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domingo, 24 de noviembre de 2013

Vettel no pierde el tiempo

El piloto de Red Bull encadena en Interlagos su novena victoria, 13 del curso, con lo que iguala el récord de Schumacher, en una carrera en la que Alonso es tercero 

Vettel festeja su 13ª de la temporada en Brasil. Detrás suyo, Alonso - Reuters.
En un par de frases se resume cuánto llega a ser de competitivo y combativo un campeón a pesar de haber ganado en India su cuarto título mundial con tres pruebas de margen. "Estoy triste de que haya terminado la temporada. Es increíble haber ganado todas esas carreras", reconoció en Brasil, en la última Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987). No quería dar carpetazo al mejor curso de su carrera en el que, al volante de un RB9 intratable, ha sumado 397 puntos, cinco más que en 2011, cuando acumuló 11 triunfos.

domingo, 17 de noviembre de 2013

La rebeldía de Vettel

El piloto de Red Bull domina de principio a fin un insípido GP de EE UU y logra su octava victoria consecutiva, una racha con la que supera a Schumacher


Vettel, durante la carrera - AFP. 

Poco se podía imaginar Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) cuando debutó en la Fórmula 1 a medios de julio de 2007 con un octavo puesto en el GP de EE UU y en el circuito de Indianápolis que más de seis años después lograría en ese país, pero en otro circuito, el de Las Américas de Austin, su 38ª victoria y la octava consecutiva. Algo que nunca logró su compatriota Michael Schumacher, que con 91 triunfos es junto a Alain Prost (51) y Ayrton Senna (41) los únicos que superan a Vettel. Un piloto rebelde e insaciable al

domingo, 8 de septiembre de 2013

Vettel desconsuela a Alonso en Monza

El piloto de Red Bull iguala las 32 carreras históricas en casa de Ferrari y aumenta a 53 puntos su renta con respecto al asturiano, segundo en el GP de Italia  

Vettel lidera la carrera tras la salida - Getty. 

Mientras su compañero Mark Webber y Fernando Alonso, el único rival en un Mundial que tiene cada vez más cerca, departían divertidos antes de cruzar la pasarela del podio y recoger las copas del GP de Italia como tercero y segundo, respectivamente, Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) se asomó por la cristalera. Quería disfrutar del colorido y el griterío de Monza. Quizás esta acordándose de aquel primer fin semana de septiembre de 2008 en el que batió tres récords de una tajada: el de piloto más precoz en

domingo, 28 de julio de 2013

El estreno de Hamilton con Mercedes

El británico logra en el circuito de Hungaroring su primer triunfo con su nuevo equipo, y Vettel, tercero tras Raikkonen, amplía a 39 puntos su renta con Alonso, quinto

Hamilton festeja su victoria en el podio - AP. 

Hay circuitos que no tienen secretos para los pilotos. A Lewis Hamilton (Tewin, Gran Bretaña, 1985) le sucede con el de Hungaroring, donde ganó tres veces (2007, 2009 y 2012) con McLaren y se estrenó con Mercedes a la décima tentativa, después de ver cómo su compañero Nico Rosberg –que no acabó la carrera por una rotura en su propulsor– ganaba en Mónaco y en… Silverstone. “Ésta es una de las victorias más importantes de mi vida y hacerlo con Mercedes me impresiona más”, confesó Hamilton, que antes de empezar la temporada se gastó el sueldo del año –23 millones de euros– en un jet Bombardier CL-600. Con su 22ª victoria el británico presentó su candidatura al título, reduciendo a 48 los puntos de desventaja con Sebastian Vettel, tercero en el GP de Hungría. Al alemán no le gustó el comportamiento de Kimi Raikkonen –segundo en la prueba y del Mundial a 38 puntos– negándole un hueco –“¡no se aparta!, se quejó por radio; en el podio, a regañadientes, acabó diciendo que había sido una “bella batalla”–. Mientras que Alonso, quinto, vio cómo Vettel se le aleja a 39 puntos antes del parón por vacaciones.

“Nos hubiese gustado recortar, pero no ha podido ser. La superioridad de Red Bull es aplastante, aunque no sólo la de Red Bull, sino también la de Lotus, Mercedes...”, relató, resignado y crítico, Alonso, que acabó la prueba donde la empezó. Por más que en la salida avanzase a un Rosberg sin suerte y embestido después por Felipe Massa. Felipinho acabó octavo y uno de los siete que no fueron doblados por Hamilton, que en el penúltimo giro se permitió el lujo de hacerlo con su sustituto en McLaren, Checo Pérez, noveno y que fue a dos paradas. Como Button –séptimo y que taponó hasta la saciedad a Vettel y según el alemán le dañó el alerón– y Raikkonen, serio porque no ganó: “Podría haber vencido si no hubiese tenido problemas en la clasificación [partió sexto]”.

La remontada de Webber

Pero el finlandés no llegó a tener opciones de ganar en Hungaroring y le separaron casi 11 segundos con respecto a Hamilton, muy pícaro como su equipo, que ha perpetrado un F1 W04 equilibrado que conserva bien los neumáticos –incluso en condiciones extremas, como los 50ºC del Hungaroring–. El piloto de Tewin fue el primero entre los favoritos en hacer el primer cambio de neumáticos –volvió a poner los duros, décima vuelta– y puso terreno de por medio con respecto a Vettel –que sigue sin ganar en Hungría– gracias, en parte, a su ex compañero en McLaren Button, un gran incordio para el alemán. No lo llegó a ser, pese a su extraordinaria carrera, su vecino en Red Bull, Mark Webber, que salió malhumorado de la Q3 sabiendo que iba a salir décimo y que acabó cuarto tras ser uno de los pocos –junto con Button o Pérez– en partir con los duros.


Webber solo puso los blandos a diez vueltas del final, perdiendo la segunda posición y saliendo de los garajes justo por delante de su amigo Alonso, que antes de irse de vacaciones volvió a lanzar una advertencia a Ferrari: “Si el equipo encuentra piezas y ganamos tres o cuatro carreras después del verano, tendremos oportunidades, pero si no es así, será un milagro luchar por el campeonato y sólo podremos intentar divertirnos. Llevamos cuatro años entre medio y un segundo más lentos que Red Bull. Seguiremos ahí hasta el final, pero preferiría luchar de tú a tú con ellos. Y eso es lo que intentaremos resolver”. Más contento estaba Pastor Maldonado, que sumó el primer punto del curso para Williams el día del primer abandono de su compañero Bottas. En la jornada del estreno de Hamilton con Mercedes.    

domingo, 26 de mayo de 2013

Rosberg se corona en el caos de Mónaco

El piloto de Mercedes logra su segunda victoria el día que se cumplen 30 años de la su padre en el mismo escenario y Vettel, segundo, amplía su distancia como líder

Rosberg festeja su triunfo - AFP. 

Para el Principado el de 1983 fue un gran premio difícil de organizar. Hacía seis meses que su Alteza Serenísima la Princesa Grace de Mónaco había perdido la vida en un accidente de coche cuando circulaba con su hija menor, Estefanía –que salió ilesa–, en la misma carretera donde había rodado Atrapa a un ladrón, de Alfred Hitchcock. En un escenario de cine murió Grace Kelly, la que había sido una de las actrices más admiradas por Hollywood y que había renunciado a los papeles para ser princesa. En ese contexto, con un
Mónaco todavía desolado por su pérdida, Keke Rosberg logró su segundo triunfo en la Fórmula 1 hace justo 30 años. Su hijo le homenajeó en el mismo lugar, también con su segunda victoria de su carrera. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) se coronó en el caos de Mónaco, en una carrera con siete abandonos y en la que Sebastian Vettel, con su segunda plaza –su compañero Mark Webber fue tercero–, amplió su ventaja como líder con 107 puntos por los 86 de Raikkonen, que tuvo que hacer una parada extra por un pinchazo y un choque con Checo Pérez y al menos pudo arañar un punto, y Fernando Alonso, muy discreto en su pilotaje y lastrado por el poco ritmo del F138 acabó séptimo y contabiliza 78.

