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domingo, 4 de mayo de 2014

"Oleson va más allá de los puntos que mete. Eso le honra"

Scariolo, San Emeterio, Hanga y Pleiss hablan para Cronómetro de Récords sobre el tirador y defensor de Alaska

Oleson, durante un reconocimiento médico - Foto: FCB / Miguel Ruiz.
Hay jugadores cuya incidencia es tan específica que casi se reduce a los números que figuran en la estadística. Otros van más allá de los datos que se apuntan. Es el caso de Brad Oleson (Anchorage, Alaska, 1983), un líder sencillo que se esmera en defensa y que no se nubla en ataque cuando falla. "Es un grandísimo jugador. Me encanta", analizó Sergio Scariolo en la rueda de prensa para Cronómetro de Récords: "Es un jugador con una versatilidad, una capacidad muy rara de salir del banquillo cuando está Navarro y ser

domingo, 15 de diciembre de 2013

Guillem Vives es un tesoro

"Es un grandísimo base, a la vez director y anotador", le elogia Scariolo, rendido al líder de una Penya que remonta ante el Baskonia (83-74)


Guillem Vives, durante el partido - ACB Photo / Charly Mula. 

Apareció serio y dispuesto a ir al grano, pero antes de valorar qué le había sucedido al Baskonia en el tercer cuarto (29-8), "cuando tuvimos poquísimo control sobre el ritmo del partido y la lógica del juego", Sergio Scariolo quiso felicitar a Salva Maldonado y a la por la victoria y anunció su inciso el protagonista del partido: "Permitidme decir algo especial sobre un jugador. Sobre Guillem Vives, que creo que, no lo digo solo por el partido de hoy sino por los otros partidos en los que he podido seguirle, ha vuelto a

lunes, 6 de agosto de 2012

España se queda clavada en el último cuarto

La selección pierde 82-88 ante Brasil tras encajar un parcial de 16-31 y se enfrentará a Francia en cuartos de final

Pau Gasol, Splitter y Varejao luchan por un rebote - EFE.

Fundida y confundida, quizás sin la tensión necesaria, España se quedó clavada en el último cuarto, el peor del equipo durante los Juegos (16-31), para acabar perdiendo por 82-88 ante una Brasil con más chispa lanzada por un Barbosa prodigioso (23 puntos), un Marquinhos afilado y una pareja de pívots que son la noche y el día, pero que se entienden a la perfección: Splitter y Varejao. Como le está sucediendo durante todo el torneo, la selección volvió a disiparse en los instantes finales y no acaba de cuadrar una actuación sin fisuras. “Tenemos problemas de concentración y de condición física”, advierte el seleccionador, Sergio Scariolo, que confía en que se pueda solventar ese déficit una vez concluida la primera fase y llegado el momento de las eliminatorias. Como tercera del grupo B España se enfrentará en cuartos a Francia, segunda del A, y como tanto se especuló antes del partido evitará a Estados Unidos hasta una hipotética final. 

“No jugaríamos nunca a perder ni a especular. Somos un equipo campeón que ha ganado mucho y nunca nos planteamos esa posibilidad”, recalcó Pau Gasol cuando le preguntaron si el grupo se había dejado ir para tener un camino más propicio: “Tal y como estamos jugando cualquiera nos puede ganar. Tenemos que corregirnos”. No se escondió el ala-pívot de los Lakers el día que superó a Epi como máximo anotador español en unos Juegos Olímpicos. Pau acabó con 25 puntos y empezó como una locomotora aportando 13 de los primeros 18 de un equipo eléctrico, contundente y varios pasos por delante de Brasil entonces. 

Excelencia puntual

Jugaba España como más le agrada, con velocidad y músculo, y le encajaban las piezas para conseguirlo: si Calderón se iba al banquillo a descansar salía un Sergio Rodríguez hiperactivo y lo mismo sucedía con Scariolo dosificaba a Marc Gasol, notable con 20 puntos, cuando le suplía Ibaka (14), sinónimo de espectáculo y defensa. La excelencia fue puntual y en cuanto Neto salió a pista reaccionó un combinado brasileño que no pudo contar con Nene Hilario, uno de sus pilares y al que no echó de menos. Mientras que el grupo de Scariolo se fue disipando poco a poco por su excesiva dependencia del trío interior formado por Marc, Pau e Ibaka, que aportó 59 puntos. ¿Y qué hicieron los exteriores? Aportar los mismos tantos que Barbosa.  Rudy no se encontraba a sí mismo, Llull apenas metió el último triple sobre la bocina y el partido perdido, San Emeterio no tenía puntería ni era un ejemplo en defensa como en los precedentes... 

Con una canasta de Marc Gasol España se distanció 61-51 (a los 26m 49s), pero no supo conversar la renta ante un rival más entusiasta, bien gobernado tanto por Neto como por Huertas, que empezó el último cuarto con dos triples seguidos de Marquinhos. Otro de Barbosa (73-75 a 4m 16s) le daría la primera ventaja a Brasil. España ya no tenía remedio. Se había quedado clavada otra vez en un último cuarto y acabó tercera de grupo, con lo que se enfrentará a Francia en cuartos, en la reedición de la final del Eurobásket de Lituania, y de pasar los cruces sólo se encontrará a Estados Unidos en la lucha por el oro.  


