Mostrando entradas con la etiqueta Sebastian Vettel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sebastian Vettel. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de septiembre de 2014

La respuesta de Lewis Hamilton

Doblete de Mercedes en Monza, donde Massa logra su primer podio del año y Alonso abandona
Hamilton baña con champagne a Massa, en Monza - AFP.

Por mucho que aparezca en el podio del circuito de Monza con un micrófono en mano y hecho un pincel con un elegante traje, Jean Alesi siempre será un piloto aguerrido que conectó con facilidad con los tifosi de Ferrari. Nacido en Avignon (Francia), sólo logró un triunfo en el Mundial, en Canadá y el día de su 31º aniversario. Esa jornada se benefició del abandono de Michael Schumacher, que apuraba sus últimas en Benetton, del que se fue a Ferrari con dos títulos bajo el brazo, y el fallo del sistema hidráulico del Williams de

martes, 26 de agosto de 2014

Ricciardo, la mota de un Mercedes inflamado

El australiano aprovecha la imprudencia de Rosberg, que arruina la carrera de Hamilton, para ganar en Spa

Ricciardo celebra en Spa su tercer triunfo del curso. 

Lewis Hamilton pilota a contracorriente en un año autoritario de Mercedes. Aspira a su segunda corona mundial con más triunfos que nadie (cinco), pero el caso es que, unas veces por errores propios y otros por fiabilidad del coche, se complica la vida. Puede que sea el piloto más insaciable de la parrilla, algo que explica que en Hungría recuperase hasta 19 plazas y en Alemania, 17. Remontada extrema que no pudo repetir en Spa (Bélgica), donde incluso pidió al equipo retirarse (acabó haciéndolo), algo insólito en él. Humano en

domingo, 27 de julio de 2014

El impacto de Marcus Ericsson

El accidente del piloto de Caterham inaugura un GP de Hungría caótico que se adjudica Ricciardo por delante de Alonso y Hamilton, y penaliza a Rosberg 

Alonso, Ricciardo y Hamilton, en el podio del circuito de Hungaroring - Foto: AFP. 

Destaca más por su presencia, pues es tan blanco que parece que una maquilladora en prácticas le haya utilizado como conejillo de indias, que por los resultados. Penalizado por conducir un Caterham, Marcus Ericsson (Kulma, Suecia, 1980) tiene, en teoría, poco que decir en una carrera, aunque el caso es que su accidente en la novena vuelta cambió del todo un GP de Hungría tan caótico como emocionante. El novato Ericsson se estampó y la salida del coche de seguridad, que apareció otras dos veces, descolocó a los primeros

domingo, 20 de julio de 2014

El hueco de Valterri Bottas

Renovado a última hora en 2013 por Williams, el finés suma su tercer podio consecutivo y frena a un Hamilton que remonta hasta el tercer puesto en una carrera que gana Rosberg 

Valtteri Bottas. 

La cámara apenas repara en él cuando se baja de su FW36. Parece introvertido y tímido, tiene una figura rocosa y aparenta más años de los 24 que tiene. Valtteri Bottas (Nastola, Finlandia, 1989), que el 28 de agosto soplará 25 velas, el mismo que hasta noviembre no supo si tendría un hueco en Williams, es el piloto de moda. Y eso que el finés tenía todos los números para ceder su puesto a Felipe Massa, pero tuvo la suerte de que Pastor Maldonado y los billetes que le acompañan de PDVSA, se hiciese con el volante que Kimi

domingo, 20 de abril de 2014

Alonso y Ferrari están de vuelta

En el estreno de Mattiacci como jefe, el asturiano es tercero en Shanghái, solo superado por los Mercedes, y Hamilton, con su tercer triunfo consecutivo, iguala a Clark y Lauda 

Hamilton moja con champagne a Alonso en el podio. 

Puede que nunca se sepa la verdad y que se sume a la lista de secretos mayor guardados de la Fórmula 1, como uno de los más recientes, si Fernando Alonso estaba o no informado de la jugarreta pactada entre Flavio Briatore y Nelsinho Piquet en Singapur, en 2008, cuando el brasileño simuló una salida de pista para beneficiar al asturiano. Puede que nunca se desvele si Stefano Domenicali renunció a su puesto de director de Ferrari F-1 por iniciativa propia o si el jefe, Luca Cordero di Montezemolo, le instó a que lo hiciera. Una

domingo, 6 de abril de 2014

Las uñas de Lewis Hamilton

El británico se defiende ante su compañero y antiguo rival en karts, Nico Rosberg, para vencer en Bahréin por primera vez 

Hamilton besa la copa como vencedor en Bahréin ante Rosberg - Reuters. 
Se hizo un conductor invencible de coches teledirigidos para superar el divorcio de sus padres y de pequeño aparcaba su timidez conduciendo un kart. El destino de Lewis Hamilton (Stevenage, Reino Unido, 1985) pudo cambiar cuando su madre, Carmen Lockhart, se mudó a las proximidades de Londres y viendo que su hijo mayor destacaba como piloto renunció a su custodia para que continuase viviendo con su padre, Anthony

domingo, 30 de marzo de 2014

El propósito de Lewis Hamilton

El británico lidera el doblete de Mercedes en Sepang con un W05 sin fisuras y pretende opositar por un Mundial, algo que no logra desde 2010

Hamilton celebra su triunfo en Sepang - Foto: Getty Images. 