Horas antes Rosberg había sufrido y celebrado la quinta Champions del Bayern en Wembley. En la pista, ya en faena, piloto alemán sacó partido al fin de su tercera pole consecutiva. Su anterior victoria había sido el curso pasado en China y también partiendo desde la primera plaza. No estaba siendo una temporada fácil para Rosberg, que tuvo que abandonar en el estreno en Australia y precisamente en China, y estaba siendo superado por su nuevo compañero, Lewis Hamilton. Hasta Montmeló el alemán había quedado siempre por detrás del británico –cuarto y 12º, respectivamente en el GP de España–. 

Accidente de Massa 

Hamilton rodaba segundo en Mónaco cuando Felipe Massa sufrió un aparatoso accidente otra vez en la curva de Sainte Devote, como el sábado, y tuvo que abandonar en una carrera en la que había pasado de salir 21º desde el pit lane a situarse 16º en el décimo giro. Felipinho fue trasladado al hospital y desde Ferrari aseguraron que estaba bien. El parón benefició a Vettel, que le quitó el puesto a Hamilton entrando justo a cambiar neumáticos cuando salió el coche de seguridad. Webber se puso tercero y Hamilton bajó al cuarto puesto por tener que esperar a que Rosberg cambiase las gomas.

Quinto acabaría Adrian Sutil, que se aprovechó del duelo entre Checho Pérez y Raikkonen y supo batir a un desconocido Alonso. El asturiano estuvo muy crítico con Checo Pérez –“si en la chicane no evito a Pérez, hubiéramos chocado. Él no se jugaba nada, yo sí”–, pero después de otro coche de seguridad –por el golpazo de Chilton a Maldonado, que pidió en voz alta una sanción: “Ha cometido un error. En el pasado este tipos de errores se han pagado”– y a sugerencia de dirección de carrera dejó pasar al mexicano para evitar un castigo. Alonso no tuvo opciones de recuperar la posición y se vio superado por Sutil y por Button. El mal fario de Raikkonen con Pérez hizo que el asturiano mejorase una posición en una carrera inmejorable para Rosberg y, claro, para su padre.

domingo, 21 de abril de 2013

Vettel, sin rivales

El piloto alemán amplía su liderato con una victoria plácida en Bahréin en una jornada en la que Alonso es octavo después de tener una avería en el DRS

Vettel levanta con orgullo el trofeo como vencedor en Bahréin. 

Una de las grandes novedades de la temporada 2011 fue la incorporación del alerón trasero móvil, el DRS, que reduce la carga aerodinámica del coche y aumenta la velocidad del monoplaza unos 10 km/h. Supone una herramienta extra en los adelantamientos. Una ayuda que para Fernando Alonso resultó una tortura en Bahréin, pues el plano superior del ala se quedó atascado y obligó al piloto de Ferrari a avanzar su primera parada a la séptima vuelta cuando iba segundo, después de una salida agresiva en la que superó a Sebastian

domingo, 14 de abril de 2013

Alonso y Ferrari encuentran el camino

El piloto asturiano se exhibe y vence 13 carreras después en China, donde Vettel es cuarto


Alonso ondea la bandera de Ferrari en Shanghái. 


Por primera vez desde que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) llegó a Ferrari la escudería le ha proporcionado un coche competitivo desde el primer momento, desde el estreno en el Albert Park de Australia. Evolucionado en el túnel de viento de Toyota, el F138 funciona en la calificación y también la carrera y Alonso, tras la decepción de Malasia donde abandonó al inicio tras un choque con Sebastian Vettel, reinó a su antojo en China para alcanzar la 31ª victoria de su trayectoria, las mismas que Nigel Mansell, y romper una racha de 13 carreras sin ganar –perdió la cuenta y dijo “ocho o nueve”–. La comunión entre el piloto y la escudería quedó escenificada cuando Alonso se bajó del coche, cogió una bandera de Il Cavallino Rampante y la ondeó con orgullo y cuando contestó por radio a su ingeniero de pista, Andrea Stella.

– No necesitamos que empujes, Fernando.
– No estoy empujando.
Mintió el piloto de Ferrari, que marcó una nueva vuelta rápida en una prueba que comenzó con una salida fulgurante, en la que se merendó por la izquierda a Kimi Raikkonen, superado justo después por la derecha de Felipe Massa, hábil también para deshacerse de Nico Rosberg. En la cuarta vuelta los dos Ferrari superaron casi a la vez a Lewis Hamilton y coparon las dos primeras posiciones hasta la primera parada en boxes a pesar de ir perdiendo tiempo por la degradación de las gomas blandas. El equipo priorizó que el asturiano parase antes –en la séptima vuelta, como Raikkonen– y Massa lo hizo una después. Felipinho no le cogió el punto al coche en China y acabó sexto a más de 40 segundos de su compañero, que le encontró a faltar a su lado en el podio: “Esperaba que los dos coches estuvieran aquí”. Atentos a sus comentarios estaban Raikkonen, a su derecha como segundo clasificado –“quería ganar y, por tanto, este resultado no me llena”– y Hamilton, más satisfecho: “Estoy muy contento con el resultado, por el equipo y los puntos”. Y también, aunque no lo dijo, por haber resistido al ataque de Sebastian Vettel, que conserva el liderato con 52 puntos, pero ve cómo Raikkonen se le acerca a tres puntos, Alonso a nueve y Hamilton a doce. Baby Schumi hizo una gran remontada partiendo con los duros como Jenson Button, quinto y que lideró varios giros la prueba después de aguantar con ellos 24 vueltas, ocho más que Nico Hulkenberg, que acabó décimo, pero lideró la prueba un buen rato.

“El coche se ha comportado casi perfecto desde la salida y la llegada”, destacó Alonso, contento con el ritmo en carrera, el rendimiento de los neumáticos y la estrategia. Si el primer juego de gomas –blandas– le duró siete vueltas, aguantó y haciendo grandes tiempos el primero de duras 18 vueltas y “siempre paramos un poco más tarde que ellos [que sus principales rivales]. Eso nos daba un colchón de seguridad”. Esta vez Alonso no estuvo implicado en ningún incidente en una carrera en la que no faltaron percances. El que se llevó la palma fue de nuevo Mark Webber, que días después de que Red Bull anunciase que no habrá órdenes de equipo tras el desaguisado de Malasia salió desde el pit lane y después de una buena remontada tuvo que abandonar por una pésima parada. Al australiano le colocaron mal la rueda trasera derecha, que se le acabó saliendo. Al australiano le habían obligado a parar para cambiar el morro tras un choque con Vergne          -por el que después fue penalizado con tres puestos en la parrilla de Bahréin- y a pesar de que el propio piloto asegurase que no hacía falta. Más motivos para Webber de estar enfadado con Red Bull. Y, entre otros, Gutiérrez se comió a Sutil y ninguno acabó una carrera plácida para Alonso: “Esto me sirve para sacarme la presión después de Malasia”. David Coulthard, entrevistador en el podio, reaccionó rápido replicándole: “Fernando, tú siempre dices que no sientes presión”. “Procuro no tenerla”, respondió el asturiano, que venció por segunda vez en su carrera en China, con lo que iguala el registro de Hamilton.   
    

domingo, 24 de marzo de 2013

El incendio de Vettel

El alemán desobedece a Red Bull y arriesga al límite con su compañero Webber para vencer en Malasia, donde Alonso abandona

Webber, Vettel y Hamilton, en el podio del circuito de Sepang - Reuters.

