14 goles no se corresponden con los 15 millones invertidos. Tampoco se entiende que forme parte de los posibles mundialistas. Soldado lo ha hecho bastante mejor y pasándose varias semanas lesionado.

Rugía el Camp Nou con dos aficiones encendidas por la ilusión de ver triunfar a sus equipos en una temporada con momentos horrorosos para ambos. Navas estaba de aprovechar una mala cesión a De Gea y Perea sacaba un centro de Konko y después se llevaba por delante a Capel, en una acción que derivó en una tángana que acabó con el delegado del Sevilla, Cristóbal Soria, expulsado y con Antonio Álvarez intentando calmar a Quique.

Lo arriesgó todo el Atlético, forzando saques de esquina, ya con Jurado como recambio de Simao, con Forlán intentándolo desde fuera del área, con Reyes, ex jugador del Sevilla, hiperactivo, pero a la contra marcaría, con total frialdad, Navas. El jugador que hasta hace poco no era llamado por la selección por sus problemas de ansiedad evitó la entrada de Domínguez y, de forma elegante, supo recortar al portero rojiblanco. Gol en el descuento que hizo que la fiesta del sevillismo fuese ya oficial. Su presidente, José María del Nido, intervendría en el palco poniéndole su sombrero de la suerte a la Copa. Un talismán que se había puesto por primera vez en el mismo estadio y ante el Barça en octavos. Le ha funcionado todo el torneo. Pura anécdota viendo a quién tiene de portero.