sábado, 30 de marzo de 2013

El desconsuelo de Mosby

Pese al concurso de su estrella (23 puntos y 10 rebotes), Conquero baja a Liga Femenina 2 tras perder ante Cadí La Seu (58-64)


Mosby - Teledeporte. 

La realización se centró en la imagen que resumía el ánimo de su equipo. La estrella del grupo ocultaba su cara con una camiseta, en la que se secaba las lágrimas, mientras los fotógrafos también retrataban su desconsuelo. Los flashes impactaban en la figura de Tyrone Bernice Mosby (Brooksville, Florida, 1984), que parecía vulnerable después de un curso espléndido y de un partido en que se había zafado de sus defensoras, como Traoré y Covington, hasta anotar 23 puntos (10/15 en tiros de dos, 10 rebotes y cuatro asistencias para un total de 36 de valoración). Nada ni nadie paraba a Mosby, capital para que el Conquero reaccionase a un parcial de 0-13 (14-31 a los 11m 56s) y se acercase 56-59 a 1m 49s. Era el todo o nada para las locales, obligadas a ganar y esperar por la tarde una derrota de Hondarriba Irún ante Rivas Ecópolis y de Bembibre ante Perfumerías Avenida. Pero el Conquero, después de la gran réplica, se ofuscó, no supo hacer faltas rápidas ni tiros bien librados y vio cómo un triple de De Kleijn le dejaba sin aliento. La jugada que definió su desafortunado desenlace fue Walich sacando de banda para... una rival, Bartonova.

No había consuelo para las locales, deshechas por completo tras confirmarse su descenso de categoría en el Pabellón Andrés Estrada. “Es un día duro para el club, para mis jugadores y para mí”, resumió el técnico Gabriel Carrasco, orgulloso de la respuesta de Huelva en el primer año del equipo en la élite, el trabajo de un grupo entero –pese a las salidas, entre otras, de Geardls, Volonaki, Njonkou o Alba García– y el “esfuerzo a nivel económico” de la entidad para llegar al tramo final del curso sin deudas. Carrasco se congratuló de la cantera y no hizo mención a la rescisión de mutuo acuerdo con la capitana los últimos tres años, Lidia Mirchandani hace unos días. Un golpe que no alteró al equipo, que no perdió comba al partido pese a un inicio difícil en el que entre Bahí, Traoré y Cristina García hicieron un estropicio.

Cabrera y sobre todo Mosby –“nunca he entrenado a una jugadora capaz de hacer lo que ella hace en la cancha”, ha llegado a decir de ella su entrenador– fueron limando las diferencias poco a poco, pero el triple de De Kleijn dejó sin voz a Conquero y desolada a su estrella, una trotamundos que tiene el récord de puntos de la Hernando High School y ha pasado por Polonia, Francia, Grecia, Francia y la WNBA, y que el año pasado encandiló a la afición del CD Zamarat. “Tengo 28 años y quería jugar. Consideré que era una buena oportunidad de tener un papel importante y un buen sitio para seguir mejorando y creciendo como jugadora”, anunció en su presentación a finales de noviembre. Y bien ha cumplido promediando más puntos que nadie en la liga regular (19'27) y siendo la segunda en valoración con 20'13 (sólo Vanesa Ble le supera con 21'4). Números  insuficientes para que su equipo mantenga, de momento, la categoría, ya que en los últimos años varios han sido los casos de equipos que han descendido tras haberse salvado deportivamente o que han desaparecido.    

CONQUERO 58 (14+14+15+15): Pablos (4), Bröring (7), Walich (4), Mosby (23)                     –quinteto inicial–, Soler, Germán (8), P. Cabrera (10) y A. Alonso (2). CADÍ LA SEU 64 (22+17+11+14): Bartonova (4), Cristina García (15), Traoré (12), Covington (3), Parham (2) –quinteto inicial–, Ovracova (7), De Kleijn (11), Niedola (2) y Bahí (8).   

El eco de Ingles y Jawai

La pareja australiana lidera a un Barça con bajas ante el Montepaschi (69-77)


Ingles avanza ante Moss - AFP. 

Golpeado deportiva y humanamente por la enfermedad de Pete Mickeal, los azulgrana tenían en Siena la oportunidad de dedicarle una victoria de prestigio a su compañero, que ha recaído de un tromboembolismo pulmonar y se perderá todo el curso. Sus compañeros saltaron al Palaestra de Siena con una camiseta en la que podía leerse “Pete [juego de palabras con el nombre del jugador y pit en catalán, que significa pecho] i collons”, una frase que podría traducirse como “corazón y pelotas” y que se completaba con el número de Mickeal, el 33, y un “we love you”. “Es un jugador insustituible a todos los niveles, pero eso no significa que no nos podamos reinventar y se un equipo que aspire a todo”, había advertido Xavi Pascual, muy satisfecho con la respuesta del equipo en su visita al Montepaschi, al que venció 69-77 impulsado por la explosión de Joe Ingles (Happy Valley, Australia, 1987), que alcanzó 20 puntos para minimizar la baja de Navarro y del propio Mickeal, y el mazo de Nathan Jawai (Sidney, Australia, 1986), un gigante (22 y 12 rebotes para un 34 de valoración que le valió el MVP de la jornada) para que no se notase la ausencia de Tomic, con molestias en la rodilla.

Con los deberes hechos y el liderato de grupo asegurado, a los azulgrana les movía sobre todo el sufrimiento de Mickeal, que les había visita el jueves por la mañana en el entrenamiento. Por él y por su prestigio en el torneo, donde sólo acumula dos derrotas, el Barça apenas dio concesiones después de un parcial inicial de 21-6 (a los 5m 8s) en el que cuatro de los componentes del quinteto de un Montepaschi necesitado que luchará en la última jornada por la cuarta plaza habían anotado –con Brown y Ress imparables– y sólo la pareja australiana Jawai e Ingles había replicado por los visitantes. El cambio de Huertas –en su partido número 100 en el torneo– reactivó a los azulgrana, capaces de empatar a 23 en poco más de cuatro minutos con puntos de carrerilla, especialmente al contragolpe, con Ingles inspirado y Abrines descarado.

Rabaseda se dejó la espalda en una caída y los visitantes, con la dirección de Huertas, y las pinceladas de Abrines fue distanciándose (40-45 al descanso). Después, con Sada como director de orquesta, y Jawai e Igles como anotadores compulsivos los visitantes se escaparon (52-63 a los 28m 24s). No se rindió el conjunto de Luca Banchi, que liderado por Kangur se puso (69-72 a 2m 17s), pero no volvió a anotar y Huertas no dio lugar a la remontada local.

MONTEPASCHI SIENA 69 (25+15+15+14): Brown (15), Rasic (9), Sanikidze (8), Ress (10), Moss (12) -quinteto inicial- Eze (2), Carraretto (-), Kangur (10) y Ortner (3). BARÇA 77 (23+22+20+12): Sada (5), Jasikevicius (3), Ingles (20), Lorbek (5) y Jawai (22) -quinteto inicial-, Rabaseda (-), Wallace (-), Huertas (14), Abrines (7), Todorovic (1). Árbitros: Ilija Beosevic (SRB), Sreten Radovic (CRO) y Joseph Bissang (FRA). Sin eliminados. Unos 5.600 espectadores en el Palaestra de Siena.

domingo, 24 de marzo de 2013

El incendio de Vettel

El alemán desobedece a Red Bull y arriesga al límite con su compañero Webber para vencer en Malasia, donde Alonso abandona

Webber, Vettel y Hamilton, en el podio del circuito de Sepang - Reuters.