Sebastian, vas más rápido. Sebastian, eres mejor que él. ¿A qué esperaras a adelantarle?”. Eso, o algo parecido, pensó Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) mientras Adrian Newey y el equipo Red Bull se frotaban las manos viendo claro un doblete plácido en Malasia con Mark Webber como vencedor, tras un salida brillante por fin, y con Vettel como escudero. Pero el alemán obvió las indicaciones del equipo y acosó a su compañero con un sinfín de paralelos e intentos de adelantarle al límite hasta que lo consiguió, mientras en Red Bull tenían el corazón en un puño. Y Webber, claro, no daba crédito a lo sucedido: Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él como líder] nos dijeron que la carrera había acabado, que cuidáramos el coche, el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión”. Vettel sólo se escuchó a sí mismo y reaccionó como en el ecuador de la prueba, cuando soltó por radio sobre su compañero: “Es demasiado lento, sacadle de mi camino”. Vettel acabó por ceder en la rueda de prensa: “Pido perdón, debo una explicación a Mark y al grupo. Éste es un triunfo del que no me siento muy orgulloso”. Así fue la tercera victoria de Baby Schumi, nuevo líder del Mundial con 40 puntos, en el circuito de Sepang, donde Lewis Hamilton completó el podio –Nico Rosberg, cuarto, sí hizo caso de las instrucciones de Mercedes y no puso en peligro ese puesto– en una carrera en la que Alonso no pudo completar ni dos vueltas, después de chocar por detrás con Vettel en la segunda curva, donde se dañó el alerón delantero. Una vuelta después éste se rompió del todo y le hizo perder el control: “Tal como estaba la pista, si hubiéramos entrado a cambiar el morro lo habríamos tenido que volver a hacer en la tercera o la cuarta vuelta y eso nos habría colocado últimos destacados”. 

Alonso siguió el resto del gran premio por la televisión como un simple espectador más. Es posible que no viera en directo la confusión de Hamilton en su primera parada, cuando se fue directo hacia los mecánicos de McLaren, su escudería de siempre, y no a Mercedes. Por entonces Vettel ya había sido el primero en pasar por boxes (sexta vuelta) para poner las neumáticos más blandos en un circuito mojado en algunos tramos y seco en otros. Webber paró después y puso los duros y se colocó líder. El australiano fue cogiendo una cierta ventaja con respecto a Vettel, que mantenía a raya a Hamilton. Bastante más lejos estaba Felipe Massa, brillante en la calificación –partió segundo, por delante de Alonso–, y que “perdió todo lo ganado” en la salida, cuando su F138 sufrió problemas de adherencia. Felipinho, que luego se marcó algunas vueltas rápidas, cayó a la octava plaza tras su última parada. Massa se deshizo de Pérez, dejó clavado a Raikkonen –que sólo pudo ser séptimo tras vender en Australia y es segundo en la general con 31 puntos– y no le costó excesivamente superar a Grosjean para acabar quinto.

Duelos con chispa

Si el de Webber y Vettel resultó el duelo estrella, el del propio Raikkonen con Hulkenberg tampoco tuvo precio. Se lo acabó llevando el finlandés después de muchas tentativas. También resultó impagable la batalla entre Hamilton y Rosberg, a quienes desde la radio dijeron que se quedaran las cosas como estaban, con el británico por delante. Hamilton estuvo atento con su compañero –“Nico merecía estar aquí en el podio”– y Rosberg habló en plural, pensando en el bien de la escudería dirigida por Ross Brawn: “Al final el equipo me dijo de no forzar a Lewis. Yo iba más fuerte. Lo importante es que estamos cerca de Red Bull y sabemos que podemos ir todavía más rápidos”.

Mercedes está en la buena línea, mientras que McLaren sigue perdida. Checo Pérez logró sus primeros dos puntos tras concluir noveno y Button, pese a cuidar al extremo sus neumáticos, pagó su precipitación en boxes, pues salió antes de que le ajustaran una rueda, y acabó abandonando a dos giros del final en un día marcado por la retirada de Alonso y el incendio de Vettel.  
  

domingo, 18 de noviembre de 2012

Hamilton funciona como el mejor aliado de Alonso en Austin

El piloto de McLaren gana el GP de EE UU por delante de Vettel y del asturiano, que llegará a Interlagos a 13 puntos del alemán 

Hamilton levanta el trofeo de vencedor en Austin ante Vettel y Alonso - Reuters. 

“A pesar de cómo han ido las cosas, tengo la extraña sensación de que le restaré puntos a Sebastian”, pronosticó Fernando Alonso después de ser noveno en la Q3 –octavo a la práctica por la sanción a Romain Grosjean por cambiar la caja de cambios, la misma decisión que tomó Ferrari con Felipe Massa para que Alonso partiese séptimo– y de ver cómo Vettel lograba su sexta pole del curso. Seguro que el asturiano contaba con hacer una salida tan buena como la que realizó –se colocó cuarto– y con que Lewis Hamilton, quien fuera su problemático vecino en McLaren, iba a su mejor aliado contra Vettel. Hamilton ya había dicho sus preferencias hace tiempo: si él no tenía opciones de ser campeón quería que lo fuese Alonso, el mismo que hace cuatro años deseaba en voz alta que ganase el título Massa “para que no gane Hamilton”. Ahora se respetan y se piropean. A la hora de la verdad, Alonso no pudo restar puntos con Vettel, pero con su tercer lugar sólo perdió tres puntos –con lo que tiene 13 de desventaja– con respecto al alemán, al que le valdría con ser cuarto en Interlagos, la última cita del curso, en el caso de que Alonso ganase la carrera. El asturiano tiene mucho que agradecerle a Hamilton, que agobió al límite a Vettel hasta adelantarle a falta de 14 vueltas y convertirse en el primer vencedor en el circuito de Austin, el nuevo escenario del GP de EE UU y donde el curso que viene también se disputará el Mundial de MotoGP. En Red Bull rezaban para que su piloto fetiche no tuviese los problemas que el actor secundario, Mark Webber, que tuvo que retirarse por problemas en el alternador. La remontada de la jornada –del 11º al cuatro lugar– fue para Massa, al que no le gustó la estrategia de Ferrari, pero que optó por el discurso más corporativo –“soy una persona honesta. Quiero dar lo máximo para ayudar a la escuadra y a Fernando”–.

“Ganaremos, perderemos, pero como siempre no nos vamos a rendir hasta la bandera a cuadros”, advirtió Alonso, convencido de que puede dar la sorpresa el último día en Brasil, como hizo el propio Vettel en Abu Dabi en 2010, cuando ganó la carrera su primer Mundial siendo el aspirante que peor lo tenía –Alonso fue séptimo y Webber octavo en aquella cita–, o en 2007, cuando Kimi Raikkonen se llevó la corona, también tras ganar la carrera, en este caso en Interlagos, y de que Alonso fuese tercero –curiosamente, detrás de su actual compañero, Massa– y Hamilton acabó octavo. El asturiano piensa que esta vez la suerte puede cambiar a su favor -para ser campeón necesita ganar la carrera y que Vettel no pase del quinto puesto, ser segundo y que el alemán no supere la octava posición, o acabar tercero y que Vettel sea décimo o no puntúe- y se esmerará al máximo para que así sea y asegurar el segundo puesto en el Mundial de constructores. El primer puesto, por tercer año consecutiva, es para Red Bull, por más que Webber no puntuase.

Micrófono en mano, Vettel recordó que su debut en la Fórmula 1 fue en Estados Unidos hace 5 años conduciendo un BMW sustituyendo a Robert Kubica, que había tenido un grave accidente en Canadá. Mientras el piloto de Red Bull relataba sus inicios en el Gran Circo, Hamilton y Alonso hablaban en el podio y sonreían. Para el británico, el último en ganar en Estados Unidos –lo hizo en Indianápolis en 2007 y que igualó las 21 victorias de Mika Hakkinen– era una jornada especial: “Estoy muy orgulloso. Hacía tiempo que no ganaba”. Y para el asturiano la continuación de un sueño, el tercer Mundial: “Perder tres puntos con Sebastian en un fin de semana en el que ellos volaban es para estar contentos”. El asturiano volvió a ser infalible y en la salida se merendó a Nico Hulkenberg, a Michael Schumacher y a Raikkonen, y vio cómo los tres primeros se escapaban sin remedios. A Hamilton no le costó en exceso superar a Webber, que tuvo que abandonar de nuevo –vuelta 17– y Alonso se colocó tercero, una posición que ya no perdería a pesar de que su pit stop fue uno de los más lentos (6'3 segundos) y de que le pasase Jenson Button cuando éste, el único junto con Nico Rosberg en partir con gomas duras, todavía no había hecho la parada en boxes.       

domingo, 28 de octubre de 2012

Vettel vuelve a reinar en India y Alonso minimiza daños

El piloto de Red Bull gana su cuarta carrera consecutiva, mientras que el asturiano araña un segundo puesto por delante de Webber y los McLaren


Alonso y Vettel se saludan en el podio de Buddh - AP. 

