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domingo, 5 de mayo de 2013

El crecimiento de Todorovic

El ala-pívot montenegrino se luce ante su ex equipo, una Penya menor tras el descanso (80-59), en el último partido antes de la Final Four de Londres

Todorovic, en una acción del partido - ACB Photo / Á. Caparrós. 

Solo quiero dar la imagen de un tío que trabaja, que puede ayudar al equipo y, al final, jugar lo que el entrenador considere: si son cinco serán cinco y si son diez, diez”, le contaba Marko Todorovic (Podgorica, Montenegro, 1992) a Julián Felipo en Mundo Deportivo. Fue a principios de septiembre y el pívot montenegrino vivía los últimas días de un verano difícil para él, pues se operó de una rotura en la mano y estuvo pendiente de su futuro: la Penya igualó la oferta del Barça en el derecho y los azulgrana acabaron pagando por el período de formación del jugador en Badalona. Precisamente ante su ex equipo –“contra el que más ganas tenía de jugar”– Todorovic disputó su partido más completo con el Barça (12 puntos y otros tantos rebotes y una asistencias para 17 de valoración) en la victoria ante una Penya ronca tras el descanso (80-59). “He podido jugar muchos minutos [algo más de 27, dos menos que sumando sus últimos ocho partidos en Liga ACB] y creo que los he aprovechado”, comentó Todorovic, consciente de que había tenido más presencia por el susto de Jawai, que tiene un golpe en la fascia plantar y al que se le harán pruebas este lunes para determinar si puede estar en la Final Four de Londres, y Tomic, impetuoso en sus protestas y se cargó con cuatro personales con técnica incluida. Sada también tiene molestias y Ingles, un esguince de grado I. Wallace ni jugó porque sigue recuperándose de una lesión en el codo.

Todorovic tiene tanto aplomo respondiendo a las preguntas de los periodistas como en la pista, donde su crecimiento es notable: tiene un 62% de efectividad en tiros de dos, aunque debe mejorar su puntería en los triples 25%, 0/3 ante la Penya). El pívot montenegrino se reivindicó ante el club en el que se formó y le fichó del Joker School de su país, ante el que demostró su buena colocación, generosidad y confianza. Esto último fue lo que le faltó a la Penya en el tercer cuarto, cuando después de haber inquietado al Barça en la primera parte (32-30) se vio sin respuesta ante el arsenal en la zona de Todorovic y los triples de Navarro, Huertas y Lorbek, máximo anotador con 17 puntos (58-46, minuto 30).

Noqueado por sus defensores Oliver –MVP de abril–, a los visitantes les faltó mayor continuidad (dos recuperaciones por 18 pérdidas, un mundo en comparación con el balance de 10-11 de su rival) y Kuzmic se quedó solo. La Penya perdió comba y fue arrollada por un Barça que no había tenido ni el ritmo ni el dominio del rebote en un inicio repleto de errores por ambas parte y marcado por la escena de Jawai viendo las estrellas y Tomic tirando al toalla en el banquillo porque no estaba de acuerdo por su tercera personal ni por la técnica posterior. Fisher, en uno de sus únicos momentos de lucidez, había anotado la canasta y acertó con el tiros adicional y los otros dos (22-23 a los 14m 10s). Kuzmic y Ehambe ampliaron la ventaja (24-28 a los y los triples de Oleson –que acabó probando de base, con Sada dolorido– y Lorbek solventaron la situación antes del descanso. Xavi Pascual había probado con Ingles en la posición de 4. Esa posición en la que brilló Todorovic, que se entendió de maravilla con Jasikevicius. El papel del montenegrino en Londres puede ser capital si no se recupera Jawai.

BARÇA 80 (13+19+30+18): Huertas (5), Ingles (5), Oleson (9), Lorbek (17) y Tomic (8) -quinteto inicial-, Sada (-), Abrines (10), Navarro (8), Jasikevicius (2), Todorovic (12), Rabaseda (2) y Jawai (2). PENYA 59 (13+17+16+13): Llovet (5), Oliver (2), Ventura (3), Kuzmic (9), Ehambe (6) -quinteto inicial-, Trias (5), Quezada (-), Fisher (12), Savane (6), Tomàs (9), Suárez (2) y Barrera (-). Árbitros: Hierrezuelo, Araña y Planells.  

jueves, 25 de abril de 2013

A Londres, por rebotes y por Navarro

El Barça se gusta primero y sabe sufrir después para vencer al Panathinaikos (64-53) y llegar en su cuarta Final Four en cinco años

Navarro conduce el balón ante Ukic - AFP.

El billete hacia Londres requería un esfuerzo titánico por parte de todo un grupo muy solvente antes de llegar a la serie de cuartos y que las había pasado canutas para forzar el quinto partido ante un correoso Panathinaikos, el mismo rival que le había apartado de la Final Four de hace dos años en el Palau Sant Jordi. Lanzado por su público, no defraudó el Barça, imperial al inicio cuando se escapó 37-18 (a los 13m 35s), y que supo sufrir cuando se colapsó al llegar a los 51 puntos, pues no anotó en más de ocho minutos. Juan Carlos Navarro rompió la racha con un triple y otra canasta (56-45) para un partido que no quedó decidido hasta que a 1m 38s Huertas anotó otro triple (62-53). Ése fue el recurso más esquivo para los visitantes (1/16), que acusaron el partido menor de su estrella Diamantidis. Los rebotes (46 por los 32 de su rival), el espíritu colectivo y la puntualidad de Navarro en los buenos y en los malos momentos fueron los grandes argumentos de un Barça que con su victoria por 64-53 alcanzó su cuarta Final Four en cinco años, todas con Xavi Pascual como técnico, y se enfrentará en semifinales al Madrid en Londres.

El gran mérito del Barça en esta serie lo resumió Jasikevicius en una frase: “Lo más importante es ganar cuando no estás en tu mejor momento”. Siempre crítico, el base lituano reconoció que el equipo no tiene la chispa que debería, pero que no le falta carácter. Los azulgrana no escatimaron esfuerzos nunca y tuvieron una puesta en escena extraordinaria con Huertas como director de orquesta y Jawai omnipresente e inteligente para sacar de quicio a Sofo y provocar las tres personales con las que Diamantidis se fue al banquillo a los 4m 37s. Lorbek ponía nervio –aunque no puntería– e Ingles acertaba con sus tres primeros tiros, dos de ellos triples. La solución preferida en el primer cuarto (4/6) de los azulgrana, a los que también les funcionaba de maravilla la zona 2-3.

La irrupción de Todorovic

Con Diamantidis en el banquillo o en la pista sin duende, el Panathinaikos era una marioneta ante un Barça coral lanzado de nuevo por Navarro y Jawai que solo lamentaba que Wallace se lesionase en un codo. La irrupción de Todorovic, con sus primeros minutos en la serie, demostró que es un jugador con presente y futuro. Para muestra, su tremendo movimiento ante Lasme, el gran responsable de que el conjunto griego empezase a reducir diferencias. Los visitantes lograron llevar el partido a su terreno y los azulgrana, en más de 13 minutos, solo anotaron siete puntos, cinco de ellos de Tomic, discontinuo en la primera parte por acumular personales en un suspiro.

El Panathinaikos no aprovechó lo suficiente la pájara del Barça (51-45), por más que Diamantidis empezase a hacer lo que tan bien sabe hacer, echaba en falta más frescura de Bramos, Gist o Ukic, al que poco le entraba. Navarro salió al rescate, replicó Maciulis y el partido se sufrió punto a punto (59-53 a 2m 41s) hasta el triple de Huertas, que abrazó eufórico a Navarro. La Bomba se dejó abrazar, pero no llevar por la alegría. Quedaba poco más de minuto y medio y el rival había demostrado mil y una veces que podía levantarse de nuevo. Diamantidis falló un triple que podía hacer ajustado las cosas y el Barça pudo tener por fin un respiro en una trepidante alargada hasta el quinto partido. Bien vale un billete para la Final Four.

