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domingo, 6 de abril de 2014

Las uñas de Lewis Hamilton

El británico se defiende ante su compañero y antiguo rival en karts, Nico Rosberg, para vencer en Bahréin por primera vez 

Hamilton besa la copa como vencedor en Bahréin ante Rosberg - Reuters. 
Se hizo un conductor invencible de coches teledirigidos para superar el divorcio de sus padres y de pequeño aparcaba su timidez conduciendo un kart. El destino de Lewis Hamilton (Stevenage, Reino Unido, 1985) pudo cambiar cuando su madre, Carmen Lockhart, se mudó a las proximidades de Londres y viendo que su hijo mayor destacaba como piloto renunció a su custodia para que continuase viviendo con su padre, Anthony

domingo, 24 de noviembre de 2013

Vettel no pierde el tiempo

El piloto de Red Bull encadena en Interlagos su novena victoria, 13 del curso, con lo que iguala el récord de Schumacher, en una carrera en la que Alonso es tercero 

Vettel festeja su 13ª de la temporada en Brasil. Detrás suyo, Alonso - Reuters.
En un par de frases se resume cuánto llega a ser de competitivo y combativo un campeón a pesar de haber ganado en India su cuarto título mundial con tres pruebas de margen. "Estoy triste de que haya terminado la temporada. Es increíble haber ganado todas esas carreras", reconoció en Brasil, en la última Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987). No quería dar carpetazo al mejor curso de su carrera en el que, al volante de un RB9 intratable, ha sumado 397 puntos, cinco más que en 2011, cuando acumuló 11 triunfos.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La pirotecnia de Vettel

Tercer triunfo seguido del piloto de Red Bull, que aumenta a 60 puntos su renta con Alonso, segundo tras otra brillante remontada y al que supera en victorias totales (33)


Vettel muestra su tercer como vencedor en Singapur - EFE.   

- Sebastian, puedes utilizar toda la gasolina que quieras. Tienes más que suficiente.    

Esa indicación del equipo le tranquilizó en un momento de muchas dudas. A Sebastian Vettel (Heppenheim, 1987), un piloto insaciable que acostumbra a completar sus mejores vueltas en los últimos giros, no le hacía ninguna gracia pensar que pudiera escapársele la 33ª victoria de su carrera y la tercera consecutiva del año por un error de estrategia en Singapur. Poco le importaba que tuviese 53 puntos de margen sobre su inmediato perseguidor,

domingo, 8 de septiembre de 2013

Vettel desconsuela a Alonso en Monza

El piloto de Red Bull iguala las 32 carreras históricas en casa de Ferrari y aumenta a 53 puntos su renta con respecto al asturiano, segundo en el GP de Italia  

Vettel lidera la carrera tras la salida - Getty. 

Mientras su compañero Mark Webber y Fernando Alonso, el único rival en un Mundial que tiene cada vez más cerca, departían divertidos antes de cruzar la pasarela del podio y recoger las copas del GP de Italia como tercero y segundo, respectivamente, Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) se asomó por la cristalera. Quería disfrutar del colorido y el griterío de Monza. Quizás esta acordándose de aquel primer fin semana de septiembre de 2008 en el que batió tres récords de una tajada: el de piloto más precoz en

domingo, 26 de mayo de 2013

Rosberg se corona en el caos de Mónaco

El piloto de Mercedes logra su segunda victoria el día que se cumplen 30 años de la su padre en el mismo escenario y Vettel, segundo, amplía su distancia como líder

Rosberg festeja su triunfo - AFP. 

Para el Principado el de 1983 fue un gran premio difícil de organizar. Hacía seis meses que su Alteza Serenísima la Princesa Grace de Mónaco había perdido la vida en un accidente de coche cuando circulaba con su hija menor, Estefanía –que salió ilesa–, en la misma carretera donde había rodado Atrapa a un ladrón, de Alfred Hitchcock. En un escenario de cine murió Grace Kelly, la que había sido una de las actrices más admiradas por Hollywood y que había renunciado a los papeles para ser princesa. En ese contexto, con un
Mónaco todavía desolado por su pérdida, Keke Rosberg logró su segundo triunfo en la Fórmula 1 hace justo 30 años. Su hijo le homenajeó en el mismo lugar, también con su segunda victoria de su carrera. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) se coronó en el caos de Mónaco, en una carrera con siete abandonos y en la que Sebastian Vettel, con su segunda plaza –su compañero Mark Webber fue tercero–, amplió su ventaja como líder con 107 puntos por los 86 de Raikkonen, que tuvo que hacer una parada extra por un pinchazo y un choque con Checo Pérez y al menos pudo arañar un punto, y Fernando Alonso, muy discreto en su pilotaje y lastrado por el poco ritmo del F138 acabó séptimo y contabiliza 78.

