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domingo, 15 de diciembre de 2013

Guillem Vives es un tesoro

"Es un grandísimo base, a la vez director y anotador", le elogia Scariolo, rendido al líder de una Penya que remonta ante el Baskonia (83-74)


Guillem Vives, durante el partido - ACB Photo / Charly Mula. 

Apareció serio y dispuesto a ir al grano, pero antes de valorar qué le había sucedido al Baskonia en el tercer cuarto (29-8), "cuando tuvimos poquísimo control sobre el ritmo del partido y la lógica del juego", Sergio Scariolo quiso felicitar a Salva Maldonado y a la por la victoria y anunció su inciso el protagonista del partido: "Permitidme decir algo especial sobre un jugador. Sobre Guillem Vives, que creo que, no lo digo solo por el partido de hoy sino por los otros partidos en los que he podido seguirle, ha vuelto a

domingo, 26 de mayo de 2013

Rosberg se corona en el caos de Mónaco

El piloto de Mercedes logra su segunda victoria el día que se cumplen 30 años de la su padre en el mismo escenario y Vettel, segundo, amplía su distancia como líder

Rosberg festeja su triunfo - AFP. 

Para el Principado el de 1983 fue un gran premio difícil de organizar. Hacía seis meses que su Alteza Serenísima la Princesa Grace de Mónaco había perdido la vida en un accidente de coche cuando circulaba con su hija menor, Estefanía –que salió ilesa–, en la misma carretera donde había rodado Atrapa a un ladrón, de Alfred Hitchcock. En un escenario de cine murió Grace Kelly, la que había sido una de las actrices más admiradas por Hollywood y que había renunciado a los papeles para ser princesa. En ese contexto, con un
Mónaco todavía desolado por su pérdida, Keke Rosberg logró su segundo triunfo en la Fórmula 1 hace justo 30 años. Su hijo le homenajeó en el mismo lugar, también con su segunda victoria de su carrera. Nico Rosberg (Wiesbaden, Alemania, 1985) se coronó en el caos de Mónaco, en una carrera con siete abandonos y en la que Sebastian Vettel, con su segunda plaza –su compañero Mark Webber fue tercero–, amplió su ventaja como líder con 107 puntos por los 86 de Raikkonen, que tuvo que hacer una parada extra por un pinchazo y un choque con Checo Pérez y al menos pudo arañar un punto, y Fernando Alonso, muy discreto en su pilotaje y lastrado por el poco ritmo del F138 acabó séptimo y contabiliza 78.

Horas antes Rosberg había sufrido y celebrado la quinta Champions del Bayern en Wembley. En la pista, ya en faena, piloto alemán sacó partido al fin de su tercera pole consecutiva. Su anterior victoria había sido el curso pasado en China y también partiendo desde la primera plaza. No estaba siendo una temporada fácil para Rosberg, que tuvo que abandonar en el estreno en Australia y precisamente en China, y estaba siendo superado por su nuevo compañero, Lewis Hamilton. Hasta Montmeló el alemán había quedado siempre por detrás del británico –cuarto y 12º, respectivamente en el GP de España–. 

Accidente de Massa 

Hamilton rodaba segundo en Mónaco cuando Felipe Massa sufrió un aparatoso accidente otra vez en la curva de Sainte Devote, como el sábado, y tuvo que abandonar en una carrera en la que había pasado de salir 21º desde el pit lane a situarse 16º en el décimo giro. Felipinho fue trasladado al hospital y desde Ferrari aseguraron que estaba bien. El parón benefició a Vettel, que le quitó el puesto a Hamilton entrando justo a cambiar neumáticos cuando salió el coche de seguridad. Webber se puso tercero y Hamilton bajó al cuarto puesto por tener que esperar a que Rosberg cambiase las gomas.

Quinto acabaría Adrian Sutil, que se aprovechó del duelo entre Checho Pérez y Raikkonen y supo batir a un desconocido Alonso. El asturiano estuvo muy crítico con Checo Pérez –“si en la chicane no evito a Pérez, hubiéramos chocado. Él no se jugaba nada, yo sí”–, pero después de otro coche de seguridad –por el golpazo de Chilton a Maldonado, que pidió en voz alta una sanción: “Ha cometido un error. En el pasado este tipos de errores se han pagado”– y a sugerencia de dirección de carrera dejó pasar al mexicano para evitar un castigo. Alonso no tuvo opciones de recuperar la posición y se vio superado por Sutil y por Button. El mal fario de Raikkonen con Pérez hizo que el asturiano mejorase una posición en una carrera inmejorable para Rosberg y, claro, para su padre.

De arrollado a rozar la remontada

El Barça, que llega a perder por 20 puntos, cae 90-89 ante un gran Bilbao Basket que fuerza el tercer partido en el Palau

Navarro y Roger Grimau, durante el partido - ACB Photo / A. Arrizabalaga.

