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sábado, 8 de febrero de 2014

La presentación y el final de Juan Carlos Navarro

El capitán azulgrana impulsa a un Barça que se cita en su quinta final final de Copa con el Madrid tras deshacerse de un Valencia Basket corajudo (89-81)


Navarro y Papanikolaou celebran una canasta - ACB Photo.


Cuando eran más pequeñas se le acercaban y con rostro serio le preguntaban qué haría el día que se le olvidase jugar a baloncesto. Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1981) sonreía siempre ante la ocurrencia de sus hijas, Lucía y Elsa, que de aquí un tiempo se darán cuenta de quién es su padre, del papel que ha tenido La Bomba en los éxitos de la selección y en los del Barça. Esta vez Navarro compareció con tres triples sin fallo a los 5m 52s y se reservó ocho de sus 20 puntos para los últimos seis minutos. Fue capital para

jueves, 21 de febrero de 2013

El Barça descose a un Fenerbahçe vencido al primer soplido (60-99)

Los azulgrana disfrutan de su segunda mayor victoria histórica en la Euroliga y lideran su grupo en solitario tras la derrota del Montepaschi en Tel Aviv


Mickeal supera a Peker - EFE. 

Después de sorprender a Europa liderando hasta la Final Four de París a un Partizán encantador, de bordarlo en el Montepaschi y llevar a Macedonia -tiene la doble nacionalidad- al cuarto puesto en el Eurobásket de Lituania Bo McCalebb (Nueva Orleans, EE UU, 1985) estampó su firma en un contrato generoso por tres años con el Fenerbahçe. Tenía la intención de dar un paso adelante en su carrera y ganar el principal trofeo continental. Un sueño lógico y completamente imposible si su nuevo equipo continúa  siendo el que peor defiende con diferencia: 721 puntos en ocho partidos del Top 16 para una media de 90'1 tantos recibidos. La desencantada afición de McCalebb y compañía ya había sufrido en el Ulker Sports Arena cómo el Caja Laboral alcanzaba los 97 puntos y el Montepaschi llegaba a 98. Ante un Barça inconformista ante cualquier marcador –al descanso, 18-50, la mayor diferencia en ese tramo de la historia de la competición– la cosa para el Fenerbahçe se quedó en 60-99. Un resultado que supone el segundo mejor tanteo en la Euroliga para los azulgrana que sólo superaron esa diferencia en 2005 (97-53 ante el Cibona) y pasan a liderar en solitario el grupo F tras el descalabro del Montepaschi en Tel Aviv (92-61). 

Los azulgrana -mejor ataque del Top 16 con 83'75 tantos por partido- apuraron hasta el final para llegar a los 100 puntos como habían conseguido ante los turcos en el Palau. En ambos encuentros sobresalió Tomic, el jugador más en forma durante la temporada. El pívot croata está siendo el más regular del equipo y el domingo había celebrado su 26º aniversario anotando la canasta de la victoria ante el Fuenlabrada tras  hacerse con un rebote ofensivo. Tomic repitió la picardía de la Copa del Rey de Vitoria, cuando tuvo la serenidad de levantar la vista y dársela a Lorbek, que no falló para forzar la segunda y definitiva prórroga ante el Madrid en cuartos.

Mickeal, perfecto

Errático y convertido en un grupo que colecciona estrellas que no encajan entre sí trampea el Fenerbahçe, que sólo compitió tres minutos. El 6-6 fue el inicio de un fin patético de los locales, siempre desbordados. Primero por un Lorbek infalible al que se añadió Navarro, capaz de anotar tres triples en el primer cuarto. Tomic era una hormiguita que no dejaba de sumar y Mickeal resultó una apisonadora perfecta (17 puntos, 7/7), sobre todo en el tercer período, cuando sumó 13 tantos ante un rival descosido por todas partes en el que sólo McCalebb y Bogdanovic aprobaban. Sato (1/6) era peor que una escopeta de feria, como Savas (0/8), Batiste (0/4) o Andersen (1/4).

