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viernes, 7 de febrero de 2014

¿Cuánto vale Rafa Martínez?

El capitán del Valencia Basket elimina a Baskonia de la Copa con un tiro libre a cuatro décimas (74-73)

Rafa Martínez celebra una canasta - ACB Photo. 

Capitán contra capitán. Duelo, a unos segundos de nada de un partido repleto de matices, entre dos jugadores fundamentales para sus equipos que viven su sexta temporada, pues ambos llegaron en verano de 2008. Uno, Fernando San Emeterio (Santander, 1984), aterrizó en Vitoria procedente de Girona. A unos 120 kilómetros, en Manresa triunfaba Rafa Martínez (Santpedor, 1982), que no tardó en seducir a la afición del Valencia Baskat, encantada con el oficio, el compromiso y el liderazgo de su capitán. Ilusionada por la Copa

domingo, 10 de febrero de 2013

Un campeón de corazón

El Barça se reivindica igualando las 23 Copas del Rey del Madrid tras desdibujar al Valencia Basket (85-69)

Sada y Navarro levantan la Copa - ACB Photo. 

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Brad Olseon (Anchorage, Alaska, 1983) luchaba por ser el máximo anotador de la Liga ACB en su temporada de debut con el Fuenlabrada y después de despuntar en el Rosalía, al que ascendió a la LEB Oro. En la temporada 2008/2009 promedió 18'1 puntos y sólo fue superado por Igor Rakocevic (19'8). Oleson ganó  el premio al jugador revelación por delante de Pablo Aguilar y Sergio Llull, y ficharía por el Madrid, que nunca lo presentó y que lo incluyó en una operación que acabó con Vidal Prigioni en la capital. Oleson aterrizó en Vitoria, donde tuvo que asumir ser un complemento en un grupo con Huertas, Splitter o San Emeterio y contribuyó a que alzase la Liga el Caja Laboral. Su equipo hasta hace unos días, hasta que se pactó su fichaje por el Barça, con el que acaba de ganar su primera Copa del Rey en la que era su pista hasta nada, el Buesa Arena. El tirador de Alaska desactivó a Rafa Martínez y a Kelati y golpeó a un Valencia Basket engullido por el arsenal de un Barça que ha promediado 92 puntos en el torneo y que en la final tuvo a seis jugadores con diez y más puntos. Los azulgrana se reivindicaron igualando las 23 Copas del Rey del Madrid, la tercera en los últimos cuatro años. Mickeal, con 15 puntos, tres rebotes y 14'6 puntos de valoración de media, fue nombrado el MVP del torneo –su actuación contra el Madrid fue memorable– y fue quien resumió el comportamiento del equipo en la pista: “Este equipo tiene mucho corazón”. Y más teniendo en cuenta que en la final el capitán, Juan Carlos Navarro, se quedó seco (0/8) y valoró -7, y recordando la entereza que demostró el equipo en los cuartos de final con dos prórrogas ante el Madrid y sabiendo atar en corto al anfitrión, el Caja Laboral en semifinales.

No le importó a los azulgrana que su jugador franquicia no tuviese el día. La Bomba había dejado su sello en en el cruce anterior. Como Huertas, que volvió a brillar otro partido más y repartió ocho asistencias, además de sumar 13 puntos. El base brasileño se sacó la espina de su horrible Copa de hace un año en el Sant Jordi –cuando anotó seis puntos (tres canastas) y repartió otras seis asistencias, una más de las pelotas que perdió– y disfruta de su mejor momento en el Barça. Su complemento –Jasikevicius no jugó la final– fue un Sada atlético y constante que compareció como un relámpago, cerrando bien el rebote y funcionando como un anotador compulsivo, pues aportó la mitad de los puntos de su equipo (14-6 a los 5m 42s) y merendándose a San Miguel. Perasovic pidió tiempo muerto y cambió de director de juego dando entrada a Markovic, que imprimió más velocidad y sobre todo proporcionó ocho puntos, con dos triples sin fallo, para revertir el marcador (18-21 a los 10m 52s).

