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miércoles, 21 de noviembre de 2018

David Cal: "Nunca me dejé llevar por la euforia cuando gané ni me derrumbé tras la derrota"

Cronómetro de Récords entrevista al piragüista, retirado en 2015 y deportista español con más medallas olímpicas


David Cal, tras la entrevista. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords. 

Toni Delgado / Banyoles 

—Hola David. ¿Te puedo hacer una entrevista?

Levanta la cabeza y me mira fijamente. 

—No –responde, muy serio, David Cal (Hío, Cangas do Morrazo, Pontevedra, 1982), el deportista español con más medallas en unos Juegos Olímpicos. Un oro y cuatro platas entre Atenas 2004 y Londres 2012.

David Cal no aguanta la risa. Es un cachondo: "¡Por supuesto que podemos hablar un rato!". Retirado en 2015, el piragüista trabaja ahora en el Servicio de Deportes de la UCAM. Acaba de intervenir en el II Seminario de Educación y Olimpismo: Deporte, Género y Educación, impulsado por el Centre d'Estudis Olímpics de la Universitat de Girona. David Cal ha sido ponente, junto a la remera Teresa Mas de Xaxars y a la patinadora artística Sonia Lafuente, en la mesa redonda Ser mujer y deportista olímpica, moderada por Olga Praderas. 

—"A David lo considero un extraterrestre, el mejor deportista que he conocido y posiblemente conozco", escribe de ti Saúl Craviotto en su libro 4 años para 32 segundos. La recompensa del esfuerzo.   
Es lo mismo que opino de Saúl. [Se ríe]. Nos conocemos hace mucho tiempo. Tiene dos años más yo y cuatro medallas olímpicas. Luchará por conseguir más en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Saúl Craviotto le pone cariño, esfuerzo y trabajo a lo que hace.   
—Antes, en la charla, has reconocido que te alegrarás si en Tokio Mireia Belmonte y/o el propio Saúl Craviotto superan tu marca de cinco medallas olímpicas.  
Nadie me arrebatará ese objetivo cumplido. ¡Nadie me quitará las medallas! Tengo buena relación con Mireia y Sául, sobre todo con él, ya que también es piragüista y hemos coincidido más. Si pudiera ayudar a Saúl Craviotto a conseguir más medallas, lo haría, aunque llegue a seis o siete. Cuando logré la quinta medalla olímpica, Joan Llaneras, que tiene cuatro, me dio la enhorabuena. Se alegró por mí. Yo haría lo mismo con Mireia Belmonte y Saúl Craviotto. 

—¿Competías mejor con o sin presión? 
La presión, al final, se la pone cada uno. Puedes decidir si te afecta o no lo que digan de ti. Intentaba que esas cosas me desconcentrasen lo mínimo posible. Me afectaba más ser consciente del trabajo acumulado y de cómo estaba involucrado mi equipo...   

—Los y las deportistas sois muy de visualizar la competición, pero... ¿Antes de competir en los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004 visualizaste al menos una medalla?
Sí. En 2004 era un desconocido que el año anterior había sido subcampeón y cuarto del mundo. Dos meses antes de los Juegos, quedé segundo y tercero de Europa... [Se ríe]. Sigues entrenándote y sabes que estás ahí, en las medallas, aunque te queda demostrarlo en el momento decisivo. El piragüismo es un deporte minoritario y yo era un poco el tapado. Era más tímido e introvertido, y no me gustaban las entrevistas. Además, la prensa empezó a decir que el triatleta Iván Raña, subcampeón del mundo como yo, podría él el primer deportista gallego en ganar el oro olímpico. Di un paso atrás.  

—¿Cómo lo diste? 
No apareciendo en prensa. 

—¿Rechazando entrevistas?
No, tampoco es eso. Cuando me preguntaban por las opciones de medalla, siempre respondía: "Alguna tengo. Iván Raña es muy bueno". [Risas]. Iván fue mi mejor aliado y los medios se centraron en él por su trayectoria. ¡Para él todo!

—¿Valoras todas las medallas olímpicas por igual o alguna es más especial? 
La primera, que es la que marca la diferencia. Además, fue la de oro. El recuerdo es imborrable. La última, de plata en los Juegos Olímpicos de Londres, me tocó pelearla bastante más. Nuestro planteamiento era salir en el grupo de cabeza, ir madurando la prueba y dejarnos el alma en el esprín. Después, claro, siempre hay variables. Cuando levanté la cabeza y me vi último, pensé: "Algo pasa. O todos se equivocan o lo estoy haciendo yo...". Pero me dije: "Voy bien. Seguiré a mi ritmo, que creo que es el correcto". Al final, vas por sensaciones. En esos momentos tienes que confiar en ti mismo. Si no te fías de ti, estás jodido. La gente resistía y resistía... Hasta que en los últimos 200 metros empecé a remontar posiciones, al resto le entró la fatiga y bajó el ritmo... ¡Salió bien! 


