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sábado, 31 de enero de 2009

Segunda parte a ritmo de triples y defensa

Vázquez, autor de 17 puntos, machaca.-EFE.



Llegaba al Palau con una media inusual de casi 30 puntos en los cuatro partidos disputados en enero y se fue como perfecto ejemplo de cómo se las gasta la defensa del Barça, la única de la Liga ACB que no se concede ni 70 tantos. Carl English (St. John’s, Canadá) sólo fue un nuevo damnificado del trabajo de Gianluca Basile, que apenas le permitió tirar (dos de ocho en tiros de campo). Cinco puntos acabó aportando English para el Kalise Gran Canaria, que asfixiado por la presión del conjunto azulgrana sólo pudo anotar 23 en los últimos dos cuartos. Una segunda parte que el Barça empezó con un parcial de 16-2 y en la que forzó nueve pérdidas y recuperó siete. El partido, muy igualado al descanso (43-44), pasó a ser una sucesión de triples del grupo de Xavi Pascual (cinco de seis en el tercer período, nueve de 16 en total) y de contraataques de sus tres mejores jugadores. Juan Carlos Navarro fue otra vez el máximo anotador (21 puntos) y estuvo bien ayudado por Fran Vázquez (17 tantos y ocho rebotes) y Ersan Ilyasova (15 y 6).


English participó sin querer en las dos acciones más elaboradas del Barça en todo el encuentro. La desafortunada contribución del escolta canadiense se basó en dos pérdidas. En la primera, Basile le robó el balón y tras pasársela a Andre Barrett acabó asistiendo a Ilyasova para que se colgase del aro. Una acción de tres contra uno: el único defensor era Mario Fernández, al que sólo le faltó aplaudir (70-55 a 7m55s). Tres minutos después English volvió a regalar otro balón. Esta vez lo mejor fue la asistencia de Vázquez desde la línea de fondo para que Lubos Barton machacase sin problemas. Hasta siete mates hizo el Barça, cuatro fueron del pívot gallego, que continúa en un estado excepcional.


Augustine y Savané, protagonistas


La evolución del partido fue directamente proporcional al rendimiento de la defensa del conjunto azulgrana. En la primera parte alternó momentos brillantes, como el de recibir tan sólo cuatro puntos en los primeros cinco minutos (11-4) con siete puntos seguidos de Ilyasova, con instantes de descontrol, como los que permitieron a James Augustine y Sitapha Savané anotar a su antojo. A ambos sólo les faltaba poner un cartel en la zona para subrayar que era de su propiedad: no tenían problemas para anotar y acabaron la primera parte con 21 puntos.


Si Kalise Gran Canaria no finalizó los dos primeros períodos con ventaja fue por su pobre efectividad inicial en triples (0/7 a los once minutos) y en tiros libres (falló siete de 16). Es un aspecto que le queda por mejorar a Savané, que erró los cuatro primeros que lanzó (tres de siete al final). Hasta entonces el ataque del Barça era responsabilidad casi absoluta de Navarro y de Vázquez, que llegarían al descanso con 14 y 12 puntos respectivamente. En cuanto Kalise Gran Canaria rompió su racha de tiros desde 6’25 (anotó tres seguidos) y dominó la pintura se puso por primera vez por delante (38-39 a los 18m08s), tras un dos más uno de Augustine. English anotaría la última canasta de la primera parte: al límite, tras una jugada trabajada. Fue su última canasta y, por extensión, la última réplica real de su equipo.


Parcial de 16-2


Hay muy pocos rivales que puedan dar réplica al Barça cuando juega de verdad, con una defensa con muchas ayudas y un ataque rápido y alegre. Kalise Gran Canaria no se encuentra entre ellos. Así que el conjunto azulgrana empezó la segunda parte con un parcial brillante de 16-2 (59-46 a los 26m58s) y cuatro triples sin fallo, dos de Ilyasova, que ya acumula más de 500 puntos en la Liga.


Salva Maldonado, que había ganado diez de los 16 partidos que había dirigido contra el Barça, se vio obligado a cambiar a English, precipitado, completamente encogido. El sustituto del ex jugador la Universidad de Hawai fue Josh Fisher, que con un triple acercó por última vez al conjunto visitante (59-52 a los 27m50s) tras un parcial de 0-6. Pero los locales no se dejaron sorprender y Barrett (Jaka Lakovic no jugó por problemas respiratorios) culminó dos contraataques. Después llegarían las dos jugadas que empezó sin querer English y Jordi Trias pondría la máxima diferencia (81-62 a 1m51s). La segunda parte del Barça había sido perfecta. La receta, triples y defensa. Por un día English fue un simple espectador.


viernes, 30 de enero de 2009

La perfecta vía de escape de Bojan

Bojan celebra su segundo gol ante el Espanyol -EFE.


La responsabilidad y la presión recayeron sobre él cuando tan sólo tenía 17 años y compartía vestuario con estrellas como Ronaldinho, Deco o Messi. Bojan Krkic (Linyola, Lleida, 1990) tuvo que cambiar de repente hábitos, rutina y actitud. No había cumplido la mayoría de edad y era la máxima ilusión del barcelonismo. Bojan, al que el vestuario no arropó demasiado y Frank Rijkaard protegió como pudo, cumplió marcando 12 goles en 48 partitos. Muchos le compararon con Raúl y Luis Aragonés quiso convocarle para la Eurocopa de Suiza y Austria. El jugador rechazó la propuesta porque estaba agotado física y mentalmente. Necesitaba desconectar y asumir tantos cambios. Ser consciente de lo logrado y exigido: su ascensión había sido lo más positivo en un curso que supuso el principio del fin de un equipo que en dos años tenía que ganarlo todo y sólo logró una Supercopa. El protagonismo de Bojan era una cuestión circunstancial, pero pocos esperaban que desde el primer día el nuevo técnico, Josep Guardiola, le considerase la última alternativa en ataque. Otro cambio duro que, según cuentan desde el club, hizo que el jugador se alejase del grupo. Incluso no pudo contener las lágrimas tras ser sustituido por Pedro ante el Getafe en el Camp Nou en la Liga. Había fallado varias ocasiones en su primer (y único) partido como titular en el torneo, en el que sólo ha jugado 291 minutos. Menos de la mitad (523) de los que ha disputado en la Copa del Rey, la competición por excelencia de los suplentes, a los que alivia o defenestra aún más. A Bojan dicho torneo le ha proporcionado una vía de escape perfecta y le ha servido para volver a ser el líder que fue. Ante el Espanyol se convirtió en el protagonista de la vuelta de cuartos de final marcando los dos primeros goles de un partido pasional (3-2) El Barça jugará la ida de semifinales ante el Mallorca el miércoles o el jueves de la semana que viene. En el otro cruce se enfrentarán el Sevilla, que eliminó al Valencia por el valor doble de los goles fuera de casa (2-1), y el Athletic de Bilbao.