ESPAÑA 82: Pau Gasol (25), Rudy Fernández, Navarro (7), Calderón y Marc Gasol (20) —quinteto inicial—, Sergio Rodríguez (2), Reyes (6), Claver, San Emeterio (3), Llull (3), Ibaka (14) y Sada (2). BRASIL 88: García (3), Huertas (2), Barbosa (23), Varejao (7) y Splitter (11) —equipo inicial—, Machado (3), Neto (6), Torres (6), Taylor (7), Giovannoni (7) y Vieira (13). Árbitros: Estévez (ARG), Vázquez (PUR), Lottermoser (GER). Caio Torres fue eliminado (min. 33). 8.342 espectadores en el Basketball Arena. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Fridzon y Blatt desnudan a una España voluble (77-74)

Rusia le remonta 18 puntos a una selección que no será líder de su grupo y se complica los cruces


Pau Gasol, defendido por Antonov y Kirilenko - EFE.
No se gana con el uniforme ni con un pasado glorioso, se vence apartándose de los opinadores y del ombligo propio y retando al rival. En equilibrio. Ante Rusia España resultó un equipo voluble, capaz de bordarlo como de echarlo todo por la borda y parecer tan inocente como el emperador del cuento, que pretendía llevar el traje más ostentoso y se dejó engañar para salir a la calle en cueros. Un tirador como Fridzon hizo de Kirilenko           -pasó desapercibido– y un técnico como David Blatt, excelente gestor, desnudaron por completo a la selección remontándole 18 puntos (2-20 a los 5m 17s) y revirtiendo el 60-69 a 4m 40s. Convendría no quedarse con el fallo de Pau Gasol en uno de los dos tiros libres para forzar la prórroga –Fridzon después no erró los suyos– ni con la horrible última jugada de su hermano Marc, que perdió la pelota, bloqueada por Ponkrashov. La selección no cayó 77-74 por esos detalles, sino por su candidez en defensa y su frustración en ataque, por saberse ganadora antes de tiempo. A España, que ya no podrá ser líder del grupo B, se le complica el futuro en Londres y podría encontrarse con Estados Unidos en semifinales. Pero antes deberá concluir la primera fase ante Brasil y superar los cuartos.

Maduró el partido como le convino a su equipo Blatt, advertido al final por un ayudante de que le quedaban dos tiempos muertos y que solicitó antes y después de los tiros libres de Pau, inmenso con once puntos en el inicio de una España en la que anotaron cuatro jugadores del quinteto inicial en el mencionado 2-20. Ausente y bien defendido por Rudy          –y después por San Emeterio-, a Kirilenko le costó 21 minutos anotar su primera canasta y tampoco fue el partido de Shved (0/3 en triples). Sí brillaron Khryapa (4/5 en triples), autor de tres triples en el tercer cuarto que contribuyeron a la remontada rusa que empezó y acabó Fridzon, indescifrable para sus defensores y para Scariolo. Como Mozgov, el tercer hombre para el conjunto de David Blatt, que se puso 56-51 (a los 29m 15s) con otro triple, en este caso de Ponkrashov.

La batuta de Sergio Rodríguez

Se disipó España: cambió su cara, perdió fluidez, entrega y resultó obtusa porque no circuló bien el balón y se vio obligada a intentar tiros complejos. El plan de Blatt estaba saliendo a la perfección y Navarro, en su retorno a la competición tras sus molestias en el pie, no acertaba con el aro. Aunque sería La Bomba quien revirtiese el marcador para un grupo que empezó a tener chispa de nuevo bajo la batuta de Sergio Rodríguez. Rusia dejó de estar tan precisa con los tiros de tres –llegó a atesorar un 8/14, acabó con 9/23– y El Chacho repartió para todos para que la diferencia fuese cómoda de nuevo (60-69).

Paciente y constante, Rusia maduró las jugadas y supo jugarse los tiros al límite, como el del Ponkrashov (70-71) y éste sería el asistente para que Mozgov machase a placer: 75-73 a 18'2 segundos. España jugó con fuego como ante Gran Bretaña y esta vez perdió merecidamente el partido y se le complican los cruces. “Hemos bajado un poco los brazos, hemos bajado la actividad, fueron entrando en el partido y se lo han llevado. Hemos sido un equipo de muchos contrastes e inconstante”, reconoció Pau Gasol. 

RUSIA 77 (11+21+24+21): Ponkrashov (14), Shved (-), Kirilenko (8), Khryapa (12) y Kaun (1) -quinteto inicial-; Mozgov (12), Fridzon (24), Voronov (-), Antonov (3), Monya (3) y Khovostov (-). ESPAÑA 74 (28+12+13+21): Calderón (2), Sergio Llull (6), Rudy Fernández (10), Pau Gasol (20) y Marc Gasol (10) -quinteto inicial-, San Emeterio (3), Sergio Rodríguez (8), Reyes (4), Ibaka (2) y Navarro (9). Árbitros: Christodoulou (GRE), Vázquez (PUR), Sampietro (ARG). Basketball Arena: 7.500 espectadores.

domingo, 29 de julio de 2012

Pau Gasol marca la pauta en el debut ante China (97-81)

