domingo, 8 de marzo de 2020

Izar Bedia: "Laura Pardo es una capitana de diez que hasta se anticipa a nuestras dudas para resolverlas"

Cronómetro de Récords entrevista a la ala-pívot del Araski en la Copa de la Reina 

El corazón de Izar Bedia es para el Araski. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords. 

Toni Delgado (@ToniDelgadoG) / Salamanca 

Una gran manera de conocer a una persona es verla sufrir y disfrutar. Izar Bedia (Arrasate, Mondragón, 1995) resopla, se pone las manos a la cabeza, suspira... A veces la ala-pívot del Araski se encoge viviendo desde el banquillo la semifinal de la Copa de la Reina de Salamanca ante el Perfumerías Avenida, el anfitrión y vencedor por 45-60. Media hora después, Izar Bedia gesticula con gracia y se ríe mucho. Se siente muy afortunada de estar en un grupo humano y deportivo como el del Araski. Compagina el primer equipo con el segundo. 

—Izar, qué mal lo has pasado en el banquillo.  
Se te juntan tantas emociones... He vivido el partido de una manera bastante intensa. 

—El encuentro ha tenido el guión que os interesaba hasta el minuto 31, cuando Tiffany Hayes ha encadenado 11 puntos hasta el 37...
Así es. Made [Urieta] nos pidió que nos vaciáramos. Ése era el único camino. Tuvimos opciones hasta el recital de Hayes.  

—En el tercer cuarto llevabais un rebote menos que el Perfumerías Avenida (30 por 31). Ésa era una de las claves para que tuvierais posibilidades: pocos puntos, defensa al límite y secar a jugadoras como Jewell Loyd. 
Hemos intentado cuidar esos detalles, pero el Perfumerías Avenida tiene un banquillo muy amplio y de mucha calidad [6 por 16 rebotes en el último cuarto].  

—¿Cómo se vive una Copa de la Reina desde dentro?
También estuve convocada para la del año pasado en Vitoria, en casa. Es una experiencia distinta. Entonces nos eliminó el Cadí La Seu a la primera, en cuartos. Esta vez hemos llegamos a las semis y ha venido mogollón de gente de Vitoria. 

—Izar, fíjate cómo es la vida. El año pasado pasado llegasteis a ganar por 17 puntos al Cadí La Seu, que os remontó gracias, en parte, a una estratosférica Andrea Vilaró. Esta vez ante Gernika os escapáis de nuevo por 17 y ganáis en una prórroga que provocáis sobre la bocina.  
Las cosas se están haciendo mucho mejor y el jueves nos merecimos ganar.  

—¿Has ido alguna vez de vacaciones a Bembibre?
No. 

—Pues tendrías que hacerlo. 
[Se ríe]. ¿Por qué?

—¿Ante qué equipo debutaste en Liga Femenina? Contra el CB Bembibre. ¿Ante qué equipo has jugado tu único partido este año en el torneo? 
¡Igual! Contra el CB Bembibre en el Open Day de Zaragoza. ¡Tendré que visitar Bembibre! [Risas]. Sí, sí. Tienes toda la razón. 

—"No se me olvidará nunca. Me pudieron los nervios ante tanto público en Mendizorroza. Me llamó Made y salí a la pista a ayudar", le confesaste a Olga Jiménez en El Correo sobre tu estreno en Liga Femenina.  
Parecía un sueño... ¡Era un manojo de nervios! En el Open Day fue otra historia: sentía que tenía el apoyo del equipo, estaba más preparada y entrenada, y tenía más confianza y tranquilidad. 

—Hace un rato he entrevistado a una aficionada del Araski y al rato me ha comentando: "No sé ni qué te he dicho". [Se ríe]. ¿A ti te pasó eso cuando saliste? ¿Sabías realmente lo que había pasado? 
¡Tal cual! Me pregunté: "¿Qué ha ocurrido? ¿Estoy aquí? ¿Tengo que defender? ¿Atacar?". Las otras veces que he jugado sí que he sido más consciente y lo he disfrutado. 

