"¿Por qué no podemos seguir soñando?", se pregunta la delantera mallorquina, autora del gol de la victoria ante el Bayern de Múnich (1-0) de un Barça que jugará su primera final de Champions ante el Olympique de Lyon
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| Mariona Caldentey celebra su gol con Toni Duggan. Foto: Víctor Salgado / FC Barcelona. |
Mariona Caldentey (Felanitx, Mallorca, 1996) se sube los calcetines un par de centímetros, mira hacia atrás, se seca el sudor de la frente con el brazo y se coloca la cinta del pelo. Cuando la árbitra Esther Staubli le indica que lance, la delantera azulgrana da cinco pasos para detrás. Uno, dos, tres, cuatro y remata con la izquierda, a la derecha de Benkarth, que se lanza al lado contrario. ¡Gol! Sus compañeras la rodean, se tapa los ojos con la manos y señala al cielo. A su padre, Miguel Ángel Caldentey, quien la aficionó al Barça y la llevaba al Camp Nou. Ahora Mariona triunfa como azulgrana. Su tanto de penalti abre y cierra el marcador: 1-0 ante el Bayern de Múnich, al que ya había ganado 0-1 en Alemania, y primera final de la Champions de su historia. Su rival, el gran favorito, el Olympique Lyon, que empató 1-1 ante un fantástico Chelsea (3-2 en el global).