Horas antes Rosberg había sufrido y celebrado la quinta Champions del Bayern en Wembley. En la pista, ya en faena, piloto alemán sacó partido al fin de su tercera pole consecutiva. Su anterior victoria había sido el curso pasado en China y también partiendo desde la primera plaza. No estaba siendo una temporada fácil para Rosberg, que tuvo que abandonar en el estreno en Australia y precisamente en China, y estaba siendo superado por su nuevo compañero, Lewis Hamilton. Hasta Montmeló el alemán había quedado siempre por detrás del británico –cuarto y 12º, respectivamente en el GP de España–. 

Accidente de Massa 

Hamilton rodaba segundo en Mónaco cuando Felipe Massa sufrió un aparatoso accidente otra vez en la curva de Sainte Devote, como el sábado, y tuvo que abandonar en una carrera en la que había pasado de salir 21º desde el pit lane a situarse 16º en el décimo giro. Felipinho fue trasladado al hospital y desde Ferrari aseguraron que estaba bien. El parón benefició a Vettel, que le quitó el puesto a Hamilton entrando justo a cambiar neumáticos cuando salió el coche de seguridad. Webber se puso tercero y Hamilton bajó al cuarto puesto por tener que esperar a que Rosberg cambiase las gomas.

Quinto acabaría Adrian Sutil, que se aprovechó del duelo entre Checho Pérez y Raikkonen y supo batir a un desconocido Alonso. El asturiano estuvo muy crítico con Checo Pérez –“si en la chicane no evito a Pérez, hubiéramos chocado. Él no se jugaba nada, yo sí”–, pero después de otro coche de seguridad –por el golpazo de Chilton a Maldonado, que pidió en voz alta una sanción: “Ha cometido un error. En el pasado este tipos de errores se han pagado”– y a sugerencia de dirección de carrera dejó pasar al mexicano para evitar un castigo. Alonso no tuvo opciones de recuperar la posición y se vio superado por Sutil y por Button. El mal fario de Raikkonen con Pérez hizo que el asturiano mejorase una posición en una carrera inmejorable para Rosberg y, claro, para su padre.

domingo, 24 de marzo de 2013

El incendio de Vettel

El alemán desobedece a Red Bull y arriesga al límite con su compañero Webber para vencer en Malasia, donde Alonso abandona

Webber, Vettel y Hamilton, en el podio del circuito de Sepang - Reuters.

Sebastian, vas más rápido. Sebastian, eres mejor que él. ¿A qué esperaras a adelantarle?”. Eso, o algo parecido, pensó Sebastian Vettel (Heppenheim, Alemania, 1987) mientras Adrian Newey y el equipo Red Bull se frotaban las manos viendo claro un doblete plácido en Malasia con Mark Webber como vencedor, tras un salida brillante por fin, y con Vettel como escudero. Pero el alemán obvió las indicaciones del equipo y acosó a su compañero con un sinfín de paralelos e intentos de adelantarle al límite hasta que lo consiguió, mientras en Red Bull tenían el corazón en un puño. Y Webber, claro, no daba crédito a lo sucedido: Yo también podía haber ganado. Tras la última parada [cuando él como líder] nos dijeron que la carrera había acabado, que cuidáramos el coche, el motor y las ruedas. Seb tomó su propia decisión”. Vettel sólo se escuchó a sí mismo y reaccionó como en el ecuador de la prueba, cuando soltó por radio sobre su compañero: “Es demasiado lento, sacadle de mi camino”. Vettel acabó por ceder en la rueda de prensa: “Pido perdón, debo una explicación a Mark y al grupo. Éste es un triunfo del que no me siento muy orgulloso”. Así fue la tercera victoria de Baby Schumi, nuevo líder del Mundial con 40 puntos, en el circuito de Sepang, donde Lewis Hamilton completó el podio –Nico Rosberg, cuarto, sí hizo caso de las instrucciones de Mercedes y no puso en peligro ese puesto– en una carrera en la que Alonso no pudo completar ni dos vueltas, después de chocar por detrás con Vettel en la segunda curva, donde se dañó el alerón delantero. Una vuelta después éste se rompió del todo y le hizo perder el control: “Tal como estaba la pista, si hubiéramos entrado a cambiar el morro lo habríamos tenido que volver a hacer en la tercera o la cuarta vuelta y eso nos habría colocado últimos destacados”. 

