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sábado, 27 de septiembre de 2014

Anna Cruz es universal

La escolta del Nadezhda Orenburg cuaja un notable retorno a la selección ante Japón (50-74) 

Anna Cruz, entre Tokashiki y Miyamoto - FIBA.com.
Confiesa que le cuesta expresarse en inglés. Puede que sea porque va traduciendo las frases en la mente, justo lo que siempre se dice que no se tiene que hacer, porque quiere contar más de lo que saber decir... Quién sabe. Seguro que este verano Anna Cruz (Badalona, 1986) ha ganado soltura en la lengua de Shakespeare viajando de ciudad en ciudad tras su inesperado y brillante paso por las New York Liberty de la WNBA. Debutó con 11 puntos 9 rebotes y 4 robos, fuera de casa y Hartford (Connecticut) y no tardó en

domingo, 13 de abril de 2014

Alba Torrens, una MVP de dibujos animados

La alero mallorquina y el mazo de Lyttle guían al Galatasaray hacia su primera Euroliga ante el Fenerbahçe (58-69)  

Alba Torrens, en la Final Eight - FIBA Europe.

"Es una jugadora de dibujos animados, capaz de lo mejor y de lo peor precisamente por su genialidad. Es muy intuitiva, un caballo desbocado. Tienes que dejar que cabalgue y si se va a salir del sendero, reconducirla". Ésta era la radiografía de Lucas Mondelo, seleccionador nacional y técnico del Shanxi Xing Riu Flame, para Cronómetro de Récords sobre Alba Torrens (Binissalem, 1989). El comentario data de su etapa en el Perfumerías Avenida, de cuando ambos coincidieron en Salamanca y levantaron la Euroliga, de la que Alba Torrens fue MVP. El Galatasaray, que anhelaba ese trofeo, apostó muy 

domingo, 30 de junio de 2013

Lyttle y Torrens bañan de oro a España por segunda vez en un Europeo

El grupo de Lucas Mondelo logra el metal más preciado 20 años después, también ante una Francia que cede en casa (70-69) en la despedida de Valdemoro y Aguilar

Valdemoro levanta la copa ante sus compañeras y el cuerpo técnico - EFE.

Nadie consolaba a Alba Torrens (Binissalem, 1989), recogida en el parqué. En parte, se sentía culpable del desengaño de España, entrenada entonces por José Ignacio Hernández, por haber fallado sus 13 tiros de campo ante Croacia. La selección acababa de ser eliminada del Eurobásket de Polonia, de quedarse a las puertas de los cuartos de final y sin billete para los Juegos Olímpicos de Londres. Lucas Mondelo cogió el testigo, clasificó para el siguiente torneo continental vía Preeuropeo y ha moldeado un grupo de veteranas sobre todo de jóvenes con mucho recorrido. Dos años después de las lágrimas de Torrens, la alero de Binissalem (21 puntos, 4/6 en triples) mostraba su mejor sonrisa y se fundía en un abrazo con Sancho Lyttle (20 puntos y 11 rebotes) y MVP para festejar la medalla de oro. Ambas comparten vestuario en el Galatasaray y estuvieron en el quinteto ideal del Eurobásket de Francia junto con Yacoubou, Eldebrink y Dumerc. Hundida y enfadada, la estrella gala se apartó de la foto lo más rápido que pudo. Una de las imágenes del éxito de España, un equipo con corazón, tesón y talento que ha ganado sus nueve encuentros del torneo. En siete, la selección lo hizo con solvencia, mientras que supo ser más lista y tener más oficio que Rusia en el debut y que Francia, impulsada por Gruda y la grada de Orchies, en la final (70-69). En uno y otro partido, y en todo el torneo por extensión, esa pareja, Torrens y Lyttle, resultó fundamental, también la defensa (12 recuperaciones por 11 pérdidas). La pívot nacionalizada anotó la canasta de la victoria tras un servicio de Palau, que de momento no se pone fecha para abandonar la selección. Sí lo han hecho dos compañeras de generación (1976), las eternas Valdemoro y Elisa Aguilar, deshechas en Chieti en 2007 tras perder la final del Europeo ante Rusia y que se despidieron de la mejor manera posible, con la octava medalla de la selección en la historia. La segunda de oro, también en un Europeo, y también ante Francia, repitiendo la gesta de hace 20 años en Perugia (Italia), firmada por Pilar Valero, Betty Cebrián, Blanca Ares o Marina Ferragut.

“Vamos a esperar a ver quién saca”, advirtió Mondelo con 70-67 a 7'5 segundos, después de que Lyttle cometiese una personal inteligente. Sacó Dumerc que se la cedió a Gruda, que se la devolvió. La jugada acabó con Lawson recibiendo el balón y lanzando un triple muy forzado ante una gigante Xargay, como durante todo el Europeo. La tiradora francesa falló, Gruda cogió el rebote y anotó sin tiempo para más. Mondelo lo había vuelto a hacer. Triunfó con las puntales –salvo Isa Sánchez, presente como entrenador ayudante, eso sí– del bloque con el que lo ganó casi todo con el Perfumerías Avenida, incluida la Euroliga, solo se descontó la Copa de la Reina, título que ganaría el curso siguiente a pesar de los numerosos cambios. El técnico de Hospitalet es un motivador nato y un excelente gestor de grupo –fue sincero con Valdemoro y Aguilar dándoles a entender que tendrían menos presencia; el comportamiento de ambas ha sido ejemplar– que hace unos meses logró que un recién ascendido, el Shanxi Rui Flame, ganase la Liga.

Lima, impagable

Había advertido Mondelo que por nombres Francia era superior, pero que por grupo, lo era  España. Y el equipo quiso darle la razón al entrenador desde el primer minuto, empezando por Cindy Lima, que se hizo con dos rebotes ofensivos en un momento -de los seis que cogió, nueve en total- y contribuyó con seis puntos, como Torrens, para que España se escapase 26-14 (a los 11m 24s). También Lyttle y Silvia Domínguez se lo estaban pasando pipa hasta que Dumerc afinó su muñeca. Si en cuartos ante Suecia la base del Bourges anotó tres triples en un suspiro, esta vez encadenó dos, que unidos a los puntos de Gruda, siempre presente, significaron un parcial de 0-13 para que las anfitrionas remontasen (26-27 a 15m 42s). Pero Laia Palau, curtida en tantas situaciones parecidas, supo tranquilizar al grupo y Torrens anotó seis puntos más seguidos (35-29 a los 18m 22s) y al descanso se llegó con 36-35.

La alero de Binissalem había salido en el momento más crítico y continuó sosteniendo a España ante una Francia que lamentaba la temprana tercera personal de Dumerc y mordía con Gruda y Miyem y el criterio de Lawson, que repartió para Ndongue (53-55a los 29m 56s). Ésa sería la última ventaja de la anfitriona, atosigada por Xargay y Silvia Domínguez, por Lyttle y Torrens. Ni Dumerc, que anotó su tercer triple sin fallo, acabó por descentrar a España. Tampoco los dos tiros libres fallados por Nicholls o el error de la propia Torrens en una entrada. También se equivocó Francia y Lyttle, MVP del torneo con 18'4 puntos y 11 rebotes de media, anotó la canasta definitiva, como en la final de la Copa turca, el día del dulce retorno de Torrens tras su lesión. Ahora la alero de Binissalem vuelve a estar es lo más alto y ya ha participado en tres de las ocho medallas internacionales de la selección: dos bronces (Mundial de Turquía de 2010 y Europeo de Letonia de 2009) y este oro en Francia, exacto metal que en Italia 1993. Completan el palmarés tres bronces europeos (Francia 2001, Grecia 2003 y Turquía 2005) y una plata continental (Italia 2007).

ESPAÑA 70 (21+15+17+17): Silvia Domínguez (7), Alba Torrens (21), Marta Xargay (8), Cindy Lima (6) y Sancho Lyttle (20) –quinteto inicial–; Laura Nicholls (2), Cristina Ouviña (0), Laia Palau (5), Laura Gil (1) y Amaya Valdemoro (0). FRANCIA 69 (12+23+20+14): Dumerc (11), Tchatchouang (4), Gomis (9), Gruda (25) y Ndongue (5) –quinteto inicial–; Lawson (5), Ayayi (0), Skrela (0), Miyem (2) y Yacoubou (8). Árbitros: Baumanis (Let.), Juras (Srb) y Martinescu (Rum.). Eliminada Cindy Lima por cinco faltas. Pevele de Orchies (Francia). 5.000 espectadores.  

viernes, 28 de junio de 2013

El sueño en directo de Cristina Ouviña

España aplasta a Serbia (88-69) con 19 puntos de la base zaragozana y se planta en su tercera final en un Eurobásket, donde se citará con la anfitriona Francia

Ouviña bota el balón ante Ajanovic - Foto: FEB.