Casi 80.000 personas acudieron a la llamada de Guardiola. “Es el partido en que más necesitamos al público y espero que nos ayude”, advirtió el técnico azulgrana, que volvió a cumplir con sus habituales rotaciones en Copa y como en los cinco encuentros anteriores situó a Bojan en el once inicial, junto con otros cuatro que tampoco tienen demasiadas oportunidades (Gudjohnsen, Hleb, Busquets y Pinto). En el Espanyol Mauricio Pochettino apostó por diez jugadores nuevos con respecto al encuentro de ida en Montjuïc tras reservar a cinco (entre otros, a Pareja y Luis García) y no poder contar por lesión con Hurtado y Valdo. Sólo repitió como titular Sergio Sánchez. Pochettino no quiso arriesgarse a tener más bajas para el trascendental encuentro del domingo ante el Recreativo. No le salió mal porque su equipo supo contener gran parte del partido a su rival e incluso tuvo ocasiones claras. La primera, de Jonathan Soriano, fue en fuera de juego. La segunda, del propio jugador, se perdió muy alta: el control no fue el adecuado.


De escuadra y cartabón


Muy participativo, Bojan era junto a Dani Alves el principal reclamo en ataque. Los centros del lateral brasileño son tan precisos que parecen medidos con escuadra y cartabón y el gol se simplifica y pasa a ser algo natural, demasiado lógico. A la media hora Xavi remató de cabeza fuera desviado una asistencia de Alves. La siguiente, ya en la segunda parte, significó el gol de Gerard Piqué. Era el 3-0, al que se había llegado gracias al trabajo y oportunismo de Bojan. El delantero marcó el primero rematando un rechace del portero Cristian a un tiro de Sylvinho, mientras que en el segundo picó por encima del guardameta tras un pase perfecto de Xavi y un par de errores de bulto de Sánchez y Lacruz. “Estoy contento por él. Ha hecho muy buen partido, y el segundo gol ha sido muy bonito. Es una gran suerte tenerlo”, le piropeó Guardiola.


Sonría por fin Bojan. Se golpeaba el pecho a la altura del corazón, al lado del escudo. Es su forma de celebrar los goles. Así ha festejado los cuatro que lleva en Copa y los tres logrados en Champions, dos de ellos en el 0-5 ante el Basilea. El Camp Nou reconoció sus méritos cuando le sustituyó Samuel Eto’o. Bojan devolvió los aplausos, pero se fue intranquilo al banquillo: el Espanyol acababa de marcar dos goles en diez minutos y tan sólo necesitaba otro para pasar a semifinales. Un remate de carambola de Corominas que desviaba Puyol, el eterno salvador del conjunto blanquiazul, y un excelente tanto de Callejón desde fuera del área pusieron el 3-2. Un marcador que ya no se movería a pesar de las oportunidades que acumuló el Barça, la más clara de Iniesta, que entró por Hleb. La Copa sigue siendo una perfecta (y necesaria) vía de escape para Bojan. “Los goles me han la tranquilidad y la confianza de saber que formo parte del equipo”, zanjó el protagonista.



miércoles, 28 de enero de 2009

Llull completa una gran remontada del Real Madrid ante un Barça que se deja llevar (85-83)

Navarro intenta lanzar ante la oposición de Llull -EFE.



Todo está conectado. Las victorias de unos se explican a partir de las derrotas de otros, y las grandes remontadas no dejan de premiar la actitud del que supuestamente no tenía nada que hacer, castigando sin compasión al ganador virtual. La fábula de la liebre y la tortuga es quizás el relato más sugerente en este tipo de situaciones. Una historia que se reprodujo en el estreno del Top 16 de la Euroliga. El Barça estuvo a punto de empezar esta fase decisiva con una excelente victoria ante el Real Madrid en Vistalegre, pero acabó desautorizándose de forma incomprensible e inconcebible (85-83) tras regalar pelotas sin sentido y perder una ventaja de diez puntos (62-72 a 7m38s). Se relajó como hace la liebre en la fábula descansando en el árbol cuando ya se siente ganadora en su carrera desigual con la tortuga, el símbolo del coraje y la confianza de los optimistas. Como la tortuga actuó el héroe inesperado, Sergio Llull y, contagiado por él, el Real Madrid. El base menorquín anotó 10 de sus 18 puntos en los últimos siete minutos y formó una asociación perfecta con Louis Bullock (también 18 tantos). Dos triples de ambos jugadores hicieron que a falta de 1m13s el conjunto blanco lograse su primera ventaja del partido (81-78). Un margen corto, pero suficiente ante un Barça perjudicado por la desafortunada conducción de Víctor Sada y por ceder demasiada responsabilidad a Juan Carlos Navarro (21 puntos), que no supo resolver como hasta entonces.


El principio del fin para el Barça fueron las pérdidas no forzadas. Errores propios de la inocencia, el colapso y la seguridad mal gestionada. Un buen defensor como Ersan Ilyasova se quedó encantado mirando cómo Llull le robaba el balón y machacaba a placer. Medio minuto después el despistado fue Jaka Lakovic y el pillo, Jeremiah Massey. Otro mate. Después llegaría el tercer regalo consecutivo, que aprovecharía Felipe Reyes (16 puntos y seis rebotes) para completar un parcial de 9-0 (71-72 a 5m52s). “Las doce pérdidas que tuvimos en la segunda parte fueron la clave del partido”, sentenció el técnico azulgrana Xavi Pascual, que lamentó no haber “aprovechado nuestras ventajas en el juego antes del descanso. Podíamos haber cogido una ventaja superior”.