El ala-pívot de los Lakers, con 21 puntos, destaca en una España intermitente

Pau y Marc tratan de taponar a Chen - AFP. 
Es el hilo conductor de los éxitos de la mejor generación española de la historia, por más que en el torneo de presentación, el Mundial Júnior de Lisboa, fuese uno de los suplentes. A Pau Gasol (Sant Boi de Llobregat, 1980) no le hace falta desfilar como abanderado en la ceremonia de unos Juegos Olímpicos como hizo el sábado para que quede claro que es una de las banderas de la España deportiva. El ala-pívot de los Lakers fue el líder de nuevo en el estreno en Londres ante China con 21 puntos y 11 rebotes. Resultó un triunfo coral concretado por 97-81 y perpetrado gracias a una actuación coral intermitente, desde el omnipresente Ibaka (17 tantos) y el renacido Navarro (14) hasta el hiperactivo Sergio Rodríguez, que como Marc Gasol volvió a jugar tras sus problemas físicos. España tuvo ciertas lagunas en defensa, en los tiros libres (14/22) y le faltó fluidez ante un rival dependiente de su estrella, Yi Jianlian, capaz de alcanzar los 30 puntos tras jugarse prácticamente la tercera parte de los tiros de China. 

Señalado en los Lakers, Pau Gasol no levanta sospechas en la selección, donde se valora su compromiso y no se duda de su rendimiento, fundamental ante el combinado chino, al que le encanta sacar provecho de tiros exteriores de sus pívots como bien había advertido Sergio Scariolo. Al seleccionador le costó descifrar las zonas del rival y se quedó sin respuesta ante el inicio obtuso de España, que a pesar de cargar de faltas a su rival –Yi Jianlian y Liu Wei se fueron al banquillo rápido con dos personales– no se encontraba en ataque. La selección estaba peleada con los tiros libres y no anotó su primera canasta en juego hasta que Calderón anotó el primero de sus tres triples en un primer cuarto con un Pau Gasol contundente y de difícil digestión (19-17). 

Surge Sergio Rodríguez

Justo lo contrario que el segundo, también marcado por los triples de una España (8/13 al descanso, 11/19 al final) desatada entonces por el espíritu de Ibaka, el inconformismo de  Reyes, el compromiso de Navarro por jugar pese a sus problemas físicos y tras haber pasado una fiebre y las pinceladas de San Emeterio y Rudy Fernández. Ambos saben renunciar a un mayor papel en un equipo generoso. Sólo hace falta ver cómo juega Sada, al límite siempre, por más que se le achaque que no ve el aro tanto como debería. Algo que sí que hace la mejor versión de Sergio Rodríguez, que en el tramo final debutó en unos Juegos Olímpicos sustituyendo a Sada –el Barça ha anunciado que reanuda las negociaciones de renovación del contrato del base después de asegurar que se habían roto–. El Chacho se marcó un triple y una asistencia a Ibaka en sus dos primeras acciones y sobre todo agitó a una España que había visto reducida su ventaja hasta el 69-58 (65-58 a los 28m 48s) tras otro mate de Yi Jianlian, escudado entonces por un Liu Wei que anotaba cuanto probaba. 

Sergio Rodríguez contagió su sonrisa a España, de nuevo alegre con Navarro, el propio Pau Gasol e Ibaka, mientras que Scariolo aprovechó para dar carrete a todos sus jugadores y sólo Claver, recién presentado por los Blazers, se quedó sin anotar. Algo que sí pudo hacer, en su novena tentativa, Sun, al que en China llaman Magic, por Magic Johnson. Ya se sabe, el humor es internacional. 


ESPAÑA 97 (19+34+16+28): Pau Gasol (21), Rudy Fernández (7), Jose Manuel Calderón (12), Sergio Llull (2) y Marc Gasol (5) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (5), Navarro (14), Reyes (2), Claver, San Emeterio (5), Ibaka (17) y Sada (7). CHINA 81 (17+24+19+21): Wei Liu (9), Shipeng Wang (8), Yue Sun (3), Jianlian Yi (30) y Zihzhi Wang (15) -quinteto inicial-, Ding, Yi Li, Zhu (2), Zhang (2), Chen (12) y Zhou. Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Felicia Grinter (USA) y Fernando Sampietro (ARG). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo B del torneo olímpico de baloncesto disputado en el Basketball Arena de Londres ante 9.103 espectadores.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Navarro encumbra a España con su segundo oro en un Eurobásket ante Francia (98-85)

Reyes levanta la copa ante Calderón, Rudy, Navarro, Pau y Scariolo - EFE.
Si alguien se pregunta qué función tiene un capitán o cómo debe comportarse un jugador para ser considerado un líder sólo debe ilustrarse con la trayectoria de Juan Carlos Navarro, pieza indispensable en el Barça e insustituible con España, en la que ha tenido la mala -y buena- suerte de coincidir con Pau Gasol, que le ha restado focos. Navarro es un artista con desparpajo, valiente y explosivo al que le incomoda firmar sus cuadros. Le cuesta hablar de sí mismo ante las cámaras y siempre recurre al grupo. España está contagiada de su gen competitivo, del perfil de ganador insaciable de Navarro, nombrado MVP del segundo Eurobásket consecutivo logrado por España ante Francia 98-85. Una copa levantada por Reyes, un gesto impagable de Navarro. "Felipe, es tuya"En diez años España acumula dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Europeos, una plata olímpica y un oro mundial. Y Navarro, como Reyes y Pau lleva siete metales. Casi nada.