En los Autosport Awards de 1994, el mismo año de la muerte de Ayrton Senna, su ídolo, "a quien siento parte de mí", Lewis Hamilton (Stevenage, Reino Unido, 1985) se acercó a Ron Dennis, entonces jefe de McLaren, y le confesó sus ambiciosas pretensiones. Solo tenía nueve años.

—Señor Dennis, quiero pilotar un McLaren. Estoy convencido de que lo haré.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Vettel no pierde el tiempo

El piloto de Red Bull encadena en Interlagos su novena victoria, 13 del curso, con lo que iguala el récord de Schumacher, en una carrera en la que Alonso es tercero 

Vettel festeja su 13ª de la temporada en Brasil. Detrás suyo, Alonso - Reuters.
En un par de frases se resume cuánto llega a ser de competitivo y combativo un campeón a pesar de haber ganado en India su cuarto título mundial con tres pruebas de margen. "Estoy triste de que haya terminado la temporada. Es increíble haber ganado todas esas carreras", reconoció en Brasil, en la última Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987). No quería dar carpetazo al mejor curso de su carrera en el que, al volante de un RB9 intratable, ha sumado 397 puntos, cinco más que en 2011, cuando acumuló 11 triunfos.

domingo, 17 de noviembre de 2013

La rebeldía de Vettel

El piloto de Red Bull domina de principio a fin un insípido GP de EE UU y logra su octava victoria consecutiva, una racha con la que supera a Schumacher


Vettel, durante la carrera - AFP. 

Poco se podía imaginar Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) cuando debutó en la Fórmula 1 a medios de julio de 2007 con un octavo puesto en el GP de EE UU y en el circuito de Indianápolis que más de seis años después lograría en ese país, pero en otro circuito, el de Las Américas de Austin, su 38ª victoria y la octava consecutiva. Algo que nunca logró su compatriota Michael Schumacher, que con 91 triunfos es junto a Alain Prost (51) y Ayrton Senna (41) los únicos que superan a Vettel. Un piloto rebelde e insaciable al

domingo, 22 de septiembre de 2013

La pirotecnia de Vettel

Tercer triunfo seguido del piloto de Red Bull, que aumenta a 60 puntos su renta con Alonso, segundo tras otra brillante remontada y al que supera en victorias totales (33)


Vettel muestra su tercer como vencedor en Singapur - EFE.   

- Sebastian, puedes utilizar toda la gasolina que quieras. Tienes más que suficiente.    

Esa indicación del equipo le tranquilizó en un momento de muchas dudas. A Sebastian Vettel (Heppenheim, 1987), un piloto insaciable que acostumbra a completar sus mejores vueltas en los últimos giros, no le hacía ninguna gracia pensar que pudiera escapársele la 33ª victoria de su carrera y la tercera consecutiva del año por un error de estrategia en Singapur. Poco le importaba que tuviese 53 puntos de margen sobre su inmediato perseguidor,

domingo, 8 de septiembre de 2013

Vettel desconsuela a Alonso en Monza

El piloto de Red Bull iguala las 32 carreras históricas en casa de Ferrari y aumenta a 53 puntos su renta con respecto al asturiano, segundo en el GP de Italia  

Vettel lidera la carrera tras la salida - Getty. 

Mientras su compañero Mark Webber y Fernando Alonso, el único rival en un Mundial que tiene cada vez más cerca, departían divertidos antes de cruzar la pasarela del podio y recoger las copas del GP de Italia como tercero y segundo, respectivamente, Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) se asomó por la cristalera. Quería disfrutar del colorido y el griterío de Monza. Quizás esta acordándose de aquel primer fin semana de septiembre de 2008 en el que batió tres récords de una tajada: el de piloto más precoz en

lunes, 26 de agosto de 2013

Remontada espléndida de Alonso, otra victoria de Vettel

El asturiano acaba segundo en Spa una carrera en la que partió noveno, pero ve cómo el líder se aleja a 46 puntos

Vettel festeja su quinta victoria de la temporada - AFP. 