Sebastian, vas más rápido. Sebastian, eres mejor que él. ¿A qué esperaras a adelantarle?”. Eso, o algo parecido, pensó Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) mientras Adrian Newey y el equipo Red Bull se frotaban las manos viendo claro un doblete plácido en Malasia con Mark Webber como vencedor, tras un salida brillante por fin, y con Vettel como escudero. Pero el alemán obvió las indicaciones del equipo y acosó a su compañero con un sinfín de paralelos e intentos de adelantarle al límite hasta que lo consiguió, mientras en Red Bull tenían el corazón en un puño. Y Webber, claro, no daba crédito a lo sucedido: Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él como líder] nos dijeron que la carrera había acabado, que cuidáramos el coche, el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión”. Vettel sólo se escuchó a sí mismo y reaccionó como en el ecuador de la prueba, cuando soltó por radio sobre su compañero: “Es demasiado lento, sacadle de mi camino”. Vettel acabó por ceder en la rueda de prensa: “Pido perdón, debo una explicación a Mark y al grupo. Éste es un triunfo del que no me siento muy orgulloso”. Así fue la tercera victoria de Baby Schumi, nuevo líder del Mundial con 40 puntos, en el circuito de Sepang, donde Lewis Hamilton completó el podio –Nico Rosberg, cuarto, sí hizo caso de las instrucciones de Mercedes y no puso en peligro ese puesto– en una carrera en la que Alonso no pudo completar ni dos vueltas, después de chocar por detrás con Vettel en la segunda curva, donde se dañó el alerón delantero. Una vuelta después éste se rompió del todo y le hizo perder el control: “Tal como estaba la pista, si hubiéramos entrado a cambiar el morro lo habríamos tenido que volver a hacer en la tercera o la cuarta vuelta y eso nos habría colocado últimos destacados”. 

Alonso siguió el resto del gran premio por la televisión como un simple espectador más. Es posible que no viera en directo la confusión de Hamilton en su primera parada, cuando se fue directo hacia los mecánicos de McLaren, su escudería de siempre, y no a Mercedes. Por entonces Vettel ya había sido el primero en pasar por boxes (sexta vuelta) para poner las neumáticos más blandos en un circuito mojado en algunos tramos y seco en otros. Webber paró después y puso los duros y se colocó líder. El australiano fue cogiendo una cierta ventaja con respecto a Vettel, que mantenía a raya a Hamilton. Bastante más lejos estaba Felipe Massa, brillante en la calificación –partió segundo, por delante de Alonso–, y que “perdió todo lo ganado” en la salida, cuando su F138 sufrió problemas de adherencia. Felipinho, que luego se marcó algunas vueltas rápidas, cayó a la octava plaza tras su última parada. Massa se deshizo de Pérez, dejó clavado a Raikkonen –que sólo pudo ser séptimo tras vender en Australia y es segundo en la general con 31 puntos– y no le costó excesivamente superar a Grosjean para acabar quinto.

Duelos con chispa

Si el de Webber y Vettel resultó el duelo estrella, el del propio Raikkonen con Hulkenberg tampoco tuvo precio. Se lo acabó llevando el finlandés después de muchas tentativas. También resultó impagable la batalla entre Hamilton y Rosberg, a quienes desde la radio dijeron que se quedaran las cosas como estaban, con el británico por delante. Hamilton estuvo atento con su compañero –“Nico merecía estar aquí en el podio”– y Rosberg habló en plural, pensando en el bien de la escudería dirigida por Ross Brawn: “Al final el equipo me dijo de no forzar a Lewis. Yo iba más fuerte. Lo importante es que estamos cerca de Red Bull y sabemos que podemos ir todavía más rápidos”.

Mercedes está en la buena línea, mientras que McLaren sigue perdida. Checo Pérez logró sus primeros dos puntos tras concluir noveno y Button, pese a cuidar al extremo sus neumáticos, pagó su precipitación en boxes, pues salió antes de que le ajustaran una rueda, y acabó abandonando a dos giros del final en un día marcado por la retirada de Alonso y el incendio de Vettel.  
  

jueves, 21 de marzo de 2013

Navarro tiene la llave

Ayudado por Lorbek y Tomic, La Bomba hace líder matemático de su grupo a un Barça que vence al Caja Laboral (83-74)

Navarro bota el balón ante Lampe - AFP. 

El sereno era un tipo polivalente, que tanto abría puertas como vigilaba las calles, regulaba la iluminación, avisaba de los incendios... Su figura llegó a ser capital en España y en algunos países de Sudamérica hasta que la sociedad se modernizó. Por su repertorio Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) recuerda a un sereno, pero su discurso y talento, en cambio, son atemporales. Volvió a demostrarlo ante un Caja Laboral mejorado tras su cándida visita a Badalona ante una Penya liderada por Albert Oliver y Àlex Suárez, pues el capitán azulgrana se sacó del bolsillo la llave adecuada en cada momento. Navarro supo cuándo replicar a un rival necesitado para hacerse con la cuarta plaza y, junto a Lorbek y Tomic, lideró a un Barça que alcanzó su undécima victoria (83-74) en el Top 16 de la Euroliga y se aseguró matemáticamente la primera plaza del grupo F a falta de dos jornadas por disputarse. Ahora mismo el rival de los azulgrana en cuartos sería el Panathinaikos y los vitorianos estarían eliminados.

Cada año que pasa Navarro tiene más ojos o al menos lo parece. Tiene una visión más amplia y más serena del juego. Esta vez repartió seis asistencias. En lo que no cambia La Bomba es en su fiabilidad cuando se le necesita, ya sea para ayudar a marcar diferencias (42-27 a los 19m 1s) como para replicar un parcial de 7-22 con un triple y de responder con otro justo después, tras un mate de Nocioni, que no había anotado hasta entonces, y la enésima canasta de Lampe (55-53 a los 25m 3s). Ahí surgió Lorbek, seco en la primera parte por haberse cargado de personales y tan dado a resurgir en los momentos calientes. Así que el pívot esloveno se marcó seis puntos consecutivos al final del tercer cuarto y otros diez más en un último cuarto en el que el Caja Laboral llegó a perder (71-63) y que se acercó 76-74 con un triple de Heurtel, que tiene madera para llegar a ser un excelente base. Al francés le sobra valentía para jugarse las canastas decisivas, pero le falta recorrido. Navarro y Tomic no fallaron desde la línea de personal y Heurtel se la jugó y falló, antes de que Lorbek pusiese el broche a la noche con su segundo triple.

Mucho antes, a unos segundos del descanso, Mickeal le había recriminado a Xavi Pascual  haberle cambiado por Rabaseda. El alero estadounidense se fue a los vestuarios hecho una furia y rezando bien alto y ya no volvió a jugar. Poco (13m 8s) participó Wallace, pero su actuación resultó prodigiosa, con 13 puntos sin fallo y haciéndole un traje a Nemanja Bjelica. Tampoco estuvo nada mal la actuación de Sada, gigante en una noche en la que su compañero Huertas falló sus cinco tiros, aunque repartió seis de las 27 asistencias de su equipo. Todorovic también aprovechó bien sus minutos en un Barça suelto y energético que ya sabe a qué juega y disfruta de un amplio fondo de armario y de un ataque generoso (1.000 puntos), a la altura de su espléndida defensa (846, marca que comparte con el CSKA).

BARÇA 83 (18+24+22+22): Huertas (0), Navarro (14), Mickeal (2), Lorbek (16), Tomic (14) —quinteto inicial—; Sada (8), Jasikevicius (0), Todorovic (4), Wallace (13), Ingles (5), Rabaseda (3) y Jawai (4). CAJA LABORAL 74 (12+20+18+18): Caja Laboral: Cook (0), Causeur (5), Nocioni (11), Pleiss (2), M. Bjelica (7) —quinteto inicial—; San Emeterio (6), Heurtel (10), Jelinek (3) y N. Bjelica (9). Árbitros: Christodoulou (Grecia), Sahin (Italia) y Javor (Eslovenia). Palau Blaugrana. 4.773 espectadores.


domingo, 17 de marzo de 2013

Navarro supera a Epi

La Bomba se convierte en el máximo anotador del Barça en la era ACB superando a otro mito del barcelonismo tras brillar con 28 puntos ante el CAI Zaragoza (89-81)

Navarro agradece el apoyo del público - ACP Photo / Àlex Caparrós. 