Por un día, y sin que sirva de precedente, Navarro habló de él: "La verdad es que he hecho unos partidos en los que me he encontrado impresionante". Hablan los números -26 puntos en cuartos contra Eslovenia, 35 ante Macedonia en semifinales y 27 en la final ante Francia. La Bomba, presente en el mejor quinteto junto a Tony Parker, McCalebb, Kirilenko y Pau, ha sido la hélice, el motor de España en los cruces y ha aparecido siempre en el momento clave, también el último día: ahí estaban sus canastas para contener las puntuales reacciones del rival. "Juan Carlos ha estado inconmensurable, tirando muy bien en momentos claves y dándonos un empuje increíble", dijo sobre su amigo Pau, que le dio un par de besos en la entrega de medallas.
"Esto es una gran familia y por eso somos especiales", describió Calderón, justo antes de acordarse de los padres de Reyes y Claver, fallecidos recientemente.

El regalo de Ibaka

Conseguido el primer objetivo, estar en los Juegos Olímpicos, España jugó por su reputación, por mantener la hegemonía en Europa, para revalidar el título en el Eurobásket en su tercera final consecutiva. Y cuadró un partido fantástico, desde Navarro, pasando por Pau (17 puntos y 10 rebotes) o Ibaka, que en en las últimas horas de su 22º aniversario colocó ¡cinco tapones! Los cinco en la mitad del segundo cuarto, acciones que sirvieron para que España cogiese una diferencia de 10 puntos y diese su primer golpe sobre la mesa (50-41 al descanso).

Francia, al contrario que en la segunda fase, no resultó un holograma ni una broma de mal gusto. Carburó como lo que es, todo un subcampeón de Europa, con los jugadores que se tronchaban y bostezaban en aquel partido: Noah y sobre todo Parker, revoltoso y certero a partes iguales. El base francés por fin se ha quitado el sanbenito de no cumplir con su selección y ha cuadrado una competición impagable y en al final perdió por un punto su duelo anotador con Navarro. Nueve anotó Parker en un primer cuarto en el que Navarro aportó nueve y Francia supo cambiar de registro con naturalidad y rapidez. El conjunto de Collet había empezado explotando la zona para procurarse canastas sencillas. Así llegaron las cuatro primeras, tan claras como la que falló Damian Stojanoski en el partido por el bronce y que hubiese significado el empate a 70 a falta de nueve segundos tras una asistencia del incombustible McCalebb; Shved sentenció el partido y aseguró el metal para Rusia (68-72). Después los franceses cedieron el protagonismo a sus exteriores. Con Parker, claro a la cabeza de todos y con la cabeza rapada menos en un minúsculo rectángulo. ¿Una apuesta? ¿Un talismán?  

91 puntos en la primera parte

Por ser, España resultó hasta matemática, pues anotó 25 puntos en los tres primeros cuartos y 23 en el último, incluida la de Reyes, la más aplaudida por un banquillo ya relajado, sabiéndose campeón, ya en los últimos segundos. Un gesto de tutor satisfecho y de persona ejemplar de Sergio Scariolo, que reconoció sentir "orgullo de trabajar con este equipo". "No hemos dudado ni un segundo", prosiguió el seleccionador, encantado con Ibaka o con la fortaleza de Sada. El base azulgrana salió antes de lo previsto porque Ricky se llevó un codazo involuntario de Parker, que minutos después sí que fue víctima de una acción punible: Rudy le agarró del cuello y le tiró. Resultó quizás la única mancha de la selección en la primera parte, la más anotadora en una final del Eurobásket desde 1995, cuando entre Yugoslavia y Lituania se repartieron 97 puntos. Esta vez el balance fue de 50-41: 91.

Parker continuó a lo suyo, intentando conectar a Francia, ayudado por Noah y Gelabale, al que se le quedó cara de tonto cuando Navarro le fintó y metió un triple o cuando poco antes, en una jugada más de billar que de baloncesto, La Bomba hizo una pase picado para Marc y éste repitió acción para que Pau machacara. También se lucía Calderón, ausente en los dos últimos torneos y siempre presente en Lituania con puntos importantes y dirección de juego: "He pasado dos años muy malos. Gracias a todos por estar aquí". La final quedó sentenciado en el inicio del último cuarto y con tres jugadores suplentes en la pista, Llull, Sada e Ibaka. Pero todavía faltaba ver el tercer tapón de Pau a Seraphin o su triple o la última canasta, en suspensión, de Navarro, sustituido entre gritos unánime de "¡MVP!¡MVP!". Incluso Fernando San Emeterio, siempre tan discreto, le hizo una reverencia al reemplazarle. Y más: salieron a la pista Reyes y Claver, un buen detalle de Scariolo con los dos jugadores que peor lo han pasado en los últimos meses. También anotó Reyes,  a quien sus compañeros animaron durante el torneo cantándole el tema de Bongo Botrako
Todos los días sale el sol, Chipirón, pero adaptándola y diciendo Felipón. El cordobés celebró el oro poniéndose una camiseta roja con el nombre de su padre (Alfonso) y el 9.  Un emotivo homenaje: "Desde arriba lo hará visto". En la pista Calderón pareció mecer la pelota cuando el árbitro cuando el árbitro pitó el final. El sello al segundo oro consecutivo en un Eurobásket, una proeza que sólo habían conseguido antes Lituania, la URSS y Yugoslavia.

