sábado, 25 de julio de 2009

Garate gana en Mont Ventoux el día que Contador se asegura el Tour

Garate abraza a un compañero tras ganar en Mont Ventoux -EFE.


Los escenarios son calificados de míticos cuando rememoran historias imborrables, relatos que son extraordinarios para lo bueno y lo malo. Si se habla del Tour uno de los puertos que hay que mencionar sin dudarlo es el Mont Ventoux, repleto de vegetación durante gran parte de la ascensión y completamente blanco en su cumbre y en los últimos kilómetros. Una recreación de la superficie lunar y un símbolo extremo del límite humano, como bien dijo Louis Mallejac en 1953: “He creído morir subiendo”. Tiempo después grandes corredores como Eddy Merckx, Marco Pantani y Richard Virenque ganaron en la cima del Mont Ventoux, donde Tom Simpson encontró la muerte en 1967 por un cóctel explosivo de anfetaminas, alcohol, calor y agotamiento. Un escenario que ya tiene otros dos nombres propios: Juan Manuel Garate (Irún, Guipúzcoa, 1976), como nuevo ganador en uno de los mayores reclamos para desafiar al límite humano (21’6 km al 7’6%) y Alberto Contador, como campeón virtual del Tour por segunda vez. Le acompañarán en el podio Andy Schleck, segundo a 4m11s, y Lance Armstrong, tercero a 5m24s–.


“Lo he soñado esta noche. He soñado que me cogía Alberto (Contador) y me dejaba ganar la etapa”, se sinceró Garate, un ciclista que ha sabido asumir sus limitaciones físicas. Cansado de “ser un líder que no funcionaba” en el Quick Step, el corredor vasco fichó por el Rabobank para ser un ayudante de calidad de Denis Menchov en el Tour de Francia. Curiosamente su rendimiento y el de Bradley Wiggins, la relevación de la prueba, cuarto a 6m01s del líder, ha sido superior al del actual campeón del Giro. Precisamente en la carrera en la que Garate había obtenido su último triunfo en San Pellegrino durante la edición de 2006, en la que obtuvo el maillot verde de la regularidad. Garate es, junto a Pablo Lastras, el único español en activo que ha ganado una etapa en las tres grandes, pues también lo logró en la Vuelta de 2001. El otro gran éxito del corredor de Rabobank fue proclamarse campeón de España en ruta en 2005.


10 ataques de Andy


Garate no tuvo fuerzas ni reflejos para ver la línea de meta, simplemente intuyó que “estaba cerca” y lanzó un sprint para imponerse en los últimos diez metros a Tony Martin, con quien subió el Mont Ventoux y a quien parecía haber descolgado a falta de un kilómetro de coronar el mítico puerto. La resistencia de Garate y Martin -reducido últimamente a lanzar a Mark Cavendish- fue enorme, pues supieron rentabilizar los cuatro minutos que tenían de ventaja en el inicio de la ascensión respecto al grupo perseguidor, animado por los hermanos Schleck y particularmente por Andy. Repetimos: el gran agitador de este Tour. No merece otro calificativo por sus actos: atacó a Contador hasta diez veces durante la subida al puerto de categoría especial. No dejó de intentarlo pese a que siempre encontrase la respuesta del madrileño, a quien aparentemente no le suponía un esfuerzo extra seguir la rueda del luxemburgués. También lo intentó, aunque menos, Frank, que obtuvo exacta réplica de Armstrong y no tuvo opciones de opositar por la tercera plaza del podio. Vincenzo Nibali y Wiggins aguantaron como pudieron los continuos cambios de ritmo hasta los últimos 2.000 metros, cuando cedieron sin remedio.


Garate y Martin fueron los representantes finales de una nueva fuga numerosa que llegaron a formar hasta 16 corredores de 14 formaciones diferentes y que tuvo casi once minutos de ventaja, una distancia que poco a poco fue minimizando el pelotón, en el que no dejaban de pasar percances, como los pinchazos de Frank Schleck, Mikel Astarzola –finalmente será 11º en la general– y Thor Hushovd. Aunque lo más significativo sucedió a 27’4 kilómetros , con un abanico aprovechado por el Astana que no afectó a los grandes favoritos.


“Mi victoria es el broche de oro a una actuación fenomenal de los españoles (cinco victorias de etapa y la vcitoria final)”, resumió Garate, mientras que Contador se avanzó un día y antes el epílogo de rigor en los Campos Elíseos de París dio el gran titular: “He hecho dos carreras. Una en la bici y otra en el hotel”.


1 comentario :

Daniel Torres dijo...

Me gustaría que enlazáramos nuestros blogs. Dame respuesta.