Mostrando entradas con la etiqueta Tripkovic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tripkovic. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de septiembre de 2012

Sinanovic conduce al Valladolid a una brillante remontada ante un Barça irreconocible (71-78)

El pívot bosnio, con 28 puntos y 10 rebotes, firma su mejor partido en la Liga ACB y lidera la primera victoria de su equipo en el Palau desde 1991

Tomic y Sinanovic, en una acción del partido - ACB Photo. 

Hace unos días ni tan siquiera tenía contrato y estaba en el paro. Firmado el acuerdo y presentado como nuevo jugador del Valladolid, Nedzad Sinanovic (Zavidovici, 1983) se presentó en el Palau Blaugrana con una actuación prodigiosa, 28 puntos y 10 rebotes para un total de 31 de valoración. Los mejores números de su vida en la Liga ACB resultaron claves para que su nuevo equipo ganase a domicilio al Barça 21 años después, tras aquellos lejanos 30 puntos de un tal Arvydas Sabonis. Esta vez el protagonista fue Sinanovic, deshechado por la renovación casi total en el Unicaja y con amplio pasado en LEB Oro, y el último en llegar al Valladolid, descendido al final del curso pasado y que recuperó la plaza favorecido por la estrechez económica de terceros. Sólo Nacho Martín continúa en un equipo que sonrojó a un Barça que, poco antes del descanso, iba camino de un triunfo sin historia (42-25) con el trío Mickeal, Ingles y Tomic, pero que sucumbió a su apatía, falta de confianza y a la gran fe y oficio de los visitantes, lanzados también por Mohammed, David Navarro y Tripkovic, imperiales para firmar una remontada histórica y ganar al vigente campeón por 71-78.

Con un triple tan mal defendido por un Huertas perdido y bien clavado por David Navarro justo antes del paso por los vestuarios. González retocó la defensa en la segunda parte con una zonal 2-3 y diversas alternativas. Privados del lesionado Juan Carlos Navarro y con Jasikevicius de nuevo descartado, parecían estatuas ante la alegría del Valladolid, poderoso con un Sinanovic omnipresente y con los brochazos de O'Leary, debutante en la Liga ACB. Los visitantes empequeñecieron a un Barça bloqueado y despistado como Jawai, al que le costará encontrar el punto de los árbitros y a éstos encontrárselo a él. Ante la duda parece que el corpulento es el infractor. Sólo Sada, por sus recuperaciones, e Ingles, siempre presente en el partido, en el festival y también en el amago de remontada en el último cuarto. Con su tercer triple el australiano puso el 64-67 a 3m 03s y con 66-71 –y después de que Lorbek hubiese puesto un 66-67 a 2m 29s– falló un tiro libre y metió otro a minuto y medio. David Navarro y Tripkovic -otro que hasta hace poco no tenía equipo, un excelente tirador al que sólo le falta confianza- aseguraron la victoria de su equipo, por más que Huertas demostrase su fiabilidad en los momentos finales y los azulgrana intentaron salvar el entuerto desde más allá de 6'75.

El Barça intentó coger aliento con los triples (4/21), que prácticamente no probó cuando dominó el encuentro al contragolpe (1/7 al descanso) con Mickeal desatado e Ingles tan centrado en defensa como en ataque. El problema fue que Mickeal se apagó tras un primer cuarto fantástico y que Tomic sólo explotó en el segundo, coincidiendo con la ausencia de Sinanovic, que descansaba en el banquillo. El pívot bosnio estaba tan cómodo en la pista que incluso sonrió ante una canasta, quizás incrédulo con su puntería. Sinanovic fue el puntal de su equipo, superior en el rebote –42 por 31– y el puñal para los azulgrana, fundidos por la ilusión de un conjunto remozado que había bajado a LEB Oro y que volvió a vencer 21 años después en el Palau. "Un equipo grande no puede dejar de defender", sentenció Xavi Pascual, descolocado.

     

jueves, 19 de mayo de 2011

Espíritu de grupo, a un triunfo de semifinales

Navarro progresa ante Blakney bajo la mirada de Sada - ACB Photo - À. Caparrós.

