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lunes, 1 de abril de 2013

Festival de carrerilla, ovación para Mickeal

El Barça aplasta tras el descanso a un Valencia Basket empequeñecido por las bajas interiores y consolida la tercera plaza (94-62)

Jasikevicius dando instrucciones ante Pau Ribas - EFE.


Para un jugador los buenos gestos de su afición no tienen precio. Es como si cada uno de los espectadores le abrazase y le dijera al oído “te mereces esto y más”. Pete Mickeal no pudo evitar emocionarse viendo cómo el Palau entero le aplaudía en su primer partido en casa desde que sabe que la temporada se ha acabado para él por habérsele reproducido un tromboembolismo pulmonar, una dolencia que superó hace dos años. La grada quiso mostrar su apoyo a uno de los jugadores más relevantes de la historia del club y capital en la consecución de la segunda Euroliga. Después, con la Liga ACB en marcha, los aficionados locales disfrutaron de un festival de carrerilla de su Barça. Porque los azulgrana desmontaron así, de carrerilla, al Valencia Basket tras un parcial de 24-5 en los seis primeros minutos del tercer cuarto (68-45) para acabar venciendo por 94-62. Un resultado que se explica por la determinación del conjunto de Xavi Pascual, pero también por las cuatro bajas de peso y todas en el juego interior (Pietrus, Doellman, Lishchuk y Faverani) de un rival que fue capaz de competir hasta el descanso (44-38), convocó -aunque no jugaran- a cuatro jugadores del equipo de EBA (Juan Luis Navarro, Pla, Tirado y Abia) e hizo debutar a sus dos últimos refuerzos, Khycaniuk y Hanley.

“Hoy es el mejor día desde que recaí. Estar aquí con mis compañeros y toda esta gente que me quiere...”, le dijo Mickeal al periodista de TV3 Jordi Robirosa justo ante de comenzar un partido especial para el alero estadounidense, que se lo pasó en grande con el recital de sus compañeros. Hasta ocho jugadores locales anotaron al menos un triple (12/22) en un Barça que alcanzó los 127 puntos de valoración y en el que todos jugaron de maravilla. Empezando por el capitán Juan Carlos Navarro, que salió disparado para anotar un triple y repartir tres asistencias consecutivas. Ingles emuló a La Bomba con otros tres repartos en un suspiro en un primer cuarto con un Tomic omnipresente. Duda por unas molestias en la rodilla y tras no haber jugado ante el Montepaschi, el pívot croata fue de nuevo el máximo anotador de su equipo con 17 puntos.

El Valencia Basket conseguía replicar al Barça con el concurso de Dubljevic y Khycaniuk, recién llegado del Asseco Prokom, y superó el primer momento complicado –tras dos triples de Wallace y Oleson– con siete puntos seguidos de Pau Ribas. Pero tras el descanso los visitantes se paralizaron ante el festival azulgrana. Navarro continuó como faro, Sada y Huertas se gustaron al contragolpe y Jasikevicius y Wallace vivieron unos instantes en los que se sentían capaces de cualquier cosa y no fallaban ante un rival sin fondo de armario ni puntería (4/24 en triples) que echó en falta un mejor papel de su capitán, Rafa Martínez, y de Kelati.

BARÇA 94 (25+19+29+21): Huertas (9), Navarro (10), Ingles (5), Lorbek (12), Jawai (2) -quinteto inicial-, Tomic (17), Sada (4), Oleson (7), Jasikevicius (9), Wallace (13), Abrines (5) y Todorovic (1). VALENCIA BASKET 62 (21+17+14+10): Markovic (5), Pau Ribas (15), Kelati (6), Dubljevic (13) y Hrycaniuk (6) -quinteto inicial-, Hanley (6), Rafa Martínez (8) y San Miguel (3). Árbitros: Arteaga, Cortés y Oyón. Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima séptima jornada de la Liga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.216 espectadores.   

sábado, 30 de marzo de 2013

El eco de Ingles y Jawai

La pareja australiana lidera a un Barça con bajas ante el Montepaschi (69-77)


Ingles avanza ante Moss - AFP. 

Golpeado deportiva y humanamente por la enfermedad de Pete Mickeal, los azulgrana tenían en Siena la oportunidad de dedicarle una victoria de prestigio a su compañero, que ha recaído de un tromboembolismo pulmonar y se perderá todo el curso. Sus compañeros saltaron al Palaestra de Siena con una camiseta en la que podía leerse “Pete [juego de palabras con el nombre del jugador y pit en catalán, que significa pecho] i collons”, una frase que podría traducirse como “corazón y pelotas” y que se completaba con el número de Mickeal, el 33, y un “we love you”. “Es un jugador insustituible a todos los niveles, pero eso no significa que no nos podamos reinventar y se un equipo que aspire a todo”, había advertido Xavi Pascual, muy satisfecho con la respuesta del equipo en su visita al Montepaschi, al que venció 69-77 impulsado por la explosión de Joe Ingles (Happy Valley, Australia, 1987), que alcanzó 20 puntos para minimizar la baja de Navarro y del propio Mickeal, y el mazo de Nathan Jawai (Sidney, Australia, 1986), un gigante (22 y 12 rebotes para un 34 de valoración que le valió el MVP de la jornada) para que no se notase la ausencia de Tomic, con molestias en la rodilla.

Con los deberes hechos y el liderato de grupo asegurado, a los azulgrana les movía sobre todo el sufrimiento de Mickeal, que les había visita el jueves por la mañana en el entrenamiento. Por él y por su prestigio en el torneo, donde sólo acumula dos derrotas, el Barça apenas dio concesiones después de un parcial inicial de 21-6 (a los 5m 8s) en el que cuatro de los componentes del quinteto de un Montepaschi necesitado que luchará en la última jornada por la cuarta plaza habían anotado –con Brown y Ress imparables– y sólo la pareja australiana Jawai e Ingles había replicado por los visitantes. El cambio de Huertas –en su partido número 100 en el torneo– reactivó a los azulgrana, capaces de empatar a 23 en poco más de cuatro minutos con puntos de carrerilla, especialmente al contragolpe, con Ingles inspirado y Abrines descarado.

Rabaseda se dejó la espalda en una caída y los visitantes, con la dirección de Huertas, y las pinceladas de Abrines fue distanciándose (40-45 al descanso). Después, con Sada como director de orquesta, y Jawai e Igles como anotadores compulsivos los visitantes se escaparon (52-63 a los 28m 24s). No se rindió el conjunto de Luca Banchi, que liderado por Kangur se puso (69-72 a 2m 17s), pero no volvió a anotar y Huertas no dio lugar a la remontada local.

MONTEPASCHI SIENA 69 (25+15+15+14): Brown (15), Rasic (9), Sanikidze (8), Ress (10), Moss (12) -quinteto inicial- Eze (2), Carraretto (-), Kangur (10) y Ortner (3). BARÇA 77 (23+22+20+12): Sada (5), Jasikevicius (3), Ingles (20), Lorbek (5) y Jawai (22) -quinteto inicial-, Rabaseda (-), Wallace (-), Huertas (14), Abrines (7), Todorovic (1). Árbitros: Ilija Beosevic (SRB), Sreten Radovic (CRO) y Joseph Bissang (FRA). Sin eliminados. Unos 5.600 espectadores en el Palaestra de Siena.

jueves, 21 de marzo de 2013

Navarro tiene la llave

Ayudado por Lorbek y Tomic, La Bomba hace líder matemático de su grupo a un Barça que vence al Caja Laboral (83-74)

Navarro bota el balón ante Lampe - AFP. 

El sereno era un tipo polivalente, que tanto abría puertas como vigilaba las calles, regulaba la iluminación, avisaba de los incendios... Su figura llegó a ser capital en España y en algunos países de Sudamérica hasta que la sociedad se modernizó. Por su repertorio Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) recuerda a un sereno, pero su discurso y talento, en cambio, son atemporales. Volvió a demostrarlo ante un Caja Laboral mejorado tras su cándida visita a Badalona ante una Penya liderada por Albert Oliver y Àlex Suárez, pues el capitán azulgrana se sacó del bolsillo la llave adecuada en cada momento. Navarro supo cuándo replicar a un rival necesitado para hacerse con la cuarta plaza y, junto a Lorbek y Tomic, lideró a un Barça que alcanzó su undécima victoria (83-74) en el Top 16 de la Euroliga y se aseguró matemáticamente la primera plaza del grupo F a falta de dos jornadas por disputarse. Ahora mismo el rival de los azulgrana en cuartos sería el Panathinaikos y los vitorianos estarían eliminados.