Los azulgrana, que cogieron 49 rebotes por los 32 de un Fenerbaçhe que sólo cometió cuatro personales en la primera parte, sólo se despistaron tras alcanzar los 43 puntos de diferencia en una acción de Ingles (41-84 a 6m 48s). Karaman anotó de carrerilla y Jasikevicius replicó. El base lituano disfrutó como Huertas, autor de 14 puntos y de un 2/2 en triples por el 10/21 de un conjunto azulgrana en el que Xavi Pascual aprovechó para hacer las máximas rotaciones posibles, desde los diez minutos de Todorovic a los 23 de Tomic.

FENERBAHÇE 60 (13+6+21+20): McCalebb (17), Sato (2), Bogdanovic (18), Andersen (2) y Oguz (1) -quinteto inicial-, Omer (2), Baris, Tripkovic, Peker (9), Batiste, Karaman (7) y Preldzic (2). BARÇA 99 (23+27+26+23): Sada (4), Navarro (13), Mickeal (17), Lorbek (9) y Tomic (14) -quinteto inicial-,  Huertas (14), Jasikevicius (6), Ingles (13), Todorovic (4), Jawai (3), Wallace y Rabaseda (2).

viernes, 28 de diciembre de 2012

Un soliloquio contra las dudas

Un Barça sin fisuras rompe su mala racha con un estreno mayúsculo en el Top 16 ante el Fenerbahçe (100-78)

Navarro indica una jugada durante el partido - FCB. 
Los puntos de inflexión sólo adquieren cuerpo a lo largo del tiempo. Lo demás pueden ser reacciones puntuales. Los próximos partidos darán forma o no al soliloquio de un Barça sin fisuras en su estreno en el Top 16 de la Euroliga ante un Fenerbahçe al que redujo a muy poco desde la explosión de Lorbek a los arrebatos de Sada, genial para minimizar a McCalebb, un torbellino que en el Palau tuvo la fuerza de un soplido. Los azulgrana tuvieron la respuesta adecuada (100-78) para romper una racha de cuatro derrotas consecutivas y coger confianza antes de su cita ante el Madrid, decisiva en su camino para clasificarse para la Copa del Rey. 

Funcionó como un reloj el Barça, que casi siempre supo circular el balón con criterio                 –repartió hasta 23 asistencias– y hacer tambalear a un rival con una nómina de estrellas que no tuvieron ni una chispa de lucidez, como el propio McCalebb y Andersen, igual de negados por sus defensores. En el caso del pívot australiano le tocó bregar, por ejemplo, con Tomic, otra vez fabuloso (12 puntos y 11 rebotes) pese a un primer cuarto en el que se cargó de faltas, y Jawai, intimidador tras su lesión. Los azulgrana necesitan su contundencia y la frescura que volvió a tener Huertas en un equipo en el que seis jugadores alcanzaron como mínimo los diez puntos y que funcionó con Navarro poco fino, con Navarro entonado y con Navarro sentado en el banquillo en el último cuarto. No hubo dependencia del capitán. 

Sólo Bogdanovic, pretendido por el Barça en verano, y Batiste se resistieron al comienzo arrollador de los locales, que sabían estrujar a un contrario sin más ideas que el juego anárquico (24-11 a los 8m 45s). Tan grande era la superioridad azulgrana que el conjunto de Xavi Pascual contabilizó seis asistencias y cuatro tapones en el período inicial. Y en el siguiente brilló la segunda unidad, con Jasikevicius desatado y Jawai matador. La entrada de Ermis por McCalebb mejoró algo a un Fenerbahçe que se fue al descanso con un marcador abultado (54-35) y que con los primeros –y únicos– puntos de Onan redujo la diferencia (83-67 a 7m 40s). La respuesta fue una bomba de Huertas y una asistencia sin mirar de Sada para Tomic que éste no desaprovechó. Sada replicaría con otro triple, un recurso que no le funciona al equipo este año, pues es el que peor porcentaje atesora en Liga ACB –apenas un 30%–. Ante el Fenerbahçe fue un recurso efectivo (8/14, 75%).     