Alonso siguió el resto del gran premio por la televisión como un simple espectador más. Es posible que no viera en directo la confusión de Hamilton en su primera parada, cuando se fue directo hacia los mecánicos de McLaren, su escudería de siempre, y no a Mercedes. Por entonces Vettel ya había sido el primero en pasar por boxes (sexta vuelta) para poner las neumáticos más blandos en un circuito mojado en algunos tramos y seco en otros. Webber paró después y puso los duros y se colocó líder. El australiano fue cogiendo una cierta ventaja con respecto a Vettel, que mantenía a raya a Hamilton. Bastante más lejos estaba Felipe Massa, brillante en la calificación –partió segundo, por delante de Alonso–, y que “perdió todo lo ganado” en la salida, cuando su F138 sufrió problemas de adherencia. Felipinho, que luego se marcó algunas vueltas rápidas, cayó a la octava plaza tras su última parada. Massa se deshizo de Pérez, dejó clavado a Raikkonen –que sólo pudo ser séptimo tras vender en Australia y es segundo en la general con 31 puntos– y no le costó excesivamente superar a Grosjean para acabar quinto.

Duelos con chispa

Si el de Webber y Vettel resultó el duelo estrella, el del propio Raikkonen con Hulkenberg tampoco tuvo precio. Se lo acabó llevando el finlandés después de muchas tentativas. También resultó impagable la batalla entre Hamilton y Rosberg, a quienes desde la radio dijeron que se quedaran las cosas como estaban, con el británico por delante. Hamilton estuvo atento con su compañero –“Nico merecía estar aquí en el podio”– y Rosberg habló en plural, pensando en el bien de la escudería dirigida por Ross Brawn: “Al final el equipo me dijo de no forzar a Lewis. Yo iba más fuerte. Lo importante es que estamos cerca de Red Bull y sabemos que podemos ir todavía más rápidos”.

Mercedes está en la buena línea, mientras que McLaren sigue perdida. Checo Pérez logró sus primeros dos puntos tras concluir noveno y Button, pese a cuidar al extremo sus neumáticos, pagó su precipitación en boxes, pues salió antes de que le ajustaran una rueda, y acabó abandonando a dos giros del final en un día marcado por la retirada de Alonso y el incendio de Vettel.  
  

domingo, 17 de marzo de 2013

Raikkonen corona a Lotus en Australia

El finlandés, fino en la conducción, hace dos paradas para vencer en el estreno del curso por delante de Alonso y Vettel

Raikkonen celebra con su equipo el triunfo en el circuito de Albert Park - AFP. 

“Nunca pienso en lo que hago, la verdad. Sólo lo hago. Es automático” es una de las frases de cabecera de Kimi Raikkonen (Espoo, Finlandia, 1979), un tipo que se muestra impasible con la prensa, aparentemente dice lo que piensa y celebra las victorias a cámara lenta y los mínimos gestos. Cuando se bajó del Lotus como primer ganador de curso en Australia el piloto finlandés más que celebrar la victoria pareció saludar a su equipo y a la grada. Apenas levantó el puño. Raikkonen no se volvió loco porque las cosas hubiesen ido como habían programado en su escudería. Lo programado era hacer una buena salida –mejoró dos puestos para ponerse quinto– y realizar dos paradas, una menos que sus grandes rivales: “Tenía un buen coche y sentía que podía hacer una buena carrera”. Fue el broche de oro para Lotus, la formación que menos ha rodado durante la pretemporada con el E21, pero que más partido le ha sacado a las pruebas para mejorar con respecto a la temporada pasada. También es notable el cambio en Ferrari, pues Fernando Alonso fue segundo, por más que no tuviese opciones reales de superar a Raikkonen, y Felipe Massa, cuarto, por detrás de Sebastian Vettel, inquieto desde las primeras vueltas por el desgaste de los neumáticos.