BARÇA 64 (28+16+7+13): Huertas (10), Navarro (15), Abrines (2), Lorbek (6) y Jawai (9) -quinteto inicial-, Tomic (5), Wallace (0), Jasikevicius (6), Sada (0), Todorovic (3). PANATHINAIKOS 53 (14+19+10+10): Diamantidis (6), Ukic (7), Maciulis (9), Lasme (16) y Tsartsaris (4) –quinteto inicial-, Bramos (3), Gist (6), Banks (2) y Schortsanitis (0).

martes, 16 de abril de 2013

Otra montaña rusa en Atenas

Liderado por Jasikevicius, el Barça remonta 15 puntos frente al Panathinaikos, pero vuelve a tropezarse contra sí mismo y Diamantidis para perder por 65-63

Wallace, Tomic y Diamantidis, en una acción del partido - AFP. 

“Se crece en momentos de apremio, le gusta estar bajo presión. Me deja sin palabras” le define su seleccionador, Kestutis Kemzura. Y sin palabras estuvo a punto de dejar el elogiado, Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976), a una afición que le disfrutó en dos etapas y que sufrió viendo cómo el base le daba la vuelta a un partido que el Panathinaikos dominaba por 29-14 (a los 13m 03s) de la mano de Diamantidis y de la puntería de Bramos, que era infalible. Ahí surgió Jasikevicius para calmar y agitar, todo

domingo, 14 de abril de 2013

Báez encoge al Barça

El ala-pívot dominicano captura dos rebotes ofensivos decisivos para decidir la victoria del Gran Canaria ante un rival que pierde once puntos de ventaja (70-73)

Wallace, a punto de lanzar ante Báez - ACB Photo / À. Caparrós.

“Queda mucho partido, pero hay que cerrar la canasta en defensa”, apremia Xavi Pascual (Gavà, 1972) en un tiempo muerto. Quedan 2m 26s y el Barça está tieso después de perder su máxima ventaja del partido (61-50), recibir un parcial de 3-16 (llegó a ser de 3-19) y fallar lo infallable. El Gran Canaria se suma al carrusel de errores y el Barça se acerca 68-69 a 31'2 segundos con una suspensión de Huertas y una acción de Jawai, su jugador interior más en forma. Pascual dice a sus jugadores que no hagan falta y Nelson prueba suerte y falla, pero Eulis Báez Benjamín (Santo Domingo, República Dominicana, 1982) vuela para hacerse con el rebote ofensivo. La jugada acaba con Tomás Bellas recibiendo la personal de Huertas y anotando el primer tiro libre y errando el segundo. Y ahí está de nuevo Báez, haciéndose con otra captura ante varios jugadores locales. Wallace le hace falta y el ex jugador, entre otros, de Valladolid y Penya, acierta con el segundo. De nada sirve la única canasta a última hora de un Tomic desconocido (1/6), pues Newley –de nuevo brillante ante el Barça como en la primera vuelta, donde también ganó el Gran Canaria– acierta con los tiros libres y el invento de buscar un triple con Eriksson –que no había jugado hasta entonces–, Ingles, Huertas y Lorbek y con Tomic sacando de banda. Ingles falla y se consuma por 70-73 la décima derrota en Liga ACB de los azulgrana, inquietos ante la inminente visita a Atenas para tratar de ganar al menos un partido al Panathinaikos y continuar aspirando a estar en la Final Four de Londres.

Está al límite de fuerzas el Barça, que ha padecido lo indescriptible en sus cuatro últimos partidos. Ganó los dos encuentros con prórroga, ante el Obraidoro –vencedor a domicilio ante el Madrid por 61-64– y en el primer partido de la serie de cuartos al Panathinakos, y perdió en el tiempo reglamentario contra los griegos en el segundo encuentro tras un triple de Diamantidis y perder 13 puntos de margen. Once dejaron escapar los azulgrana ante un Gran Canaria liderado por el coraje de Báez, que aterrizó en España procedente de la NCAA (Florida IU y W. Illionis) para firmar por el Vic, pasar por León y hacerse un hueco en la Liga ACB en el Valladolid y la Penya. De hecho, al conjunto de Pedro Martínez le sobraron líderes, pues disfrutó de Bellas, que venía de ser MVP de la jornada anterior, o de Newley, un hábil velocista que desde el principio le hizo un traje al Barça y se marcó tres contraataques en el primer cuarto y se unió a Nelson –otro líder– y al propio Báez para remontar en el último cuarto ante unos locales que anotaron dos canastas... en nueve minutos.

El rendimiento de los interiores

El Barça se atascó por completo después de un inicio cómodo y decidido por sus jugadores exteriores. Bajo la mirada de Jasikevicius y Navarro, reservados por Pascual, Huertas, Ingles y Abrines se sentían liberados y anotaban con facilidad. De hecho, los tres sumaron siete puntos cada uno en el tercer cuarto (59-50) y en el segundo había surgido Oleson como un cohete para encadenar ocho puntos seguidos -el tirador de Alaska acabó con un esguince de grado I en el tobillo izquierdo- y replicar la reacción visitante, que tenía en Báez a su principal promotor. La antítesis de Lorbek, que empezó el curso con problemas físicos y que lleva varios partidos con la moral baja, fallando situaciones inverosímiles. El ala-pívot esloveno necesitó cuatro intentos para anotar su primera canasta y varios de sus intentos se quedaron cortos. “En la posición de 4 tenemos un problema y es una realidad. Necesitamos mejorar las prestaciones y nos están haciendo daño”, reconoció Pascual, que sigue sin poder contar con Todorovic y que vio cómo Wallace sólo anotaba tres puntos. 17 sumaron entre los tres interiores disponibles. El mismo déficit que ante la derrota del Panathinaikos.

“No nos puede pasar lo mismo que el otro día”, lamentó Huertas: “Han dado la vuelta al partido en dos o tres minutos y eso no puede ser. Somos un equipo grande y no puede pasarnos eso. Creo que es más que nada una cuestión de confianza”. Y ésa debe ser el principal motor de los azulgrana en su visita al OAKA, donde se juegan su futuro en la Euroliga. 

BARÇA 70 (18+16+25+11): Huertas (11), Abrines (11), Oleson (15), Wallace (3) y Jawai (12) –quinteto inicial–, Ingles (9), Hezonja (0), Tomic (2), Lorbek (4), Sada (3) y Eriksson (0). GRAN CANARIA 73 (16+13+21+23): Scheyer (5), Guerra (8), Newley (18), Báez (13) y Slokar (6) –quinteto inicial–, Nelson (12), Bellas (4), Toolson (3) y Beirán (4).  

jueves, 11 de abril de 2013

El duende de Diamantidis

La estrella de Panathinaikos empata la serie tras un triple que congela al Palau (65-66)

Diamantidis defendido por Sada - EFE. 

“Sabe lo que tiene que hacer”, resumió Epi, una institución del barcelonismo. Hablaba de Diamantidis, un jugador con duende, un maestro del control que descontroló a un Barça que se frotaba las manos porque se veía yendo al OAKA de Atenas con un 2-0 y que acabó cabizbajo, sabiendo que ha perdido el factor cancha a favor que se había ganado por su inmaculada trayectoria en la Euroliga. La estrella del Panathinaikos congeló al Palau a 8'4 segundos con un triple tan bien ejecutado como mal defendido por su extraño defensor, Jawai, que no le hizo falta, como se había acordado en el tiempo muerto. El error del pívot australiano se sumó a tantos otros, como los de Navarro y Jasikevicius en las dos últimas oportunidades locales. La Bomba, que también falló un tiro libre antes del triple decisivo de Diamantidis, había sido el agitador de su equipo junto a Sada y el propio Jawai para disfrutar de una ventaja cómoda (40-27 a los 22m 17s) que los visitantes supieron remontar con el encanto de Diamantidis, la muñeca de Bramos y Ukic y la contundencia de Gist. Y por los errores de un Barça golpeado por las bajas y obligado a ganar un partido en el infierno del OAKA.

“Cuando se dicen cosas se tienen que hacer porque los detalles marcan mucho. Habíamos hablado de hacer falta”, destapó Sada, que es “el único jugador exterior del Barça capaz de bajar el rendimiento de Diamantidis”. Otro apunte de Epi, que observó que los dos triples del genio griego llegaron con Sada en el banquillo. Diamantidis tiró más tiros libres (cuatro) que triples (tres) y no le hizo falta apuntar más para ser fundamental para el devenir de un encuentro de nuevo repleto de fallos y de nervios. De una cita de excesos, como dos pérdidas de Wallace que pretendían ser asistencias hacia los pívots. En la primera CJ engañó a todos con un reparto que despistó al receptor, Jawai. Y en la segunda, Wallace le lanzó una piedra a Tomic. Dos acciones que resumen la baja anotación de los jugadores interiores locales, que se repartieron 12 puntos.