BARÇA 100 (24+30+25+21): Sada (5), Navarro (14), Mickeal (12), Lorbek (12) y Tomic (12) –quinteto inicial-; Huertas (14), Jasikevicius (7), Todorovic (2), Wallace (6), Ingles (3), Jawai (10) y Rabaseda (3). FENERBAHÇE 78 (13+22+25+18): McCalebb (2), Sato (15), Bogdanovic (19), Batiste (13) y Andersen (2) –quinteto inicial-; Onan (5), Ermis (9), Savas (4) y Preldzic (9). Árbitros: Jovcic, Viator y Shulga.

jueves, 31 de marzo de 2011

Obradovic desdibuja a un Barça menor que se despide de su Final Four (78-67)

Diamantidis, taponando el tiro de Anderson -EFE.
Enredados por la excelente lectura de la eliminatoria de Obradovic, el entrenador de las siete Euroligas, y por su incapaz de imponer su ritmo y jugar con soltura, el Barça tuvo que despedirse de su Final Four en el OAKA de Atenas. El mérito de Obradovic fue convertir a un equipo fantástico como el azulgrana en un conjunto superado en el rebote, desesperado por lanzar triples, poco preciso con los tiros libres y desestimó jugar con sus pívots, a excepción de la parición Fran Vázquez en un momento puntual, el mejor de los visitantes en el partido. Así que el Barça acabó jugando su último partido de la presente Euroliga tras perder por 78-67 ante el Panathinaikos, en el tercer tropiezo consecutivo ante los griegos, que en semifinales se enfrentarán al Montepaschi de Siena, también vencedor de la serie por 3-1, como el Maccabi Tel Avi ante el Caja Laboral (99-77). Un gran Cook (16) forzó el quinto partido para el Power Electronics Valencia ganando al Madrid 81-72.  

Incómodos e imprecisos, los azulgrana prácticamente pudieron imponer su melodía en una eliminatoria donde casi siempre fueron a remolque, salvados a última hora en el primer partido y con Diamantidis, descentrados por la primera técnica a Navarro en el segundo y rozando el triunfo con el mejor Ricky en el penúltimo. Pero el del Barça no era un ejercicio de continuidad, sino de chispazos. Alguno protagonizado por su estrella, Navarro, con poco tino en la serie, molesto e inquieto por el minúsculo respeto que recibía de los árbitros y torturado por la defensa de Calathes, primer agitador en el que sería el último partido del cruce y que corroboró las facilidades defensivas de los azulgrana.

La pareja Lakovic-Vázquez 

Al Panathinaikos poco le inquietaron las dos personales en dos minutos de su faro, Diamantidis, ni no salir con Batiste como titular. Ni tampoco la lesión de tobillo de Nicholas. Le pesaron más los fallos desde la línea de personal (6/12 en el primer cuarto) y por momentos se vieron dominados por el rendimiento de la pareja Lakovic-Vázquez. El pívot se marcó ocho puntos seguidos, que unidos a una entrada del esloveno supusieron la mayor renta visitante (20-24 a los 13m 05s). Circunstancia que resolvieron secundarios como Perperoglou, muy suelto, y Fotsis, certero. Y replicó Navarro con siete puntos en poco más de dos minutos, los únicos en el partido, cerrado al descanso con 34-33.

Blando Ndong, que parecía necesitar cera en las manos para que no se le escapara la pelota, el conjunto de Obradovic se apoyó en Vougioukas, un actor de reparto, para hacer daño en la zona, antes de, claro, la aparición fulgurante de Diamantidis, sin puntos hasta entonces. Batiste se unió a la causa y el Panathinaikos empezó a escaparse, mientras Anderson se tomaba la situación como un reto personal y no colectivo y se excedía en sus tiros. El Barça se descentró tanto que empezó el último cuarto perdiendo una pelota en un segundo. El momento que escogió Xavi Pascual para explicar el bajón definitivo del equipo: “Ya no hemos creído. Luego hemos luchado pero ya sin opciones”. Cierto, porque los azulgrana, que llegarían a perder por 13 (66-53 a 5m 05s) se acercaron a seis con triples y la contribución de Vázquez (68-62). Pero de nuevo se equivocaron tomaron las decisiones acertadas. Navarro cometió demasiado rápido la quinta personal de los azulgrana, que habían ido cometiendo las que le quedaban para llegar al bonus rápido para ganar tiempo. Pascual puso cara de impotencia y a Morris le quedaría corto un triple, la suerte que más intentó el Barça en un final jugado buscando la puntería desde lejos y solventado por Calathes. El tormento de Navarro y el exponente del compromiso de Obradovic para con sus jugadores. El hombre que acabó con la ilusión de los azulgrana de defender el título en el Sant Jordi, el escenario de su primera Euroliga. 
 
