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domingo, 28 de septiembre de 2014

De la imprudencia de Márquez a la inteligencia de Lorenzo

Obcecado por acabar con gomas lisas bajo la lluvia, el líder se cae como Pedrosa y el piloto de Yamaha logra su primer triunfo del curso  en Alcañiz

Jorge Lorenzo festeja su triunfo en el GP de Aragón. 

No entiende de límites Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993), capaz de enganchar a MotoGP a espectadores que nunca había visto una carrera de moto y a los que ha convencido con sus locuras. Con ese espíritu que le hace sonreír ante el esfuerzo y disfrutar en el cuerpo a cuerpo. Para Márquez no hay mejor victoria que cuando se encuentra con al menos un rival con el que tiene un doma y daca generoso: ahora te adelanto, pero esta te la devuelvo. El guión que en Alcañiz escribió con Iannone,

domingo, 14 de julio de 2013

Marc Márquez agita el Mundial

El piloto de Honda es el nuevo líder tras vencer en Sachsenring aprovechándose de las ausencias de Pedrosa y Lorenzo

Rossi y Márquez , en el podio del GP de Alemania- AFP.

No es de los que dejan escapar trenes, sino que más bien tiene espíritu de maquinista. Sabe marcar su recorrido digan lo que digan y hagan lo que hagan los demás. A Marc Márquez (Cervera, Lleida, 1993) le sientan igual de bien los elogios que las críticas y no le preocupan los récords, que no tengan secretos para él. Cuando subió a MotoGP sabía que disponía de once oportunidades para desbancar a Freddie Spencer como piloto más joven en ganar en la categoría reina y Márquez rompió moldes con un tercer puesto en su debut en Catar -superando a su compañero Dani Pedrosa–. En su segunda aparición, en el Circuito de las Américas (Austin), se subió a lo más alto del podio para ser también el líder más precoz. Y en la tercera, provocó que el actual campeón, Jorge Lorenzo, le soltase una reprimenda por un apurado adelantamiento en la última curva de Jerez. Tampoco se amilanó Márquez tras sus cuatro trompazos en Mugello –entre ellos, uno a casi 340 km/h y otro en carrera, que le hizo abandonar cuando rodaba segundo– y en Montmeló y en Assen fue tercero. Como en Holanda, Valentino Rossi volvió a hacerle una reverencia tras su papelón en el circuito Sachsenring, donde el piloto de Honda derrochó chispa, inteligencia y paciencia: no se inquietó por pasar de la primera a la cuarta plaza en la salida y en solo cinco vueltas recuperó el liderato de la prueba, que no cedería pese a la insistencia de Cal Crutchlow, que se había despegado de Rossi, tercero. “Es la segunda victoria, pero no tiene nada que ver con Austin, sin ellos no es lo mismo”, recalcó Márquez, refiriéndose a la ausencia de Pedrosa, a quien los médicos no permitieron correr después de su accidente en la prueba de clasificación –pequeña fractura en la clavícula, shock traumático y ligera conmoción cerebral– y de que se tuviese mareos y le bajase mucho la presión cuando tenía que subirse a la moto; y la de Jorge Lorenzo, que vio la carrera desde su casa después de que le diesen el alta a mediodía tras su nueva operación en la clavícula dañada –se cayó en los segundos libres y el sábado por la noche aseguró que tampoco correrá en Laguna Seca–. Márquez es otra vez líder del Mundial con dos puntos más que Pedrosa y once que Lorenzo.

“Dadas las circunstancias, era importante coger puntos y si eran 25, mejor que mejor. Somos líderes y después de ocho carreras eso no es casualidad”, dijo Márquez, descarado en la pista y divertido y cómplice fuera, como cuando le soltó una bofetada cariñosa a Cal Crutchlow ante los periodistas en Alemania. Ambos se rieron de la ocurrencia. El británico estaba eufórico, aunque no hubiese podido ayudar a Lorenzo, su compañero de marca –Crutchlow conduce una Yamaha satélite–: “Jorge me dijo que tenía que ganar y he sido segundo. Le mando un abrazo a él y a Dani”. Como Márquez, no salió nada bien y perdió tres puestos, cayendo a la quinta posición, en unos primeros giros dominados por un Rossi que se sentía capaz de todo –aunque Bradl no tardó en superarle– y con Aleix Espargaró rodando tercero –acabó octavo; quinto fue Bautista y 11º Barberá– con una CRT Aprilia –“al principio iba al 1.000 para estar con ellos. Sabía que era mi momento, pero luego he ido perdiendo terreno”–. Su hermano Pol se lo estaba pasando pipa: “¡Vamos! Es increíble”.


