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miércoles, 26 de agosto de 2015

"Papa, ¿qué tengo que hacer para ser como Pau Gasol?"

El líder de la selección, San Emeterio y Hernangómez, protagonistas del cómodo triunfo de España ante Macedonia en Logroño (88-54)

Pau Gasol durante el partido. Foto: Toni Delgado. 

Toni Delgado / Logroño

"Yo es que me tomo cada partido de Pau Gasol como si fuese el último. Así lo disfruto más", comenta Alberto Gutiérrez, mientras aplaude con dos cilindros inflables, uno rojo y otro amarillo. "Pero es que todavía le quedan unos añitos. ¿No has visto lo que acababa de hacer? ¡Pero si hasta mete triples, el tío!", le contesta Eva Martínez, su acompañante. Pau Gasol sigue siendo el jugador más aclamado de la selección por el público y el Palacio de los Deportes de la Rioja no pretende ser la excepción. El ala-pívot

domingo, 25 de enero de 2015

El eterno retorno de Fernando San Emeterio

El capitán del Baskonia golpea a un Barça de nuevo negado fuera de casa (103-94)

San Emeterio - Foto: Alex Larretxi / Deia. 

No se gana con una raqueta en la mano, pero Fernando San Emeterio (Santander, 1985) se parece mucho a Rafa Nadal. Ambos son capaces de volver, una y otra vez, a su mejor nivel, pese a sus problemas físicos y los escépticos. Generoso y altruista, San Emeterio es un líder reconocible para la afición (Baskonia ha tenido 19 jugadores este curso, y hasta 50 los cuatro últimos) y sabe cuándo y por qué aparecer. En la pista tiene puntualidad suiza y suele ser un mazo para el Barça, al que hizo tambalear en el tercer cuarto con 13

domingo, 4 de mayo de 2014

"Oleson va más allá de los puntos que mete. Eso le honra"

Scariolo, San Emeterio, Hanga y Pleiss hablan para Cronómetro de Récords sobre el tirador y defensor de Alaska

Oleson, durante un reconocimiento médico - Foto: FCB / Miguel Ruiz.
Hay jugadores cuya incidencia es tan específica que casi se reduce a los números que figuran en la estadística. Otros van más allá de los datos que se apuntan. Es el caso de Brad Oleson (Anchorage, Alaska, 1983), un líder sencillo que se esmera en defensa y que no se nubla en ataque cuando falla. "Es un grandísimo jugador. Me encanta", analizó Sergio Scariolo en la rueda de prensa para Cronómetro de Récords: "Es un jugador con una versatilidad, una capacidad muy rara de salir del banquillo cuando está Navarro y ser

viernes, 7 de febrero de 2014

¿Cuánto vale Rafa Martínez?

El capitán del Valencia Basket elimina a Baskonia de la Copa con un tiro libre a cuatro décimas (74-73)

Rafa Martínez celebra una canasta - ACB Photo. 

Capitán contra capitán. Duelo, a unos segundos de nada de un partido repleto de matices, entre dos jugadores fundamentales para sus equipos que viven su sexta temporada, pues ambos llegaron en verano de 2008. Uno, Fernando San Emeterio (Santander, 1984), aterrizó en Vitoria procedente de Girona. A unos 120 kilómetros, en Manresa triunfaba Rafa Martínez (Santpedor, 1982), que no tardó en seducir a la afición del Valencia Baskat, encantada con el oficio, el compromiso y el liderazgo de su capitán. Ilusionada por la Copa

domingo, 5 de enero de 2014

El mordisco de Andrés Nocioni

El ala-pívot argentino impulsa a un Baskonia que sueña con la Copa y descompone a un Barça plano (76-72)

Nocioni, durante el partido ante Unicaja en la Euroliga - AFP. 

"Yo creo que con la edad uno mejora la lectura del juego, la manera de calmarse y tranquilizarse cuando las cosas no salen como quieres". Desde que Andrés Nocioni (Santa Fe, Argenina, 1979) hizo las maletas rumbo a la NBA y a los Bulls y dejó Vitoria en 2004 con una Liga ACB y dos Copas del Rey, un MVP y dos presencias en el quinteto ideal en el zurrón, Nocioni se siente más sereno y paciente. También ha ganado en polivalencia. "Cuanto más todoterreno, mejor jugador. Si un jugador tiene la capacidad de jugar

domingo, 15 de diciembre de 2013

Guillem Vives es un tesoro

"Es un grandísimo base, a la vez director y anotador", le elogia Scariolo, rendido al líder de una Penya que remonta ante el Baskonia (83-74)


Guillem Vives, durante el partido - ACB Photo / Charly Mula. 

Apareció serio y dispuesto a ir al grano, pero antes de valorar qué le había sucedido al Baskonia en el tercer cuarto (29-8), "cuando tuvimos poquísimo control sobre el ritmo del partido y la lógica del juego", Sergio Scariolo quiso felicitar a Salva Maldonado y a la por la victoria y anunció su inciso el protagonista del partido: "Permitidme decir algo especial sobre un jugador. Sobre Guillem Vives, que creo que, no lo digo solo por el partido de hoy sino por los otros partidos en los que he podido seguirle, ha vuelto a

domingo, 22 de septiembre de 2013

Sergio Llull se reconoce

España aplasta a Croacia para llevarse el bronce del Europeo de Eslovenia (92-66) tras la puesta en escena del escolta menorquín

Sergio Llull supera a Ukic - EFE. 

Nunca es tarde, y más si hay en juego una medalla, para que un jugador se reencuentre después de un torneo en que se ha llegado a sentir perdido. El que se vio ante Croacia en la lucha por el bronce sí es Sergio Llull (Mahón, Menorca, 1987), ese deportista agresivo, decidido, rápido y con liderazgo que disfruta el Madrid y que es capaz de cambiar el estado de ánimo del grupo y resultados adversos. Ese deportista que no se había reconocido en Eslovenia, que todavía no había explotado con la selección y que tras un triple sobre

sábado, 9 de febrero de 2013

Navarro enciende la mecha

La Bomba, Lorbek y Rabaseda deshacen al Caja Laboral en el último cuarto para guiar al Barça hacia su cuarta final consecutiva de Copa (69-80)

Navarro, a punto de lanzar un triple - EFE. 

Había dicho antes del partido de cuartos que tenía que suplir el no estar bien físicamente con corazón y talento. O lo que es lo mismo con entereza y clase. “Las sensaciones al final no fueron malas”, valoró Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) después de la maratoniana victoria ante el Madrid (11 puntos en 25 minutos) y prometió estar “a punto” para jugar la semifinal ante el Caja Laboral, contra el que destapó el bote de sus esencias: desparpajo, liderazgo, seguridad y magia. Mucha magia. La Bomba (20 puntos en 24 minutos) es capaz de brillar a pesar de estar esté renqueante por las lesiones y de alejarse un tiempo de las pistas. De hecho, hasta los últimos días fue duda para disputar una Copa del Rey en la que deslumbró ante el anfitrión. “Hago un poco de todo. Un poco de suerte, un poco de ganas...”, respondió, con la medio sonrisa del tímido, cuando le preguntaron por su actuación, extraordinaria en el último cuarto, cuando desequilibró un partido (parcial de 0-14) hasta entonces de poder a poder. Con Huertas como jefe de operaciones (nueve asistencias), Navarro se entendió con Lorbek, que volvió a resurgir en el epílogo, y Rabaseda dio un tremendo golpe sobre la mesa como Jawai, que se fue cojeando al banquillo dolorido de una rodilla. Con su capitán por bandera el Barça, letal con los triples (11/18) y ganador por 69-80, accedió a su cuarta final copera consecutiva, algo que todavía no había logrado ningún equipo, y se enfrentará al vencedor entre el otro cruce, Valencia Basket-Gran Gran Canaria. Dos de los equipos con los que ha perdido a domicilio.