PANATHINAIKOS 78 (16+18+22+22): Diamantidis (11), Calathes (12), Sato (10), Tsartsaris (8) y Vougioukas (10) –quinteto inicial–, Nicholas, Batiste (8), Perperoglou (8), Fotsis (11), Tepic y Kaimakoglou. BARÇA 67 (12+21+14+20): Ricky Rubio (3), Grimau (2), Anderson (13), Lorbek (9) y Fran Vázquez (14) –quinteto inicial–, Navarro (7), Ndong (7), Morris (5), Sada, Lakovic (5) y Ingles (2). Árbitros: L. Lamonica (ITA), V. Drabikovskyi (UCR) y B. Ryzhyk (UCR). Eliminado: Lakovic (m.40).

martes, 29 de marzo de 2011

Al Barça no le basta con el mejor Ricky para vencer en Atenas (76-74) y deberá ganar el cuarto partido

Diamantidis lucha por un rebote con Ricky y Vázquez -EFE.

Hacía semanas, meses para ser más precisos, que Ricky Rubio (El Masnou, 1990) generaba más dudas que confianza, sobre todo por su falta de puntería. Cuestionado sobre el asunto por TUBASKET, el propio jugador decía antes de la Copa del Rey: “No pasa nada. En el fondo son etapas y todo va a pasar”. Y su entrenador, Xavi Pascual, aseguraba en otro medio que Ricky no paraba de meter triples en los entrenamientos, que era cuestión de tiempo que eso se tradujera en la pista. Y ese momento llegó en el OAKA de Atenas, donde el base metió cuatro de los cinco triples que intentó. Ricky anotó sólo dos menos de los que acumulaba durante la Euroliga (6/41, 14’6%) para alcanzar los 16 puntos, insuficientes para que el Barça venciese el primero de sus dos partidos  de la serie en la pista del Panathinaikos, que con su triunfo por 76-74 obliga a los azulgrana a ganar el encuentro del jueves para forzar el quinto encuentro en el Palau y optar a la Final Four del Sant Jordi.

Un par de errores de cálculo finales acabaron por castigar a un Barça muy acertado desde la línea de tres (11/25) y, como durante toda la serie de cuartos, desconcertado con los tiros libres (11/18). Las pifias referidas correspondieron a Vázquez, al que se le salió una canasta de dentro cuando había lanzado solo bien habilitado por Ricky y la de Anderson, que en vez de buscar un pick and pop para el propio 9 azulgrana decidió penetrar y no falló cuatro segundos exactos del final. Una temeridad más que un acierto, pues el equipo cedía por tres puntos y Ricky se vio obligado a despedirse cometiendo la quinta personal sobre Diamantidis (18 puntos), el hilo conductor de momento de una eliminatoria en la que a Navarro (9 puntos, 3/5) apenas le dan tregua sus defensores, especialmente Calathes, y al que los árbitros no le respetan. Por segundo partido consecutivo a La Bomba, reservado ante el Assignia Manresa, le pitaron una técnica por exagerar un contacto (real) de Nicholas. Diamantidis metió los dos tiros libres y Nicolas también erró parando con falta a Lakovic, que metió el primero y erró el segundo a propósito. Después de varias carambolas el balón le cayó al esloveno, que desequilibrado armó un tiro muy corto, una escena significativa de la falta de ideas del Barça en muchos momentos del partido.