Los problemas de Lishchuk

Al Valencia Basket no le había importado que Lishchuk se cargase con tres personales en el tercer minuto –sería eliminado después con menos de seis minutos en pista–, pues su sustituto, Faverani, aportó intimidación y dos tapones como Pietrus que frustraron varios contragolpes de los azulgrana, revolucionados y sin tino en ese momento. A Jawai le había faltado algún centímetro para concretar un palmeo y a Oleson le había sobrado la mano de Faverani.

Xavi Pascual, que ya acumula diez títulos con el Barça (tres Copas del Rey, tantas como Ligas y Supercopas, además de una Euroliga), hizo un triple cambio para dar entrada a Navarro, Tomic y Wallace. Pero fue uno de los que ya estaban en la pista, Huertas, quien reactivó a su equipo. El base brasileño se entendió con Tomic hasta que éste se cargó con la tercera personal. Y en el banquillo azulgrana se encendieron las alarmas cuando en el primer minuto tras el descanso (36-33) Jawai también acumuló la tercera y Lorbek contabilizaba sus tiros por fallos y acumulaba dos personales.

Surge Lorbek

Lorbek no tardó más en estrenarse y Tomic funcionaba en la zona, mientras Oleson era una auténtica lapa y la sombra de Rafa Martínez e incluso de Doellman si convenía. El jugador de Alaska le hizo un tapón al ala-pívot norteamericano y se marchó al contraataque para machacar a placer (53-39 a los 25m 18s). Parecía que el Barça iba a escaparse definitivamente, pero se sostuvo gracias a dos triples de Doellman y Dubljevic y la puntería con los tiros libres (10/11 en el tercer cuarto) para provocar que el conjunto de Perasovic se acercase 63-57 a 8m 23s tras una buena jugada del eléctrico Ribas.

La réplica azulgrana corrió a cargo de Oleson, dos un triple, y una asistencia a Lorbek, que se marcó cuatro puntos seguidos para cerrar una final más fácil de lo esperaba para el Barça, que se gustó especialmente en los minutos finales, con repartos sin mirar y puntos de Huertas y con Mickeal redondeando los números que le han valido para ser MVP -Jugaré hasta los 40 ó 44 años. No lo sé. 35 no son muchos- de una Copa a la que el Barça llegó con ocho derrotas en Liga y generando muchas dudas sobre su juego y rendimiento, sobre todo tras sus tropiezos ante el Valladolid y Obradoiro en casa y su desplome en Estudiantes. Ahora parece otro equipo. Un grupo capaz de ganar pese a su 5/24 en triples. “Esas derrotas han hecho que ganásemos este títulos. Nos han hecho más fuertes. Este título es para todos aquellos que dudan de nosotros”, reivindicó Sada, que levantó el trofeo justo a Navarro: “Lo importante en el grupo es que todo el mundo confía en el otro compañero. Esto nos dará confianza”. Mientras Mickeal dedicó la Copa y el MVP a la ciudad de Barcelona, a su mujer y a su equipo. Fue todo corazón. Como su equipo.  


BARÇA 85 (17+19+25+26): Sada (7), Navarro (0), Mickeal (14), Wallace (6) y Tomic (13) –quinteto inicial-; Huertas (13), Oleson (12), Rabaseda (0), Lorbek (10), Jawai (10) y Todorovic (0). VALENCIA BASKET 69 (18+15+20+16): San Miguel (0), Ribas (8), Kelati (0), Doellman (14) y Lishchuk (2) –quinteto inicial-; Markovic (14), Pietrus (4), Martínez (10), Dubljevic (5), Faverani (12). Árbitros: Arteaga, Conde y Jiménez.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Mickeal y Huertas ajustician a un Valencia Basket perdido a última hora (77-63)

El Barça finiquita el partido con un partido con un parcial de 17-3 y se cita con el Madrid en la final de la Supercopa ACB 

Abrines celebra un triple - ACB Photo. 