David Cal, en los Juegos Olímpicos de Río. Foto: EFE. 

—¿Cuándo disfrutaste más las medallas? ¿Justo después de la prueba? ¿En el podio? ¿Horas después? 
Cuando finalizas la competición, vives un momento muy bonito, pero complicado. En los Juegos Olímpicos tienes que ir al control de pesaje, a la entrega de medallas, hablar con los medios... En Pekín acabé tirado en el pantalán y un miembro de la organización me dijo que tenía que presentarme en la ceremonia de medallas. Le pedí cinco minutos para recuperarme. Él insistió e insistió. En la prueba de C1 1000 metros acabé fundido y en la de C1 500 me tuve que bajar del podio y vomitar. No estás disfrutando. En casa lo ves con calma. Quizás en un campeonato del mundo, menos mediático, haya más pausas y tengas más tiempo. Los Juegos Olímpicos son otra historia.  

—¿Cómo los definirías?   
Un amigo asegura que son como el Walt Disney World del deporte. Tiene razón: convives con deportistas de todo el mundo y de casi todas las disciplinas. Bueno, en Atenas y Pekín los y las piragüistas vivíamos en hoteles porque la pista de piragüismo y remo, de unos 2 km, suele estar alejada de la Villa Olímpica. En Londres tuvimos una mini Villa Olímpica de piragüismo y remo.  

—Más tranquilidad.  
Claro. La Villa Olímpica es otro mundo. En Pekín podíamos ir a la pista andando o en bicicleta; en Atenas sólo tardábamos 10 minutos en coche. Si estás en la Villa Olímpica, puedes invertir cuatro horas diarias en viajes y tardas mucho hasta en llegar al comedor. Es tiempo que pierdes de descanso. 

—Estuviste en Brasil preparando los Juegos Olímpicos de Río de 2016, pero volviste a España y acabaste retirándote. Pediste perdón por no participar en la competición. ¿Volverías a hacerlo?   
No recuerdo haber pedido perdón. Mucha gente me animó a continuar, pero quedaban casi dos años hasta los Juegos Olímpicos y no tenía motivación suficiente para seguir. No quería sufrir. Acerté.   


Teresa Mas de Xaxars, David Cal y Sonia Lafuente, durante la mesa redonda. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords.

—¿Te costó mucho decidir que te retirabas?  
Sí. Cuando tomé la decisión, hablé con mi entrenador y me pidió que me tomase tiempo: "Medítalo bien y lo vamos hablando. No tomes a la ligera una decisión tan importante". "Vale, vale. Le daré alguna vuelta más", le respondí. Pero una semana después le dije que tenía claro que era el momento. Quería hablar con las personas que creía que tenían que saberlo antes de hacerlo público.   

—Pero hubo una filtración y se supo antes de que lo dijeras tú... 
Un día me levanté con varias llamadas en el teléfono, los y las periodistas preguntaban por mí... Tuve que confirmar la noticia...  

—¿Supiste quién lo había filtrado? 
Claro. [Se ríe].  

—¿Le has perdonado? 
Sí.  

—¿Era un periodista? ¿Alguien de tu entorno?
No se puede saber. 

—¿Pero era periodista?
No. Alguien se lo adelantó a un periodista de Marca

—¿Cómo te sentiste después de la rueda de prensa de tu retirada? 
Es un momento duro porque sabía que no volvería a competir y dejaría atrás la actividad que había hecho siempre. El acto fue en Cangas do Morrazo, justo donde había celebrado las medallas olímpicas. Durante los siguientes meses me sentí culpable, como si me estuviera escaqueando de un entrenamiento... Me levantaba por la mañana y pensaba: "Tengo que ir a entrenarme...". Por fin llegó un día en el que dejé de tener ese sentimiento. 

—Pasaste de tener la agenda llena a disponer de mucho tiempo.  
Tal cual. De saber qué iba a hacer durante todo el año a desconocer mis planes para ese día y los siguientes. Te sientes perdido. ¿Y ahora hacia dónde tiro? ¿Qué hago? Eso creo que es el mayor problema. En mi caso veía lejana la retirada y era un tema que no me gustaba tratar.  

—¿Era casi tabú?
Tabú tampoco, pero no quieres dejar de hacer lo que te gusta. Cuando me retiré, tuve dos propuestas: en la Xunta querían que les ayudase en proyecto para acompañar a los y las deportistas que estaban al final de su carrera y/o que ya se habían retirado.  Que les arropase, sobre todo, en la reinserción laboral; y en la UCAM me ofrecían trabajar en su proyecto deportivo. Me agobié de estar en Galicia, y mira que me gusta mi tierra. Me empapé tanto que me saturé. Me fui a Murcia. Acepté la oferta de la UCAM. 

—¿En qué sentido te empapaste?
Estuve casi un año en Galicia y hacía mucho que no estaba tanto tiempo seguido en mi tierra. Llamaba a mis amistades para tomar algo, quedar... No era como cuando iba de vez en cuando. ¡Los llamaba mucho! Tenían sus trabajos, sus críos, sus responsabilidades... Me di cuenta de que estaba fuera de sitio. 