Eterno capitán del Barça, Roger Grimau (Barcelona, 1978) es un jugador de equipo que se vacía en ataque y con mucha facilidad para penetrar y contraatacar. Tiene sus limitaciones, pero no se marca ningún límite para vaciarse en la pista y los azulgrana, en especial su amigo Navarro, no daban con el antídoto para pararle. Al ritmo de “!Roger! ¡Roger!”, Miribilla disfrutaba de los golpazos de su Bilbao Basket a un Barça descabezado. En el ecuador del segundo cuarto Grimau se fue al banquillo con 13 puntos y sustituido por la estrella del grupo, Vasileiadis, que entró para aportar siete puntos más para llegar al descanso (48-30, 50-30 a los 21m). Cualquiera diría que el tirador griego, autor de 13 puntos, llevaba más de un mes sin jugar un partido. Vasileiadis tenía tanta confianza y soltura como el Bilbao Basket, en contraste con un rival de hojalata que encadenaba un error más grave que el anterior, que cada vez se alejaba más del aro sin suerte (2/12 en triples en ese momento) y había perdido hasta once pelotas. Una golosina para un rival al que le encanta correr y que supo sostenerse ante la gran transformación del Barça en la segunda parte, cuando por fin tuvo bases, encontró a Navarro y continuó disfrutando de Tomic y Lorbek. Aunque le faltó una uña para remontar (90-89). Con seis tiros libres en los últimos 12 segundos Raül López cerró la victoria del Bilbao Basket, que forzó el tercer y último partido de cuartos de final en el Palau Blaugrana con un gran Hamilton y una gran fiabilidad desde la línea de personal (25/26).

Es difícil ver un partido con tantos errores y de tanto bulto como los que se dieron en Miribilla en un desenlace tan emocionante como temerario de ambos equipos. Hamilton y Hervelle no se entendieron y perdieron una pelota infantil y poco después, con 84-83 en el marcador, Todorovic tuvo la habilidad de birlarle la pelota a Vasileiadis y el poco acierto de fallar la canasta solo. O el tiro libre de Huertas que, con 88-86 a 5'6 segundos, quiso fallar a propósito el segundo tiro libre y... ¡no tocó ni aro! Raül López no fallaría sus dos tiros desde la línea de personal y el triple del propio Huertas, con el tiempo casi cumplido, solo sirvió para minimizar una derrota en un partido con dos versiones muy diferentes de los azulgrana.

Sin bases

El Barça acumuló muchos pecados. Empezó sin directores, con Sada y Huertas muy erráticos, y siendo bailado por la versatilidad de Mumbrú, la tenacidad de Grimau, la colocación de Samb y el talento de Vasileaidis. En menos de medio minuto, Zisis repartió dos asistencias, uno menos que el Barça en toda la primera parte. Solo Lorbek y Tomic se salvaban en los visitantes, que desde el principio habían facilitado las cosas al Bilbao Basket, que se procuraba contraataques y canastas fáciles.

A los azulgrana les hacía falta una renovación completa y Xavi Pascual necesitaba un rato para hablar a solas con sus jugadores, que no lograban seguir las consignas del entrenador. Todo cambió con un tapón de Abrines a Grimau. Una acción significativa del cambio de actitud de los visitantes, que no se descompusieron por las tres personales consecutivas y en menos de un minuto de Tomic. Navarro acertó con su sexta tentativa de triple, la primera piedra de un parcial de 0-14 hecho posible por Lorbek, Huertas y Mavrokefalidis (58-52 a los 28m 48s). Pero el Bilbao Basket se escapó de nuevo con Vasileiadis atento en los tiros libres (68-57 a 9m 01s), para sacar provecho de una personal discutible de Rabaseda y después con una técnica infantil de Jasikevicius.

El base lituano y Lorbek dieron un paso al frente junto a Tomic, pero ahí estaba de nuevo Grimau para coger un rebote fundamental, volver a anotar y con un triple de Zisis el Bilbao Basket respiraba otra vez (77-65 a 5m 56s). Navarro se multiplicó como Sada, Tomic parecía estar en todos los sitios y Hamilton y Mumbrú sostuvieron a un Bilbao Basket más certero en el baile de errores final.

BILBAO BASKET 90 (26+22+18+24): Zisis (5), Grimau (15), Mumbrú (15), Hervelle (6), Hamilton (19) –quinteto inicial–; Moerman (5), Vasileiadis (13), Raül López (8) y Samb (4). BARÇA 89 (15+15+25+34): Huertas (19), Navarro (19), Rabaseda (4), Wallace (2) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Sada (7), Jasikevicius (2), Mavrokefalidis (4) y Lorbek (20). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Calatrava. Hamilton (Bilbao Basket) y Mavrokefalidis (Barcelona), eliminados por cinco faltas personales. Bilbao Arena, 6.917 espectadores.  

domingo, 27 de enero de 2013

Jasikevicius completa una remontada de corazón

Sostenidos por Huertas y Lorbek, los azulgrana se sobreponen a la ausencia de Sada y Navarro para resolver en la prórroga ante un Bilbao Básket que gobernó casi siempre (87-85)

Jasikevicius se exhibió ante el Bilbao Basket - FCB. 