No se tropezó tres veces con la misma piedra y en el mismo verano. A la tercera, después de dos amistosos perdidos con un marcador de miniatura y un juego discontinuo, ganó el Barça al Valencia Basket por 77-63 en el Pabellón Príncipe Felipe. Lo hizo con frialdad, sabiéndose superior, incluso cuando su rival le planteaba más problemas y le había empatado el partido a 60 a 5m 37s. Fue entonces cuando más brillaron dos de los artífices de que los azulgrana levantasen la pasada Liga ACB: Marcelinho Huertas y Pete Mickeal. Ambos se conjuraron para perpetrar un parcial de 17-3 y resolver el acceso a la final de su equipo, que opositará por su quinta Supercopa ACB contra el Madrid, vencedor por 64-72 ante el anfitrión, el CAI Zaragoza.   

Llegado el punto decisivo del encuentro, el Barça supo atar en corto al Valencia Basket, tan bloqueado que sólo fue capaz de anotar una única canasta en los instantes finales. Ni tan siquiera se sintió cómodo en la pista Faverani, deslucido entonces ante el entendimiento de Huertas y Jawai –una pareja que promete ser fructífera–, el oportunismo de Lorbek y el oficio de Mickeal.  

Lorbek, aplicado

Xavi Pascual fue franco o, quién sabe si comedido, cuando en la previa dijo que su equipo estaba verde. Se refería a la comprensible falta de empaque de un grupo que ha renovado casi por completo en su juego interior, en el que sólo continúa Lorbek, convencido con una suculenta oferta de renovación después de que el mejor pívot de la Liga ACB de la NBA estuviese muy cerca de los Spurs de la NBA. Precisamente Lorbek fue el más aplicado recuperando pelotas, hasta tres, en un primer cuarto (22-12) bien jugado por los azulgrana, dirigidos por Huertas, que no ha tardado en entenderse con Tomic y con Jawai, dos de los nuevos interiores. 

De Tomic se espera regularidad, que demuestre su talento con continuidad y sin reparos, algo que le faltó en su etapa en el Madrid, donde se reconoció a ratos. Tampoco ha sido fácil su periplo en Barcelona para Ingles, bendecido en su selección en los Juegos Olímpicos de Londres, y que debería contar más que temporadas anteriores para Pascual, pues Navarro continúa con sus problemas físicos y no viajó con el equipo –tampoco lo hizo Jasikevicius, descartado– y a Abrines y a Rabaseda –certeros durante el partido– les falta recorrido. No es el caso de Mickeal, de nuevo en gran forma en la Supercopa, una competición que ha ganado con los azulgrana y el Caja Laboral. Mickeal tuvo sus chispazos ofensivos y se vacío en defensa. Ahí donde se estrelló varias veces el Barça contra el versátil Faverani, al que pretendió a final de curso y que se ha acabado quedando en el Valencia Basket. Un club al que, tras su periplo en el Khimki, ha vuelto Kelati, roto en una jugada fortuita para desconsuelo de su equipo (38-32 al descanso). 

Tres jugadas casi consecutivas de Tomic y el primer triple del equipo, en este caso de Mickeal, llevaron a los azulgrana a igualar su mejor ventaja hasta entonces (47-36 a los 23m 40s). Ningún contratiempo para el conjunto de Perasovic, muy entero para ponerse a tres puntos con un parcial de 3-11 con Pau Ribas y Rafa Martínez como jugadores eléctricos. La réplica fue de Abrines, que se marcó dos triples en un momento (60-49), forzando otra tremenda reacción del Valencia Basket, capaz de lograr un parcial de 0-11. Pero cuando mejor se le ponía el partido fueron machados por Mickeal y Huertas, dos jugadores que no miran el marcador, que no obvian responsabilidades y se sienten como pez en el agua en los momentos más dramáticos.  

