Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de diciembre de 2019

Tadea Lizarbe: "¿Por qué el amor no puede ser el factor más importante en una novela negra?"

En 'Marionetas sin hilos' (Harper Collins) la exjugadora del Basket Zaragoza, del Unión Navarra Basket o del Fundación Navarra Baloncesto Ardoi sobre manipulación y autenticidad 

Tadea Lizarbe con su tercera novela, 'Marionetas sin hilos'. Foto: Carlos Bassas. 

Toni Delgado (ToniDelgadoG) / L'Hospitalet de Llobregat  

—Aunque la escribo con mucho cariño, me sorprende que alguien me pida una dedicatoria –confiesa Tadea Lizarbe (Pamplona, 1988).

La teoría de la exjugadora del Basket Zaragoza, del Unión Navarra Basket o del Fundación Navarra Baloncesto Ardoi tiene lógica: "El libro está hecho con un mimo infinito para que quien lo lea me devuelva lo que ha sentido. ¡Soy soy quien quiere su dedicatoria!".

martes, 3 de septiembre de 2019

"Gracias por no darme por perdida del todo"

En 'Els vells amics', de Sílvia Soler, nos invita a reinterpretar nuestras amistades a través de cinco estudiantes de Bellas Artes unidos por una exposición de Paul Gauguin en París  

Toni Delgado (@ToniDelgadoG)

Viejos amigos jugando a baloncesto. Foto: spanish.fansshare.com.

La cosa se puso fea, muy fea, en el cumpleaños de Marcos. 

La noche había empezado en una sala de escape room ambientada en un restaurante italiano en el que había muerto un empresario. ¿Lo había asesinado la amante, la exmujer, el camarero o el cocinero? Después de resolver el caso con unos minutos extra, nos fuimos a cenar a un local real. Entre los platos se acumularon cinco conversaciones paralelas, aunque una acabó acaparando toda la atención.

miércoles, 11 de julio de 2018

Tadea Lizarbe: “Para un o una deportista es más fácil escribir un libro que para el resto”

La exjugadora, entre otros, del Basket Zaragoza o del Unión Navarra Basket, ha publicado su segunda novela, ‘La ordenada vida del doctor Alarcón’ (Harper Collins)

Tadea Lizarde con su libro 'La ordenada vida del doctor Alarcón'. Foto: Calleja / Diario de Navarra. 

—¿Acaba de pasar un tren?
—No. ¡Es el viento de Pamplona! -responde la entrevistada al otro lado del teléfono.

Es una buena metáfora para describir la fuerza con la que Tadea Lizarbe (1988) defiende sus historias. Con la primera, Comiendo sonrisas a solas (Ediciones B), se coló entre las diez finalistas del Premio Planeta 2014. Con la segunda, La ordenada vida del doctor

miércoles, 21 de octubre de 2015

Tadea Lizarbe sabe navegar entre géneros

‘Comiendo sonrisas a solas’, finalista del Premio Planeta 2014, supone el atrevido debut literario de la ex jugadora de baloncesto

Tadea Lizarbe con su primera novela. Foto: Oskar Montero / Diario de Navarra.  

Tiene guasa que un libro sobre un escritor frustrado me animase a empezar mi primera novela, compuesta por un título kilométrico (No todos los caminos son de rosas) y capítulos inacabados y salpicados por experiencias vividas y fantasías leídas. El veredicto de los compañeros de clase y los intentos posteriores de rehacerla me hicieron abrir los ojos: no podía defender una historia sin sentido ni afrontar un reto así con un nido de pájaros en la cabeza y tan pocos recursos.

viernes, 29 de agosto de 2014

Leer (también) a la Inspectora Lebrel

Javier Holgado y Carlos Vila perpretan 'Laura y el misterio de la Isla de las Gaviotas', la precuela en formato novela de la serie de TVE 'Los misterios de Laura'

Portada del libro - Foto: Toni Delgado. 

Un par de bolígrafos, ya que siempre falla uno en el momento más inoportuno; un bloc de notas, con un generoso número de páginas en blanco; y la iluminación justa, basta con una lámpara de sofá, son el material perfecto para que no se nos olvide de escribir ni un detalle que nos llame la atención mientras degustamos Laura y el misterio de la Isla de las Gaviotas, la precuela en formato novela de la serie de TVE Los misterios de Laura. Eso sí,

lunes, 26 de mayo de 2014

El perfil más oscuro de José Mourinho

En 'Prepárense para perder' Diego Torres recrea las estrategias, manías y comportamientos del técnico portugués durante su periplo en el Madrid 

Mourinho, en el banquillo del Madrid - Foto: AP. 