—¿Saboreaste tu debut en la Liga Femenina sólo horas después?
¡Sí! Las otras veces lo he vivido con más naturalidad y tranquilidad. 

—En el Open Day de Zaragoza os hice una foto a ti y a Izaskun García...
Ah, súper bonita.  

—Muchas gracias. Para mí esa imagen define qué es el Araski. ¿Qué te dijo Izas?
"Venga, tía, ánimo y a por todas". Lo hizo como siempre... ¡Con una sonrisa! Sonríe y anima siempre. Eso también me transmitió mucha confianza... El Araski es una familia, la verdad, e Izas está ahí siempre. 

—Realmente os parecéis todas mucho, ¿no?
[Se ríe]. Bastante. El equipo me arropa, me da tantas cosas a nivel emocional, humano y deportivo... Nunca un equipo me había aportado tanto.  

—¿Habías tenido alguna vez una entrenadora emocional?
¡Jamás! [Se ríe]. ¡La primera es Iciar [García]! Nos lo pasamos muy bien. Nos ayuda bastante. 

—¿Qué os ha comentado para preparar la Copa de la Reina de Salamanca? 
Son mensajes que nos repite mucho: que aparquemos los malos pensamientos; que olvidemos los fallos, pues hay muchos cada partido... Iciar nos ayuda a transformar la negatividad en positividad.  

—Se nota que os llega la energía del público con vuestro peculiar baile compartido. 
¡Eso es! ¡Lololololololo...! ¡Estamos todo el rato así! [Se ríe]. ¡Nos lo pasamos bomba! Muchas veces miramos al público y pensamos que... ¡Todavía se lo está pasando mejor que nosotras!  

—En las previas de la Copa o en los pronósticos de la Cyber Liga Femenina la mayoría de la gente anticipaba que el Gernika os ganaría.
Es cierto. Teníamos claro que íbamos a dar guerra porque habíamos preparado muy bien el partido. El trabajo de Made [Urieta], [Ioseba Redondo] Rosco o Julen [Forniés] ha sido excelente.  

—María Asurmendi y Made Urieta parecen la misma persona. No recuerdo haber visto a una jugadora y a su entrenadora comunicándose de cuclillas. 
¡Congenian muy bien! Tienen una comunicación estupenda, que es súper importante en una base y en una entrenadora. Hablan de tú a tú, sin filtros y con una confianza absoluta. Y eso se nota en el equipo. 

—¿Qué es para ti doblar con el primer equipo por segundo año consecutivo y hacerlo con Irene Murua?
Ay, Irene... ¡La echo mucho de menos, la verdad! Hemos hablado mucho estos días. Irene es una amiga. Nos apoyamos mucho. 

—¿Qué te ha hecho descubrir de ti misma Made? Las personas que dan confianza al resto provocan que repares en cosas que no sabes de ti, como capacidades, miedos... 
A veces tienes miedo y altibajos, y no crees en ti misma. El mínimo mensaje que te dé alguien a quien tengas como referente te impulsa. Made sabe cuándo tirar y aflojar.  

—¿Laupa [Laura Pardo] es de mensajes largos o cortos? 
De mensajes cortos, pero muy buenos. Siempre está ahí para cualquier cosa que necesitemos. Laupa es una capitana de diez que hasta se anticipa a nuestras dudas para resolverlas. 

—El ADN Araski. 
La verdad es que sí. Este año se nota que son una familia, que entre ellas. 

—Que son no, que sois. 
Vale, sí que somos. [Risas]. ¡Esta temporada lo han clavado!  

—¿El equipo es más familia que el año pasado?
Sí, sí. Totalmente. 

—¿Shacobia Barbee es la que va más a su rollo?
Sí. Tiene otra cultura, otros rituales o manías, pero también se une a la familia, eh. 

—Barbee es divertida, aunque parezca más seria.  
Sí, necesita más espacio para ella. Quizás nosotras, por nuestra cultura de baloncesto, somos de hacer más locuras. ¡Estamos como una cabra, la verdad! [Risas].

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