—¿Conoces casos de deportistas que hayan alargado demasiado su retirada? 
Sí, y lo hacen porque quizás porque no se ven capaces de hacer otra cosa. Yo era muy bueno en lo mío, pero no necesariamente en otras cosas. Hay valores que te llevas para la vida cotidiana, como la disciplina. Si me dicen que me tengo que levantar a las cinco de la mañana para ir a trabajar, no tendré ningún problema. Cuando entrenaba, no había disculpas. Descubres que otras cosas se te dan bien. Con la informática me defiendo.  


El entrevistado. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords. 

—¿Qué consejo le darías a los y las deportistas para disfrutar más del deporte? 
El mismo que a los niños y niñas que están empezando: que disfruten. Parece que si no eres el o la número uno, no eres nadie importante. Ostras, si le gusta el piragüismo y se le da mal, ¿por qué no puede seguir practicándolo? Hay muchas más formas de disfrutar de este deporte que la competición.  

—¿El concepto de sacrificio ha cambiado?   
Va en función de la persona, de la educación que haya recibido... A diferencia de cuando empecé, ahora las criaturas tienen más distracciones y practican menos deporte. Entreno a jóvenes de 18, 19 o 20 años y vienen de una etapa de consolas, ordenadores... Es un grupo de 50 estudiantes con los que remo tres veces a la semana. Además llevo dos secciones de piragüismo. En el Servicio de Deportes de la UCAM gestionamos la actividad deportiva de la universidad.   

—¿Coges la canoa tú solo? 
Me saturé mucho y necesito un tiempo de desconexión. La volveré a coger cuando note que me vuelve a apetecer. Seguro que lo haré. Además, me tengo que poner un poco en forma.  

—¿Ser deportista te ha ayudado a relativizar los altos y bajo vitales?  
Nunca me dejé llevar por la euforia cuando gané ni me derrumbé tras la derrota. Era y soy un poco más lineal, algo que te da la experiencia. Si celebras mucho un éxito, te caen más palos cuando no consigues algo similar. Cuando competía era muy crítico conmigo mismo y recuerdo que en los Juegos Olímpicos de Atenas empecé a decirle al entrenador que había hecho un parcial muy lento, que otro tramo también era mejorable. Y Suso [Morlán] me dijo: "Pero David... ¡Si eres campeón olímpico!". [Risas]. Yo insistía: "Ya, pero yo creo que éste último parcial perdí mucho...". Tienes que buscar la perfección. Un campeón que no quiere mejorar...  

—¿Eras un perfeccionista que tampoco le daba muchas vueltas a la cabeza? 
[Se ríe]. Hombre, era discreto con la prensa.  

—No sufrías por determinadas cosas. 
Creo que soy muy práctico. No me quedaba anclado en la victoria, sino que seguía buscando retos y objetivos. Si ganas un campeonato autonómico, tienes que vaciarte para repetir en el nacional, luego en el Mundial y en el Europeo hasta llegar a los Juegos Olímpicos. Sientes vacío, bienestar y felicidad. Estás muy contento de haber logrado tu objetivo, pero... ¿Y ahora qué? ¡No hay nada más allá que un oro olímpico!  


Entrevistador y entrevistado. Foto: Teresa Mas de Xaxars.  

—Repetirlo, ¿no?  
Sí, pero es diferente. Cuando me preguntaban por mi objetivo en Pekín, respondía que dos oros. Fueron dos platas y me cayeron bastantes críticas. Ostras, los oros no caen del cielo... Me dejé el alma.  

—¿Te arrepientes de haber sido sincero?  
Sí, aunque las preguntas iban siempre en la misma dirección y, tarde o temprano, se me habría escapado ese deseo en voz alta... Además, era inevitable: había quedado campeón del mundo el año anterior. No colaba que dijera que mi objetivo era ser finalista. En Pekín me tocó comerme presión y hacer bastantes entrevistas. El siguiente ciclo olímpico lo enfocamos en buscar la quinta medalla y la gente se alegro más con esa plata que con las dos de Pekín.   

—¿Cómo trabajabas la confianza?
No teníamos psicólogos ni psicólogas. Simplemente nos guiábamos por el día a día: si los entrenamientos y el grupo funcionaban, todo perfecto. Hay momentos más duros y otros que no lo son tanto. Confiar en tu equipo es lo principal.  