“El coche es absolutamente fantástico, divertidísimo de conducir. ¡Gracias chicos!”, agradeció Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) por radio a su equipo después de cruzar la línea de meta del GP de Bélgica 17 segundos antes que Fernando Alonso. Con su quinta victoria y la 31ª de su carrera –“no ha sido tan estresante como otras veces. Me lo he pasado en grande. Cuando va todo tan bien, no quieres que se acabe nunca”–, Vettel se aleja del segundo clasificado, el propio Alonso, al que deja a 46 puntos

domingo, 28 de julio de 2013

El estreno de Hamilton con Mercedes

El británico logra en el circuito de Hungaroring su primer triunfo con su nuevo equipo, y Vettel, tercero tras Raikkonen, amplía a 39 puntos su renta con Alonso, quinto

Hamilton festeja su victoria en el podio - AP. 

Hay circuitos que no tienen secretos para los pilotos. A Lewis Hamilton (Tewin, Gran Bretaña, 1985) le sucede con el de Hungaroring, donde ganó tres veces (2007, 2009 y 2012) con McLaren y se estrenó con Mercedes a la décima tentativa, después de ver cómo su compañero Nico Rosberg –que no acabó la carrera por una rotura en su propulsor– ganaba en Mónaco y en… Silverstone. “Ésta es una de las victorias más importantes de mi vida y hacerlo con Mercedes me impresiona más”, confesó Hamilton, que antes de empezar la temporada se gastó el sueldo del año –23 millones de euros– en un jet Bombardier CL-600. Con su 22ª victoria el británico presentó su candidatura al título, reduciendo a 48 los puntos de desventaja con Sebastian Vettel, tercero en el GP de Hungría. Al alemán no le gustó el comportamiento de Kimi Raikkonen –segundo en la prueba y del Mundial a 38 puntos– negándole un hueco –“¡no se aparta!, se quejó por radio; en el podio, a regañadientes, acabó diciendo que había sido una “bella batalla”–. Mientras que Alonso, quinto, vio cómo Vettel se le aleja a 39 puntos antes del parón por vacaciones.

“Nos hubiese gustado recortar, pero no ha podido ser. La superioridad de Red Bull es aplastante, aunque no sólo la de Red Bull, sino también la de Lotus, Mercedes...”, relató, resignado y crítico, Alonso, que acabó la prueba donde la empezó. Por más que en la salida avanzase a un Rosberg sin suerte y embestido después por Felipe Massa. Felipinho acabó octavo y uno de los siete que no fueron doblados por Hamilton, que en el penúltimo giro se permitió el lujo de hacerlo con su sustituto en McLaren, Checo Pérez, noveno y que fue a dos paradas. Como Button –séptimo y que taponó hasta la saciedad a Vettel y según el alemán le dañó el alerón– y Raikkonen, serio porque no ganó: “Podría haber vencido si no hubiese tenido problemas en la clasificación [partió sexto]”.

La remontada de Webber

Pero el finlandés no llegó a tener opciones de ganar en Hungaroring y le separaron casi 11 segundos con respecto a Hamilton, muy pícaro como su equipo, que ha perpetrado un F1 W04 equilibrado que conserva bien los neumáticos –incluso en condiciones extremas, como los 50ºC del Hungaroring–. El piloto de Tewin fue el primero entre los favoritos en hacer el primer cambio de neumáticos –volvió a poner los duros, décima vuelta– y puso terreno de por medio con respecto a Vettel –que sigue sin ganar en Hungría– gracias, en parte, a su ex compañero en McLaren Button, un gran incordio para el alemán. No lo llegó a ser, pese a su extraordinaria carrera, su vecino en Red Bull, Mark Webber, que salió malhumorado de la Q3 sabiendo que iba a salir décimo y que acabó cuarto tras ser uno de los pocos –junto con Button o Pérez– en partir con los duros.


Webber solo puso los blandos a diez vueltas del final, perdiendo la segunda posición y saliendo de los garajes justo por delante de su amigo Alonso, que antes de irse de vacaciones volvió a lanzar una advertencia a Ferrari: “Si el equipo encuentra piezas y ganamos tres o cuatro carreras después del verano, tendremos oportunidades, pero si no es así, será un milagro luchar por el campeonato y sólo podremos intentar divertirnos. Llevamos cuatro años entre medio y un segundo más lentos que Red Bull. Seguiremos ahí hasta el final, pero preferiría luchar de tú a tú con ellos. Y eso es lo que intentaremos resolver”. Más contento estaba Pastor Maldonado, que sumó el primer punto del curso para Williams el día del primer abandono de su compañero Bottas. En la jornada del estreno de Hamilton con Mercedes.    

domingo, 26 de mayo de 2013

Rosberg se corona en el caos de Mónaco

El piloto de Mercedes logra su segunda victoria el día que se cumplen 30 años de la su padre en el mismo escenario y Vettel, segundo, amplía su distancia como líder

Rosberg festeja su triunfo - AFP. 