Cada año que pasa Navarro tiene más ojos o al menos lo parece. Tiene una visión más amplia y más serena del juego. Esta vez repartió seis asistencias. En lo que no cambia La Bomba es en su fiabilidad cuando se le necesita, ya sea para ayudar a marcar diferencias (42-27 a los 19m 1s) como para replicar un parcial de 7-22 con un triple y de responder con otro justo después, tras un mate de Nocioni, que no había anotado hasta entonces, y la enésima canasta de Lampe (55-53 a los 25m 3s). Ahí surgió Lorbek, seco en la primera parte por haberse cargado de personales y tan dado a resurgir en los momentos calientes. Así que el pívot esloveno se marcó seis puntos consecutivos al final del tercer cuarto y otros diez más en un último cuarto en el que el Caja Laboral llegó a perder (71-63) y que se acercó 76-74 con un triple de Heurtel, que tiene madera para llegar a ser un excelente base. Al francés le sobra valentía para jugarse las canastas decisivas, pero le falta recorrido. Navarro y Tomic no fallaron desde la línea de personal y Heurtel se la jugó y falló, antes de que Lorbek pusiese el broche a la noche con su segundo triple.

Mucho antes, a unos segundos del descanso, Mickeal le había recriminado a Xavi Pascual  haberle cambiado por Rabaseda. El alero estadounidense se fue a los vestuarios hecho una furia y rezando bien alto y ya no volvió a jugar. Poco (13m 8s) participó Wallace, pero su actuación resultó prodigiosa, con 13 puntos sin fallo y haciéndole un traje a Nemanja Bjelica. Tampoco estuvo nada mal la actuación de Sada, gigante en una noche en la que su compañero Huertas falló sus cinco tiros, aunque repartió seis de las 27 asistencias de su equipo. Todorovic también aprovechó bien sus minutos en un Barça suelto y energético que ya sabe a qué juega y disfruta de un amplio fondo de armario y de un ataque generoso (1.000 puntos), a la altura de su espléndida defensa (846, marca que comparte con el CSKA).

BARÇA 83 (18+24+22+22): Huertas (0), Navarro (14), Mickeal (2), Lorbek (16), Tomic (14) —quinteto inicial—; Sada (8), Jasikevicius (0), Todorovic (4), Wallace (13), Ingles (5), Rabaseda (3) y Jawai (4). CAJA LABORAL 74 (12+20+18+18): Caja Laboral: Cook (0), Causeur (5), Nocioni (11), Pleiss (2), M. Bjelica (7) —quinteto inicial—; San Emeterio (6), Heurtel (10), Jelinek (3) y N. Bjelica (9). Árbitros: Christodoulou (Grecia), Sahin (Italia) y Javor (Eslovenia). Palau Blaugrana. 4.773 espectadores.


domingo, 17 de marzo de 2013

Navarro supera a Epi

La Bomba se convierte en el máximo anotador del Barça en la era ACB superando a otro mito del barcelonismo tras brillar con 28 puntos ante el CAI Zaragoza (89-81)

Navarro agradece el apoyo del público - ACP Photo / Àlex Caparrós. 

En un partido jugó seis minutos y pico más que en los nueve anteriores de la Liga ACB. Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) brilló en 26m 39s ante el CAI Zaragoza, al que distanció definitivamente con un tercer cuarto espléndido (72-60) en el que anotó 17 de sus 28 puntos. Resultó una jornada eterna para La Bomba, que superó a Epi como máximo anotador del Barça en la era ACB, desde el 1983. 7.035 contabiliza Navarro por los 7.029 de Epi, otro mito del barcelonismo, que, eso sí, jugó cuatro temporadas de la que   entonces Liga Nacional -de la época anterior a la ACB o no hay estadísticas o no son muy fiables-. “Al lograr esto, con la ayuda de mis compañeros y del Palau, sé que he conseguido algo importante, en un club que es mi casa. Espero que pueda sumar muchos puntos más con el Barcelona y que esté más años aquí”, reconoció, humilde, Navarro. El equipo se ha acostumbrado a la ausencia de su estrella, que sigue un plan específico para llegar al tramo importante de la temporada en un estado óptimo, el mejor posible teniendo en cuenta que lleva torturado por una fascitis plantar en su pie izquierdo desde hace casi año y medio. Una de los que tiene más culpa de que el Barça no haya echado en falta a su capitán, que no anotó en la final de Copa del Rey, es Tomic, otra vez fantástico con 19 puntos y siete rebotes ante un CAI Zaragoza impulsado por Norel que limó las diferencias hasta el final (89-81).

Con sólo 36 horas de margen con el partido entre el Besiktas, los azulgrana salieron serios y aceptaron un duelo cuerpo a cuerpo y de muchos puntos contra la mejor defensa de la Liga. No hubo jugadores más finos que Norel y Tomic en una primera parte vistosa (45-42) y en el que Navarro sólo aportó cinco puntos. La Bomba decidió el partido con un tercer período explosivo, el que que se alió con Mickeal, Tomic y Oleson para firmar un parcial de 27-10 que no descompuso al CAI Zaragoza, dispuesto cuanto menos a recortar las distancias de la mano del propio Norel. Los visitantes echaron en falta una mayor aportación de Pablo Aguilar, que se rumorea que interesa a Xavi Pascual, que había centrado los elogios de la previa en las aptitudes del pívot granadino.  


BARÇA 89 (23+22+27+17): Sada (2), Navarro (28), Mickeal (9), Tomic (19), Lorbek (8) –quinteto inicial–, Huertas (10), Jasikevicius, Todorovic, CJ Wallace (2), Rabaseda, Oleson (5) y Jawai (6). CAI ZARAGOZA 81 (23+19+22+17): Roll (10), Van Rossom (5), Rudez (11), Norel (25), Aguilar (7) –quinteto inicial–, Jones (7), Stefansson (7), Llompart (6), García, Fontet y Toppert (3). Árbitros: A. Pérez Pérez, Vicente Bultó y Sergio Manuel.  

sábado, 16 de marzo de 2013

Un primer cuarto es suficiente para allanar el camino

El Barça se dosifica ante un Besiktas (86-61) sin victorias en el Top 16 para asegurarse el factor pista a favor en cuartos

Tomic, durante el partido - Euroleague.

Una acción en el calentamiento pareció espantar a un rival de capa caída, actual campeón de la Liga turca y que este curso, aquejado por las deudas a los jugadores, va sexto y ha perdido los once partidos disputados en el grupo F, desdicha que comparte con el Brose Baskets en el E. El Besiktas salió tieso después de que el comienzo del partido ante el Barça se retrasase 18 minutos después de que Rabaseda rompiese el tablero. A los azulgrana les bastó con un primer cuarto arrollador (29-15) para que Xavi Pascual diese minutos a los menos habituales, como Abrines o Todorovic, y dosificase a los más utilizados, como Tomic, feliz por recibir el MVP de febrero de la Euroliga, o Huertas, en estado de gracia: metió los dos triples que lanzó (8/16 su equipo) y repartió seis de las 25 asistencias de un Barça que con su victoria por 86-61 y, a falta de tres jornadas, se aseguró matemáticamente el segundo puesto del grupo, con lo que tendrá el factor cancha a su favor en los cuartos de final. Si gana el jueves al Caja Laboral en el Palau será primero seguro.

No se notaron los cambios en unos locales que se exprimieron al principio y al final ante un Besiktas al que han ganado los cuatro partidos del curso y en el que sólo Vidmar y Ozer fueron competitivos y Christopher, por ejemplo, no anotó su única canasta hasta que faltaban ocho minutos. En el azulgrana reinaba el coro: la contundencia de Jawai (16 puntos y nueve rebotes), la versatilidad de Tomic y la garra de Mickeal –ambos con 11 tantos–, la elegancia de Lorbek o el temple de Navarro en un equipo que dominó claramente el rebote (41 por 28) y que jugará los cuartos con ventaja de pista. El penúltimo paso para los azulgrana para estar en la Final Four de Londres el segundo fin de semana de mayo.