El valor de un entrenador también es saber transmitir confianza a una jugadora que apenas juega. La entereza de una deportista tiene episodios mágicos como expresa Cristina Ouviña (Zaragoza, 1990), que vive un sueño en directo tras meter su segundo triple consecutivo. Parece que a la base del Wisla Can Park polaco se le vaya a salir la sonrisa, que ésta quiera tener vida propia. Ouviña casi no sabe ni reaccionar ante el momento que está viendo en toda una semifinal de Eurobásket y ante un rival como Serbia. Hasta ese instante solo había jugado 20 minutos, repartidos en tres de los siete partidos precedentes y había lanzado tres veces a canasta, pero en ese momento, anota su 12º punto y acaba el partido con 19 (5/7 en tiros de dos, 3/3 en triples), además de repartir cuatro de las 21 asistencias de una España que aplastó a Serbia (88-69) para alcanzar la tercera final de un Europeo de su historia. La selección tratará de lograr su segundo oro ante el mismo rival contra el que consiguió el único que atesora, Francia, que las pasó canutas ante Turquía (57-49).

Solo la inconmensurable Lyttle, con 22 puntos (y 11 rebotes), superó en anotación a Ouviña, superada por su acierto: “A nivel colectivo estaba muy confiada, sabía que íbamos a ganar. A nivel individual no, pero como todos los partidos tenía que aprovechar la oportunidad. He podido ayudar al equipo, que es lo que quería”. Y tanto que lo hizo: con desparpajo, talento –revisión aparte merece su asistencia sin mirar a Nicholls al final del tercer cuarto– e intensidad, como cuando se lanzó al suelo para robarle la pelota a Butulija. Ouviña emuló a Xargay -cualquier definición que se haga de su importancia en el equipo resulta insuficiente-, a quien había sustituido tras el primer tiempo muerto del partido, solicitado por Marina Maljkovic, que trató de parar sin suerte la sangría (8-0 a los 4m 10s). Por entonces Lyttle ya había repartido dos asistencias y anotado una canasta y Torrens llevaba dos puntos de los nueve con los que acabaría el período.  

Jugadoras que se estorban
Con Xargay de nuevo en la pista, mordió Lyttle para golpear todavía más a una Serbia  desencajada (27-10 a los 12m 13s) que había tardado más de cinco minutos en anotar su primera canasta –obra de Milovanovic– y que estaba tan tensa que sus propias jugadoras se estorbaban, como Dabovic y Vulic, que se ganó dos personales en un suspiro. La tercera personal de Torrens invitó a Mondelo a sacar a Ouviña, que tampoco le defraudó anotando una entrada antes del descanso (48-28).

La diferencia entre ambos equipos era abismal, pues España continuaba dominando el rebote y privando de contraataques a un rival atacado. Esta vez fue Dabovic quien perdió los nervios tras una personal y se ganó una técnica para ser eliminada, mientras Silvia Domínguez llevaba la manija del equipo y Xargay tenía la muñeca fina (54-28 a los 23m 24s). Antes de que acabase el tercer cuarto todavía quedaban los dos triples consecutivos de Ouviña, otra entrada tras una asistencia de Laia Palau y un reparto sin mirar de la base zaragozana (69-42 a los 29m 56s). De nada le sirvió a Serbia ponerse las pilas en el último cuarto anotando seis triples, con Rad como lanza.

Jugadas que no le hicieron ninguna gracia a Mondelo, competitivo hasta el límite: “Si quieren meter triples que lo hagan porque ellas se lo ganen”. Y viendo que sus jugadoras, en el único paréntesis que se permitieron, no le hacían caso fue más directo: “Dejaros de mariconadas”. Hubo tiempo para una canasta de Aguilar y un triple de Valdemoro, un par de amigas que han sabido aceptar su cambio de rol en un equipo que aspira al oro en la tercera cita de su historia en la final de un Eurobásket. “Somos mínimo medalla de plata. La vamos a disfrutar mucho hoy y mañana vamos a preparar la final. Esto no nos lo quita nadie, estas tías son tremendas”, cerró Mondelo.


miércoles, 26 de junio de 2013

Un huracán llamado Alba Torrens

El talento de la 7, la insistencia de Lyttle y la aparición de Valdemoro y Aguilar catapultan a una España que desencaja a la República Checa (75-58) para sellar su billete al Mundial y citarse con Serbia en las semifinales del Eurobásket

Alba Torrens durante el partido - foto: FEB. 

Viendo la sonrisa amplia y limpia de Alba Torrens (Binissalem, Mallorca, 1989) cuesta imaginársela llorando. “No soy de llorar, pero alguna [lágrima] cayó”, le confesaba a Nacho Duque en enero para el diario Marca. Lo hacía días después de volver a las pistas. Detrás dejaba casi un año de tortura tras recuperarse de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha. Y por delante a Torrens le quedaba el alegrón de haber regresado con el Galatasaray en la final de la Copa turca ganada contra el Fenerbahçe –que
se vengó en la final de la final de Liga– gracias a una canasta a última hora de Sancho Lyttle, con quien comparte liderazgo en la selección. Un grupo repleto de futuro y bien aconsejado por tres representantes de los 70 y, en concreto de la generación del 76. Laia Palau conserva su chispa y Elisa Aguilar y Amaya Valdemoro fueron las sabias apuestas de Lucas Mondelo para desatascar a España en el tercer cuarto ante una República Checa que logró empatar a 41 (a los 23m 49s) tras haber llegado a ceder por 17 puntos en el primer cuarto, golpeada una y otra vez por Torrens (29 puntos, cuatro rebotes y tres recuperaciones) y también por Lyttle (23 puntos y 12 rebotes). Ambas grandes protagonistas también del epílogo de una victoria (75-58) que sella el billete para el Mundial de Turquía y el acceso a semifinales del Eurobásket de Francia para la selección. Serbia, vencedora por 85-79 ante Italia, será el rival de España (Teledeporte, viernes 28 a las 17:00 horas). El resto de cuartos, Turquía-Bielorrusia y Francia-Suecia, se jugarán este jueves.

Hubo unos minutos en los que Torrens parecía tocada por una varita mágica. A su velocidad de vértigo sumaba un acierto indescriptible. Hasta fallar su primer triple, a los 12m 10s en un tiro forzado, la alero del Galatasaray había anotado sus ¡cuatro! lanzamientos de tres y sumaba 18 de los 30 puntos de su equipo. 13 los había conseguido en un primer cuarto muy bien jugado por el quinteto titular de Lucas Mondelo: Xargay repartió hasta cuatro asistencias, Lyttle sumaba con facilidad en la pintura y tras recibir un reparto de la propia Torrens distanció a España (25-8 a los 7m 30s).

Aprietan Bartonova y Peckova

Débil y superada, la República Checa se resumía en una jugada, la de Bartonova, a la que se le escapó la pelota y que, en su intento de recuperarla pisó la línea lateral. La propia escolta checa agitó a su equipo junto a Burgrova y Elhotova, antes de que Torrens tuviese más chispazos. Ocho puntos de Peckova, con dos triples sin fallo, acercaron a las checas (36-29 a los 16m 29s). De nuevo, respondieron Torrens y Lyttle, y al descanso se llegó con 41-35 tras un parcial de 1-6 con Bartonova como pieza fundamental. Sería Elhotova quien, desde la línea de personal, empatase a 41.

España acumuló casi seis minutos con un solo tiro libre –no daba con la tecla para superar la defensa rival y Torrens estaba hasta con tres defensoras– hasta que Marta Xargay, sinónimo de coraje y actitud encomiable, rompió la racha y Aguilar -que no había jugado hasta entonces– y Valdemoro, con ocho puntos de carrerilla, resolvieron el entuerto. Resurgieron con fuerza Lyttle y Torrens y la zona 2-3 acabó por desconcertar del todo a una República Checa que no pudo con una España muy grande que se cita en semifinales, tras su traspié en el Europeo de Polonia, donde no pasó a cuartos. Justo dos años después lucha por las medallas.  


ESPAÑA 75 (25+16+13+21): Lima (0), Palau (4), Xargay (7), Torrens (29) y Lyttle (23) –quinteto inicial–; Nicholls (0), Domínguez (0), Ouviña (0), Gil (1), Casas (0), Aguilar (0) y Valdemoro (11). REPÚBLICA CHECA 58 (15+20+11+12): Zrustova (0), Bortelová (4), Hanusová (5), Elhotova (13) y Kulichová (10) –quinteto inicial–; Burgrová (0), Bartonova (0), Hejdova (0), Vyoralová (3), Pecková (10) y Hindrakova (2).

sábado, 22 de junio de 2013

Lyttle homenajea a Valdemoro

Victoria plácida de España ante Montenegro (50-66) el día que su capitana superar el récord de internacionalidades (254 partidos) y antes de jugarse la primera plaza del grupo contra Turquía

Valdemoro, rodeada de sus compañeras, con el pastel que conmemora su récord - Foto: FIBA Europe. 

