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martes, 25 de octubre de 2011

Lucas Mondelo: "En los tiempos muertos hay que recolocar el ánimo de la jugadora"

Lucas Mondelo y Joan Carles Diez comparten simbólicamente un trofeo en Hospitalet - Toni Delgado.

Interviene lo justo porque no quiere interrumpir ni al entrevistado (y amigo) ni al periodista. A Joan Carles Diez, ex técnico, entre otros equipos, del Girona FC le brillan los ojos cuando habla de Lucas Mondelo (l'Hospitalet de Llobregat, 1967), a quien considera de la familia y al que ayudó en sus inicios recomendando a la directiva del Olesa que lo fichara. Un consejo fabuloso, pues el club ascendió a Liga Femenina y jugó en Europa. "El favor está más que devuelto por él. Hay una amistad personal y así todo es más fácil", dice Diez. "Calla, que me voy a poner a llorar", responde Mondelo, que sólo exige una cosa en las fotos: "De perfil, no". Ésta es la segunda y última parte que el técnico del Perfumerías Avenida, el equipo de moda del baloncesto femenino europeo, concedió al responsable de Cronómetro de Récords el pasado 24 de septiembre.    

– ¿Lucas, en qué te ha sorprendido Alba Torrens?
Es una jugadora de dibujos animados, capaz de lo mejor y de lo peor precisamente por su genialidad. Es muy intuitiva, un caballo desbocado. Tienes que dejarla que cabalgue y si se va a salir del sendero, no dejarla.

– Una lástima lo que le pasó en el Eurobásket.
Sí, bueno, empezó muy bien.

– No tuvo suerte en el último partido contra Croacia.
Sí, pero yo creo que ahí hubo más cosas, no sé qué. Ella es muy joven, a lo mejor esa presión de llevar el tema hasta el final le pudo un poquito... Hay que dejarla inventar y simplemente ir dando pequeños toques para redigirla. Es creativa.

[Interviene Joan Carles Diez] Debió ser un palo el partido.

– No metió ninguna canasta en juego.
[Continúa Joan Carles] Sí. Tres días después de aquello coincidí en un campus en Bunyola y estaba tocada. Le vino de perlas estar con 60 niños detrás suyo. Es lo que le dije: ‘Alba, vas a aprender más de esta situación que de todos los títulos’. Es exactamente lo mismo que Ricky. ¡Qué menos que Ricky se pueda permitir un año malo! Luego ya veremos si realmente su carrera ha dado un retroceso. Un año malo de un tío que lleva desde los 14 años a un nivel increíble...

[Interviene Lucas Mondelo]. Era la MVP de la Euroliga y se había jugado situaciones difíciles.
[Sigue Joan Carles]. Alba no había tenido ningún tropiezo en su vida.

– ¿Cuál es el secreto de las nueve medallas de España este verano?
El método FEB es un estado mental y una organización. Se basa en que nosotros competimos mejor que los rivales. ¿Por qué? Porque las entidades autonómicas y detrás está la FEB montan los campeonatos de España mini e infantiles, que no existen en ningún lugar de Europa. Obligan a cada autonomía a buscar a sus mejores jugadores y competir. Hay una detección de talentos muy precoz. La federación escoge a los mejores y les hace un seguimiento desde los 12 años, un trabajo que se complementa con el de sus clubes.

– ¿Ser seleccionador es ser un entrenador de club acelerado?
De hecho, la Federación nos facilita mucho la labor. Como hay un seguimiento desde pequeños de jugadores y jugadoras lo que ocurre es que tú tienes muchos datos  antropométricos, médicos, evolución personal, evolución técnica, táctica... Tienes tanta información que todo es muy fácil. Hay un equipo que se llama FEB y luego todas las selecciones nacionales son brazos. Todas las jugadoras de la sub 18 están disponibles de las 20. Se cambian cromos.
 
La celebración del oro de la selección sub 20, entrenada por Mondelo, en el Europeo de Serbia - FIBA Europe.

– Ganasteis fácil el oro en el Europeo de Serbia con la sub 20 [con Lucas Mondelo de seleccionador].
Eso fue sorprendente. Sabíamos que teníamos para estar entre los cuatro primeros, sufriendo, porque nuestro equipo era limitado en ataque y trabajamos mucho la defensa. Eso nos hizo poder jugar en transición, correr. Porque, fíjate, hubo dos partidos, el de Ucrania y el de Serbia, en que creo recordar que tuvimos 90 y pico posesiones. No lo había visto nunca. Con eso tendrías que haber metido 150 puntos o 140 mínimo. Al ritmo que competíamos los equipos se venían para abajo sobre todo en el tercer cuarto.

– La fortaleza mental.
Sí, y que las tías eran muy competitivas. El peor partido fue el de cuartos de final, el partido anímicamente el peor.