Para el Principado el de 1983 fue un gran premio difícil de organizar. Hacía seis meses que su Alteza Serenísima la Princesa Grace de Mónaco había perdido la vida en un accidente de coche cuando circulaba con su hija menor, Estefanía –que salió ilesa–, en la misma carretera donde había rodado Atrapa a un ladrón, de Alfred Hitchcock. En un escenario de cine murió Grace Kelly, la que había sido una de las actrices más admiradas por Hollywood y que había renunciado a los papeles para ser princesa. En ese contexto, con un
Mónaco todavía desolado por su pérdida, Keke Rosberg logró su segundo triunfo en la Fórmula 1 hace justo 30 años. Su hijo le homenajeó en el mismo lugar, también con su segunda victoria de su carrera. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) se coronó en el caos de Mónaco, en una carrera con siete abandonos y en la que Sebastian Vettel, con su segunda plaza –su compañero Mark Webber fue tercero–, amplió su ventaja como líder con 107 puntos por los 86 de Raikkonen, que tuvo que hacer una parada extra por un pinchazo y un choque con Checo Pérez y al menos pudo arañar un punto, y Fernando Alonso, muy discreto en su pilotaje y lastrado por el poco ritmo del F138 acabó séptimo y contabiliza 78.

Horas antes Rosberg había sufrido y celebrado la quinta Champions del Bayern en Wembley. En la pista, ya en faena, piloto alemán sacó partido al fin de su tercera pole consecutiva. Su anterior victoria había sido el curso pasado en China y también partiendo desde la primera plaza. No estaba siendo una temporada fácil para Rosberg, que tuvo que abandonar en el estreno en Australia y precisamente en China, y estaba siendo superado por su nuevo compañero, Lewis Hamilton. Hasta Montmeló el alemán había quedado siempre por detrás del británico –cuarto y 12º, respectivamente en el GP de España–. 

Accidente de Massa 

Hamilton rodaba segundo en Mónaco cuando Felipe Massa sufrió un aparatoso accidente otra vez en la curva de Sainte Devote, como el sábado, y tuvo que abandonar en una carrera en la que había pasado de salir 21º desde el pit lane a situarse 16º en el décimo giro. Felipinho fue trasladado al hospital y desde Ferrari aseguraron que estaba bien. El parón benefició a Vettel, que le quitó el puesto a Hamilton entrando justo a cambiar neumáticos cuando salió el coche de seguridad. Webber se puso tercero y Hamilton bajó al cuarto puesto por tener que esperar a que Rosberg cambiase las gomas.

Quinto acabaría Adrian Sutil, que se aprovechó del duelo entre Checho Pérez y Raikkonen y supo batir a un desconocido Alonso. El asturiano estuvo muy crítico con Checo Pérez –“si en la chicane no evito a Pérez, hubiéramos chocado. Él no se jugaba nada, yo sí”–, pero después de otro coche de seguridad –por el golpazo de Chilton a Maldonado, que pidió en voz alta una sanción: “Ha cometido un error. En el pasado este tipos de errores se han pagado”– y a sugerencia de dirección de carrera dejó pasar al mexicano para evitar un castigo. Alonso no tuvo opciones de recuperar la posición y se vio superado por Sutil y por Button. El mal fario de Raikkonen con Pérez hizo que el asturiano mejorase una posición en una carrera inmejorable para Rosberg y, claro, para su padre.

domingo, 12 de mayo de 2013

Alonso enamora a Montmeló

El piloto asturiano vence con autoridad en el GP de España ante Raikkonen y Massa

Alonso y Massa, en el podio de Montmeló - EFE. 

Lo perseguía desde 2006, cuando vestía el azul de Renault y peleaba por un segundo título Mundial que acabaría festejando en Brasil. Pero han tenido que pasar siete años para que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) volviese a ganar en Montmeló en el GP de España. Y lo logró tras remontar desde la quinta plaza, devorando a Raikkonen y a Hamilton en la tercera curva, a Vettel en la estrategia –Ferrari le hizo parar un giro antes que el alemán– y a Rosberg con el DRS. El propio Kimi Raikkonen, segundo, y su compañero Felipe Massa, tercero después de partir noveno, le acompañaron en el podio. 

“Según están las cosas, venir aquí supone un gran esfuerzo. Quiero dedicaros este triunfo a todos y daros las gracias en mi nombre y en el de Ferrari”, dijo, emocionado, Alonso: “Volver a ganar en casa en increíble”. El asturiano redujo 13 puntos su desventaja sobre Vettel, de quien ahora le separan 17. El alemán suma 89 por los 85 de Raikkonen, de nuevo genial para cuidar los neumáticos haciendo una parada menos que sus rivales, y los 72 del propio Alonso, uno de los que doblaron a Hamilton (12º) y que se descuelga con 50 puntos, cinco más que Massa. Felipinho logró su primer podio del curso: “Creo que vamos en la buena dirección, especialmente en las carreras”. 