BARÇA 86 (29+18+20+19): Huertas(6), Navarro (5), Mickeal (11), Lorbek (12), Tomic (11) –quinteto inicial–, Sada (2), Abrines (6), Jasikevicius (4), Todorovic (3), Wallace (6), Rabaseda (4) y Jawai (16). BESIKTAS 61 (15+16+19+11): Akin (6), Cetin (6), Christopher (2), Markota (4), Vidmar (13) –quinteto inicial–; Guler (0), Acik (7), Falker (0), Minard (5), Nalga (0) y Ozer (18). Árbitro: Lottermoser (Alemania), Dozai (Croacia) y Vojinovic (Serbia). Palau Blaugrana. 4.578 espectadores.

domingo, 10 de marzo de 2013

La ley de Huertas

El base brasileño gestiona a la perfección una apurada victoria azulgrana a domicilio ante el CB Canarias (81-89)


Huertas intenta parar a Úriz - ACB Photo / A. 

Los críticos y los defensores de Marcelinho Huertas (Sao Paulo, Brasil, 1983) coinciden en un punto: es explosivo, tiene esa chispa que echa para atrás a los detractores y que hace que sus admiradores le definan como un jugador imprevisible y eléctrico que decide rápido y no se esconde. En todo caso, no hay dudas de que el base brasileño se ha asentado este curso en Barcelona y lo demuestra con actuaciones tan completas como la que tuvo en la visita a un CB Canarias que se define por ser un equipo aguerrido, sobre todo en casa,

jueves, 7 de marzo de 2013

La cordura de Mickeal y Lorbek

El Barça se lleva un partido loco ante un Olympiacos sin respuesta tras la réplica de la pareja azulgrana y el bajón de Spanoulis (77-90)

Tomic protege el balón ante Printezis - Euroleague.

Se giró dando por supuesto que el árbitro iba a sancionar a Hines, que acababa de apartarle de mala manera. Pero a Tomic se le quedó cara de susto cuando Lamonica señaló que la había cometido él. Jasikevicius se encendió y se ganó una técnica. Hines falló los dos tiros libres de la personal del pívot croata y tampoco Spanoulis acertó con los otros dos. Resultó un momento esperpéntico para un partido loco que había cambiado en el tercer cuarto, 36-48 en el primer minuto y el 62-60 del último del período, cuando Spanoulis anotó su 20º punto. El genial base griego, que había sumado diez en ese tramo, sólo pudo aportar tres más y su Olympiacos se quedó sin respuesta ante la tremenda réplica de Mickeal y Lorbek, que acabaron con 20 y 21 puntos, respectivamente. La pareja azulgrana llevó en volandas al Barça hacia su octava victoria consecutiva en el pabellón de la Paz y la Amistad en la Euroliga, competición en la que muestra su mejor versión y en la que cada vez se acerca a cuartos de final.

Mickeal encendió la mecha de una victoria luminosa con diez puntos sin fallo en un primer cuarto en el que sólo dejó de producir cuando cometió la segunda personal y Xavi Pascual quiso reservarle en el banquillo. Por entonces Printezis, el héroe local que se vistió de héroe para dar la pasada Euroliga al Olympiacos tras una remontada fantástica ante el CSKA, se ponía las botas y Antic firmaba la máxima diferencia para los griegos (24-19). No tardó en responder el Barça ajustándose en defensa y creciendo de la mano de Lorbek y Tomic y con el criterio de Huertas y la garra Jasikevicius. Con tres triples y el arrebato de  Navarro los visitantes se fueron al descanso con un marcador holgado (36-46).

Lamonica se puso tiquismiquis con los contactos –reales o no– de los azulgrana y Spanoulis guió al Olympiacos como es habitual y Powell acumulaba acciones de dos más uno. Protestó lo suyo el Barça tras una canasta ilegal de Hines y los locales remontaron, pero fallaron los famosos cuatro tiros libres y en cuanto se apagó Spanoulis dejaron de confiar en sí mismos y se vieron volcados ante un Barça que les machacó a tapones y en el que Lorbek y Mickeal, uno siempre tan serio y el otro siempre tan desafiante independientemente del marcador, acabaron por poner cordura a un partido loco.

OLYMPIACOS 77 (20+16+26+15): Spanoulis (23), Law (6), Papanikolau, Printezis (16), Powell (15) -quinteto inicial-, Hines (4), Perperoglou (2), Sloukas (2), Perkins (2) y Antic (7). BARÇA 90 (17+29+17+27): Sada (2), Navarro (10), Mickeal (20), Lorbek (21), Tomic (10) -quinteto inicial-, Huertas (5), Jasikeivicius (6), Ingles (2), Rabaseda, Wallace (6), Jawai (8) y Todorovic. Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Jakub Zamojski (POL) y Gianluca Mattioli (ITA).

domingo, 3 de marzo de 2013

La reivindicación de Causeur

Ayudado por Lampe y Nemanja Bjelica, el escolta francés lidera a un Caja Laboral que casi se asegura la segunda plaza y rompe la racha de 14 triunfos seguidos del Barça (67-69)

Lampe, Milko Bjelica y Nocioni rodean a Lorbek - ACB Photo / M. Ruiz. 

Generalmente las comparaciones son incómodas. “Lo malo es que mañana la prensa no dirá nada. Tanto que se le ha comparado con Oleson...”, se comenta a pocos metros del vestuario del Caja Laboral. En esa conversación se elogia a Fabien Causeur (Brest, Francia, 1987), uno de los más rápidos en ducharse y salir fuera de un Palau Blaugrana al que un rato antes ha conseguido encoger con su juego, determinación y puntería. El escolta francés lo bordó al contraataque, seleccionó muy bien sus tiros (4/6 en tiros de dos y 2/3 en triples) y sostuvo a su equipo con diez de sus 18 puntos en el tercer cuarto, cuando el Barça, siempre a remolque en el marcador, trataba de reponerse de la mano de Jasikevicius, que trataba de emular lo logrado antes por Mickeal. Causeur impulsó al Caja Laboral (40-51 a los 27m 54s) y los azulgrana, atascados en ataque no sacaban provecho de su dominio en el rebote –Xavi Pascual destacó que de los 22 ofensivos, misma cifra que en defensa, sólo habían sacado nueve puntos– empezaron a meter triples con facilidad y con una canasta de Tomic, que sufrió ante Lampe y Milko Bjelica, y otro tiro libre se pusieron 65-67 a 41'8s. Justo antes, el otro Bjelica, Nemanja -omnipresente, 13 rebotes y 2/2 en triples– había desperdiciado la oportunidad de medio sentenciar el partido, a Heurtel –siempre valiente– se le quedó corta una bomba y Causeur saltó para birlarle la pelota por unos centímetros a Oleson (1/6), que se quedaba solo. Pascual ordenó no hacer falta y Causeur trianguló con Nocioni y Lampe (16 puntos), para que éste enloqueciera con su canasta (65-69 a 17'8s). Jasikevicius anotó a 3'9s y Causeur pareció un velocista evitando que le hicieran personal, pues Tomic lo consiguió fuera de tiempo. Al Barça, que reservó a Navarro –sigue un plan específico–, le faltó picardía en esa jugada y en otras tantas en un partido (67-69) en el que vio rota su racha de 14 victorias consecutivas ante un Caja Laboral que se afianza en el segundo puesto con cuatro victorias más y el basket average a su favor.

La victoria en el Palau puede ser un impulso anímico para un Caja Laboral agobiado en el Top 16 de la Euroliga y por noticias extradeportivas, como la polémica rescisión del contrato a Cabezas, al que en algunos medios se señala como rebelde. En todo caso, su salida permitió la llegada desde Cáceres de Van Oostrum, un base británico que no tuvo la oportunidad de debutar en Liga ACB, pero sí de presenciar desde un buen sitio un partido de chispazos.