—Hace unos días falleció tu entrenador, Suso Morlán. ¿Qué legado te ha dejado? 
Lo conozco desde que tenía 15 años. En esa etapa éramos pobres deportivamente y fuimos creciendo uno con el otro. Convivimos 17 años, hasta que me retiré con 32. Había etapas en las que  pasaba más tiempo con él que con mi familia. Suso siempre utilizaba refranes que pueden parecen típicos, pero que para nosotros eran muy simbólicos: "La pereza es la madre de la pobreza"... "Para presumir hay que sufrir". Cuando estás en un momento bajo. [Cambia la voz]. "Para sufrir...". "La pereza...". Eran palabras de ánimo. Mensajes rápidos y directos. Cuando estabas de bajón: "La pereza, la pereza...". Nuestra estrategia de carrera siempre era la misma.  

—¿Cuál?
Salía a calentar por la mañana, en el agua o fuera, dos horas antes de la competición. 15 o 30 minutos antes, pasábamos el control  de embarcaciones, metíamos la canoa en el agua... Suso me tocaba la cabeza y me decía: "Ven pronto". Ésa era la estrategia. "Cuanto antes vengas, mejor, David". Era así de sencilla.  

martes, 24 de marzo de 2015

Alexandra Etel: "Tengo que concentrarme mucho y pensar de forma ágil"

Cronómetro de Récords entrevista a la ilustradora visual del Fòrum Dona i Esport Barcelona

Alexandra Estel, en pleno proceso creativo. Foto: Toni Delgado.

Se pasa toda la primera edición Fòrum BCN Dona i Esport con un rotulador en la mano y las orejas bien abiertas. Alexandra Etel no puede perderse el mínimo detalle de lo que cuentan los ponentes. Su cometido es resumirlo en un gran mural a través de frases, conceptos y dibujos. La ilustradora visual atendió a Cronómetro de Récords.

miércoles, 23 de julio de 2014

Los grandes olvidados de la Fórmula 1

Francisco Javier González, comisario del Circuit Barcelona-Catalunya, reivindica su oficio en esta entrevista para Cronómetro de Récords  

Nerea y Francisco Javier González, en el Corpus de Cornellà - Foto: Toni Delgado.   

A Francisco Javier González se le cae la baba viendo cómo su hija Nerea se queda embobada viendo cómo se cargan y descargan los castells, ese arte de equilibrio, fuerza y colocación. “El pueblo se divide y está unido al mismo en la fiesta mayor”, dice para definir el espíritu del Corpus de Cornellà este comisario de pista (señalizador y de rescates) en el Circuit de Barcelona-Catalunya de Montmeló “con todo lo que tiene que ver con el motor y la gasolina”. La conversación con Cronómetro de Récords surge de casualidad.

martes, 1 de septiembre de 2009

Francisco Alcaide: "Lo que se sostiene exclusivamente en el dinero está condenado al fracaso"

Francisco Alcaide es profesor, escritor y, entre otras cosas, experto en gestión empresarial, finanzas y gestión de entidades deportivas.


Tema de tertulia y discusión en bares y cafés, entre amigos, vecinos y familiares, el fútbol es un universo con vida propia. “No hay que encorsetarlo”, razona para Cronómetro de Récords Francisco Alcaide Hernández (Madrid, 1976), que ha tenido la paciencia y la habilidad de analizar el deporte más internacional desde varios puntos de vista, como el político, el social, el educativo o el propiamente deportivo. El resultado es Fútbol. Fenómenos de fenómenos (LID Editorial Empresarial), que Alcaide califica de “punto de partida” y que es un valioso manual para fanáticos del fútbol o para aquéllos que quieran descubrir que detrás de una pelota y unos tipos sudados hay un engranaje completo y complejo. “La verdad es que me han quedado muchas cosas en el tintero. Incluso se podría hacer un nuevo libro sobra psicología y medicina deportiva”, concluye.

¿Cuándo y por qué empiezas a escribir este libro?
Hace unos seis años estaba desarrollando un proyecto empresarial y al mismo preparaba una tesis sobre nuevos modelos de gestión que empezaban a surgir con las sociedades anónimas deportivas. Empecé a investigar, a hablar con mucha gente del sector y me quedé sorprendido del impacto que tiene el fútbol. Pensé que era un lado bastante desconocido para la mayoría de la gente y que podía interesar.

Supongo que te estimuló romper el mito de los 22 jugadores detrás de la pelota.
Eso y otras cosas. El fútbol es mucho más. Engloba muchos conceptos: la identificación del público con los futbolistas y con el club, los aspectos económicos y sociales…

¿Qué elementos tiene el fútbol para destapar el lado más pasional del espectador?
Satisface necesidades del ser humano y une a diferentes sexos, a gente con tendencias políticas dispares y a clases sociales que no tienen nada que ver. El fútbol responde a la aspiración humana de socialización y es un desatascador de las tensiones diarias.

Tiene un papel de sedante: hace olvidar lo malo por unos momentos.
Cada uno canaliza las tensiones que vivimos en el día a día de manera diferente. Hay quien va al gimnasio o a la piscina, el que opta por ir al monte o quien va al estadio.

Hay familias que dependen del fútbol para organizar la parrilla del ocio.
La lealtad de un hincha a su equipo es máxima, invariable y eterna. Puedes cambiar de sexo, de religión, de trabajo, de estado civil o de pareja, pero no de equipo. Por eso muchas agendas familiares se organizan en función de los partidos.