Sabe Fernando Alonso que más allá de en los entrenamientos, en la calificación y en la propia carrera, hay otro lugar donde se puede restar décimas con los rivales: rodeado de micrófonos y ante los medios de comunicación. Horas antes del GP de India, tras quedar encuadrado quinto y en la tercera fila en la salida, el piloto de Ferrari dio en el blanco: “Este Red Bull terminará primero o segundo independientemente de quién lo conduzca”. Y se mostró optimista: “Creo al 100% que vamos a ganar el título”. Regaló dos frases para advertir en público que el dominador del Mundial no es Sebastian Vettel, sino el responsable del RB8, Adrian Newey. El alemán, que no pierde los nervios como antes ni dentro ni fuera de la pista, fue a lo suyo y venció con facilidad en el circuito de Buddh por cuarta carrera consecutiva para ampliar a 13 puntos su ventaja como líder con Alonso, contento con la velocidad punta del F2012 y por haber podio batir a los McLaren y a Mark Webber, tercero, a falta de 12 giros para el final.

Bastante antes, en concreto en la 32ª vuelta, Vettel contestaba indirectamente a las declaraciones de Alonso restándole méritos. Sereno, el piloto de Red Bull se dirigió a su equipo por radio: “Si queréis puedo estar un rato más”. Los punteros del Mundial, excepto Hamilton, habían realizado la primera y única parada en boxes. Vettel no tenía prisa para hacerlo: estaba tan cómodo que no se preocupaba por el desgaste de los neumáticos ni por perder algo de tiempo. Mientras Alonso tenía entre ceja y ceja a Webber, aunque le distanciaba el tiempo suficiente como para no poder utilizar el DRS. Lo pudo hacer el asturiano cuando a Webber le falló el KERS. Alonso se había merendado en la salida a Lewis Hamilton –cuarto al final– y se fue a por Jenson Button –quinto–, al que superó en la cuarta vuelta, mientras su compañero Felipe Massa hizo de tripas corazón para contener a Kimi Raikkonen y celebrar su renovación con Ferrari con un sexto puesto. 

“La segunda posición es un regalo que nos permite mantenernos vivos en el campeonato. No nos rendiremos nunca. Faltan tres carreras (Abu Dabi, Estados Unidos y Brasil), nuestro momento llegará. Continúo pensando que seré campeón”, dijo Alonso. Mientras, Vettel se mostraba muy orgulloso y cauteloso: “Este circuito me encanta, es fantástico subir al primer escalón del podio otra vez. Todo ha salido según lo habíamos planificado. La victoria supone otro buen paso, pero aún queda mucho camino por recorrer. Tengo el Mundial en una mano, pero Fernando lo tiene en la otra”.

domingo, 14 de octubre de 2012

Vettel, un líder que no se contiene

El alemán sella en Corea su tercera victoria consecutiva el día del primer doblete del curso de Red Bull y se coloca primero en el Mundial con seis puntos de margen sobre Alonso, tercero

Newey y Vettel, en el podio de Sampori.  

“Sebastian, no te queremos molestar más, pero piensa que en un momento todo habrá pasado y no te habrás dado cuenta”, le decían por radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987), un ganador incontenible e incorregible que a pesar de contar con más de 13 segundos de colchón sobre Fernando Alonso, su principal rival por el Mundial, seguía dándolo lo máximo de sí, hasta completar su mejor vuelta en el último giro. No es la primera vez que el piloto alemán consigue este registro, que le define como un tipo inconformista y que desespera a Red Bull. La escudería dirigida por Christian Horner celebró en el GP de Corea el primer doblete del curso, pues Mark Webber fue segundo y restó puntos a Alonso, tercero –Ferrari tuvo que persuadir a Felipe Massa, cuarto y aceptó las órdenes de equipo– y que perdió el liderato y está ahora a seis puntos de Vettel, que en Sampori sumó su cuarta victoria de la temporada y la tercera consecutiva tras las de Singapur y Japón para concretar una tremenda remontada. El bicampeón alemán llegó a estar a 44 puntos del asturiano después del triunfo de Alonso en Alemania, justo antes de las vacaciones y la última vez que Alonso lideró una vuelta.

“El campeonato está muy abierto, pero más que en Alonso tenemos que concentrarnos en nosotros”, advirtió, seguro, Vettel, quien sólo necesitó encontrar el hueco en la salida para adelantar a su compañero Webber y poner tierra de por medio en una jornada desastrosa para McLaren, que vio cómo Jenson Button tenía que abandonar en la primera vuelta tras ser embestido por Kobayashi –“menudo idiota. Si ha llegado aquí tiene que saber que una carrera dura más que dos vueltas”, dijo el británico, que también culpó a Checo Pérez, sobre el japonés– y cómo Lewis Hamilton sudaba tinta para conseguir un punto hasta la línea de meta, conteniendo al propio Pérez.

“Estás demasiado cerca de Fernando”

Ferrari ya es segundo en el mundial de constructores con seis puntos más la escudería de Woking gracias a la ascenso de Massa, excelente para adelantar a Kimi Raikkonen -quinto- y al propio Hamilton dispuesto a seguir escalando en la general –es noveno con 81 tantos, por los 81 de Romain Grosjean y los 93 de Nico Rosberg, 93–. En julio Felipinho estaba casi sentenciado, pero sus últimos resultados le acercan a la renovación. En Corea incluso tuvo que aflojar el ritmo cuando estaba acercándose peligrosamente a Alonso. “Estás demasiado cerca de Fernando y tienes que ponerte a dos segundos”, le ordenaron desde boxes y Massa, claro, tuvo que obedecer: “No estoy jugándome el campeonato y puedo permitirme el lujo de avanzarle, pero estoy contento de haberlo hecho lo mejor posible”.

Muy serio estaba Alonso, que deseó en voz alta “una última evolución que nos haga más competitivos” y también fue optimista repasando que si Vettel ha ganado las tres últimas carreras y “sólo nos saca seis puntos” tendrán opciones en las cuatro carreras que restan. En India Ferrari presentará nuevas mejoras, pero también lo seguirá haciendo Red Bull, que no tuvo un inicio de temporada sencillo y que ahora marca la pauta al ritmo de Vettel. El nuevo líder que no contiene en la pista –es el que más vueltas ha ido primero– ni en el podio, donde bañó en champán a Adrian Newey –algo se olía el director técnico de la escudería de la bebida energética y llevaba puestas unas gafas de motocross–. Vettel repitió su triunfo en Corea del año pasado y alcanzó las victorias en la Fórmula 1, con lo que ya está por delante de Fangio.

domingo, 7 de octubre de 2012

Vettel se recrea en Japón para ponerse en el cogote de un Alonso que abandona y Massa renace

El piloto de Red Bull reduce a cuatro puntos su desventaja con el asturiano y Felipinho, segundo, vuelve al podio dos años después

Massa y Vettel se felicitan tras el GP de Japón. 

Parece un tipo tímido, tranquilo y detallista. Un padre de familia discreto que se gana la vida pilotando un Ferrari y es apreciado en el paddock. Por eso Fernando Alonso y Michael Schumacher no dudaron en ponérselo en los hombros el 27 de agosto de 2006. Un acto de aprecio a Felipe Massa (São Paulo, Brasil, 1981), que acababa de lograr en Turquía su primera victoria en la Fórmula 1 en su temporada de estreno en la escudería de Maranello y teniendo como compañero de equipo a Schumi, el mejor piloto de todos los tiempos. A su pesar, Massa está acostumbrado a vivir aparcado de los focos, tanto que en la última carrera del Mundial de 2008, cuando se estaba jugando el título con Lewis Hamilton, algún diario publicó ese día entrevistas con el británico dando a entender que el brasileño no tenía nada que hacer. Pero Felipinho se hizo con la pole y ganó en Interlagos ante su público, aunque le sobró la última curva para coronarse campeón. Lo fue durante unos segundos, los que le duró la alegría de ser el rey. Hay quien olvida ese momento o que estuvo al límite de la muerte con su accidente en Hungaroring el curso siguiente. O en su reaparición fue segundo en Bahréin, un ejemplo de superación minimizado porque aquel día Alonso ganó en su estreno en Ferrari, que instaría carreras después a Felipinho a dejarse adelantar en Hockenheim cuando iba primero. De aquel 2010 databa el último podio de Massa, de Corea del Sur, de dos años. Hacía 35 carreras que Felipinho anhelaba ese momento y llegó en Suzuka, en un día nefasto para Alonso, a quien vio hacer un trompo a su izquierda después de que Kimi Raikkonen le embistiese por detrás y el asturiano pinchase después una rueda. Un regalo para Sebastian Vettel, que no tuvo problemas para continuar con la primera posición que atesoraba desde la calificación y reducir a sólo cuatro puntos la diferencia con Alonso por el liderato. Resultó un recreo para Vettel y agua bendita para Massa, segundo y muy cariñoso con Kamui Kobayashi. Fue el primero en ir a felicitar dándole en el casco al japonés, emocionado por su primer podio en el Gran Circo y en el gran premio de su país.