Un tanteo muy bajo

Empezó mordiendo el Caja Laboral con Lampe rifándose a Tomic y anotando los ocho puntos de su equipo. Los locales replicaron con la garra de Mickeal, omnipresente y casi infalible, pues encadenó cuatro canastas sin fallo antes del descanso (27-28). Un tanteo más propio de un período que de dos y que se explicaba por los errores mayúsculos bajo el aro y lo que tardó en llegar el primer triple, a los 14 minutos y obra de Nemanja Bjelica. Causeur no quiso ser menos (16-22 a los 14m 45s).

También lo intentaba Abrines, crecido y desde su partido ante el Fuenlabrada está más convencido de sus posibilidades y que nada más salir intentó una penetración bien compleja que estuvo a punto de salir bien. Le faltó muy poco, como a Tomic y Huertas después. Al Barça se quedaba cerca, pero no llevaba más que una canasta en más de cinco minutos. El antídoto estaba en el banquillo y se apellidaba, Mickeal, que salió para marcarse una media vuelta y una canasta sencilla, antes de que Abrines acertase con un triple, el primero de su equipo (6/24).

Surge Nocioni

Hasta entonces Nocioni no había sido Nocioni. El argentino tenía un -2 de valoración y había fallado sus dos tiros. Pero Nocioni se puso las pilas en el tercer cuarto, cuando encontró un aliado de lujo como Causeur, que se marcó un triple, un coast to coast con recuperación incluida y otro par de canastas en estático. Fue entonces cuando Jasikevicius se puso al equipo a las espaldas y lo reactivó, a pesar de su poco acierto en canastas sencillas, como un alley oop de Jawai, que éste pareció querer machacar con delicadeza. Incluso Mickeal empezó a fallar.

Con Jasikevicius como director y los triples como bálsamo, los locales se repusieron de nuevo hasta que San Emeterio y Causeur dieron un par de golpes sobre la mesa. Pascual renovó todo su quinteto con dos cambios múltiples, pero le sobró imprecisión –Oleson cometió más personales, tres, que puntos, dos– y entre Lampe, Nemanja Bjelica y Causeur ataron el partido, pese a algún error de Huertel. “Thomas”, reconoció su entrenador, “ha aprendido hoy que puede hacer un buen partido sin tener una anotación alta”.

En el túnel de los vestuarios Huertas felicitó por la victoria a su ex compañero San Emeterio: “Ya te cambiaba esta victoria por las otras dos”. Se refería a la de la Copa del Rey en Vitoria y a la del Top 16 en la Euroliga, el encuentro en el que el Barça rompió la espléndida marca de 17 victorias consecutivas a su rival.

BARÇA 67 (14+13+15+25): Sada (-), Oleson (2), Mickeal (13) Lorbek (9) y Tomic (9) –quinteto inicial–, Huertas (7), Abrines (3), Jasikevicius (12), Todorovic (-), Wallace (3), Rabaseda (3) y Jawai (6). CAJA LABORAL 69 (14+14+24+17): Heurtel (1), Causeur (18), Nocioni (12), Milko Bjelica (0) y Lampe (16) –quinteto inicial–, San Emeterio (7), Pleiss (6), Cook (0) y Nemanja Bjelica (9).

jueves, 21 de febrero de 2013

El Barça descose a un Fenerbahçe vencido al primer soplido (60-99)

Los azulgrana disfrutan de su segunda mayor victoria histórica en la Euroliga y lideran su grupo en solitario tras la derrota del Montepaschi en Tel Aviv


Mickeal supera a Peker - EFE. 

Después de sorprender a Europa liderando hasta la Final Four de París a un Partizán encantador, de bordarlo en el Montepaschi y llevar a Macedonia -tiene la doble nacionalidad- al cuarto puesto en el Eurobásket de Lituania Bo McCalebb (Nueva Orleans, EE UU, 1985) estampó su firma en un contrato generoso por tres años con el Fenerbahçe. Tenía la intención de dar un paso adelante en su carrera y ganar el principal trofeo continental. Un sueño lógico y completamente imposible si su nuevo equipo continúa  siendo el que peor defiende con diferencia: 721 puntos en ocho partidos del Top 16 para una media de 90'1 tantos recibidos. La desencantada afición de McCalebb y compañía ya había sufrido en el Ulker Sports Arena cómo el Caja Laboral alcanzaba los 97 puntos y el Montepaschi llegaba a 98. Ante un Barça inconformista ante cualquier marcador –al descanso, 18-50, la mayor diferencia en ese tramo de la historia de la competición– la cosa para el Fenerbahçe se quedó en 60-99. Un resultado que supone el segundo mejor tanteo en la Euroliga para los azulgrana que sólo superaron esa diferencia en 2005 (97-53 ante el Cibona) y pasan a liderar en solitario el grupo F tras el descalabro del Montepaschi en Tel Aviv (92-61). 

Los azulgrana -mejor ataque del Top 16 con 83'75 tantos por partido- apuraron hasta el final para llegar a los 100 puntos como habían conseguido ante los turcos en el Palau. En ambos encuentros sobresalió Tomic, el jugador más en forma durante la temporada. El pívot croata está siendo el más regular del equipo y el domingo había celebrado su 26º aniversario anotando la canasta de la victoria ante el Fuenlabrada tras  hacerse con un rebote ofensivo. Tomic repitió la picardía de la Copa del Rey de Vitoria, cuando tuvo la serenidad de levantar la vista y dársela a Lorbek, que no falló para forzar la segunda y definitiva prórroga ante el Madrid en cuartos.

Mickeal, perfecto

Errático y convertido en un grupo que colecciona estrellas que no encajan entre sí trampea el Fenerbahçe, que sólo compitió tres minutos. El 6-6 fue el inicio de un fin patético de los locales, siempre desbordados. Primero por un Lorbek infalible al que se añadió Navarro, capaz de anotar tres triples en el primer cuarto. Tomic era una hormiguita que no dejaba de sumar y Mickeal resultó una apisonadora perfecta (17 puntos, 7/7), sobre todo en el tercer período, cuando sumó 13 tantos ante un rival descosido por todas partes en el que sólo McCalebb y Bogdanovic aprobaban. Sato (1/6) era peor que una escopeta de feria, como Savas (0/8), Batiste (0/4) o Andersen (1/4).

Los azulgrana, que cogieron 49 rebotes por los 32 de un Fenerbaçhe que sólo cometió cuatro personales en la primera parte, sólo se despistaron tras alcanzar los 43 puntos de diferencia en una acción de Ingles (41-84 a 6m 48s). Karaman anotó de carrerilla y Jasikevicius replicó. El base lituano disfrutó como Huertas, autor de 14 puntos y de un 2/2 en triples por el 10/21 de un conjunto azulgrana en el que Xavi Pascual aprovechó para hacer las máximas rotaciones posibles, desde los diez minutos de Todorovic a los 23 de Tomic.

FENERBAHÇE 60 (13+6+21+20): McCalebb (17), Sato (2), Bogdanovic (18), Andersen (2) y Oguz (1) -quinteto inicial-, Omer (2), Baris, Tripkovic, Peker (9), Batiste, Karaman (7) y Preldzic (2). BARÇA 99 (23+27+26+23): Sada (4), Navarro (13), Mickeal (17), Lorbek (9) y Tomic (14) -quinteto inicial-,  Huertas (14), Jasikevicius (6), Ingles (13), Todorovic (4), Jawai (3), Wallace y Rabaseda (2).

domingo, 10 de febrero de 2013

Un campeón de corazón

El Barça se reivindica igualando las 23 Copas del Rey del Madrid tras desdibujar al Valencia Basket (85-69)

Sada y Navarro levantan la Copa - ACB Photo. 