Lorbek estuvo fuera de combate y apenas tuvo dos arrebatos, Tomic sufrió la dureza de Lasme y fue menos incisivo que de costumbre y a Wallace le traicionó el tiempo de posesión, pues metió una canasta fundamental fuera de tiempo, como comprobaron los árbitros en el instant replay. Mientras que el técnico del Panathinaikos Pedoulakis se ponía rojo como un tomate diciendo que no era válida. Tanto él como varios miembros del club habían calentado la previa haciendo dudar de la neutralidad arbitral.  

Navarro empezó juguetón con cinco puntos seguidos, pero su equipo se atascó porque estaba torpe para anotar de dos (1/7 en el primer cuarto) y se repuso de un 11-19 gracias a su tino con los triples y al concurso de Abrines, que reaparecía tras perderse el partido precedente por una gastroenteritis y demostró que está tan en forma como convencido de sus posibilidades. Los azulgrana tardaron 22 minutos en capturar su primer rebote ofensivo, de Jawai, que mejora con el paso de los partidos y Xavi Pascual le premia con más papel. Como a Sada en esta serie que se le complica al Barça. El base no dejaba de darle vueltas a las últimas decisiones: “En los finales de partido no quiero tirar una moneda. La gente que tenga miedo más vale que no sea del Barça. Iremos a Atenas con mucha rabia y concentración para ganar. Quien tenga miedo que no juegue a baloncesto”.

BARÇA 65 (11+21+18+15): Sada (6), Navarro (20), Ingles (3), Lorbek (7) y Tomic (6) -quinteto inicial-, Jawai (4), Abrines (10), Jasikevicius (2), Huertas (5) y Wallace (2). PANATHINAIKOS 66 (16+11+21+18): Xanthopoulos (0), Diamantidis (10), Maciulis (5), Tsartsaris (1) y Schortsanitis (4) -quinteto inicial-, Ukic (8), Lasme (9), Gist (14), Bramos (13) y Banks (0).
  

sábado, 30 de marzo de 2013

El eco de Ingles y Jawai

La pareja australiana lidera a un Barça con bajas ante el Montepaschi (69-77)


Ingles avanza ante Moss - AFP. 

Golpeado deportiva y humanamente por la enfermedad de Pete Mickeal, los azulgrana tenían en Siena la oportunidad de dedicarle una victoria de prestigio a su compañero, que ha recaído de un tromboembolismo pulmonar y se perderá todo el curso. Sus compañeros saltaron al Palaestra de Siena con una camiseta en la que podía leerse “Pete [juego de palabras con el nombre del jugador y pit en catalán, que significa pecho] i collons”, una frase que podría traducirse como “corazón y pelotas” y que se completaba con el número de Mickeal, el 33, y un “we love you”. “Es un jugador insustituible a todos los niveles, pero eso no significa que no nos podamos reinventar y se un equipo que aspire a todo”, había advertido Xavi Pascual, muy satisfecho con la respuesta del equipo en su visita al Montepaschi, al que venció 69-77 impulsado por la explosión de Joe Ingles (Happy Valley, Australia, 1987), que alcanzó 20 puntos para minimizar la baja de Navarro y del propio Mickeal, y el mazo de Nathan Jawai (Sidney, Australia, 1986), un gigante (22 y 12 rebotes para un 34 de valoración que le valió el MVP de la jornada) para que no se notase la ausencia de Tomic, con molestias en la rodilla.

Con los deberes hechos y el liderato de grupo asegurado, a los azulgrana les movía sobre todo el sufrimiento de Mickeal, que les había visita el jueves por la mañana en el entrenamiento. Por él y por su prestigio en el torneo, donde sólo acumula dos derrotas, el Barça apenas dio concesiones después de un parcial inicial de 21-6 (a los 5m 8s) en el que cuatro de los componentes del quinteto de un Montepaschi necesitado que luchará en la última jornada por la cuarta plaza habían anotado –con Brown y Ress imparables– y sólo la pareja australiana Jawai e Ingles había replicado por los visitantes. El cambio de Huertas –en su partido número 100 en el torneo– reactivó a los azulgrana, capaces de empatar a 23 en poco más de cuatro minutos con puntos de carrerilla, especialmente al contragolpe, con Ingles inspirado y Abrines descarado.

Rabaseda se dejó la espalda en una caída y los visitantes, con la dirección de Huertas, y las pinceladas de Abrines fue distanciándose (40-45 al descanso). Después, con Sada como director de orquesta, y Jawai e Igles como anotadores compulsivos los visitantes se escaparon (52-63 a los 28m 24s). No se rindió el conjunto de Luca Banchi, que liderado por Kangur se puso (69-72 a 2m 17s), pero no volvió a anotar y Huertas no dio lugar a la remontada local.

MONTEPASCHI SIENA 69 (25+15+15+14): Brown (15), Rasic (9), Sanikidze (8), Ress (10), Moss (12) -quinteto inicial- Eze (2), Carraretto (-), Kangur (10) y Ortner (3). BARÇA 77 (23+22+20+12): Sada (5), Jasikevicius (3), Ingles (20), Lorbek (5) y Jawai (22) -quinteto inicial-, Rabaseda (-), Wallace (-), Huertas (14), Abrines (7), Todorovic (1). Árbitros: Ilija Beosevic (SRB), Sreten Radovic (CRO) y Joseph Bissang (FRA). Sin eliminados. Unos 5.600 espectadores en el Palaestra de Siena.

domingo, 10 de febrero de 2013

Un campeón de corazón

El Barça se reivindica igualando las 23 Copas del Rey del Madrid tras desdibujar al Valencia Basket (85-69)

Sada y Navarro levantan la Copa - ACB Photo. 

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Brad Olseon (Anchorage, Alaska, 1983) luchaba por ser el máximo anotador de la Liga ACB en su temporada de debut con el Fuenlabrada y después de despuntar en el Rosalía, al que ascendió a la LEB Oro. En la temporada 2008/2009 promedió 18'1 puntos y sólo fue superado por Igor Rakocevic (19'8). Oleson ganó  el premio al jugador revelación por delante de Pablo Aguilar y Sergio Llull, y ficharía por el Madrid, que nunca lo presentó y que lo incluyó en una operación que acabó con Vidal Prigioni en la capital. Oleson aterrizó en Vitoria, donde tuvo que asumir ser un complemento en un grupo con Huertas, Splitter o San Emeterio y contribuyó a que alzase la Liga el Caja Laboral. Su equipo hasta hace unos días, hasta que se pactó su fichaje por el Barça, con el que acaba de ganar su primera Copa del Rey en la que era su pista hasta nada, el Buesa Arena. El tirador de Alaska desactivó a Rafa Martínez y a Kelati y golpeó a un Valencia Basket engullido por el arsenal de un Barça que ha promediado 92 puntos en el torneo y que en la final tuvo a seis jugadores con diez y más puntos. Los azulgrana se reivindicaron igualando las 23 Copas del Rey del Madrid, la tercera en los últimos cuatro años. Mickeal, con 15 puntos, tres rebotes y 14'6 puntos de valoración de media, fue nombrado el MVP del torneo –su actuación contra el Madrid fue memorable– y fue quien resumió el comportamiento del equipo en la pista: “Este equipo tiene mucho corazón”. Y más teniendo en cuenta que en la final el capitán, Juan Carlos Navarro, se quedó seco (0/8) y valoró -7, y recordando la entereza que demostró el equipo en los cuartos de final con dos prórrogas ante el Madrid y sabiendo atar en corto al anfitrión, el Caja Laboral en semifinales.