ESPAÑA 98 (25+25+25+23): Pau Gasol (17), Rudy (14), Navarro (27), Calderón (17) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Ricky, Llull (4), Sada (2), Reyes (2), Claver, San Emeterio e Ibaka (4). FRANCIA 85 Francia (20+21+21+23): Noah (11), Batum (10), Parker (26), Pietrus (4) y Diaw (12) -equipo inicial-, Seraphin (4), Albicy (1), Kaudi (3), Traore (4), De Colo (2), Tchicamboud y Gelabale (8). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Sreten Radovic (CRO). Pietrus y Noah fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: final del Eurobasket disputada en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 14.500 espectadores. Al partido asistió el Príncipe Felipe y el secretario de Estado español para el Deporte, Albert Soler. Por parte francesa asistieron el ex primer ministro Dominique de Villepin y la ministra de deportes Roselyne Bachelot. o una frase parecida le comunicó Calderón al pívot, que a finales de agosto perdió a su padre. Una imagen de humanidad y corazón en un país que vive para el baloncesto como Lituania con el sello de una generación irrepetible. 


viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Navarro acribilla a Eslovenia para guiar a España hacia semifinales (86-64)

Navarro es felicitado por sus compañeros tras un triple - EFE.
Los escritores que renieguen de los deportes, de ese desafío consigo mismos en el caso de los atletas y de conjunto en el caso de las disciplinas de equipo, deberían replantearse su actitud. Porque podrían inspirarse en los deportistas que funcionan como personajes de novela, que son capaces de cambiar el hilo argumental de golpe con un giro inesperado o una contundencia exagerada. En el baloncesto europeo pocos, quizás sólo él, es capaz de hacer tantas cosas bien en tan poco tiempo. Hablar de Juan Carlos Navarro es hacerlo de un torbellino, de un todoterreno sin fin, pues pocos están capacitados para meter 17 puntos en un cuarto, en concreto en el tercero, para espabilar a una España inestable en la primera parte y clasificarla para semifinales. La Bomba acabó con 26 tantos en el triunfo por 86-64 ante Eslovenia. Una victoria que asegura a la selección en el preolímpico y supone su séptima presencia consecutiva en la penúltima ronda, donde se enfrentará al vencedor Macedonia de McCalebb (sorprendente vencedora ante la anfitriona, Lituania por 65-67). Calderón, que se retiró cojeando al banquillo, será duda. Según el parte médico, "sufre una tendinitis tibial posterior su tobillo izquierdo que será tratado con tratamiento médico y fisioterapia". 

El base se giró hacia la grada y dijo que estaba bien con el pulgar. Calderón se había hecho daño después de meter un triple y con Dragic de por medio, en una acción que no captaron las cámaras de la televisión internacional. Rudy y Navarro lo vieron muy claro y fueron a protestar al presunto infractor, que se los sacó de encima con un empujón. Una escena que motivó más a La Bomba, castigado con una técnica, y que se vengó anotando sin descanso en un período en el que España llegó a acumular un parcial de 33-9 (36-14 al final con 7/10 en triples y 7/8 en tiros de dos), demasiado para cualquier equipo y más para Eslovenia, confiada en tanteos bajos y vulnerable en los altos.

Comparecencia difícil

Navarro, con la ayuda del incombustible Pau Gasol (19 puntos y 16 rebotes) y la pesistencia de Rudy, cambió la imagen de la selección, hecha un manojo de nervios en su comparecencia, tan inquieta y con tan poca voz como una mosca en una tela de araña. Superada en el rebote, sobre todo en propio, el grupo de Scariolo se bloqueó ante una defensa eslovena muy generosa y perdió la pelota seis veces en el primer cuarto. A España le faltaba personalidad y contundencia, como si estuviera de acuerdo de ir a remolque en el marcador, de ver cómo Maljkovic se estaba saliendo con la suya. Era una mera espectadora de la colocación de Begic y de la elegancia del azulgrana Lorbek, que puso el 4-11 (a los 3m 14s). La selección jugaba como una televisión mal sintonizada: con interferencias y sin continuidad. Así, sólo pudo lanzar cuatro veces en los primeros minutos y suerte tuvo de que el triple de Udrih fuese fuera de tiempo. De lo contrario la desventaja hubiese sido de -10 al final del primer cuarto, acabado con 16-23.

Con la defensa, zonal 2-3, compensó España su poca pericia en ataque. Marc Gasol casi eliminó por faltas a Begic y a Slokar y lanzó hasta cinco tiros libres -de los que anotó tres- en el segundo cuarto. Una recuperación de Calderón representó la primera piedra de un dos más uno de Reyes con el que la selección se puso por delante por primera vez (30-28 a los 18m 28s, 35-31 al descanso) y ya no sufrió más, sino que disfrutó y el seleccionador pudo dar carrete a los que menos juegan Ibaka, por ejemplo, metió nueve puntos en el último período. El pívot nacionalizado fue el mejor de un banquillo que sólo anotó 17, tres menos que Dragic, el más destacado de una Eslovenia que echó en falta más presencia de Lakovic y fue acribillada por un tal Navarro. El jugador que cuando se enfrenta a Maljkovic siempre le saluda: "y luego me mete 30 puntos". Esta vez se quedó en 26.  