Más allá de las pizarras o de las anotaciones que puedan ir añadiendo en sus libretas, los técnicos tienen un estilo propio que defender y, sobre todo, que saber transmitir. Xavi Pascual tiene claro que sus jugadores tienen que jugar primero para sus compañeros, después para el club y los aficionados y, por último, para él, el entrenador. El Barça cumplió dicho deseo con una victoria fundamental y muy trabajada ante Unicaja por 76-65 para quedarse a otro triunfo de alcanzar las semifinales de la Liga ACB. El ejemplo de ese compromiso colectivo, de un desgaste en ataque tan importante como en defensa (10 recuperaciones por sólo seis pérdidas) fue el más elogiado por Pascual: Víctor Sada. El jugador, con más protagonismo por estar tocado Ricky, dio el primer paso adelante en el tercer cuarto. Fue entonces cuando Sada aportó cuatro asistencias y cinco puntos ante un rival que sólo sumó en ese período ocho, tres, los primeros de una de sus estrellas, Fitch, que había llegado al descanso con -8 de valoración y tardó prácticamente 29 minutos en anotar. Un parcial de 9-0 fue definitivo.

Había advertido Pascual que el partido más importante del playoff era el primero de cuartos ante un Unicaja reducido en la clasificación, pero con ilimitados recursos. No lo dijo el técnico azulgrana, pero el conjunto malagueño sería todavía más peligroso si sus jugadores encontrasen cierta regularidad en el juego y en la selección de tiros. Eso, la discontinuidad es una de las características desde que aterrizó en España de Tripkovic, un genial tirador que si tiene el día se exhibe y si no lo tiene se diluye: "Uros es un jugador con talento", dijo su entrenador, "y el talento no es entrenable. Es un jugador muy útil, tengo mucha confianza en él". Ante el Barça Tripkovic destacó con 13 puntos, imponiéndose con facilidad a su principal defensor, Anderson, muy errático en las últimas semanas.

Tripkovic, agitador

Aunque el primero en destacar en el partido había sido Navarro, que antes de llegar al ecuador del primer cuarto ya contaba con dos personales en contra, pero también con otras tantas recuperaciones y cinco puntos. La Bomba fue el impulsor del primer golpe de los azulgrana, que comenzaron con un parcial de 11-4, bien replicado por Unicaja gracias a su superioridad en el rebote, el juego interior y la aportación de Blakney, más entonado en la anotación que en la dirección. Pero el agitador de verdad fue el mencionado Tripkovic, que en suspiro metió tres triples sin fallo. Archibald empató a 29 antes del descanso, cerrado con un apretado 37-35. La gran mayoría de canastas  azulgrana, por contra, eran más por insistencia -un rebote, un palmeo- que por puntería.

Tras el descanso el Barça creció bajo la pauta que marcó Sada para dirigir a sus compañeros. El más satisfecho con la aportación del base resultó una vez más Fran Vázquez. Ambos se entienden como pocos para preparar el alley hoop. De hecho, el pívot gallego machacó hasta cuatro veces el aro. 

El partido se había roto (los azulgrana alcanzaron una máxima renta de 17 puntos a 4m 56s, 68-51) a pesar de la aparición de Fitch, neutralizado por sus defensores e incómodo, frustrado por tener que forzar tiros complejos. Su ansiedad fue tan grande que perdió un par de balones solo por optar por el barroquismo antes que por el lanzamiento sencillo o doblar la pelota a un compañero, como a Freeland, por ejemplo, siempre pragmático, de movimientos elegantes y físico poderoso. Un tesoro para cualquier equipo. Unicaja, en el fondo, es eso, un equipo impagable todavía por explotar. Todavía le queda como mínimo una cita para intentar funcionar como puede y forzar un tercer partido en Barcelona. "Eso espero, volver al Palau", cerró Mateo. 

BARÇA 76 (16+21+21+18): Sada (7), Navarro (17), Anderson (6), Lorbek (10) y Vázquez (13) -quinteto inicial-, Lakovic (2), Grimau, Morris (6), Ndong (7), Ingles (6) y Ricky (2). UNICAJA 65  (12+24+7+22): Fitch (9), Blakney (8), Jiménez (-), Freeland (10) y Archibald (6) -quinteto inicial-, Sinanovic (6), Garbajosa (3), Rodríguez (8), Blanco (2), Tripkovic (13) y McIntyre. Árbitros: Francisco de la Maza, Antonio Conde y Óscar Perea. Sin eliminados.