sábado, 18 de agosto de 2007

La otra mirada del Tour de Francia



Pasa bastante desapercibido allí donde va. Pocos le piden un autógrafo a este ciclista con estética de estrella de rock y apellido largo. Esporádicas son las veces que los periodistas entrevistan a
Wim Vansevenant (Dixmude, Bélgica, 1971). Su trayectoria está alejada de los éxitos, los pósters en la pared y los elogios. Como tantos otros, Vansevenant forma parte del otro Tour de Francia. Es un superviviente anónimo con una historia peculiar. Por segundo año consecutivo, el corredor belga ha sido el último en París. Algo que no ocurría desde 1980.

Siempre se ha asociado llegar el último a la meta con la frustración y el fracaso. Siempre se ha descrito como el resultado de los mediocres. Desde luego, Wim Vansevenant (Predictor-Lotto) no piensa lo mismo. Se tomó su resultado, el 141º a 3h.52'54'' del campeón Alberto Contador, con mucho sentido del humor e ironía. Se agenció una linterna roja clásica, el símbolo de los últimos, y se mezcló entre el pelotón en la etapa del epílogo del Tour. Rodó varios metros con el curioso aparato y se llevó la ovación de sus compañeros.

Jimmy Casper

Era la segunda vez que Vansevenant llegaba a París como el último del Tour. En 2006 también había aparecido en la capital de Francia como farolillo rojo
(140º a 4h.00'21'' del sancionado Floyd Landis), con tan sólo 16 segundos más que el francés Jimmy Casper, que a punto estuvo de convertirse en el corredor que más veces quedaba último en la ronda francesa. Acumulaba dos (2001 y 2004).

El currículum de Casper es modesto en grandes vueltas (un triunfo en la primera etapa del Tour de 2006) e interesante en las discretas, con etapas en Alemania, Dinamarca y Bélgica o el triunfo final en el Tour de Picardie
del año pasado.

El ciclista galo es protagonista, junto a Baden Cooke, de la película Wired to Win: Surviving the Tour de France (Atado al alambre para Ganar: Sobrevivir al Tour de Francia), que se proyectó en el IMAX del Museo de la Ciencia Omni Theater de Boston. Es un reportaje humano de 45 minutos, filmado durante la edición de 2003, en el que los dos corredores explican anécdotas y cuál es el secreto para concluir una de las pruebas deportivas más duras.


Un blog peculiar

Navegando por Internet encontramos un blog peculiar: Tour de France. Lanterne Rouge (http://tdflr.blogspot.com). En este espacio, escrito por Nancy Toby, una triatleta aficionada que vive en Maryland (EE UU), se habla de los últimos de la ronda francesa. Como de
Vansevenant, que concluyó la 94ª edición del Tour igualando la marca de 1980 del austríaco Gerhard Schönbacher: dos farolillos rojos consecutivos. Pero Vansevenant no pudo repetir la enorme progresión de Schönbacher, que pasó de perder 4h.19'21'' con el ganador Bernand Hinault en 1979, a 2h.10'52'' con respecto al triunfador un año después, Joop Zoetemelk. 
 
El otro precedente data de los primeros años de la ronda gala. De las noches de pedaladas. El francés Daniel Masson participó en cuatro ocasiones y fue lanterne rouge las dos veces que acabó el recorrido. En 1922, cuando ganó la 11ª etapa (Briançon-Génova) y la 12ª (Génova-Estrasburgo), y en 1923.


Curiosa es también la historia de los hermanos Flores. En 2002 Igor, que tuvo que acudir a última hora al Tour, acabó último, no fue renovado por el Euskaltel Euskadi y se retiró. Tres años después, en 2005, fue su hermano el farolillo rojo, con más de diez minutos más que un tal Wim Vansevenant. "Ser el último te beneficia más que ser penúltimo. Así eres más conocido", bromea el corredor belga, que hace una semana quedó segundo en la Dernycriterium Wilrijk. Ellos son la otra mirada del Tour de Francia. 

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Una aclaración compañero: Jimmy Casper no ha ganado ni mucho menos el Tour del Porvenir 2006, en manos de Moisés Dueñas, corredor de Agritubel.

Toninete_ dijo...

Gracias por la aclaración, amigo. Lo puse rápido y no lo repasé. Casper no ganó el Tour del Porvenir 2006, sino el Tour de Picardie. Ya está cambiado;