“Ha cambiado el partido”


Pascual también quiso elogiar el trabajo de Llull, de quien dijo que “ha cambiado el partido con sus recuperaciones. No hemos sabido frenarle”. La carrera del base menorquín, de tan sólo 21 años, es muy pintoresca. En 2003 anoto 71 puntos y 19 asistencias en un partido de cadetes, una gran actuación que le sirvió de trampolín para formar parte de la preselección del Europeo que se celebró en Rivas (Madrid). Finalmente fue el último descartado. Se dudaba de su físico: era un jugador muy delgado. Llull trabajó mucho ese aspecto, que ha convertido en una de sus principales virtudes. “Se parece a Calderón”, suele decir su ex técnico Óscar Quintana.


Llull coincidió con Quintana en el Ricoh Manresa, donde debutó en la Liga ACB el 8 de enero de 2006 en Bilbao. El conjunto catalán descendió a la LEB ese curso y Llull ficharía por el Madrid a finales de la temporada siguiente, justo para disputar los playoff. En poco más de un mes Llull pasó de luchar por ascender a la ACB a ser campeón de Liga. El año pasado, en su primera completa con el conjunto blanco, fue el tercer base de la plantilla (menos de 10 minutos en fase regular) tras Kerem Tunçeri y Raül López. Ahora presenta unas estadísticas similares a las de López (en Liga ocho puntos por siete y ambos reparten tres asistencias). Mientras que en Euroliga Llull asiste menos (2’27 por 2’8 de López), pero sigue anotando más (7’45 puntos por 5’9). Comparar el rendimiento de ambos con el de Pepe Sánchez sería absurdo. El argentino ha pasado de ser base excelente a tener que elegir ubicación en el banquillo. Esta vez ni tan siquiera jugó.


El esfuerzo y la calidad de Llull minimizaron la desigualdad entre Barça y Real Madrid. El conjunto azulgrana tiene más y mejores opciones por posición, un estatus que se vio reflejado en un parcial inicial de 5-17 (5m40s), en el que todo el quinteto inicial de Pascual había colaborado con puntos. El conjunto azulgrana ganaba a todo: a rebotes, a velocidad, a ideas. Sobre todo a orden. López era el principal damnificado. El ex jugador de Utah Jazz no sabía cómo hacer funcionar a un equipo condicionado por la gran defensa de su rival y con los lanzamientos forzados como única respuesta. Incluso Reyes era la antítesis de sí mismo: torpón y muy inferior en su duelo con Daniel Santiago. El pívot madrileño se fue al banquillo con dos faltas personales.


Parcial inicial de 5-17


Curiosamente sin su mejor jugador en pista y con tres suplentes (Llull, Hervelle y Van der Spiegel), el Real Madrid encontró la fórmula para revertir la situación. Lo hizo por fin con tiros cómodos trabajados previamente y bajo la dirección de Llull y los puntos de Marko Tomas (26-30 a los 11m32s). En los tres minutos del segundo cuarto el Barça ya había llegado al bonus, cosa que hizo que el Madrid dispusiese de tiros libres tras cada falta personal. Circunstancia que aprovechó al máximo: 11 de sus 21 puntos en dicho período llegaron desde la línea de personal.


Completamente desubicado, al conjunto azulgrana le costaba anotar. Lo hacía en acciones individuales de Navarro, que con siete puntos consecutivos logró que su equipo llegase al descanso todavía por delante (40-45). La Bomba prácticamente desapareció en el tercer cuarto, en el que sólo anotó dos puntos. Entonces el referente del Barça pasó a ser Fran Vázquez (16 puntos, 8 de 8 en tiros de campo) hasta que se marchó al banquillo con tres personales (46-55 a los 23m45s). Dos pérdidas de Sada impulsaron al Madrid con Llull como protagonista (55-57 a los 27m50s), pero el conjunto azulgrana con cuatro triples de cinco intentos volvió a distanciarse (62-72). Una diferencia que parecía definitiva. No opinaba lo mismo Llull, que acabó convirtiéndose en el inesperado héroe. “Me divierto mucho jugando y es cierto que hoy estuve más acertado, pero un jugador sólo no gana partidos, esto es una tarea de equipo”, se limitó a decir el jugador.


domingo, 25 de enero de 2009

El mejor Vázquez en Valencia (61-80)

Vázquez lucha por un rebote con Perovic, del Pamesa -EFE.



En su momento renunció a la NBA y a jugar la Euroliga con Real Madrid, Tau o Barça para ser junto a Raül López el líder de Akasvayu Girona, un proyecto ambicioso que pretendía engrandecer a un equipo modesto a base de capital inmobiliario. Recién elegido en el número 11 del draft de 2005 por Orlando Magic y tras un curso espléndido con Unicaja, Fran Vázquez (Chantada, Lugo, 1983) era, sin duda, uno de los pívots más destacados de Europa. Un contrato atractivo y su miedo a no adaptarse en la Liga estadounidense hicieron que el jugador aceptase la propuesta de Girona, donde Vázquez se convirtió en un cinco inseguro y desquiciado en la pista. Por eso un año después dejó claro que quería irse. Se fue al Barça, que tras un curso horrible lo fichó como refuerzo de prestigio, pero con un par de condiciones: una cláusula altísima (siete millones de euros) y la cesión de Marc Gasol. En Barcelona Vázquez tampoco encontró tranquilidad y confianza con Dusko Ivanovic. Sus números empezaron a mejorar con la llegada de Xavi Pascual y esta temporada por fin está cumpliendo las expectativas. Con 16'2 puntos de valoración por partido es el jugador del Barça con mejores estadísticas (Juan Carlos Navarro promedia 14’1) y está completando el mejor curso de su carrera (68% en tiros de dos, sólo por debajo de Brad Oleson, con 70%). Ante Pamesa Valencia en La Fonteta (61-80) Vázquez hizo su partido más completo con el conjunto azulgrana en Liga ACB: 17 puntos (7 de 8 en tiros de dos), 13 rebotes, dos asistencias, cuatro mates y otros tantos tapones para un total de 38 de valoración. Esa cifra continúa siendo su límite en la competición. Antes la había logrado en la 29ª jornada de la campaña 2004-2005, cuando cogió 11 rebotes y anotó 26 puntos (aún no ha superado esa marca) en un DKV Joventut-Unicaja.