No le importó a los azulgrana que su jugador franquicia no tuviese el día. La Bomba había dejado su sello en en el cruce anterior. Como Huertas, que volvió a brillar otro partido más y repartió ocho asistencias, además de sumar 13 puntos. El base brasileño se sacó la espina de su horrible Copa de hace un año en el Sant Jordi –cuando anotó seis puntos (tres canastas) y repartió otras seis asistencias, una más de las pelotas que perdió– y disfruta de su mejor momento en el Barça. Su complemento –Jasikevicius no jugó la final– fue un Sada atlético y constante que compareció como un relámpago, cerrando bien el rebote y funcionando como un anotador compulsivo, pues aportó la mitad de los puntos de su equipo (14-6 a los 5m 42s) y merendándose a San Miguel. Perasovic pidió tiempo muerto y cambió de director de juego dando entrada a Markovic, que imprimió más velocidad y sobre todo proporcionó ocho puntos, con dos triples sin fallo, para revertir el marcador (18-21 a los 10m 52s).

Los problemas de Lishchuk

Al Valencia Basket no le había importado que Lishchuk se cargase con tres personales en el tercer minuto –sería eliminado después con menos de seis minutos en pista–, pues su sustituto, Faverani, aportó intimidación y dos tapones como Pietrus que frustraron varios contragolpes de los azulgrana, revolucionados y sin tino en ese momento. A Jawai le había faltado algún centímetro para concretar un palmeo y a Oleson le había sobrado la mano de Faverani.

Xavi Pascual, que ya acumula diez títulos con el Barça (tres Copas del Rey, tantas como Ligas y Supercopas, además de una Euroliga), hizo un triple cambio para dar entrada a Navarro, Tomic y Wallace. Pero fue uno de los que ya estaban en la pista, Huertas, quien reactivó a su equipo. El base brasileño se entendió con Tomic hasta que éste se cargó con la tercera personal. Y en el banquillo azulgrana se encendieron las alarmas cuando en el primer minuto tras el descanso (36-33) Jawai también acumuló la tercera y Lorbek contabilizaba sus tiros por fallos y acumulaba dos personales.

Surge Lorbek

Lorbek no tardó más en estrenarse y Tomic funcionaba en la zona, mientras Oleson era una auténtica lapa y la sombra de Rafa Martínez e incluso de Doellman si convenía. El jugador de Alaska le hizo un tapón al ala-pívot norteamericano y se marchó al contraataque para machacar a placer (53-39 a los 25m 18s). Parecía que el Barça iba a escaparse definitivamente, pero se sostuvo gracias a dos triples de Doellman y Dubljevic y la puntería con los tiros libres (10/11 en el tercer cuarto) para provocar que el conjunto de Perasovic se acercase 63-57 a 8m 23s tras una buena jugada del eléctrico Ribas.

La réplica azulgrana corrió a cargo de Oleson, dos un triple, y una asistencia a Lorbek, que se marcó cuatro puntos seguidos para cerrar una final más fácil de lo esperaba para el Barça, que se gustó especialmente en los minutos finales, con repartos sin mirar y puntos de Huertas y con Mickeal redondeando los números que le han valido para ser MVP -Jugaré hasta los 40 ó 44 años. No lo sé. 35 no son muchos- de una Copa a la que el Barça llegó con ocho derrotas en Liga y generando muchas dudas sobre su juego y rendimiento, sobre todo tras sus tropiezos ante el Valladolid y Obradoiro en casa y su desplome en Estudiantes. Ahora parece otro equipo. Un grupo capaz de ganar pese a su 5/24 en triples. “Esas derrotas han hecho que ganásemos este títulos. Nos han hecho más fuertes. Este título es para todos aquellos que dudan de nosotros”, reivindicó Sada, que levantó el trofeo justo a Navarro: “Lo importante en el grupo es que todo el mundo confía en el otro compañero. Esto nos dará confianza”. Mientras Mickeal dedicó la Copa y el MVP a la ciudad de Barcelona, a su mujer y a su equipo. Fue todo corazón. Como su equipo.  


BARÇA 85 (17+19+25+26): Sada (7), Navarro (0), Mickeal (14), Wallace (6) y Tomic (13) –quinteto inicial-; Huertas (13), Oleson (12), Rabaseda (0), Lorbek (10), Jawai (10) y Todorovic (0). VALENCIA BASKET 69 (18+15+20+16): San Miguel (0), Ribas (8), Kelati (0), Doellman (14) y Lishchuk (2) –quinteto inicial-; Markovic (14), Pietrus (4), Martínez (10), Dubljevic (5), Faverani (12). Árbitros: Arteaga, Conde y Jiménez.

domingo, 27 de enero de 2013

Jasikevicius completa una remontada de corazón

Sostenidos por Huertas y Lorbek, los azulgrana se sobreponen a la ausencia de Sada y Navarro para resolver en la prórroga ante un Bilbao Básket que gobernó casi siempre (87-85)

Jasikevicius se exhibió ante el Bilbao Basket - FCB. 

Parece enfadado con todos e incluso consigo mismo. Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976) no hace concesiones nunca. Es sinónimo de profesionalidad, responsabilidad y coraje y su batuta empieza a notarse en un Barça que tiene asumido que Juan Carlos Navarro tiene que dosificarse –esta vez duró apenas cinco minutos en pista y se fue tras notar molestias en los isquiotibiales y es duda para la Copa del Rey– y que vio cómo perdía también a Sada –se resistió de una lumbalgia– en un inicio donde los azulgrana fueron estatuas en defensa y no tenían confianza en ataque. Liderados por Vasileiadis y Hamilton, el Bilbao Basket se plantó con un 0-12 (a los 4m 32s) y gobernó el partido prácticamente los 40 minutos, pues sólo concedió dos empates (25-25) y el 73-73 con el que Jasikevicius forzó la prórroga con dos tiros libres. Justo antes Vasileiadis, infalible desde la línea de personal sobre todo en los momentos calientes, falló uno y Hamilton (4/4 en triples) pisó la línea después de que Huertas fallase otro. El brasileño (19 puntos) fue el agitador del Barça en la primera parte y recibió el recambio de Lorbek (18) y Jawai (soberbio con 12 puntos y 14 rebotes). Y, claro, Jasikevicius, al que no necesitó un triple prodigioso, sino que sacó su DNI, que marca que el próximo 5 de marzo cumplirá 37 años. Saras se destapó para completar una remontada de corazón con su seguridad en los tiros libres y su lectura de juego. Vasileiadis tuvo el triunfo de los visitantes en sus manos, pero falló el triple y Jasikevicius cogió el rebote, enseñó los dientes y con el silbato del árbitro sonrió por fin (87-85).

No hubo pausa en un partido eléctrico en el que el Barça hizo de tripas corazón ante un Bilbao Basket que sigue siendo un rival de peso pese a sus cambios de plantel. Vasileiadis continúa siendo su lanza y en poco más de cinco minutos acumulaba ocho puntos y se había rifado a Navarro, sustituido por Abrines, que jugó tantos minutos (25) como en los últimos tres partidos de Liga. La perla azulgrana hizo cuanto pudo en un equipo rescatado por Huertas, valiente para asumir los ataques cuando nada funcionaba y anotar apenas sin fallos. El base brasileño se asoció con Lorbek y entre ambos empataron la cita a 25 (a los 14m 5ss), mientras Vasileiadis lo seguía en el banquillo tras dar el susto tras pisar al árbitro e irse cojeando y enfadado con quien se había puesto en su camino.


La perseverancia de Jawai

El contratiempo no alteró al Bilbao Basket, que volvió a dar otro paso adelante con Mumbrú, los triples de Hamilton y Pilepic y que llegó a escaparse (42-53 a los 27m 49s) tras la enésima jugada del escurridizo Zisis. Rakovic tenía todas las facilidades del mundo en la zona y Tomic parecía homenajear a Kasun, aquel pívot que pasó desapercibido por el Palau y que se cargaba de personales en un suspiro. Tomic, hasta ahora el único jugador del equipo, ha bajado su rendimiento. La suerte para los azulgrana es que Jawai cogió el testigo y estuvo omnipresente y perseverante, como en plena remontada local, cuando hizo dos palmeos seguidos para anotar (65-69 a 1m 56s). Abrines con un triple y Jasikevicus con una canasta de dos habían dado el primer paso, que Lorbek y Rabaseda continuaron desde más allá de 6'75.