El fútbol también posee un poder de movilización que no ha tenido la crisis. Se demostró cuando Celta y Sevilla estuvieron a punto de bajar a 2ª B por deudas.
Estos actos son fruto de la relación emocional del aficionado con el club. Lo que ocurrió en 1995 con esos dos equipos tuvo más atención mediática que el atentado contra el Rey.

Muchos pensaban que era un instrumento de las dictaduras, pero aún tiene más importancia en democracia. ¿Ha sobrevivido por su carácter de canalizador?
Sí. Se dijo que la democracia mataría al fútbol y que las televisiones acabarían con el deporte. El fútbol ha sobrevivido a cualquier tendencia y no tiene nacionalidad.

¿El fútbol ha acelerado el proceso de globalización?
Totalmente. En cualquier momento se puede organizar un partido. El equipo necesario es mínimo y representa la opción más barata de practicar un deporte.

Algunos jugadores, como Samuel Eto’o, proyectan las ilusiones de un continente.
“Yo soy la esperanza de mucha gente”, ha dicho en más de una ocasión el propio Eto’o. En África él es uno de los referentes. Sus habitantes se proyectan en jugadores internacionales que tienen trascendencia y es una forma de tener visibilidad en el mundo. Proyectan sus sueños, pues es muy raro que el que nace pobre no muera así.


Eto'o celebra el primer gol del Barça en la final de la pasada Champions -EFE.

Desde hace unos años los grandes clubes se publicitan por el mundo en verano.
EE UU tiene 280 millones de habitantes, China, 1.200 millones, y Japón muchos también. Es básico llegar a toda esa gente y ampliar mercados como hacen Manchester, Barça o Real Madrid, que incluso tiene su propia día en Chicago.

En cualquier lugar puedes encontrar camisetas de los principales clubes… ¿El negocio empezó poniendo los nombres en los dorsales? Antes era más impersonal.
El nombre del jugador puede afectar en algunos mercados, pero Barça y Madrid son marcas por sí mismas. En Asia hay muchos seguidores que sólo se interesan por el jugador. Cuando el Madrid fichó a Beckham sus fans dejaron de apoyar al Manchester.

Antes los estadios llevaban el nombre de personajes importantes en la historia del club. Ahora se tiende a que ese lugar lo ocupe un patrocinador…
Hay 20 estadios alrededor del mundo. En España tenemos dos: el Reyno de Navarra de Osasuna y el Ono Estadi del Mallorca. Es bueno para los clubs.

Y la Liga está patrocinada por un banco.
Es positivo para la propia competición que entidades importantes inviertan en ella. Hay bancos y cajas que han lanzado tarjetas o fondos de inversión con los clubes.

¿Los clubes ven al aficionado como un simple cliente?
No creo que haya que verlo así, como el paso del cliente al aficionado. Aficionado y cliente son dos conceptos compatibles. El seguidor está dispuesto a consumir fútbol porque quiere. El asunto es que antes no se explotaba todo el potencial posible.

Muchos piensan que es un negocio redondo, pero genera situaciones terribles.
En España sólo Barça y Madrid pueden permitirse años malos y tener un balance saneado. Para el resto llegar al equilibrio entre gastos y beneficios es más complicado.

¿Fijarías un techo salarial en función de los presupuestos de los clubes?
El techo salarial me parece bien como medida de disciplina presupuestaria financiera porque evita situaciones de exceso. Pero habría que estar revisándolo dependiendo de los éxitos deportivos: si alguien genera mucho, puede cobrar más que los demás. El problema sería si un club tiene éxito un año e incrementa los salarios y el año siguiente fracasa y tiene que asumir dichas nóminas.

¿Sería posible un fútbol sin política?
Lo ideal sería que el deporte estuviese aislado de la política, pero hay que tener en cuenta que cualquier fenómeno social que tiene un seguimiento masivo es un caramelo ideal para ser utilizado por los políticos. El Barça es “més que un club”. Esa frase tan corta refleja muchas cortas. Además, se quiere que siga siendo así.

Tanto Berlusconi como Gil y Gil llegaron a la esfera política como presidentes de Milan y Atlético. Es un trampolín efectivo, pero también un arma de doble filo. ¿Si fracasan quién los querría como políticos?
La mayoría de veces no es un proceso premeditado, pero no cabe duda que es un mundo que tiene más visibilidad que otros medios: ocho de los últimos diez programas de televisión más vistos fueron partidos de fútbol. El fracaso te descarta y el éxito te da otras oportunidades.

Ahora se estila más la figura del ricachón que compra un club para hacer y deshacer a su antojo. ¿Dicha situación desnaturaliza el fútbol?
Es una situación peligrosa y en la que están 12 clubes de la Premier. Todo lo que se sostiene exclusivamente en el dinero está condenado al fracaso o medio o corto plazo.