Navarro encendió la mecha e hizo explotar un partido que había transcurrido tal y como se esperaba, propio de la convicción de dos equipos renacidos tras un inicio de curso decepcionante y que se han ido encontrando a sí mismos. El Caja Laboral reaccionó con el cese de Ivanovic y la llegada de Tabak, con el que logró un pase al Top 16 de la Euroliga que parecía imposible, mientras que el Barça llegó a ver muy comprometida su presencia en la Copa de Vitoria y tuvo que vencer al Madrid en el Palau para lograrlo en un encuentro sideral de Navarro. Ambas plantillas han crecido en porcentajes, pero sobre todo en fortaleza mental y capacidad de reacción. Así que cuando los anfitriones se distanciaron 16-9 (a los 7m 5s) gracias a la frescura de Heurtel, la omnipresencia de Causeur y la puntería de un Nocioni que se comía a Mickeal, los azulgrana replicaron recurriendo a su fondo de armario. Con Huertas como agitador, Jawai como matador ante un Lampe muy desacertado y Oleson, que jugaba para el Caja Laboral el mes pasado, se reencontraba con la que hasta ahora era su afición con tres triples sin fallo y una asistencia para que Rabaseda machacase (28-31 a los 15m 29s).

Mickeal y Nocioni

Pero Nemanja Bjelica y Pleiss volvieron a impulsar al Caja Laboral, vencedor de una primera parte (39-35) en la que Mickeal no había tirado ni una vez. El alero norteamericano tardó 21 minutos en hacerlo y no falló el triple, aunque después no acertó con los otros cuatro tiros de dos, algunos en contraataques favorables. Lorbek también se estrenó y Navarro sostuvo a su equipo ante el empuje de San Emeterio –poco fino con la puntería, eso sí, 2/7– y de Nocioni. Tomic, como quien no quiere la cosa, se procuraba sus rebotes (nueve) y seguía anotando, sin menos presencia que ante el Madrid.

Con un entrada de Navarro acabó el tercer cuarto (57-55) y ése sería la última ventaja de un Caja Laboral que, como reconoció Tabak, se colapsó en defensa cuando se ofuscó en ataque. Secos para anotar y paralizados ante el ritmo marcado por Huertas y la soltura de Navarro, los anfitriones claudicaron sin remedio ante el repertorio de La Bomba, la fortaleza de Rabaseda y Jawai y el oportunismo de Lorbek. Entre los cuatro perpetraron un parcial de 0-14 que dejaron tambaleante a un Caja Laboral al que quiso rescatar sin éxito Heurtel y al que Navarro le dio la estocada definitiva con su cuarto triple. La Bomba ya es el máximo triplista de la historia del torneo con 53, cuatro más que Alberto Herreros. Además, Navarro empató con Arlauckas como tercer máximo anotador del torneo (398). Y en la final tratará de levantar su sexta Copa y el MVP. Una distinción que le falta.

CAJA LABORAL 69 (19+20+18+12): Heurtel (11), Causeur (4), Nocioni (11), Mirko Bjeliça (2) y Lampe (15) -quinteto inicial-; Cook, Jelinek, San Emeterio (5), Nemanja Bjeliça (10) y Pleiss (11). BARÇA 80 (18+17+20+25): Sada (4), Navarro (20), Mickeal (5), Lorbek (12) y Tomic (9) -quinteto inicial-; Huertas (4), Jasikevicius, Oleson (9), Wallace (3), Jawai (7) y Rabaseda (7). Árbitros: Arteaga, Pérez Pizarro y Jiménez. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de semifinales de la Copa del Rey Vitoria 2013, presenciado en Buesa Arena por 15.085 espectadores.

jueves, 7 de febrero de 2013

Nocioni dirige el recital del anfitrión (88-64)

El Caja Laboral engulle a un CAI Zaragoza paralizado tras el descanso

Nocioni defiende a Stefansson - ACB Photo. 

Se fue a los Bulls con dos Copas del Rey y una Liga bajo el brazo y regresó a Vitoria en el último tramo del curso pasado tras rescindir su contrato con Philadelphis 76ers y pasar también por los Sacramento Kings. “Bueno gente!!! Ya lo saben, vuelvo a mi casa!!! Un sueño hecho realidad! Vuelvo a vivir el basquet!!! Gracias!”, fue la carta de regreso improvisada en su cuenta de Twitter. Así anunciaba Andrés Nocioni (Santa Fe, Argentina, 1979) a la afición de Vitoria que volvía al Baskonia casi ocho años después de haberse ido. El club recuperaba a uno de sus estandartes y el jugador ha vuelto a disfrutar y a hacer disfrutar en las canchas. El Chapu dirigió con maestría el monólogo del Caja Laboral, que resultó un anfitrión inclemente ante un CAI Zaragoza lastrado por el pobre rendimiento de sus exteriores que se quedó sin argumentó tras el descanso, cuando encajó un parcial de 19-2. Los locales golpearon por todos los sitios con cuatro jugadores más entonados que el resto (Lampe, Heurtel, Nocioni y Causeur con 17, 16, 15 y 14 puntos respectivamente). El Caja Laboral ganó por 88-64 y se jugará contra el Barça un puesto en la Copa del Rey que organiza. 

El CAI Zaragoza sólo tuvo regaño en la primera parte (40-41), cuando llegó a dominar por 10-16 con Norel y Pablo Aguilar imparables ante un conjunto de Zan Tabak que se reactivó al son de Nocioni y celebró la puesta a punto de San Emeterio, duda por una distensión en la musculatura isquiotibial del muslo izquierdo. Nemanja Bjelica dio un paso enfrente y por los visitantes respondió Aguilar, máximo anotador con 23 puntos. Cuando el ala-pívot andaluz metió su cuarto y último triple (4/6), en el ecuador del tercer cuarto el partido, se había acabado. Era la segunda canasta tras el descanso de los visitantes, tímidos ante un Caja Laboral hambriento ante su público y que pretendía acceder de la mejor forma  posible a su 12ª semifinal de Copa.

El conjunto de José Luis Abós dependió excesivamente del rendimiento de Norel y Aguilar, pues sus jugadores exteriores no aparecieron en ningún momento. La estadística resultó horripilante: Roll (0/4), Stefansson y Toppert (0/3 ambos), Van Rossom (1/6)... En un día feliz para el Caja Laboral y para Jelínek, más certero que en su debut con su nuevo equipo ante el Valencia Basket el pasado fin de semana.   

CAJA LABORAL 88 (23+17+29+19): Heurtel (16), Causeur (14), Nocioni (15), M. Bjelica, Lampe (17) -quinteto inicial-, Cook, Pleiss (4), N. Bjelica (8), San Emeterio (6), Jelinek (8) y Cabezas, Calbarro. CAI ZARAGOZA 64 (24+17+13+10): Llompart (8), Roll, Rudez (8), Aguilar (23), Norel (10) -quinteto inicial-, Jones (10), Van Rossom (5), Toppert y Stefansson. Árbitros: Arteaga, Pérez Pérez, Perea. Sin eliminados. Incidencias: Segunda semifinal de la Copa del Rey disputada en el Buesa Arena de Vitoria ante unos 14.500 espectadores.  


jueves, 24 de enero de 2013

Ingles y Mickeal recomponen al Barça en Vitoria (79-90)

Actuación prodigiosa de los azulgrana, que rompen la racha de 17 victorias consecutivas de un Caja Laboral discontinuo

Mickeal estuvo soberbio ante su ex equipo - FCB.