BARÇA 77: Huertas (7), Mickeal (15), Ingles (7), Lorbek (7) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Jawai (11), Rabaseda (5), Sada (3), Abrines (6), Todorovic (4) y Wallace. VALENCIA BASKET 63: Rafa Martínez (13), Kelati (4), Doellman (9), Markovic (2) y Lischuk (6) –quinteto inicial–, Ribas (7), Faverani (14), San Miguel (1), Pietrus, Keselj (3) y Dubljevic (4). Parciales: 22-12; 16-20; 19-17 y 20-14. Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Peruga. Sin eliminados. 6.100 espectadores en el Príncipe Felipe de Zaragoza.

viernes, 1 de junio de 2012

Navarro conduce al Barça a su sexta final de Liga consecutiva en Valencia (73-77)

Navarro trata de superar a Rafa Martínez - ACB Photo /M.A. Polo.

Las buenas bandas sonoras se han hecho a medida de las películas. Es imposible olvidarse de la de Tiburón, esa pieza que simula el movimiento del escualo y cómo se aproxima a su víctima como tampoco se entiende Carros de fuego sin esa sintonía que describre el esfuerzo a cámara lenta y que funcionaría para hacer un documental sobre Juan Carlos Navarro. Sobre cuántas veces aparece cuando se le necesita, por más que como le sucede ahora el entrenador le reserve porque está averiado por una fascitis plantar. Navarro es la banda de sonora del Barça, al que sacó de un apuro en La Fonteta con otra actuación formidable: 17 puntos en 21 minutos, 11 en los últimos ocho... La Bomba supo despejar las dudas de un Barça que volvió a vencer por 73-77 al Valencia Basket en La Fonteta y se clasificó para su sexta final de Liga ACB consecutiva, en la que se enfrentará al vencedor de la eliminatoria entre Madrid y Caja Laboral, que se resolverá este sábado en el Palacio de los Deportes (20:30 horas, Teledeporte).  

Sufrieron de lo lindo los azulgrana en un encuentro pasional, trabado y trepidante a partes iguales. Un partido que seguramente se hubiese llevado el Valencia Basket, lanzado por Caner-Medley en la zona y por De Colo en todos los sitios. El base francés se reservó 10 de sus 22 puntos para el epílogo y festejó como el que más la contra de Claver, minúsculo en la serie, que pondría el 72-68 a 1m 23s. El Barça necesitaba reaccionar rápido y lo hizo con Navarro como director de orquesta, metiendo dos tiros libres (8/8) y el primer y único triple de los azulgrana (1/11) para poner el 72-73 a 54 segundos. A La Bomba le sobró  temple, el que le faltó a San Miguel para no jugarse los dos siguientes ataques y a Rafa Martínez para fallar un tiro libre sin tocar aro, con lo que su equipo perdió la opción de forzar la prórroga. Los tiros libres de Wallace hicieron imposible cualquier remontada de los locales, que cerraron un curso muy positivo desde la llegada de Perasovic al banquillo. 

Le faltó muy poco a los locales para forzar el quinto partido en el Palau, por más que al principio sufrieran a Lorbek y a Ndong, y sobre todo a Mickeal, que hacía cuanto quería de Newley, y que lideró al Barça cuando más cómodo estaba (24-31) poco antes del descanso y en un tercer cuarto en el que los visitantes se mantuvieron por delante en el marcador (50-51). Por más que los visitantes tuviesen demasiadas grietas y no encontrasen el antídoto contra Rafa Martínez y especialmente ante Caner-Medley y De Colo. Hasta que Xavi Pascual sacó a Navarro y colorín colorado, la serie se acabó. El Barça espera rival en su sexta final de Liga consecutiva.  