12 rebotes en cinco minutos


Vázquez, Curtis Borchardt y Felipe Reyes al margen, es el pívot del momento de la Liga ACB (9'8 puntos, 6'4 rebotes, 1'35 tapones y 2'12 mates). En los últimos cuatro partidos ha machacado 12 veces y lleva un 20 de 24 en tiros de dos: anota cerca del aro y desde 4-5 metros. Ocho puntos metió Vázquez en el primer período ante Pamesa y pese a no formar parte del quinteto titular (9-19 tras un parcial de 0-11). El conjunto valenciano era un equipo absolutamente desquilibrado en el que sólo anotaban sus pívots y regalaba cualquier rebote (había cedido ¡12! en los primeros cinco minutos). Un punto de valoración fue su balance en dicho período. Shammond Willians y Rafa Williams acumulaban -5 y -6, respectivamente.


Pamesa continuó actuando como un pato mareado en el segundo cuarto. La zona 2-3 que planteó Neven Spahija no presentó problema alguno para el Barça, que la deshizo con tres triples y mates de Vázquez. El MVP nacional de la jornada (Igor Rakocevic con 39 de valoración fue el absoluto) se permitió el lujo de machacar de espaldas y llegó al descanso con 15 puntos y 24 de valoración. En el conjunto local sólo funcionaban los jugadores exteriores, especialmente Williams, un base tan genial como anárquico que no suele tener buenas actuaciones ante su ex equipo (29-43 al descanso).


El primer contraataque


Con Williams con dos personales y cara de circunstancias en el banquillo, el Barça llegó a ganar por 21 puntos (39-60 a los 27m03s). Justo después de que Rubén Douglas (1/7) anotase sus primeros (y únicos puntos) en un contraataque, el primero de su equipo. Un dato que resumía la distancia de juego y actitud de ambos equipos.


La insistencia es una de las virtudes de Albert Miralles, otro jugador que estuvo cerca de la NBA aunque tan sólo llegó a jugar la Liga de verano con Miami Heat. El pívot de Pamesa anotó 16 puntos, sólo uno menos que Vázquez, pero con un matiz importante (6 de 16 en tiros de dos). Williams aportaría 14 con 4 de 11. El grupo de Spahija presentó un lamentable 33’81% de efectividad ante un Barça que en el partido 100 en la Liga de Jaka Lakovic sumó 100 puntos de valoración, 21 asistencias y 45 rebotes, y se consolida como segundo tras la derrota de Unicaja contra el Tau.


sábado, 24 de enero de 2009

Rakocevic lidera al Tau en un homenaje al básket ofensivo ante Unicaja (100-90)

Rakocevic defiende a Kelati -EFE.



Homenaje al básket ofensivo en el Buesa Arena. Tributo extraordinario al ataque entre Tau y Unicaja que acabó ganando el conjunto vitoriano por 100-90 y en el que Igor Rakocevic se exhibió por encima de todos con 37 puntos (11 de 18 en tiros de campo) para un total de 39 de valoración. El escolta serbio decidió el encuentro con 17 tantos en los últimos siete minutos, en los que el Tau logró un parcial de 25-13 decisivo ante un Unicaja que contó con cinco jugadores por encima de los diez puntos. Rakocevic fue el gran triunfador del festival ofensivo y, por extensión, representa mejor que nadie la imagen del Tau, el líder autoritario de la Liga ACB que tan sólo ha perdido un encuentro y lleva 14 seguidos imponiéndose.


“Todos los jugadores tienen más ganas cuando juegan partidos así”, convino Rakocevic en TVE. No quiso sacar pecho ni elogiar en exceso a su equipo: “Hemos tenido muchos errores en defensa y nos falta saber qué es ganar como hoy, en finales ajustado. Me gustaría perder un partido antes de llegar a la Copa del Rey”. Las declaraciones del escolta serbio contrastan con los logros del Tau, que si gana al CB Granada el próximo 1 de febrero igualará el récord de victorias consecutivas en la Liga. Una marca de la temporada 2004-2005, la última de la primera etapa de Dusko Ivanovic en Vitoria. El técnico montenegrino se fue a Barcelona, donde sería destituido tras dos cursos y medio en los que sólo logró una Copa y siempre fue criticado por la grada e incomprendido por los jugadores, que cuestionaban sus métodos. Una imagen totalmente opuesta a la que se tiene de Ivanovic en el Tau, donde es respetado e idolatrado. El equipo tiene tan asumidos sus automatismos (un ataque prodigioso y una defensa espléndida) que parece que Ivanovic jamás se fuese. Aunque de aquella etapa tan sólo queden tres jugadores (Tiago Splitter, Pablo Prigioni y Sergi Vidal).


El extraordinario antecedente


Se le da bien Unicaja a Rakocevic. En el primer partido de cuartos de final del curso 2006-2007 anotó 31 puntos en diez minutos, 33 al final, ante el conjunto malagueño. En esta ocasión logró nueve tantos en los primeros cinco minutos (15-11). Unicaja ya se había recompuesto del parcial inicial de 9-3 con su mejor argumento en el Buesa Arena: los triples. Hasta tres anotó en el primer cuarto (27-24), en el que ninguno de los dos equipos perdió ni una sola pelota. Un dato inusual que enfatizaba el carácter ofensivo del encuentro. Por el Tau destacaban sus hombres exteriores (Rakocevic y Pete Mickeal llevaban nueve puntos cada uno), mientras que los pívots eran los líderes del conjunto de Aíto (Boniface Ndong, con ocho, y Marcus Haislip, con seis).