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que Brad Olseon (Anchorage, Alaska, 1983) luchaba por ser el máximo anotador de la Liga ACB en su temporada de debut con el Fuenlabrada y después de despuntar en el Rosalía, al que ascendió a la LEB Oro. En la temporada 2008/2009 promedió 18'1 puntos y sólo fue superado por Igor Rakocevic (19'8). Oleson ganó  el premio al jugador revelación por delante de Pablo Aguilar y Sergio Llull, y ficharía por el Madrid, que nunca lo presentó y que lo incluyó en una operación que acabó con Vidal Prigioni en la capital. Oleson aterrizó en Vitoria, donde tuvo que asumir ser un complemento en un grupo con Huertas, Splitter o San Emeterio y contribuyó a que alzase la Liga el Caja Laboral. Su equipo hasta hace unos días, hasta que se pactó su fichaje por el Barça, con el que acaba de ganar su primera Copa del Rey en la que era su pista hasta nada, el Buesa Arena. El tirador de Alaska desactivó a Rafa Martínez y a Kelati y golpeó a un Valencia Basket engullido por el arsenal de un Barça que ha promediado 92 puntos en el torneo y que en la final tuvo a seis jugadores con diez y más puntos. Los azulgrana se reivindicaron igualando las 23 Copas del Rey del Madrid, la tercera en los últimos cuatro años. Mickeal, con 15 puntos, tres rebotes y 14'6 puntos de valoración de media, fue nombrado el MVP del torneo –su actuación contra el Madrid fue memorable– y fue quien resumió el comportamiento del equipo en la pista: “Este equipo tiene mucho corazón”. Y más teniendo en cuenta que en la final el capitán, Juan Carlos Navarro, se quedó seco (0/8) y valoró -7, y recordando la entereza que demostró el equipo en los cuartos de final con dos prórrogas ante el Madrid y sabiendo atar en corto al anfitrión, el Caja Laboral en semifinales.

No le importó a los azulgrana que su jugador franquicia no tuviese el día. La Bomba había dejado su sello en en el cruce anterior. Como Huertas, que volvió a brillar otro partido más y repartió ocho asistencias, además de sumar 13 puntos. El base brasileño se sacó la espina de su horrible Copa de hace un año en el Sant Jordi –cuando anotó seis puntos (tres canastas) y repartió otras seis asistencias, una más de las pelotas que perdió– y disfruta de su mejor momento en el Barça. Su complemento –Jasikevicius no jugó la final– fue un Sada atlético y constante que compareció como un relámpago, cerrando bien el rebote y funcionando como un anotador compulsivo, pues aportó la mitad de los puntos de su equipo (14-6 a los 5m 42s) y merendándose a San Miguel. Perasovic pidió tiempo muerto y cambió de director de juego dando entrada a Markovic, que imprimió más velocidad y sobre todo proporcionó ocho puntos, con dos triples sin fallo, para revertir el marcador (18-21 a los 10m 52s).

Los problemas de Lishchuk

Al Valencia Basket no le había importado que Lishchuk se cargase con tres personales en el tercer minuto –sería eliminado después con menos de seis minutos en pista–, pues su sustituto, Faverani, aportó intimidación y dos tapones como Pietrus que frustraron varios contragolpes de los azulgrana, revolucionados y sin tino en ese momento. A Jawai le había faltado algún centímetro para concretar un palmeo y a Oleson le había sobrado la mano de Faverani.

Xavi Pascual, que ya acumula diez títulos con el Barça (tres Copas del Rey, tantas como Ligas y Supercopas, además de una Euroliga), hizo un triple cambio para dar entrada a Navarro, Tomic y Wallace. Pero fue uno de los que ya estaban en la pista, Huertas, quien reactivó a su equipo. El base brasileño se entendió con Tomic hasta que éste se cargó con la tercera personal. Y en el banquillo azulgrana se encendieron las alarmas cuando en el primer minuto tras el descanso (36-33) Jawai también acumuló la tercera y Lorbek contabilizaba sus tiros por fallos y acumulaba dos personales.

Surge Lorbek

Lorbek no tardó más en estrenarse y Tomic funcionaba en la zona, mientras Oleson era una auténtica lapa y la sombra de Rafa Martínez e incluso de Doellman si convenía. El jugador de Alaska le hizo un tapón al ala-pívot norteamericano y se marchó al contraataque para machacar a placer (53-39 a los 25m 18s). Parecía que el Barça iba a escaparse definitivamente, pero se sostuvo gracias a dos triples de Doellman y Dubljevic y la puntería con los tiros libres (10/11 en el tercer cuarto) para provocar que el conjunto de Perasovic se acercase 63-57 a 8m 23s tras una buena jugada del eléctrico Ribas.

La réplica azulgrana corrió a cargo de Oleson, dos un triple, y una asistencia a Lorbek, que se marcó cuatro puntos seguidos para cerrar una final más fácil de lo esperaba para el Barça, que se gustó especialmente en los minutos finales, con repartos sin mirar y puntos de Huertas y con Mickeal redondeando los números que le han valido para ser MVP -Jugaré hasta los 40 ó 44 años. No lo sé. 35 no son muchos- de una Copa a la que el Barça llegó con ocho derrotas en Liga y generando muchas dudas sobre su juego y rendimiento, sobre todo tras sus tropiezos ante el Valladolid y Obradoiro en casa y su desplome en Estudiantes. Ahora parece otro equipo. Un grupo capaz de ganar pese a su 5/24 en triples. “Esas derrotas han hecho que ganásemos este títulos. Nos han hecho más fuertes. Este título es para todos aquellos que dudan de nosotros”, reivindicó Sada, que levantó el trofeo justo a Navarro: “Lo importante en el grupo es que todo el mundo confía en el otro compañero. Esto nos dará confianza”. Mientras Mickeal dedicó la Copa y el MVP a la ciudad de Barcelona, a su mujer y a su equipo. Fue todo corazón. Como su equipo.  


BARÇA 85 (17+19+25+26): Sada (7), Navarro (0), Mickeal (14), Wallace (6) y Tomic (13) –quinteto inicial-; Huertas (13), Oleson (12), Rabaseda (0), Lorbek (10), Jawai (10) y Todorovic (0). VALENCIA BASKET 69 (18+15+20+16): San Miguel (0), Ribas (8), Kelati (0), Doellman (14) y Lishchuk (2) –quinteto inicial-; Markovic (14), Pietrus (4), Martínez (10), Dubljevic (5), Faverani (12). Árbitros: Arteaga, Conde y Jiménez.

sábado, 9 de febrero de 2013

Navarro enciende la mecha

La Bomba, Lorbek y Rabaseda deshacen al Caja Laboral en el último cuarto para guiar al Barça hacia su cuarta final consecutiva de Copa (69-80)

Navarro, a punto de lanzar un triple - EFE. 

Había dicho antes del partido de cuartos que tenía que suplir el no estar bien físicamente con corazón y talento. O lo que es lo mismo con entereza y clase. “Las sensaciones al final no fueron malas”, valoró Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) después de la maratoniana victoria ante el Madrid (11 puntos en 25 minutos) y prometió estar “a punto” para jugar la semifinal ante el Caja Laboral, contra el que destapó el bote de sus esencias: desparpajo, liderazgo, seguridad y magia. Mucha magia. La Bomba (20 puntos en 24 minutos) es capaz de brillar a pesar de estar esté renqueante por las lesiones y de alejarse un tiempo de las pistas. De hecho, hasta los últimos días fue duda para disputar una Copa del Rey en la que deslumbró ante el anfitrión. “Hago un poco de todo. Un poco de suerte, un poco de ganas...”, respondió, con la medio sonrisa del tímido, cuando le preguntaron por su actuación, extraordinaria en el último cuarto, cuando desequilibró un partido (parcial de 0-14) hasta entonces de poder a poder. Con Huertas como jefe de operaciones (nueve asistencias), Navarro se entendió con Lorbek, que volvió a resurgir en el epílogo, y Rabaseda dio un tremendo golpe sobre la mesa como Jawai, que se fue cojeando al banquillo dolorido de una rodilla. Con su capitán por bandera el Barça, letal con los triples (11/18) y ganador por 69-80, accedió a su cuarta final copera consecutiva, algo que todavía no había logrado ningún equipo, y se enfrentará al vencedor entre el otro cruce, Valencia Basket-Gran Gran Canaria. Dos de los equipos con los que ha perdido a domicilio.