En un partido jugó seis minutos y pico más que en los nueve anteriores de la Liga ACB. Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) brilló en 26m 39s ante el CAI Zaragoza, al que distanció definitivamente con un tercer cuarto espléndido (72-60) en el que anotó 17 de sus 28 puntos. Resultó una jornada eterna para La Bomba, que superó a Epi como máximo anotador del Barça en la era ACB, desde el 1983. 7.035 contabiliza Navarro por los 7.029 de Epi, otro mito del barcelonismo, que, eso sí, jugó cuatro temporadas de la que   entonces Liga Nacional -de la época anterior a la ACB o no hay estadísticas o no son muy fiables-. “Al lograr esto, con la ayuda de mis compañeros y del Palau, sé que he conseguido algo importante, en un club que es mi casa. Espero que pueda sumar muchos puntos más con el Barcelona y que esté más años aquí”, reconoció, humilde, Navarro. El equipo se ha acostumbrado a la ausencia de su estrella, que sigue un plan específico para llegar al tramo importante de la temporada en un estado óptimo, el mejor posible teniendo en cuenta que lleva torturado por una fascitis plantar en su pie izquierdo desde hace casi año y medio. Una de los que tiene más culpa de que el Barça no haya echado en falta a su capitán, que no anotó en la final de Copa del Rey, es Tomic, otra vez fantástico con 19 puntos y siete rebotes ante un CAI Zaragoza impulsado por Norel que limó las diferencias hasta el final (89-81).

Con sólo 36 horas de margen con el partido entre el Besiktas, los azulgrana salieron serios y aceptaron un duelo cuerpo a cuerpo y de muchos puntos contra la mejor defensa de la Liga. No hubo jugadores más finos que Norel y Tomic en una primera parte vistosa (45-42) y en el que Navarro sólo aportó cinco puntos. La Bomba decidió el partido con un tercer período explosivo, el que que se alió con Mickeal, Tomic y Oleson para firmar un parcial de 27-10 que no descompuso al CAI Zaragoza, dispuesto cuanto menos a recortar las distancias de la mano del propio Norel. Los visitantes echaron en falta una mayor aportación de Pablo Aguilar, que se rumorea que interesa a Xavi Pascual, que había centrado los elogios de la previa en las aptitudes del pívot granadino.  


BARÇA 89 (23+22+27+17): Sada (2), Navarro (28), Mickeal (9), Tomic (19), Lorbek (8) –quinteto inicial–, Huertas (10), Jasikevicius, Todorovic, CJ Wallace (2), Rabaseda, Oleson (5) y Jawai (6). CAI ZARAGOZA 81 (23+19+22+17): Roll (10), Van Rossom (5), Rudez (11), Norel (25), Aguilar (7) –quinteto inicial–, Jones (7), Stefansson (7), Llompart (6), García, Fontet y Toppert (3). Árbitros: A. Pérez Pérez, Vicente Bultó y Sergio Manuel.  

Raikkonen corona a Lotus en Australia

El finlandés, fino en la conducción, hace dos paradas para vencer en el estreno del curso por delante de Alonso y Vettel

Raikkonen celebra con su equipo el triunfo en el circuito de Albert Park - AFP. 

“Nunca pienso en lo que hago, la verdad. Sólo lo hago. Es automático” es una de las frases de cabecera de Kimi Raikkonen (Espoo, Finlandia, 1979), un tipo que se muestra impasible con la prensa, aparentemente dice lo que piensa y celebra las victorias a cámara lenta y los mínimos gestos. Cuando se bajó del Lotus como primer ganador de curso en Australia el piloto finlandés más que celebrar la victoria pareció saludar a su equipo y a la grada. Apenas levantó el puño. Raikkonen no se volvió loco porque las cosas hubiesen ido como habían programado en su escudería. Lo programado era hacer una buena salida –mejoró dos puestos para ponerse quinto– y realizar dos paradas, una menos que sus grandes rivales: “Tenía un buen coche y sentía que podía hacer una buena carrera”. Fue el broche de oro para Lotus, la formación que menos ha rodado durante la pretemporada con el E21, pero que más partido le ha sacado a las pruebas para mejorar con respecto a la temporada pasada. También es notable el cambio en Ferrari, pues Fernando Alonso fue segundo, por más que no tuviese opciones reales de superar a Raikkonen, y Felipe Massa, cuarto, por detrás de Sebastian Vettel, inquieto desde las primeras vueltas por el desgaste de los neumáticos.

A Raikkonen no le descentró ni su reciente separación de la modelo y ex Miss Finlandia Jenni Dahlman. En Albert Park actuó según lo pautado por el equipo para sumar su 20ª victoria -tantas como su compatriota Mika Hakkinen-, la segunda después de su regreso a la Fórmula 1 tras su paso por los rallies y la Nascar. Lotus le brindó la oportunidad de volver la temporada pasada y el finlandés agradeció la confianza puntuando en 19 de las 20 carreras –sólo se le resistió China y ganó en Abu Dabi– y fue el único que no abandonó. Y en Australia comenzó el curso convenciendo, protagonizando un bonito duelo con Hamilton –sexto en su estreno con Mercedes– en las primeras vueltas, entró al compás de Alonso en su primera parada y alargó el segundo juego de neumáticos –el duro– 25 vueltas, seis más que el asturiano, que pese a intentarlo nunca pudo acercarse lo suficiente a su rival: “El coche responde bien. Somos competitivos”.

“¡Tira adelante!”

Raikkonen fue el octavo líder diferente en una prueba en la que, una vez más, Webber –sexto en casa– se descompuso en la salida y fue engullido por varios pilotos. Entre ellos Massa, un ciclón en el comienzo. Felipinho se deshizo del propio Webber y de Hamilton en los primeros metros y no dejó que se escapara como suele hacer Vettel, a quien ató en corto. No le hizo gracia a Massa que Ferrari alargase su segunda parada a pesar de que les había advertido que tenía problemas –“¡tira para adelante!”, le dijeron por radio– ni tampoco que Alonso cambiase las gomas tres vueltas después que su compañero. Ahí perdió comba el brasileño, que perdió tiempo y varias posiciones, hasta quedarse por detrás de Sutil, un incordio para los mejores en Melbourne y al que sólo superó cuando el alemán hizo su última visita a boxes. Sutil tuvo un comportamiento ejemplar en el trazado después de su retorno a la competición tras haberse enzarzado en una trifulca con uno de los patrocinadores de Force India en una discoteca de Shanghai.

Sutil fue precisamente el último escollo para Raikkonen, que adelantó al alemán a faltas de 12 giros y evitó que Alonso se acercase más de lo necesario: “Fernando ha reducido diferencias, pero tenía suficiente ventaja”. El finlandés coronó a Lotus en Australia el día que su compañero Grosjean fue décimo, justo en medio de los pilotos que más decepcionaron, los McLaren. Checo Pérez fue undécimo en su debut con la escudería de Wooking y Button, noveno.  

sábado, 16 de marzo de 2013

Un primer cuarto es suficiente para allanar el camino

El Barça se dosifica ante un Besiktas (86-61) sin victorias en el Top 16 para asegurarse el factor pista a favor en cuartos

Tomic, durante el partido - Euroleague.