Quedaban dos minutos y medio del primer cuarto y el cambio, uno de tantos en un partido de baloncesto, era pura historia. Alba Torrens se iba a descansar al banquillo y en su lugar entraba Amaya Valdemoro. De pupila a maestra, de líder del grupo junto a Lyttle a la mejor jugadora española de la historia. Ante Montenegro, Valdemoro superó el récord de internacionalidades de Marina Ferragut: sumó su partido número 254, una cifra que quedó dulcemente señalada en la tarta gigante que le prepararon para homenajearle. Un tributo tan grande como el que le hizo el equipo y sobre todo su compañera Lyttle (21 puntos y 11
rebotes). Nerviosa en una jornada tan especial para ella, Valdemoro falló sus siete lanzamientos, anotó dos tiros libres, cogió un rebote y recuperó y perdió dos balones, además de colocar un tapón en un encuentro plácido ante Montenegro (50-66). España, invicta, se jugará el primer puesto del grupo E -y teóricamente evitar a la organizadora del Eurobásket, Francia, hasta una hipotética final- ante Turquía, actual subcampeona del torneo y que tampoco ha perdido ninguno de sus cinco partidos.

“No hay adjetivos. Una trayectoria de nivel y calidad. No veré a a quien bata su record y estoy orgulloso de haber sido partícipe”, dijo el seleccionador Lucas Mondelo sobre Valdemoro: “Tenemos una capitana que se merece todo y mucho más”. La protagonista, emocionada, confesó: “Es más de una vida con la selección y este es un momento precioso. Además en el público tocaron hasta canciones típicas españolas. Solo ha faltado mi madre que la tengo siempre conmigo…” Valdemoro empezó algo acelerada, con ganas de hacerlo bien muy rápido, y nada más salir tiró un triple forzado que no tocó ni el aro y una canasta de dos. Dos errores en un encuentro repleto de equivocaciones de ambos equipos. Especialmente despistadas estuvieron Skerovic y la estrella rival, Dubljevic, que era la máxima anotadora del campeonato y se quedó en ocho puntos, acumuló seis pérdidas de las 21 de su equipo y acabó llorando en el banquillo. Cinco pérdidas tuvo Skerovic.

Perovanovic, imparable

No necesitó España completar un encuentro brillante para doblegar a una Montenegro que le había ganado en el anterior Eurobásket, en el que no pudo alcanzar los cuartos de final. Esta vez empezó con fuerza gracias a la pericia de Lyttle, que anotó siete de los 13 primeros puntos de un grupo dirigido por la eterna Palau, capaz de hacer seis asistencias y que no tiró ni vez. Torrens era omnipresente, pese a no tener la puntería de otras jornadas, y Lima y Nicholls aportaban en la pintura, aunque nadie dio con la tecla para minimizar a Perovanovic, autora de 19 puntos.

Lyttle anotó sobre la bocina antes del descanso (27-34) y continuó mejorando sus números en la segunda parte, en la que Montenegro no llegó a inquietar al grupo de Lucas Mondelo, que celebró la chispa de Palau y la aparición estelar de Aguilar. Y al margen de la victoria, el récord de Valdemoro, abrazada por todas sus compañeras: “Sé cuál es ahora mi rol. Abrir el campo, ayudar al equipo en lo que pueda y a veces incluso poner tapones como el de hoy…”

MONTENEGRO 50 (10+17+11+12): Skerovic (7), Jovanovic (3), DeForge (3), Dubljevic (8) y Turcinovic (2) -quinteto inicial-, Bajic (-), Baletic (6), Aleksic (-), Bjelica (2) y Perovanovic (19). ESPAÑA 66 (18+16+17+15): Palau (-), Torrens (9), Xargay (9), Lima (9) y Lyttle (21) -quinteto inicial-, Nicholls (5), Domínguez (2), Aguilar (9), Gil (-) y Valdemoro (2). Encuentro correspondiente a la segunda jornada del grupo E de la segunda fase del Campeonato de Europa femenino disputado en el pabellón Saint-Sauveur de Lille ante 1.650 espectadores.


miércoles, 11 de abril de 2012

Wauters gana su duelo con Anna Cruz para clasificar al Ros para la final de Liga (47-57)


Anna Cruz trata de tirar ante Vesela - Marta Sutil / Rivas Ecópolis.

Reconoce que le da demasiadas vueltas a las cosas y que es reservada. Un perfil que no tiene nada que ver con cómo se muestra en una pista de baloncesto, donde se expresa con desparpajo y es una líder nata, independientemente de que le entren o no los tiros ese día. Ante el Ros Casares Anna Cruz (Barcelona, 1986) cuadró una actuación prácticamente perfecta (20 puntos, siete rebotes, cuatro recuperaciones, 29 de valoración) el día que Maya Moore tuvo que quedarse en el banquillo por problemas estomacales. La estadounidense se levantó indispuesta y fue una espectadora de lujo de la exhibición de Cruz, capaz de meter, como quien no quiere la cosa, 12 puntos en el tercer cuarto. Una de esas canastas le dio la primera ventaja (33-32 a los 15m 12s) a Rivas Ecópolis, al que le había costado mucho anotar hasta entonces y que tampoco había encontrado el antídoto para contener a Ann Wauters, estelar en el primer cuarto con once puntos -acabó con 23- y muy cómoda también en el último cuarto, cuando las locales se colapsaron, fueron generosas en defensa y estuvieron casi seis minutos sin anotar. Demasiadas concesiones para un rival como el Ros, que alcanzó la final de la Liga Femenina por la vía rápida, como pretendía, con otro triunfo por 47-57. Mientras que Rivas pierde su plaza de Euroliga –jugará la EuroCup– en beneficio del Uni Girona, aspirante a colarse en la final de Liga –debe ganarle dos partidos seguidos al Perfumerías Avenida–. 

A pesar de las múltiples lesiones y contratiempos, Rivas ha completado una temporada histórica con su subcampeonato en la Euroliga como logro principal y su presencia en semifinales de Liga y Copa, donde sí que se suponía que iba a estar. Tres títulos que no pudo ganar porque en su camino se enfrentó al Ros en los partidos decisivos y en los que, menos en Arganda del Rey, se le atragantó el tramo final. “Quizás se no han hecho largos estos partidos”, reconoció Cruz, triste por el resultado y porque supo incomodar al conjunto valenciano, menos fino y efectivo que de costumbre, nada cómodo en el juego en estático. Triste como el resto de aficionados y club por el fallecimiento el domingo de Susana Bonis, de 16 años y que era la delegada del pre-infantil. Las jugadoras lucieron un crespón negro. 

La espalda de Nicholls

En la temporada más difícil de su carrera, después de romperse las dos muñecas y dos operaciones de por medio, Amaya Valdemoro pudo jugar mermada la Final Eight y también las semifinales. Esta vez la alero internacional -magnífico su ejemplo de entereza- erró sus tres lanzamientos y metió dos tiros libres. Tampoco tuvieron puntería Carson (0/5) ni Elisa Aguilar (0/4, tres tiros libres). Al equipo de Miguel Méndez le faltaron anotadoras y Jones se clavó en ocho puntos al inicio de la segunda parte y no anotaría otra vez hasta el último minuto y medio, ya con el triunfo casi sentenciado para el Ros. Las ripenses también echaron de menos a Nicholls, que se sentó en el banquillo tras un golpe con Lauren Jackson y que no volvió porque se resintió de sus dolores en la espalda. Pirsic se multiplicó para suplirla mientras Cruz sacaba de quicio al campeón de Euroliga, que supo sacar petróleo de la confusión local con una actuación coral: una acción de Murphy, un triple de Jackson, dos canastas tan bien resueltas como pragmáticas de Wauters o una clase magistral de Palau, a quien Cruz siempre ha considerado una de sus referentes.   