Parece enfadado con todos e incluso consigo mismo. Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976) no hace concesiones nunca. Es sinónimo de profesionalidad, responsabilidad y coraje y su batuta empieza a notarse en un Barça que tiene asumido que Juan Carlos Navarro tiene que dosificarse –esta vez duró apenas cinco minutos en pista y se fue tras notar molestias en los isquiotibiales y es duda para la Copa del Rey– y que vio cómo perdía también a Sada –se resistió de una lumbalgia– en un inicio donde los azulgrana fueron estatuas en defensa y no tenían confianza en ataque. Liderados por Vasileiadis y Hamilton, el Bilbao Basket se plantó con un 0-12 (a los 4m 32s) y gobernó el partido prácticamente los 40 minutos, pues sólo concedió dos empates (25-25) y el 73-73 con el que Jasikevicius forzó la prórroga con dos tiros libres. Justo antes Vasileiadis, infalible desde la línea de personal sobre todo en los momentos calientes, falló uno y Hamilton (4/4 en triples) pisó la línea después de que Huertas fallase otro. El brasileño (19 puntos) fue el agitador del Barça en la primera parte y recibió el recambio de Lorbek (18) y Jawai (soberbio con 12 puntos y 14 rebotes). Y, claro, Jasikevicius, al que no necesitó un triple prodigioso, sino que sacó su DNI, que marca que el próximo 5 de marzo cumplirá 37 años. Saras se destapó para completar una remontada de corazón con su seguridad en los tiros libres y su lectura de juego. Vasileiadis tuvo el triunfo de los visitantes en sus manos, pero falló el triple y Jasikevicius cogió el rebote, enseñó los dientes y con el silbato del árbitro sonrió por fin (87-85).

No hubo pausa en un partido eléctrico en el que el Barça hizo de tripas corazón ante un Bilbao Basket que sigue siendo un rival de peso pese a sus cambios de plantel. Vasileiadis continúa siendo su lanza y en poco más de cinco minutos acumulaba ocho puntos y se había rifado a Navarro, sustituido por Abrines, que jugó tantos minutos (25) como en los últimos tres partidos de Liga. La perla azulgrana hizo cuanto pudo en un equipo rescatado por Huertas, valiente para asumir los ataques cuando nada funcionaba y anotar apenas sin fallos. El base brasileño se asoció con Lorbek y entre ambos empataron la cita a 25 (a los 14m 5ss), mientras Vasileiadis lo seguía en el banquillo tras dar el susto tras pisar al árbitro e irse cojeando y enfadado con quien se había puesto en su camino.


La perseverancia de Jawai

El contratiempo no alteró al Bilbao Basket, que volvió a dar otro paso adelante con Mumbrú, los triples de Hamilton y Pilepic y que llegó a escaparse (42-53 a los 27m 49s) tras la enésima jugada del escurridizo Zisis. Rakovic tenía todas las facilidades del mundo en la zona y Tomic parecía homenajear a Kasun, aquel pívot que pasó desapercibido por el Palau y que se cargaba de personales en un suspiro. Tomic, hasta ahora el único jugador del equipo, ha bajado su rendimiento. La suerte para los azulgrana es que Jawai cogió el testigo y estuvo omnipresente y perseverante, como en plena remontada local, cuando hizo dos palmeos seguidos para anotar (65-69 a 1m 56s). Abrines con un triple y Jasikevicus con una canasta de dos habían dado el primer paso, que Lorbek y Rabaseda continuaron desde más allá de 6'75.

Quedaba el último triple de Hamilton (68-77) e incluso el marcador se puso nervioso ante la tensión del partido: se marcaron como restantes 24'8s, 24'2s, 22'9s, 24s y, finalmente, 24'1s. Todo un mundo en baloncesto y suficiente para ver seis tiros libres, dos fallados por Vasileiadis y Huertas y dos convertidos por Jasikevicius, que forzó en su prórroga, momento en el que el Barça tuvo su primera ventaja con otros dos tiros libres de Jawai, y Mickeal puso su única canasta (1/10), mientras Saras siguió siendo el alma del Barça a pesar de las sacudidas de Hamilton y Vasileiadis, que a diez segundos puso el 84-83 y a 8'1s el 86-85. Mickeal metió un tiro libre y Vasileiadis no acertó con un triple que encogió el corazón del Palau, agradecido por contemplar una remontada de corazón y con el sello de Jasikevicius y de un grupo infatigable esta vez en un curso difícil. Desde Huertas a Lorbek pasando por Jawai.

BARÇA 87 (15+14+18+26+14): Sada (-), Navarro (-), Mickeal (8), Wallace (-) y Tomic (4) -quinteto inicial-; Jawai (12), Huertas (19), Abrines (5), Rabaseda (7), Lorbek (18) y Jasikevicius (14). BILBAO BASKET 84 (20+12+21+20+12): Raúl López (-), Vasileadis (24), Mumbrú (10), Hervelle (-) y Hamilton (21) -quinteto inicial-; Zisis (12), Pilepic (5), Grimau (3), Moerman (-), Rakovic (10) y Samb (-). Árbitros: Martín Bertrand, Martínez y Sacristán. Eliminaron por cinco faltas personales a Tomic (m.38) y Mumbrú (m.45). 4.700 espectadores.