Mercedes y Red Bull

El F138 funciona el domingo, pero no lo suficiente en las calificaciones. Justo lo contrario que el F1 W04 de Mercedes. Rosberg salía con la pole y solo pudo ser sexto, justo detrás de Vettel y Webber. Los Red Bull tampoco se encontraron cómodos en Montmeló. Vettel no tuvo opciones de atrapar a Massa y subir a un podio con dos Ferrari. El brasileño se acercó en los últimos giros a Raikkonen pero, según sus palabras, no quiso arriesgar para no desgastar más las gomas. En todo caso, el finlandés tenía una buena renta.

Alonso festejó la 32ª victoria de su carrera -ya es el cuarto piloto con más triunfos detrás de Senna con 41, Prost con 51 y Schumacher con 91- paseando la bandera de España por el circuito y luego la colgó en su Ferrari. La grada estaba rendida a los pies del asturiano, el primero en la historia que gana en Montmeló saliendo más allá del tercer lugar. Alonso sumó su segundo triunfo de la temporada, tantos como Vettel. El otro fue para Raikkonen. Son los tres primeros en un Mundial emocionante.  

domingo, 21 de abril de 2013

Vettel, sin rivales

El piloto alemán amplía su liderato con una victoria plácida en Bahréin en una jornada en la que Alonso es octavo después de tener una avería en el DRS

Vettel levanta con orgullo el trofeo como vencedor en Bahréin. 

Una de las grandes novedades de la temporada 2011 fue la incorporación del alerón trasero móvil, el DRS, que reduce la carga aerodinámica del coche y aumenta la velocidad del monoplaza unos 10 km/h. Supone una herramienta extra en los adelantamientos. Una ayuda que para Fernando Alonso resultó una tortura en Bahréin, pues el plano superior del ala se quedó atascado y obligó al piloto de Ferrari a avanzar su primera parada a la séptima vuelta cuando iba segundo, después de una salida agresiva en la que superó a Sebastian

domingo, 14 de abril de 2013

Alonso y Ferrari encuentran el camino

El piloto asturiano se exhibe y vence 13 carreras después en China, donde Vettel es cuarto


Alonso ondea la bandera de Ferrari en Shanghái. 


Por primera vez desde que Fernando Alonso (Oviedo, 1981) llegó a Ferrari la escudería le ha proporcionado un coche competitivo desde el primer momento, desde el estreno en el Albert Park de Australia. Evolucionado en el túnel de viento de Toyota, el F138 funciona en la calificación y también la carrera y Alonso, tras la decepción de Malasia donde abandonó al inicio tras un choque con Sebastian Vettel, reinó a su antojo en China para alcanzar la 31ª victoria de su trayectoria, las mismas que Nigel Mansell, y romper una racha de 13 carreras sin ganar –perdió la cuenta y dijo “ocho o nueve”–. La comunión entre el piloto y la escudería quedó escenificada cuando Alonso se bajó del coche, cogió una bandera de Il Cavallino Rampante y la ondeó con orgullo y cuando contestó por radio a su ingeniero de pista, Andrea Stella.

– No necesitamos que empujes, Fernando.
– No estoy empujando.
Mintió el piloto de Ferrari, que marcó una nueva vuelta rápida en una prueba que comenzó con una salida fulgurante, en la que se merendó por la izquierda a Kimi Raikkonen, superado justo después por la derecha de Felipe Massa, hábil también para deshacerse de Nico Rosberg. En la cuarta vuelta los dos Ferrari superaron casi a la vez a Lewis Hamilton y coparon las dos primeras posiciones hasta la primera parada en boxes a pesar de ir perdiendo tiempo por la degradación de las gomas blandas. El equipo priorizó que el asturiano parase antes –en la séptima vuelta, como Raikkonen– y Massa lo hizo una después. Felipinho no le cogió el punto al coche en China y acabó sexto a más de 40 segundos de su compañero, que le encontró a faltar a su lado en el podio: “Esperaba que los dos coches estuvieran aquí”. Atentos a sus comentarios estaban Raikkonen, a su derecha como segundo clasificado –“quería ganar y, por tanto, este resultado no me llena”– y Hamilton, más satisfecho: “Estoy muy contento con el resultado, por el equipo y los puntos”. Y también, aunque no lo dijo, por haber resistido al ataque de Sebastian Vettel, que conserva el liderato con 52 puntos, pero ve cómo Raikkonen se le acerca a tres puntos, Alonso a nueve y Hamilton a doce. Baby Schumi hizo una gran remontada partiendo con los duros como Jenson Button, quinto y que lideró varios giros la prueba después de aguantar con ellos 24 vueltas, ocho más que Nico Hulkenberg, que acabó décimo, pero lideró la prueba un buen rato.