Navarro encendió la mecha e hizo explotar un partido que había transcurrido tal y como se esperaba, propio de la convicción de dos equipos renacidos tras un inicio de curso decepcionante y que se han ido encontrando a sí mismos. El Caja Laboral reaccionó con el cese de Ivanovic y la llegada de Tabak, con el que logró un pase al Top 16 de la Euroliga que parecía imposible, mientras que el Barça llegó a ver muy comprometida su presencia en la Copa de Vitoria y tuvo que vencer al Madrid en el Palau para lograrlo en un encuentro sideral de Navarro. Ambas plantillas han crecido en porcentajes, pero sobre todo en fortaleza mental y capacidad de reacción. Así que cuando los anfitriones se distanciaron 16-9 (a los 7m 5s) gracias a la frescura de Heurtel, la omnipresencia de Causeur y la puntería de un Nocioni que se comía a Mickeal, los azulgrana replicaron recurriendo a su fondo de armario. Con Huertas como agitador, Jawai como matador ante un Lampe muy desacertado y Oleson, que jugaba para el Caja Laboral el mes pasado, se reencontraba con la que hasta ahora era su afición con tres triples sin fallo y una asistencia para que Rabaseda machacase (28-31 a los 15m 29s).

Mickeal y Nocioni

Pero Nemanja Bjelica y Pleiss volvieron a impulsar al Caja Laboral, vencedor de una primera parte (39-35) en la que Mickeal no había tirado ni una vez. El alero norteamericano tardó 21 minutos en hacerlo y no falló el triple, aunque después no acertó con los otros cuatro tiros de dos, algunos en contraataques favorables. Lorbek también se estrenó y Navarro sostuvo a su equipo ante el empuje de San Emeterio –poco fino con la puntería, eso sí, 2/7– y de Nocioni. Tomic, como quien no quiere la cosa, se procuraba sus rebotes (nueve) y seguía anotando, sin menos presencia que ante el Madrid.

Con un entrada de Navarro acabó el tercer cuarto (57-55) y ése sería la última ventaja de un Caja Laboral que, como reconoció Tabak, se colapsó en defensa cuando se ofuscó en ataque. Secos para anotar y paralizados ante el ritmo marcado por Huertas y la soltura de Navarro, los anfitriones claudicaron sin remedio ante el repertorio de La Bomba, la fortaleza de Rabaseda y Jawai y el oportunismo de Lorbek. Entre los cuatro perpetraron un parcial de 0-14 que dejaron tambaleante a un Caja Laboral al que quiso rescatar sin éxito Heurtel y al que Navarro le dio la estocada definitiva con su cuarto triple. La Bomba ya es el máximo triplista de la historia del torneo con 53, cuatro más que Alberto Herreros. Además, Navarro empató con Arlauckas como tercer máximo anotador del torneo (398). Y en la final tratará de levantar su sexta Copa y el MVP. Una distinción que le falta.

CAJA LABORAL 69 (19+20+18+12): Heurtel (11), Causeur (4), Nocioni (11), Mirko Bjeliça (2) y Lampe (15) -quinteto inicial-; Cook, Jelinek, San Emeterio (5), Nemanja Bjeliça (10) y Pleiss (11). BARÇA 80 (18+17+20+25): Sada (4), Navarro (20), Mickeal (5), Lorbek (12) y Tomic (9) -quinteto inicial-; Huertas (4), Jasikevicius, Oleson (9), Wallace (3), Jawai (7) y Rabaseda (7). Árbitros: Arteaga, Pérez Pizarro y Jiménez. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de semifinales de la Copa del Rey Vitoria 2013, presenciado en Buesa Arena por 15.085 espectadores.

jueves, 7 de febrero de 2013

Mickeal triunfa en un maratón formidable

Liderado por el alero estadounidense y apuntalado por Huertas y Tomic, el Barça alcanza las semifinales de Copa tras batir a un Madrid grandioso tras dos prórrogas (108-111)

Tomic, Mickeal y Suárez luchan por un balón - EFE.

Es duro como una roca y no titubea como los grandes narradores, acostumbrados a describir con rapidez cualquier jugada, por enrevesada que sea. Pete Mickeal (Rock Island, Illinois, EE UU, 1978) no sabe lo que es la duda y está acostumbrado a darle la vuelta a las situaciones más tortuosas, como cuando un médico le anunció que no podría andar con normalidad después de que se rompiese el tendón de Aquiles y también cuando le advirtieron que era muy probable que no jugase tras serle diagnosticado un tromboembolismo pulmonar. Nada frena a Mickeal, que horas antes del clásico de la Copa del Rey de Vitoria se definía como un tipo “muy tranquilo fuera la la pista. Dentro tengo un feeling animal”. Y añadió lo que parecía una evidencia: “Contra el Madrid será una guerra”. Y tanto que lo fue, fue más que eso y con Mickeal (26 puntos, su mejor partido en un torneo que le encanta) como punto de partida y final, excelentemente acompañado por Lorbek, de encogido a gigante, por un Huertas como guía (diez asistencias) y por Tomic, omnipresente ante su ex equipo cuando la pelota estaba al rojo vivo. Resultó un anuncio en directo que acortó el telediario y seguro que sumó nuevos adeptos a un deporte maravilloso que dignificaron dos equipos muy enteros en las peores situaciones. Sergio Rodríguez rescató al Madrid con una asistencia para Mirotic para forzar la primera prórroga y Lorbek, encogido hasta entonces, no le templó el pulso para meter un tiro libre, fallar el segundo y anotar tras un rebote ofensivo de Tomic y dar con la segunda prórroga. El Barça pudo sentenciar el partido por fin, pero Sergio Llull replicó con triples, el sexto en su cuenta particular con las dos rodillas flexionadas en el aire (108-109). Después Huertas metió dos tiros libres y el propio Llull (6/17 en triples) falló el triple que hubiese alargado cinco minutos más la cita. Los azulgrana, clasificados para la Copa con una jornada de margen, vencieron por 108-111 un maratón formidable para alcanzar las semifinales, donde se enfrentarán al vencedor del Caja Laboral-CAI Zaragoza.

Para el aficionado del básket ha sido un lujazo. Un partido muy bonito”, resumió Huertas, fantástico director de juego. El brasileño, bastante cuestionado desde su llegada a Barcelona, y le comió la moral a Llull, sin puntería. Como Rudy Fernández (5/15), dolorido en una mano y varios pasos por detrás de su defensor, Mickeal, que marcó el paso de su equipo (0-5) antes de que Mirotic demostrase que su progresión no tiene límite. Uno y otro se marcaron una primera parte para enmarcar (46-49) en la que ambos anotaron desde todas las situaciones posibles, menos en una: el triple. El azulgrana ni lo intentó y el madridista erró el único que lanzó.

Irrupción de Carroll

El Madrid se había repuesto a tres mates casi seguidos de Jawai (23-32) con la irrupción prodigiosa de Carroll con dos triples y dos tiros libres. Y Mirotic le dio la vuelta al marcador (35-34) con una asistencia de Sergio Rodríguez, en estado de gracia y determinante desde que saltó a la pista. No lo pudo ser Navarro, mermado por los problemas físicos en su regreso a la competición. La Bomba sumó once puntos, con los que supera en dos a Alberto Herreros (375), para convertirse en el cuarto máximo anotador histórico de la Copa al que igualó en triples (49) con el único que metió (1/5 por los 4/22 de su equipo).

Mickeal continuó a su nivel tras el descanso, minando la moral de Carlos Suárez y de Rudy, que se quejaba de su mano dolorida –y del criterio arbitral, con el que no estaba demasiado de acuerdo– y estaba obligado a lanzar tiros muy forzados. Tampoco acertaba  con los cómodos el ex jugador de la Penya. A Mickeal sólo le frenó puntualmente Llull, cuando le sacó la segunda y tercera personal en el tercer cuarto y Xavi Pascual tuvo que reservarlo en el banquillo. Circunstancia que aprovechó un Madrid que se repuso anotando los tiros libres que hasta entonces había fallado (19/29) ante un Barça que a falta de triples disfrutaba del entendimiento entre Huertas y Tomic, vital a partir del último cuarto para acabar una actuación redonda (20 puntos y once rebotes) ante el equipo que no quiso renovarle en verano.