– Es la frontera hacia el algo.
En el partido de cuartos el componente emotivo y mental está al mismo nivel que tu capacidad baloncestística. Por eso es tan importante ese partido y hay sorpresas. En todos los campeonatos tienes un partido malo y yo antes de jugar los cuartos lo dije "no hemos tenido ningún partido malo todavía y lo vamos a tener hoy". Y lo tuvimos. Estamos jugando con personas y no máquinas. La capacidad de empatizar, de ponerte en la piel del otro. En el baloncesto hay dos cosas básicas, tanto en defensa como en ataque: el espacio y el tiempo de pase, el timing. El cuándo, el dónde y el cómo. Si las normas no se tocan el bloqueo directo, es el arma de destrucción masiva, pero hay una cosa que no cambia en baloncesto: un equipo que quiera ser campeón tiene que tener un gran base y un pívot dominador. Eso no se ha tocado.

– ¿Cómo es Erika De Souza?
Es una jugadora a la que le cuesta mucho jugar con los sistemas.



– Es muy pasional.
Sí, lo que pasa que lo que hacemos es engañarla. Optamos por un sistema de manera que a partir de los movimientos que se le dan bien, ganar la posición. Ya ha creado una ventaja. Buscamos que si rompe el sistema cree una situación de juego para atrás. Es una cosa que el público no ve.

– Dijo que no le daba la gana de hacer mates.
Pero en la rueda de la final de Liga hizo un mate. Supongo que se animó viendo a Sancho Lyttle y Alba Torrens. A una jugadora, que van justitas a hacer el mate, les supone un gran desgaste físico y también se pueden lesionar. Tienen miedo a la caída.

– ¿Cómo ha cambiado la realidad del equipo? Has fichado a DeWanna Bonner, que os hizo mucho daño el año pasado.
Puedo asesorar, pero quien ficha es el director técnico. Suya es la responsabilidad máxima. Luego ya sabes lo que pasa... Si las jugadoras funcionan es que hemos fichado bien, si no funcionan, el entrenador no las entiende. Pero bueno esto va en el sueldo. Bonner es una americana [ideal] para rendir mucho en los partidos importantes.

– ¿Se mantiene el presupuesto del equipo?
[Jorge] Recio [el presidente] es el que mueve la pasta. Creo que más o menos se ha mantenido. El año pasado se fichó a  un buen precio a jugadoras de mucha calidad, pero para mantener el equipo del año pasado tendríamos que haber triplicado el presupuesto. El valor real era mayor que el que nos costaba. Por eso hemos perdido a 8 jugadoras.

– ¿Cuál es el valor de la afición de Avenida?
Incalculable. Los partidos de casa contra Rivas los ganó la afición. Hicimos un tiempo muerto 12 abajo y ganamos de 10. Imagínate.

– En los tiempos muertos es mejor dar mensajes directos que irse por las ramas, ¿no?
Decir dos cosas y muy sencillas. La jugadora está pensando qué ha pasado, que tiene que volver a la pista. Mensaje no verbal: las miras a los ojos, las tocas a una. Lo principal es recolocar el estado de ánimo.

– A veces les pones vídeos para motivarlas antes de un partido, películas como El guerrero pacífico.
Si la ves, lo entenderás, son dos horas y pico de una película que para la jugadora supone un antes y un después. La pregunta que haces al final es ¿dónde estás? Aquí. ¿Qué hora es? Ahora. Estás aquí y ahora. Es el disfrutar del camino. [Explica el argumento y Joan Carles le reprende]. Por lo que me transmites creo que te gustará. 

martes, 18 de octubre de 2011

Lucas Mondelo: "El camino es convertir a las jugadoras en socias de la empresa"

Lucas Mondelo posa con el premio de la Nit de l'Esport de Hospitalet, su ciudad - Toni Delgado.

Aterrizó en Salamanca y uno de sus espejos fue José Ignacio Hernández, un icono para el club, “un entrenador que lo ha ganado casi todo”. Lucas Mondelo (l’Hospitalet de Llobregat, 1967) se adaptó a la realidad del Perfumerías Avenida, bastante diferente a  la de otros equipos: “Aquí hay varios medios de comunicación y te llaman cada día”. La gente es muy cercana y al técnico hospitalense no le faltan anécdotas. Una de las mejores le pasó comprando en el supermercado. Se le acercó una señora de unos 80 años abonada del Avenida “y me dice: ¿por qué tardaste tanto en pedir tiempo muerto?’ Y le digo ‘¡señora!’ Y me eché a reír. Fue muy simpático”. Mondelo concedió esta entrevista  -dividida en dos partes, ésta es la primera- al autor de Cronómetro de Récords en Hospitalet, su ciudad, a finales de septiembre, horas después de recibir allí un premio por su trayectoria en la Nit de l'Esport y días antes de ganar otros  las Supercopas de Europa y de España, a sumar a una Euroliga, una Liga, otra Supercopa doméstica y el oro con la selección femenina sub 20 en el Europeo de Serbia. Su balance es casi insuperable: seis títulos de los últimos siete disputados. 