“El coche se ha comportado casi perfecto desde la salida y la llegada”, destacó Alonso, contento con el ritmo en carrera, el rendimiento de los neumáticos y la estrategia. Si el primer juego de gomas –blandas– le duró siete vueltas, aguantó y haciendo grandes tiempos el primero de duras 18 vueltas y “siempre paramos un poco más tarde que ellos [que sus principales rivales]. Eso nos daba un colchón de seguridad”. Esta vez Alonso no estuvo implicado en ningún incidente en una carrera en la que no faltaron percances. El que se llevó la palma fue de nuevo Mark Webber, que días después de que Red Bull anunciase que no habrá órdenes de equipo tras el desaguisado de Malasia salió desde el pit lane y después de una buena remontada tuvo que abandonar por una pésima parada. Al australiano le colocaron mal la rueda trasera derecha, que se le acabó saliendo. Al australiano le habían obligado a parar para cambiar el morro tras un choque con Vergne          -por el que después fue penalizado con tres puestos en la parrilla de Bahréin- y a pesar de que el propio piloto asegurase que no hacía falta. Más motivos para Webber de estar enfadado con Red Bull. Y, entre otros, Gutiérrez se comió a Sutil y ninguno acabó una carrera plácida para Alonso: “Esto me sirve para sacarme la presión después de Malasia”. David Coulthard, entrevistador en el podio, reaccionó rápido replicándole: “Fernando, tú siempre dices que no sientes presión”. “Procuro no tenerla”, respondió el asturiano, que venció por segunda vez en su carrera en China, con lo que iguala el registro de Hamilton.   
    

domingo, 24 de marzo de 2013

El incendio de Vettel

El alemán desobedece a Red Bull y arriesga al límite con su compañero Webber para vencer en Malasia, donde Alonso abandona

Webber, Vettel y Hamilton, en el podio del circuito de Sepang - Reuters.

“Sebastian, vas más rápido. Sebastian, eres mejor que él. ¿A qué esperaras a adelantarle?”. Eso, o algo parecido, pensó Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) mientras Adrian Newey y el equipo Red Bull se frotaban las manos viendo claro un doblete plácido en Malasia con Mark Webber como vencedor, tras un salida brillante por fin, y con Vettel como escudero. Pero el alemán obvió las indicaciones del equipo y acosó a su compañero con un sinfín de paralelos e intentos de adelantarle al límite hasta que lo consiguió, mientras en Red Bull tenían el corazón en un puño. Y Webber, claro, no daba crédito a lo sucedido: “Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él como líder] nos dijeron que la carrera había acabado, que cuidáramos el coche, el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión”. Vettel sólo se escuchó a sí mismo y reaccionó como en el ecuador de la prueba, cuando soltó por radio sobre su compañero: “Es demasiado lento, sacadle de mi camino”. Vettel acabó por ceder en la rueda de prensa: “Pido perdón, debo una explicación a Mark y al grupo. Éste es un triunfo del que no me siento muy orgulloso”. Así fue la tercera victoria de Baby Schumi, nuevo líder del Mundial con 40 puntos, en el circuito de Sepang, donde Lewis Hamilton completó el podio –Nico Rosberg, cuarto, sí hizo caso de las instrucciones de Mercedes y no puso en peligro ese puesto– en una carrera en la que Alonso no pudo completar ni dos vueltas, después de chocar por detrás con Vettel en la segunda curva, donde se dañó el alerón delantero. Una vuelta después éste se rompió del todo y le hizo perder el control: “Tal como estaba la pista, si hubiéramos entrado a cambiar el morro lo habríamos tenido que volver a hacer en la tercera o la cuarta vuelta y eso nos habría colocado últimos destacados”. 

Alonso siguió el resto del gran premio por la televisión como un simple espectador más. Es posible que no viera en directo la confusión de Hamilton en su primera parada, cuando se fue directo hacia los mecánicos de McLaren, su escudería de siempre, y no a Mercedes. Por entonces Vettel ya había sido el primero en pasar por boxes (sexta vuelta) para poner las neumáticos más blandos en un circuito mojado en algunos tramos y seco en otros. Webber paró después y puso los duros y se colocó líder. El australiano fue cogiendo una cierta ventaja con respecto a Vettel, que mantenía a raya a Hamilton. Bastante más lejos estaba Felipe Massa, brillante en la calificación –partió segundo, por delante de Alonso–, y que “perdió todo lo ganado” en la salida, cuando su F138 sufrió problemas de adherencia. Felipinho, que luego se marcó algunas vueltas rápidas, cayó a la octava plaza tras su última parada. Massa se deshizo de Pérez, dejó clavado a Raikkonen –que sólo pudo ser séptimo tras vender en Australia y es segundo en la general con 31 puntos– y no le costó excesivamente superar a Grosjean para acabar quinto.

Duelos con chispa

Si el de Webber y Vettel resultó el duelo estrella, el del propio Raikkonen con Hulkenberg tampoco tuvo precio. Se lo acabó llevando el finlandés después de muchas tentativas. También resultó impagable la batalla entre Hamilton y Rosberg, a quienes desde la radio dijeron que se quedaran las cosas como estaban, con el británico por delante. Hamilton estuvo atento con su compañero –“Nico merecía estar aquí en el podio”– y Rosberg habló en plural, pensando en el bien de la escudería dirigida por Ross Brawn: “Al final el equipo me dijo de no forzar a Lewis. Yo iba más fuerte. Lo importante es que estamos cerca de Red Bull y sabemos que podemos ir todavía más rápidos”.