A Raikkonen no le descentró ni su reciente separación de la modelo y ex Miss Finlandia Jenni Dahlman. En Albert Park actuó según lo pautado por el equipo para sumar su 20ª victoria -tantas como su compatriota Mika Hakkinen-, la segunda después de su regreso a la Fórmula 1 tras su paso por los rallies y la Nascar. Lotus le brindó la oportunidad de volver la temporada pasada y el finlandés agradeció la confianza puntuando en 19 de las 20 carreras –sólo se le resistió China y ganó en Abu Dabi– y fue el único que no abandonó. Y en Australia comenzó el curso convenciendo, protagonizando un bonito duelo con Hamilton –sexto en su estreno con Mercedes– en las primeras vueltas, entró al compás de Alonso en su primera parada y alargó el segundo juego de neumáticos –el duro– 25 vueltas, seis más que el asturiano, que pese a intentarlo nunca pudo acercarse lo suficiente a su rival: “El coche responde bien. Somos competitivos”.

“¡Tira adelante!”

Raikkonen fue el octavo líder diferente en una prueba en la que, una vez más, Webber –sexto en casa– se descompuso en la salida y fue engullido por varios pilotos. Entre ellos Massa, un ciclón en el comienzo. Felipinho se deshizo del propio Webber y de Hamilton en los primeros metros y no dejó que se escapara como suele hacer Vettel, a quien ató en corto. No le hizo gracia a Massa que Ferrari alargase su segunda parada a pesar de que les había advertido que tenía problemas –“¡tira para adelante!”, le dijeron por radio– ni tampoco que Alonso cambiase las gomas tres vueltas después que su compañero. Ahí perdió comba el brasileño, que perdió tiempo y varias posiciones, hasta quedarse por detrás de Sutil, un incordio para los mejores en Melbourne y al que sólo superó cuando el alemán hizo su última visita a boxes. Sutil tuvo un comportamiento ejemplar en el trazado después de su retorno a la competición tras haberse enzarzado en una trifulca con uno de los patrocinadores de Force India en una discoteca de Shanghai.

Sutil fue precisamente el último escollo para Raikkonen, que adelantó al alemán a faltas de 12 giros y evitó que Alonso se acercase más de lo necesario: “Fernando ha reducido diferencias, pero tenía suficiente ventaja”. El finlandés coronó a Lotus en Australia el día que su compañero Grosjean fue décimo, justo en medio de los pilotos que más decepcionaron, los McLaren. Checo Pérez fue undécimo en su debut con la escudería de Wooking y Button, noveno.  

domingo, 7 de octubre de 2012

Vettel se recrea en Japón para ponerse en el cogote de un Alonso que abandona y Massa renace

El piloto de Red Bull reduce a cuatro puntos su desventaja con el asturiano y Felipinho, segundo, vuelve al podio dos años después

Massa y Vettel se felicitan tras el GP de Japón. 

Parece un tipo tímido, tranquilo y detallista. Un padre de familia discreto que se gana la vida pilotando un Ferrari y es apreciado en el paddock. Por eso Fernando Alonso y Michael Schumacher no dudaron en ponérselo en los hombros el 27 de agosto de 2006. Un acto de aprecio a Felipe Massa (São Paulo, Brasil, 1981), que acababa de lograr en Turquía su primera victoria en la Fórmula 1 en su temporada de estreno en la escudería de Maranello y teniendo como compañero de equipo a Schumi, el mejor piloto de todos los tiempos. A su pesar, Massa está acostumbrado a vivir aparcado de los focos, tanto que en la última carrera del Mundial de 2008, cuando se estaba jugando el título con Lewis Hamilton, algún diario publicó ese día entrevistas con el británico dando a entender que el brasileño no tenía nada que hacer. Pero Felipinho se hizo con la pole y ganó en Interlagos ante su público, aunque le sobró la última curva para coronarse campeón. Lo fue durante unos segundos, los que le duró la alegría de ser el rey. Hay quien olvida ese momento o que estuvo al límite de la muerte con su accidente en Hungaroring el curso siguiente. O en su reaparición fue segundo en Bahréin, un ejemplo de superación minimizado porque aquel día Alonso ganó en su estreno en Ferrari, que instaría carreras después a Felipinho a dejarse adelantar en Hockenheim cuando iba primero. De aquel 2010 databa el último podio de Massa, de Corea del Sur, de dos años. Hacía 35 carreras que Felipinho anhelaba ese momento y llegó en Suzuka, en un día nefasto para Alonso, a quien vio hacer un trompo a su izquierda después de que Kimi Raikkonen le embistiese por detrás y el asturiano pinchase después una rueda. Un regalo para Sebastian Vettel, que no tuvo problemas para continuar con la primera posición que atesoraba desde la calificación y reducir a sólo cuatro puntos la diferencia con Alonso por el liderato. Resultó un recreo para Vettel y agua bendita para Massa, segundo y muy cariñoso con Kamui Kobayashi. Fue el primero en ir a felicitar dándole en el casco al japonés, emocionado por su primer podio en el Gran Circo y en el gran premio de su país.