Con Rakocevic en el banquillo y sin recursos para superar las defensas zonales cambiantes de Aíto, el Tau cedió en el marcador por primera vez (36-37 a los 15m05s) tras una contra de Thomas Kelati, autor de 10 puntos en la primera parte (18 en total). En los peores instantes del grupo de Ivanovic volvió apareció el jugador que más años lleva en el equipo: Vidal, uno de los sextos hombres más decisivos de la Liga.


Los puntos de Cook



La vuelta a la pista de Rakocevic coincidió con la recuperación de su equipo, que llegó al descanso empatando a 50. Al final del segundo cuarto el escolta serbio mantuvo un interesante duelo anotador con el base Omar Cook, que está supliendo con garantías a Carlos Cabezas, muy lejos de su rendimiento habitual. Rakocevic y Cook sumaron los mismos puntos en ese tiempo: cinco.



En un encuentro extraordinario las cifras eran completamente irreales. El Tau, por ejemplo, llegó a tener más de un 70% de efectividad en tiros de dos y Unicaja, un balance de ¡11 de 19! en triples. Especialmente inspirado estuvo el conjunto malagueño en el tercer período, cuando Haislip (20 puntos) sumó tres de los cinco de su equipo. Splitter (16 puntos y cinco rebotes), discreto hasta entonces, y otra vez Rakocevic eran los principales reclamos del conjunto vasco (73-72, minuto 30).


Visto lo visto, tan sólo había un jugador capaz de desequilibrar un partido tan parejo. Jiri Welsch puso por delante por última vez a su equipo con un dos más uno (75-77 a 8m42s). La respuesta fue de Rakocevic, que acabaría anotando 17 puntos en los últimos siete minutos. Ésta es su mejor actuación en España desde que llegó hace cuatro años y medio (hasta ahora su límite habían sido los 34 tantos en Girona en la jornada 13 del curso 2004-2005). El escolta serbio es el principal actor del conjunto más compensado de la Liga. “Es el mejor equipo de Europa”, dijo en su momento Neven Spahija, técnico del Pamesa y que el año pasado ganó la Liga con el propio Tau.


jueves, 22 de enero de 2009

Fácil exhibición del Barça ante un Murcia apático (96-57)

Navarro bota el balón ante la presencia de Dean -EFE.



Inmerso en la vorágine de dos partidos por semana, el Barça encontró en el CB Murcia un rival perfecto para reforzar su autoestima y exhibirse sin desgaste alguno (96-57). El comentario se queda corto porque el conjunto murciano se comportó como si ignorase qué es la competitividad: defendió con la mirada y, curiosamente, funcionó más y mejor cuando sus estrellas estaban en el banquillo. Xavi Pascual convino que era una ocasión excelente todos los jugadores tuvieran muchos minutos. Tan sólo Jaka Lakovic disputó más de veinte (24), un tiempo que el base esloveno aprovechó para repartir siete de las ¡24! asistencias de su equipo. Lakovic ya no es aquel jugador ansioso de algunos tramos de la temporada pasada (10 puntos, 2 de 2 en triples) y piensa más en el grupo que en su propio rendimiento. También sobresalió Juan Carlos Navarro, máximo anotador del partido con 17 puntos en 17 minutos con 4 de 5 en tiros desde 6’25. La Bomba llega al momento clave del curso pletórico.


El triunfo número 800 en la Liga ACB del Barça estuvo a punto de ser histórico. El conjunto azulgrana se quedó cerca de sus mejores números desde en 1983 los clubes pasaron a gestionar su propia competición sin depender de la FEB. Desde entonces su mejor actuación estadística era de 151 puntos de valoración, una marca lograda el 18 de febrero de 2007 ante el Etosa Alicante (107-74). Contra el CB Murcia logró 138, mientras que el conjunto de Manolo Hussein sólo sumó 38, 32 entre Donatas Slanina y Diego Fajardo. Horrible el partido de Chris Thomas (-7, dos puntos y 1/7 en tiros de campo) y de Taquan Dean, que promediaba 17’4 puntos de anotación y se quedó en cuatro (4 de 8).


Parcial inicial decisivo


El quinteto titular del CB Murcia, con los imprescindibles Dean, Lamont Barnes y Chris Moss (tan sólo faltaba Thomas), no encontró recursos (y lo más grave, ni lo intentó) para frenar los ataques del Barça. Conducido por Lakovic y con los puntos de Navarro e Ilyasova, el conjunto azulgrana se puso 18-2 a los 6m25s. El encuentro quedó sentenciado en ese momento, por mucho que Slanina (12 puntos, seis menos que entre los nueve partidos anteriores) metiese dos triples seguidos y Young, ex jugador de DKV Joventut y Estudiantes, liderase un parcial de 2-11 en el segundo cuarto y redujese la diferencia a nueve puntos (27-18 a los 13m57s). La concesión fue mínima y el Barça contrarrestó con Fran Vázquez (queda claro que ya hace tiempo que rinde lo esperado) y con una zona 2-3 más que efectiva.


No dispuso el CB Murcia de sus primeros tiros libres hasta a 52s del final de la primera de la primera parte y Dean falló los dos. Quien sí acertó fue Navarro, autor de tres triples consecutivos. El escolta catalán es uno de los pocos jugadores capaces de encadenar rachas semejantes: velocidad al servicio del talento (47-28 al descanso).


La confianza de Santiago


No tenía ningún sentido forzar a nadie y cuando Navarro cometió su tercera personal (a los 23m30s) Pascual lo sustituyó por Roger Grimau (nueve puntos sin fallo). La Bomba ya no volvería a saltar a la pista. Gianluca Basile se multiplicaba en defensa (seis recuperaciones, una menos que todo el conjunto murciano) y Daniel Santiago (13 puntos) por fin volvía a tener confianza y un mínimo de paciencia con los árbitros. Thomas, el base mejor valorado de la Liga ACB, sólo anotó dos puntos, a los 29m40s (69-47). Como ante el DKV Joventut, el CB Murcia echó en falta el rendimiento de su mejor orgnizador.