El momento de Lorbek

Navarro puso su sello con su clásica bomba (58-64 a los 28m 45s) y Wallace fue un jabato en defensa ante Mirotic y anotó el único triple de los azulgrana tras el descanso (69-71 a 3m 19s), cuando Mickeal ya jugaba con cuatro personales. Aguantaría en pista el norteamericano hasta el final. Llull y Reyes asumieron la responsabilidad y Mirotic, asistido por Sergio Rodríguez forzó la prórroga –el propio Llull pudo dar la victoria a su equipo–. Carroll, siempre tan directo, dudó ante Oleson y el nuevo fichaje le rebañó una pelota que recuperó Mickeal para montar la contra para Huertas: parcial de 0-8 para el 79-85 y el Barça de nuevo tenía el partido muy encarrilado. Pero surgió Sergio Rodríguez con un tiro cayéndose y un triple, y tras la quinta de Reyes y Mirotic llegaría el momento de Lorbek y su excelente canasta después de un rebote ofensivo de Tomic para alargar cinco minutos más un encuentro formidable.

Llull afinó la puntería y anotó tres triples en la segunda prórroga, en la que, dolorido, Navarro apenas pudo intervenir. Mickeal y Tomic siguieron mordiendo y Oleson anotó desde más allá de 6'75 (a 22'7s, 103-106). “Queda mucho partido, muchos tiros libres. Estemos concentrados”, advertía a sus jugadores Pablo Laso. Tenía razón: Sada anotó y metió otro, Sergio Rodríguez acertó con una entrada, Navarro aún tuvo fuerzas para meter dos tiros libres y Llull para marcarse una jugada de malabarista: un triple avanzando para adelante y encogido. Pero Huertas no falló desde la línea de personal y el triple de Llull para forzar la que hubiese sido la tercer prórroga quedó corto, mientras Mickeal se volvía loco junto al resto de sus compañeros.

MADRID 108 (18+28+14+17+16+15): Draper (2), Llull (23), Rudy Fernández (15), Mirotic (17) y Begic (-) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (18), Carroll (17), Suárez (2), Reyes (2), Slaughter (8) y Hettsheimer (4). BARÇA 111 (25+24+15+13+16+18): Sada (2), Navarro (11), Mickeal (26), Wallace (11) y Tomic (20) -quinteto inicial-; Huertas (13), Jasikevicius (-), Oleson (5), Rabaseda (-), Lorbek (17) y Jawai (6). Árbitros: Hierrezuelo, Bultó y Jiménez. Eliminaron a Reyes y Mirotic. Unos 14.500 en el Buesa Arena de Vitoria.

jueves, 24 de enero de 2013

Ingles y Mickeal recomponen al Barça en Vitoria (79-90)

Actuación prodigiosa de los azulgrana, que rompen la racha de 17 victorias consecutivas de un Caja Laboral discontinuo

Mickeal estuvo soberbio ante su ex equipo - FCB.

No hay amor más poderoso que el que se siente por uno mismo. Una fuerza impagable, especialmente en momentos de duda e incertidumbre. Como los que vive Joe Ingles casi desde que aterrizó en Barcelona. El australiano ha perdido la cuenta de las veces que se ha hablado de que figuraba en la lista de bajas o era un jugador prescindible. De hecho, en los últimos días en algunos medios se incluía a Ingles, con contrato hasta el final de curso, en una operación con Estudiantes y que acabaría con Carl English, máximo anotador de la Liga ACB en el Palau; en otra que implicaría a David Jelinek, que ficharía por el Caja Laboral y Brad Oleson pasaría al Barça; o en una tercera que en la que el aussie aterrizaba en Fuenlabrada y Feldeine en Can Barça. Ajeno a los rumores y acostumbrado a ser cuestionado, Ingles se reivindicó en un escenario con pedigrí, un Fernando Buesa Arena ante más de 15.000 espectadores y que a principios de febrero rugirá por la Copa del Rey. Ingles marcó el camino a su equipo ante un Caja Laboral renovado con Tabak al mando y que acumulaba 17 victorias consecutivas con una puesta en escena contundente para dar la vuelta a un partido que los azulgrana empezaban a ver imposible (19-11 a los 6m 9s). En un suspiro el australiano se marcó dos triples y otro par de contraataques y tiros libres para poner por delante de nuevo a los azulgrana (34-35), que gobernarían el encuentro hasta el final, a pesar de la gran réplica de San Emeterio y Lampe. Ambos se toparon con un extraordinario Mickeal, protestón con los árbitros cuando fue sustituido por Ingles al principio, e imparable después para acabar firmando 23 puntos con 10/11 en tiros de dos en el feliz retorno, con triunfo por 79-90, a la competición de Navarro, que empató a 421 triple con su amigo Basile como máximo triplista de la Euroliga, en la que también superó los 3.000 puntos. La Bomba es el primero en conseguirlo. Barça y Caja Laboral empatan a cuatro triunfos en el grupo F, los mismos que Montepaschi Siena, que recibe mañana al Besiktas.

Hubiese sido imposible que el Barça aguantase el ritmo del Caja Laboral, rápido y conciso en un inicio en el que circuló a su antojo la pelota. Lampe empequeñeciendo a Tomic y Sada perdido ante Heurtel. Débiles en el rebote, que parecían dar por perdido, los azulgrana no daban réplica al dispendio físico local con Milko Bjelica como hombre de referencia y Lampe como ayudante de calidad. Con Tomic lleno de dudas y el resto de sus compañeros estaban bloqueados cerca del aro y redujeron las distancias porque Jawai sabía procurarse unos tiros libres que no fallaba y los visitantes, con Navarro e Ingles inspiradísimos, minimizaban sus carencias de juego a base de lanzar triples casi sin fallo (5/7 en el primer cuarto). 

Irrupción de San Emeterio

Los azulgrana fueron conscientes de que de ser así el partido no tenían nada que hacer porque era imposible mantener ese acierto tan excelente desde más allá de 6'75. Así que los visitantes se pudieron el mono de oficio en defensa, por más que San Emeterio les hiciera un traje con diez puntos en un segundo cuarto que cerró Mickeal (47-50) y en el que Tomic empezó a carburar ante un Pleiss irrelevante –al contrario del partido de ida en la Liga– y Milko Bjelica, que fue de mucho a muy poco. Un dato resumía la extrema concentración de ambos equipos al descanso: cuatro pérdidas de los locales por las dos recuperaciones y otro par de pérdidas.

Con San Emeterio en el banquillo y Mickeal inalcanzable los azulgrana pudieron sentenciar el partido tras un mate de Jawai (54-67 a los 27m 22s), justo después de que el propio San Emeterio entrase por Nocioni. El recambio fue el perfecto y en un momento se marcó dos canastas, otro par de acciones de Lampe y la salsa de Nemanja Bjelica perpetró un parcial de 14-2 a 8m 32s (8m 32s). La que pudo haber sido la enésima remontada del Caja Laboral de Tabak se quedó en el broche final de un Mickeal soberbio capaz de cualquier cosa que puso las cosas en su sitio. El ex jugador local no quería un final de sobresaltos y sentenció el partido casi sin pestañear.

CAJA LABORAL 79 (28+19+13+19): Heurtel (2), Oleson (6), Nocioni (9), Lampe (21) y M. Bjelica (11) –quinteto inicial–, Cook (6), N. Bjelica (11), San Emeterio (14), Pleiss (0), Causeur (2) y Cabezas (0). BARÇA 90 (27+23+19+21): Sada (9), Navarro (11), Mickeal (23), CJ Wallace (3) y Tomic (11) –quinteto inicial–, Jawai (8), Huertas (2), Ingles (12), Lorbek (9), Jasikevicius (2) y Rabaseda (0). Árbitros: Lamonica, Zamojski, Javor. 

domingo, 13 de enero de 2013

Nogueira y English funden a un Barça ridículo (88-66)

Faltos de apetito competitivo sin Navarro, los azulgrana se convierten en meros espectadores de un rival revolucionado que accede a la Copa del Rey tras la derrota de Obradoiro en Badalona

English celebra un triple - ACB Photo / A. Martín. 