Una acción en el calentamiento pareció espantar a un rival de capa caída, actual campeón de la Liga turca y que este curso, aquejado por las deudas a los jugadores, va sexto y ha perdido los once partidos disputados en el grupo F, desdicha que comparte con el Brose Baskets en el E. El Besiktas salió tieso después de que el comienzo del partido ante el Barça se retrasase 18 minutos después de que Rabaseda rompiese el tablero. A los azulgrana les bastó con un primer cuarto arrollador (29-15) para que Xavi Pascual diese minutos a los menos habituales, como Abrines o Todorovic, y dosificase a los más utilizados, como Tomic, feliz por recibir el MVP de febrero de la Euroliga, o Huertas, en estado de gracia: metió los dos triples que lanzó (8/16 su equipo) y repartió seis de las 25 asistencias de un Barça que con su victoria por 86-61 y, a falta de tres jornadas, se aseguró matemáticamente el segundo puesto del grupo, con lo que tendrá el factor cancha a su favor en los cuartos de final. Si gana el jueves al Caja Laboral en el Palau será primero seguro.

No se notaron los cambios en unos locales que se exprimieron al principio y al final ante un Besiktas al que han ganado los cuatro partidos del curso y en el que sólo Vidmar y Ozer fueron competitivos y Christopher, por ejemplo, no anotó su única canasta hasta que faltaban ocho minutos. En el azulgrana reinaba el coro: la contundencia de Jawai (16 puntos y nueve rebotes), la versatilidad de Tomic y la garra de Mickeal –ambos con 11 tantos–, la elegancia de Lorbek o el temple de Navarro en un equipo que dominó claramente el rebote (41 por 28) y que jugará los cuartos con ventaja de pista. El penúltimo paso para los azulgrana para estar en la Final Four de Londres el segundo fin de semana de mayo.

BARÇA 86 (29+18+20+19): Huertas(6), Navarro (5), Mickeal (11), Lorbek (12), Tomic (11) –quinteto inicial–, Sada (2), Abrines (6), Jasikevicius (4), Todorovic (3), Wallace (6), Rabaseda (4) y Jawai (16). BESIKTAS 61 (15+16+19+11): Akin (6), Cetin (6), Christopher (2), Markota (4), Vidmar (13) –quinteto inicial–; Guler (0), Acik (7), Falker (0), Minard (5), Nalga (0) y Ozer (18). Árbitro: Lottermoser (Alemania), Dozai (Croacia) y Vojinovic (Serbia). Palau Blaugrana. 4.578 espectadores.

domingo, 10 de marzo de 2013

La ley de Huertas

El base brasileño gestiona a la perfección una apurada victoria azulgrana a domicilio ante el CB Canarias (81-89)


Huertas intenta parar a Úriz - ACB Photo / A. 

Los críticos y los defensores de Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) coinciden en un punto: es explosivo, tiene esa chispa que echa para atrás a los detractores y que hace que sus admiradores le definan como un jugador imprevisible y eléctrico que decide rápido y no se esconde. En todo caso, no hay dudas de que el base brasileño se ha asentado este curso en Barcelona y lo demuestra con actuaciones tan completas como la que tuvo en la visita a un CB Canarias que se define por ser un equipo aguerrido, sobre todo en casa,

Henry y Anna Cruz coronan a Rivas

El conjunto de Miguel Méndez logra su segunda Copa de la Reina en Zamora fundiendo tras el descanso a un Perfumerías Avenida reducido a Currie (83-62)

Bermejo y Anna Cruz levanta la Copa - FEB. 

Parecía tímida y apenas habló durante la entrevista. Llegó a la redacción del diario con una cazadora tejana y rodeada de estrellas como Isa Sánchez, Nuria Martínez, Laia Palau y al lado de una que prometía lo suyo como Sílvia Domínguez. Anna Cruz (Barcelona, 1986) todavía no había cumplido los 16 años y ya mostraba con orgullo una réplica de la Liga del UB Barça, en el que había debutado en la élite con 15 a finales de 2001 contra Extrugasa. Ese curso Anna Cruz jugó 17 partidos –repartidos en 71 minutos– con las azulgrana y la temporada siguiente alcanzaría los 215 minutos y los 21 encuentros. Pero la alero catalana decidió emprender un viaje a Burgos donde estuvo tres cursos y le dieron más posibilidades, después se marchó al Olesa y aterrizó en Rivas Ecópolis, al que hizo campeón en su primera oportunidad, en la final de la Copa de la Reina de Valencia ante el Ros Casares. Su canasta, un fallo de Marta Fernández y el rebote ofensivo de DeWanna Bonner pusieron la guinda al primer título de las ripenses, que tres años después levantaron su segunda Copa de la Reina –y también el segundo título del club– en Zamora. De nuevo con Anna Cruz –junto a Vega Gimeno y Bermejo las únicas que continúan en la plantilla– como puntal, por más que el MVP de la final se lo llevase Henry, que aportó 17 puntos y once rebotes ante un Perfumerías Avenida que tras una primera parte brillante (41-41) quedó deslumbrado en el inicio del tercer cuarto con la propia Henry y Cruz (14 puntos y tres rebotes), que forzaría un dos más uno fintando a Marta Fernández y sacándole la tercera personal a Marta Xargay. Ahí, por más que se esforzase Currie, se acabó una final que acabó ganando con autoridad Rivas Ecópolis (83-62) pese a su poco acierto con los tiros libres (14/25). Un desacierto que minimizó, por ejemplo, con su excelente selección de triples (7/10).

Tras el pitido final Anna Cruz corrió hacia Laura Nicholls, que llegó a pedir la baja voluntaria por problemas personales, y se subió a ella, mientras el resto de compañeros las rodeaban y formaban una piña humana agitando camisetas, toallas y lo que tuviesen en las manos. Era la celebración de un equipo que, como decía su entrenador, ha sabido superarse ante las circunstancias, “como muchas lesiones, pero hemos sacar los partidos adelante”. Aunque la imagen no era otra que la de ver a Henry cargando con Ercik, que se había lesionado en el tobillo derecho en una acción fortuita del último cuarto y que acabó saltando a la pata roja para recibir la réplica del trofeo: no quería dejar de disfrutar el momento único para su equipo. Ese instante en el que la capitana Bermejo –“el resultado es abultado. Han sido 40 minutos de sufrimiento. Este año estamos haciendo lo que toca hacer”– y Anna Cruz levantaron una Copa merecida para un club que poco a poco y haciendo las cosas bien se ha hecho un hueco entre los mejores.

La irrupción de Kurasova

El epílogo, tan desigual, con Queralt Casas marcándose un par de triples casi seguidos, Henry y Kurasova puliendo sus números, y Cruz dirigiendo y también anotando no tuvo nada que ver con un inicio volcánico. Un comienzo muy poco frecuente para una final, con una puesta en escena de correcalles, un intercambio de transiciones rápidas, el fuerte de ambos equipos. Que Rivas se escapase (13-6 a los 4m 27s) fue cuestión de puntería, de control de rebote y del buen hacer de Henry, que se zafaba de Pascua en la pintura en un duelo en el que saltaban chispas, y sobre todo Kurasova. La alero ucraniana, que en el curso 2009/2010 había jugado en Salamanca con su apellido de soltera (Gorbunova), le estaba haciendo un traje a su equipo.

Un Perfumerías que se repuso gracias a la dirección de Xargay y la insistencia de Currie, la única jugadora que nunca desapareció en el conjunto de Víctor Lapeña y que se puso por delante tras el 0-2 con los tres primeros puntos de Marta Fernández, un tiro libre –falló el otro, 11/17 su equipo– (28-30 a los 15m 15s). Fue uno de los escasas ocasiones en las que la escolta mallorquina estuvo cómoda. Evitar los contraataques de Marta Fernández era una de las claras consignas de Miguel Méndez, al que no le gustaron algunas pérdidas de concentración de sus jugadores en la primera parte que supusieron pérdidas inocentes ni un par de resbalones de Bermejo.