RIVAS ECÓPOLIS 47 (11+9+20+7): Aguilar (3), Cruz (20), Carson (0), Jones (10), Nicholls (2) -quinteto inicial-, Bermejo (0), Gimeno (0), Valdemoro (2), García (0), Krivacevic (2) y Pirsic (8). ROS CASARES 57 (21+6+13+17): Domínguez (2), Veselá (0), Jackson (10), Lyttle (10), Wauters (23) -quinteto inicial-, Yacoubou (2), Forasté (0), Palau (4), Honti (0), Murphy (6), Moore (0). Pabellón Cerro del Telégrafo (Rivas Vaciamadrid). Árbitros: J.A. Pagan, J. Aliaga. Segundo partido de las semifinales de la Liga.  

domingo, 1 de abril de 2012

Maya Moore concreta la primera Euroliga del Ros Casares ante un Rivas grandioso (52-65)


Por más que las circunstancias le varíen el carácter, los gustos, los miedos y las fortalezas en su infancia están las claves de una persona. Y tras aquella visita con nueve o diez años a sus primos de Atlanta, Maya Moore quiso tener un equipo de música para emular a sus familiares. Lo importante fue lo que se propuso hacer para conseguirlo. Lo explicaba en el programa Crono Bàsquet de Canal 9 Dos: no dudó en ponerse a limpiar los coches de los vecinos lo mejor que pudo para reunir el dinero necesario. Su madre acabó comprándole una batería, un instrumento que a Moore le sirve para desconectar del baloncesto, de un deporte que se le da de maravilla. Tanto que los expertos auguran que será la mejor jugadora del mundo en breve. Mientras completa ese camino simbólico Moore ya cuenta con un anillo de WNBA en su temporada de rookie como número 1 del draft y ha triunfado en su primera experiencia en Europa después de perder la Copa de la Reina. Con seis puntos consecutivos en dos minutos acabó por desnivelar para el Ros Casares una final muy competida por un gran Rivas Ecópolis, al que le faltó acierto y aliento en la recta final (52-65) tras encajar un parcial de 0-12. La mitad de esos puntos llevaron el sello de Moore, la encargada de poner la guinda al pastel por el que tanto ha invertido la familia Ros: la Euroliga. La irrupción de la jugadora estadounidense resultó el broche final a un partido muy bien jugado por Silvia Domínguez y Sancho Lyttle. Ambas acabaron haciéndose la foto al lado del trofeo y marcando dos con sus dedos, pues ya ganaron la copa el curso pasado con el Perfumerías Avenida. El otro equipo español en conseguirlo había sido el Dorna Godella en 1992 y en 1993, ese año con una jovencísima Amaya Valdemoro, que esta vez consoló a su equipo y le dio un buen achuchón a su compañera Asjha Jones cuando recibió el MVP de la Final Eight de Estambul.

Moore tiene un físico prodigioso, un talento innato, pero también es paciente: “A veces sucede que entran y a veces no”, relató, “cuando esto pasa hay que estar siempre agresiva y positiva para ayudar al equipo en rebote, defensa, intensidad… y lo demás llegará”. En los primeros tres cuartos sólo anotó dos tiros libres y después sumó sus tres canastas en un suspiro, fueron la réplica a la última de Valdemoro y de Rivas (52-53 a 7m 15s). Ahí se empezó a decantar la final por la diferencia de fondos de armario: Vesela anotó en ese tiempo su única canasta y Yacoubou volvió a hacer daño en la pintura como lo había hecho en la primera parte, hasta que se cargó con dos personales, ambas en ataque, en pleno momento de confusión del Ros y de grandeza de Rivas. Las madrileñas, la gran sensación del torneo, se habían repuesto de un inicio a lo Usain Bolt de Silvia Domínguez y de Ann Wauters de la mano de Jones. Y sin Jones, reservada por personales en el banquillo, habían sabido ponerse por delante a base de lucha, defensa -sinónimo directamente de Laura Nicholls-, intensidad y el desparpajo de Elisa Aguilar y Anna Cruz. El conjunto de Miguel Méndez estaba negando al Ros como había conseguido Perfumerías Avenida en la final de la Copa en Arganda del Rey (37-33).

Lyttle, omnipresente

Entonces Roberto Íñiguez no supo dar con la tecla y esta vez sí supo sacar partido de su mayor variedad de piezas, del proyecto más lustroso que se ha hecho nunca en el continente. Así que Lyttle empezó a reconocerse y comenzó a aparecer en los sitios: a anotar con continuidad, a colocarle un tapón a Nicholls, a capturar rebotes. Un triple de Aguilar, el único del partido, y un campo atrás (48-43 a los 24m 55s) supusieron las últimas indecisiones del Ros, que a partir de entonces ni dudó ni se dejó sorprender para concluir con un parcial a su favor de 4-22.

“Se nos acabó la gasolina”, lamentó Miguel Méndez, que recordó un par de fallos bajo el aro en el tercer cuarto que acabaron en dos contraataques –“ahí notamos el cansancio acumulado. Estoy muy orgulloso de mis jugadoras”–. “Viva la madre que la parió. Somos un equipo que hemos tenido muchísimos problemas durante todo el año”, explicó Valdemoro. Historia viva, también, del conjunto valenciano. “Hace mucho que Ros Casares persigue esto y hace mucho que yo juego en Ros y persigo esto... Nos lo merecíamos”, describió la capitana Laia Palau, superviviente nata en los renovados proyectos del equipo en los últimos años y que llevan la firma de la incombustible Carme Lluveras, la general manager del club que preside Germán Ros.   

RIVAS ECÓPOLIS 52 (18+19+11+4): Aguilar (7), Carson (8), Cruz (7) Jones (14) y Nicholls (7) -quinteto inicial-, Valdemoro (6), García (2) y Pirsic (1). ROS CASARES 65 (20+13+18+14): Domínguez (13), Moore (8), Jackson (4), Lyttle (18) y Wauters (12) -quinteto inicial- Vesela (2), Yacoubou (8), Palau (-), Murphy (-) y Honti (-). Árbitros: Papapetrou (GRE), Aunkrogers (LAT) y Nitu (ROM). Sin eliminadas. Incidencias: final de la Euroliga disputado en el pabellón Abdi Ipekçi de Estambul ante 1.000 espectadores.

sábado, 10 de marzo de 2012

Moore y Murphy desconsuelan al anfitrión (61-51)

Murphy, durante el partido - Rocío Benítez / FEB.
TONI DELGADO / Arganda del Rey

Fueron unos minutos, quizás cinco, los que el entrenador utilizó para intentar tranquilizar a su jugadora más resolutiva, desquiciada por la defensa de Moore en la primera parte. Anna Cruz (Barcelona, 1986) estaba sufriendo. "Le he comentado que si había una jugadora de nuestro equipo que no se merecía estar pasándolo mal era ella", relató Miguel Méndez, "nos ha aguantado durante muchos meses de la temporada con su defensa y su ataque y en una fiesta como es la Copa no se merecía estar sufriendo. Quería que disfrutase más". Cruz, "una jugadora fundamental, sino la que más" había fallado sus ocho tiros, inquieta por la defensa rival y sólo pudo desquitarse en el tramo final, cuando metió seis de sus ocho puntos. El último fue un triple, una solución que el anfitrión, Rivas Ecópolis, apenas buscó (2/8). Aguilar y Carson fallaron los que podían haber metido en la pomada a su equipo en los últimos segundos y, al final, el Ros Casares, el gran favorito, cumplió su cometido venciendo por 61-51 y clasificándose para la final de la Copa de la Reina de Arganda del Rey. Un triunfo en el que sacó a relucir su fondo de armario y donde lucieron especialmente la propia Moore y Murphy. 

No debe resultar sencillo encajar en un mismo equipo a un cúmulo de estrellas y que se olviden que lo son. Pero Roberto Íñiguez parece haber dado con la tecla y el primer calificativo que utilizó para definir a su equipo fue que es "humilde". Estaba contento de haber ganado un encuentro cerrado y en el que Rivas consiguió trabarles en la pintura y exigirles jugar en estático. Aunque las valencianas estuvieron finas cuando tocaba y se mantuvieron siempre por delante en el marcador desde su primer golpe sobre la mesa, el parcial de 9-2 justo antes del descanso (32-20) con un par de contraataques seguidos de Murphy. 

La ex jugadora del Sóller continuaría su exhibición en el tercer cuarto en un partido que había comenzado con otra gran irrupción, la de Moore, tan decidida para frenar a Cruz y forzarle a probar tiros muy forzados como para anotar los 12 primeros puntos de su equipo. Exacto balance que el de un Rivas más coral, superior en los rebotes y lanzado por la tenacidad de Nicholls (13 puntos y seis rebotes) y la dirección de Aguilar, bajo la atenta mirada de miembros de su peña en Valencia, donde dejó un recuerdo imborrable, como Valdemoro, que no pudo jugar por lesión. 

Juego de extremos 

Es la Copa una competición que exige tener la cabeza fría en todo momento, desdramatizar los errores y minimizar los aciertos. Demanda regularidad y no concede ninguna tregua. Cualquier detalle es decisivo y un mal parcial puede acabar siendo decisivo e irremediable. La tensión es máxima, como se comprobó en los primeros minutos de esta primera semifinal, con dos equipos que comparecieron con los nervios a flor de piel y la sangre caliente. Por eso se sucedieron tiros mal seleccionados, bien defendidos o, directamente, muy mal tirados. Era un juego de extremos en el que faltaba precisión y concentración. Así, a Aguilar le sobraba medio metro en su triple, a Nicholls le faltaba otro medio para alcanzar la pelota y Moore se equivocaba en una asistencia para Wauters, que a su vez se quejaba de una personal tocándose el brazo, donde decía haber recibido el impacto. 

Para impacto, la irrupción de Moore, una de las defensores -junto a Honti, Murphy y Vesela- de Cruz, que se tranquilizó tras la charla con Méndez, aunque siguió con su mala puntería. Al menos sentó en el banquillo durante un rato a Moore, cargada con tres personales. Y entonces resurgió de nuevo Murphy. Le sobran recursos al Ros, que cerró el tercer cuarto con un margen importante (50-40), pese al martirio de Wauters y Lyttle en la pintura y la tenacidad de Jones, tan acertada en el rebote ofensivo y en los lanzamientos como desacertada en los tiros libres (3/6). 