VALENCIA BASKET 73 (18+11+21+23): San Miguel (4), Claver (4), Caner-Medley (15), Martínez (11), Faverani (11) -cinco inicial-; De Colo (22), Newley (2), Ogilvy (-), Pietrus (4), Dean (-). BARÇA 77 (20+13+18+26): Huertas (6), Eidson (4), Mickeal (14), Lorbek (8), Ndong (9) -cinco inicial-; Sada (4), Navarro (17), Ingles (2), Rabaseda (-), Wallace (9), Vázquez (4). Árbitros: Pérez Pizarro, García Ortiz y Peruga. Eliminados con cinco faltas Lorbek por parte del Barcelona y Faverani por parte del Valencia. Pabellón: Fuente de San Luis, 'La Fonteta'. 8.400 espectadores.

domingo, 27 de mayo de 2012

De Colo y Rafa Martínez empatan la serie ante un Barça negado desde la defensa (76-81)


De Colo y Claver defienden a Mickeal - ACP Photo / Álex Caparrós. 

Seguro que Rafa Martínez y Nando De Solo eran de esos chavales que escogían a sus compañeros para hacer hacer el partidillo en el patio de colegio. Son dos jugadores que suceda cuanto en la pista no se suele arrugar en los momentos de mayor dificultad para suerte de un Valencia Basket que supo cambiar su imagen por completo en el Palau tras haber sido bien poca cosa en el partido anterior. Los visitantes jugaron como mejor les convenía, sacando de quicio desde la defensa a un Barça que tiró más tiros libres (30/40) que de dos (14/31) y fue a remolque desde el segundo cuarto. Desde un triple de De Colo (16 puntos), muy enfadado cuando le pitaron una personal en ataque irreal a minuto y medio del final sobre Ingles con 71-74 y con la posición ganada. El francés, fantástico en la segunda parte, sería eliminado después y Rafa Martínez (18) recogió el testigo sentenciando el partido con un triple y una canasta por más que Marcelinho Huertas tratase de todas las formas posibles de remontar la situación y Juan Carlos Navarro fallase el triple que hubiese forzado la prórroga. Huertas (17 puntos y ocho asistencias) hizo de tripas corazón, pero no pudo impedir que el Valencia Basket venciese por 76-81 y empatase una serie de semifinales que continuará en La Fonteta (miércoles, 21:45 horas).      

Perasovic supo tocar la fibra de sus jugadores y darles a entender que de seguir como habían empezado, con un parcial en contra de 21-9 (a los 7m 20s) y en el que había anotado todo el quinteto titular azulgrana, la eliminatoria duraría menos que cualquier promoción de helados gratis en una tarde de verano. “Ninguna falta en la defensa, ninguna falta”, se quejaba el técnico visitante cuando su equipo perdía 9-0. Les advirtió a sus jugadores que estaban siendo blandos y alguien en el banquillo añadió otra de las carencias en ese momento: el rebote ofensivo, uno de sus grandes puntos a favor. Le faltaba actitud al Valencia Basket y Víctor Claver tenía la misma tensión que quien observa el movimiento de las olas del mar. No volvería a salir hasta después del descanso. 

Huertas como faro

El Barça era todo lo contrario, iba varias revoluciones por delante y corría a placer con Huertas como atleta más destacado. Los locales acertaron con sus tres primeros triples, aunque después sólo anotaron tres más (6/21). Sería precisamente desde más allá de 6'75 desde donde se repuso Rafa Martínez, excelente tras una lumbalgia y que sería reemplazado por San Miguel. Otro jugador clave para la réplica del Valencia Basket, capaz de atascar el ataque azulgrana dificultando las maniobras de Sada o de Navarro, al que le faltan minutos y kilómetros para recuperar la forma y las sensaciones que vive (1/8).

La Bomba anotó sus cuatro primeros puntos desde la línea de personal. Desde ahí se sostuvieron los azulgrana en un segundo cuarto en el que sólo lograron una canasta en juego, de Eidson, ante la defensa generoso de un Valencia Basket que empató a 30 con un triple de Rafa Martínez. Su mejor aliado, De Colo, firmó la remontada (32-33 a los 17m 22s) y sólo tendría tres parcial en contra en el último cuarto. Los visitantes se marcharon al descanso con 37-39 con un triple de Caner-Medley. El cuarto triple en menos de cuatro minutos de unos visitantes que seguirían haciendo muy bien las cosas después tuvieron varias máximas ventajas de cuatro puntos en el tercer cuarto (52-56 a los 28m 45s). 

