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domingo, 20 de abril de 2014

Alonso y Ferrari están de vuelta

En el estreno de Mattiacci como jefe, el asturiano es tercero en Shanghái, solo superado por los Mercedes, y Hamilton, con su tercer triunfo consecutivo, iguala a Clark y Lauda 

Hamilton moja con champagne a Alonso en el podio. 

Puede que nunca se sepa la verdad y que se sume a la lista de secretos mayor guardados de la Fórmula 1, como uno de los más recientes, si Fernando Alonso estaba o no informado de la jugarreta pactada entre Flavio Briatore y Nelsinho Piquet en Singapur, en 2008, cuando el brasileño simuló una salida de pista para beneficiar al asturiano. Puede que nunca se desvele si Stefano Domenicali renunció a su puesto de director de Ferrari F-1 por iniciativa propia o si el jefe, Luca Cordero di Montezemolo, le instó a que lo hiciera. Una

domingo, 14 de abril de 2013

Alonso y Ferrari encuentran el camino

El piloto asturiano se exhibe y vence 13 carreras después en China, donde Vettel es cuarto


Alonso ondea la bandera de Ferrari en Shanghái. 


Por primera vez desde que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) llegó a Ferrari la escudería le ha proporcionado un coche competitivo desde el primer momento, desde el estreno en el Albert Park de Australia. Evolucionado en el túnel de viento de Toyota, el F138 funciona en la calificación y también la carrera y Alonso, tras la decepción de Malasia donde abandonó al inicio tras un choque con Sebastian Vettel, reinó a su antojo en China para alcanzar la 31ª victoria de su trayectoria, las mismas que Nigel Mansell, y romper una racha de 13 carreras sin ganar –perdió la cuenta y dijo “ocho o nueve”–. La comunión entre el piloto y la escudería quedó escenificada cuando Alonso se bajó del coche, cogió una bandera de Il Cavallino Rampante y la ondeó con orgullo y cuando contestó por radio a su ingeniero de pista, Andrea Stella.

– No necesitamos que empujes, Fernando.
– No estoy empujando.
Mintió el piloto de Ferrari, que marcó una nueva vuelta rápida en una prueba que comenzó con una salida fulgurante, en la que se merendó por la izquierda a Kimi Raikkonen, superado justo después por la derecha de Felipe Massa, hábil también para deshacerse de Nico Rosberg. En la cuarta vuelta los dos Ferrari superaron casi a la vez a Lewis Hamilton y coparon las dos primeras posiciones hasta la primera parada en boxes a pesar de ir perdiendo tiempo por la degradación de las gomas blandas. El equipo priorizó que el asturiano parase antes –en la séptima vuelta, como Raikkonen– y Massa lo hizo una después. Felipinho no le cogió el punto al coche en China y acabó sexto a más de 40 segundos de su compañero, que le encontró a faltar a su lado en el podio: “Esperaba que los dos coches estuvieran aquí”. Atentos a sus comentarios estaban Raikkonen, a su derecha como segundo clasificado –“quería ganar y, por tanto, este resultado no me llena”– y Hamilton, más satisfecho: “Estoy muy contento con el resultado, por el equipo y los puntos”. Y también, aunque no lo dijo, por haber resistido al ataque de Sebastian Vettel, que conserva el liderato con 52 puntos, pero ve cómo Raikkonen se le acerca a tres puntos, Alonso a nueve y Hamilton a doce. Baby Schumi hizo una gran remontada partiendo con los duros como Jenson Button, quinto y que lideró varios giros la prueba después de aguantar con ellos 24 vueltas, ocho más que Nico Hulkenberg, que acabó décimo, pero lideró la prueba un buen rato.

“El coche se ha comportado casi perfecto desde la salida y la llegada”, destacó Alonso, contento con el ritmo en carrera, el rendimiento de los neumáticos y la estrategia. Si el primer juego de gomas –blandas– le duró siete vueltas, aguantó y haciendo grandes tiempos el primero de duras 18 vueltas y “siempre paramos un poco más tarde que ellos [que sus principales rivales]. Eso nos daba un colchón de seguridad”. Esta vez Alonso no estuvo implicado en ningún incidente en una carrera en la que no faltaron percances. El que se llevó la palma fue de nuevo Mark Webber, que días después de que Red Bull anunciase que no habrá órdenes de equipo tras el desaguisado de Malasia salió desde el pit lane y después de una buena remontada tuvo que abandonar por una pésima parada. Al australiano le colocaron mal la rueda trasera derecha, que se le acabó saliendo. Al australiano le habían obligado a parar para cambiar el morro tras un choque con Vergne          -por el que después fue penalizado con tres puestos en la parrilla de Bahréin- y a pesar de que el propio piloto asegurase que no hacía falta. Más motivos para Webber de estar enfadado con Red Bull. Y, entre otros, Gutiérrez se comió a Sutil y ninguno acabó una carrera plácida para Alonso: “Esto me sirve para sacarme la presión después de Malasia”. David Coulthard, entrevistador en el podio, reaccionó rápido replicándole: “Fernando, tú siempre dices que no sientes presión”. “Procuro no tenerla”, respondió el asturiano, que venció por segunda vez en su carrera en China, con lo que iguala el registro de Hamilton.   
    

domingo, 17 de abril de 2011

Hamilton contiene a Vettel y Ferrari vuelve a fracasar en China

Hamilton, eufórico, en el podio de Shanghái -EFE.