Salgan bien o mal las cosas en la pista, hay un valor que un equipo no puede perder nunca: el apetito competitivo. Una responsabilidad tanto del entrenador como de los jugadores, una cuestión de profesionalidad y de amor propio. Valores que siempre mostró Estudiantes, ejemplar, un grupo lanzado por todos y cada uno de sus jugadores, con mención especial para Lucas Nogueira, que hasta este curso sólo había jugado cuatro partidos con el primer equipo y que sueña, como tantos otros, con jugar algún día en la NBA. Valores que casi siempre –a excepción de Sada, conectado en todo momento– le faltaron a un Barça lamentable sin Navarro y con el mismo optimismo que quien no se mueve por no equivocarse y pretende que le traigan a casa todo aquello que desea. Golpeados por English (17 puntos), Granger y compañía y por su propia indolencia, los azulgrana llegaron a perder por 34 puntos (69-35 a los 28m 29s) y seguramente sólo la puntería final con los triples impidió al conjunto de Vidorreta, vencedor por 88-66, ganar por más de 47, un balance que hubiese dejado fuera de la Copa del Rey al Barça en caso de haber ganado el Obradoiro en Badalona. Pero los gallegos perdieron por 89-87 y tuvieron la prórroga en su mano en la última acción del partido y acabaron tuvieron que despedirse del último billete para el torneo de Vitoria, propiedad de Estudiantes (16 recuperaciones por 12 pérdidas), que lo celebró con un gran suspiro de alivio, entre botellas de agua para refrescarse de tanta tensión.

Apenas fue competitivo el Barça en el Palacio de los Deportes. Lo hizo poco más de ocho minutos, en los que Lorbek fue dueño y señor de la pintura y era capaz de minimizar la inferioridad de su equipo, desnortado (20 pérdidas) por el despiste de Jasikevicius y la nula aportación anotadora de los exteriores, que sólo aportaron una canasta de Mickeal en un primer cuarto en el que los locales cogieron impulso y Lorbek se contagió de la mediocridad de su equipo y se le escurrió la pelota tras una jugada en condiciones de Huertas y Jawai, perdido como Tomic. Lorbek sólo anotaría dos puntos antes y Xavi Pascual no pararía de recriminar a sus jugadores su falta de espíritu con frases como la que pronunció en el primer tiempo muerto: “¡Llevamos cinco balones perdido, eh!”. El técnico tampoco encontró la llave para fortalecer al grupo, que se descompuso del todo en el inicio del segundo cuarto tras dos triples de Rabaseda y Wallace. El Barça se tambaleó en cuanto le faltó puntería, pues era un coladero monumental sin apenas rebote ofensivo y con los nervios a flor de piel. Melancólicos sin Navarro lesionado en Barcelona, no tuvo discurso ante un rival con excedente de portavoces (cinco jugadores alcanzaron o superaron los diez puntos) que que estaba llevó el partido a su terreno. Clark, sustituto de un Germán Gabriel poco fino hasta entonces, metió dos triples además de ser omnipresente para rebañar rebotes en canasta ajena y Estudiantes funcionaba igual de bien con Granger o Jaime Fernández en la dirección. Si Kirksay no acertaba lo hacía English, más protagonista en la segunda parte.

Apretar las tuercas

Continuamente se repetía una secuencia: pérdida absurda de los visitantes y contragolpe al galope de los visitantes para disfrute de Nogueira, English y, ahora sí, Kirksay, que puso la máxima diferencia antes del descanso (40-24 a los 17m 59s) con un triple y tras un parcial de 12-0. Los azulgrana no dejaron sus males en el vestuario y Estudiantes apretó todavía más las tuercas ante el delirio de su afición, maravillada por la generosidad de su equipo: la elegancia de English, los dos triples seguidos de Germán Gabriel y el oficio de Clark o Nogueira.

Desquiciado, Mickeal se ganó una técnico y Jasikevicius trató de recomponer a sus compañeros agrupándolos en la pista para ejercer de lo que es, de líder, y explicarles que eran el Barça y no podían permitirse un ridículo semejante. Fisher puso la máxima renta (69-35) y el acierto con los triples de Wallace y el arreón final de Huertas impidieron una derrota a un más sonrojante para los azulgrana en Madrid. Acabado el partido y con los deberes hechos, los jugadores de Estudiantes se comieron las uñas viendo cuanto sucedía en Badalona, donde un Obradoiro ejemplar que perdía por 15 a dos minutos del final y tuvo en sus manos la prórroga en la última jugada.

ESTUDIANTES 88 (20+22+30+16): Granger (9), Gabriel (10), Kirksay (13), English (17) y Barnes (8) -quinteto inicial-; Fisher (5), Fernández (3), Clark (12), Kuric (1 ), Vicedo (-), Guerra (-) y Nogueira (10). BARÇA 66 (14+12+17+23): Huertas (8), Jasikevicius (4), Mickeal (8), Tomic (4) y Lorbek (10) -quinteto inicial-; Sada (4), Rabaseda (5), Abrines (2), Wallace (15) y Jawai (6). Árbitros: Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Pérez Niz.

domingo, 6 de enero de 2013

Mordisco de Reyes

Sada lidera a un Barça que se acerca a la Copa tras retratar a un Lagun Aro GBC minúsculo (98-50)

Sada asiste a un compañero - ACB Photo / Àlex Caparrós. 

No cuesta mucho imaginar lo que duraría tranquilo una estrella de adolescentes de ser reconocido por un grupo de seguidoras. En unas centésimas escucharía el primer grito y en unos segundos estaría rodeado. Poco más le duró el Lagun Aro GCB al Barça, al que le bastó el primer cuarto (30-13) para fundir a un rival sin gasolina y muy blando en un Palau muy familiar, con apenas 2.400 espectadores en la mañana de Reyes. Guiados por Sada (13 puntos y tres asistencias), los azulgrana jugaron contra sí mismos para alcanzar su tercer mejor victoria (98-50) en fase regular de la Liga ACB desde 1983 y se acercan a la Copa del Rey.

Dolido por la derrota en Rusia ante el Khimki y necesitado de un triunfo para no perderse la cita de Vitoria, el Barça salió sin concesiones. Resultó como un ciclón en ataque y nunca se despistó en defensa ante un Lagun Aro inocente que en un momento ya había recibido al menos una canasta de cada uno de los miembros del quinteto inicial local. Los azulgrana seguían el paso de Sada con Mickeal y Navarro inalcanzables para sus defensores y Tomic y Lorbek haciendo migas en la pintura. La Bomba, que reapareció por perderse el partido de Euroliga por una sinovitis, aprovechó la cita para alcanzar y superar los 7.000 puntos en la competición y ya cuenta contabiliza 7.007, por lo que tiene a tiro superar a Epi, con 22 más.

Con el capitán el Barça es otro, aunque no fuese determinante ante un rival confundido (8% en triples y sólo 21 rebotes) que según Solobasket perderá a Taylor, llegado en noviembre y que habría pedido su salida del equipo. En San Sebastián se espera el martes a Paunic, el nuevo fichaje que intentará solventar la falta de puntos en el exterior, nada que ver con el del curso pasado, en el que coincidieron Panko y Sergi Vidal. En el Palau Woods apareció a cuentagotas y Neto se guardó casi todos sus puntos para el último cuarto y Javi Salgado estuvo irreconocible. En la pintura no hubo noticias de Guille Rubio o Doblas en un partido que fue muy rápido y que sirvió para que Jasikevicius continúe su mejora, Jawai disfrutase (nueve puntos y diez rebotes), Rabaseda se colgase del aro y Abrines encontrase un contexto propicio para coger confianza ante la falta de minutos.

BARÇA 98 (30+20+27+21): Sada (13), Navarro (10), Mickeal (11), Lorbek (11) y Tomic (11) –quinteto inicial–, Huertas (11), Jasikevicius (10), Jawai (9), Rabaseda (2), Todorovic (1), Abrines (7) y Wallace (2). LAGUN ARO GCB 50 (13+15+20+12): Neto (14), Papamakarios (2), Taylor (7), Woods (6) y Doblas (5) –quinteto inicial–, Guille Rubio (0), Díez (7), Salgado (5), Olaizola (0), Ibekwe (4) y Kuksiks (0). Árbitros: García Ortíz, Jiménez y Oyón.