Anna Cruz y Henry surgieron y la réplica fue de Antoja, una veterana curtida en cientos de duelos (41-41 al descanso). Cruz se sacaría el famoso dos más uno ante Xargay, lo que provocó que Lapeña reservase a su base titular –jugó bastante con Xargay y Antoja– e hizo que Rivas Ecópolis golpease desde todos los sitios en un gran ejercicio coral: ahí estaba Kurasova pidiéndosela a Queralt para jugársela al poste bajo o Nicholls superando a Willingham, mientras Marta Fernández estaba desactivada y sólo Currie parecía tener claras las ideas. A Rivas le sobraron jugadoras efectivas, mientras que Perfumerías Avenida echó en falta precisamente eso en una final en la que Henry acabó como MVP. En el cómputo global del torneo ese mérito es, sin duda, para Anna Cruz.

RIVAS ECÓPOLIS 83 (19+22+20+22):  Clara Bermejo (5), Oleksandra Kurasova (15), Aneika Henry (17), Anna Vadja (10), Anna Cruz (14) –quinteto inicial-, Maja Erkic (2), Katalin Honti (3), Queralt Casas (10), Laura Nicholls (7). PERFUMERÍAS AVENIDA 62 (16+25+9+12):  Marta Fernández (8), Marta Xargay (9), Monique Currie (20), Lucila Pascua (2), Le’Coe Willingham (10) –quinteto inicial-, Laura Antoja (7), Paola Ferrari (0), Marija Rezan (3), Maria Pina (0) y Egle Sulciute (3). Pabellón Municipal Ángel Nieto. 


sábado, 9 de marzo de 2013

La buena caligrafía de Marta Xargay

La base internacional dirige el festival ofensivo de un Perfumerías Avenida que jugará la final de Copa tras aplastar al CD Zamarat (83-57)

Xargay celebra una jugada con Marta Fernández - A. Nevado / FEB. 


Siempre soñó con debutar en Liga Femenina con el Uni Girona, al que dirigió hacia el ascenso de categoría en Badajoz a mediados de mayo de 2009. Pero Marta Xargay (Girona, 1990) no contaba que el Perfumerías Avenida le llamase para hacerlo. Su progresión ha sido paulatina: Xargay supo ser un buen complemento de Silvia Domínguez y asumir más minutos y responsabilidades cuando ésta se marchó rumbo a Valencia. Xargay es como los buenos estudiantes, que suelen cuidar sus apuntes y caligrafía. La base catalana es ímpetu, sencillez y liderazgo, como ha demostrado incluso en una temporada tan difícil para su equipo, que ha tenido dos entrenadores y que ha visto cómo el retorno de Powell le salió rana, pues rescindió el contrato de la jugadora por falta de compromiso y sus salidas nocturnas continuas. Percances que, unidos a la eliminación de Europa –en octavos y no en la fase de grupo, como parecía al principio– o la lesión de Isa Sánchez, han fortalecido al Perfumerías Avenida de Xargay, que con 19 puntos (5/5 en tiros de dos, 1/2 en triples, 6/6 en tiros libres, cuatro rebotes, dos recuperaciones y una asistencia) dirigió un festival ofensivo espléndido (83-57) ante el anfitrión de la Copa de la Reina, un CD Zamarat competitivo hasta que la base catalana se engrandeció. El conjunto de Víctor Lapeña jugará la final de la Copa de la Reina de Zamora (11:00 horas, Teledeporte) contra Rivas Ecópolis.

Había resistido el CD Zamarat a la puesta en escena de Pascua y sobre todo de Marta Fernández, genial en ese momento al contraataque (21-12 a los 9m 42s). Las anfitrionas se repusieron gracias a la dirección de Mariona Ortiz y los puntos de Pounds y Mestdagh, que con un triple acercó a su equipo (34-32 a los 17m 25s). Pero la réplica corrió a cargo de Xarxay que antes del descanso (42-32) anotó una canasta y cuatro tiros libres y metió un triple de los tres –los otros dos fueron de Willinhgam– que anotó Perfumerías Avenida en el inicio del tercer cuarto, cuando se sentenció un partido con menos emoción de la esperada.

PERFUMERÍAS AVENIDA 83 (21+21+20+21): Marta Fernández (14), Marta Xargay (19), Marija Rezan (1), Monique Currie (15), Le’Coe Willingham (16) –quinteto inicial-, Laura Antoja (5), Paola Ferrari (0), María Pina (4), Luci Pascua (9) y Anna Montañana (0). CD ZAMARAT 57 (12+12+13+12): Olga Chatzinikolau (6), Mariona Ortiz (4), Dionne Pounds (13), Amy Denson (4), Taru Tuukkannen (4) –quinteto inicial-, Kim Mestdagh (11), Andrea Vilaró (0), Juana Molina (4), Laura Gimeno (4) y Paris Johnson (7).

La sexta marcha de Anna Cruz

La irrupción de la alero catalana acelera a Rivas, primer finalista de Copa tras vencer a Uni Girona (71-48)


Anna Cruz trata de superar a Noemí Jordana - FEB / A. Nevado.

No le estaban saliendo las cosas nada bien a Anna Cruz (Barcelona, 1986). Había fallado sus tres primeros tiros y Uni Girona llevaba el ritmo del partido y sacaba de quicio a Rivas Ecópolis, obligado a jugar en estático por la pizarra de Anna Caula. Hasta que Anna Cruz, definitivamente la mejor jugadora de la Liga Femenina, dijo basta y anotó sus primeros puntos desde la línea de personal a los 17m 33s y menos de un minuto después ya era ella: dos contraataques y dos aciertos. La alero catalana es un ciclón con la determinación de Amaya Valdemoro y el desparpajo de Alba Torrens, pero tiene un sello propio. Es concreta y directa cuando conviene, como en el tercer cuarto Anna Cruz, cuando continuó liderando de su equipo, que jugó al galope como le gusta y dejó en ocho puntos a un Uni Girona paralizado y exhausto por la falta de acierto de Feaster o Monroe. Vencedor por 71-48, Rivas tuvo un tramo final plácido para dosificarse de cara a la final de la Copa de la Reina de Zamora –que le enfrentará al vencedor de la otra semifinal entre el CD Zamarat y Perfumerías Avenida– y Anna Cruz fue despedida con una buena ovación de la grada del Pabellón Ángel Nieto, agradecido de haber presenciado su clase magistral: 18 puntos, seis rebotes cuatro asistencias y recuperaciones para un total de 28 de valoración por los 30 de su rival al completo.

Hasta la eclosión de Anna Cruz Uni Girona había sabido llevar el partido a su terreno gracias a su defensa, la entereza de Sarr en la pintura y la valentía de Bou. El conjunto de Anna Caula saía sacar lo peor de Rivas, que llegó a perder 8-16 (a los 8m 45s) tras un triple de Freixanet. Tampoco desentonaba Anna Carbó, con la mano derecha vendada y duda hasta última hora por un esguince en el dedo meñique. Mientras que Rivas estaba atascado y superado a las circunstancias: necesitaba una salvadora. Y ésa no fue otra que Vadja, su último fichaje y que funcionó con una gran agitadora. La ex jugadora de Perfumerías Avenida llegó procedente del Samsun turco hace unas semanas después de que Nicholls pidiese la baja voluntaria por problemas personales. Nicholls ya había regresado a la pista en el encuentro anterior ante Gran Canaria y también tuvo sus minutos en la Copa.

Al contragolpe

Pero fue Anna Cruz, que no lanzó ni un triple, quien más penalizó a Uni Girona, que se descompuso en defensa y empezó a perder la atención, como cuando Feaster no se percató que la estrella de Rivas le birlaba la pelota y se marchaba al contragolpe, la especialidad de Queralt Casas. La tercera mejor joven de Europa de 2012 se gustó en un tercer cuarto que sentenció el partido y que se resumía con un triple desesperado y desde su campo de Jordana sobre la bocina del período (55-38). Tampoco Monroe estaba nada fina.

