jueves 19 de noviembre de 2009

Velickovic le da la razón a Messina

Velickovic lanza a canasta ante Koffi y Sonseca - ACB Photo / D.R. Anchuelo.



Engrasado para ganar bajo cualquier circunstancia, el Real Madrid es un conjunto preparado para sufrir y ante lo peor y disfrutar en el momento preciso. Todo a su debido tiempo. No se incomoda el conjunto blanco ante finales ajustados y acaba resolviéndolos a su favor porque le sobra talento, oficio y, sobre todo, defensa, la verdadera obsesión de Ettore Messina. Un entrenador de prestigio que tiene cuatro Euroligas y que puede sacar pecho por haber renunciado a la NBA en su momento. Su meticulosidad y exigencia le habría comportado varios problemas con más de un iluminado de la Liga estadounidense (como el actual Allen Iverson, por ejemplo), pero le funciona en Europa. Después de triunfar en Moscú, Treviso y Bolonia Messina ha convertido al Real Madrid en un grupo que antepone el trabajo colectivo a las individualidades y que no depende de los de siempre, Louis Bullock y Felipe Reyes, que todavía no ha podido debutar en la Liga ACB y ya se entrena con cierta normalidad con el equipo tras la lesión. Hace meses que Sweet Lou se quedase en tan sólo dos puntos y que Reyes no jugase hubiese sido catastrófico. Ahora son dos factores circunstanciales, no una excusa para justificar errores. Así que el conjunto blanco ganó su 100º encuentro contra el DKV Joventut por 84-70 gracias su intensidad defensiva y a su voracidad en ataque, con especial mención al jugador que más está progresando con Messina como mentor: Novica Velickovic. El novato serbio se fue a los 27 puntos, 13 rebotes y 36 de valoración. Números que le valen para ser el MVP de la jornada y para que su equipo continúe siendo el único invicto de la competición.


Por un día el Real Madrid se quitó el sambenito de equipo que estruja al máximo los triunfos, pues de los siete precedentes tan sólo había ganado por más de seis puntos en tres ocasiones. Esta vez, y ante su público en Vistalegre, le tocó pasarlo en grande en los últimos minutos. En un santiamén, recién iniciado el último cuarto, Sergi Llull (16 puntos) anotó ocho tantos seguidos (68-57 a 7m 06s, la máxima ventaja hasta entonces) y acabó por desmoralizar a un DKV Joventut totalmente competitivo pese a la ínfima aportación de sus suplentes, que tan sólo anotaron 13 puntos. Los visitantes suplieron dicho déficit con una portentosa actuación de Clay Tucker (27 puntos), que ofreció su propuesta más coral, pues también repartió siete asistencias.


Tucker hubiese batido cualquier récord histórico de anotación del torneo si hubiese seguido con la racha que encadenó entre el final del segundo cuarto y el comienzo del tercero. Tucker 18 puntos sin fallos –cinco triples incluidos– para que el DKV Joventut obtuviese su penúltima ventaja (43-45 a los 21m 57s). El propio tirador, junto a Uros Tripkovic, había sido influido en un parcial de 0-10 al comienzo que contribuyó a la máxima renta visitante (11-18 a los 5m 45s). El conjunto de Sito Alonso sabía sacarle provecho a Alain Koffi, que por músculo y habilidad podría llegar a tener un rendimiento pareja al que tuvo en Badalona Jerome Moiso, ahora una siempre comparsa en Bilbao. Dinámica que cambió en cuanto entró en la cancha Velickovic, fundamental en darle la vuelta a dicho balance (10-0) inmenso en los rebotes y certero en las canastas (al descanso llevaba ya 22 puntos de valoración tras 17 tantos y ocho capturas). El partido pudo ser un espectacular duelo entre Tucker y el propio Velickovic. Pero el serbio fue más constante. Como su equipo (14 recuperaciones por nueve pérdidas, 108 de valoración…). La apuesta personal de Messina continúa progresando. No era ni mucho menos un desconocido. El año pasado fue escogido el mejor joven de la Euroliga por delante de Llull y Ersan Ilyasova.


miércoles 18 de noviembre de 2009

Por centímetros

Morris machaca ante Thomas y Cortaberria -ACB Photo/ F. Martínez.


Alcanzada la excelencia ante el Caja Laboral, el Barça resultó muy terrenal ante el Ayuda en Acción Fuenlabrada en uno de esos partidos incómodos, entre semana y que sólo son recordados en caso de derrota. Un triple de Ricky Rubio a 56s y una penetración de Juan Carlos Navarro (15 puntos) a 23s resolvieron un encuentro inesperadamente igualado en el tramo final (60-68). El conjunto azulgrana empata provisionalmente a siete victorias con el líder, el Real Madrid, que mañana jueves recibirá la visita del DKV Joventut (La 2, 20.00 h.).