– Se habla mucho del método.
¿Y qué es? La gente cuando oye esa palabra [piensa] que parece que sea todo muy académico: así, así o así. Y no, no. El método es un proceso que te sirve para llegar a un sitio. Y hay los que quieras. La lotería te puede tocar una vez, pero generalmente no te tocará nunca. Un día sin trabajar bien puede que suene la flauta, pero una vez. Tiene que haber un método. El método es algo que te ayuda a llegar un sitio, unas herramientas, una forma de hacer, unas rutinas...


– Ayer decías por teléfono que una de tus virtudes es saber escuchar. ¿Escuchas a las jugadoras una por una? ¿Les haces tutorías?
A principio de temporada me siento con ellas y hablo individualmente con cada una, sobre qué quiero y espero de ellas, y quiero que me digan sus expectativas. No sólo les hablas, las escuchas. Me cuesta un esfuerzo enorme, porque hablo mucho. Una vez acabada la ronda, a dos [jugadoras] por día durante cuatro o cinco, haces una charla de grupo. Cuando acaba la pretemporada vuelves a hacer lo mismo para ver si se han cumplido las expectativas. La jugadora puede ser muy buena y ganar mucha pasta, pero si emocionalmente no está bien o tiene un problema personal no va a rendir. No va a rendir más porque cobre más. No es una máquina. En la pista las jugadoras te transmiten mucho con el lenguaje corporal, los gestos, la ocupación de espacios... Ves si creen en eso que teóricamente tenía que ser bueno [lo que propone el entrenador] y lo aceptan. Si es que no, hay que quitarlo. Los bloqueos los colocas aquí, quizás a ellas les gustan un poco más abajo. El clima y el ambiente [positivos] son ladrillos que van construyendo una unión muy fuerte y una confianza. Ésa es la palabra clave.

– ¿La confianza se facilita dando cierta libertad a las jugadoras?
Se trata de una libertad dirigida. La confianza se gana a partir del primer día: hablando, tomando decisiones, haciéndolas partícipes... Ellas van entrando en una dinámica en la que son socias de la empresa. Si la empresa va mal ellas no reciben beneficios. Ése es el camino convertirlas de trabajadoras privilegiadas a socias de la empresa. Pero no existe una fórmula mágica, sino escribiría un libro, la explicaría y… ¡A vivir del cuento!

– Isa Sánchez el año pasado seguramente esperaba jugar más. Lo hablaste con ella y le dijiste que iba a participar menos.
Y se lo demostré en la pista, en situaciones en las que ella veían que no llegaba. Isa Sánchez, ya lo dije y lo vuelvo a repetir, ya tenía mi respeto, pero el año pasado se ganó el cielo. Lo que hizo una jugadora que lo ha ganado todo y ha siempre ha tenido un papel importantísimo en sus clubs, el aceptar ese rol y ayudarte en los entrenos, es admirable. Al final de temporada jugaba poco, pero minutos importantes. Porque la tía estuvo ahí, estuvo ahí. Eso es tal vez lo que le faltaba para culminar su carrera.

– Muy pocas lo hubieran aguantado.
En toda la Liga se podrían contar con los dedos de la mano.

– ¿Quiénes por ejemplo?
Eso sería aventurarse demasiado. Tendría que estar en contacto con ellas, verlas, interactuar con ellas, sino no puedo opinar.

– ¿Qué oficios hay dentro del de entrenador?
Tocas muchas parcelas: la de gestión humana, de director ejecutivo, haces de gerente, de director de recursos humanos, haces de padre, de psicólogo...

– Y eres un profesor simbólico. 

Sí. Alguien se inventó el coaching para hacer algo que ya estaba inventado, el entrenador. De hecho, el coaching extrae mucho del baloncesto, mucha carga táctica, de psicólogo.

– ¿La figura del entrenador se está tomando más en serio?
En España va a mejor. En Estados Unidos y en los países anglosajones el entrenador es crucial, vital y respetadísimo, no tan sólo económicamente sino también a nivel de estatus. Es aquí en España, en los países latinos, donde no tiene ese estatus. 


Una imagen imborrable, la Euroliga en Ekaterinburg - Alex G. Santana / La Gaceta de Salamanca.

– Se supone que este año el favorito es Ros porque se ha gastado...
¿En Liga o en Europa?

– Al menos en Liga.