¿El deporte en España tiene la prensa especializada que merece?
El fútbol tiene un problema: no es ciencia. Por eso todo el mundo opina y cree que saber más que los demás. Se presta al humor y a la crítica. Eso forma parte de su propia salsa.

Muchas veces se basa en rumores y noticias falsas. Es periodismo de maquillaje.
En general, y no sólo al deportivo, al periodismo le falta rigor. No sólo cuando se habla de fútbol. Se analiza mucho sin dominar del tema. Es un mal de la sociedad.

El futbolista admirado ha cambiado. Cristiano Ronaldo no sería icono en los 80.
El mundo se modifica. No hay que verlo de manera negativa, sino como un simple proceso del desarrollo social al que asistimos. Cada generación tiene sus valores.

¿Beckham puso los mimbres del jugador maquillado que abarca diferentes mundos y profesiones?
Probablemente él fuese el pionero de ese perfil de jugador. Jugaba en el Manchester, el club más rico del mundo, y era guapo y atractivo.

El fútbol tiene dos partes muy positivas: la pedagógica (en la Masia del Barça los jóvenes pueden formarse intelectual y deportivamente), y la solidaria, con los amistosos contra las drogas o el racismo.
Mientras practicas deporte valoras tus logros. El Barça ha basado su gran éxito en la cantera, cuidan desde dentro el triunfo. Trabaja especialmente con jugadores que han mamado de su filosofía y que se sienten más partícipes del club. En la final de Champions salieron como titulares siete jugadores de la cantera. El propio entrenador, Pep Guardiola, tiene los mismos orígenes. Desde el punto de visto solidario la gran ventaja del fútbol es que es una caja de resonancia y tiene un poder de convocatoria imparable.

También sirvió para animar a un mundo desconsolado tras la II Guerra Mundial.
En 1955 nació la Copa de Europa (hoy Champions) y la Copa de Ferias (actualmente la Liga Europea), mientras que en 1960 se creó la Eurocopa. Un año después nacería la Recopa y en 1972, la Supercopa. Eran opciones de disfrutar de una manera pacífica y como vía para que los países retomasen relaciones.

¿Qué papel tienen los deportistas en la sociedad?
Son referentes y los principales protagonistas de muchos niños que los admiran. Tienen que ser conscientes de los valores que transmiten y que éstos sean correctos.

¿En un mundo agobiado por la crisis Usain Bolt representa optimismo?
Sí, pero no sólo él. Los deportistas en general transmiten buenos conceptos, como el espíritu de superación y el hecho de levantarse cada mañana para luchar.

Bolt hizo el saque de honor en el Madrid-Dépor. ¿Fue un intercambio de marcas?
Puede ser. Si un deportista es socialmente aceptado es positivo para el club tenerlo cerca. Nadal va al palco de Chamartín y Jorge Lorenzo homenajea al Barça.

¿Cuál va ser la evolución de la mujer en el fútbol?
Seguirá crecimiento. El presente está mejorando al pasado y el futuro será mejor que el actual. Irá creciendo como símbolo de la sociedad, en la que poco a poco se liman las diferencias de sexo. Cada vez tienen más espacio y más patrocinadores.

¿Qué te sugieren estos nombres?
Di Stefano. La suma de muchas virtudes.
Pelé. La intertemporalidad del fútbol.
Maradona. La estética.
Cruyff. El liderazgo.
Zidane. La elegancia.
Ronaldinho. La alegría.
Cristiano Rolando. El futbolista del siglo XXI.
Messi. El jugador de dibujos animados como diría Jorge Valdano.

lunes, 13 de julio de 2009

Vallodoro: “Los deportistas de élite serán formados para ser campeones desde su concepción”

Eric Vallodoro, derecha, posa junto al ex deportista Juan Curuchet -EFE.


Solemos ser maniqueístas por defecto. Parece que la valoración de un deportista responda a marcas, récords y medallas. A los simples resultados. Muchas veces olvidamos el proceso que le ha llevado hasta la competición: las duras horas de entrenamiento, la posible oposición del entorno familiar, la búsqueda de patrocinadores, la autofinanciación… O la importante labor del entrenador personal, que generalmente es quien guía e instruye al deportista. Ésa es la labor de Eric Vallodoro, licenciado en Alto Rendimiento Deportivo, profesor de Educación Física, técnico deportivo en handball, entrenador de atletismo en Argentina. En esta entrevista para Cronómetro de Récords, Vallodoro nos introduce en un mundo tan infravalorado y desconocido como el del entrenador deportivo. Si vivís en la zona sur u oeste de la provincia de Buenos Aires podéis contratar sus servicios escribiéndole a licenciadocoa@gmail.com.