Por centímetros ganó el Barça. Lo hizo en el doble sentido del término, por la exigua diferencia en el marcador y por lo puramente físico, la mayor altura de sus jugadores. La réplica adecuada a su ineficiencia en los triples (4/20) –con Navarro como el más obsesivo en dicho tiro, 2/9–. Curiosa paradoja, pues el sábado en el Palau el conjunto de Xavi Pascual había igualado el récord histórico de lanzamientos de tres de la Liga ACB (18). Negado desde fuera, el Barça se dio durante ciertos momentos un festín desde dentro, como demuestran los seis mates que hizo en la primera parte. Tres fueron de Terence Morris (13 puntos), atento al rebote ofensivo y estético en los alley oop. Estuvo perfecto en sus seis canastas, que coincidieron con la máxima renta que obtuvo el conjunto azulgrana (29-45 a los 26m 11s).


Reacción local


Por centímetros se sostuvo el Barça, cuando Boniface Ndong (nueve) palmeó los tiros defectuosos de sus compañeros, especialmente de Pete Mickeal, negado por un día (3/11). Y se creció el Ayuda en Acción Fuenlabrada, mermado por la ausencia de su estrella, Gerald Fitch, el jugador por el que se explican sus cuatro victorias iniciales y también las cuatro derrotas que encadena ahora, de las que el escolta estadounidense se ha perdido dos por lesión. Sin Fitch aumenta la responsabilidad de los otros dos que completan la tripleta de lujo del equipo modesto que sabe reinventarse año tras año: Tomas (16 puntos), que lleva sus iniciales C.T. como si fuese una estrella extravagante de la NBA y Esteban Batista (24), un pívot sin demasiado repertorio, pero eficaz. Thomas fue el líder local cuando tuvo un inicio fulgurante a modo de monólogo (2-12, a los 5m 56s) y con Batista como ayudante redujeron la distancia (18-19 a los 13m 11s).


Los pívots impulsaron a los visitantes al descanso (24-35) y cuando el equipo no supo encontrarlos y éstos no supieron aparecer llegó la réplica del Ayuda en Acción Fuenlabrada, con Batista, Colom y Thomas, que pareció surgir en el momento preciso para acerca a su equipo a tan sólo cinco puntos (54-59 a 3m 25s) aprovechando una pérdida inocente del Barça. Batista puso el 60-63 a 1m 16s y los visitantes sólo consiguieron respirar con un triple de Ricky. Un recurso que había sido menor durante toda la jornada, la errónea propuesta final de un conjunto de Luis Gil que estuvo a punto de ganar al campeón. Lo tuvo a centímetros.


lunes 16 de noviembre de 2009

Fernando San Emeterio: “Rakocevic me enseñó a ser agresivo en el juego”

San Emeterio ha ganado la Copa y la Supercopa con el Caja Laboral -ACB Photo.


Es muy concreto y directo en sus respuestas. Tampoco es el día para que Fernando San Emeterio (Santander, 1984) elabore demasiadas teorías para justificar la derrota del Caja Laboral en el Palau por 100-72. Formado en el Valladolid y pieza clave en Girona, San Emeterio rechaza las polémicas y el victimismo. Supo ser prudente cuando estuvo a punto de dejar el club en verano y ahora es el jugador que más juega del equipo (33 minutos de media) y es el segundo más valorado del Caja laboral en la Liga ACB (15’6 puntos de valoración, 12’1 tantos). San Emeterio habló con Cronómetro de Récords después del partido ante el Barça y se mostró crítico con su actuación y la del equipo. Y especialmente amable para contestar la última pregunta, que no venía demasiado a cuento en una jornada tan aciaga.



No habéis tenido la consistencia suficiente cuando el Barça ha empezado a anotar y anotar triples.

Sí… Cuando se nos han ido al final del segundo cuarto y luego ya de quince tras el descanso… No hemos tirado el partido, pero vamos, nos han sacado del campo en el tercer cuarto.


Dusko ha dicho que os ha faltado paciencia.

Nos ha faltado paciencia en muchas cosas, además de otros aspectos como defensa y rebote.


Por ver algo positivo se puede destacar el rendimiento que habéis tenido del rebote ofensivo, especialmente Splitter.

Pero hemos tenido muchos fallos, nos han defendido muy bien. Nos han faltado muchas cosas.


Sobre todo en el inicio de la segunda parte. Ricky has ha robado muchos balones. Habéis podido un poco dormidos…

Sí, nos ha hecho mucho daño ese final de segundo cuarto y es cierto que hemos salido dormidos. Y cuando sales dormido aquí, te ganan así.


La imagen del equipo ha sido muy diferente a la que tiene que dar el equipo este año.

No estábamos jugando bien y hoy (por el sábado día 14) contra un equipo del potencial del Barça nos ha hecho mucho daño. Hay que seguir trabajando, hay mucha gente nueva, mucho que hacer. Esto es muy largo. El año pasado empezamos muy bien y no acabamos al mismo nivel. Hay que cambiar la tortilla.


¿Cómo ha cambiado tu rol en el partido? El año pasado era Rakocevic el titular y este año estás jugando más minutos por las lesiones de Oleson (ya recuperado) y Herrmann.

Nada, intento hacerlo lo mejor posible, jugando muchos minutos y de momento las cosas van saliendo bien.


Durante tu carrera has compartido (Yebra, Salenga, Thornton…). ¿Qué te enseñó Rakocevic?