El epílogo fue un regalo perfecto para Jordi Trias y Andre Barrett. El ala-pívot anotó seis de sus nueve puntos y el base estadounidense se jugó la última canasta y anotó para materializar un parcial de 14-0 y la máxima ventaja (96-37). Barrett era el único que aún no había sumado para el Barça. Hussein miró disimuladamente el marcador y frunció el ceño, avergonzado. Al técnico canario le queda mucho por mejorar en un equipo que ocupa la penúltima posición y sólo lleva cuatro victorias, ninguna fuera de casa.


martes, 20 de enero de 2009

Rudy Fernández: una carrera marcada por los mates

Rudy machaca en un partido de este curso con los Blazers -EFE.


“¿Dónde va ese tan flacucho? Con ese cuerpo no puede jugar…”. Ésa fue la primera reacción de Aíto García Reneses cuando hace seis años vio por primera vez a Rudy Fernández (Palma de Mallorca, 1985) en el tradicional Torneo Júnior Ciudad de l’Hospitalet. Una valoración que el técnico madrileño sólo pudo mantener hasta verle jugar. Después de hacerlo Aíto no sólo no cuestionó el talento de aquel jugador delgado, sino que meses después, tras su retorno como entrenador a Badalona, le dio responsabilidad y confianza con el primer equipo de la Penya. Ambos fueron los máximos culpables de que el club volviese a recuperar el prestigio perdido. Los éxitos con la Penya y con la selección hicieron posible que Rudy aterrizase el pasado septiembre en la NBA, tras ser escogido el número 24 en el draft de 2007. Cuando llegó al aeropuerto de Portland decenas de aficionados le recibieron como un ídolo. La acogida no era gratuita: Rudy había asombrado a todos con un mate en la cara de Dwight Howard en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín ante Estados Unidos semanas antes. Ahora los dos jugadores volverán a encontrarse en el concurso de mates del All Star de la NBA, que se celebrará el próximo 14 de febrero en Phoenix. Así lo han decidido los aficionados que han votado al escolta catalán, el primer jugador no estadounidense que participará en una exhibición de este tipo. El ex jugador de la Penya recibió 251.868 votos, unos 10.000 menos que los otros dos aspirantes juntos: Russell Westbrook (Oklahoma) tuvo 147.279 y Joe Alexander (Milwaukee Bucks), 114.963. Es muy probable que Rudy juegue también el partido de novatos del día 15 junto a Marc Gasol.
“No sé todavía qué haré, pero será un secreto hasta el último momento”, ha dejado claro Rudy, que ha avanzado que si gana “quizás” se afeite la barba. La lleva desde que su amigo Pau Gasol se lesionó en las semifinales del Mundial de Japón de 2006 ante Argentina. En principio se la dejó hasta que Gasol reapareciese en las canchas, pero cuando lo hizo Rudy la conservó. Pau ya se ha ofrecido a darle la asistencia en el concurso: “Lo hemos hablado. Si le parece bien no tengo ningún inconveniente en echarle una mano”.

Un aficionado de Portland sostiene un cartel a favor de Rudy -EFE.
El talento
Los tres rivales de Rudy en el concurso tienen más músculo y físico que él. El propio Howard dispone de dos de los brazos más fuertes de la NBA y le apodan Superman. El pívot de Orlando es el actual campeón del concurso, en el que también participará Nate Robinson, de los Knicks, que se impuso en el 2006. Rudy Gay, de Memphis Grizzlies, completa el cartel de concursantes. La diferencia de horas de pesas no preocupa excesivamente al escolta de Portand Trail Blazers. “Si hay talento, es igual que seas delgado, gordo... ¿Recuerdan a Harper Williams? Estaba gordo y metía 20 puntos”, analizaba Rudy en una entrevista en El Mundo. No le falta razón. A pesar de su físico (1’96 metros y apenas 84 kilos) el ex jugador de la Penya ha logrado gran parte de su reconocimiento con mates y alley-hoops. Rudy fue la gran estrella de la Copa del Rey siendo nombrado MVP con el añadido de haber perdido la final ante el Tau. La imagen más repetida del torneo fue su alley-hoop de espaldas ante Pablo Prigioni tras aprovechar una asistencia de Josep Maria Guzmán, su mejor amigo. Una jugada que llevaban haciendo en las categorías inferiores y con la que Rudy pasó de ser una promesa poco conocida a una estrella emergente de la Liga ACB.

En la Euroliga su presentación fue aún más espectacular. El 2 de noviembre de 2007 en el Martín Carpena ante Unicaja anotó la canasta decisiva cuando tan sólo quedaba una décima de segundo para el final acompañando con ambas manos un saque de banda de Lubos Barton. Una canasta que definía a la perfección dos de sus virtudes, picardía y habilidad, y que corroboraba su elección como Mejor Joven de 2006 para la FIBA. Un año en el que había sido campeón del mundo con España y había devuelto a la Penya a lo más alto ganando la FIBA Eurocup, otro título europeo tras la Copa de Europa de 1994. En la Liga, como el curso anterior, el conjunto verdinegro cayó en el quinto partido de las semifinales. Esta vez ante el Real Madrid en una serie muy polémica.


La famosa jugada de la final de los Juegos de Pekín -EFE.

El mate ante Howard

La jugada que consagró a Rudy a nivel internacional fue el mate ante Howard en Pekín, una acción que culminaba un 2008 difícilmente superable. El jugador ya había anunciado, entre lágrimas, su decisión de irse a la NBA, y había levantado la Copa del Rey, precisamente ante el Tau y en Vitoria, y la Copa ULEB ante el antiguo Akasvayu Girona de Marc Gasol. Fue el MVP de las dos finales. En la Liga, la Penya volvería a perder en semifinales contra el Barça.