“Defensa, paciencia, transiciones o lecturas largas. Todo con más ritmo. La clave es el ritmo y la intensidad”, analizaba Anna Caula, mientras Jordana y Feaster también añadían sus consejos al resto de compañeras. Pero Uni Girona, muy inferior con los rebotes (41 a 26) no tuvo continuidad para aspirar a la remontada, por más que su rival encadenase una canasta muy desviada de Queralt Casa y un campo atrás. La réplica fue un triple corto de Feaster y una falta en ataque de Bravard. Anna Caula se tapaba la cara de decepción y Anna Cruz daba los últimos coletazos a su clase magistral, por más que ella no quisiese protagonismo: “Éste es un juego de equipo y hemos estado todas muy bien”.

RIVAS ECÓPOLIS 71(11+22+22+16): Bermejo (0), Kurasova (10), Henry (6), Vajda (14) y Cruz (18) -quinteto inicial-, Erkic (0), Zlatanova (2), Honti (14), Casas (4), Nichols (2), Morrison (0) y Lizarazu (1). UNI GIRONA 48 (18+12+8+10): Feaster (6), Beld (2), Jordana (9), Monroe (8) y Sarr (6) -quinteto inicial-, Carbó (2), Freixanet (3), Ribas (0), Bou (8) Ros (0) y Bravard (4). Árbitros: Alfonso Castillo y Mendoza Holgado. Indicencias: Primera semifinal de la Copa de la Reina que se disputa en Zamora, en el pabellón municipal Ángel Nieto ante unos 1.700 espectadores.

jueves, 7 de marzo de 2013

La cordura de Mickeal y Lorbek

El Barça se lleva un partido loco ante un Olympiacos sin respuesta tras la réplica de la pareja azulgrana y el bajón de Spanoulis (77-90)

Tomic protege el balón ante Printezis - Euroleague.

Se giró dando por supuesto que el árbitro iba a sancionar a Hines, que acababa de apartarle de mala manera. Pero a Tomic se le quedó cara de susto cuando Lamonica señaló que la había cometido él. Jasikevicius se encendió y se ganó una técnica. Hines falló los dos tiros libres de la personal del pívot croata y tampoco Spanoulis acertó con los otros dos. Resultó un momento esperpéntico para un partido loco que había cambiado en el tercer cuarto, 36-48 en el primer minuto y el 62-60 del último del período, cuando Spanoulis anotó su 20º punto. El genial base griego, que había sumado diez en ese tramo, sólo pudo aportar tres más y su Olympiacos se quedó sin respuesta ante la tremenda réplica de Mickeal y Lorbek, que acabaron con 20 y 21 puntos, respectivamente. La pareja azulgrana llevó en volandas al Barça hacia su octava victoria consecutiva en el pabellón de la Paz y la Amistad en la Euroliga, competición en la que muestra su mejor versión y en la que cada vez se acerca a cuartos de final.

Mickeal encendió la mecha de una victoria luminosa con diez puntos sin fallo en un primer cuarto en el que sólo dejó de producir cuando cometió la segunda personal y Xavi Pascual quiso reservarle en el banquillo. Por entonces Printezis, el héroe local que se vistió de héroe para dar la pasada Euroliga al Olympiacos tras una remontada fantástica ante el CSKA, se ponía las botas y Antic firmaba la máxima diferencia para los griegos (24-19). No tardó en responder el Barça ajustándose en defensa y creciendo de la mano de Lorbek y Tomic y con el criterio de Huertas y la garra Jasikevicius. Con tres triples y el arrebato de  Navarro los visitantes se fueron al descanso con un marcador holgado (36-46).

Lamonica se puso tiquismiquis con los contactos –reales o no– de los azulgrana y Spanoulis guió al Olympiacos como es habitual y Powell acumulaba acciones de dos más uno. Protestó lo suyo el Barça tras una canasta ilegal de Hines y los locales remontaron, pero fallaron los famosos cuatro tiros libres y en cuanto se apagó Spanoulis dejaron de confiar en sí mismos y se vieron volcados ante un Barça que les machacó a tapones y en el que Lorbek y Mickeal, uno siempre tan serio y el otro siempre tan desafiante independientemente del marcador, acabaron por poner cordura a un partido loco.

OLYMPIACOS 77 (20+16+26+15): Spanoulis (23), Law (6), Papanikolau, Printezis (16), Powell (15) -quinteto inicial-, Hines (4), Perperoglou (2), Sloukas (2), Perkins (2) y Antic (7). BARÇA 90 (17+29+17+27): Sada (2), Navarro (10), Mickeal (20), Lorbek (21), Tomic (10) -quinteto inicial-, Huertas (5), Jasikeivicius (6), Ingles (2), Rabaseda, Wallace (6), Jawai (8) y Todorovic. Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Jakub Zamojski (POL) y Gianluca Mattioli (ITA).

domingo, 3 de marzo de 2013

Ruth Beitia o cómo regresar para ser la mejor


La saltadora cántabra consigue en Gotemburgo su quinta medalla consecutiva en unos Europeos de pista cubierta, la primera de oro, tras arrepentirse de la retirada

Beitia festeja su oro en Gotemburgo - AFP. 

No hay momento más íntimo en una final de salto de altura que el ritual de las saltadoras. Cada una intenta concentrarse y sacudirse los nervios a su manera. Pidiendo los aplausos del público, como Green, o con un grito, como el de Jungmark, que resuena en todo el Scandinavium. Lo de Ruth Beitia (Santander, 1979) es más completo: se tuerce hacia la izquierda como imaginándose en vuelo, calienta brazos y piernas, se peina y habla consigo misma. Sí, está preparada, pero acaba llevándose por delante el listón de 1'99 metros, ya eliminadas otras dos favoritas, Hellebaut –oro en altura en los Juegos Olímpicos en Pekín y que ha vuelto dos veces a la competición tras ser madre, estancada esta vez en 1'92– y Trost, que atesora con dos metros la mejor marca del año en Trinec (República Checa) y se quedó en 1'96, como Veneva-Mateeva. Con el fallo de ésta, ya Beitia ya es mínimo bronce y compite contra dos atletas suecas, las niñas de los ojos de la grada, claro. Green tiene un nulo en 1'96 y Jungmark comete su primer error en 1'99, la altura que supera a la segunda Beitia y que pretende saltar en su último intento Jungmark, que se aplaude y pide apoyo. Falla. Beita, que es tan espontánea siempre, se quita la camiseta de la cara y se levanta con tranquilidad. No ha querido ver el salto. Se abraza con Jungmark –plata, el bronce fue para su compatriota Green– como si se la encontrase por la calle y sólo explota de alegría cuando lo prueba tres veces en 2'02. Entonces, cuando lo ha dado todo, Beitia empieza a saltar de un sitio a otro y a saludar a rivales, a la grada, a su entrenador Ramón Torralbo. “Ha valido la pena”, seguro que piensa Beitia, que anunció que se retiraba tras los Juegos Olímpicos de Londres, donde fue cuarta, y en diciembre anunció que volvía a la competición, que el 2013 sí que iba a ser su último año. Porque se sentía en plena forma, en deuda consigo misma. Y logró su quinta medalla consecutiva en unos Europeos en pista cubierta (tras las platas en Madrid 2005, Turín 2009 y París 2011, y el bronce de Birmingham), su primer oro en estas condiciones.

Beitia se quitó en Gotemburgo su espina de no haber sido todavía campeona de Europa indoor. En pista cubierta también tiene un par de medallas mundialistas más (plata Doha 2010 y bronce en Moscú 2006). El año pasado ya pudo estrenarse al aire libre, su gran asignatura pendiente, el curso pasado con otro oro en Helsinki. La cántabra parece no tener fin. Es eterna y la capitana de la delegación española en Gotemburgo, que ha logrado tres platas (Juan Carlos Higuero en los 3.000, Isabel Macías en el 1.500 y Kevin López en 800).        