No hay amor más poderoso que el que se siente por uno mismo. Una fuerza impagable, especialmente en momentos de duda e incertidumbre. Como los que vive Joe Ingles casi desde que aterrizó en Barcelona. El australiano ha perdido la cuenta de las veces que se ha hablado de que figuraba en la lista de bajas o era un jugador prescindible. De hecho, en los últimos días en algunos medios se incluía a Ingles, con contrato hasta el final de curso, en una operación con Estudiantes y que acabaría con Carl English, máximo anotador de la Liga ACB en el Palau; en otra que implicaría a David Jelinek, que ficharía por el Caja Laboral y Brad Oleson pasaría al Barça; o en una tercera que en la que el aussie aterrizaba en Fuenlabrada y Feldeine en Can Barça. Ajeno a los rumores y acostumbrado a ser cuestionado, Ingles se reivindicó en un escenario con pedigrí, un Fernando Buesa Arena ante más de 15.000 espectadores y que a principios de febrero rugirá por la Copa del Rey. Ingles marcó el camino a su equipo ante un Caja Laboral renovado con Tabak al mando y que acumulaba 17 victorias consecutivas con una puesta en escena contundente para dar la vuelta a un partido que los azulgrana empezaban a ver imposible (19-11 a los 6m 9s). En un suspiro el australiano se marcó dos triples y otro par de contraataques y tiros libres para poner por delante de nuevo a los azulgrana (34-35), que gobernarían el encuentro hasta el final, a pesar de la gran réplica de San Emeterio y Lampe. Ambos se toparon con un extraordinario Mickeal, protestón con los árbitros cuando fue sustituido por Ingles al principio, e imparable después para acabar firmando 23 puntos con 10/11 en tiros de dos en el feliz retorno, con triunfo por 79-90, a la competición de Navarro, que empató a 421 triple con su amigo Basile como máximo triplista de la Euroliga, en la que también superó los 3.000 puntos. La Bomba es el primero en conseguirlo. Barça y Caja Laboral empatan a cuatro triunfos en el grupo F, los mismos que Montepaschi Siena, que recibe mañana al Besiktas.

Hubiese sido imposible que el Barça aguantase el ritmo del Caja Laboral, rápido y conciso en un inicio en el que circuló a su antojo la pelota. Lampe empequeñeciendo a Tomic y Sada perdido ante Heurtel. Débiles en el rebote, que parecían dar por perdido, los azulgrana no daban réplica al dispendio físico local con Milko Bjelica como hombre de referencia y Lampe como ayudante de calidad. Con Tomic lleno de dudas y el resto de sus compañeros estaban bloqueados cerca del aro y redujeron las distancias porque Jawai sabía procurarse unos tiros libres que no fallaba y los visitantes, con Navarro e Ingles inspiradísimos, minimizaban sus carencias de juego a base de lanzar triples casi sin fallo (5/7 en el primer cuarto). 

Irrupción de San Emeterio

Los azulgrana fueron conscientes de que de ser así el partido no tenían nada que hacer porque era imposible mantener ese acierto tan excelente desde más allá de 6'75. Así que los visitantes se pudieron el mono de oficio en defensa, por más que San Emeterio les hiciera un traje con diez puntos en un segundo cuarto que cerró Mickeal (47-50) y en el que Tomic empezó a carburar ante un Pleiss irrelevante –al contrario del partido de ida en la Liga– y Milko Bjelica, que fue de mucho a muy poco. Un dato resumía la extrema concentración de ambos equipos al descanso: cuatro pérdidas de los locales por las dos recuperaciones y otro par de pérdidas.

Con San Emeterio en el banquillo y Mickeal inalcanzable los azulgrana pudieron sentenciar el partido tras un mate de Jawai (54-67 a los 27m 22s), justo después de que el propio San Emeterio entrase por Nocioni. El recambio fue el perfecto y en un momento se marcó dos canastas, otro par de acciones de Lampe y la salsa de Nemanja Bjelica perpetró un parcial de 14-2 a 8m 32s (8m 32s). La que pudo haber sido la enésima remontada del Caja Laboral de Tabak se quedó en el broche final de un Mickeal soberbio capaz de cualquier cosa que puso las cosas en su sitio. El ex jugador local no quería un final de sobresaltos y sentenció el partido casi sin pestañear.

CAJA LABORAL 79 (28+19+13+19): Heurtel (2), Oleson (6), Nocioni (9), Lampe (21) y M. Bjelica (11) –quinteto inicial–, Cook (6), N. Bjelica (11), San Emeterio (14), Pleiss (0), Causeur (2) y Cabezas (0). BARÇA 90 (27+23+19+21): Sada (9), Navarro (11), Mickeal (23), CJ Wallace (3) y Tomic (11) –quinteto inicial–, Jawai (8), Huertas (2), Ingles (12), Lorbek (9), Jasikevicius (2) y Rabaseda (0). Árbitros: Lamonica, Zamojski, Javor. 

domingo, 4 de noviembre de 2012

San Emeterio endereza al Caja Laboral ante un Barça timorato (80-69)

Reducidos a Navarro y Lorbek, los azulgrana suman su tercera derrota en seis partidos


San Emeterio en una acción del partido - ACB Photo. 

No se cansa de advertir Xavi Pascual que el Barça necesita rodaje, tiempo y recorrido para funcionar a pleno rendimiento, para que los nuevos encuentren acomodo en un grupo que, en teoría, debe tener la seriedad defensiva que le ha caracterizado desde que lo dirige el técnico de Gavà. No son negociables la intensidad y el hambre. Fue salir al Fernando Buesa Arena Fernando San Emeterio (Santander, 1984) y perder comba los azulgrana (4-13) y enderezarse por completo el Caja Laboral, dolido por su trayectoria en la Euroliga, donde acumula un triunfo y perdió el último partido en casa ante el Efes después de ir ganando de 18. Esta vez el conjunto de Dusko Ivanovic puso, en palabras de San Emeterio, rebote (39 por los ¡25! de los visitantes), defensa y juego en equipo. Desde el 21-20 de Causier fue a remolque el Barça, a todo trapo en su presentación, con tres triples sin fallo de Juan Carlos Navarro y Erazem Lorbek entonado, y que no encontraba respuestas ante el buen hacer de Oleson y Cabezas, anotadores y que se vaciaban para procurarse rebotes. Los azulgrana jugaron anestesiados durante varias fases del encuentro, muy contemplativos ante los contraataques de su rival, más entero, compacto y, claro, corajudo que les venció 80-69. Es la tercera derrota del Barça en seis encuentros y ya está a tres partidos del líder, el Madrid.

Sorprende la memoria de los entrenadores, capaces, en general, de recrear y desmenuzar varias jugadas de un partido habiéndolas visto una vez. Pascual dijo que su equipo jugó “muy bien” los primeros ocho minutos. Así fue, tras una media vuelta de Lorbek (11-20) decayó de golpe el Barça, triturado por las piernas de Oleson y San Emeterio, pero también por su propia candidez para encajar un parcial de 22-6 (33-26). Pleiss se había hecho de oro de la pintura ante una defensa de mantequilla y los visitantes trampeaban en ataque, con alguna acción de Jawai y Tomic, que se reservó casi todos sus puntos con el partido ya decidido. Nada que ver con Lampe, preciso para evitar dudas de última hora y efectivo para poner la máxima renta para el Caja Laboral tras el descanso (49-37) con cinco puntos consecutivos. El pívot polaco había dado el susto en una acción fortuita en la que se retorció de dolor en su rodilla derecha.

También pareció haberse hecho algo grave Navarro y se fue cojeando. Con él en la pista y Sada como director de orquesta los azulgrana fueron limando las diferencias pese las diferencias. Las agallas eran cosa de Wallace, engrandecido para hacerse con dos rebotes ante varios rivales. Jasikevicius, muy gris, redujo la diferencia a 60-56 a 9m 23s. Ahí surgió de nuevo San Emeterio, capital para que el Caja Laboral se marchase 75-63 a 4m con un mate de Lampe. Los azulgrana continuaron con ataques excesivos, muy rebuscados, en los que nadie parecía asumir responsabilidades. Huertas se liaba, Navarro y Jawai no acertaban con el aro y Lampe repetía mate. “Algunos días las cosas salen bien, otros no”, resumió San Emeterio, que destacó “la intensidad” de su equipo. La que le faltó a su rival.