Carson asumió la responsabilidad en el Rivas y bajó la diferencia a un dígito por primera vez en mucho tiempo, pero en el siguiente ataque falló una entrada y Jackson y Murphy no perdonaron desde más allá de 6'75. La distancia que pudo cambiar las cosas para el conjunto de Miguel Méndez, pero ese par de tiros no entraron y Ros confirmó su cartel de favorito y alcanzó la final de Copa. 

ROS CASARES 61 (12+20+18+11): Palau (4), Moore (16), Vesela (1), Wauters (4) y Lyttle (9) -quinteto titular-, Domínguez (-), Honti (-), Murphy (17) y Jackson (10).RIVAS ECÓPOLIS 51 (12+8+20+11): Aguilar (5), Cruz (8), Carson (12), Jones (11) y Nicholls (13) -quinteto titular- Gimeno (-), Gema García (-), Krivacevic (2) y Pirsic (-). Árbitros: Lucas de Lucas, Ángel de Manuel y Sergio Rodríguez. Incidencias: primera semifinal de la Copa de la Reina de Baloncesto disputado en el Pabellón Príncipe Felipe de Arganda del Rey (Madrid).

sábado, 3 de diciembre de 2011

Yacoubou se merienda al Perfumerías Avenida (55-89)

Yacoubou en la Euroliga - Ros Casares.
Estaba tan contenta de su actuación y la de su Ros Casares que se marcó un par de bailes como su estuviera en el podio de la discoteca. Isabelle Yacoubou (Godomey, Bénin, 1986) fue el centro de centro de atención. Nadie le tosió a la pívot francesa ni tan siquiera Bonner, reducida a seis puntos por un día. Minúsculo fue el Perfumerías Avenida, el mejor equipo de este 2011 y que llegó a alcanzar 38 triunfos consecutivos, pero que acumula tres derrotas en su cancha. La peor, ésta (55-89) ante un Ros Casares al que había vencido en las últimas seis citas y que le arrolló, sobre todo en el epílogo.

En las sonrisas de Yacoubou anduvo el partido, del que Perfumerías Avenida, siempre a remolque, tuvo que despedirse en el inicio del último cuarto, cuando entre la propia pívot francesa y la inconmensurable Laia Palau fueron aumentando la renta. Una distancia que hay de "calidad entre los dos equipos" y que supone "una inyección" de energía para una plantilla construida para ganarlo todo y olvidar el fracaso del curso anterior. Una temporada casi perfecta para el conjunto de Lucas Mondelo, suelto en momentos puntuales, siempre desde la defensa y del coraje de jugadoras como De Souza o Isa Sánchez, las dos mejores con 14 y 12, respectivamente en un partido muy desafortunado para Marta Fernández y Bonner, fuera de foco, pues sólo lograron cinco canastas entre ambas (5/20).

Lyttle como un cohete

Las locales, engrandecidas por una defensa zonal de ajustes, funcionaban por impulsos, mientras que el Ros era más una máquina engrasada que repartía los protagonismos: primero surgió como un cohete Lyttle (11 puntos y otros tantos rebotes), después Wauters, para dar paso a Murphy, que en un momento anotó un par de canastas en un primer cuarto en el que el grupo de Natalia Hejkova dobló a su rival en el marcador (10-20). Después se había producido la citada reacción del Perfumerías Avenida, dirigido por una Antoja titular para convertirse en la sombra de Silvia Domínguez, aplaudida incluso en su vuelta a Salamanca.

La trama era siempre la misma: se acercaban las locales y con poco, sostenidas por el rebote ofensivo, se distanciaba el Ros, que alcanzó el descanso con 34-44. Contuvo la diferencia el Perfumerías Avenida en la reanudación y sucumbió finalmente en el epílogo, acribillado por Yacoubou, Palau, Silvia Domínguez o una estrella como Lauren Jackson. Al Ros le sobran recursos. "Somos un equipo. Y ganamos y perdemos como un equipo. No nos borremos del partido", pedía a sus jugadoras Mondelo cuando la desventaja rondaba los 20 puntos. Su equipo intentó seguir sus órdenes, pero acabó observando los bailes de Yacoubou antes de otro tiempo muerto. La francesa se lo pasó pipa y lanzó besos a la grada.

Minutos después, a través de su gerente, Carlos Méndez, el Perfumerías Avenida anunció que impugna el partido por alienación indebida: "Tras revisar las licencias de Ros Casares antes del partido hemos visto que Sancho Lyttle está inscrita como jugadora de formación". "Las bases de competición dicen que solo se puede inscribir así a una jugadora cuando antes de los 20 años han jugado 3 años en categorías de formación de la Federación Española", completó.

PERFUMERÍAS AVENIDA 55 (10+24+14+7): Antoja (3), Xargay (5), Marta Fernández (4), Bonner (6) y De Souza (14) -quinteto inicial-, Feaster (6), Sánchez (12), Freixanet, Pascua (4) y Vadja (1). ROS CASARES 89 (20+24+14+31): Silvia Domínguez (12), Palau (11), Veselá (2), Lyttle (11) y Wauters (13) -quinteto inicial-, Yacoubou (21), Honti, Murphy (10) y Lauren Jackson (9). Partido correspondiente a la 8ª jornada de la Liga Femenina Pabellón de Würzburg (Salamanca). Árbitros: J.A. Pagan, M. Caballero.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El Ros Casares aplasta a Hondarribia (89-52)

Murphy avanza ante Gastaminza e Iygueravide - Ros Casares.

Desplazado por los titulares en este 2011 por un Perfumerías Avenida que llegó a alcanzar 38 victorias consecutivas y ganó todos los títulos jugados desde su derrota en la Copa de la Reina, el Ros Casares hizo un esfuerzo económico muy importante este verano para cuadrar una plantilla de ensueño. Una apuesta por llevarse de nuevo todas las competiciones nacionales, pero también para emular al Dona Godella y ser campeón de la Euroliga, torneo en el que el actual campeón precisamente es Avenida. Con tanto recurso y tanta estrella a su disposición, al Ros le esperan varios partidos muy sencillos a lo largo de la temporada, como ante el Hondarribia Irún (89-52), rendido ya en el primer cuarto, machacado en la pintura e impresionado por la altura y la calidad de las locales, que rebañaron los rebotes con una superioridad mayúscula (51 por 30).

Tan plácido resultó el partido para el conjunto de Natalia Hejkova, esquiva con Teledeporte por no dejar entrar a las cámaras en los tiempos muertos porque quería probar cosas para el encuentro de la semana que viene ante las salmantinas. Tan pocos problemas tuvo el Ros que no cometió su primera personal hasta el segundo cuarto. En este período fue cuando recibió Hondarribia concretó su primer contraataque, de Ygueravide, una valenciana, ex jugadora local, que ha desarrollado casi toda su carrera en el Estudiantes. Otra espectadora ante el monólogo del Ros desde el 10-11 a los 4m 09s. Entonces entró en ebullición Sancho Lyttle, continuó Yacoubou (19 puntos y 15 rebotes, 30 de valoración) y  Lauren Jackson -dos triples seguidos-, y superior ante Quintero que hacía cuanto podía para contenerle. Pero el único freno de la australiana -colocada de 3 por su entrenadora- era ella misma. 

Murphy, un torpedo


Para Murphy el baloncesto es un reto continuo, una forma de continuar mejorando: es un torpedo fino y elegante capaz de causar un desaguisado en un momento. Murphy sumó diez puntos en el segundo cuarto y otros tantos en el tercero (alcanzó los 22 puntos), bien secundada por Wauters (12 puntos y 10 rebotes). 

Pese a todo, el Ros Casares no bajó el pistón, superó los 30 puntos de renta y llegó a dominar por 39 (87-48) a 1m 39s. Si por las locales todas destacaron en una propuesta muy coral, una sucesión de contraataques (26 asistencias, la mitad entre Honti y Silvia Domínguez, mientras Palau no jugó ni nueve minutos) en Hondarribia se salvaron Nascimiento y Quinteto. Las jóvenes Gil y Gastaminza sólo se desmeleraron al final, mientras Laura García no se escondió, pero estuvo con el foco fuera de mira.  

ROS CASARES 89 (22+27+28+12): Silvia Domínguez (1), Palau, Jackson (9), Lyttle (14) y Wauters (12) -quinteto inicial-, Veselá (2), Yacoubou (19), Forasté (2), Honti (8) y Murphy (22). HONDARRIBIA IRÚN 52 (13+12+15+12): Quintero (15), García (6), Ygueravide (5), Nascimiento (14) y Keshler (6) -quinteto inicial-, Gastamiza (4), Mincikova y Gil (2). Árbitros: A. de Lucas y S. Gómez. incidencias: séptima jornada de la Liga Femenina. Partido disputado en el Pabellón Municipal de la Fuente de San Luis (Valencia).

martes, 18 de octubre de 2011

Lucas Mondelo: "El camino es convertir a las jugadoras en socias de la empresa"

Lucas Mondelo posa con el premio de la Nit de l'Esport de Hospitalet, su ciudad - Toni Delgado.