Mercedes está en la buena línea, mientras que McLaren sigue perdida. Checo Pérez logró sus primeros dos puntos tras concluir noveno y Button, pese a cuidar al extremo sus neumáticos, pagó su precipitación en boxes, pues salió antes de que le ajustaran una rueda, y acabó abandonando a dos giros del final en un día marcado por la retirada de Alonso y el incendio de Vettel.  
  

domingo, 17 de marzo de 2013

Raikkonen corona a Lotus en Australia

El finlandés, fino en la conducción, hace dos paradas para vencer en el estreno del curso por delante de Alonso y Vettel

Raikkonen celebra con su equipo el triunfo en el circuito de Albert Park - AFP. 

“Nunca pienso en lo que hago, la verdad. Sólo lo hago. Es automático” es una de las frases de cabecera de Kimi Raikkonen (Espoo, Finlandia, 1979), un tipo que se muestra impasible con la prensa, aparentemente dice lo que piensa y celebra las victorias a cámara lenta y los mínimos gestos. Cuando se bajó del Lotus como primer ganador de curso en Australia el piloto finlandés más que celebrar la victoria pareció saludar a su equipo y a la grada. Apenas levantó el puño. Raikkonen no se volvió loco porque las cosas hubiesen ido como habían programado en su escudería. Lo programado era hacer una buena salida –mejoró dos puestos para ponerse quinto– y realizar dos paradas, una menos que sus grandes rivales: “Tenía un buen coche y sentía que podía hacer una buena carrera”. Fue el broche de oro para Lotus, la formación que menos ha rodado durante la pretemporada con el E21, pero que más partido le ha sacado a las pruebas para mejorar con respecto a la temporada pasada. También es notable el cambio en Ferrari, pues Fernando Alonso fue segundo, por más que no tuviese opciones reales de superar a Raikkonen, y Felipe Massa, cuarto, por detrás de Sebastian Vettel, inquieto desde las primeras vueltas por el desgaste de los neumáticos.

A Raikkonen no le descentró ni su reciente separación de la modelo y ex Miss Finlandia Jenni Dahlman. En Albert Park actuó según lo pautado por el equipo para sumar su 20ª victoria -tantas como su compatriota Mika Hakkinen-, la segunda después de su regreso a la Fórmula 1 tras su paso por los rallies y la Nascar. Lotus le brindó la oportunidad de volver la temporada pasada y el finlandés agradeció la confianza puntuando en 19 de las 20 carreras –sólo se le resistió China y ganó en Abu Dabi– y fue el único que no abandonó. Y en Australia comenzó el curso convenciendo, protagonizando un bonito duelo con Hamilton –sexto en su estreno con Mercedes– en las primeras vueltas, entró al compás de Alonso en su primera parada y alargó el segundo juego de neumáticos –el duro– 25 vueltas, seis más que el asturiano, que pese a intentarlo nunca pudo acercarse lo suficiente a su rival: “El coche responde bien. Somos competitivos”.

“¡Tira adelante!”

Raikkonen fue el octavo líder diferente en una prueba en la que, una vez más, Webber –sexto en casa– se descompuso en la salida y fue engullido por varios pilotos. Entre ellos Massa, un ciclón en el comienzo. Felipinho se deshizo del propio Webber y de Hamilton en los primeros metros y no dejó que se escapara como suele hacer Vettel, a quien ató en corto. No le hizo gracia a Massa que Ferrari alargase su segunda parada a pesar de que les había advertido que tenía problemas –“¡tira para adelante!”, le dijeron por radio– ni tampoco que Alonso cambiase las gomas tres vueltas después que su compañero. Ahí perdió comba el brasileño, que perdió tiempo y varias posiciones, hasta quedarse por detrás de Sutil, un incordio para los mejores en Melbourne y al que sólo superó cuando el alemán hizo su última visita a boxes. Sutil tuvo un comportamiento ejemplar en el trazado después de su retorno a la competición tras haberse enzarzado en una trifulca con uno de los patrocinadores de Force India en una discoteca de Shanghai.

Sutil fue precisamente el último escollo para Raikkonen, que adelantó al alemán a faltas de 12 giros y evitó que Alonso se acercase más de lo necesario: “Fernando ha reducido diferencias, pero tenía suficiente ventaja”. El finlandés coronó a Lotus en Australia el día que su compañero Grosjean fue décimo, justo en medio de los pilotos que más decepcionaron, los McLaren. Checo Pérez fue undécimo en su debut con la escudería de Wooking y Button, noveno.  

domingo, 25 de noviembre de 2012

Vettel se corona como tricampeón mundial ante un Alonso mayúsculo

El piloto de Red Bull iguala los títulos de Ayrton Senna y se convierte en el más precoz en conseguir tras ser sexto en Interlagos, donde al asturiano no le bastó ser segundo en una carrera ganada por Button

Vettel y varios miembros de su equipo indican su nuevo de mundiales: tres -  AFP. 