CAJA LABORAL 80 (17+27+16+20): Heurtel, Oleson (12), Nocioni (4), N. Bjelica (6), Lampe (15) –quinteto inicial–, Cabezas (10), San Emeterio (15), M. Bjelica (2), Causeur (4), Pleiss (8) y Rochestie (4). BARÇA 69 (20+15+19+15): Huertas (7), Navarro (14), Ingles (4), Lorbek (17), Tomic (10) –quinteto inicial–, Jawai (8), Sada (4), Wallace (3), Jasikevicius (2), Rabaseda, Abrines y Todorovic. Árbitros: Arteaga, Bultó y Planells.

lunes, 6 de agosto de 2012

España se queda clavada en el último cuarto

La selección pierde 82-88 ante Brasil tras encajar un parcial de 16-31 y se enfrentará a Francia en cuartos de final

Pau Gasol, Splitter y Varejao luchan por un rebote - EFE.

Fundida y confundida, quizás sin la tensión necesaria, España se quedó clavada en el último cuarto, el peor del equipo durante los Juegos (16-31), para acabar perdiendo por 82-88 ante una Brasil con más chispa lanzada por un Barbosa prodigioso (23 puntos), un Marquinhos afilado y una pareja de pívots que son la noche y el día, pero que se entienden a la perfección: Splitter y Varejao. Como le está sucediendo durante todo el torneo, la selección volvió a disiparse en los instantes finales y no acaba de cuadrar una actuación sin fisuras. “Tenemos problemas de concentración y de condición física”, advierte el seleccionador, Sergio Scariolo, que confía en que se pueda solventar ese déficit una vez concluida la primera fase y llegado el momento de las eliminatorias. Como tercera del grupo B España se enfrentará en cuartos a Francia, segunda del A, y como tanto se especuló antes del partido evitará a Estados Unidos hasta una hipotética final. 

“No jugaríamos nunca a perder ni a especular. Somos un equipo campeón que ha ganado mucho y nunca nos planteamos esa posibilidad”, recalcó Pau Gasol cuando le preguntaron si el grupo se había dejado ir para tener un camino más propicio: “Tal y como estamos jugando cualquiera nos puede ganar. Tenemos que corregirnos”. No se escondió el ala-pívot de los Lakers el día que superó a Epi como máximo anotador español en unos Juegos Olímpicos. Pau acabó con 25 puntos y empezó como una locomotora aportando 13 de los primeros 18 de un equipo eléctrico, contundente y varios pasos por delante de Brasil entonces. 

Excelencia puntual

Jugaba España como más le agrada, con velocidad y músculo, y le encajaban las piezas para conseguirlo: si Calderón se iba al banquillo a descansar salía un Sergio Rodríguez hiperactivo y lo mismo sucedía con Scariolo dosificaba a Marc Gasol, notable con 20 puntos, cuando le suplía Ibaka (14), sinónimo de espectáculo y defensa. La excelencia fue puntual y en cuanto Neto salió a pista reaccionó un combinado brasileño que no pudo contar con Nene Hilario, uno de sus pilares y al que no echó de menos. Mientras que el grupo de Scariolo se fue disipando poco a poco por su excesiva dependencia del trío interior formado por Marc, Pau e Ibaka, que aportó 59 puntos. ¿Y qué hicieron los exteriores? Aportar los mismos tantos que Barbosa.  Rudy no se encontraba a sí mismo, Llull apenas metió el último triple sobre la bocina y el partido perdido, San Emeterio no tenía puntería ni era un ejemplo en defensa como en los precedentes... 

Con una canasta de Marc Gasol España se distanció 61-51 (a los 26m 49s), pero no supo conversar la renta ante un rival más entusiasta, bien gobernado tanto por Neto como por Huertas, que empezó el último cuarto con dos triples seguidos de Marquinhos. Otro de Barbosa (73-75 a 4m 16s) le daría la primera ventaja a Brasil. España ya no tenía remedio. Se había quedado clavada otra vez en un último cuarto y acabó tercera de grupo, con lo que se enfrentará a Francia en cuartos, en la reedición de la final del Eurobásket de Lituania, y de pasar los cruces sólo se encontrará a Estados Unidos en la lucha por el oro.  


ESPAÑA 82: Pau Gasol (25), Rudy Fernández, Navarro (7), Calderón y Marc Gasol (20) —quinteto inicial—, Sergio Rodríguez (2), Reyes (6), Claver, San Emeterio (3), Llull (3), Ibaka (14) y Sada (2). BRASIL 88: García (3), Huertas (2), Barbosa (23), Varejao (7) y Splitter (11) —equipo inicial—, Machado (3), Neto (6), Torres (6), Taylor (7), Giovannoni (7) y Vieira (13). Árbitros: Estévez (ARG), Vázquez (PUR), Lottermoser (GER). Caio Torres fue eliminado (min. 33). 8.342 espectadores en el Basketball Arena. 

jueves, 2 de agosto de 2012

Calderón evita un disgusto a una España confiada ante una Gran Bretaña persistente (79-78)

Atosigada por Deng y Freeland, la selección vence con suspense para clasificarse para cuartos de final

Calderón, en una acción del partido - EFE.
Se pasó la pelota con la derecha y por la espalda para dejársela sin mirar y con la otra mano a su compañero. El malabarismo fue de Sergio Rodríguez y quien recibió el dulce, Sergio Llull, que anotó. Fue uno de esos momentos en que España superó la barrera de los diez puntos de diferencia y no supo sentenciar la cita ante una Gran Bretaña persistente, siempre incómoda para la selección, a la que a punto estuvo de eliminar del Eurobásket de Polonia y a la que le dio un buen susto y una cura de humildad en Londres. Tuvo que volver del banquillo José Manuel Calderón para evitarle un disgusto a una España incapaz de frenar a Deng y a Freeland, que se giró sobre sí mismo para poner el 71-69 a 1m 25s. En el siguiente ataque Pau Gasol falló ante el propio Freeland y sería San Emeterio quien recuperase un balón para cedérsela a Calderón: canasta. Justo después el propio base extremeño robó otra pelota y acabó en la línea de tiros libres. Calderón anotó los últimos ocho puntos de su equipo, agobiado hasta el final, pues a falta de siete segundos recibió el triple de Deng (79-78). Así se quedó el marcador, pues el base, que anotó 19 puntos, supo escabullirse de sus defensores. España ya tiene plaza en cuartos de final.  

El encuentro debe servirle de toque de atención a la selección: no puede olvidarse de defender ni insistir en exceso en lanzamientos exteriores y más si no tiene el día con los triples (4/17 tras el 3/8 inicial). Tampoco estaba nada acertada con los tiros libres (21/32). España no cerró la cita cuando pudo y su rival, que buscaba su primer triunfo en el torneo y al que le sobra amor propio, supo reivindicarse. Tiene músculo Gran Bretaña y mucho músculo, el de Deng, Freeland, imparabale ya en la primera parte, y Mensah-Bonsu. 

San Emeterio, exponente

Se gustó la selección con los triples iniciales, cuando pudo correr y provenir a los hermanos Gasol de pelotas y cuando tuvo ambición y amplitud de miras y dominó el rebote a su antojo con San Emeterio (ocho capturas) como exponente del sacrificio. El jugador del Caja Laboral fue el único que no desconectó en ningún momento. Poco antes del descanso, al que se llegó con 37-29, el propio San Emeterio sufrió una antideportiva de Deng, con la mira desafinada hasta entonces y cargado de faltas. Entre el jugador de los Bulls (26 puntos) y Freeland (25), que vestirá la camiseta de los Blazers el próximo curso, reactivaron a una Gran Bretaña que perdía 54-41 (a los 27m 20s) tras un mate de Ibaka, asistido por Rudy, que repartió seis balones. A falta de Juan Carlos Navarro, que calentó pero que no jugó por sus molestias en el pie, todos deben hacer de todo.