Massa se contuvo hasta que le dieron la copa como segundo clasificado. Entonces se saltó el protocolo y se bajó un momento del podio para jugar con la botella de champán, antes de que le entrevistara Jean Alesi, un ex Ferrari que le felicitó –“estoy feliz por ti, Felipe”–. “Estoy contento porque he podido evitar los accidentes –pudo esquivar el de Grosjean, otra vez él, con Mark Webber–”, reconoció Massa, hábil para colocarse ya cuarto en la segunda vuelta después de salir décimo y ganarse el segundo puesto alargando dos giros la primera parada para sacar el máximo partido a las gomas blandas y superar a Jenson Button, cuarto y de nuevo con problemas en la caja de cambios –estrenaba una nueva tras romperla en Singapur–, y a Kobayashi. El piloto japonés, que dio a Sauber sus primeros puntos desde el triunfo de Pastor Maldonado –octavo en Suzuka–, empezó a perder comba con Massa después de que éste encadenase dos vueltas rápidas, en las vueltas 20 y 21. Justo antes de que Checo Pérez, el piloto que tanto había sonado para sustituir al brasileño en Ferrari el curso que viene, cometiese un error y tuviese que abandonar, con lo que Felipinho le adelanta en la general y se coloca noveno. Otro empujón más para ganarse su renovación con Ferrari, dada por imposible durante casi toda la temporada por gran parte de prensa y aficionados. Tampoco le ayudó su inicio, con dos puntos en las cinco primeros carreras. En las cinco últimas acumula 46 de sus 69 puntos. 

Un mini campeonato

El momento en el que Massa hizo su segunda y última parada Alonso hablaba ante los medios con un discurso histórico –“llevo años a 50 puntos del primero y ahora estoy con cuatro puntos más”–, políticamente correcto –“creo que Raikkonen me tocó por detrás y pinché”–, optimista –“me tomo estas últimas cinco carreras como un mini campeonato, a ver quién lo hace mejor”– y dando una de cal y una de arena a Massa, a quien nunca ha considerado como rival desde que pilota en Ferrari –“creo que son un poco las casualidades de la carrera que Felipe esté segundo. Gente con coches mejores no han dejado de cometer errores (…) [El segundo puesto] es gracias al buen trabajo de Massa”–.

La antítesis de Alonso era Vettel, eufórico tras su segunda victoria consecutiva y la tercera de la temporada, las mismas que el asturiano y Hamilton, quinto días después de anunciar su compromiso con Mercedes, que ya no contará con Schumacher, quien se retirará a final de temporada y confluyó 11º después de salir 23º. Está contento con la remontada de su amigo Vettel, que le ha recortado 35 puntos a Alonso en dos citas y quedan 125 puntos en juego: “No sé qué puede pasar en las próximas carreras”. 
             

domingo, 8 de julio de 2012

Webber le gana el pulso a Alonso en Silverstone

El australiano reivindica mejor trato de Red Bull con su segunda victoria del año y Vettel completa el podio

Webber salta en el podio de Silverstone - AP.