El epicentro del conjunto de Perasovic era entonces De Colo, convertido en el faro y el guía del equipo. El francés estaba en su salsa ante un Barça bastante anárquico, rescatado por las individualides de Mickeal, Sada o Huertas y golpeado también en la zona por la pareja Ogilvy-Faverani. Los azulgrana encontraban a faltar más aportación de Lorbek y San Miguel puso el 56-61 (a 9m 07s). Replicaron los locales con un parcial de 11-2 (67-63 a 5m 06s) con Huertas ofreciéndose a todo, repartiendo y anotando. De Colo replicó hasta que los árbitros se inventaron una personal suya inexistente, ¿compensada? Después por una spuesta antideportiva de Huertas a San Miguel, que falló los dos tiros libres después de que el brasileño pusiese el 76-77 a 39'8 segundos. Rafa Martínez no dio lugar a la remontada azulgrana y acabó por confirmar la victoria del Valencia Basket que volvió a ganar en el Palau tras nueve derrotas consecutivas y que viajará a casa con la serie empatada. El Barça perdió el segundo partido en su pista del curso. Hasta ahora sólo había perdido con el Banca Cívica de Joan Plaza, que también le negó desde la defensa. 

BARÇA 76 (21+16+19+20): Huertas (17), Eidson (4), Mickeal (12), Lorbek (9), Ndong (11) -quinteto inicial-; Sada (2), Navarro (6), Vázquez (5), Wallace (7), Ingles (3) y Rabaseda (-). VALENCIA BASKET 81 (14+25+17+25): Markovic (2), Martínez (18), Claver (-), Caner-Medley (7), Faverani (15) -quinteto inicial-; Ogilvy (13), Newley (3), Pietrus (2), De Colo (16), Dean (-) y San Miguel (5). Árbitros: Pérez Pizarro, Bultó y Cortés. Eliminaron a Mickeal en el Barça y a Claver y a De Colo en el Valencia Basket. Pabellón: Palau Blaugrana, 3.929 espectadores.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Eidson contiene al Valencia Basket (68-72)

Navarro bota el balón ante la mirada de Rafa Martínez - ACB Photo / M.A. Polo.
No es base, pero se defiende como tal. Chuck Eidson es un tesoro, un jugador capaz de dirigir con la misma facilidad que defiende y anota. En este caso también contuvo a un Valencia Basket que empezó el último cuarto trece abajo y se colocó a uno con un triple de Rafa Martínez, héroe hace dos temporadas en el último suspiro. No acabó contento esta vez el tirador, pues falló el siguiente en un último minuto en el que sólo anotó Eidson fue capaz de anotar: cuatro tiros libres para dar a los azulgrana su sexta victoria en siete jornadas (68-72). Los azulgrana comparten el liderato con el Madrid, vencedor en su visita a Unicaja (80-96).

Venció el Barça defendiéndose, sacando las uñas ante un Valencia Basket que encontró una mina en De Colo y Rafa Martínez, hábiles para penetrar y para inventar el clásico bloqueo y continuación, bien aprovechado por Ogilvy, que a un minuto erró un tiro debajo de canasta. El rebote fue para Lorbek y De Colo tuvo que parar con personal a Eidson, que no falló los tiros libres. Se les escapó la pelota a Lishchuk dos veces, falló Markovic el triple de la victoria y Rafa Martínez le hizo una antideportiva a Edson, que sentenció definitivamente un encuentro con un desenlace taquicárdico.