Quedaba el último triple de Hamilton (68-77) e incluso el marcador se puso nervioso ante la tensión del partido: se marcaron como restantes 24'8s, 24'2s, 22'9s, 24s y, finalmente, 24'1s. Todo un mundo en baloncesto y suficiente para ver seis tiros libres, dos fallados por Vasileiadis y Huertas y dos convertidos por Jasikevicius, que forzó en su prórroga, momento en el que el Barça tuvo su primera ventaja con otros dos tiros libres de Jawai, y Mickeal puso su única canasta (1/10), mientras Saras siguió siendo el alma del Barça a pesar de las sacudidas de Hamilton y Vasileiadis, que a diez segundos puso el 84-83 y a 8'1s el 86-85. Mickeal metió un tiro libre y Vasileiadis no acertó con un triple que encogió el corazón del Palau, agradecido por contemplar una remontada de corazón y con el sello de Jasikevicius y de un grupo infatigable esta vez en un curso difícil. Desde Huertas a Lorbek pasando por Jawai.

BARÇA 87 (15+14+18+26+14): Sada (-), Navarro (-), Mickeal (8), Wallace (-) y Tomic (4) -quinteto inicial-; Jawai (12), Huertas (19), Abrines (5), Rabaseda (7), Lorbek (18) y Jasikevicius (14). BILBAO BASKET 84 (20+12+21+20+12): Raúl López (-), Vasileadis (24), Mumbrú (10), Hervelle (-) y Hamilton (21) -quinteto inicial-; Zisis (12), Pilepic (5), Grimau (3), Moerman (-), Rakovic (10) y Samb (-). Árbitros: Martín Bertrand, Martínez y Sacristán. Eliminaron por cinco faltas personales a Tomic (m.38) y Mumbrú (m.45). 4.700 espectadores.  

domingo, 13 de enero de 2013

Nogueira y English funden a un Barça ridículo (88-66)

Faltos de apetito competitivo sin Navarro, los azulgrana se convierten en meros espectadores de un rival revolucionado que accede a la Copa del Rey tras la derrota de Obradoiro en Badalona

English celebra un triple - ACB Photo / A. Martín. 

Salgan bien o mal las cosas en la pista, hay un valor que un equipo no puede perder nunca: el apetito competitivo. Una responsabilidad tanto del entrenador como de los jugadores, una cuestión de profesionalidad y de amor propio. Valores que siempre mostró Estudiantes, ejemplar, un grupo lanzado por todos y cada uno de sus jugadores, con mención especial para Lucas Nogueira, que hasta este curso sólo había jugado cuatro partidos con el primer equipo y que sueña, como tantos otros, con jugar algún día en la NBA. Valores que casi siempre –a excepción de Sada, conectado en todo momento– le faltaron a un Barça lamentable sin Navarro y con el mismo optimismo que quien no se mueve por no equivocarse y pretende que le traigan a casa todo aquello que desea. Golpeados por English (17 puntos), Granger y compañía y por su propia indolencia, los azulgrana llegaron a perder por 34 puntos (69-35 a los 28m 29s) y seguramente sólo la puntería final con los triples impidió al conjunto de Vidorreta, vencedor por 88-66, ganar por más de 47, un balance que hubiese dejado fuera de la Copa del Rey al Barça en caso de haber ganado el Obradoiro en Badalona. Pero los gallegos perdieron por 89-87 y tuvieron la prórroga en su mano en la última acción del partido y acabaron tuvieron que despedirse del último billete para el torneo de Vitoria, propiedad de Estudiantes (16 recuperaciones por 12 pérdidas), que lo celebró con un gran suspiro de alivio, entre botellas de agua para refrescarse de tanta tensión.

Apenas fue competitivo el Barça en el Palacio de los Deportes. Lo hizo poco más de ocho minutos, en los que Lorbek fue dueño y señor de la pintura y era capaz de minimizar la inferioridad de su equipo, desnortado (20 pérdidas) por el despiste de Jasikevicius y la nula aportación anotadora de los exteriores, que sólo aportaron una canasta de Mickeal en un primer cuarto en el que los locales cogieron impulso y Lorbek se contagió de la mediocridad de su equipo y se le escurrió la pelota tras una jugada en condiciones de Huertas y Jawai, perdido como Tomic. Lorbek sólo anotaría dos puntos antes y Xavi Pascual no pararía de recriminar a sus jugadores su falta de espíritu con frases como la que pronunció en el primer tiempo muerto: “¡Llevamos cinco balones perdido, eh!”. El técnico tampoco encontró la llave para fortalecer al grupo, que se descompuso del todo en el inicio del segundo cuarto tras dos triples de Rabaseda y Wallace. El Barça se tambaleó en cuanto le faltó puntería, pues era un coladero monumental sin apenas rebote ofensivo y con los nervios a flor de piel. Melancólicos sin Navarro lesionado en Barcelona, no tuvo discurso ante un rival con excedente de portavoces (cinco jugadores alcanzaron o superaron los diez puntos) que que estaba llevó el partido a su terreno. Clark, sustituto de un Germán Gabriel poco fino hasta entonces, metió dos triples además de ser omnipresente para rebañar rebotes en canasta ajena y Estudiantes funcionaba igual de bien con Granger o Jaime Fernández en la dirección. Si Kirksay no acertaba lo hacía English, más protagonista en la segunda parte.

Apretar las tuercas

Continuamente se repetía una secuencia: pérdida absurda de los visitantes y contragolpe al galope de los visitantes para disfrute de Nogueira, English y, ahora sí, Kirksay, que puso la máxima diferencia antes del descanso (40-24 a los 17m 59s) con un triple y tras un parcial de 12-0. Los azulgrana no dejaron sus males en el vestuario y Estudiantes apretó todavía más las tuercas ante el delirio de su afición, maravillada por la generosidad de su equipo: la elegancia de English, los dos triples seguidos de Germán Gabriel y el oficio de Clark o Nogueira.

Desquiciado, Mickeal se ganó una técnico y Jasikevicius trató de recomponer a sus compañeros agrupándolos en la pista para ejercer de lo que es, de líder, y explicarles que eran el Barça y no podían permitirse un ridículo semejante. Fisher puso la máxima renta (69-35) y el acierto con los triples de Wallace y el arreón final de Huertas impidieron una derrota a un más sonrojante para los azulgrana en Madrid. Acabado el partido y con los deberes hechos, los jugadores de Estudiantes se comieron las uñas viendo cuanto sucedía en Badalona, donde un Obradoiro ejemplar que perdía por 15 a dos minutos del final y tuvo en sus manos la prórroga en la última jugada.

ESTUDIANTES 88 (20+22+30+16): Granger (9), Gabriel (10), Kirksay (13), English (17) y Barnes (8) -quinteto inicial-; Fisher (5), Fernández (3), Clark (12), Kuric (1 ), Vicedo (-), Guerra (-) y Nogueira (10). BARÇA 66 (14+12+17+23): Huertas (8), Jasikevicius (4), Mickeal (8), Tomic (4) y Lorbek (10) -quinteto inicial-; Sada (4), Rabaseda (5), Abrines (2), Wallace (15) y Jawai (6). Árbitros: Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Pérez Niz.

domingo, 6 de enero de 2013

Mordisco de Reyes

Sada lidera a un Barça que se acerca a la Copa tras retratar a un Lagun Aro GBC minúsculo (98-50)

Sada asiste a un compañero - ACB Photo / Àlex Caparrós. 

No cuesta mucho imaginar lo que duraría tranquilo una estrella de adolescentes de ser reconocido por un grupo de seguidoras. En unas centésimas escucharía el primer grito y en unos segundos estaría rodeado. Poco más le duró el Lagun Aro GCB al Barça, al que le bastó el primer cuarto (30-13) para fundir a un rival sin gasolina y muy blando en un Palau muy familiar, con apenas 2.400 espectadores en la mañana de Reyes. Guiados por Sada (13 puntos y tres asistencias), los azulgrana jugaron contra sí mismos para alcanzar su tercer mejor victoria (98-50) en fase regular de la Liga ACB desde 1983 y se acercan a la Copa del Rey.