A saber cómo trabajar cuando te defienden muy fuerte, ser agresivo en el juego y a intentar buscar siempre la canasta.


¿Cómo has pasado el verano con esa incertidumbre por no saber tu futuro?

Ha sido un verano complicado, un verano duro, pero ya es pasado. Todo está olvidado.


Muchos son los que piensan que eres uno de los jugadores más infravalorados de la Liga. ¿Crees que podrían aprovecharte más?

No sé. Intento hacerlo lo mejor posible cuando juego y lo que la gente piense... Si soy infravalorado no lo sé. Simplemente intento hacerlo lo mejor posible y con esa premisa estoy en la cancha.


No eres un tirador, pero hay un día que fuiste casi infalible. ¿Qué recuerdo tienes de un partido de FIBA Cup contra el Dijon en el que metiste un 10 de 11 en triple?

Un recuerdo agradable. Fue un día que entraba todo. Muy contento por ese partido. La verdad es que fue una sensación especial.


Tras dos años en el equipo, ¿cómo definirías el llamado carácter Baskonia?

(No puede aguantar la risa; también se ríe un miembro del equipo que pasa al lado). Lo definiría como un carácter con mucha energía que hoy no hemos podido demostrar.


domingo 15 de noviembre de 2009

Esta vez no hubo remontada

Gladyr defiende a Tucker -EFE.


La remontada se había convertido en el sino del DKV Joventut, en una concisión ineludible para conseguir la victoria. Su innegable capacidad de sacrificio le habían permitido ganar casi todos los partidos a excepción del disputado en el Palau con una trama parecida, una reacción encomiable y precisa cuando peor estaba jugando. Un guión que también pretendió repetir ante el Suzuki Manresa, contra el que llegó a perder por 17 puntos y se acercó a tan sólo dos en el último cuarto. Parecía que el conjunto de Sito Alonso iba a volver a ganar de la forma que más luce en las crónicas y en la pista: con sufrimiento y una lección de confianza en sí mismo. Pero su rival, todo un exponente de inversión aprovechada al límite, de pequeño experto en tambalear a los poderosos, tuvo la suficiente frialdad para anteponerse a la nueva situación y con los triples de Gladyr (13 puntos) y el liderazgo de Rodrigo San Miguel (14) acabó ganando por 69-82. El Suzuki Manresa no se imponía en Badalona desde 1999 y como segundo premio tuvo al MVP de la jornada, Román Montáñez, exponente de lo que es el club: un jugador trabajador lejos de los focos mediáticos (36 puntos de valoración por 19 tantos, siete rebotes, seis asistencias…).


La actuación de Montañez resultó completa: recibió ocho faltas personales y metió sus 12 tiros libres. En ese aspecto (5/9 de los locales por 24/29 de los visitantes) y en el balance de rebotes (19 por 35) quedaron marcadas las diferencias entre ambos equipos, que curiosamente presentaron la misma estadística en lanzamientos de dos (17/28). También coincidieron en el número de pérdidas (17), pero el DKV Joventut sólo recuperó cinco. El conjunto verdinegro volvió a ser un equipo que transita con tremendos altibajos, en parte, por el bajo rendimiento de sus pívots (sólo 24 puntos). Entre Koffi y Sonseca se quedaron en uno, y sólo Bueno, Bogdanovic y Norel estuvieron a un nivel aceptable. El déficit en sus hombres altos obligó una vez más al DKV Joventut a depender en exceso de sus exteriores, pero el problema es que esta vez no funcionó su director titular, Valters, más eficiente como anotador puntual que como organizador. Tampoco destacó Tucker (15 puntos), que volvió a ofrecer su versión de tirador de rachas, perfecto para grandes parciales a favor, el prototipo ideal para remontar partidos imposibles. Pero también capaz de no anotar cuando más se le requiere.


Manojo de nervios


Con el peor Tucker, que llegó a los -5 de valoración, se vio el mejor Suzuki Manresa, tanto en el inicio como en el final del partido. Los visitantes obtuvieron su máxima ventaja de 17 puntos (10-27 a los 13m 55s) gracias a los triples de Jordi Grimau (16 puntos) y las penetraciones de Montáñez. Pero justo entonces surgió Tucker, que se fue al descanso (29-33) como protagonista del encuentro y siendo el líder de los locales con diez puntos casi seguidos. La trama era similar a los partidos contra Cajasol o Gran Canaria. Así que como ya habían hecho los otros rivales, empezó a tambalearse el conjunto de Jaume Ponsarnau, en el que sólo Montáñez no se mostraba como un manojo de nervios. Ocasión que los exteriores del DKV Joventut Tucker incluido– y Bogdanovic rentabilizaron para rebajar la desventaja a dos puntos (49-51 a 9m 28s). Pero ahí finalizó la aportación anotador de Tucker, y la responsabilidad pasó a Norel, al que su equipo quiso encontrar demasiado. Al pívot holandés le queda mucho por jugar para ser el jugador referente y el Suzuki Manresa con Gladyr y sobre todo con San Miguel perfecto sentenció un partido que gobernó casi siempre. Hasta el intento de remontada del DKV Joventut. Porque esta vez no la hubo.