Aterrizó en Salamanca y uno de sus espejos fue José Ignacio Hernández, un icono para el club, “un entrenador que lo ha ganado casi todo”. Lucas Mondelo (l’Hospitalet de Llobregat, 1967) se adaptó a la realidad del Perfumerías Avenida, bastante diferente a  la de otros equipos: “Aquí hay varios medios de comunicación y te llaman cada día”. La gente es muy cercana y al técnico hospitalense no le faltan anécdotas. Una de las mejores le pasó comprando en el supermercado. Se le acercó una señora de unos 80 años abonada del Avenida “y me dice: ¿por qué tardaste tanto en pedir tiempo muerto?’ Y le digo ‘¡señora!’ Y me eché a reír. Fue muy simpático”. Mondelo concedió esta entrevista  -dividida en dos partes, ésta es la primera- al autor de Cronómetro de Récords en Hospitalet, su ciudad, a finales de septiembre, horas después de recibir allí un premio por su trayectoria en la Nit de l'Esport y días antes de ganar otros  las Supercopas de Europa y de España, a sumar a una Euroliga, una Liga, otra Supercopa doméstica y el oro con la selección femenina sub 20 en el Europeo de Serbia. Su balance es casi insuperable: seis títulos de los últimos siete disputados. 


– Se habla mucho del método.
¿Y qué es? La gente cuando oye esa palabra [piensa] que parece que sea todo muy académico: así, así o así. Y no, no. El método es un proceso que te sirve para llegar a un sitio. Y hay los que quieras. La lotería te puede tocar una vez, pero generalmente no te tocará nunca. Un día sin trabajar bien puede que suene la flauta, pero una vez. Tiene que haber un método. El método es algo que te ayuda a llegar un sitio, unas herramientas, una forma de hacer, unas rutinas...


– Ayer decías por teléfono que una de tus virtudes es saber escuchar. ¿Escuchas a las jugadoras una por una? ¿Les haces tutorías?
A principio de temporada me siento con ellas y hablo individualmente con cada una, sobre qué quiero y espero de ellas, y quiero que me digan sus expectativas. No sólo les hablas, las escuchas. Me cuesta un esfuerzo enorme, porque hablo mucho. Una vez acabada la ronda, a dos [jugadoras] por día durante cuatro o cinco, haces una charla de grupo. Cuando acaba la pretemporada vuelves a hacer lo mismo para ver si se han cumplido las expectativas. La jugadora puede ser muy buena y ganar mucha pasta, pero si emocionalmente no está bien o tiene un problema personal no va a rendir. No va a rendir más porque cobre más. No es una máquina. En la pista las jugadoras te transmiten mucho con el lenguaje corporal, los gestos, la ocupación de espacios... Ves si creen en eso que teóricamente tenía que ser bueno [lo que propone el entrenador] y lo aceptan. Si es que no, hay que quitarlo. Los bloqueos los colocas aquí, quizás a ellas les gustan un poco más abajo. El clima y el ambiente [positivos] son ladrillos que van construyendo una unión muy fuerte y una confianza. Ésa es la palabra clave.

– ¿La confianza se facilita dando cierta libertad a las jugadoras?
Se trata de una libertad dirigida. La confianza se gana a partir del primer día: hablando, tomando decisiones, haciéndolas partícipes... Ellas van entrando en una dinámica en la que son socias de la empresa. Si la empresa va mal ellas no reciben beneficios. Ése es el camino convertirlas de trabajadoras privilegiadas a socias de la empresa. Pero no existe una fórmula mágica, sino escribiría un libro, la explicaría y… ¡A vivir del cuento!

– Isa Sánchez el año pasado seguramente esperaba jugar más. Lo hablaste con ella y le dijiste que iba a participar menos.
Y se lo demostré en la pista, en situaciones en las que ella veían que no llegaba. Isa Sánchez, ya lo dije y lo vuelvo a repetir, ya tenía mi respeto, pero el año pasado se ganó el cielo. Lo que hizo una jugadora que lo ha ganado todo y ha siempre ha tenido un papel importantísimo en sus clubs, el aceptar ese rol y ayudarte en los entrenos, es admirable. Al final de temporada jugaba poco, pero minutos importantes. Porque la tía estuvo ahí, estuvo ahí. Eso es tal vez lo que le faltaba para culminar su carrera.

– Muy pocas lo hubieran aguantado.
En toda la Liga se podrían contar con los dedos de la mano.

– ¿Quiénes por ejemplo?
Eso sería aventurarse demasiado. Tendría que estar en contacto con ellas, verlas, interactuar con ellas, sino no puedo opinar.

– ¿Qué oficios hay dentro del de entrenador?
Tocas muchas parcelas: la de gestión humana, de director ejecutivo, haces de gerente, de director de recursos humanos, haces de padre, de psicólogo...

– Y eres un profesor simbólico. 

Sí. Alguien se inventó el coaching para hacer algo que ya estaba inventado, el entrenador. De hecho, el coaching extrae mucho del baloncesto, mucha carga táctica, de psicólogo.

– ¿La figura del entrenador se está tomando más en serio?
En España va a mejor. En Estados Unidos y en los países anglosajones el entrenador es crucial, vital y respetadísimo, no tan sólo económicamente sino también a nivel de estatus. Es aquí en España, en los países latinos, donde no tiene ese estatus. 


Una imagen imborrable, la Euroliga en Ekaterinburg - Alex G. Santana / La Gaceta de Salamanca.

– Se supone que este año el favorito es Ros porque se ha gastado...
¿En Liga o en Europa?

– Al menos en Liga.

En Liga es el súper favorito, que ya no lo ganará todo porque la Supercopa de España no la puede ganar porque no la juega. Pero sí es cierto que lo puede ganar todo, pero fácil. Que nosotros, Rivas... vamos a intentar que no sea así, evidentemente. Esto es deporte y hay equipos muy buenos en Europa, como Galatasaray, Spartak, Ekaterinburg... Pero sí que creo que Ros debería estar en la final. No digo que tenga la obligación de ganarla, nadie tiene esa obligación. Con la plantilla que tiene... Es una selección mundial. Tiene las mejores 4 del mundo, sin ninguna duda, Wauters y Lauren Jackson. Ha fichado a la mejor 3 o la que va a ser la mejor 3 del mundo, Maya Moore, me ha quitado... Tú sabes que la clave en baloncesto es el base y el pívot. Me ha quitado a la base [Silvia Domínguez] y me ha quitado a la pívot [Sancho Lyttle]. Lo que restamos lo suman ellas. Más que le queda Laia Palau y Vesela y luego ha fichado a la MVP de la Liga [Murphy] y ha fichado a una pívot titular en cualquier equipo de Europa como última rotación, Yacobou. 

– ¿Cómo crees que puede encajar Murphy, MVP de la Liga la temporada pasada, en un conjunto con tantas estrellas?
Yo creo que Murphy debe saber a dónde va. La gente que va allí, a parte del impulso económico, porque Ros paga mucho, lo hace por la motivación, la ambición de ganar títulos. Eras la estrella y jugabas 30 y vas a un sitio donde hay dos estrellas más en tu puesto. Jugarás 12, 11 o 10, pero a lo mejor acabas siendo campeona, cosa que en otro sitio no serías. Creo que van a ganar tantos partidos fáciles que van a tener sitio casi todas.

– Marta Fernández tuvo un año muy difícil en Valencia. ¿Cómo la estás viendo? ¿Cómo la recuperas anímicamente para que vuelva a ser una jugadora importante?
Primero, [hay que] hablar con ella y quitarle ansiedad. La jugadora que viene de una situación así viene con ansiedad, con ganas de demostrar a los demás y con dudas. Se las vas quitando en los entrenos con refuerzos positivos, situaciones que ella haga bien aunque no acabe anotando. Porque al final la jugadora mira mucho si le entra o no, por mucho que lleve jugando a baloncesto. Si Marta es un peón importante en el sistema ya montas situaciones para ventaja para ella. La jugadora tiene que poner de su parte. Si está con confianza y dudas esta temporada puede venirse abajo y pasar a la fase del principio. Y Marta cada día está mejor y tiene más confianza. Ayer [por un amistoso, la entrevista fue en pretemporada] metió muchos puntos de su estilo, de división y contraataque. Ahora falta que se suelte el pelo con los tiros.

– Debes intuir la evolución de la jugadora.
E insistir en cosas, en picarlas a veces: ‘¿tú no eres capaz de hacer esto?’ Es el tono, el mensaje. ¿Cómo que no soy capaz? Es a partir del clima de confianza que has generado.