¿Qué valores debe transmitir un entrenador deportivo? ¿Qué cualidades y conocimientos debe tener?
Pienso que los principales valores serían compromiso, responsabilidad y solidaridad, en primera instancia. En cuanto a cualidades y conocimientos, el entrenador deportivo debería preocuparse por capacitarse y actualizarse constantemente, pero sin desesperarse por implementar cualquier nuevo conocimiento. La experiencia sirve y es muy importante. El entrenador debe ser alguien que también tenga compromiso, responsabilidad y solidaridad. A veces darle lo mejor a su atleta puede significar tener que dejarlo ir o cedérselo a un entrenador más capacitado.

¿Qué tanto por ciento de responsabilidad tiene en los registros de los deportistas?
Depende del nivel del deportista. En edades formativas la responsabilidad del entrenador es muy grande: está asistiendo a la “formación” del atleta. Por otro lado, su conocimiento sobre las distintas fases sensibles resulta clave a la hora de obtener y mejorar los registros, aunque es importante señalar que en etapas formativas las marcas no deberían ser tan importantes. Cuando el deportista es de élite la responsabilidad es menor y mucho depende ya del atleta (a nivel genético) y de los materiales disponibles para entrenar.

¿Qué importancia tiene la técnica en el rendimiento de un deportista?
Depende del tipo de deporte. En los deportes individuales de tiempo y marca, como atletismo o natación, la técnica es muy importante, así como la condición física. En los deportes de conjunto, como fútbol o handball, la técnica ya no es tan importante, lo cual no significa que no debamos trabajarla. El asunto es que en los deportes colectivos aparecen otras variables, relacionadas en muchos casos con las capacidades coordinativas, y la valoración de los aspectos físicos y técnicos se vuelve algo subjetiva.

¿Cómo puede motivar el entrenador a un deportista cuyo rendimiento sea muy alto a pesar de que no se esfuerce demasiado?
Es muy difícil. Quizá no pueda motivarlo a trabajar más, sobre todo si se trata de un atleta que tiene desde hace tiempo. A veces lo mejor es esperar a que el atleta “se dé contra una pared” y finalmente entienda cómo son las cosas. Todo esto no quita el hecho de que posiblemente nos encontremos con un deportista que, aun entrenando mucho menos de lo que los libros dicen, pueda obtener grandes logros deportivos.

La capacidad de reacción es básica. ¿Cómo se puede entrenar para rendir más?
Sí, es fundamental. Pero por desgracia es poco entrenable. Hay que entrenarla desde sus tres aspectos básicos (percepción, análisis y ejecución) y esperar que así la mejora sea un poco más alta. Al respecto, recomiendo leer el artículo: http://entrenamientodeportivo.wordpress.com/2008/11/23/la-velocidad-de-reaccion/

Rafa Márquez es retirado en camilla en la Champions ante el Chelsea -EFE.

¿Cómo le debe decir el entrenador a su pupilo que tiene una lesión grave y no puede forzar?
El entrenador no debería ocultar una información así. Debería decírselo de la forma más veraz posible, comunicándole todos los posibles riesgos en caso de no obedecer.

¿Cómo percibe dicho contratiempo el deportista?
Cada atleta se lo toma de una manera distinta: es obvio que a ninguno le gusta oír eso. El entrenador debe ser franco y a su vez planificar un tipo de entrenamiento que el deportista pueda realizar mientras está recuperándose.

Algunas lesiones aparecen porque no se hace calentamiento. ¿Qué importancia tiene en el entrenamiento?
Muchísima. La entrada en calor y la vuelta a la calma deben formar parte ineludible del entrenamiento deportivo. Sobre ese tema se puede leer en el siguiente post: http://entrenamientodeportivo.wordpress.com/2009/01/19/la-entrada-en-calor/

¿Qué lesiones suelen afectar a los futbolistas? ¿Y a los que practican deportes de motor?
Cada deporte tiene lesiones que le son propias: es algo que está relacionado con las técnicas empleadas. La pubalgia y la rotura de ligamentos son lesiones producidas en la parte inferior del cuerpo, por eso no es casual que aparezcan en jugadores de fútbol. Con respecto a los deportes de motor, la respuesta me parece obvia. Un piloto no va a tener una tendinitis por pisar el acelerador, pero es muy probable que termine con lesiones a causa de choques.

El tenista Rafa Nadal es el exponente de deportista que gana partidos por convicción mental y confianza en sí mismo. ¿Qué importancia tiene la mente para un deportista?
Mucha. Sobre todo en los deportes individuales, donde uno se encuentra siempre solo.

La resistencia parece algo más mental que físico, ¿no?
Todos los deportistas de élite, ya sean de fuerza, velocidad o resistencia, tienen mucho de lo que llamamos “aspecto mental”. En el caso de la resistencia, ciertamente hay que tener “cabeza” para soportar 20 mmhs de ácido láctico en sangre o correr durante 2 horas a velocidad de umbral.

¿Cuál es el límite humano para correr los 100 metros?
Nunca tendremos la respuesta absoluta, aunque sí sabemos que nunca será menor, por ejemplo, a los cinco segundos.