ESPAÑA 86 (16+19+36+15): Pau Gasol (19), Rudy (8), Navarro (26), Calderón (9) y Marc Gasol (7) -quinteto inicial-, Reyes (3), Ricky, San Emeterio (2), Llull (3), Claver, Sada e Ibaka (9). ESLOVENIA 64 (23+8+14+19): Lakovic (3), Muric (4), Z. Dragic (2), Begic (10) y Lorbek (7) -quinteto inicial-, Slokar (4), Ozbolt (6), Rupnik (2), Smodis (6), Udrih, G. Dragic (14) y Jagodnik (6). Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Ilija Belosevic (SRB) y Olegs Latisevs (LET). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 5.000 espectadores. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

España se merienda a una Francia reservada (69-96) y pasa como primera a cuartos

Pau tratar de lanzar a canasta - EFE.

La filosofía de España, como bien explicó Rudy Fernández, se basa en buscar la victoria en el presente y no plantearse si va a ser beneficiosa o no en el futuro próximo, las eliminatorias. La selección se esfuerza desde el corazón y no se dosifica porque no teme a nadie, como dio a entender Collet, el técnico francés, tras no hacer jugar a sus dos mejores jugadores, Tony Parker y Joakim Noah. El objetivo de Francia era evitar en un posible cruce de semifinales a Lituania, mientras que España, más competitiva y sin la calculadora, quería concluir la segunda fase con buenas sensaciones y con el liderato de grupo. Triunfo por 69-96 y a cuartos como primera, un cruce en el que se enfrentará al vencedor del partido del lunes entre Eslovenia y Finlandia.

Lo que fue un partido igualado hasta el descanso (38-39) con un Juan Carlos Navarro extraordinario (4/4 en triples), diez puntos consecutivos de Seraphin -el primer agitador francés pese a no llevar ni una hora jugada durante el torneo- o el duelo entre Marc Gasol y Traoré pasó a ser un monólogo español en toda regla. Y en ese autohomenaje destacaron todos, incluso Claver, el que menos cuenta para Scariolo, que anotó sus tres canastas dos triples cuando el partido se parecía a un amistoso de verano. 

Rudy, eléctrico

Rudy había puesto la directa nada más volver de vestuarios para firmar un parcial de 10-29 definitivo en un encuentro en el que los hermanos Gasol participaron menos y sólo aportaron 20 puntos entre ambos y España tuvo una puntería fantástica con los triples: 10/19. Parker y Noah asistieron al recital desde el banquillo, reservados para los cruces directos. España se empleó a fondo y disfrutó de buenos instantes de Ibaka, más acoplado al grupo, y a la lucidez de Llull, encogido hasta ahora, nada que ver con el desparpajo y liderazgo que aporta en el Madrid.   

FRANCIA 69 (22+16+10+21): Batum (9), Albicy (8), Traore (16), Pietrus (2) y Diaw (5) -quinteto inicial-, Seraphin (18), Kahudi (1), De Colo (10) y Tchicamboud. ESPAÑA 96 (21+18+29+28): Pau Gasol (11), Rudy (15), Navarro (16), Calderón y Marc Gasol (9) -equipo inicial-, Reyes (10), Ricky, San Emeterio (4), Llull (9), Claver (8), Sada (4) e Ibaka (10). Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Olegs Latisevs (LET) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la tercera y última jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de Vilna, ante unos 7.000 espectadores.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Dos hermanos unidos para montar un triunfo de una España mejorada ante Gran Bretaña

Marc a punto de lanzar ante la mirada de Clark y su hermano Pau - EFE.
Se dudó de que fuesen a ser compatibles en la pista y se hablaba que podían llegar a estorbarse más que a entenderse. Puestos en faena, a la hora de la competición, que al fin y al cabo es lo que cuenta, la duda ofende: Pau y Marc, Marc y Pau se compenetran, y juntos y por separado se unieron para meter 39 puntos en el tercer triunfo en el Eurobásket de Lituania ante Gran Bretaña (86-69). Un ejercicio mejorado de la selección, que cuadró un partido más de acorde con sus posibilidades a partir, sobre todo del descanso.

Fue llegar del vestuario y empezar la exhibición de Marc, con canastas de todos los colores ,y con Pau secundándole. Al 10º punto de Marc respondió Pau con su 12º y así, alternando aciertos uno y otro, llegaron al empate a 16. Ahí empezó a desequilibrarse la balanza a favor de Pau en un duelo sana entre hermanos y fantástico para el equipo: entre ambos llevan casi la mitad de los puntos de España en el torneo, en concreto el 44’5%. Quien también cuajó una gran actuación fue Rudy Fernández, soberbio en su defensa al portentoso NBA Deng. Otra de las dudas era que el equipo no tenía fundamentos para defender a 3 altos. Los tiene con el jugador de los Mavericks, por ejemplo.

Del 11-2 al 19-21

Felipe Reyes continuó centrado y descentrando a Freeland, una pieza apetecible para cualquier gran equipo europeo que no anotó su primer punto hasta el último minuto de la primera parte, cerrada con un mate de Rudy (38-32) e iniciada con un claro 11-2, tanteo que en el segundo cuarto pasó a ser de 19-21, coincidiendo con los minutos de los menos habituales y un buen papel de Clark, torpe en apariencia, fino en realidad.