“Sebastian, esta posición es suficiente, es suficiente”, le dijeron desde la radio a Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 3 de julio de 1987). El mensaje pretendía calmar a un piloto que bajo cualquier circunstancia exprime al máximo el RB8, el coche más completo de la parrilla. A ocho vueltas para dar por concluido el Mundial de 2012 en Brasil Vettel rodaba séptimo y estaba a punto de igualar a Ayrton Senna –y también a Jack Brabahm, Jackie Stewart, Niki Lauda y Nelson Piquet– coronándose tricampeón mundial –y de hacerlo con 25 años, otro récord más en su trayectoria-, por más que Fernando Alonso fuese segundo en el circuito de Interlagos tras Jenson Button, vencedor de la carrera. Pero Vettel también quería acercarse a Michael Schumacher y rebasarle. Schumi, en el día de su despedida, no puso reparos a su compatriota para que así lo hiciese, justo antes de que Petrov, doblado eso sí, tampoco opusiese resistencia –como marca el reglamento– a Alonso, que no había podido con el búlgaro en Abu Dabi en 2010. Entonces, como en 2007, al asturiano se le escapó el título a última hora por tener la mirada corta y centrarse en un rival, cuando había otro con opciones más remotas. Esta vez el único contrincante era Vettel, el mismo capaz de remontarle 44 puntos y llegar a la última cita en Interlagos con 13 de margen. El mismo que en la primera vuelta vio de cara cómo le pasaban varios rivales después de que Bruno Senna, sobrino de Ayrton, le hiciese un estropicio, dañándole la carrocería y golpeando el sistema de escape: “Ha sido la carrera más difícil de mi vida. Imagínate verte a las primeras de cambio en sentido contrario y con todo el mundo viniendo hacia ti. Para rematarlo, luego la pifiamos con los neumáticos”. El mismo al que le dijeron que no podían repararle el coche en boxes y que progresó de la última plaza a la sexta en nueve giros, beneficiado también por los abandonos y el baile de paradas por la incertidumbre del cielo. No cayó el diluvio que esperaba Alonso, al que como a Vettel le ayudó la enésima retirada de Lewis Hamilton cuando iba primero tras ser embestido por Hulkenberg, la sorpresa de la jornada y que lideró la prueba varias vueltas porque, como Button, alargó la primera parada. Otro accidente, en este caso de Di Resta en la penúltima vuelta, hizo que el coche de seguridad custodiase a los pilotos en la llegada triunfal de Vettel, sexto en el GP de Brasil y que ya cuenta con la triple corona a pesar de un Alonso mayúsculo que le ha exigido hasta el final y ha sabido sacar un rendimiento similar –la diferencia final fue de tres puntos, 281 por 278– a un F2012 sensiblemente inferior al RB8.         

El gran legado de Alonso es su pilotaje, sus títulos con Renault (2005 y 2006) y el haber optado hasta el último día a tres coronas más. Tres oportunidades para igualar a Senna, su gran ídolo, una marca que hace seis años consideraba suficiente como para poder retirarse y que le es esquiva a pesar de haber hecho “mi mejor año”. Y sobre todo de sentirse reconocido: “Es la primera vez que he puesto a todo el mundo de acuerdo, a pilotos, a ex pilotos, de Francia, de Inglaterra... de que he sido el mejor del campeonato. Esa sensación es muy buena”. El piloto de Ferrari utilizó en su discurso palabras nobles como orgullo y corazón y se mostró agradecido por el trabajo del equipo, al que le pidió tener un “coche un poco más rápido el año que viene”. Pero en sus referencias para contestar a los periodistas si había perdido la corona en Interlagos fue demasiado selecto acordándose de cómo le embistió Grosjean en Spa y de denunciar la simple reprimenda a Vettel tras la calificación de Japón. Dejó a un lado, por ejemplo, las dos retiradas por problemas mecánicos del alemán en Valencia y Monza, y el generoso trabajo de su compañero Felipe Massa, obligado a cambiar la caja de cambios en Austin para que Alonso saliese por delante y a dejarse adelantar en Brasil ante su afición –Felipinho fue tercero y logró su segundo podio del curso–. El asturiano, que  tampoco mencionó a un Raikkonen que arruinó su carrera en Suzuka, volvió a repetir que había sido un “milagro” llegar al último día con opciones de título –y así es–, pero se excedió con las cábalas, diciendo que si tuviese un coche como el resto “seguramente” hubiese ganado el Mundial varias carreras antes. Vettel tampoco se llevó una felicitación de Alonso, mayúsculo, excepcional  en la pista, pero que no estuvo a la altura de su pilotaje ante los medios.