– ¿Qué le dijiste al equipo después de la eliminación de la Copa de la Reina de Valencia? 
Salimos de allí y nos fuimos a Estambul a jugar contra el Galatasaray. Si perdíamos podíamos quedar segundos de la liguilla, ser cabeza de serie en octavos, pero en cuartos no tener ventaja de campo. En Euroliga tener ventaja de campo es la Biblia. Se hace por ránking de partidos ganados y perdidos, da igual el grupo que estés. Las derrotas cuentan mucho.

– ¿Cómo ves el grupo que os ha tocado?
Es un grupo trampa, asequible con equipos de nivel parecido. Es un yo te puedo ganar, pero tú también. Tienes que intentar todos los de casa y [poder permitirte] dos derrotas fuera, en Turquía y Rusia, o en Rusia y Schio. Los arbitrajes de Europa son muy permisivos con los locales. Cuando quedan cinco o seis minutos y el de casa no ha ganado te pitan lo que hay. Y si te tienen que pitar cinco cosas a favor, te las pitan. Si no llegas vivo, se fastidió el invento.

– ¿Los rivales os subestimaron?
Sí, pero a mitad de temporada nos habíamos ganado su respeto. La primera vuelta de la liguilla fue bestial (5-0).  Los rivales dudaban sobre cómo  responderíamos a una situación de finalista, de Final Four. Porque habíamos ido a la Copa y la habíamos perdido pese a dominar en Liga... Creo que les quitamos las dudas cuando íbamos 20 arriba al Spartak de Moscú en la final. Luego hubo un poco de vértigo por parte nuestra. No puedes nunca despreciar el espíritu del campeón y más de uno [el Spartak de Moscú] que llevaba siéndolo cuatro años consecutivos. Y Sue Bird se dijo: “soy la mejor base del mundo. Perderé la final, pero no de 20”. Y se nos pusieron a 8 con posesión. Bird hizo un clínic de cómo atacar los bloqueos directos. Cada vez que le cambiábamos la defensa buscaba una solución diferente.

viernes, 24 de junio de 2011

Palau conduce a una España ejemplar que vence a Letonia (66-57)

Palau defiende a Basko -EFE.

En la nariz de Marta Xargay y los brazos de Laia Palau se define la esencia de España, un equipo ejemplar que se vacía al límite de sus fuerzas. Las dos exteriores tuvieron una actuación sobresaliente. Xargay es una luchadora incansable a quien poco le importa jugar con o sin máscara protectora en la nariz después de un golpazo ante Letonia. "¡No me lo puedo creer!", se fue maldiciendo después de torcerse el tobilla en una acción fortuita, cuando España ya había dado el paso definitivo para llevarse el triunfo ante Letonia (66-57). Mérito especial de Palau, omnipresente capturando rebotes (ocho), anotando (10 puntos) y recuperando pelotas (tres). La selección llegó a capturar hasta siete rebotes ofensivos en el inicio del tercer cuarto, completó una segunda parte para enmarcar y tiene muy cerca su acceso a cuartos de final tras un ejercicio defensivo excelente y pese a un acierto discreto (3/22 en triples).

España logró neutralizar a Basko y provocar muchas errores a Letonia, que sólo había perdido un encuentro ante Grecia y que ganó a Francia, la segunda en vencer a la selección en este Eurobásket de Polonia. El grupo de José Ignacio Hernández se quitó los complejos y persistió independientemente de si tenía puntería o no. Cada canasta le costó media vida en varias fases del primer cuarto y también del segundo, cuando encontró un muro en las diferentes defensas zonales letonas. Anna Montañana intentaba anotar sin éxito desde todas las posiciones. Cuando afinó la puntería reaccionó el equipo, impulsado también por Sancho Lyttle. España tuvo momentos brillantes en una primera parte poco lucida, empezada y concluida, eso sí, con brillantez. En ese tiempo Montañana repartió cinco asistencias y tres de ellas fueron para Lyttle (27-23 al descanso). 

Babkina, la mejor rival

Letonia tuvo en Babkina a una directora anárquica, a su mejor anotadora con 17 puntos, pero que a su vez perdió siete pelotas. La base se había cargado rápido con dos personales, como su compañera Tamane, máxima reboteadora del torneo y ex jugadora del UB Barça, que sólo rindió con el partido resuelto. Un triple de Kublina había dado a la selección letona su última ventaja (19-21 a los 17m 58s) antes de que Lyttle, Montañana y Torrens revirtiesen la situación antes del descanso. Después sobresalieron primero Palau y Xargay, que antes de lesionarse recibió un trastazo en la nariz. Aguantó en la pista.

La prioridad de España era capturar el rebote para llevar el partido a su terreno: Elisa Aguilar decidía con criterio, Torrens era una culebra y Montañana afinaba su puntería en el poste alto. Cualidades para que la selección esté cerca de alcanzar los cuartos de final, que logrará si cierra la segunda fase con una victoria ante Croacia. Sus otras otras preocupaciones son saber cuándo podrá contar con Amaya Valdemoro y  qué tiene Xargay en su tobillo. 

ESPAÑA 66 (13+14+19+20): Palau (10), Torrens (11), Montañana (16), Aguilar (7) y Lyttle (16) -quinteto inicial-, Lima, Domínguez, Pascua (2), Xargay (4) y Cruz. LETONIA 57 (10+13+13+21): Babkina (17), Niedola, Tamane (11), Basko (8) y Kublina (12) -quinteto inicial-, Eglite (1), Jansone (5), Priede, Putnina (1), Nimane, Karklina (2) y Jakobsone.

miércoles, 22 de junio de 2011

Francia destroza a España en el último cuarto (79-55)

Pascua trata de parar a Yacoubou - FIBA Europe / Ciamillo Castoria.

Con la lengua fuera llegó España al último cuarto, donde perdió el respeto que se había ganado ante Francia hasta entonces y recibió un parcial sin remedio de 33-7. La selección tardó más de siete minutos en anotar una canasta en juego y empezó la ronda de octavos con una derrota abultada (79-55). Una paliza exagerada, fruto del excelente acierto de la actual campeona de Europa, mimada por el reportorio de Miyem y Gruda, autoras de 16 y 17 puntos, respectivamente, pero también del total desconcierto en el epílogo del grupo de José Ignacio Hernández. Para evitarse sustos la selección tendrá que ganar a Letonia, todavía invicta tras ganar a Polonia 53-62, y a Croacia, perdedora ante Montenegro (60-82), y que sólo lleva un triunfo que no le cuenta en esta fase por haber sido ante la eliminada Grecia.  

En Francia dolió mucho la eliminación del Mundial de la República Checa ante una España agigantada, que forzó la prórroga igualando 13 puntos de ventaja a ocho minutos del final con Amaya Valdemoro vestida de héroe. Esta vez vez Valderomo fue una espectadora de lujo y no se quitó la sudadera: todavía tiene molestias en la pierna izquierda. A la selección le faltó descaro y confianza, y también físico, en el tramo final, cuando tuvo que convivir con la cuarta personal de Sancho Lyttle y recibió por todos los sitios, tanto de las interiores como de las exteriores. Francia pasó de haber fallado todos sus triples a meter cuatro en el último cuarto. Con dos bases en pista, Dumerc y Lawson, Lepron incisiva, y Gruda, Yacoubou y Miyem se lo pasaban pipa.

"Malos pases, malos movimientos"

"Estamos dando malos pases, malos movimientos", advertía el seleccionador español, tan dado a motivar desde la descripción de los males y aumenta el volumen de su discurso. Sin embargo, sus jugadoras, a las que rotó poco (Nicholls y Lima el día de 30º cumpleaños no jugaron nada), acabaron agotadas y agarrotadas y perdieron ocho pelotas en el último período, tantas como en los tres primeros cuartos. Pocos números describen mejor un partido.

Un encuentro que España había sabido gestionar durante tres cuartas partes, incluso cuando llegó a perder 27-21 a los 15 minutos y se marchó al descanso con un marcador más amable, 30-27, fruto de su buen hacer defensivo y a pesar de la poca efectividad de Alba Torrens (1/7). La nueva jugadora del Galatasaray cambió su racha en el inicio del tercer cuarto con tres canastas sin fallo. España lo agradeció y con la contribución de Lyttle (notable en la primera parte pese a cargarse rápido con dos personales) y Montañana se puso 44-48 a 28m 05s. Gran parte del éxito había sido una adecuada zona 1-2-2. El cansamiento físico y mental y el acierto mayúsculo de las francesas acabaron por destrozar a una España entera hasta entonces. 