Se confió España y se creció su rival, sostenido por jugadores incansables como Clark y los anfitriones soñaron con un triunfo histórico hasta el último suspiro. Les sobró la aparición de Calderón y ese par de recuperaciones seguidas. Ése es el espíritu que debe tener España si quiere jugar como mínimo a la final del torneo. “Tenemos que estar todos más metidos. No sé si es por comodidad o por exceso de confianza, pero hay que buscar esa chispa. Tenemos que recuperar nuestro juego”, resumió Pau Gasol.  

ESPAÑA 79 (24+13+23+19): Pau Gasol (17), Rudy Fernández (9), Calderón (19), San Emeterio (3) y Marc Gasol (12) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (4), Claver (3), Llull (5), Ibaka (5) y Sada (2). GRAN BRETAÑA 78 (15+14+19+30): Mensah-Bonsu (3), Sullivan (3), Deng (26), Freeland (25) y Reinking (5) -equipo inicial-, Achara, Lawrence (5), Archibald (2), Clark (8) y Johnson (1).

martes, 31 de julio de 2012

San Emeterio instruye, Pau Gasol y Rudy rematan

La selección finiquita a Australia con un excelente tercer cuarto (70-82)


Rudy asiste a un compañero ante Andersen - AFP.

En la amplitud de su fondo de armario es donde se reconoce a los equipos ganadores. Una condición que debe renovarse torneo a torneo y que España pretende seguir conservando en Londres. Gran parte de la responsabilidad de que lo consiga recae en su banquillo, fundamental hasta el momento. Si ante China Sergio Rodríguez despachó a una China pegajosa, Fernando San Emeterio fue quien puso en su sitio a Australia, en su salsa bajo la batuta de Dellavedova y la contundencia de Baynes, y sin aliento en cuando el jugador del Caja Laboral, MVP de la Liga ACB en 2011 cambió la cara de la selección, que no echó en falta a Juan Carlos Navarro, de baja por su fascitis plantar. La estrategia no fue otra que la defensa, la concentración y procurarse el rebote (56 por 39) para correr e impedir que su rival tuviese voz. Se trataba de no dejarse nada, como hizo Rudy Fernández para salvar una pelota sabiendo que iba directo hacia los fotógrafos. El alero del Madrid se llevó un buen coscorrón con el objetivo de un reportero, recibió tres puntos de sutura y reapareció un triple, uno de los cuatro que anotó en cinco tentativas. Entre Rudy (17) y Pau Gasol (20), imparables e insaciables como un par de chiquillos que rivalizan por ver quién anota más, finiquitaron la cita en un excelente tercer cuarto con un parcial de 12-26 definitivo para ganar por 70-82. La selección jugará el jueves ante Gran Bretaña (La 1, 21:00 horas).  
    
Había sufrido en los dos partidos de preparación contra el combinado australiano, pero a la hora de la verdad, de la competición oficial a España su rival le duró una primera parte (32-37) y que no le dejó ser ella misma en el primer cuarto, convertido en un frenético intercambio de canastas e incómodo cuando Dellavedova se asoció con Baynes. Australia  no notaba la ausencia de Mills, cargado con personales como Nielsen, y en el que destacaba Ingles, comparsa en el Barça y capital en su selección. 

Los mates de Ibaka

Se puso seria la selección con San Emeterio dando ejemplo y con sus puntos y los triples de Llull y de Rudy revirtió la situación (28-34 a los 17m 39s), justo antes de que España tuviese su último despiste, un par de contras de un Mills negado (5/16). Justo después Rudy anotó una canasta cayéndose y tuvo su percance con el fotógrafo. No le importó al ex jugador de la Penya, que volvió del vestuario imparable, al ritmo de su muñeca y de sus piernas, mientras Andersen (2/11), que podría ser su compañero en el Madrid la próxima temporada, y Baynes estaban perdidos en la zona, propiedad de un Reyes estelar en defensa (12 rebotes, ocho ofensivos) y con un Pau como anotador compulsivo: un triple, un palmeo justo después, una contra... 

Pau resolvía con canastas para todos los gustos, aunque para espectaculares las acciones de Ibaka, como dos mates consecutivos que levantaron de admiración al banquillo español, que aplaudió un gran tapón de Claver a Newley, con el que ha coincidido en Valencia y que arregló algo un marcador sin historia, roto en el tercer cuarto por Rudy y Pau Gasol después de que San Emeterio mostrase el camino, que no era otro que reconocerse, no dejarse nada en el tintero.  

AUSTRALIA 70 (19+13+10+28):Mills (11), Ingles (12), Dellavedova (9), Andersen (4) y Maric -equipo inicial-, Gibson, Newley (12), Barlow (2), Worthington (5), Baynes (8) y Nielsen (7). ESPAÑA 82 (14+23+26+19):Pau Gasol (20), Rudy Fernández (17), Jose Manuel Calderón (4), Sergio Llull (8) y Marc Gasol (12) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (7), Claver, San Emeterio (4), Ibaka (8) y Sada (2).

martes, 29 de mayo de 2012

Nemanja Bjelica pone a un paso de la final al Caja Laboral en un partido polémico ante el Madrid (82-79)


Begic trata de lanzar ante Singler, Lampe, Oleson, Teletovic y Velickovic - ACB Photo.

Apenas un cuarto de hora tuvo por partido Nemanja Bjelica (Belgrado, Serbia, 1988) durante la fase regular, en la que promedió cinco puntos y cuatro rebotes. Llegadas las eliminatorias por el título Dusko Ivanovic le ha dado once minutos más encuentro (28) y el jugador ha respondido a la confianza de su entrenador con puntos (13 de media, casi el doble) y destapándose por primera vez desde que fichó por el Caja Laboral en el verano de 2010 como una promesa emergente del Estrella Roja. Nemanja es toda una realidad y fue quien decantó un partido con tantos ingredientes polémicos como emoción, con tanta entereza y debilidad de unos y otros. Ganó el conjunto de Dusko Ivanovic en una prórroga que supo forzar tras haber estado más de cinco minutos sin anotar y encajar un 0-12 en el último cuarto y verse desarbolado por un Sergio Rodríguez imparable. Una prórroga que el Madrid tuvo que afrontar con Reyes como único pívot y se decidió por un par de decididos, Oleson y Nemanja, bajo la supervisión de uno que sabe latín, Prigioni. Tras su triunfo por 82-79 el Caja Laboral domina la serie y está a otra victoria de conseguir su billete para la final de la Liga ACB. Podría hacerlo el jueves (20:45 horas, Teledeporte). 

“No sé qué decir en este momento”, resolvió Nemanja ante las cámaras de televisión después de que el Buesa Arena le cantase repetidas veces MVP: “Me gustaría decirle a cada uno hola. Porque ellos nos han empujado a la victoria”. Prefirió no valorar su actuación personal, esa jugada, por ejemplo, en la que pareció tener muelles en los pies para hacerse con el rebote ofensivo –el tercero y último de su equipo– y machacar tras el enésimo triple fallo por Teletovic (2/8). Canasta más tiro adicional por personal señalada a Velickovic, el más regular de sus compañeros en la serie. La grada gritaba su cariño a Nemanja mientras el Madrid se resistía hasta el final impulsado por Sergio Rodríguez, que lamentablemente para el baloncesto, sólo muestra su verdadero potencial en contadas ocasiones. El base canario se asoció con Sergio Llull y entre ambos pudieron finiquitar el partido (65-69 a 1m 27s) de no haber sido por el otro Bjelica, Milko, y por un genial Prigioni, que buscó y encontró una entrada salvadora que forzaba la prórroga (69-69) a ocho décimas del final.       