Dolido por la derrota en Rusia ante el Khimki y necesitado de un triunfo para no perderse la cita de Vitoria, el Barça salió sin concesiones. Resultó como un ciclón en ataque y nunca se despistó en defensa ante un Lagun Aro inocente que en un momento ya había recibido al menos una canasta de cada uno de los miembros del quinteto inicial local. Los azulgrana seguían el paso de Sada con Mickeal y Navarro inalcanzables para sus defensores y Tomic y Lorbek haciendo migas en la pintura. La Bomba, que reapareció por perderse el partido de Euroliga por una sinovitis, aprovechó la cita para alcanzar y superar los 7.000 puntos en la competición y ya cuenta contabiliza 7.007, por lo que tiene a tiro superar a Epi, con 22 más.

Con el capitán el Barça es otro, aunque no fuese determinante ante un rival confundido (8% en triples y sólo 21 rebotes) que según Solobasket perderá a Taylor, llegado en noviembre y que habría pedido su salida del equipo. En San Sebastián se espera el martes a Paunic, el nuevo fichaje que intentará solventar la falta de puntos en el exterior, nada que ver con el del curso pasado, en el que coincidieron Panko y Sergi Vidal. En el Palau Woods apareció a cuentagotas y Neto se guardó casi todos sus puntos para el último cuarto y Javi Salgado estuvo irreconocible. En la pintura no hubo noticias de Guille Rubio o Doblas en un partido que fue muy rápido y que sirvió para que Jasikevicius continúe su mejora, Jawai disfrutase (nueve puntos y diez rebotes), Rabaseda se colgase del aro y Abrines encontrase un contexto propicio para coger confianza ante la falta de minutos.

BARÇA 98 (30+20+27+21): Sada (13), Navarro (10), Mickeal (11), Lorbek (11) y Tomic (11) –quinteto inicial–, Huertas (11), Jasikevicius (10), Jawai (9), Rabaseda (2), Todorovic (1), Abrines (7) y Wallace (2). LAGUN ARO GCB 50 (13+15+20+12): Neto (14), Papamakarios (2), Taylor (7), Woods (6) y Doblas (5) –quinteto inicial–, Guille Rubio (0), Díez (7), Salgado (5), Olaizola (0), Ibekwe (4) y Kuksiks (0). Árbitros: García Ortíz, Jiménez y Oyón.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Un soliloquio contra las dudas

Un Barça sin fisuras rompe su mala racha con un estreno mayúsculo en el Top 16 ante el Fenerbahçe (100-78)

Navarro indica una jugada durante el partido - FCB. 
Los puntos de inflexión sólo adquieren cuerpo a lo largo del tiempo. Lo demás pueden ser reacciones puntuales. Los próximos partidos darán forma o no al soliloquio de un Barça sin fisuras en su estreno en el Top 16 de la Euroliga ante un Fenerbahçe al que redujo a muy poco desde la explosión de Lorbek a los arrebatos de Sada, genial para minimizar a McCalebb, un torbellino que en el Palau tuvo la fuerza de un soplido. Los azulgrana tuvieron la respuesta adecuada (100-78) para romper una racha de cuatro derrotas consecutivas y coger confianza antes de su cita ante el Madrid, decisiva en su camino para clasificarse para la Copa del Rey. 

Funcionó como un reloj el Barça, que casi siempre supo circular el balón con criterio                 –repartió hasta 23 asistencias– y hacer tambalear a un rival con una nómina de estrellas que no tuvieron ni una chispa de lucidez, como el propio McCalebb y Andersen, igual de negados por sus defensores. En el caso del pívot australiano le tocó bregar, por ejemplo, con Tomic, otra vez fabuloso (12 puntos y 11 rebotes) pese a un primer cuarto en el que se cargó de faltas, y Jawai, intimidador tras su lesión. Los azulgrana necesitan su contundencia y la frescura que volvió a tener Huertas en un equipo en el que seis jugadores alcanzaron como mínimo los diez puntos y que funcionó con Navarro poco fino, con Navarro entonado y con Navarro sentado en el banquillo en el último cuarto. No hubo dependencia del capitán. 

Sólo Bogdanovic, pretendido por el Barça en verano, y Batiste se resistieron al comienzo arrollador de los locales, que sabían estrujar a un contrario sin más ideas que el juego anárquico (24-11 a los 8m 45s). Tan grande era la superioridad azulgrana que el conjunto de Xavi Pascual contabilizó seis asistencias y cuatro tapones en el período inicial. Y en el siguiente brilló la segunda unidad, con Jasikevicius desatado y Jawai matador. La entrada de Ermis por McCalebb mejoró algo a un Fenerbahçe que se fue al descanso con un marcador abultado (54-35) y que con los primeros –y únicos– puntos de Onan redujo la diferencia (83-67 a 7m 40s). La respuesta fue una bomba de Huertas y una asistencia sin mirar de Sada para Tomic que éste no desaprovechó. Sada replicaría con otro triple, un recurso que no le funciona al equipo este año, pues es el que peor porcentaje atesora en Liga ACB –apenas un 30%–. Ante el Fenerbahçe fue un recurso efectivo (8/14, 75%).     

BARÇA 100 (24+30+25+21): Sada (5), Navarro (14), Mickeal (12), Lorbek (12) y Tomic (12) –quinteto inicial-; Huertas (14), Jasikevicius (7), Todorovic (2), Wallace (6), Ingles (3), Jawai (10) y Rabaseda (3). FENERBAHÇE 78 (13+22+25+18): McCalebb (2), Sato (15), Bogdanovic (19), Batiste (13) y Andersen (2) –quinteto inicial-; Onan (5), Ermis (9), Savas (4) y Preldzic (9). Árbitros: Jovcic, Viator y Shulga.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Navarro imparte un clinic en Badalona

La Bomba reparte y anota para romper a la Penya en el tercer cuarto (63-78)

Navarro trata de avanzar ante Ehambe, Kuzmic, Gaffney y Oliver - ACB Photo. 

Un clinic de baloncesto suele estar impartido por técnicos de recorrido y dirigido a otros entrenadores que quieren ver, aprender y mejorar diferentes aspectos del juego y otros detalles menos vistosos. Aspectos, por ejemplo, como la relación con el grupo y la gestión de egos en el vestuario. Sin ser un entrenador y con una audiencia mucho más amplia que los técnicos Juan Carlos Navarro impartió su clinic en Badalona sobre cómo organizar y dirigir a un equipo, cómo repartir juego, mejorar a sus compañeros y dar una demostración de qué es, en ser un líder. La Bomba dinamitó un partido en un tercer cuarto en el que su equipo dejó a la Penya en una canasta –primera y única de Gaffney, 1/5– aportando cinco puntos y generando otros tantos con sus asistencias para contribuir al parcial de 2-16 del período con el que se puso fin a la cita (40-56 a los 27m 50s). Navarro había llevado a su terreno un partido que hasta entonces había tenido dos dueños: el primer cuarto había sido de los azulgrana, lanzados por Navarro, Mickeal y Wallace, y el segundo, de la Penya, fabulosa para atascar al Barça y acercarse a dos puntos (38-40 a 11s del descanso) tras haber cedido por 15 (9-24 a los 9m 11s). En todo caso, la intervención de Navarro (12 puntos y cinco asistencias) finiquitó una cita que se llevaron los azulgrana con claridad (63-78).  

“Hoy se ha portado muy bien”, le elogió Sada, que destacó la mejora en defensa ante un rival que promediaba 90 puntos y que sólo se encontró cómodo en el segundo cuarto, cuando Quezada se echó a su equipo a las espaldas y Tomàs ejerció como lo que es, el capitán de la Penya. Los azulgrana perdieron la frescura y solidez inicial –en el período inicial habían anotado los ocho jugadores que saltaron a la pista y dominaron el ritmo y los rebotes– para ceder pelotas infantiles –Huertas perdido del todo– y descentrarse con juicios paralelos a la labor arbitral. “Ni una protesta más. Si nos pitan mal, nos pitan mal.Concentraros en lo que podéis controlar”, advertía Xavi Pascual. 