FRANCIA 79 (17+13+16+33): Dumerc (5), Gomis (7), Beikes (12), Gruda (17) y Ndongue (4) -quinteto inicial-, Lawson (6), Laborde, Yacoubou (10), Bonnan, Lepron (2), Miyem (16) y Digbeu. ESPAÑA 55 (15+12+21+7): Domínguez (2), Torrens (10), Palau (1), Lyttle (11) y Montañana (11) -quinteto inicial-, Aguilar (6), Cruz (4), Xargay (2) y Pascua (8). Árbitros: Dolinek (CZE), Jones (WAL) y Vecerskis (LIT).

lunes, 20 de junio de 2011

España vence a Polonia en el encuentro de los dos triples de Palau y accede a la ronda de octavos (63-78)

Palau protege la pelota - FIBA Europe / Ciamillo - Castoria.

En la vida los apodos se confunden muchas veces con el insulto, mientras que en el deporte suelen describir (o lo intentan) al deportista. A Laia Palau (Barcelona, 1979) le llaman Chispa, probablemente la palabra que mejor explica cómo es como jugadora. Tiene la fuerza que se concentra cuando se abre una lata de refresco o cuando se enciende una cerilla. Palau es única por su compromiso y entrega, y la única superviviente desde que Carme Lluveras llegó al Ros Casares para firmar como directora general. Lluveras la considera imprescindible y la conoce muy bien, pues la había entrenado en el UB Barça. Palau tiene un tiro en suspensión característico y un buen tiro de tres. En la memoria queda su triple imposible en el estreno de España en los Juegos Olímpicos de Atenas ante la República Checa que forzó la prórroga y del último encuentro de la primera fase del Eurobásket de Polonia siempre figurarán sus dos triples desde su campo, ambos sobre la bocina en el primer cuarto y en el último. España, de nuevo sin Amaya Valdemoro, venció por 63-78 a la anfitriona y accedió como segunda del grupo C a la ronda de octavos, donde jugará contra Francia, Letonia y Croacia. Primera fue Montenegro, ganadora ante la eliminada Alemania (64-76).

La selección resolvió con brillantez y comodidad una cita en la que llegó se mostró incómoda en varias fases, siempre coincidiendo con la eclosión de Kobryn, imparable hasta el final del tercer cuarto, cuando se estancó en 20 puntos. La diferencia con el desengaño ante Montenegro fue que España no dependió de Torrens (17), sino que también dispuso de una versión más desequilibrante de Sancho Lyttle (18) o de su recambio, Luci Pascua, poco acertada en situaciones fáciles, pero que tuvo una incidencia decisiva. Como Marta Xargay, a la que poco le duró la máscara protectora en la nariz y que jugó con la madurez y el temple de una veterana a pesar de ser la más joven del grupo.

Torrens y Lyttle

España recuperó su propuesta coral, aunque no pudo evitar tener leves altibajos, como el parcial inicial de 16-10, ya con Torrens y Lyttle como principales reclamos: ambas se repartieron al descanso 19 de las 33 canastas de la selección. El grupo de José Ignacio Hernández se repuso gracias a ellas, a la defensa de Silvia Domínguez a Pietrzak, la dirección de Elisa Aguilar y el trabajo de Pascua. También, claro, a la habilidad de Palau (4 asistencias y ¡5 recuperaciones!) en el primero de sus dos triplazos, justo después de otra canasta inverosímil de Babicka con una mano, desequilibrada y desde una esquina. Pareció una competición improvisada para firmar la mejor acción del torneo. 

Lyttle y Kobryn se atacaban bien y no conseguían defenderse. Era un duelo entre dos colosas. Más pequeñas son Aguilar y Palau, fundamentales para la selección remontase el 50-45 (a los 26m 45s) con los últimos puntos de la propia Kobryn. Sin su concurso Polonia se quedó sin carrete como le había sucedido a España ante Montenegro cuando Torrens, la mejor anotadora del torneo con 20 puntos de media, no sumó más. La selección trabajó duro (11 recuperaciones por 8 pérdidas, 23 y 5 su rival) para doblegar a un rival sensiblemente inferior. La guinda la puso Palau con otro triplazo. "Esa es la Lay que conocemos", escribió en su Twitter Isa Sánchez, ex compañera en Barcelona y en la selección.

POLONIA 63 (20+11+19+13): Pawlak (8), Zurowska (7), Szott (7), Mowlik (7) y Kobryn (20) -quinteto inicial-, Dzwilgalska (3), Babicka (3), Gulak (2), Kaczmarczyk (5), Pierzkak (1) y Skobel. ESPAÑA 78 (20+17+13+28): Domínguez (2), Torrens (17), Cruz, Lyttle (18), Montañana (5) -quinteto inicial-, Palau (12), Aguilar (11), Xargay (5) y Pascua (8).

domingo, 19 de junio de 2011

Montenegro desarbola a una España perdida cuando una gran Torrens dejó de anotar (66-57)


Torrens dobla la pelota a una compañera.
Entiende la vida como un proceso continuo de aprendizaje y como una novela de diversión por capítulos. Alba Torrens (Binissalem, 1989) ha vivido mucho en muy poco tiempo y ha ido mejorando año tras año, con naturalidad, como los busin reparar en las expectativas que despertaba desde pequeña. Como tantas otras, de adolescente decidió irse de Mallorca para formarse en el Segle XXI, su plataforma para debutar en liga Femenina con el Celta, su equipo de procedencia cuando llegó al Perfumerías Avenida, con el que el curso pasado ganó la Supercopa, la Liga y sobre todo la Euroliga. Su próximo destino será Turquía, el Galatasaray, que le ha ofrecido un contrato irrechazable. A la altura de una jugadora indescriptible, capaz de llegar a sostener a España ante una Montenegro demasiado superior en el rebote (44 por 29) y casi siempre por delante en el marcador. La selección se perdió en cuanto Torrens (25 puntos) dejó de anotar, en el empate a 45 del tercer cuarto, el principio del fin de una España limitada y reducida a su estrella que cosechó su primera derrota en el Eurobásket de Polonia (66-57) ante una Montenegro que más le había incomodado en la preparación, en la que le dominó tres cuartos. En el encuentro serio remató la faena con una gran Perovanovic (18 puntos y nueve capturas). España cerrará la primera fase ante la anfitriona (18:00 horas, Marca TV).

No hay nadie tan desequilibrante y que pueda cambiar el rumbo de un partido que Torrens, que consiguió minimizar la baja por una sobrecarga en la pierna izquierda de Amaya Valdemoro -Marta Xargay se tuvo que retirar con un golpe en la nariz-. Torrens es tan fina físicamente como delicada en sus formas, capaz de cualquier jugada por extraña que parezca. Fue la única jugadora que nunca desapareció en España, de hecho, en la primera parte fue casi en exclusiva su equipo, para anotar 18 puntos, más de la mitad hasta el descanso (39-30). La selección llegó a perder por 32-22 con una canasta de la primera gran tortura de España, de apellido Skerovic. De oficio, tiradora.

Lima, en su propia canasta

Perovanovic y Dubjlevic se ponían las botas en la pintura. Torrens arregló las cosas con un triple, una contra y dos tiros libres. Ya había explotado en el inicio protagonizando el 0-5, el único momento de cierta tranquilidad que tuvo el grupo de José Ignacio Hernández en un encuentro desquiciante. Después, con 25-16, se marcó otras dos acciones consecutivas. Tan despistada y desafortunada estuvo España que Cindy Lima palmeó y metió la pelota en su propia canasta: una acción muy difícil de ver en una pista.

Surge Turcinovic

Anna Montañana y Silvia Domínguez se unieron a Torrens para hacer posible la remontada en el tercer cuarto. De nuevo, con otro inicio fantástico de Torrens. Montañana puso otra vez a España por delante (41-43 a los 24m 51s). Fue entonces cuando surgió la joven Turcinovic, de 17 años, que sabe jugar muy bien de espaldas y aprovechar su envergadura, como Peranovic. Torrens empezó a fallar -es de carne y hueso, aunque no lo parezca- y Montenegro volvió a distanciarse sin remedio: ocho, nueve y hasta once puntos (62-51) a poco más de cuatro largos del final. Un par de ejemplos de esa superioridad, marcada por la desigualdad en el rebote: Perovanovic y Bjelica tuvieron hasta dos opanotaron tras dos opciones seguidas). Sin el acierto de Torrens y la tardía contribución de Sancho Lyttle, de Ana Cruz o de Elisa Alguilar España se quedó sin respuesta ante una Montenegro que en su primera participación en un Eurobásket ocupa un lugar entre las favoritas. Una derrota dura, pero tolerable para España, exponente del juego coral, y que no puede permitirse el lujo de depender de una jugadora. Por mucho que sea alguien como Torrens. 

MONTENEGRO 66 (20+19+15+12): Skerovic (13), De Forge (9), Jovanovic, Dubljevic (10) y Perovanovic (18) -quinteto inicial-, Aleksis, Bjelica (5), Turcinovic (11), Popovic y Milutinovic. ESPAÑA 57 (13+18+16+10): Torrens (25), Palau (2), Montañana (11), Lyttle (8) y Cruz (4) -quinteto inicial-, Nicholls, Lima, Domínguez (5), Aguilar (2) y Xargay.