Massa se contuvo hasta que le dieron la copa como segundo clasificado. Entonces se saltó el protocolo y se bajó un momento del podio para jugar con la botella de champán, antes de que le entrevistara Jean Alesi, un ex Ferrari que le felicitó –“estoy feliz por ti, Felipe”–. “Estoy contento porque he podido evitar los accidentes –pudo esquivar el de Grosjean, otra vez él, con Mark Webber–”, reconoció Massa, hábil para colocarse ya cuarto en la segunda vuelta después de salir décimo y ganarse el segundo puesto alargando dos giros la primera parada para sacar el máximo partido a las gomas blandas y superar a Jenson Button, cuarto y de nuevo con problemas en la caja de cambios –estrenaba una nueva tras romperla en Singapur–, y a Kobayashi. El piloto japonés, que dio a Sauber sus primeros puntos desde el triunfo de Pastor Maldonado –octavo en Suzuka–, empezó a perder comba con Massa después de que éste encadenase dos vueltas rápidas, en las vueltas 20 y 21. Justo antes de que Checo Pérez, el piloto que tanto había sonado para sustituir al brasileño en Ferrari el curso que viene, cometiese un error y tuviese que abandonar, con lo que Felipinho le adelanta en la general y se coloca noveno. Otro empujón más para ganarse su renovación con Ferrari, dada por imposible durante casi toda la temporada por gran parte de prensa y aficionados. Tampoco le ayudó su inicio, con dos puntos en las cinco primeros carreras. En las cinco últimas acumula 46 de sus 69 puntos. 

Un mini campeonato

El momento en el que Massa hizo su segunda y última parada Alonso hablaba ante los medios con un discurso histórico –“llevo años a 50 puntos del primero y ahora estoy con cuatro puntos más”–, políticamente correcto –“creo que Raikkonen me tocó por detrás y pinché”–, optimista –“me tomo estas últimas cinco carreras como un mini campeonato, a ver quién lo hace mejor”– y dando una de cal y una de arena a Massa, a quien nunca ha considerado como rival desde que pilota en Ferrari –“creo que son un poco las casualidades de la carrera que Felipe esté segundo. Gente con coches mejores no han dejado de cometer errores (…) [El segundo puesto] es gracias al buen trabajo de Massa”–.

La antítesis de Alonso era Vettel, eufórico tras su segunda victoria consecutiva y la tercera de la temporada, las mismas que el asturiano y Hamilton, quinto días después de anunciar su compromiso con Mercedes, que ya no contará con Schumacher, quien se retirará a final de temporada y confluyó 11º después de salir 23º. Está contento con la remontada de su amigo Vettel, que le ha recortado 35 puntos a Alonso en dos citas y quedan 125 puntos en juego: “No sé qué puede pasar en las próximas carreras”. 
             

domingo, 9 de septiembre de 2012

A pedir de boca

Alonso, más líder del Mundial, tras remontar hasta el tercer puesto y verse beneficiado por los abandonos de Vettel, Webber y Button en una carrera que gana Hamilton

Alonso grabando a los tifosi en Monza - Reuters. 

No es dado a salirse del guión en público, pero ante por una vez Fernando Alonso (Oviedo, 1981) venció su timidez para contentar a los tifosi de Ferrari en un circuito de Monza encantado por su tercer puesto después de partir décimo y de aplaudir las penalidades de parte de sus rivales, las retiradas de los Red Bull de Sebastian Vettel y Mark Webber, y de Jenson Button. Lewis Hamilton fue el brillante vencedor de un GP de Italia en el que asombró Checo Pérez con su segundo puesto. Hamilton es ya el inmediato perseguidor de Alonso a... 37 puntos. El diálogo entre el asturiano y Franco Scandinario, uno de los cámaras de la organización, pudo ser más o menos éste: 

– Franco, tengo una idea. ¿Me dejas la cámara? 
– [Cara de sorpresa.] Vale, pero cuídala bien. Intenta que no se te mueva mucho, eh.      

Alonso se puso a hacer de reportero un momento para enfocar a los aficionados que jaleaban su nombre, a los que se había ganado más hablando en italiano durante las entrevistas de Niki Lauda. “Fernando es un piloto increíble”, le elogió Lewis Hamilton, que en una semana ha pasado pasó de retirarse en Spa-Francorchamps y de ser reprendido por McLaren por haber desvelado datos de la telematría de su MP4-27 con el de Button y haber hecho varios comentarios polémicos en Twitter. En Monza firmó su primer triunfo en territorio de Ferrari y el 20º de su carrera, quizás el que menos celebró, pues sólo le dio un golpecito cariñoso a su monoplaza. Hamilton parecía haberse encarnado en Kimi Raikkonen, quinto en la prueba y primero entre los pilotos con motor Renault, y que se sitúa tercero en la general sin hacer ruido. Más efusivo estaba Checo Pérez, aspirante a un volante de Ferrari la temporada que viene y que protagonizó una remontada espectacular del 12º hasta el segundo puesto con la estrategia adecuada, alargando su única parada 30 vueltas y partiendo con las gomas duras, al contrario que la gran mayoría. El piloto de Sauber se zampó en los últimos giros a Felipe Massa, cuarto, y a Alonso. 

Castigo para Vettel

Tenía claro el asturiano que tenía que bordarlo en los primeros giros, así que pasó a Kobayashi en la parabólica en una salida sin incidentes y después superó a Di Resta, y a Raikkonen para ponerse sexto en la segunda vuelta. También había dejado detrás a Rosberg, eliminado a sí mismo por su falta de pericia. Alonso se fue entonces a por Michael Shumacher, de quien se deshizo con la ayuda del DRS. El asturiano continuó su progresión poniéndose en el cogote de Vettel, con quien protagonizó una bella batalla, decantada a favor del piloto de Ferrari con un adelantamiento limpio poco después de una acción polémica que mandó castigado a Vettel a hacer un drive through. Primera gran noticia ajena para Alonso, que dos vueltas después vio cómo Button, que rodaba segundo tras superar a Massa, tenía que abandonar por un problema en la bomba de gasolina. Después lo harían los dos Red Bull. 

“Felipe, piensa cómo vas a trabajar los neumáticos. Tienes detrás a Fernando”, le dijeron por radio a Felipinho, que tuvo que ponerle el pasillo a su compañero para dejarle un hueco, con lo que Alonso ya era segundo. Otro golpe de efecto de las patéticas órdenes de equipo, legales para la FIA y una estafa para el espectador. Lo contrario, un regalazo fue la remontada de Pérez, una pura lima con las gomas blandas frescas y que se zampó a los dos Ferrari, donde quiere continuar carrera. Un puesto que defiende Massa, que igualó su mejor puesto del año en Silverstone, el cuarto lugar, y que hace poco declaró que se ve capaz de volver a superar a Alonso. Felipinho lo logró en la calificación en  parte gracias a los problemas de su compañero con una pieza y en Monza llegó a rodar segundo tras una gran salida batiendo a Button. En un “domingo casi perfecto” para Alonso, a quien casi todo le salió a pedir de boca.      
  

domingo, 29 de julio de 2012

Hamilton contiene a los Lotus para reinar en Hungaroring

El piloto de McLaren logra su segunda victoria del curso por delante de Raikkonen y Grosjean y Alonso consolida su liderato con el quinto puesto  


Hamilton levanta la copa de vencedor en Hungaroring - AFP. 