Como tantos otros, hace años que Rudy trasnocha para ver el All Star y, entre otras cosas, el concurso de mates. El escolta recuerda sobretodo la edición de 2000, en la que Vince Carter se impuso a Tracy McGrady y Steve Francis. “Fue una de las mejores que he visto nunca”, reconoció el escolta, que en Phoenix participará por tercera vez en su carrera en exhibiciones de este tipo. Siendo júnior ganó en Tenerife y en el Showtime ACB de Málaga en 2004 acabó segundo.

“Ganando menos”

Este reconocimiento representa uno de los primeros premios a la decisión que tomó el escolta catalán en verano, a renunciar a contratos millonarios en Europa para irse a la NBA “ganando menos”. En su debut ante los Lakers de Pau Gasol anotó 16 puntos y poco después sería aclamado en el Madison Square Garden de Nueva York. Incluso se prestó a dejarse ir para convencer a los internautas de que le votaran como cuarto participante en el concurso de triples. Sus vídeos –“Voooote for me… Vóootame…” guitarra en mano– no le servirán para sacar un disco (como Tony Parker, de los Spurs), pero sí para ganarse las simpatías del público. A través de NBA.com y de mensajes de móvil se decidirá el ganador del concurso. A Rudy le toca ahora pensar una forma original de venderse y de hacer el mate. La autopromoción y el talento son cada vez más imprescindibles.

domingo, 18 de enero de 2009

El Real Madrid reacciona ante Unicaja con un gran tercer cuarto (90-78)

Raúl López y Cabezas, en el suelo, observan el balón -EFE.



La capacidad atlética, la resistencia y el físico son conceptos imprescindibles en cualquier deporte de alto nivel. Aíto es uno de los entrenadores que más prioriza el físico de sus jugadores, básico para defender bien, recuperar pelotas y salir al contraataque. Virtudes que definen el juego de Unicaja, clasificado para el Top 16 como primero en un grupo con Olympiacos y Maccabi. Valores que cada jornada presenta más y mejor el Real Madrid, que llegó a perder por nueve puntos en la primera parte (35-43, a los 17m54s) y que reaccionó tras el descanso anotando 33 puntos en el tercer cuarto para ganar con una facilidad inesperada (90-78). Impulsado por Louis Bullock (25 puntos), el conjunto blanco es cuarto con el mismo balance (12-5) que el propio Unicaja (tercero y con quien tiene perdido el basket average, ya que cayó en Málaga 82-65) y que el DKV Joventut, a quien ganó en Badalona.


Mostró el Real Madrid dos caras completamente opuestas ante Unicaja, el equipo que la temporada pasada le eliminó de los cuartos de final de la competición y que le había ganado con demasiada autoridad en la primera jornada. En los dos primeros cuartos el conjunto blanco no encontró soluciones para frenar a los pívots visitantes, que aportaron 32 de los 43 puntos de Unicaja. Durante la primera parte Marcus Haislip demostró que es un cuatro completo destacando desde más allá de 6’25 y Robert Archibald hizo cuanto quiso ante Felipe Reyes, que en seguida se cargó con dos personales y sólo llegó al descanso con siete puntos (39-46). Por un día, el MVP de la Liga era un jugador discreto y su compañero Jeremiah Massey, la estrella del equipo. El ala-pívot estadounidense sumó diez puntos en el primer período.


Mate de Bullock


El juego interior de Unicaja fue el protagonista del partido hasta que el Real Madrid se aplicó en defensa y Bullock dijo basta. Sweet Lou realizó un tercer período extraordinario con dos triples e incluso machacando, una excentricidad para Bullock, que sólo llevaba dos mates desde que llegó a España en 2001 procedente del Adecco Milán. Excluido Jiri Welsch, con Boniface Ndong amenazado por faltas y Haislip y Archibald desorientados, sólo Berni Rodríguez y Carlos Jiménez respondieron por Unicaja. Una pareja insuficiente para contrarrestar las contras de Bullock, Sergi Llull o Axel Hervelle (72-62 minuto 30). El conjunto de Aíto perdió hasta seis pelotas en dicho período y encontró a faltar a Carlos Cabezas, que suele exhibirse ante el conjunto blanco. Esta vez el base se quedó en dos puntos y ni tan siquiera repartió ninguna asistencia. Se rumorea que su relación con el técnico no es la mejor, pero lo que es cierto que en los últimos partidos Omar Cook tiene más protagonismo (cuatro puntos, con 4 de 9 en tiros de campo, y ocho pases).


Nada más empezar el último cuarto Ndong acabó por descartar cualquier reacción visitantes agarrando del brazo a Reyes. Una acción que supuso su exclusión por cinco personales y que el pívot senegalés protestó dándole un puntapié al balón. Una técnica tan clara como absurda que hizo que el Real Madrid tuviese dos tiros libres más. Bullock, con su último triple (4 de 9), pondría la máxima renta (79-62 a 7m30s) y Reyes aprovecharía el epílogo para anotar con suficiencia y arreglar lo que iba a ser un mal día a nivel individual.



sábado, 17 de enero de 2009

El Barça gestiona mejor un final ajustado en Badalona (64-68)

Laviña intenta robarle la pelota a Basile -EFE.



Aunque el premio sea exacto las victorias no siempre tienen el mismo valor. Las exhibiciones dan prestigio, pero son los triunfos logrados en el último instante los que acaban por reforzar la confianza y la convicción de un grupo. Hasta el momento al Barça no se le había dado bien gestionar finales tremendamente ajustados. Había ganado con demasiados apuros al Granada, pero cedió sin remedio ante Estudiantes en Liga y Tau en Supercopa y también en el torneo doméstico, donde no supo completar una gran remontada. Y en Badalona ante el DKV Joventut parecía camino de repetir el mismo desenlace, atascado como estaba en la defensa zonal 1-3-1 planteado por Sito Alonso (59-55, parcial de 12-0 en los primeros seis minutos del último cuarto). Pero esta vez el Barça supo canalizar la presión y empezar la segunda vuelta ganando 64-68 con sus dos mejores jugadores como protagonistas. Juan Carlos Navarro (18 puntos, 4/7 en triples) anotó dos tiros libres a 14s (64-66) y en la jugada siguiente Ersan Ilyasova (11 puntos y 14 rebotes) le robó un balón a Pau Ribas (11 puntos, el único de su equipo en superar nueve) y asistió a Roger Grimau para que cerrase el partido. Con este triunfo el grupo de Xavi Pascual rompe una racha de cuatro derrotas consecutivas en el Olímpic en fase regular y se coloca momentáneamente segundo en la clasificación. Una posición que conservará si Unicaja pierde mañana ante el Real Madrid.