Perovic, contundente

Quién lo iba a decir viendo el despliegue de los azulgrana, que hasta el último cuarto habían dominado a placer, con Huertas llevando la batuta, Navarro con un primer cuarto para enmarcar (nueve puntos de los 14 que sumó), Eidson omnipresente y el Perovic más contundente del curso en su retorno a la Fonteta o Mickeal, centrado y directo después de su discutible descalificación en Euroliga ante el Montepaschi. Fue el 33 azulgrana el que puso la máxima ventaja (35-51 a los 24m 09s).

Sin Víctor Claver, lesionado, el Valencia Basket tampoco podía disfrutar del habilidoso De Colo, desconocido después de haber anotado 22 y 28 puntos en los últimos dos partidos del torneo ante Unicaja y Lagun Aro GBC, y que acabó la primera parte con 0/5 en tiros. Los locales estaban a merced de los visitantes, a penas inquietos al principio por el batallador Lishchuk, el escurridizo Markovic y los quilates de Caner-Medley -en proceso de adaptación a su nuevo equipo después de maravillar en Estudiantes- y Rafa Martínez. El conjunto de Pablo Olmos -"no hemos tenido pretemporada"- es un grupo en construcción y, de momento, San Miguel está lejos de lo que fue en Manresa. Ahora es un secuandario de lujo.

De Colo y Rafa Martínez

Como de lujo fue la réplica del Valencia Basket. Todo empezó con un triple de Caner-Medley y continuó, entre otras acciones, con los primeros puntos de De Colo. Empezaron a carburar los locales, que habían estado seis minutos largos sin anotar, y vieron claras, muy claras, las cosas a partir de entonces. Tanto que hicieron temblar al Barça, paralizado por instantes. Xavi Pascual advirtió a sus jugadores que tuviesen más concentración en los rebotes (40 del conjunto de Olmos por los 28 de los azulgrana) y que fuesen la sombra de De Colo y Rafa Martínez. Los jugadores no le hicieron caso y los señalados y Ogilvy estuvieron a punto de armarla. Tan nervioso se puso el Barça que falló tres de cuatro tiros libres. Incluso Eidson erró uno. Un minuto después, en el último, metió los cuatro de los que dispuso para frustrar la remontada local y hacer posible una victoria golosa para su equipo.   

VALENCIA BASKET 68 (19+8+18+23): Markovic (9), Martínez (16), Pietrus, Caner-Medley (15) y Lishchuk (10) -quinteto titular-, Ogilvy (9), De Colo (9), Kuksiks y San Miguel. BARÇA 72 (18+19+21+14): Huertas (6), Navarro (14), Mickeal (9), Lorbek (8) y Ndong (4) -quinteto inicial-, Sada, Perovic (11), Vázquez (2), Wallace (6), Rabaseda y Eidson (12). Árbitros: Redondo, García González y Cortés. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de la Liga Endesa disputado en el pabellón de la Fuente de San Luis ante 9.000 espectadores.

sábado, 12 de febrero de 2011

Suárez y Mirotic recomponen al Madrid ante un Power Electronics Valencia superado


Suárez entra a canasta ante Claver y Savanovic -EFE.
Este verano rechazó una oferta del Barça porque estaba decidido a no alejarse de la familia y a ser una pieza clave en el segundo proyecto de Ettore Messina en el Madrid para deshonra de la afición de Estudiantes, que no le perdonará nunca haberse ido al eterno rival. Carlos Suárez (Aranjuez, 1986) reflexionó que podía tener más repercusión en el conjunto blanco que en el azulgrana, donde los galones se los reparten figuras como Navarro, Mickeal o Ricky. El tiempo ha dado la razón al mejor alero del curso pasado y el que atesora mejor valoración de su equipo: Suárez es una pieza fundamental para el Madrid y su concurso fue decisivo para que remontase 13 puntos de desventaja ante el Power Electronics Valencia y se plantase en la final (69-59) tras un parcial de 42-24 en la segunda parte. Tampoco se escondió Nikola Mirotic (Pogdorica, Montenegro, 1991), espléndido en el último cuarto, donde también destacó Sergio Rodríguez y Víctor Claver y el resto de sus compañeros no dominaron su ansiedad. El referente del conjunto de Svetislav Pesic corroboró que todavía le falta demostrar su innegable talento en una gran cita. No lo ha hecho todavía.  