Tapón de Lorbek 

Los azulgrana acabaron mal un partido que empezaron peor. Impresionados por la fanfarria de la grada, por ese ambiente de fuego simbólico que caracteriza a los pabellones griegos, los visitantes cedieron muy rápido un parcial de 11-4, culminado con un mate de Batiste tras una asistencia de videoteca de Diamantidis, imparable, como en el encuentro precedente, a partir del descanso (7 asistencias, 12 faltas recibidas). Lorbek le colocó un gorro al base griego y el Barça reaccionó, de nuevo, con un Ricky suelto y seguro de sí por fin y con un Barça veloz y alegre, jugando como más le conviene y sorprendiendo a la ordenada defensa griega, tanto como para acercase a un único punto. Para empatar a 11 le sobró que Ndong fallase uno de sus dos tiros libres, un lastre en esta serie.

La sensación era que los azulgrana eran tan capaces de igualar el tanteo sin excesivos problemas como el Panathinaikos de escaparse con la misma facilidad. Fotsis, ex jugador del Madrid y duda por gripe y Calathes volvieron a distanciar al conjunto de Obradovic, paralizado puntualmente por la defensa zonal 2-3 planteada por Pascual, poco dado a ese tipo de soluciones tácticas. Con los puntos de sus pívots en pista, Ndong y Morris, el Barça logró sus dos primeras ventajas del partido (16-17 y 16-19). Pero poco tardó el Panathinaikos en dar con la tecla para solventar el entuerto: le iluminó Nicholas y le ayudó involuntariamente Perovic cargándose con dos personales seguidas. Fotsis seguía desatado y Navarro surgió de una vez asistiendo a Grimau, poco antes de lanzar y anotar, a los 17m 18s, su único tiro de la primera parte, cerrada con 33-29. 

Dos triples de Morris

El Barça sobresalió en el inicio del tercer y del último cuarto desde más allá de 6’75, metiendo hasta ocho triples sin fallo. Por orden cronológico, tras el descanso, Ricky reapareció con dos triples seguidos y Anderson contribuyó con otro para poner el 37-28, incluso Navarro se despegó de sus marcadores y, ya en el ecuador del cuarto, Ricky metería otro tiro de tres. Diamantidis y Nicholas contuvieron el entusiasmo de los azulgrana, poco combativos en ciertas jugadas, como si dieran por perdida la acción y reservasen fuerzas para las siguientes. A Navarro le pitaron una técnica, Batiste persistió bajo el aro y a Sato sólo le faltó saludar al público antes de lanzar un triple solo para igualar la máxima renta local (55-46 a los 29m 15s). 

Necesitaban los azulgrana puntos rápidos y los encontraron de nuevo con cuatro triples: dos de Morris, otro de Lakovic y el último de Ricky, que empató a 61 antes de que Ingles robase una pelota valiosa y pusiese por delante a su equipo por última vez (61-63 a 6m 17s). El poco tino con los tiros libres, el déficit de rebotes (38 por 30) y la falta de sangre fría en el tramo final pesaron más que el mejor Ricky. Al Barça no le bastó con la gran actuación de su base y deberá ganar el partido del jueves para forzar el quinto en el Palau. Para soñar con la Final Four del Sant Jordi.  

PANATHINAIKOS 76 (16+17+22+21): Diamantidis (18), Calathes (6), Sato (6), Tsartsaris (6), Vougioukas (2) –quinteto inicial–, Batiste (12), Fotsis (10), Nicholas (13), Maric (-), Perperoglou (3), Kaimakouglou y Tepic. BARÇA 74 (13+16+20+25): Ricky Rubio (16), Navarro (9), Anderson (12), Lorbek (1) y Fran Vázquez (6) –quinteto inicial–, Ingles (2), Sada, Ndong (3), Lakovic (13), Morris (10), Grimau (2) y Perovic. Árbitros: Grzegorz Ziemblicki (POL), Sasa Pukl (SLO) y Fernando Rocha (POR). Eliminados: Sada (m.32) y Ricky Rubio (m.40). 

jueves, 24 de marzo de 2011

Sato y Diamantidis empatan la serie para Panathinaikos ante un Barça crispado (71-75)