Para ganar en Badalona el Barça tuvo que sobreponerse a sus propios errores, especialmente al inusual desacierto en los tiros libres (19 de 27, 70%). No falló los cinco que lanzó en los cuarenta segundos finales. El consejo de Xavi Pascual para tranquilizar a sus jugadores fue el de lanzar cuando tuviesen buen feeling. “Si no lo tenéis claro, pasarla”, añadió el técnico. Una forma más de liberarlos de presión: el deporte no se puede separar de la psicología.


La defensa como argumento


Un partido a pocos puntos es lo que más le convenía al conjunto azulgrana, que ante el segundo mejor equipo en ataque de la Liga no podía permitirse un encuentro excesivamente ofensivo y desde el primer momento el conjunto azulgrana optó por sostenerse desde la defensa, la mejor de la competición (69’05 puntos por partido). El exponente de esa eficacia era, una vez más, Ilyasova, que en los primeros dos minutos y medio ya había capturado cinco rebotes, justo antes de que Gianluca Basile lograse un triple, la primera canasta en juego (0-4).


Con muchas dificultades en el rebote y sus interiores desconectados, el DKV Joventut regalaba personales (cuatro a los dos minutos) y concedía al Barça situaciones cómodas desde más allá de 6’25. Coincidió que el grupo de Pascual anotó sus tres primeros lanzamientos desde esa distancia y logró su máxima ventaja de la primera parte (10-16 a los 6m10s). Los bases titulares de ambos equipos eran los referentes en ataques. Jaka Lakovic, con seis puntos, y Demond Mallet, con cinco, eran los mejores.


Mal partido de Ricky


El DKV Joventut se rehizo (19-19 a los 12m50s) gracias a su acierto exterior y al liderazgo de Pau Ribas, infravalorado ante Ricky Rubio, que corroboró que aún no tiene no está recuperado del todo de su lesión en la muñeca (dos puntos y 0 de 6 en tiros de campo). La lesión de Ricky ha sido uno de los múltiples problemas que ha tenido el conjunto badalonés este curso tras la polémica salida de Pops Mensah-Bonsu y la inminente de Bracey Wright. El primero defendía (y defiende) que no necesitaba operarse de su lesión, algo que le exigían desde el club. Wright, el teórico sustituto de Rudy, se irá por indisciplina (su mujer perdió un hijo y las versiones de unos y otros no coinciden en casi nada). Con este panorama la trayectoria de Sito Alonso es más que meritoria. Cerró la primera vuelta con un balance de 12 triunfos y cuatro derrotas, el mejor registro desde la temporada 1990-1991, y estuvo a punto de clasificar al equipo para el Top 16. Objetivo que no logró por haber perdido los dos encuentros ante un equipo tan mediocre como el Alba de Berlín.


Suele decirse que el odio más fuerte es el que viene de un amor sólido. Dicha sentencia se volvió a demostrar en el Olímpic de Badalona en cuanto saltó a la pista Lubos Barton, jugador decisivo y querido en la Penya durante las tres últimas temporadas. El público le pitó como también lo hace siempre con Jordi Mumbrú y Venson Hamilton. Y el resultado fue muy parecido: el alero checo no se centró. Perdió un balón, lanzó un triple corto y malo y capturó un par de rebotes.


Protagonismo de los exteriores


Barton no era el único desacertado. Exceptuando Ilyasova (10 rebotes en la primera parte), ningún jugador interior rendía a un nivel aceptable. Especialmente mal estuvieron los del DKV Joventut, que en los primeros dos cuartos sumaron siete puntos. Ninguno jugó más de siete minutos. Los del Barça aportaron 11 en un encuentro que hasta entonces era propiedad de los exteriores, de Grimau y de Ferran Laviña, ídolo en Manresa y jugador secundario, pero muy valioso en Badalona. El escolta catalán participó con cinco puntos en el primer gran parcial del conjunto local (10-3 para un 33-29 a los 18m30s).


Continuó el dominio del grupo de Sito Alonso en la segunda parte, en la que llegó a ganar por 40-34 (a los 22m35s, su máxima renta). Su superioridad duró hasta que Víctor Sada le hizo un gran tapón a Edu Hernández Sonseca (nueve puntos y otros tantos rebotes). El pívot madrileño, que se había convertido en el dueño de la zona, le hizo una antideportiva al propio Sada y se fue al banquillo. La ausencia de Sonseca coincidió con los mejores momentos del Barça, con la suficiencia de Fran Vázquez, que empató a 42 (a los 24m30s) y aportó nueve puntos y siete rechaces, y, sobre todo, con la gran aportación de Navarro, autor de tres triples y diez puntos en un parcial de 5-18 en el tercer cuarto (47-52 a los 29m24s) .


Obligado por la velocidad y el acierto desde fuera del perímetro del Barça, Sito Alonso optó por una de las defensas más completas y complejas, la zonal 1-3-1. La decisión del joven técnico del DKV Joventut remozó a su equipo, que logró un parcial de 12-0 con Sonseca y Ribas como líderes (59-55 a 4m28s del final). Sada, con un triple y una asistencia a Ilyasova, rompería el parcial y pondría a su equipo por delante (59-60 a 2m34s). Entre el ala-pívot y Navarro acabarían por sentenciar el partido. En la última acción Mallet se resbaló y asistió a Jagla, que le pasó mal el balón a Ribas. Ilyasova, muy atento, le robó el balón y se lo dejó a Grimau. El Barça por fin volvió a ganar en Badalona en fase regular tras cuatro temporadas sin hacerlo.