Tiene cara de superhéroe, pero papel de secundario. Muy a su pesar Mark Webber (Queanbeyan, Australia, 1976) sabe que es el segundo piloto de Red Bull, que mira con mejores ojos a Sebastian Vettel. El australiano lo descubrió hace dos años en Silverstone, cuando el equipo le quitó un nuevo alerón para dárselo al alemán. La réplica de Webber fue ganar la carrera y competir por el Mundial hasta el último suspiro. Tras un 2011 discreto, está brillando este curso, que comenzó con cuatro puestos consecutivos y en el que ya acumula dos triunfos. Es el único que lo ha logrado junto a Fernando Alonso, al que con adelantó a cinco vueltas para el final para asegurarse la novena victoria de su carrera en Silverstone, ahí donde se reivindicó en el pasado, además de recortarle siete puntos a su rival. Segundo en el GP de Gran Bretaña, Alonso conserva el liderato con 129 por los 116 del australiano y los 100 de Vettel, tercero, sólo pudo adelantar a un Felipe Massa excelente en la primera parada en boxes

Webber reconoció hace unos meses en El País que renovó por Red Bull porque no tenía otra opción, dando a entender que se hubiese ido a la mínima oportunidad apetecible que le hubiese surgido. No está a gusto viéndose segundo plato y se esmera para demostrarle al equipo que merece el mismo trato que el bicampeón Vettel. Quiere hablar en la pista con actuaciones tan completas como la de Silverstone, donde no cometió sus habituales errores en la salida, en la que se mantuvo segundo tras Alonso, el único de los primeros junto a Lewis Hamilton en partir con neumáticos duros. Un error de vista de Ferrari, que ha evolucionado tanto el F2012 que es competitivo en cualquier circunstancia, para marcar la pole en un trazado mojado y para opositar por el triunfo en un circuito repleto de curvas (18) y muy exigente con la aerodinámica. 

Remontada de Grosjean

Tras su última parada para poner las gomas blandas (vuelta 38) Alonso pudo mantener la primera posición, pero no pudo hacer nada para que Webber le adelantase en su segunda tentativa: “Mark venía demasiado rápido. Nos hemos tocado y lo importante era no forzar y acabar con cero puntos”. Con margen suficiente con Vettel, Alonso supo conformarse con el segundo puesto, mientras que su compañero Massa se esmeró en conservar el cuarto, su mejor posición de la temporada, pese a llegar a tener en el cogote a Kimi Raikkonen. Justo detrás del finlandés acabó Romain Grosjean, protagonista de una remontada fabulosa después de verse obligado de hacer un pit stop en la primera curva tras un choque. Aunque el de Checo Pérez y Pastor Maldonado se llevó la palma. El mexicano vio cómo el venezolano le iba sacando de la pista. Pérez acabó muy enfadado tras su retirada: “No es la primera vez que hace algo así. De la forma que se mantiene y te pelea la posición … Simplemente es muy estúpido”. Mientras que Maldonado lamentó lo sucedido –“la verdad, lo siento mucho”– y se justificó: “Tenía las gomas frías y se me fue la parte trasera del coche. Es un accidente de carrera”.   

El crecimiento de Ferrari ha sido inversamente proporcional a la caída de McLaren, que en Silverstone cuadró unos pit stops perfectos –los dos primeros fueron en 2'8 segundos, los mejores de la jornada–, pero vio cómo sus pilotos sumaban un papel que no se corresponde con su talento. Hamilton alargó al máximo el primer cambio de neumáticos –lo hizo en la vuelta 22– y no le puso las cosas nada fáciles a Alonso para adelantarle. El campeón de 2008 acabó octavo, mientras que Button, que no había superado ni la Q1, sólo fue décimo. Séptimo acabó Michael Schumacher, una tortura para su ex compañero en Ferrari Massa, que tuvo que dar lo mejor que sí para superarle. Felipinho también quiere reivindicarse como hace Webber, al que le están avalando los números. El australiano fue frío celebrando la victoria tras salir del coche: apenas un aplauso silencioso y un brazo al aire, pero después se desmelenó en un podio en el que el tricampeón Jackie Stewart entrevistó a los pilotos del podio. Una novedad acertada para acercar a la grada el testimonio de sus ídolos, por los que han pagado una entrada. 

domingo, 25 de marzo de 2012

Alonso sorprende en Sepang con un triunfo mayúsculo sobre mojado y es el nuevo líder del Mundial

Alonso festeja su triunfo en el podio de Sepang.