¿Qué números podría alcanzar Usain Bolt?
No lo sé. A ese nivel es imposible anticiparlo.


Bolt posa ante su récord mundial en los 100 m. en Pekín -EFE.

¿Quién es el deportista más completo de la actualidad?
El deportista más completo debería ser un decatlonista, ya que realiza 10 pruebas. No creo que sea eso lo que preguntas. Sí te puedo decir que el mejor deportista, ya retirado, es argentino. Y no lo digo ni porque sea argentino ni porque he tenido la suerte de conocerlo personalmente. Juan Curuchet participó en seis Juegos Olímpicos, obteniendo la medalla de oro en 2008. Participó en ocho campeonatos mundiales, obteniendo una medalla de oro, dos de plata y cinco de bronce. Tiene 11 copas del mundo, tres oros en Juegos Panamericanos, seis oros en campeonatos panamericanos y 14 títulos argentinos. Todo esto en pruebas tanto de velocidad como de resistencia.

A algunos, como según confiesan, les puede el escenario y la presión. Y no pueden dormir la noche antes de la competición. ¿Qué métodos les dirías para desconectar?
Ninguno. El deportista debe encontrarlo por sí mismo, y ese sistema debe ser absolutamente individual.

La música parece un buen método para motivar, motivarse y relajarse. ¿Recomiendas que el entrenador ponga canciones para motivar?
Recomiendo que un entrenador busque la forma que le brinde mejores resultados. No existe un único método y me parece imprudente recomendar alguno.

¿Qué beneficios puede sacar el deportista escuchando canciones antes de competir? ¿En qué debe pensar en esos momentos previos?
Sostengo que cada deportista debe encontrar la manera de concentrarse y focalizarse en lo que viene. No hay dos personas iguales, no hay dos atletas iguales. Lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Hay equipos que a través de los años logran confluir en patrones similares, pero eso sucede sólo después de permanecer mucho tiempo juntos.

Muchos deportistas no han llegado a nada por su desorden. ¿Qué importancia tienen el orden, el descanso y la dieta?
Descanso y dieta son fundamentales. ¿Orden? Depende a que llamemos “orden”. Si cumple con los horarios de entrenamiento y duerme las horas que necesita, no importa cómo tenga su casa o cómo guarde su ropa. Si hace cualquier cosa de su vida, está claro que no puede alcanzar ningún objetivo. Por supuesto, esta regla puede tener excepciones.

¿Qué debe transmitir un psicólogo deportivo? ¿Es fundamental para cualquier deportista?
Creo que es muy importante y debe transmitir lo que deportista necesite. Parece que al psicólogo sólo se lo necesita para darnos confianza, y no es así. Hay jugadores que tienen confianza, pero tienen otros problemas que a veces no tienen nada que ver con lo deportivo. El psicólogo debe estar atento a estas cuestiones.

¿Qué importancia tiene la psicomotricidad en el crecimiento de una persona?
Tiene mucha relevancia, aunque es importante resaltar que la psicomotricidad no sólo puede ayudar a la hora de diseñar formas de trabajo, sino también al momento de identificar posibles problemas.

Los nuevos modelos de bañadores están ayudando a batir marcas continuamente y son la forma más moderna de ‘tecnodoping’. ¿Acabarán por desnaturalizar la natación?
El deporte de alto rendimiento nunca es “sano”. Algún día todos los deportistas de élite serán sometidos a cirugías genéticas o serán formados directamente desde su concepción para ser campeones. Viendo la película Gattaca podemos entender el futuro que viene. Sin embargo, los deportes mantendrán su esencia en otros ámbitos, como en las escuelas o en las instituciones amateurs.

¿Qué tipo de productos dan positivo y no mejoran el rendimiento del deportista?
Es irrelevante si mejoran o no el rendimiento. El punto es que la sustancia está dentro de una lista y por el simple hecho de formar parte de ella están prohibidos. La creatina, prohibida en algunos países, es un claro ejemplo de la mentira que hay detrás del doping y el antidoping.

Ciclistas pedaleando en una edición del Tour de Francia -EFE.

¿Por qué crees que el ciclismo es el deporte más perseguido? El pasaporte biológico es esperpéntico…
Sí, está muy perseguido. Pero la mala prensa del ciclismo es mucho más fuerte en Europa que en América, donde se practica menos. También hay que resaltar que otros deportes como el físicoculturismo están permanentemente en el ojo de la tormenta. Claro que nunca van a dudar de un jugador de la NBA…

También hay quien mejora sus marcas con hormonas y cambiándose el sexo…
Como dije el deporte de alto rendimiento nunca es “sano”… Hay que estar dispuesto a todo para “ser el mejor”.

Cada vez más salen casos de amaños de partidos y de pasaportes falsos. ¿Cómo crees que se podría luchar contra las trampas?
Es inútil luchar contra esas trampas. La respuesta no está en los controles y las sanciones a los deportistas. La solución está en la gente, y mientras la gente siga llenando los estadios…