El secretismo y la discreción son inherentes a la Fórmula 1, donde son decisivas las estrategias y la comunicación por radio entre los mecánicos y los pilotos durante la carrera. “Es posible que tengamos que optar por el plan B”, le dijeron a Lewis Hamilton justo en el ecuador del GP de Hungría, vueltas antes de hacer su segunda y última parada en boxes. El británico estuvo impecable para contener a los dos Lotus, primero a Roman Grosjean –tercero– y después, ya en las últimas vueltas, a Kimi Raikkonen, segundo, al que tuvo en el cogote. Ice Man se le acercó a sólo medio minuto a cuatro giros y Hamilton, imperturbable, aumentó su renta al doble para lograr su segunda victoria del curso y la tercera en un circuito fetiche para McLaren, que desde 2005 ha ganado seis de las ocho carreras disputadas en Hungría. Mientras que Fernando Alonso, en el día de su 31º cumpleaños, tuvo que conformarse con la quinta posición, aunque aumenta su ventaja en el liderato a 40 puntos, los que le separan de de quien encabeza el grupo de perseguidores, comprimido en una diferencia de ocho puntos, la que marca Mark Webber, octavo en la prueba, y cierra el propio Raikkonen. Así se queda el Mundial antes de las cuatro semanas de vacaciones y el viaje al circuito de Spa-Francochamps.     

“El objetivo es descansar porque hemos trabajado mucho el último mes. Hay que volver con las pilas cargadas”, reflexionó Alonso: “Ojalá siga todo tan bien como hasta ahora”. “Espero que podemos continuar en esa línea”, aportó en el podio Hamilton, entrevistado por el tenor Plácido Domingo. El británico replicó a su segundo peor arranque de temporada desde 2007, justo cuando compartió escudería con Alonso, para firmar un triunfo ejemplar desde la pole, desde su superioridad en los entrenamientos libres del viernes y las tres sesiones de cualificación: “Ha sido una carrera durísima, asombrosa. El equipo ha hecho un trabajo muy bueno”. Hamilton supo defenderse de Grosjean, que competía con él sin descanso por marcar la vuelta rápida, del que no se logró deshacer y al que sólo le pudo sacar dos segundos cortos antes de la primera parada. El piloto de Lotus se le acercó, pero no tuvo ni una sola tentativa de adelantarle, como tampoco hizo tras su paso por boxes. Ahí, tras calzar las gomas blandas, fue donde Raikkonen adelantó a Alonso y alargó al máximo poner las duras y rodó al límite. Un esfuerzo suficiente para Ice Man para salir por delante de Sebastian Vettel, y de birlarle el segundo puesto a su compañero Grosjean, con se emparejó en paralelo en la curva y al que venció en una acción tan arriesgada como espectacular. 

Misma estrategia, diferente resultado  

“No estaré contento hasta que no gane”, proclamó Raikkonen, que suena ahora como sustituto en Ferrari de Felipe Massa. Felipinho, el mejor en las salidas esta temporada –ha mejorado 27 posiciones– perdió esta vez dos lugares, del séptimo al noveno, donde se quedó, entre otras cosas por la buena actuación de su compatriota Bruno Senna, séptimo e incordio para Jenson Button, sexto. Octavo fue Webber, al que le perjudicó que Red Bull le ordenase hacer una parada adicional cuando rodaba quinto. La escudería de la bebida energética copió estrategia con Vettel, que sin opciones de llegar al podio supo conservar el cuarto puesto con gomas nuevas, por más que Alonso le enseñase el morro, justo antes de otra retirada de Michael Schumacher. El alemán, además, partió desde el pit lane por quedarse paralizado en la salida y también recibió un drive-through en el día de la 19ª victoria de Hamilton. El vencedor del GP de Hungría y Sam Michael, el director deportivo de McLaren, hablaron de la estrategia antes de subir al podio de Hungaroring. Seguramente hablaban del plan B.   

domingo, 22 de julio de 2012

Alonso continúa en una nube en Hockenheim

El asturiano consolida su liderato con su tercer triunfo del curso y la sanción a Vettel con 20 segundos por un controvertido adelantamiento a Button

Alonso celebra su victoria en el podio.

Con lluvia o sin ella no hay piloto más en forma que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) ni coche que haya evolucionado tanto como el Ferrari, mejorado en cuestiones capitales como la tracción y la velocidad punta. Nadie pudo con Alonso en el circuito de Hockenheim: resultó imparable en calificación e inalcanzable en la carrera, a pesar de la insistencia de Jenson Button y Sebastian Vettel, sancionado en los despachos por su adelantamiento por fuera del trazado al británico. Así que Vettel perdió la segunda plaza        –que recuperó el propio Button; Kimi Raikkonen ascendió al tercer puesto– y cayó al quinto puesto, por lo que también dejó de sumar diez puntos más. Un contratiempo para Baby Schumi ante su público y una gran noticia para Alonso, que en Alemania consolidó su liderato con el 30º triunfo de su carrera y el tercero del curso, por lo que tiene 44 puntos de margen sobre Vettel y 34 con el otro Red Bull, el de Mark Webber, que sólo pudo ser octavo. Kobayashi obtuvo una meritoria cuarta plaza. 

Continúa en una nube Alonso, que acumula 22 carreras consecutivas puntuando –está a dos de igualar el récord de Schumacher, séptimo en el GP de Alemania– y lleva 68 de los 75 puntos posibles en las últimas tres pruebas, pues el asturiano también ganó en Valencia y fue segundo en Silverstone. “La verdad es que yo no sé mucho de política, pero es cierto que la situación en España no está muy bien…”, bromeó Alonso, entrevistado en el podio por el tricampeón Niki Nauda, que en una entrevista publicada en El País dejaba claro que el piloto de Ferrari “sigue siendo el mejor”. Y lo lo volvió a ser a pesar de que, como reconoció, su F2012 no fue el más rápido. Lo compensó con un pilotaje excelente, poniendo décimas de por medio en cuanto sus únicos dos rivales en la prueba se le acercaban demasiado. A Button lo llegó a tener en el cogote después de que el de McLaren se colocase segundo adelantando una vuelta la segunda parada en boxes con respecto a Vettel. También supo contener Alonso al alemán, desquiciado con Hamilton, que se desdobló, algo que permite el reglamento. 

El enfado de Vettel

“El adelantamiento fue estúpido, ya que iba con vuelta perdida”, bramó Vettel, que pidió “sentido común” a Hamilton, que entonces, en el ecuador de la prueba, rodaba 18º, pero con mejor ritmo que los mejores con gomas nuevas. Forzado por las circunstancias, el británico ya había hecho dos pit stops después de haber pinchado una rueda en la cuarta vuelta tras pasar por encima de los restos de piezas en el trazado de los accidentes en la salida de Massa –Felipinho sólo pudo ser 12º– con Ricciardo y de Grosjean con Senna. Aunque sólo acabó retirándose Hamilton y lo hizo después de haber intentado adelantar también a Alonso, beneficiado de que su ex compañero en McLaren entorpeciese el paso a Vettel, lo que también favoreció a Button, que cada vez se acercaba más al alemán, al que superó desde la estrategia. Baby Schumi le devolvió la jugada en una acción controvertida y finalmente sancionada por la FIA para desconsuelo de Vettel, que antes del castigo se había defendido: “Se ha dado un ángulo muerto, estábamos en paralelo, por lo que no podía ver a Button del todo”. Su rival prefirió no valorar el adelantamiento. 

De la Rosa no podrá olvidar el suyo a Glock, ya que la acción le permitió superar por primera vez en el curso a un Maroussia y acabar 21º. Su cuestionado compañero Karthikeyan acabó el último y según TV3 podría dejar de ser piloto oficial de HRT para dejarle el volante a Dani Clos tras el GP de India de finales de octubre, cuando queden tres pruebas para el fin de un curso que ha llegado a su ecuador con Alonso en una nube. 

domingo, 8 de julio de 2012

Webber le gana el pulso a Alonso en Silverstone

El australiano reivindica mejor trato de Red Bull con su segunda victoria del año y Vettel completa el podio

Webber salta en el podio de Silverstone - AP.