Sergio Scariolo se olvidó de experimentos y exprimió a los titulares, salvo a Calderón, para dar más carrete a Ricky, para que coja confianza y empiece a tener más puntería. Por un día el peor en dicho aspecto, en los porcentajes de acierto, fue Navarro (1/11). Su canasta fue un triple, el 50% de un balance nefasto para el grupo (2/14). Un dato negativo que no inquietó a la selección, muy superior en el rebote (41 a 27) y más creativa en asistencias (30 y 16). Claver, que se llevó un buen empujón de Boateng, y Sada tan sólo jugaron los últimos cuatro minutos, instantes en los que España pasó de sumar su mayor ventaja (25 puntos, 78-53) a encajar un parcial de 10-2, replicado por Reyes y por Marc. Todo estaba más que resuelto por un par de hermanos.     

ESPAÑA 86 (19+19+22+26): Pau Gasol (21), Rudy (11), Navarro (3), Calderón (2) y Marc Gasol (18) –quinteto inicial–, Reyes (10), San Emeterio (2), Ricky (4), Ibaka (8), Claver (4), Llull (3) y Sada. GRAN BRETAÑA 69 (16+16+13+24): Lenzly (2), Deng (17), Freeland (4), Reinking (9) y Clark (14) –quinteto inicial–, Adegboye (8), Van Oostrum, Sullivan (5), Boateng (2) y Johnson (8). Árbitros: Zoran Sutulovic (MNE), Sergey Mikhaylov (RUS) y Robert Vyklicky (CZE). Ibaka (min.34) y Boateng (m.36) fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos mil espectadores.

jueves, 1 de septiembre de 2011

España vive de rentas ante Portugal (73-87)

Rudy, a punto de machacar - EFE.
El conformismo es el peor de los ejemplos, incluso cuando la renta es muy considerable, en este caso 25 puntos (52-77 al final del tercer cuarto), y el rival, muy menor, como Portugal, último en clasificarse para el torneo (73-87).  La imagen también cuenta y un parcial de 21-10 en el último período corroboró que España está en busca de sí misma, que el seleccionador todavía no acaba de cuadrar las piezas para que el grupo sea estable y no conceda tantas facilidades en defensa y ataque con más criterio. Mientras mejora, la selección cuenta con dos triunfos ante rivales débiles, pero el próximo ya será Gran Bretaña, el plantel que a punto estuvo de eliminarle del Eurobásket de Polonia. Entonces su progresión fue de muy mal al excelente.

Ante el rival más bajo y veterano del torneo España se permitió ciertas relajaciones, que compensó con parciales solventes. Rudy Fernández se comió el mundo, sobre todo en el primer cuarto y acabó siendo el mejor repartidor con seis asistencias. Resultó un bálsamo para lo que está sufriendo fuera de la pista por culpa de las toallas que reparte la FIBA y a las que es alérgico y le han dado problemas para respirar cuando las ha utilizado. El alero  de los Mavericks y que según algunos medios ha firmado por el Madrid utilitza ahora otras, totalmente blancas. Además, Rudy se está tratando con corticoides y antiestamínicos para recuperarse y, por lo visto, está mucho mejor. Aunque en ataque el referente continúa siendo Pau Gasol (20 puntos), el principal reclamo y que anotó algunas canastas tan tranquilo como si fuese un entrenamiento. La diferencia de altura -y de talento- era abismal. Ahí estaba su hermano Marc para devolverle un tapón en la jugada siguiente a Tavares, máximo anotador portugués. Ésa es la actitud a seguir. Y para ejemplo, el de Felipe Reyes, con más tiempo en pista después de su desgracia familiar: 10 puntos. 

Cargados de personales

El mérito de Portugal fue no rendirse. Compitió cuando el partido se convirtió en un intercambio de canastas cordial y con defensas blandas, como sucedió al principio, cuando algunos de sus mejores hombres, como Miranda, Évora y Fonseca, se cargaron de personales. Al primer parcial contundente de España los lusos respondieron con un 0-5 de Tavares, protagonista de un 9-2 con el que Portugal rebajó a un dígito la diferencia antes de que Calderón y Navarro con cuatro tiples entre ambos y Pau Gasol dejasen las cosas muy fáciles al descanso (36-53).

España siguió gustándose más en el tercer cuarto, aunque San Emeterio, Claver o Llull mostrasen que deben afinar la puntería. E incomprensiblemente al equipo se le acabó la batería -¿quizás motivación?- y España pudo vivir de rentas ante la espera de los rivales de verdad. Está, en palabras de Navarro a RAC1 al 50 o 60%. A la espera de encontrar la versión que puede dar y que no es la que está ofreciendo en Lituania.    

ESPAÑA 87 (26+27+24+10): Pau Gasol (20), Rudy (9), Navarro (17), Calderón (7) y Marc Gasol (10) -equipo inicial-, Reyes (10), San Emeterio (1), Ricky (5), Ibaka (4), Claver, Llull (2) y Sada (2). PORTUGAL 73 (16+20+16+21): Da Silva (2), Andrade (11), Evora (6), Miranda (13) y Santos (9) -quinteto inicial-, Tavares (17), Costa (3), Minhava (2), Fonseca (4), Silva y Gonçalves (6). Árbitros: Robert Vyklicky (CZE), Petar Obradovic (BIH) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Cido Arena de Panevezys ante unos mil espectadores.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pau Gasol y Navarro evitan un tropiezo sonrojante ante Polonia en el debut del Eurobásket

Pau Gasol lanza a canasta ante Lapeta - EFE.