La primera rueda de prensa de un entrenador es una toma de contacto con los periodistas. El técnico reconoce caras y examina con curiosidad las que no le suenan. ¿Y ésa de allí de qué medio será? ¿Y el de gafas que parece recién graduado? Alguien levantó la mano para preguntarle qué podía esperarse de su paso por el Real Madrid y José Mourinho (Setúbal, Portugal, 1963) fue directo: “No puedo hacer promesas. Solo prometo que no cambio. Yo soy José Mourinho, uno que ha venido aquí con todas sus cualidades y todos sus

sábado, 13 de abril de 2013

La fibra de Albert Espinosa

En 'Brújulas que buscan sonrisas perdidas' su protagonista remueve su difícil pasado y se busca en el presente



“Cuidaré de él... Te lo prometo... Cuidaré de él...”. Ésa es la promesa que una madre al borde de la muerte le arranca a su hijo. Ésa es la promesa sobre la que gira Brújulas que buscan sonrisas perdidas y que años después de hacerla condiciona al protagonista del relato, que se debate entre cumplirla o no. Duda si debe o no ocuparse de su padre, consumido por el cáncer y el Alzheimer, y al que no ve desde hace muchos años. El protagonista de la cuarta novela de Albert Espinosa remueve su pasado y se busca en el presente como suelen hacer las criaturas de Espinosa.

Criaturas a las que el creador de la serie Polseres vermelles (Pulseras rojas) da vida poco a poco, sin prisas y dosificando sus perfiles. A Espinosa le encanta dejar al lector con la pregunta en la boca y plantearle más incógnitas que irá resolviendo sobre la marcha. Un recurso que le funciona, por más que lo repita. Menos común es que hasta pasado el ecuador del libro no sepamos cómo se llama el protagonista y narrador del relato y que al resto de los personajes se les nombre en función de su relación con el principal: madre, padre, la mujer de mi hermano –un personaje encantador, de aquellos que te alegran el día con media mirada–. Aunque hay otro personaje de buen corazón al que llama por su apodo y el perro de la mujer de mi hermano tiene nombre –Byron– y es un fox terrier humano y comprensivo que dice mucho sin hablar y que incluso tiene vergüenza.

Espinosa dignifica las pequeñas cosas, esos pequeños gestos vitales como el de madre para sacar sonrisas a sus hijos o la frágil postura del protagonista tras recibir malas noticias. En Brújulas que buscan sonrisas perdidas hay unas cuantas, algunas sin remedio, como la muerte. Un tema que el autor trata con naturalidad y también desde el dolor de quienes recuerdan a los que se fueron. El autor también habla de pasiones y sabe describirlas con acierto, y cuadrarlas en su estilo directo y concreto con el que construye una historia ágil que se degusta rápido, por más que a veces opte por algún giro demasiado exprés con el que parece tener prisa por zanjar el tema o considerar que no son necesarias más explicaciones.

Explicaciones que sí dan los abuelos en los relatos de Espinosa, que suele concederles un papel de guías para el protagonista, al que en este caso las circunstancias invitan a viajar constantemente al pasado y que, dolido por cosas que no entiende ni perdona, ha perdido la fe y quizás la capacidad de sorprenderse y disfrutar. Una visión que no le impide decir grandes verdades: “Tengo la teoría de que la gente no te desea suerte en la vida, ni en el amor, ni el trabajo esperando que esas buenas cosas se apoderen de ti... Todo el mundo va a la suya, excepto una o dos personas en tu vida... El resto habla por hablar, se comunica con frases que ha escuchado en una película o que alguien le ha dicho... Pero no lo sienten”, “todos tienen intereses... Se acercan o se alejan por intereses...” o “amor, sexo, trabajo o respeto... Se alza mucho la voz para conseguir o por haber perdido alguna de estas cuatro cosas”.

Brújulas que buscan sonrisas perdidas es una oda a la valentía y al miedo, a los complejos y a la entereza. Un libro que nos recuerda que la vida es dura, pero que las sorpresas están a la vuelta de la esquina.

Título: Brújulas que buscan sonrisas perdidas. Autor: Albert Espinosa. Editorial: Grijalbo. Páginas: 240. Valoración: 3.5 sobre 5.