sábado, 15 de agosto de 2009

Manolo Martínez, un deportista diferente con éxitos lejanos

Manolo Martínez, en una imagen promocional de 'Estigmas' - www.adanaliaga.com.


Cultiva tanto su profesión como sus pasiones. Manolo Martínez (León, 1974) es un deportista diferente al que últimamente sus actividades extradeportivas le reportan más satisfacciones que los resultados en los lanzamientos de peso. Una tendencia que se repitió en los Mundiales de Berlín, inaugurados este sábado, en los que tuvo la participación más breve posible: no superó la calificación y ni tan siquiera alcanzó los 20 metros (se quedó en 19’80 y necesitaba 20’30, nueve centímetros menos que su mejor marca del año). “Lo que más rabia me da es no saber por qué he fallado. Tenía controlada la situación, no me he sentido superado por la presión en ningún momento”, lamentó Martínez, fuera de nuevo de la final de un Mundial, que no alcanza desde Edmonton (2001), cuando finalizó cuarto. “Estaba motivado, había hecho un calentamiento tranquilo”, continuó uno de los deportistas españoles con mejor palmarés, pero cuyos éxitos quedan lejos. Si bien esta temporada ganó la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos de Pescara y el 31º título nacional, los números más prestigiosos de Martínez se remontan a principios de siglo, con dos oros en Mundiales de pista cubierta (Lisboa 2001 y Birmingham 2003) y uno en el Europeo en pista cubierta de Viena de 2002 (en Gante 2000 fue plata) y en la Universiada de Pekín (2001), mientras que en 2006 fue bronce en el Mundial en pista cubierta de Madrid. En sus inicios Martínez ganó tres medallas de oro (Europeo Júnior de San Sebastián de 1993, Europeo sub 23 en Ostrava de 1994 y Universiada de Pekín de 2001).
Apasionado por el arte desde la adolescencia, Martínez tiene un taller donde hace esculpe esculturas y pinta cuadros (ha expuesto algunas de sus obras) y disfruta haciendo fotografías y he escribiendo poemas –Estocolmo entre tus brazos/ Acurrucado en tus brazos/ Cronos hecho pedazos / Y un lazo–, relatos cortos, canciones e incluso ha publicado algún artículo en la prensa. Pero sin duda su afición más conocida es el cine. El año pasado rodó su primera película, Estigmas, una adaptación de un cómic de Claudio Piersanti y Lorenzo Mattoti dirigida por Adán Aliaga. Martínez hace de Bruno, un borracho marginal al que según Aliaga aporta “más sensibilidad y humanidad. Creando un personaje más rico y más complejo (que el original)”. La película se estrenará en octubre.
“La que me parió”
Martínez ha participado en ocho mundiales y en cuatro Juegos Olímpicos. La cita olímpica es su gran asignatura pendiente, pues no pudo conseguir ninguna medalla: fue séptimo en Atlanta 1996, sexto en Sydney 2000, cuarto en Atenas 2004 y cayó en la calificación en Pekín 2008, precisamente con una marca casi exacta a la que obtuvo en Berlín -en China hizo 19,81 por 19'80 en Alemania-. Además de en Atenas, Martínez se quedó a un paso de la medalla en otros cuatro campeonatos: Europeo de París de 1994, los Mundiales de Barcelona (1995) y Edmonton (2001), y el Mundial de pista cubierta de Maebashi (1997). Es uno de los pocos deportistas que siempre se han mantenido fieles a un entrenador. Carlos Burón le descubrió a los 12 años y desde entonces son uña y carne. Fue su principal apoyo cuando decidió cambiar su mecánica de tiro y pasar a la rotación, que era la que utilizaban quienes le superaban en el campeonato. Finalmente volvió a su técnica habitual, la clásica, la lineal. El espejo de Martínez es María Asunción, su madre –“la que me parió”– y su bebida favorita de pequeño era la leche. Es capaz de levantar pesos de 310 kg en sentadilla, 290 en pectoral y 140 en arrancada.
Pionero de una especialidad con poca tradición en España, Martínez se convirtió en 2001 en el primer lanzador nacional en conseguir una medalla. Con una marca de 20’67 metros logró el bronce en los Europeos disputados en Lisboa. Un año después sería condecorado con la Medalla de Plata de la Real Orden al Mérito Deportivo.
“Este año estoy nervioso por dos motivos: el Mundial y el estreno de la película”, concedió a nuestra compañera del diario Marca Begoña Fleitas horas antes del debut en Berlín. Ahora le queda sufrir pensando en cómo funcionará y qué críticas recibirá Estigmas. Una curiosa preocupación para un deportista diferente con éxitos lejanos.

2 comentarios :

jose antonio dijo...

Soy un amante del atletismo y no me pierdo practicamente nada de las olimpiadas y los mundiales, siempre me da rabia que las pruebas de lanzamiento de peso, martillo etc, se las lleven los rusos, ucranianos, estonios, eslovenos y japoneses..etc mas quenada porque hay españoles como Manolo Martinez están capacitados para conseguir medallas, porque cualidades no le falta, pero siempre pasa algo para evitarlo.. en fin esperaremos al mundial aver si hay suerte !
un slaudo
jose

Héctor dijo...

Hola!!

Un muy interesante blog. Lo he añadido a mi blogroll en 5contra5, mi página sobre NBA. Espero que nos sigamos visitando mutuamente.

Un saludo!!