A veces la publicidad se acerca a la realidad, aunque no sea su intención. En un anuncio de un patrocinador de la selección española se describe, en clave de humor, lo que hace el grupo durante una concentración. En una de las escenas salen varios jugadores relajándose, sentados con las piernas cruzadas y poniendo la mente en blanco. Rudy Fernández no puede aguantar el aburrimiento y bosteza. Eso, perder la concentración, es la rémora que lleva arrastrando España desde la preparación -podría extenderse al Mundial de Turquía- y que le acompañó en su mediocre debut en el Eurobásket de Lituania ante un rival de terciopelo como Polonia que le exigió hasta el final (83-78). Por suerte Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, un par de amigos inseparables, evitaron lo que hubiese sido un tropiezo sonrojante casi en familia, con apenas 1.000 espectadores en las gradas.

Lesionado en el último partido Calderón y con Pau tomándose un descanso tras su segundo anillo, a España le faltó un hervor en Turquía, donde a pesar de todo a punto estuvo de acceder a semifinales. Calderón tuvo un regreso oficial discreto, mientras que Pau recordó que sigue siendo el jugador fundamental de España y empezó anotando 11 de los 13 primeros puntos de la selección. Pero sobre todo el pívot de los Lakers surgió en los momentos más delicados anotando un buen triple cuando Polonia se puso a seis puntos o marcándose, a 55s, un dos más uno impresionante (80-74). El rival no desistió y Kelati anotó cuatro tiros libres (80-78 a 16 segundos). Navarro replicó desde la línea de personal, antes de que Koszarek se equivocase en el pase y Pau recibiese la quinta personal de Lapeta y anotase su 29º punto por los 23 de La Bomba.  

Como el pegamento

Navarro es como una especie de pegamento que es capaz de fijar cualquier tipo de superficie, funciona como la solución casi siempre cuando el equipo se atasca. Le ocurrió a la selección entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo, cuando sólo anotó una canasta de Ibaka. Scariolo sacó a Sada y a Navarro y en un momento La Bomba se puso las botas con 11 puntos en un plis plas, incluso trabajando en defensa, pero no tanto como Sada, al que es difícil encontrar un adjetivo que le defina bien. El base del Barça hace de todo: es un tesoro para cualquier plantel y ganó su duelo directo -que no por posición- con Carlos Suárez, que horas antes del torneo, herido por ser el último descartado, se desmarcó con unas declaraciones en las que clamaba contra el seleccionador por no cumplir con lo acordado. Según el jugador Scariolo le aseguró que sería "fijo", mientras que éste matiza que se lo dijo cuando la convocatoria iba a ser de 14 y no como acabó siendo, de 12.

Una polémica que no tiene sentido en plena competición, iniciada por España con muchos apuros, por más que Ricky Rubio y Rudy recordasen sus tiempos en la Penya y se marcasen una jugada de las que convencen a los entrenadores (19-9 a los 6m 30s). Robo, asistencia y canasta, la trama del 77-69 a 1m20s, entre Llull y, claro, Navarro. Entre ambas jugadas España padeció lo suyo, sobre todo cuando Pau no estuvo en pista. Felipe Reyes apenas jugó -acaba de fallecer su padre- e Ibaka lo hizo bien lo poco que actuó. Más protagonismo tuvo Marc Gasol -qué reversos-, que con la colaboración de Navarro centró a una España que tuvo una máxima renta de 17 puntos (42-25 a los 19m29s) y 15 puntos en el final del tercer cuarto. Momento en el que se destempló, golpeada por Skibniewski,Hrycaniuk o Koszarek. Apellidos menores en este deporte. Apellidos que dan un toque de atención. Afortunadamente para los intereses de España Pau Gasol y Navarro le salvaron la papeleta y evitaron que el equipo empezase con derrota, como ya le pasó en sus últimos dos torneos internacionales con diferente suerte final: oro en el Eurobásket de Polonia y sexto puesto en el Mundial de Turquía.

ESPAÑA 83 (22+22+17+22): Pau Gasol (29), Rudy (4), Navarro (23), Calderón, Marc Gasol (16) -equipo inicial-, Reyes (1), San Emeterio (3), Ricky, Ibaka (7), Claver, Llull y Sada. POLONIA 78 (15+16+21+26): Berisha, Szewczyk (10), Kelati (18), Hrycaniuk (12), Koszarek (19) -equipo inicial-, Lapeta, Skibniewski (4), Waczynski, Pamula (3), Leonczyk (6), Szczotka (6) y Wisniewski. Árbitros: Damir Javor (SLO), Sergey Mikhaylov (RUS) y Petri Mantyla (FIN). Szewczyk (m.34), Leonczyk (m.37), Hrycaniuk (m.39) y Lapeta (m.40) fueron eliminados por cinco personales. También Fernando San Emeterio (m.34) y Calderón (m.40). Incidencias: Partido inicial del grupo A del Eurobasket disputado en el Cido Arena de Panevezys ante unos 1.000 espectadores.