Aleix contuvo cuanto pudo a Márquez, que le hizo un interior a su ídolo, Rossi, y superó a Bradl para ponerse primero y sacarle al alemán casi cuatro décimas en un giro. Il Dottore pudo deshacerse de Bradl, pero no aguantar el ataque definitivo a Crutchlow en el ecuador de la carrera: “Me esperaba ser más rápido con el neumático gastado a partir de la mitad de la carrera y lograr un mejor resultado. Aunque el podio es bueno y espero volver a hacer buenas carreras”.
 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Pedrosa se deja lleva por la intuición


El piloto de Honda decide cambiar la moto con neumáticos en seco y sale desde el pit lane hasta lograr su séptima victoria del curso en Cheste tras la caída del campeón, Lorenzo

Pedrosa, en el podio del circuito de Ricardo Tormo - AFP. 

Horas después de aprobarse una serie de medidas que tendrán validez en 2014 y servirán, en teoría, para equilibrar las carreras –se limitará el depósito de las motos oficiales a 20 litros por los 24 del resto– Aleix Espargaró, campeón del mundial de MotoGP de las CRT, cruzó primero la vuelta inicial. Fue un hecho puntual en una nueva victoria en Cheste, la séptima del curso –una más que Jorge Lorenzo– y sexta en las últimas ocho carreras de Dani Pedrosa. Nada le detuvo pese a partir desde el pit lane. Lo hizo porque se dejó llevar por la intuición y cambió la moto –optó por la de gomas de seco– tras la vuelta de formación en un trazado mojado. “Tuve muy malas sensaciones durante la espera”, confesó Pedrosa, más tranquilo viendo su habilidad para sortear rivales: era 12º en el segundo giro y en el cuarto, tras el baile de visitas a boxes de algunos de los rivales que le precedían –entre ellos Valentino Rossi y Casey Stoner–, Pedrosa se quedó como única amenaza del campeón del curso, Jorge Lorenzo. El mallorquín era uno de los pocos que había salido en la parrilla  con los neumáticos adecuados. Lo que prometía ser un duelo delicioso como el de Brno se quedó en una batalla efímera, pues Pedrosa se fue largo tras acercarse a cinco décimas y Lorenzo se cayó tras coger una renta de cuatro segundos. Un secundario como Allison, al que se disponía a doblar, no le facilitó las cosas al mallorquín, picado por no poder festejar con mejor sabor un título tan luchado. Tampoco estaba satisfecho Stoner, que pretendía despedirse del Mundial para siempre con un triunfo en Valencia y tuvo que conformarse con un tercer puesto. Más emocionado, con los ojos brillantes, estaba Nakasuga, sustituto de Spies en la carrera, que fue segundo a más de medio minuto de Pedrosa.

El circuito de Ricardo Tormo no tiene secretos para el piloto de Honda, el único que ha ganado en todas las categorías. Seis veces lo ha logrado Pedrosa, el mejor subcampeón de Moto GP de la historia con 332 puntos, a 18 de Lorenzo, que cometió en Cheste su único error en toda la temporada. Le dolió en el alma, aunque no se hizo daño y pudo posar sin problemas en la foto con los otros dos campeones, Sandro Cortese (Moto3) y Marc Márquez (Moto2), que será el próximo compañero de Pedrosa el curso que viene y se despidió de la categoría intermedia con la mejor remontada de la historia, tras un triunfo tras partir ¡33º!

“Después del espectáculo que ha dado Márquez he pensado que tenía que hacer algo parecido”, bromeó Pedrosa, más piloto y más entero en el cuerpo a cuerpo este curso, y vencedor por primera vez en agua en Malasia. Le han acabado penalizando sus dos ceros, la regularidad de Lorenzo y la tenacidad de Stoner, un incordio constante antes de operarse: “Estaba muy nervioso. Tenía miedo de dañarme el pie [operado]. He entrado tarde a cambiar la moto”. Ésta es una de las declaraciones como piloto de Stoner, que en su última carrera en el Mundial luchó por dar lo máximo de sí y a dos giros para el final le arrebató el tercer puesto a Bautista.