Vázquez intenta lanzar ante Batiste -EFE.
“A lo mejor estábamos más pendientes de los árbitros que de jugar”, reconoció Juan Carlos Navarro. La Bomba no se pudo controlar: pidió justicia, pero acabó encontrando una técnica tras una acción en la que indicó a los árbitros que había habido dos, tres  y hasta cuatro personales a favor de su equipo. Fue la jugada, al final del tercer cuarto, que acabó por crispar a los azulgrana, dominadores claros hasta el descanso y destrozados después por Sato y Diamantidis, vencidos por el Panathinaikos (71-75). Lakovic se jugó el tiro ganador, pero falló y Batiste sentenció el partido con un mate que festejó con grandilocuencia, abriendo los brazos, sintiéndose poderoso y realizado. El conjunto de Obradovic empató la serie de cuartos de final a un triunfo y obliga a los azulgrana a ganar en Atenas. Exacto guión que en el resto de cruces, pues todos los locales perdieron: Cook, con 20 puntos y seis rebotes, resultó fundamental para que el Power Electronics venciese al Madrid (75-81),  Schortsanitis fue el mejor en el triunfo del Maccabi Tel Aviv en el Buesa Arena (81-83) y el Montepaschi Siena renació ante el Olympiacos (65-82).

El Barça tuvo dos caras muy diferentes y en el rendimiento de Diamantidis se reflejaron con precisión. En los dos primeros cuartos el base griego, agobiado por la defensa de Ricky y Sada y por las ayudas de los pívots, parecía un jugador menor ante un rival grandioso. Todos sumaban en el Barça, lanzado primero por un inicio fulgurante de Navarro, la habilidad de Vázquez y la conexión Lakovic-Ndong. La superioridad de los azulgrana se concretó en una ventaja de 16 puntos (28-12 a los 13m 50s) y que no era mayor por los continuos fallos con los tiros libres. Sato y Batiste se echaron a las espaldas al Panathinaikos, en el que Diamantidis continuaba desorientado, tanto que acabó la primera parte con una de sus cuatro pérdidas en este tiempo, en el que falló sus cinco tiros de campo.

7/17 en triples visitante  

Diamantidis necesitaba como nadie el paso por los vestuarios, por mucho que allí tuviese que aguantar el discurso de Obradovic, descontento con lo visto hasta entonces y muy contento con cómo funcionó el Panathinaikos en la segunda parte. Atosigado Navarro por Calathes y con un puntual arreón de Anderson, el tercer cuarto fue de Diamantidis, agradecido porque Lakovic pasase a ser su defensor y que anotó 14 puntos. El base se marcó tres de los cinco triples (¡sin fallo!) que anotó su equipo en ese período. El Panathinaikos sumó tantos puntos en ese cuarto (28) como en los dos anteriores. Otros tres triples prácticamente seguidos, y mal punteados, del ex azulgrana Sato hicieron que los visitantes se distanciasen (59-64 a 7m 13s). El conjunto griego firmó un excelente balance desde más allá de 6’75 con 7/17.

El Barça requería de un líder de forma inmediata. Ricky anotó un dos más uno ante Diamantidis, pero los azulgrana, negados ante las defensas alternativas (zonal y mixta) planteadas por Obradovic y su fragilidad defensiva, cedió hasta ocho puntos (62-70 a 4m 15s). Y por fin apareció el emblema del equipo, Navarro, con ocho puntos en un plis plas para dejar el 71-72 a 23’3 segundos. Los azulgrana llevaron a la línea de personal a Diamantidis, que metió el primero y falló el segundo. El rebote fue para Vázquez y Lakovic quiso jugarse un triple muy lejano. Falló y Batiste, su defensor en esa jugada, se puso las botas colgándose del aro. “Hemos dejado de defender y ellos han creído en sí mismos”, cerró Lakovic.   

BARÇA 71 (17+21+19+14): Ricky Rubio (6), Navarro (19), Anderson (11), Lorbek (7) y Perovic (2)  -quinteto inicial–, Vázquez (11), Sada (-), Lakovic (5), Morris, Ingles, Ndong (10) y Grimau. PANATHINAIKOS 75 (10+18+28+19): Diamantidis (17), Calathes (8), Sato (18), Fotsis (3) y Vougioukas –quinteto inicial–, Batiste (14), Kaimakoglou (-), Nicholas (10), Perperoglou (-), Tsartsaris (4) y Maric (1). Árbitros: G. Cerebuch (ITA), S. Dozai (CRO) y J. Zamojski (POL).