domingo, 30 de diciembre de 2012

Navarro es inhumano

La Bomba allana el camino hacia la Copa a un Barça coral muy enchufado con los triples que le quita al Madrid su condición de invicto (96-89)


Navarro, autor de 33 puntos, celebra una canasta - ACB Photo. 

No parecía que su equipo afrontase el clásico más dramático de los últimos tiempos. En el rostro de Juan Carlos Navarro podía interpretarse el partido ante un Madrid en busca de igualar el mejor inicio en la era ACB como un simple entrenamiento con gente. Quizás por eso, porque se sentía tan cómodo, La Bomba participó en la rueda de calentamiento con los pantalones puestos y sólo se los quitó justo antes de un inicio de un encuentro en el que estuvo incontenible, inalcanzable para todos. Navarro fue capaz de lograr casi todo aquello que se propuso para sacar lo mejor de sí mismo y contagiar a todo su equipo, empequeñecido por los números y el juego en la Liga ACB hasta ahora y que ve con más optimismo su camino hacia la Copa del Rey. Navarro fue inhumano (7/8 en tiros de dos, 5/5 en triples, seis rebotes y tres asistencias, 44 de valoración) para un Madrid que se quedó a cuadros ante el jugador que más daño le ha hecho en los últimos años y que alcanzó los 36 puntos (tres más que su récord contra los blancos) con un partido eterno. Al son de Navarro -“a veces pasa. Me he encontrado bastante bien físicamente, también de los pies, y algunos tiros que creía que no iban a entrar han entrado”- fue el Barça, fabuloso al ritmo de su capitán, de Mickeal, renacido en la segunda parte tras tener problemas de faltas en la primera, grandioso por el coraje de Tomic y Sada, la puntería de Wallace, el nervio de Jasikevicius o el oportunismo de Lorbek y Jawai... Sólo Huertas estuvo desconectado en un conjunto azulgrana que se quitó complejos y estuvo muy enchufado con los triples (12/21) ante un rival que contaba sus partidos por victorias y que pagó sus pecados con los tiros libres (14/20), el poco acierto con los triples (37%) y el bajón tras el descanso de Rudy ante un Barça directo y liberado que le impidió igualar su mejor inicio en ACB (15-0 con Lolo Sainz, exacta marca que la del Baskonia).

Cuestionado por un inicio irregular y especialmente tras la derrota ante el Obradoiro de hace 11 días, cuando el equipo anotó 54 puntos, su peor registro en casa desde 1983, Xavi Pascual sacó pecho. Apenas semana y media después su equipo rozó los 100 puntos ante un Madrid que se siente como pez en el agua ante marcadores generosos y que se vio sorprendido por las defensas planteadas por el técnico azulgrana, especialmente en el primer cuarto: 2-3, 1-2-2, mixta, individual... Pero como el propio Pascual ya había advertido minutos antes ante las cámaras de TV3 se trataba de tener “feeling” en ataque y sacar provecho de los tiros abiertos. Y eso, teniendo en nómina a Navarro, es mucho más fácil. La Bomba estaba tan desatado que en el minuto siete acumulaba diez puntos con dos canastas más tiro adicional y sólo Rudy, con tres triples, impidió que el Barça se escapase en el marcador en un primer cuarto más equilibrado (23-20) de lo que decía el juego, cosa de los azulgrana, que marcaban el ritmo y rebañaban los rebotes.

Una primera parte sensacional

Reyes apareció en escena y el Madrid empató el partido con un jugadón de Carroll y se puso por delante por primera vez con un triple de Draper. Slaughter, el propio Reyes y Sergio Rodríguez impulsaron a los visitantes con su mejor ventaja, cuatro puntos, ante unos locales que no se destemplaron y estaban tan conectados que Tomic era capaz de coger un rebote encerrado por dos rivales y Lorbek, pese a estar defendido al límite, sabía cómo anotar. Otro arreón de un Navarro que no fallaba nada y un triple de Sada fueron el preludio de un triple sobre la bocina de Sergio Rodríguez que puso fin a una primera parte sensacional (45-44).

Se la jugó Pascual dando entrada en el tercer cuarto a Mickeal, advertido con tres faltas. La respuesta del jugador fue marcarse un triple y forzar la tercera y la cuarta infracción de Suárez, que todavía le busca. Ni Rudy ni Carroll ni nadie podría contener a Navarro, que seguía iluminado por su genio, mientras el Madrid aguantaba el tipo con sus exteriores a pesar de la poca puntería de los interiores con los tiros libres. 

Jasikevicius agitó a un Barça que pareció escaparse en el marcador al final del período tras otro triple fantástico de Navarro ante Carroll (73-64). Otros dos de Jasikevicius y Wallace y una canasta de Mickeal pusieron las cosas muy difíciles al Madrid (81-66 a 8m 28s), que cuenta con un jugador con chispa acreditado para solventar situaciones peliagudas, por más que lo haga en contadas ocasiones: Sergio Rodríguez se cargó al equipo a las espaldas, Rudy le birló dos pelotas seguidas a Mickeal y el base canario replicó al quinto triple de Navarro con una canasta muy rápida a 2m 40s (89-83). Lorbek se marcó un triple y a La Bomba todavía le quedaba otra canasta antes de recibir una ovación conmovedora de la grada: “Cuando está así el Palau está así es muy difícil que los rivales nos ganen”. Navarro reconoció que en partidos anteriores el equipo había perdido la concentración y que “quizás nos habíamos relajado un poco, a ratos jugábamos bien y otros mal”. “Plantilla hay y seguro que vamos a ir a más”, remarcó Navarro, inhumano, capital para que el Barça, ahora séptimo con ocho vitorias y siete derrotas, dependa de sí mismo para estar en la Copa.

BARÇA 96 (23+22+28+25): Sada (7), Navarro (33), Mickeal (15), Lorbek (9) i Tomic (8) –quinteto inicial–; Jasikevicius (7), Rabaseda (0), Wallace (8), Huertas (2), Jawai (7). REAL MADRID 89 (20+24+20+25): Llull (6), Fernández (18), Suárez (2), Mirotic (12) i Begic (0) –quinteto inicial-; Carroll (11), Rodríguez (17), Reyes (10), Hettsheimer (2), Slaughter (8) y Draper (3). Árbitros: Arteaga, Araña y Calatrava. 

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