Los triples

Los jugadores hicieron caso a su entrenador y Navarro pasó a ser el base del equipo. Anotó un triple nada más empezar el tercer cuarto, cuando también aportó una bomba y asistió a Lorbek, que anotó  otro tiro de tres, y a Jawai, casi imparable bajo el aro. Pese a mejorar en el rebote, a la Penya, que sólo capturó dos ofensivos en la primera parte, no le salía nada y trataba de minimizar su desaliento con el acierto desde más allá de 6'75. Pero no era el día de sus tiradores, nefastos con los triples (Oliver 0/4, Fisher 1/5, 1/4 Ehambe y Quezada 1/7) para un total de 3/22. Los mismos intentos de los azulgrana, que anotaron seis canastas más desde dicha distancia, por más que a Navarro le costase cinco tentativas para acertar (2/7). Wallace lanzó hasta cinco en el primer cuarto (3/7), en el que estuvo omnipresente. Es un batallador. Como Sada, imprescindible durante el duelo. 

Lorbek, recuperado de sus problemas en la rodilla que le impidieron viajar a Belgrado, y Tomic, menos certero de lo habitual, pusieron su grano de arena en la pintura. No jugó Todorovic, al que quizás Pascual quiso ahorrar la pitada de un Olímpic de Badalona que hasta hace unos meses le veía como la nueva perla de la Penya. El jugador sí que había jugado en al final de la Lliga Catalana en el mismo escenario con su nuevo equipo. “Han jugado al límite y jugando al límite son superiores. No hace falta decir nada más”, concluyó  Tomàs. 

PENYA 63 (13+25+2+23): Fisher (15), Ventura (-), Ehambe (3), Gaffney (2), Savané (6)  -quinteto inicial-, Trias (2), Quezada (11), Oliver (8), Kuzmin (6) y Pere Tomás (10). BARÇA 78 (26+16+14+22): Huertas (4), Navarro (12), Mickeal (11), Wallace (11) y Jawai (10) -quinteto inicial-, Tomic (8), Sada (7), Ingles (7), Lorbek (8), Rabaseda (-) y Abrines (-). Árbitros: Pérez Pizarro, Guirao y Manuel.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Un nudo en la garganta

El Barça supera en la prórroga al Partizan tras un partido menor y un tapón grandioso de Jawai (67-68)

Jawai, en una acción del partido - Euroleague. 

Con un nudo en la garganta celebró el Barça su tensa victoria en un Pionir repleto, puro concierto de cánticos a favor del Partizan de Belgrado. Una grada que soñó con la machada de ganar a los azulgrana en la prórroga como hace casi tres años y con una jugada polémica. Entonces Roberts barrió una canasta de Mickeal fuera de tiempo y los árbitros decidieron diez minutos después que la acción era legal: 67-66. Esta vez fue Jawai quien taponó un tiro de Musli mientras el balón subía. Los colegiados tomaron la decisión correcta dando validez al gorro del pívot australiano para suerte de un Barça irregular a rabiar como su rival que venció por 67-68 y se mantiene invicto y primero del grupo D, privilegio con el que pasará al Top 16 si gana o pierde por menos de 21 puntos ante el CSKA en el Palau.

El desenlace fue más emotivo que el nudo, protagonizado por dos equipos poco finos que acumularon 39 pérdidas y estuvieron obsesionados con lanzar triples a pesar de que no les entrasen. Ambos anotaron tres, los locales probaron fortuna 12 veces por las 20 de los visitantes. Hasta cinco triples encadenó -y falló- el Barça en los últimos tres minutos, en los que Lucic estuvo a punto de dar la victoria a su equipo y Navarro rescató a los azulgrana anotando un par de tiros libres para forzar una prórroga resuelta por otro par de tiros libres de Huertas y el tapón de Jawai y a pesar de un nuevo arreón de Lucic y Westermann.

Nunca se sintió a gusto el Barça, golpeado primero por Musli y después por Gordic y Milosavljevic para ceder por 24-13 (a los 13m 37s). Mickeal, Ingles y Wallace (siete puntos y nueve rebotes) mejoraron a su equipo, al que Navarro puso por delante en un tercer cuarto también mediocre. En el último período los azulgrana no supieron concretar su victoria y el Partizan supo aprovecharlo para perpetrar un 10-3 y adelantarse 58-56 a 1m 01. Un mundo en un marcador tan diminuto, pero otra vez La Bomba rescató a su equipo desde la línea de personal, desde donde Huertas anotó en la prórroga los últimos puntos de un partido horrible cerrado por un tapón de Jawai.

PARTIZÁN 67 (14+16+14+14+9): Gordon (3), Bogdanovic (2), Lucic (10), Westermann (6), Musli (12) –quinteto inicial–, Milosavljevic (14), Gordic (6), Bertans (2), Gagic (12), Cakarevic (-), Milutinovic (-) y Andusic (-). BARÇA 68 (13+12+18+15+10): Jasikevicius (7), Ingles (9), Mickeal (8), Wallace (7), Jawai (8) –quinteto inicial–, Tomic (4), Huertas (5), Navarro (10), Sada (4), Todorovic (1) y Rabaseda (5). Árbitros: Robert Lottermoser (GER), Jakub Zamojski (POL) y Anastasios Piloidis (GRE). Eliminaron por cinco faltas personales a Milosavljevic (min. 38) y Wallace (min. 42). Incidencias: Partido de la novena jornada de la primera fase de la Euroliga, disputado en el Pionir Arena de Belgrado ante 7.500 espectadores.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Tomic espabila al Barça ante el Cajasol (78-64)

El pívot croata, autor de 13 puntos, hace reaccionar a los azulgrana tras haber encajado un parcial de 0-16

Satoransky y Tomic pugnan por el balón - ACB Photo / Àlex Caparrós. 

No tiene dudas Xavi Pascual sobre cuál es el papel de uno de los refuerzos del curso, el que más está funcionando con diferencia: “Ante cada día de un paso más, nos hace mejores a todos”. El discurso del entrenador responde a otro buen partido del jugador, Ante Tomic (Dubrovnik, Croacia, 1987), que espabiló al Barça en el tercer cuarto tras haber acumulado un parcial de 0-16 ante un Cajasol lanzado por Luka Bogdanovic, máximo anotador del partido con 19 puntos y único reserva que sumó tantos para los visitantes. Tomic (13 puntos y ocho rebotes) se entendió de nuevo con Juan Carlos Navarro –que jugó como Pete Mickeal, que no viajaron a Estambul por problemas físicos– y se procuró canastas propias para impulsar a los azulgrana, mejorados en defensa en una segunda parte repleta de jugadas de fuegos artificiales y vencedores por 78-64.

Tomic resultó capital, por más que durante los dos primeros cuartos fuese el exponente de la pájara de los jugadores interiores locales, que se fueron al descanso sumando entre todos tres canastas en juego. Se trataba de una cuestión de confianza y de puntería, pues el Barça buscaba balones para sus pívots, pero eran los exteriores quienes estaban acertados. Otra vez Ingles tuvo una puesta en escena poderosa y obligó a Aíto a cambiar a Dozier –“nos ha ayudado mucho hasta ahora, pero hoy no le habéis podido ver. Estaba pensando en otra cosa [el jugador, con un contrato de dos meses prorrogables, había solicitado su salida del club por un problema familiar; Williams, ex de la Penya, será su sustituto]”– por Bogdanovic, que funcionó de desatascador y líder, para anotar 14 de sus puntos en la primera parte. 

Con Navarro y Mickeal en la pista los azulgrana volvieron a golpear al colista de nuevo (29-19 a los 15m 05s), mientras Tomic chocaba con Triguero y perdía una pelota y Abrines salía nervioso y no tardaba nada en cometer su primera personal. Una decisión arbitral muy protestada por los jugadores locales y por la grada: público y grada se desconcentraron en gestos, mientras Tepic le hacía un traje a los azulgrana y Dozier ponía la máxima renta del Cajasol (29-35 a los 20m 16s), aunque Holland no tuviese el día (0/6, -9 de valoración).

El concepto de líder para Aíto

Hizó borrón y cuenta el Barça. Se olvidó de cuestionar decisiones de otros y procuró centrarse únicamente en el juego, donde brilló Tomic, que encontró un buen ayudante en Mickeal, quien ya ha superado los 2.500 puntos en la Liga ACB. Los azulgrana funcionaron como un martillo, se multiplicaron en defensa y el conjunto de Aíto se acabó reduciendo a Bogdanovic y Satoransky, quien más encaja en el perfil de líder del grupo según su entrenador: “Es muy difícil que haya un líder. Tiene que haber líderes parciales. Hasta ahora el jugador que más asume ese liderazgo y que muchas veces le viene un poco porque acaba de cumplir 21 años es Satoransky”. El base checo es chispa, ingenio y fantasía, pero le falta que parte de sus compañeros le siga es ritmo.