Suárez tenía una espina clavada con la Copa. “Nunca he rendido aquí”, confesó, serio como siempre, ante las cámaras de Teledeporte: “Por eso estoy doblemente contento”. Porque cuajó un gran partido con 17 puntos (3/6 en triples, justo el 50% de efectividad que promedia en la Liga), y secó en su duelo directo a Claver, más tímido y alejado del aro que en su autohomenaje ante el Blancos de Rueda Valladolid. El Power Electronics Valencia echó en falta a su icono, pero también a Javtokas o Lishchuk, que sólo aportaron dos puntos entre ambos. Y le sobró la obsesión de Savanovic por jugarse tres tiros consecutivos, en medio de una pérdida de Rafa Martínez, infalible cuando su equipo minimizó al Madrid (27-40 a los 21m 38s), muy terrenal después.

El mal gesto de Prigioni

Pesic se las había ingeniado de tal forma para que el conjunto de Messina estuviese muy por debajo de sus posibilidades: Sergio Rodríguez parecía perdido, Tomic no lanzó ni una canasta en la primera parte y acumuló tres faltas. Pero la acción que mejor describió el desquiciamiento colectivo e individual fue el desprecio de Prigioni, que apartó de malas el micrófono de la televisión en un tiempo muerto. El argentino estaba encendido porque acababan de señalarse una técnica, que hizo que su equipo cediese por ocho. Y ahí surgió Suárez con un triple, pero Rafa Martínez y una acción al límite de Savanovic cerraron en una primera parte (27-35) con un primer cuarto raquítico de los taques (11-14) y arrollador de las defensas. Cook era el guía de su equipo ante un De Colo confuso y revolucionado, certero con cuentagotas.  

Las personales de Rafa Martínez obligaron a Pesic a darle descanso y cambiarle por David Navarro, que hace unos días jugaba en la Adecco LEB Oro con el CB Sant Josep Girona. El jugador cumplió como pudo y vio cómo el Madrid, poco a poco, triple a triple, se acercaba, hasta ponerse por delante por primera vez al principio del último cuarto con un lanzamiento de tres de Tucker, que no se caracteriza por su regularidad, pero que sí que debe aportar ese valor impagable de oportunismo. Suárez y Mirotic se sumaron a la fiesta de los triples y Fischer por fin, tras varios partidos en la luna, justificó su sueldo con un rebote decisivo y un par de canastas, un alley-oop con Llull y una canasta tras una buena asistencia de Sergio Rodríguez, que en esta Copa espera al final para dar lo mejor de sí. Savanovic asumió demasiado protagonismo y el Power Electronics Valencia entendió que poco más tenía que decir en un partido que no supo gestionar a partir de alcanzar su mayor renta. Echó en falta a Claver y no supo cómo frenar a dos jugadores que si les dan confianza (palabra complicada en el Madrid) deben de ser los líderes del equipo en los próximos años. Por lo pronto aspiran a su primera final de Copa.

MADRID 69 (11+16+19+23): Tomic (2), Prigioni (5), Reyes (6), Velickovic (1) y Llull (7) -quinteto inicial-, Suárez (16), Mirotic (15), Rodríguez (5), Fischer (4) y Tucker (8). 59 - POWER ELECTRONICS VALENCIA 59 (14+21+13+11): Claver (7), Martínez (19), Savanovic (6), Javtokas y Cook (11) -quinteto inicial-, Augustine (2), Lishchuk (2), Navarro (3), Pietrus y De Colo (9). Árbitros: Martín Bertrán, García Ortiz y Vicente Bultó. Sergio Rodríguez fue eliminado por cinco personales en el minuto 39. Homenaje en el descanso la ACB al periodista desaparecido Andrés Montes.