Carroll no fue Carroll 

Ni entonces ni nunca Carroll fue Carroll. Resultó un jugador triste que acabó con menos 10 de valoración, falló sus cinco triples y recibió el tapón de Nemanja en la penúltima acción del encuentro, cuando trataba de intentar otro tiro de tres. Una imagen fiel de cuanto está padeciendo en la eliminatoria Carroll, que esta vez no se sintió superior a ninguno de sus defensores. Uno en especial, Oleson, le tiene comida la moral en la serie. El tirador de Alaska está enchufado, lúcido y tiene instantes en los que recuerda a aquel jugador sin techo que volaba en Fuenlabrada. Oleson, definitivamente, sacó de quicio a Carroll de nuevo y le sacó una personal, añadida a una antideportiva, que pudo cambiar el partido cuando poco después Teletovic completó un parcial de 8-0 para un Caja Laboral que pretendía escaparse (52-45 a 19m 14s) con Ribas en estado de gracia. 

Del entuerto rescató Sergio Rodríguez a un Madrid que perdería a Begic por dos antideportivas consecutivas: una por botar a Nemanja como si fuese la pelota y otra por encararse con San Emeterio. El Caja Laboral no desaprovechó los tiros libres como tampoco lo haría después tras la quinta personal de Singler y de Tomic, que volvía a demostrar que le falta consistencia: lucía su talento para anotar y su inocencia para defender y cargarse de personales, rigurosas o no. El croata sigue sin estar maduro y sus errores minimizaron sus aciertos, como los cinco rebotes ofensivos que capturó, dos más que todo un Caja Laboral que al contrario del Madrid miró más a sus exteriores en un inicio con un acierto ínfimo de los dos equipos. Con Lampe queriendo insistía desde todos los sitios sin suerte –0/4 en triples, 1/9 en el global de semifinales desde más allá de 6'75–, Oleson como jugador desatado y Nemanja como espectador en el banquillo. Ivanovic le quería fresco. Y así estuvo en el momento de la verdad en un partido que algunos vieron de mentira. 


CAJA LABORAL 82 (15+17+22+15+13): Prigioni (4), San Emeterio (6), Oleson (17), Lampe (7), Teletovic (14) —quinteto inicial—; Nemanja Bjelica (14), Milko Bjelica (11), Ribas (7) y Heurtel (2). MADRID 79 (13+17+17+22+10): Llull (12), Suárez (3), Singler (10), Begic (8), Velickovic (13) —quinteto inicial—; Sergio Rodríguez (19), Mirotic (0), Tomic (8), Reyes (4), Pocius (2), Carroll (0). Árbitros: Martín Bertrán, Pérez Pérez y Araña. Eliminados Tomic y Singler, por cinco faltas, y Begic, por dos antideportivas. 13.615 espectadores en el Buesa Arena. 


sábado, 26 de mayo de 2012

Llull y Velickovic empatan la serie para un Madrid superior (73-64)


Heurtel y Teletovic tratan de quitarle el balón a Llull - ACB Photo / Ángel Martínez. 

Sobre la potencia y la vitalidad de Sergio Llull giró un Madrid que dominó el rebote (38 por 28), pudo correr como le gusta y supo desconcertar a los dos puntuales del rival en el primer partido de la serie, Prigioni y Lampe, tan secos que sólo lograron una canasta entre los dos (1/11). Llull contagió a su equipo, lanzado por Velickovic en la segunda parte, cuando el serbio anotó sus 16 puntos. La misma aportación del base menorquín y de Nemanja Bjelica y Teletovic por el Caja Laboral, que esta vez no supo cerrar un partido del que llevó la batuta en varias fases y se obcecó con los triples en el epílogo. Una cabezonería que aprovecharon los locales, bien tranquilos precisamente tras un tiro desde más allá de 6'75 de Velikovic a 4m 32s que les distanció 65-55. El conjunto de Pablo Laso venció por 73-64, con lo que empató a un triunfo la serie de semifinales de la Liga ACB, que continuará en Vitoria el martes (20:30 horas, Teledeporte).

Dusko Ivanovic castigó a Milko Bjelica por cargarse rápido de faltas –apenas jugó seis minutos– y echó de menos al mejor Lampe, tan desubicado y bien defendido que tuvo que probar tiros más lejanos y difíciles de los que le gustan –lanzó tres triples por cuatro tiros de dos–. Eran los exteriores los que le resolvían la papeleta al Caja Laboral: Nemanja Bjelica y Oleson, volcado para frenar a Carroll y explosivo para anotar todo cuando se propusiese. El jugador que fichó, pero que nunca jugó ni fue presentado por el Madrid impulsó a los visitantes con su tercer triple sin fallo (15-23 a los 12m 33s). Una canasta que Llull maldijo en el banquillo. El base estaba descansando después de haber sido el primero en hacer reaccionar a su equipo decidiendo a la misma velocidad con la que corrían sus piernas para salvar el parcial inicial de 10-17.

Primer error de Oleson

Al volcánico Oleson respondió el Madrid con Sergio Rodríguez, un jugador de rachas, y los fogonazos de Carlos Suárez y Carroll para igualar el partido y dejar en 31-31 al descanso. Tras el paso por los vestuarios se desató Velickovic, que pasó de haber fallado sus tres tiros, a marcarse nueve puntos en un tercer cuarto (54-47) en que los locales defendían mejor ante un Caja Laboral algo confuso ante el primer error de Oleson (5/7) y con Teletovic surgiendo a cuentagotas.

Le pudo la prisa al Caja Laboral y perdió la compostura Prigioni jugándose dos triples en un momento mientras el Madrid se procuraba puntos en la zona con Tomic en un día poco afortunado para San Emeterio, eliminado por faltas. Velickovic sentenció con un triple por más que los visitantes se acercasen 69-64 a 28'1 segundos del final. Entonces Llull redondearía el resultado desde la línea de personal. La eliminatoria se iguala a uno y se traslada al Buesa Arena.

MADRID 73 (13+18+23+19): Llull (16 ), Carlos Suárez (10), Begic (2), Singer (7), Velickovic (16) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (3), Tomic (6), Reyes (4), Pocius (-), Carrol (9). CAJA LABORAL 64 (20+11+16+17): Prigioni (-), San Emeterio (10), Lampe (3), N. Bjelica (16), M. Bjelica (1) -quinteto inicial-; Ribas (4), Heurtel (-), Oleson (14), Teletovic (16). Árbitros: Hierrezuelo, García Ortiz y Martínez Díez. Eliminado San Emeterio por personales (min. 39). Pabellón: Palacio de los Deportes. 8.262 asitentes.

jueves, 24 de mayo de 2012

Lampe y San Emeterio retuercen al Madrid (71-81)


San Emeterio asiste a un compañero ante Suárez - ACB Photo / Víctor de la Rubia. 

Un jugador que no sabe sufrir, que no se crece ante la crítica y los malos momentos es un jugador que no entiende de qué va su oficio, que desconoce cómo competir y que está expuesto a que se dude de él en cualquier momento. De sufrimiento sabe mucho Lampe, que tuvo que esperar a la Copa del Rey de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona para estrenarse con el Caja Laboral. El club y Dusko Ivanovic confiaban en él y el pívot polaco se lo ha agradecido siendo, en el tramo final de la Liga ACB, el más entonado de un equipo en el que también San Emeterio sube como la espuma. Entre ambos, entre Lampe (21 puntos y 11 rebotes) y San Emeterio (13 tantos) retorcieron a un Madrid que se quedó sin voz en los últimos seis minutos, en los que pareció admirar la eternidad de Prigioni, que generó ocho puntos –tres asistencias y dos tiros libres– del parcial final de 4-16. Vencedores por 71-81, los visitantes se adelantan en la serie de semifinales, que continuará el sábado (Teledeporte, 20:45 horas), y pasan a tener el factor cancha a favor.  