Tiene cara de superhéroe, pero papel de secundario. Muy a su pesar Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) sabe que es el segundo piloto de Red Bull, que mira con mejores ojos a Sebastian Vettel. El australiano lo descubrió hace dos años en Silverstone, cuando el equipo le quitó un nuevo alerón para dárselo al alemán. La réplica de Webber fue ganar la carrera y competir por el Mundial hasta el último suspiro. Tras un 2011 discreto, está brillando este curso, que comenzó con cuatro puestos consecutivos y en el que ya acumula dos triunfos. Es el único que lo ha logrado junto a Fernando Alonso, al que con adelantó a cinco vueltas para el final para asegurarse la novena victoria de su carrera en Silverstone, ahí donde se reivindicó en el pasado, además de recortarle siete puntos a su rival. Segundo en el GP de Gran Bretaña, Alonso conserva el liderato con 129 por los 116 del australiano y los 100 de Vettel, tercero, sólo pudo adelantar a un Felipe Massa excelente en la primera parada en boxes

Webber reconoció hace unos meses en El País que renovó por Red Bull porque no tenía otra opción, dando a entender que se hubiese ido a la mínima oportunidad apetecible que le hubiese surgido. No está a gusto viéndose segundo plato y se esmera para demostrarle al equipo que merece el mismo trato que el bicampeón Vettel. Quiere hablar en la pista con actuaciones tan completas como la de Silverstone, donde no cometió sus habituales errores en la salida, en la que se mantuvo segundo tras Alonso, el único de los primeros junto a Lewis Hamilton en partir con neumáticos duros. Un error de vista de Ferrari, que ha evolucionado tanto el F2012 que es competitivo en cualquier circunstancia, para marcar la pole en un trazado mojado y para opositar por el triunfo en un circuito repleto de curvas (18) y muy exigente con la aerodinámica. 

Remontada de Grosjean

Tras su última parada para poner las gomas blandas (vuelta 38) Alonso pudo mantener la primera posición, pero no pudo hacer nada para que Webber le adelantase en su segunda tentativa: “Mark venía demasiado rápido. Nos hemos tocado y lo importante era no forzar y acabar con cero puntos”. Con margen suficiente con Vettel, Alonso supo conformarse con el segundo puesto, mientras que su compañero Massa se esmeró en conservar el cuarto, su mejor posición de la temporada, pese a llegar a tener en el cogote a Kimi Raikkonen. Justo detrás del finlandés acabó Romain Grosjean, protagonista de una remontada fabulosa después de verse obligado de hacer un pit stop en la primera curva tras un choque. Aunque el de Checo Pérez y Pastor Maldonado se llevó la palma. El mexicano vio cómo el venezolano le iba sacando de la pista. Pérez acabó muy enfadado tras su retirada: “No es la primera vez que hace algo así. De la forma que se mantiene y te pelea la posición … Simplemente es muy estúpido”. Mientras que Maldonado lamentó lo sucedido –“la verdad, lo siento mucho”– y se justificó: “Tenía las gomas frías y se me fue la parte trasera del coche. Es un accidente de carrera”.   

El crecimiento de Ferrari ha sido inversamente proporcional a la caída de McLaren, que en Silverstone cuadró unos pit stops perfectos –los dos primeros fueron en 2'8 segundos, los mejores de la jornada–, pero vio cómo sus pilotos sumaban un papel que no se corresponde con su talento. Hamilton alargó al máximo el primer cambio de neumáticos –lo hizo en la vuelta 22– y no le puso las cosas nada fáciles a Alonso para adelantarle. El campeón de 2008 acabó octavo, mientras que Button, que no había superado ni la Q1, sólo fue décimo. Séptimo acabó Michael Schumacher, una tortura para su ex compañero en Ferrari Massa, que tuvo que dar lo mejor que sí para superarle. Felipinho también quiere reivindicarse como hace Webber, al que le están avalando los números. El australiano fue frío celebrando la victoria tras salir del coche: apenas un aplauso silencioso y un brazo al aire, pero después se desmelenó en un podio en el que el tricampeón Jackie Stewart entrevistó a los pilotos del podio. Una novedad acertada para acercar a la grada el testimonio de sus ídolos, por los que han pagado una entrada. 

domingo, 24 de junio de 2012

Alonso escribe una obra maestra en Valencia


Alonso abraza la copa de vencedor en Valencia - EFE.

Hacía tiempo que a Sebastian Vettel no se le veía tan enfadado ante las cámaras, quizás no lo estaba desde su retirada en el GP de Turquía de 2010 tras una acción arriesgada con su compañero Mark Webber, al que tildó de loco con un gesto. Entonces Red Bull iba camino de un relajado doblete. Esta vez Vettel había alcanzado hasta 20 segundos de margen antes de la salida del coche de seguridad y lideraba la prueba hasta que “el coche se paró”. Baby Schumi lanzó con rabia uno de sus guantes y se fue al box de su equipo destrozado, con los ojos rojos de tanto llorar. También lloró, pero de emoción, Fernando Alonso en el podio del Valencia Street Circuit tras “mi mejor victoria. Emocionalmente no hay nada comparable”. El asturiano escribió toda una obra maestra remontando desde la undécima posición para ser el primer piloto de la temporada en vencer dos veces –tras siete ganadores distintos–. Alonso, que se escapa con 111 puntos en el liderato, tiene ya 20 puntos de colchón sobre Webber, cuarto en la prueba, 26 sobre Vettel y 23 sobre Lewis Hamilton, que también abandonó porque Maldonado se lo llevó por delante. Tampoco pudo finalizar el GP de Europa un fantástico Grosjean, el único que podía inquietar al final a Alonso y que tuvo que abandonar por problemas en alternador. Imprevistos ajenos que aprovecharon Raikkonen y Schumacher, segundo y tercero respectivamente, para completar el podio con Alonso, un podio ajeno que bien podría ser de la temporada 2005 o 2006. Este Mundial es imprevisible. 

“Así es el deporte”, convino Alonso: “El fin de semana hemos pasado un momento duro, pero no te puedes rendir nunca”. No lo hizo el nuevo líder y protagonizó otra salida prodigiosa mejorando tres posiciones, como hizo también su vecino Felipe Massa, 16º y al que le saca 100 puntos en la clasificación y que de nuevo no tuvo suerte. Felipinho, el primer ganador de la cita en Valencia, sería envestido por Kovayashi y perdió opción alguna de puntuar. El infactor será castigado con cinco puestos de penalización en la parrilla de salida en Silverstone. Maldonado saldrá diez posiciones peor de lo que consiga en la calificación después de llevarse por delante a Hamilton, que no quiso cederle un hueco para adelantarle cuando estaba perdiendo fuelle. Button continúa perdido y fue octavo.

Los elogios de Lorenzo
       
“Para mí Alonso sólo parece humano cuando se acaba la carrera. Durante la carrera es un robot casi perfecto. Increíble”, le elogió Jorge Lorenzo, líder de MotoGP, en su Twitter. Valencia quedó encantada con Alonso, al que le costaba encontrar las palabras para definir qué sentía y recordó la que hasta ahora había sido su única vitoria en España, en 2006, en Montmeló y ante Schumacher, que no se acababa de creer que hubiese sido tercero después de mejorar nueve plazas: “Es una sensación especial volver a subirme al cajón”. Schumi logró su primer podio desde su regreso a la Fórmula 1, el 155º podio en su brillante carrera. Tan emocionado estaba Schumacher que cuando le indicaron en rueda de prensa que hablase en su idioma lo hizo en... inglés. 