Huertas también es fuego y vive uno de los momentos más dulces desde que llegó a Barcelona, aunque tuviese un inicio testimonial –dos personales y lanzase sólo un triple en la primera parte–. El brasileño pasó de maldecir a disfrutar en un último cuarto muy rápido en el que apenas hubo faltas y ambos equipos regalaron sus acciones más espectaculares, como un mate de Rabaseda y otro de Jawai o un carrusel de triples, en los que Ingles se llevó la palma. “¡Ante Tomic! ¡Ante Tomic”, gritaba parte de la grada del Palau mientras Tomic atendía agachado –mide 2'15– a África de Miquel en La 1.

BARÇA 78 (15+14+26+23): Huertas (5), Rabaseda (2), Ingles (13), Lorbek (7) y Tomic (13) –quinteto inicial–, Abrines, Navarro (9), Mickeal (11), Wallace (8), Todorovic, Sada (2) y Jawai (8). CAJASOL 64 (15+17+13+19): Satoransky (13), Dozier (7), Balvin (2), Asbury (13) y Tepic (10) –quinteto inicial–, Bogdanovic (19), Holland, Sastre, Burjanadze y Triguero. Árbitros: García González, Peruga y Cardús.  


domingo, 18 de noviembre de 2012

Navarro frena a un Fuenlabrada espléndido (76-79)

La Bomba rescata a un Barça discontinuo que llegó a perder una ventaja de 14 puntos

Navarro, en una acción del partido - ACB Photo / Fran Martínez. 

En las ocasiones se ve al líder natural en un equipo. Es aquel que sabe dar lo mejor de sí sin dejar de pensar en el grupo, de salvar los muebles en los días grises como hizo Juan Carlos Navarro en el Fernando Martín ante un Fuenlabrada espléndido que tuvo opciones de ganar o de forzar la prórroga ante un Barça rescatado por su capitán, monologuista en los últimos cuatro minutos y medio. Tras los buenos apuntes de Lorbek, Tomic y Mickeal sacó su libreta Navarro con una bomba, dos recuperaciones seguidas para contribuir a un parcial de 0-12 (63-72 a 2m 42s) que no destembló a los locales, que estrenaban entrenador –Trifón Poch, sustituto de Porfirio Fisac– y replicaron para ponerse a tres puntos dos veces. En ambas acabó Navarro en la línea de tiros libres (7/8) y en la primera acabó eliminado Charles García, un debutante en la Liga que pareció una estrella consolidada de la ACB y formó una pareja temible con Feldeine. García (23 puntos) vivió desde el banquillo los últimos segundos, cerrados por Navarro, principal responsable con 16 puntos –los mismos que Lorbek y Mickeal– de una victoria sufrida por 76-79 del Barça, incapaz de cerrar antes un partido que llegó a dominar por 14 puntos (17-31 a los 22m 30s) y del que iba a remolque (61-58 a 7m 56s) tras la enésima entrada de Colom.

Se le hizo muy largo el partido al Barça, por más que empezase como un tiro y prácticamente no fallase ninguna canasta en un inicio demoledor, con Lorbek de músico, Mickeal de estilista –aunque se cargase pronto con dos personales–, Jawai yendo a la línea de personal y Navarro como repartidor, pues en el primer cuarto (15-26) repartió cuatro de sus seis asistencias y sólo tiró una vez. El déficit de los azulgrana era no poder defender a García y conceder varias segundas opciones a un Fuenlabrada con poca puntería que no anotó su primer triple hasta el noveno intento (5/24). El Barça continuaba sacando provecho de los contraataques y de su fiabilidad en la línea de 6'75 hasta entonces (6/9 al descanso por el 6/20 al final) y Navarro y Lorbek se marcaron uno cada uno antes del paso por los vestuarios (34-42).

Colom dirigía y anotaba y Feldeine y García tuvieron momentos en los que parecían imparable. El trío local engrandeció al Fuenlabrada ante unos visitantes que no daban pie con bola y perdieron en la lucha por el rebote (44 a 33). Sólo Mickeal se salvaba de la mediocridad general en un equipo que jugaba al dictado de su rival. Desde la pintura, con Lorbek y Tomic finos, pudo ponerse por delante de nuevo. Y a partir de ahí Navarro se erigió en el protagonista absoluto e impidió la que hubiese sido la sorpresa de la jornada y el mejor de los estrenos para Poch en el banquillo local.  

jueves, 8 de noviembre de 2012

Lorbek y Navarro borran al CSKA de Messina (60-81)

El Barça aparca su tropiezo en Vitoria dejando en 25 puntos en la segunda parte a uno de los favoritos de la Euroliga

Navarro, en una acción del partido - Euroleague.

Conserva esa costumbre tan suya de seguir parte de los partidos con las rodillas flexionadas y pensativo. Ettore Messina ha regresado a Moscú para tratar de volver a hacer campeón de la Euroliga al CSKA, al que hizo finalista en cada una de sus cuatro temporadas como entrenador. Los años pares (2006 y 2008) levantó el trofeo ante el Maccabi Tel Aviv y los impares (2007 y 2009) chocó ante el Panathinaikos de Obradovic. Tampoco guarda buenos recuerdos del Barça, con quien perdió la final del Palau Sant Jordi de 2003 y se convirtió en el rival inabordable en su corta etapa en Madrid, de donde Messina salió impotente tras una derrota en casa ante el Montepaschi por el comportamiento de los jugadores, del club, de la prensa... El reencuentro con los azulgrana volvió a ser traumático para el técnico italiano, que no supo cómo frenar a un Barça imparable y autoritario, vencedor por 60-81 gracias sobre todo a su defensa y a los puntos de Juan Carlos Navarro (21) y Erazem Lorbek (15). Un triunfo de prestigio del Barça ante uno de los favoritos y actual subcampeón del torneo, al que dejó en 25 puntos en la segunda parte. Una excelente respuesta al tropiezo en Vitoria y su trayectoria en la Liga ACB en general, donde el conjunto de Xavi Pascual contabiliza tantas victorias como derrotas. Por contra, en Euroliga el balance es de 5-0 y lidera en solitario el grupo B.

“Creo que hemos dado un mensaje a todos: queremos hacer bien las cosas”, advirtió Navarro, orgulloso de la imagen de su equipo, muy difuso en el partido precedente ante el Caja Laboral y luminoso en Rusia. Porque esta vez el Barça, al contrario que en el Buena Arena, tuvo una trayectoria ascendente. A Lorbek no le tembló el pulso en un primer cuarto con varios despistes de unos y otros –bien lo agradecieron Kaun y Khryapa, casi intrascendentes después– y Navarro impuso su clase en el segundo. En el tercero la pareja azulgrana se puso de acuerdo para dejar finiquitado el partido con dos triples en medio minuto. Ni Teodosic ni Jackson podían dirigir a un CSKA Moscú que ya un juguete en manos de La Bomba y de Huertas y lamentaba la pobre actuación de Weems y la intermitencia de Krstic. 

Ingles y Sada se movían como culebras, Lorbek mostraba su elegancia y Jawai machaba a placer y por fin se mostraba seguro desde la línea de tiros libres (4/4), el punto negro de los visitantes en su exhibición (13/21). La otra buena noticia para Pascual fue la reaparición tras su lesión de Pete Mickeal, por más que sólo anotase uno de sus siete tiros.

CSKA MOSCÚ 60 (19+16+13+12): Teodosic (12), Ponkrashov (9), Weems (4), Khryapa (6), Kaun (4) -quinteto inicial-, Krstic (18), Jackson (1), Micov (2), Vorontsevich (4), Christmas y Nicholas. BARÇA 81 (17+21+25+18): Huertas (12), Navarro (21), Mickeal (2), Lorbek (15), Tomic (6) -quinteto inicial-, Ingles (4), Sada (7), Jawai (10), Jasikevicius, Wallace (4), Rabaseda y Todorovic. Árbitros: Carl Jungebrand, Eddie Viator y Damir Javor.