Velickovic lanza a canasta ante Koffi y Sonseca - ACB Photo / D.R. Anchuelo.
Engrasado para ganar bajo cualquier circunstancia, el Real Madrid es un conjunto preparado para sufrir y ante lo peor y disfrutar en el momento preciso. Todo a su debido tiempo. No se incomoda el conjunto blanco ante finales ajustados y acaba resolviéndolos a su favor porque le sobra talento, oficio y, sobre todo, defensa, la verdadera obsesión de Ettore Messina. Un entrenador de prestigio que tiene cuatro Euroligas y que puede sacar pecho por haber renunciado a la NBA en su momento. Su meticulosidad y exigencia le habría comportado varios problemas con más de un iluminado de la Liga estadounidense (como el actual Allen Iverson, por ejemplo), pero le funciona en Europa. Después de triunfar en Moscú, Treviso y Bolonia Messina ha convertido al Real Madrid en un grupo que antepone el trabajo colectivo a las individualidades y que no depende de los de siempre, Louis Bullock y Felipe Reyes, que todavía no ha podido debutar en la Liga ACB y ya se entrena con cierta normalidad con el equipo tras la lesión. Hace meses que Sweet Lou se quedase en tan sólo dos puntos y que Reyes no jugase hubiese sido catastrófico. Ahora son dos factores circunstanciales, no una excusa para justificar errores. Así que el conjunto blanco ganó su 100º encuentro contra el DKV Joventut por 84-70 gracias su intensidad defensiva y a su voracidad en ataque, con especial mención al jugador que más está progresando con Messina como mentor: Novica Velickovic. El novato serbio se fue a los 27 puntos, 13 rebotes y 36 de valoración. Números que le valen para ser el MVP de la jornada y para que su equipo continúe siendo el único invicto de la competición.
Por un día el Real Madrid se quitó el sambenito de equipo que estruja al máximo los triunfos, pues de los siete precedentes tan sólo había ganado por más de seis puntos en tres ocasiones. Esta vez, y ante su público en Vistalegre, le tocó pasarlo en grande en los últimos minutos. En un santiamén, recién iniciado el último cuarto, Sergi Llull (16 puntos) anotó ocho tantos seguidos (68-57 a 7m 06s, la máxima ventaja hasta entonces) y acabó por desmoralizar a un DKV Joventut totalmente competitivo pese a la ínfima aportación de sus suplentes, que tan sólo anotaron 13 puntos. Los visitantes suplieron dicho déficit con una portentosa actuación de Clay Tucker (27 puntos), que ofreció su propuesta más coral, pues también repartió siete asistencias.
Tucker hubiese batido cualquier récord histórico de anotación del torneo si hubiese seguido con la racha que encadenó entre el final del segundo cuarto y el comienzo del tercero. Tucker 18 puntos sin fallos –cinco triples incluidos– para que el DKV Joventut obtuviese su penúltima ventaja (43-45 a los 21m 57s). El propio tirador, junto a Uros Tripkovic, había sido influido en un parcial de 0-10 al comienzo que contribuyó a la máxima renta visitante (11-18 a los 5m 45s). El conjunto de Sito Alonso sabía sacarle provecho a Alain Koffi, que por músculo y habilidad podría llegar a tener un rendimiento pareja al que tuvo en Badalona Jerome Moiso, ahora una siempre comparsa en Bilbao. Dinámica que cambió en cuanto entró en la cancha Velickovic, fundamental en darle la vuelta a dicho balance (10-0) inmenso en los rebotes y certero en las canastas (al descanso llevaba ya 22 puntos de valoración tras 17 tantos y ocho capturas). El partido pudo ser un espectacular duelo entre Tucker y el propio Velickovic. Pero el serbio fue más constante. Como su equipo (14 recuperaciones por nueve pérdidas, 108 de valoración…). La apuesta personal de Messina continúa progresando. No era ni mucho menos un desconocido. El año pasado fue escogido el mejor joven de la Euroliga por delante de Llull y Ersan Ilyasova.