A Alonso se le paró el coche una vez concluida la prueba y tuvo que bajarse. Lo aprovechó para seguir paseando la bandera española y festejarlo con algunos aficionados. El asturiano estaba tan desinhibido como si hubiese ganado el Mundial, pues era consciente de que acababa de dar un buen golpe sobre la mesa y de que el F2012 sigue mejorando sus prestaciones. No perdió la fe Alonso y antes de que se retirase Vettel ya iba segundo tras adelantar a Grosjean, en una acción de centímetros y en la que se rozó con el francés. El piloto de Ferrari realizó varios adelantamientos muy apurados, arriesgados en un circuito urbano en el que es muy difícil ganar posiciones, y, por ejemplo, en un par de vueltas se deshizo de Webber –otro que remontó, pasó del 19º al cuarto lugar–, de Senna y de Schumacher. A Hamilton le adelantó tras la primera visita a boxes del británico, gafado por el comportamiento de los mecánicos de McLaren: esta vez se rompió el gato hidráulico....Así que justo antes de la salida del coche de seguridad por un choque entre Kovalainen y Vergner –fue sancionado con cinco puestos en el GP de Gran Bretaña– Alonso iba tercero y poco después de que el safety car se fuese se puso segundo tras batir a Grosjean y la retirada de Vettel: “Correr en casa y poder vencer delante de toda esta gente... No sé muy bien qué decir”. 

domingo, 10 de junio de 2012

Hamilton brilla en Canadá para colocarse líder del Mundial


Hamilton festeja su primera victoria de la temporada - Reuters. 

La ambición de Lewis Hamilton (Stevenage, Reino Unido, 1985) no tiene límites. Es posiblemente el piloto más pasional y decidido de la parrilla, por más que ahora no cometa tantas locuras como en el pasado. Impulsos que le han hecho ser un coleccionista de sanciones de todo tipo y que le privaron de llevarse el Mundial en su debut, cuando coincidió con Fernando Alonso en McLaren. El curso siguiente lograría el que es su único título adelantando a Glock en los últimos metros de la última carrera, en  Interlagos, donde Felipe Massa llegó a creerse campeón tras cruzar la meta. Desde entonces a Hamilton le ha faltado temple y regularidad: dos quintos puestos y un cuarto en la clasificación final son un balance muy pobre para su talento. E incluso la temporada pasada perdió el liderato del equipo en beneficio de Jenson Button, finalmente subcampeón. Pero Hamilton parece dispuesto a volver a ser el primer piloto de McLaren y a ganar su segundo Mundial con actuaciones como las de Canadá, donde se sobrepuso a dos pasos por el pit stop con susto –uno por su culpa y otro por la confusión de sus mecánicos– y supo recuperar el tiempo perdido en la pista superando a Sebastian Vettel primero y a Fernando Alonso después, lanzado ambas veces por el DRS. Con la tercera victoria de su carrera en Montreal Hamilton se convirtió en el séptimo vencedor diferente en otras tantas carreras disputadas en un curso más imprevisible que nunca por la prohibición de los difusores soplados y lo particulares que son ahora los Pirelli. El británico suma 88 puntos, dos más que Alonso, perjudicado por la estrategia de hacer una única parada de Ferrari, que valoró que el rival a largo plazo va a ser Vettel –cuatro en el Gilles Villenueve–. Alonso fue perdiendo fuelle y vio cómo en las últimas cuatro vueltas se despedía del podio, superado por Grosjean, segundo, Checo Pérez, tercero, y el propio Vettel. El español acabó quinto.

Le recordaron a Hamilton que se cumplía el quinto aniversario de su primera victoria en la Fórmula 1 y que también había sido en el mismo circuito en el que acababa de lograr la 22ª: “Lo estoy pensando. Es una efemérides especial. Ésta es una de las mejores carreras que he corrido nunca”. El británico, genial para clavar los tiempos mientras sus rivales cambiaban las gomas, se acordó de sus fans, que le han enviado mensajes de ánimo para apoyarle en este tiempo. “No te tenía tan lejos, eh”, le dijo Grosjean, al que, al contrario de Alonso, le vino de perlas hace sólo una parada. La solución que escogió también Sauber con Pérez, capaz de remontar del 15º al tercero: “Ojalá podamos continuar este camino”. 

Algo a lo que aspira Ferrari, que ha mejorado las prestaciones del F2012, pero que erró la estrategia con Alonso y lamentó la equivocación de Massa, que hizo un trompo y pasó de rodar quinto tras haberse deshecho por persistencia de Rosberg a rodar 12º. Felipinho se repuso de la equivocación y se colocó quinto, antes de que Pérez y el propio Rosberg le pasasen con facilidad, y de volver a pasar por boxes. Massa fue décimo. Peor le fueron las cosas a Button (16º), que partió con los neumáticos duros y tuvo que hacer tres paradas, o a Michael Schumacher, que tuvo que abanadonar por tercera vez consecutivo por problemas en el alerón trasero. Mark Webber, vencedor en la prueba anterior, en Mónaco, sólo pudo ser séptimo. Así es este Mundial sorprendente que domina Hamilton, que está decidido a encontrar la regularidad.    

  

domingo, 27 de mayo de 2012

Webber controla una carrera caótica en Mónaco y Alonso lidera el Mundial en solitario


Webber festeja su triunfo en Mónaco - EFE.

“Para todos nosotros [para los pilotos] es fabuloso y sobre todo resulta interesante para los aficionados”, respondió Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) cuándo le preguntaron qué le parecía que fuese el sexto piloto en ganar en las seis carreras disputadas este curso, algo inédito hasta ahora: “dice mucho de lo disputado que es el campeonato”. Tan igualado que Webber le sacó seis décimas al segundo, Nico Rosberg, nueve a Fernando Alonso, y 1'3 al cuarto, Sebastian Vettel. Los seis primeros opositaron hasta el final por las tres primeras plazas, pues en el GP de Mónaco no hay podio como tal. Webber estuvo imperturbable en una carrera en la que acabó rezando para que no lloviese lo suficiente como para chafarle la guitarra. Criticado por perder en la salida lo ganado en la calificación, el australiano se mostró imperturbable en un comienzo explosivo, en el que Grosjean fue embestido por Schumacher después de tocarse con Alonso, eufórico tras la prueba porque se sitúa líder en solitario con 76 puntos, tres más que el propio Webber y que Vettel. 

El trazado de Mónaco es el más especial del Mundial por ser el más corto (3.340 metros), pero el más largo en completarse, casi dos horas. Es casi una sucesión de curvas (19) con un túnel donde es casi imposible adelantar y se paga caro cualquier mínimo error. Lo comprobó Pastor Maldonado, que pasó de ganar en Montmeló a retirarse en la primera vuelta tras arruinar la carrera también de De la Rosa, que había avanzado que iba a salir con neumáticos súper blandos y a una parada. Sólo un pit stop hicieron los mejores y ahí Alonso le birló la tercera posición a Lewis Hamilton, que para su desdicha perdió otra plaza ante un Vettel que partió con las gomas duras –como Jenson Button, que no concluyó la carrera– y aguantó con ellas 46 giros. 

Cuarta retirada de Schumacher

Baby Schumi marcó la pauta durante unas vueltas intentando marcar la máxima diferencia posible con respecto a Webber, que también había contenido a Rosberg. El alemán, por más que se acercase en el tramo final a pocas décimas, nunca tuvo opción de adelantarle, pero acabó contento. Todo lo contrario que su compañero en Mercedes, Schumacher, que se retiró por cuarta vez en seis pruebas por un problema en la bomba de gasolina. Aunque parezca mentira no lo hizo Kovalainen, por más que se tocase en varias ocasiones con Checo Pérez. 

La incertidumbre del tiempo era un aliciente más de un GP de Mónaco imprevisible. Desde los equipos se avisaba a los pilotos que en cinco minutos empezaría a llover, pero el tiempo pasaba y al final sólo cayeron algunas gotas en la zona del final de recta de Santa Devota. La lluvia hubiese premiado, por ejemplo, a Vergnier, que sacrificó un séptimo puesto para buscar uno mucho mejor por poner los intermedios. La jugada le salió mal en una jornada gloriosa, “increíble” para Webber, de nuevo vencedor tras el GP de Brasil del curso paso y que festejó en Mónaco su octava victoria en la Fórmula 1, la segunda en dicho circuito y la tercera consecutiva de Red Bull en esta prueba. Un escenario en el que Alonso logró su 76º podio y se congratuló con la buena actuación de Ferrari, pues Felipe Massa completó una actuación más que interesante con un sexto puesto y sin fallo alguno. Felipinho necesita carreras así para volver a sentirse un piloto importante, por más que la prensa haga tiempo que lo sitúe fuera del equipo y desde Maranello no acierten a asegurarse el puesto ni hasta el final de temporada.