En Liga es el súper favorito, que ya no lo ganará todo porque la Supercopa de España no la puede ganar porque no la juega. Pero sí es cierto que lo puede ganar todo, pero fácil. Que nosotros, Rivas... vamos a intentar que no sea así, evidentemente. Esto es deporte y hay equipos muy buenos en Europa, como Galatasaray, Spartak, Ekaterinburg... Pero sí que creo que Ros debería estar en la final. No digo que tenga la obligación de ganarla, nadie tiene esa obligación. Con la plantilla que tiene... Es una selección mundial. Tiene las mejores 4 del mundo, sin ninguna duda, Wauters y Lauren Jackson. Ha fichado a la mejor 3 o la que va a ser la mejor 3 del mundo, Maya Moore, me ha quitado... Tú sabes que la clave en baloncesto es el base y el pívot. Me ha quitado a la base [Silvia Domínguez] y me ha quitado a la pívot [Sancho Lyttle]. Lo que restamos lo suman ellas. Más que le queda Laia Palau y Vesela y luego ha fichado a la MVP de la Liga [Murphy] y ha fichado a una pívot titular en cualquier equipo de Europa como última rotación, Yacobou. 

– ¿Cómo crees que puede encajar Murphy, MVP de la Liga la temporada pasada, en un conjunto con tantas estrellas?
Yo creo que Murphy debe saber a dónde va. La gente que va allí, a parte del impulso económico, porque Ros paga mucho, lo hace por la motivación, la ambición de ganar títulos. Eras la estrella y jugabas 30 y vas a un sitio donde hay dos estrellas más en tu puesto. Jugarás 12, 11 o 10, pero a lo mejor acabas siendo campeona, cosa que en otro sitio no serías. Creo que van a ganar tantos partidos fáciles que van a tener sitio casi todas.

– Marta Fernández tuvo un año muy difícil en Valencia. ¿Cómo la estás viendo? ¿Cómo la recuperas anímicamente para que vuelva a ser una jugadora importante?
Primero, [hay que] hablar con ella y quitarle ansiedad. La jugadora que viene de una situación así viene con ansiedad, con ganas de demostrar a los demás y con dudas. Se las vas quitando en los entrenos con refuerzos positivos, situaciones que ella haga bien aunque no acabe anotando. Porque al final la jugadora mira mucho si le entra o no, por mucho que lleve jugando a baloncesto. Si Marta es un peón importante en el sistema ya montas situaciones para ventaja para ella. La jugadora tiene que poner de su parte. Si está con confianza y dudas esta temporada puede venirse abajo y pasar a la fase del principio. Y Marta cada día está mejor y tiene más confianza. Ayer [por un amistoso, la entrevista fue en pretemporada] metió muchos puntos de su estilo, de división y contraataque. Ahora falta que se suelte el pelo con los tiros.

– Debes intuir la evolución de la jugadora.
E insistir en cosas, en picarlas a veces: ‘¿tú no eres capaz de hacer esto?’ Es el tono, el mensaje. ¿Cómo que no soy capaz? Es a partir del clima de confianza que has generado.

– ¿Qué le dijiste al equipo después de la eliminación de la Copa de la Reina de Valencia? 
Salimos de allí y nos fuimos a Estambul a jugar contra el Galatasaray. Si perdíamos podíamos quedar segundos de la liguilla, ser cabeza de serie en octavos, pero en cuartos no tener ventaja de campo. En Euroliga tener ventaja de campo es la Biblia. Se hace por ránking de partidos ganados y perdidos, da igual el grupo que estés. Las derrotas cuentan mucho.

– ¿Cómo ves el grupo que os ha tocado?
Es un grupo trampa, asequible con equipos de nivel parecido. Es un yo te puedo ganar, pero tú también. Tienes que intentar todos los de casa y [poder permitirte] dos derrotas fuera, en Turquía y Rusia, o en Rusia y Schio. Los arbitrajes de Europa son muy permisivos con los locales. Cuando quedan cinco o seis minutos y el de casa no ha ganado te pitan lo que hay. Y si te tienen que pitar cinco cosas a favor, te las pitan. Si no llegas vivo, se fastidió el invento.

– ¿Los rivales os subestimaron?
Sí, pero a mitad de temporada nos habíamos ganado su respeto. La primera vuelta de la liguilla fue bestial (5-0).  Los rivales dudaban sobre cómo  responderíamos a una situación de finalista, de Final Four. Porque habíamos ido a la Copa y la habíamos perdido pese a dominar en Liga... Creo que les quitamos las dudas cuando íbamos 20 arriba al Spartak de Moscú en la final. Luego hubo un poco de vértigo por parte nuestra. No puedes nunca despreciar el espíritu del campeón y más de uno [el Spartak de Moscú] que llevaba siéndolo cuatro años consecutivos. Y Sue Bird se dijo: “soy la mejor base del mundo. Perderé la final, pero no de 20”. Y se nos pusieron a 8 con posesión. Bird hizo un clínic de cómo atacar los bloqueos directos. Cada vez que le cambiábamos la defensa buscaba una solución diferente.