La reivindicación de Causeur

Ayudado por Lampe y Nemanja Bjelica, el escolta francés lidera a un Caja Laboral que casi se asegura la segunda plaza y rompe la racha de 14 triunfos seguidos del Barça (67-69)

Lampe, Milko Bjelica y Nocioni rodean a Lorbek - ACB Photo / M. Ruiz. 

Generalmente las comparaciones son incómodas. “Lo malo es que mañana la prensa no dirá nada. Tanto que se le ha comparado con Oleson...”, se comenta a pocos metros del vestuario del Caja Laboral. En esa conversación se elogia a Fabien Causeur (Brest, Francia, 1987), uno de los más rápidos en ducharse y salir fuera de un Palau Blaugrana al que un rato antes ha conseguido encoger con su juego, determinación y puntería. El escolta francés lo bordó al contraataque, seleccionó muy bien sus tiros (4/6 en tiros de dos y 2/3 en triples) y sostuvo a su equipo con diez de sus 18 puntos en el tercer cuarto, cuando el Barça, siempre a remolque en el marcador, trataba de reponerse de la mano de Jasikevicius, que trataba de emular lo logrado antes por Mickeal. Causeur impulsó al Caja Laboral (40-51 a los 27m 54s) y los azulgrana, atascados en ataque no sacaban provecho de su dominio en el rebote –Xavi Pascual destacó que de los 22 ofensivos, misma cifra que en defensa, sólo habían sacado nueve puntos– empezaron a meter triples con facilidad y con una canasta de Tomic, que sufrió ante Lampe y Milko Bjelica, y otro tiro libre se pusieron 65-67 a 41'8s. Justo antes, el otro Bjelica, Nemanja -omnipresente, 13 rebotes y 2/2 en triples– había desperdiciado la oportunidad de medio sentenciar el partido, a Heurtel –siempre valiente– se le quedó corta una bomba y Causeur saltó para birlarle la pelota por unos centímetros a Oleson (1/6), que se quedaba solo. Pascual ordenó no hacer falta y Causeur trianguló con Nocioni y Lampe (16 puntos), para que éste enloqueciera con su canasta (65-69 a 17'8s). Jasikevicius anotó a 3'9s y Causeur pareció un velocista evitando que le hicieran personal, pues Tomic lo consiguió fuera de tiempo. Al Barça, que reservó a Navarro –sigue un plan específico–, le faltó picardía en esa jugada y en otras tantas en un partido (67-69) en el que vio rota su racha de 14 victorias consecutivas ante un Caja Laboral que se afianza en el segundo puesto con cuatro victorias más y el basket average a su favor.

La victoria en el Palau puede ser un impulso anímico para un Caja Laboral agobiado en el Top 16 de la Euroliga y por noticias extradeportivas, como la polémica rescisión del contrato a Cabezas, al que en algunos medios se señala como rebelde. En todo caso, su salida permitió la llegada desde Cáceres de Van Oostrum, un base británico que no tuvo la oportunidad de debutar en Liga ACB, pero sí de presenciar desde un buen sitio un partido de chispazos.

Un tanteo muy bajo

Empezó mordiendo el Caja Laboral con Lampe rifándose a Tomic y anotando los ocho puntos de su equipo. Los locales replicaron con la garra de Mickeal, omnipresente y casi infalible, pues encadenó cuatro canastas sin fallo antes del descanso (27-28). Un tanteo más propio de un período que de dos y que se explicaba por los errores mayúsculos bajo el aro y lo que tardó en llegar el primer triple, a los 14 minutos y obra de Nemanja Bjelica. Causeur no quiso ser menos (16-22 a los 14m 45s).

También lo intentaba Abrines, crecido y desde su partido ante el Fuenlabrada está más convencido de sus posibilidades y que nada más salir intentó una penetración bien compleja que estuvo a punto de salir bien. Le faltó muy poco, como a Tomic y Huertas después. Al Barça se quedaba cerca, pero no llevaba más que una canasta en más de cinco minutos. El antídoto estaba en el banquillo y se apellidaba, Mickeal, que salió para marcarse una media vuelta y una canasta sencilla, antes de que Abrines acertase con un triple, el primero de su equipo (6/24).

Surge Nocioni

Hasta entonces Nocioni no había sido Nocioni. El argentino tenía un -2 de valoración y había fallado sus dos tiros. Pero Nocioni se puso las pilas en el tercer cuarto, cuando encontró un aliado de lujo como Causeur, que se marcó un triple, un coast to coast con recuperación incluida y otro par de canastas en estático. Fue entonces cuando Jasikevicius se puso al equipo a las espaldas y lo reactivó, a pesar de su poco acierto en canastas sencillas, como un alley oop de Jawai, que éste pareció querer machacar con delicadeza. Incluso Mickeal empezó a fallar.

Con Jasikevicius como director y los triples como bálsamo, los locales se repusieron de nuevo hasta que San Emeterio y Causeur dieron un par de golpes sobre la mesa. Pascual renovó todo su quinteto con dos cambios múltiples, pero le sobró imprecisión –Oleson cometió más personales, tres, que puntos, dos– y entre Lampe, Nemanja Bjelica y Causeur ataron el partido, pese a algún error de Huertel. “Thomas”, reconoció su entrenador, “ha aprendido hoy que puede hacer un buen partido sin tener una anotación alta”.

En el túnel de los vestuarios Huertas felicitó por la victoria a su ex compañero San Emeterio: “Ya te cambiaba esta victoria por las otras dos”. Se refería a la de la Copa del Rey en Vitoria y a la del Top 16 en la Euroliga, el encuentro en el que el Barça rompió la espléndida marca de 17 victorias consecutivas a su rival.

BARÇA 67 (14+13+15+25): Sada (-), Oleson (2), Mickeal (13) Lorbek (9) y Tomic (9) –quinteto inicial–, Huertas (7), Abrines (3), Jasikevicius (12), Todorovic (-), Wallace (3), Rabaseda (3) y Jawai (6). CAJA LABORAL 69 (14+14+24+17): Heurtel (1), Causeur (18), Nocioni (12), Milko Bjelica (0) y Lampe (16) –quinteto inicial–, San Emeterio (7), Pleiss (6), Cook (0) y Nemanja Bjelica (9).

sábado, 2 de marzo de 2013

Remontada de plata para Higuero

El León de la Blume remonta tres plazas en la recta final de los 3.000 metros para dar a España en Gotemburgo su medalla 100 en unos Europeos de pista cubierta

Higuero celebra la plata en la línea de meta - Reuters. 

Antes de viajar a Gotemburgo, Juan Carlos Higuero (Aranda de Duero, 1978) dijo ante los medios que lo hacía con la emoción de un júnior, como si a los 34 años volviese a empezar en el atletismo: Me siento como el Higuero del año 2000, con la misma ilusión. Quiero dar mi máximo, en caso contrario me enfadaré. Y El León de la Blume cumplió con su promesa con una remontada difícil de narrar hasta viendo las imágenes a cámara lenta. Higuero pasó quinto la campana, que marca la vuelta final. Antes había sido uno de los cinco que habían aguantado el primer cambio de ritmo de Ibrahimov, el favorito que acabó ganando con autoridad. La que demostró Higuero en la última vuelta para superar primero a Carvalho y en la recta final pasar como un rayo ante Kowal y Ó Lionáird para morder una plata muy peleada. Su cuarto metal en unos Europeos de pista cubierta, tras otras dos platas (Viena 2002 y Madrid 2005) y el oro de Birmingham de hace casi seis años en el milqui. “Soy un corredor puro y duro de 1.500, aunque siempre tienes la alternativa de subir de distancia”, decía en una entrevista para Diario de Burgos después de no poder lograr la mínima para poder correr en Londres en 1.500 y 5.000, torturado por las molestias físicas –en un gemelo y una fascitis plantar–. Esta vez triunfó en Gotemburgo en el 3.000 -Alaiz fue séptimo- logrando su primera medalla internacional en una distancia en la que se siente a gusto.