Lampe confesó que tenía ganas de jugar contra el Madrid, el club que le fichó cuando rondaba la mayoría de edad para su filial. Preguntado por Izaskun Ruiz, resolvió que la clave del partido había sido dominar el rebote –37 por 33– y “parar su contraataque”. Y con ello mermó, por ejemplo, la actuación de Llull, tan desacertado con los triples (1/4) como el resto de un Madrid (2/16, 12%) que echó en falta a Carroll (1/5 desde más allá de 6'75 y 3/9 en total). Un conjunto que se quedó en 27 sólo puntos puntos en la segunda parte, nada que ver con la primera, en la que disfrutó sobre todo con sus interiores, que se vaciaron, empezando por Velickovic, muy a gusto en la zona, en línea ascendente en una temporada en la que estuvo un tiempo lesionado y fue reemplazado por Ibaka. Velickovic fue el máximo anotador de su equipo con 12 puntos, cuatro de ellos tras rebote ofensivo. Una solución de la que también sacó mucho partido su compañero Begic. A ambos les une haberlo pasado mal con Messina y haberse visto fuera del club. 

Nemanja Bjelica

Al principio y al final surgió Nemanja Bjelica, el más acertado de un primer cuarto igualado (21-22) y uno de los puntuales del último (parcial de 12-21). Llull tuvo pronto problemas con las faltas, Lampe siempre funcionó y Sergio Rodríguez sabía encontrar sus momentos, mientras Carroll apenas tenía algún chispazo y tenía que dedicarse a defender a... Prigioni. Inaudito. Se escaparía el Madrid (39-33 a los 16m 55s) tras una acción con la que enloqueció a Velickovic. San Emeterio y Oleson ajustaron las cosas al descanso (41-39).     

¿Y Teletovic? Los tiradores como tal, como él, tienen un amor propio grandioso o una memoria minúscula, como demostró el ala-pívot bosnio, que anotó su primer triple tras cuatro pruebas fallidas (acabó con 1/7) y escogió un momento idóneo, para ayudar al omnipresente Lampe y a un San Emeterio que se encuentra en el mejor momento de un curso difícil tanto como para él como para el equipo. En un momento, en dos minutos y medio, Teletovic se marcó siete puntos (el triple mencionado, una acción tras rebote ofensivo y un alley-oop) y con la ayuda de Oleson los visitantes se distanciaron 53-58 (a los 27m 18s). 

El público pitaba a su equipo, despistado en defensa y muy fallón en ataque, desaprovechando varias segundas opciones. La reacción del Madrid, de la mano de la voluntad de Singler y Reyes y la pericia de Sergio Rodíguez (67-65 a 5m 40s), resultó anecdótica. A partir de entonces se le volvieron a fundir los plomos y se quedaron sin respuesta ante el monólogo de Prigioni y los puntos de Nemanja Bjelica, Lampe y San Emeterio.

sábado, 18 de febrero de 2012

Lorbek marca la pauta para un Barça que alcanza la final de su Copa venciendo al Caja Laboral (66-57)

Lorbek, a punto de lanzar ante Milko Bjelica - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Juega con un ritmo musical, como si interpretase una partitura en una pista de baloncesto, como si estuviese sentado en un escenario y deleitara al público con su destreza con el piano. Tocarlo es una de sus pasiones, pero Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984) se gana la vida y emociona a los aficionados como baloncestista para suerte del Barça, en el que está viviendo su mejor temporada. El ala-pívot esloveno marcó la pauta en una semifinal contra el Caja Laboral escasa en puntos y sobrada de emoción, incertidumbre y emotividad, resuelta por los azulgrana por 66-57 con un parcial final de 18-5. Nunca desconectó del partido Lorbek, que aportó 26 puntos y rescató a su equipo en los momentos más peliagudos, al principio y al final, para llevar al Barça a la final de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi.

“Creo que con nosotros ha encontrado su madurez”, dijo, cuestionado por este periodista, Xavi Pascual: “Me parece un ejemplo para todos por su esfuerzo y trabajo. Es un chaval al que nadie le ha regalado nada en la vida. Desde pequeño se ha esforzado para ser el mejor”. Y lo fue en un día difícil para Navarro, el jugador franquicia que tuvo una actuación menor (0/9) y sólo pudo meter tres tiros libres. La Bomba fue el primer cambio de Pascual para intentar superar un comienzo gris de los azulgrana, sorprendidos y patidifusos, totalmente mudos, ante el comienzo de bombo y platillo de Lampe. Un jugador que hasta el jueves llevaba casi 250 días sin jugar un partido y que en tan sólo cuatro minutos había anotado ocho puntos sin fallo y le había hecho un traje a Ndong (4-12). El resto de puntos del Caja Laboral eran de San Emeterio, obtuso ante el Lagun Aro y en su línea habitual ante el Barça, contra el que hace dos temporadas metió su dos más uno más recordado y que valió una Liga.

Rabaseda culmina la remontada

Mejoró el Barça al ritmo de Lorbek y la electricidad de Huertas y Rabaseda sobre la bocina puso el broche a la remontada para cerrar un primer cuarto con dos partes para cada equipo (19-18). Fue entonces cuando, reunidos los técnicos con los jugadores, uno de los patrocinadores mezcló en la pantalla del Sant Jordi a los hermanos Gasol con una parte de la grada. Una voz de off animaba a Pau y Marc y al público a hacer la ola. Una demostración más de que la imaginación de los creativos no tiene límites como también sucede con los malos momentos de Wallace, que en 16 segundos se cargó con dos personales. Apenas llevaba un minuto en pista y eso fue lo que descansó Lorbek, que volvió igual de entonado que antes y dispuesto a sacar las castañas del fuego a su equipo. Tan entregado como Vázquez, que no se acongojó después de haberse resbalado en una acción que finalizó Milko Bjelica machacando a placer, sino que replicó en la jugada siguiente con otro mate. Mientras, Teletovic empezaba a anotar y Sada, a ser omnipresente: dirigía, saltaba y anotaba. Es un jugador todo corazón y capaz de la ocurrencia más inverosímil. Su valor es incalculable. 

Tampoco tiene precio la conexión de Prigioni -ya es quien ha recuperado más balones en la historia de la Copa, 45, superando a Villacampa- con sus pívots. Célebre resultó su entendimiento con Scola o Splitter y lo sigue siendo con Teletovic y Milko Bjelica, la pareja responsable de otro arreón de los vitorianos antes de que los azulgrana se marchasen al descanso con otra canasta al límite, esta vez de Eidson. La primera del ex jugador del Maccabi en todo el torneo.

Duelo de cuatros

Lorbek continuó a lo suyo, a un nivel exquisito y asumiendo las responsabilidades en ataque ante su defensor, Teletovic. Era un duelo fantástico entre dos de los mejores 4 de Europa. Ivanovic sólo pudo para un Lorbek desatado pidiendo un oportuno tiempo muerto que calmó al Caja Laboral, dirigido por Heurtel y apuntalado por Ribas, Teletovic y el renacido Lampe. “¡Madre mía! ¿De dónde ha salido Lampe?”, se preguntaba un compañero de tribuna de prensa, locutor para más señas.

No se destemplaron los azulgrana en un epílogo tan dramático y exigente. No les faltó Lorbek, suelto en los momentos calientes, y volvieron a aparecer Eidson y Mickeal, bastante inédito hasta entonces por las personales y capital en el tramo final, en el que los anfitriones se zamparon al conjunto de Dusko Ivanovic con una defensa ejemplar. Para muestra: el tapón por detrás de Mickeal a San Emeterio cuando éste intentaba lanzar un triple. Y para clave otra jugada del 33 azulgrana: rebote ofensivo para un dos más uno. 

Se nubló -”nos faltó la paciencia que habíamos tenido antes”, reconoció Ivanovic- el Caja Laboral insistiendo con los triples. Hasta siete lanzó en el último cuarto y sólo acertó con uno de Nemanja Bjelica, taponado por Ndong en otra acción espectacular. Ese triple fue una de las dos canastas de los vitorianos en el período final (18-5). En otro ejercicio de talento de Lorbek, un baloncestista que traspasa su música a las pistas de baloncesto.
 