Preguntarle a alguien que está nervioso si lo está es una invitación a que todavía se sienta todavía más inseguro. Y algo parecido hizo el ingeniero de Sergio 'Checo' Pérez (Guadalajara, México, 1990), cuando el piloto de Sauber llevaba un buen rato acosando a Fernando Alonso, al que le había recortado casi siete segundos y tenía a tiro. “Tranquilo, tranquilo. Necesitamos esa posición”, le dijeron en la radio al piloto mexicano, que se destempló y metros después hizo una pequeña excursión fuera del trazado. Un error suficiente para que Alonso se escapase para lograr  una victoria impensable por las características de su F2012 y que sólo se explica desde el talento del bicampeón y desde el cielo, pues la lluvia fue un actor decisivo y obligó a suspender el GP de Malasia durante más de media hora. Alonso, nuevo líder del Mundial con 35 puntos tras su tercer triunfo en Sepang y el primero del curso, sacó provecho de dichas condiciones extremas en un día en el que un secundario como Karthikeyan, sin querer, le hizo un par de favores al asturiano embistiendo por detrás a Button y a Vettel, que tuvieron que pasar por boxes y no puntuaron. Pérez, inmenso, conservó la segunda posición -“bestial, increíble”, describió Jaume Sellarès, su mánager- y logró el séptimo podio de la historia de Sauber, que no subía al cajón desde el GP de EE UU de 2003, cuando Frentzen fue tercero. Ésa fue la posición en Sepang de Hamilton, segundo en la clasificación con 30 puntos y que como pasó en Melbourne había partido desde la pole.

Había dicho Alonso que el objetivo de Ferrari era pasar lo mejor posible las dos primeras carreras y llegar a China con un monoplaza mejorado y llegarán con Alonso como líder. Tan contento estaba el asturiano que confesó que no sabía dónde aparcar el F2012 tras la carrera porque no se acababa de creer que debía hacerlo. El equipo tomó las decisiones en los momentos “oportunos”, como hacer la última parada una vuelta antes que Pérez y supo “mantenerse relajados incluso pese a las condiciones”. Alonso, consciente de que “no tenemos un coche para estar entre los tres mejores” ya había hecho otra salida tremenda avanzando tres posiciones para situarse quinto y en la 16ª vuelta ya se puso primero después de calzar los intermedios y siendo más rápido en boxes que Hamilton, justo antes de que Karthikeyan arruinase la carrera de Button. Por entonces la carrera se había suspendido, el coche de seguridad había aparecido un par de veces y el público, a falta de espectáculo, aplaudía a rabiar el desfile de pilotos con paraguas.

Las peripecias de Massa

Felipe Massa había sido de los primeros en poner los intermedios y llegó a alcanzar la octava plaza, pero los problemas con la neumáticos de extrema lluvia, la pericia de los rivales Di Resta, Vergnie o Riccardio- y los propios despistes -se salió del trazado- le hicieron acabar el 15º. Felipinho está en el ojo del huracán y entre los candidatos para sustituirle el próximo curso se encuentra Checho Pérez, que fue el único que puso nervioso a Alonso y que se convirtió en el primer mexicano desde el GP de Holanda que llegó a liderar una prueba. Lo hizo cuando Alonso estaba en boxes. Vettel tardó demasiado en hacer sus paradas y el actual bicampeón no se sentía cómodo en Sepang y, para colmo, recibió un buen golpe por detrás de Karthikeyan a ocho vueltas para el final y cuando iba quinto. El alemán no pudo puntuar -fue 11º y Button, 14º y desde la radio le exigieron que parase en el último giro: algo “urgente” sucedía en el RB8. Su compañero Webber fue cuarto. Schumacher acabó décimo.

En el último tramo Alonso supo administrar su ventaja sobre Pérez, que llegó a ponerse en su cogote después de una gran remontada y ceder más de siete segundos. Ambos exprimieron al máximo el DRS, en una bella batalla, decantada por el asturiano después de la excursión del mexicano. Así que Alonso celebró una victoria imprensable, “sorprendente”, la 28ª en su carrera, con lo que se convierte en el quinto piloto con más victorias de la historia. “Hubiese sido mi sueño ganar a Fernando en estas condiciones, pero algún día ganaré”, sentenció Pérez, el otro gran protagonista de una prueba caótica: Le dedico esta carrera a Frida, mi perrita, que se murió hace poco; a toda mi familia; a toda la gente que me ha apoyado en las buenas y en las malas; a Carlos Slim, que ha hecho un gran trabajo para que yo esté aquí; y en especial a Dios y a mi familia.