Tanto que Higuero parecía muy tranquilo antes del disparo inicial y de que la retransmisión se entretuviese en enfocar en primer plano a Ibrahimov, Ó Linonáird, Calvalho y, de rebote –por estar al lado de los otros– los saludos a la grada del local Bouafif. El español demostró que merecía también que le tuviesen en cuenta con una actuación inteligente. Ni se puso nervioso cuando Ó Lionáird le pasó como un ciclón a 400 metros del final. Ni se desgastó cuando Carvalho trató de eliminar rivales a los 600. A 500 Ibrahimov se escapó sin remedio hacia la victoria y en los últimos metros Higuero remontó hasta alcanzar una plata histórica. Centenaria para la delegación española en unos Europeos bajo techo. 

Isabel Macías protagoniza su mejor crónica

La aragonesa, estudiante de periodismo, se cuelga la plata remontando en los últimos metros en una final que gana con sufiencia Aregawi y a la que Natalia Rodríguez renuncia  por lesión


Isabel Macías tras lograr la plata en Gotemburgo - AFP. 

Los focos apuntaban hacia Natalia Rodríguez, que se hizo una microrotura en el soleo de la pierna derecha en la serie y en el calentamiento en la final vio que no podía correr –“imposible. Me duele muchísimo y voy coja. Se acabó mi campeonato”–; o a Soboleva, plusmarquista europea castigada en el pasado con casi tres años como otros seis compañeras suyas por falsificar su ADN en unas pruebas de dopaje; y se daba por entregado el oro Aregawi, nacida en Etiopía y sueca de pasaporte desde hace nada. Pero hay otras que también tenían mucha hambre, como Isabel Macías (Zaragoza, 1984), estudiante de Grado de Periodismo la Universidad Complutense de Zaragoza y dispuesta a narrar su mejor crónica en Gotemburgo, donde había sido 15º en 2006 en los Europeos al aire libre. Casi siete años después, ya profesora de educación física e infantil, tras sus primeros Juegos Olímpicos en Pekín, Macías corrió de maravilla en la capital sueca. Como el resto no puso impedimentos para que Aregawi compitiese contra sí misma (4:04.47, un relámpago) y se marchase en solitario desde los primeros metros. Quedaban dos medallas por repartirse la plata y el bronce. La atleta del València Terra i Mar se llevó un par de sustos en la vuelta inicial e iba sexta, como en la penúltima. Dejó lo mejor de sí y después de ir superando rivales le arrebató la plata (4:14.19) a la polaca Broniatowska (4:14.30) a falta de unos 40 metros. Ya tenía una medalla –la primera de la delegación española– y la cosa todavía fue mejor.

Camino de los 29 años y destacada júnior, Macías sabe leer bien las carreras y se define como una persona metódica y constante. Le ha faltado suerte, como cuando en 2007 se lesionó bajando el AVE y se hizo un esguince de rodilla. Un contratiempo menor –teniendo en cuenta las lesiones que puede tener un deportista– que le hizo perder la confianza en sí misma. Uno de los grandes responsables de recuperarla para la causa es Jesús Romero, su entrenador desde que se fue al instituto. En su web explica que el oro de Fermín Cacho en Barcelona le cambió la vida, que al volver a ver aquella carrera sentía algo que no podía definir. Era la época en que su profesor de gimnasia, José Luis Morte, “vio algo en mí... Todavía me preguntó qué... Y hace poco me respondió que era tremendamente madura para mi edad y vio aptitudes en mí”.

Macías le contaba a Amaya Iríbar en El País días antes de los últimos Europeos de pista cubierta –París 2011, fue quinta– que en su primera carrera había corrido con zapatillas de fútbol sala su primera carrera y que después probó en saltos, en lanzamientos... Hasta que escogió el mediofondo. Un mundo que le ha dado grandes decepciones, como la de perderse los Europeos de Barcelona de 2010 por seis centésimas, y grandes momentos, como su plata de Gotemburgo con un sprint final lleno de coraje y de rabia. Una plata que logró por 11 centésimas. Esta vez el crono estaba de su parte. Bien se lo ha ganado la aragonesa, a la que no que se mordía los labios antes de que dijesen su nombre para subir al podio. Cuando el speaker la nombre subió al cajón, dio unos saltitos, levantó los brazos y sacó la lengua, mientras decía que no con la cabeza. Gestos tan frescos como su carrera. Su mejor crónica.

El dulce regreso de Zlatanova

La búlgara, tras romperse el tendón de Aquiles, debuta con un Rivas Ecópolis que aparca su eliminación europea aplastando a Gran Canaria (91-58) y celebra la vuelta de Nicholls


Zlatanova en una acción del partido - Foto cedida por Juan Carlos García Mate / www.solobasket.com.

¡Alta definitiva! 4 meses y 20 días más tarde, mañana por fin voy a estrenar la equipación”, tuiteó Jaklin Zlatanova (Sofía, Bulgaria, 1988), que sabía que estaba a punto de salir del túnel. De olvidarse de la maldita jugada en un entrenamiento en la que se rompió el tendón de Aquiles del pie izquierdo. “Se verá obligada a perderse toda la temporada de competición oficial”, rezaba el comunicado de Rivas Ecópolis. Con su tesón la ala-pívot búlgara, primer fichaje del club este curso, ha roto con los pronósticos y
debutó con Rivas en un partido muy desigual ante un Gran Canaria inferior desde el triple inicial de Kurasova. Cuando Zlatanova saltó a la pista para sustituir a Morrison las locales ya apabullaban a su rival por 14-4 y Ndour había fallado cinco tiros. Apagada la interior –4/14 en tiros– y con Ble, la mejor anotadora de la Liga Femenina, errática en la primera parte, todo se veía negro en el conjunto de Maikel López, que había advertido en la previa que el peor partido del año había sido ante Rivas en casa (43-73) y no pudo impedir que éste fuese incluso peor (91-58). Muy dulce resultó para Zlatanova (cuatro puntos, cinco rebotes y tres asistencias) y para un Rivas aparcó su eliminación de la Euroliga en la prórroga Schio y celebró otra vuelta al equipo, la de Laura Nicholls, tras un mes de baja por motivos personales.

Era el último partido antes de la Copa de la Reina de Zamora y las locales se exprimieron al máximo al principio para no dar ningún tipo de concesión a un Gran Canaria aturdido al que no le funcionaba la zona planteada por su entrenador. Honti marcaba la pauta de su equipo, Henry estaba revoltosa en la pintura y Ercik salía del banquillo como un ciclón –acabó con 14 puntos–, mientras que Anna Cruz se estrenaba con dos triples y un dos más uno tras un robo. Más que finiquitado el encuentro al descanso (47-17), Miguel Méndez apenas hizo jugar más a la estrella de Rivas y Queralt Casas aprovecharía la segunda parte para convertirse en la máxima anotadora del partido con 20 puntos y 4/5 en triples por los 11/16 de su equipo, que repartió 23 asistencias.

Ndour pudo pulir sus números como Ble y las visitantes lograrían su primer triple a los 29m 40s gracias a Leticia Romero, suelta sólo tras el descanso como su equipo, que se llevó el parcial del último cuarto (23-28). Un epílogo en el que Queralt Casas metió la mitad de sus puntos y Lizarazu –“no esperaba tener tantos minutos en Liga Femenina”– se marcó dos triples casi consecutivos y regresó Nicholls, que no tardó en coger un rebote y anotar una canasta en un partido muy especial para Zlatanova, a la que se le vio temerosa en la alguna acción y ha sido muy valiente para romper los pronósticos médicos y regresar a la cancha mucho antes de lo previsto.