BARÇA 66 (19+15+14+18): Huertas (2), Mickeal (5), Eidson (7), Lorbek (26) y Ndong (8) -quinteto inicial-, Navarro (3), Vázquez (8), Rabaseda (2), Sada (5), Wallace e Ingles. CAJA LABORAL 57 (18+15+19+5): Prigioni (-), Oleson (2), San Emeterio (12), Teletovic (15) y Lampe (10) -quinteto inicial-, Ribas (2), M. Bjelica (9), N. Bjelica (3), Walsh (2) y Heurtel (2). Árbitros: Hierrezuelo, Redondo, Conde. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.700 espectadores en la primera semifinal de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

jueves, 16 de febrero de 2012

Prigioni desenchufa a un Lagun Aro crecido (72-65)

Prigioni supera a Lorant - ACB Photo.

“Hubo un momento”, relató Pablo Prigioni (Río Tercero, Argentina, 1977), “en que sentí que había que arriesgar”. Y, valiente, como lo lleva demostrando toda su carrera, acabó por perpetrar una actuación fantástica para desenchufar a un Lagun Aro GCB crecido con un Jimmy Baron desatado. El cambio de mentalidad tuvo lugar en el vestuario tras una primera parte ejemplar para los donostiarras y patética para el Caja Laboral (28-38). Fue a partir de entonces cuando Prigioni asumió el riesgo y engrandeció a su equipo. ¿Cómo? Con cuatro recuperaciones con las que igualó la mejor marca en Copa del Rey que atesora Jordi Villacampa (44). ¿Más? Con seis asistencias para que Teletovic (17 puntos) y sobre todo Milko Bjelica (22) se pusieran las botas. Porque Prigioni además acabó además 8 rebotes y 15 puntos, nueve de los cuales llegaron en el parcial definitivo de 23-3 en el inicio del tercer cuarto (51-41), principio del fin del conjunto de Sito Alonso. El Caja Laboral, vencedor por 72-65, es el primer semifinalista de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi de Barcelona. 

Pasan los años y Prigioni continúa siendo modélico en la pista, sigue teniendo esa capacidad de decidir de líder y esa habilidad de cambiar el rumbo de un encuentro para suerte del Baskonia, en el que vive su segunda etapa tras una marcha al Madrid que la afición le ha sabido perdonar. Unos espectadores llegados desde Vitoria que disfrutaron con la coreografía del base titular, más si cabe en un partido sin puntería de San Emeterio (0/5, -4 de valoración) y en el que Pau Ribas acabó con un esguince en la rodilla. En un encuentro en el que el Lagun Aro GCB llegó a exhibirse pese a tener a Panko cargado con personales y a un Vidal que todavía no había sido capaz de anotar.

Al ritmo de Jimmy Baron

Los secundarios llevaron en volandas a un conjunto que debutaba en una Copa y que parecía crecer sin límites ante la melodía de Jimmy Baron, un tirador. Un valiente o un insconsciente según se mire -es difícil definir a los jugadores que tienen ese rol- que entre el final del primer cuarto y el epílogo del segundo anotó 16 puntos -acabó con 22- para trasnformar un 14-10 en un 28-38 al descanso.

Dusko Ivanovic arengó a los suyos en el vestuario y Prigioni dio un recital de cómo debe jugar un base. Le ayudó también la indecisión del Lagun Aro GCB (1 recuperación, 16 pérdidas), que entró en bonus en el primer minuto tras el descanso, con dos faltas de Salgado y otras de Betts. Instantes de ebullición de Teletovic y Milko Bjelica, que cuajó su mejor partido con el Caja Laboral. Incluso así no se descompuso su rival: surgieron Panko, mermado por una gripe a principios de semana y muy bien defendido y Vidal, y resurgió Baron para poner el 68-63 a 2m 03s. El tirador estuadonidense perdió un balón en el siguiente ataque, falló otro triple, mientras entre Prigioni y Bjelica se marcaban un bloqueo y continuación que dejaba al Caja Laboral en su undécima senifinal de Copa consecutiva y cariacontencido, aunque orgulloso, como expresó Sitio Alonso, al Lagun Aro.     

CAJA LABORAL 72 (17+11+27+17): Prigioni (15), Oleson (9), San Emeterio, Golubovic, Teletovic (17) -quinteto inicial-, M. Bjelica (22), Ribas (2), Heurtel (4), Lampe y N. Bjelica (3). LAGUN ARO GBC 65: (16+22+11+16): Salgado (4), Papamakarios, Vidal (9), Panko (14) y Betts (2) -quinteto inicial-, Baron (22), Neto (8), Lorant (4) y Doblas (2). Árbitros: Martín Bertrán, Jiménez y Araña. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 11.400 espectadores.

domingo, 8 de enero de 2012

San Emeterio y Teletovic apagan a una Penya intermitente (57-74)

San Emeterio y Golubovic traban a Obasohan - ACB Photo.

Las figuras relucen cuando se les requiere y nadie duda que San Emeterio y Teletovic, junto con Prigioni los que más años llevan en el club, son los que mayores galones atesoran. Ambos comparten el liderato en la pista y entre los dos apagaron una Penya intermitente que se quedó sin respuesta justo después de colocarse a cuatro puntos en el último minuto del tercer cuarto. A partir de entonces los verdinegros encajaron 27 puntos más -13 de la pareja visitante- y sólo anotaron 11, de ellos siete fueron de Williams, cuyo desgaste en el rebote ofensivo -capturó ocho- fue intachable. La victoria por 57-74 permite al Caja Laboral empatar en el liderato con el Madrid y el Barça, ganadores ante el UCAM Murcia y Lucentum Alicante, respectivamente.

Pero la jugada que frustró a la Penya, como concedió su entrenador, fue un triple de Prigioni al inicio del último período y en la acción siguiente Pooh Jeter perdió el balón. Los locales buscaron con obsesión el triple, la jugada que les impulsó en su gran inicio (25-12 a los 9m 15s con 3 de 6 en triples) y fallaron los ocho en esos instantes (5/23 en total). Incluso falló su jugador más entero, Williams, que enlazó dos personales seguidas y perdió su discurso, fantástico hasta entonces. El contraste, San Emeterio y Teletovic se lucieron.

Oleson conecta a los visitantes

Ni uno ni otro habían comenzado el encuentro bien. De hecho, estuvieron muy desacertados -sólo dos canastas entre los dos en el primer cuarto- como el resto del equipo, sometido entonces al acierto exterior, el poderío de Williams y el descaro de Jelinek, antes de retirarse con un golpe en la nuca con Oleson. El tirador de Alaska fue precisamente quien conectó al grupo de Dusko Ivanovic con sus puntos y la dirección de Heurtel.

Para magia, la de Teletovic, que se marcó dos triples en un momento y puso por delante al Caja Laboral por primera vez. Y también surgió San Emeterio con un dos más uno y otra recuperación, con la que forzó la tercera personal de Van Lacke, que sería una de los artífices de la espléndida reacción de la Penya en el tercer cuarto. Por los visitantes apenas replicaba Milko Bjelica. Teletovic y San Emeterio rematarían al final apagando a una Penya intermitente.

PENYA 57 (25+11+14+7): Jeter (11), Jelinek (7), Obasohan (6), Llovet (2) y Williams (15) -equipo inicial-, Trias (2), Van Lacke (10), Oliver (-), Norel (4) y Barrera. CAJA LABORAL 74  (15+27+12+20): Prigioni (5), Oleson (11), San Emeterio (14), Milko Bjelica (12) y Golubovic (2) -equipo inicial-, Teletovic (18), Nemanja Bjelica (6) y Heurtel (6). Arteaga, Guirao y Martínez. Eliminaron por cinco faltas personales Milko Bjelica (min. 37). Partido de la decimoquinta jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Olímpic de Badalona ante 5.970 espectadores.