Fernando Alonso no es dado a hacer autocrítica. Tiene razón el asturiano en quejarse de que su 150º Italia esté lejos de los McLaren y sobre todo de los Red Bull, pero bien haría en mirarse el ombligo, pues con la misma máquina y estrategia (dos paradas) su compañero Felipe Massa le aventajó en casi 15 segundos, aunque sólo les separase una posición. El brasileño, sexto, le adelantó en la salida y durante algunas vueltas fue el único en seguir de cerca a Sebastian Vettel, que perseguía su tercera victoria consecutiva del curso y la quinta en el acumulado. El alemán se quedó con las ganas, pues a cuatro vueltas para el final no pudo evitar que Lewis Hamilton le superase en paralelo y ganase por segunda vez el GP de China gracias, en parte, a que McLaren le reservó un juego de neumáticos blandos en la calificación. Todavía quedaba un adelantamiento más en la prueba más entretenida este año: Mark Webber le birló a Jenson Button la tercera plaza en el penúltimo giro y completó una remontada sensacional. El australiano había salido 18º.

"Lo más fácil es tener un Red Bull ahora", recalcó Alonso desganado. El piloto de Ferrari defendió que si una escudería como la suya no ha conseguido alcanzar un podio en las tres primeras carreras es que algo no funciona. El principal déficit del monoplaza es la aerodinámica, capital en tiempos de hegemonía de Red Bull, que tiene preocupaciones anecdóticas, como no poder utilizar bien el KERS. Una inquietud menor. Más signiticativo fue que a Vettel se le estropease la radio interna, ya que durante gran parte de la carrera no pudo recibir los datos propios ni de los rivales. Pero al actual campeón tampoco le supuso nada del otro mundo estar desinformado. Antes de que fallase dicho sistema de comunicación, Vettel sí había flaqueado ante el ímpetu de los McLaren, que le superaron por la derecha en la salida. Button se puso primero, pero perdió lo ganado en la primera parada en boxes. El británico se confundió de garaje, un despiste de aficionado que le puso casi imposible su victotria del año pasado en el circuito de Shanghái e hizo que Vettel le superase sin mover un dedo. El liderato de la carrera fue efímero para los Ferrari (vuelta 15 para Massa y 16 para Alonso), primeros sólo porque los mejores habían cambios sus neumáticos.

Massa se olvida del podio

La diferencia entre los dos pilotos de Ferrari fue la competividad. Alonso tardó casi diez vueltas en superar a Michael Schumacher, un objetivo con el que llegó a fracasar incluso utilizando el DRS, el alerón trasero móvil. En ese tiempo el brasileño, que había alargado menos la primera parada, se puso segundo, sólo superado por Vettel y aguantó como pudo los ataques de su inmediato perseguidor, Hamilton, que le adelantó en la 45ª vuelta. Cinco giros más tarde Felipinho fue superado por Button y después por el sorprendente Webber. Massa se veía celebrando su primer podio desde octubre en el GP de Japón: "Ha sido un pecado. Era una carrera fantástica". Pero los neumáticos se fueron desgastando: "Quizás con otra estrategia...". El subcampeón de 2008 se refería a haber optado por tres paradas (en vez de dos) como habían hecho Webber, Hamilton y Rosberg, que fue quinto. A Alguersuari le pusieron mal la rueda trasera izquierda en boxes y tuvo que abandonar.   
  
Una vez pasado Massa, Hamilton fue a por el único que le quedaba por delante Vettel, que se defendió como pudo hasta que no pudo contener a su rival más importante en la clasificación (tan desigual está el Mundial que les separan 21 puntos). Hamilton respiró de alivio y pudo festejar la 15ª victoria de su carrera. Una de las tres más especiales para él después de las de "Silversonte y Mónaco" de la temporada 2008, cuando que se proclamó campeón. "Existo, vivo y respiro para ganar", valoró Hamilton, "amo ganar y por eso no puedo ser más feliz". Nunca perdió la calma ni tan siquiera se puso nervioso cuando vio que sus mecánicos rodeaban el McLaren antes de la carrera: "No sabía que faltaba una pieza, pero para mí era muy importante no desconcentrarme". Y lo consiguió. Es el primero en cinco carreras en superar a Vettel.