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sábado, 8 de septiembre de 2018

"Lo que me inspira de Pau Gasol es su enfermiza obsesión por la excelencia y su determinación"

Sus padres, Agustí y Marisa, los periodistas Noelia Román, Marc Mundet, Xavier Saisó, Guifré Jordan y Javier Gancedo, y el editor Carles Martínez retratan para Cronómetro de Récords al jugador internacional, que presenta su libro 'Bajo el aro' 

Pau Gasol, con su nuevo libro. Foto: Toni Delgado / Cronómetro de Récords. 


Toni Delgado / Barcelona

El hijo mayor tiene sus ojos. Su nariz. La expresión. Una cara muy similar. Sus pausas y el tono son idénticos. Agustí sonríe ante mi ocurrencia. 

—Ah, ¿sí? Puede que tengas razón. Todavía tengo la voz muy cogida por una bronquitis que superé hace unos días...

miércoles, 26 de agosto de 2015

"Papa, ¿qué tengo que hacer para ser como Pau Gasol?"

El líder de la selección, San Emeterio y Hernangómez, protagonistas del cómodo triunfo de España ante Macedonia en Logroño (88-54)

Pau Gasol durante el partido. Foto: Toni Delgado. 

Toni Delgado / Logroño

"Yo es que me tomo cada partido de Pau Gasol como si fuese el último. Así lo disfruto más", comenta Alberto Gutiérrez, mientras aplaude con dos cilindros inflables, uno rojo y otro amarillo. "Pero es que todavía le quedan unos añitos. ¿No has visto lo que acababa de hacer? ¡Pero si hasta mete triples, el tío!", le contesta Eva Martínez, su acompañante. Pau Gasol sigue siendo el jugador más aclamado de la selección por el público y el Palacio de los Deportes de la Rioja no pretende ser la excepción. El ala-pívot

lunes, 19 de enero de 2015

El futuro de Fernando Torres, Pau Gasol y Laia Sanz


Fernando Torres, Pau Gasol y Laia Sanz. 

Un desaprensivo le puso en venta en eBay por un precio de salida de dos libras y prometiendo al comprador enviárselo a casa en tres o cuatro días. Ésa fue una de las múltiples ocurrencias con las que Fernando Torres tuvo que convivir en su etapa en el Chelsea, donde estuvo lejos de rendir de acorde con el precio de su fichaje (58 millones
de euros). El Niño, que para muchos, expertos o no, es un prejubilado, tampoco cuajó en Milan. Bloqueado por fallar los goles más sencillos, llegó a perder la ilusión por ser

jueves, 11 de septiembre de 2014

El rebote de una catástrofe

Inferior en intensidad y capturas (50 por 28), España es barrida por una Francia coral comandada por Heurtel y se despide en cuartos de su Mundial 

Gelabale se hace con un rebote ante Pau Gasol - Foto: Alejandro Ruesga / El País. 

Recorría sus últimos metros en la pista del Palacio de los Deportes tan cabizbajo que en vez de ser el techo del grupo, con 2'15 metros, los mismos que atesora su hermano Marc, parecía medir poco más de 1'90. El público le reconocía su esfuerzo y currículo, pero Pau Gasol (Sant Boi de Llobregat, 1980), tras cometer su quinta personal (Gobert transformaría los dos tiros libres para el definitivo 65-52 para Francia), no podía ni tragar saliva. Casi siete años después de perder la final del Europeo en casa, con una canasta de

miércoles, 3 de septiembre de 2014

España se escribe con R

Ricky Rubio abrillanta a un grupo que aplasta a Francia (88-64) para asegurarse el liderato del grupo

Ricky Rubio, durante el partido - Foto: FEB. 

Las primeras conversaciones, salvo excepciones, suelen marcar la relación que tendremos con una persona. Elmer Bennett, ex jugador, entre otros, de Baskonia, Madrid y Penya, apenas tardó en darse cuenta de que sería una especie de tutor para aquel adolescente inquieto que preguntaba mucho y que parecía no tener miedo a nada. En Badalona Benito apadrinó a un Ricky Rubio (El Masnou, 1990) que reaccionaba con naturalidad al eco que provocaba con 14 años. Aíto era su valedor y formador. Ahora, con 23, Ricky ya cuenta

lunes, 1 de septiembre de 2014

Una jugada que marca el camino

Pau Gasol, sideral con 26 puntos, comanda un triunfo coral ante una Brasil sin voz (63-82) y se exprime para defender en el último suspiro

Pau Gasol, tras una acción - EFE. 

No hay más secreto que el ir todos a uno, el yo al servicio del nosotros, que tanto repite e inculca el seleccionador femenino Lucas Mondelo. Ésa, y no otras fórmulas basadas en egos opulentos, son las que favorecen los éxitos, como el oro de hace 15 años en el Mundial júnior de Lisboa y se llevó por delante a Estados Unidos. De aquel plantel hay tres jugadores en el sénior aspirando por la segunda corona mundial para los mayores: Felipe Reyes, todo pundonor, que le saca la personal a Splitter tres segundos después de

sábado, 30 de agosto de 2014

El brazo de Pau Gasol

El pívot de los Bulls pone lo mejor en el debut de una España discontinua ante Irán (60-90)

Pau Gasol trata de lanzar ante Haddadi y Kardoust - Foto: AFP. 

Llegará un día que los deportistas recibirán sesiones semanales de interpretación, no sólo para comunicar mejor ante la prensa, que suele ser la ventana del aficionado, sino también para resultar más naturales en los anuncios promocionales. Las marcas buscan cada vez más que sean ellos y ellas los que anuncien sus productos por los valores y éxitos que representan y porque figuran entre las personalidades más influyentes para la sociedad. Pau Gasol (Sant Boi de Llobregat, 1980), nuevo pívot de los Bulls, es uno de los grandes

viernes, 12 de octubre de 2012

Tomic sobresale en un Barça que encuentra la tranquilidad en la Euroliga

Los azulgrana, que rompen una racha de tres derrotas consecutivas, solucionan en el primer cuarto su estreno en Europa ante el Brose Baskets Bamberg (72-60)


Tomic trata de revolverse ante Zirbes - AFP. 

No tardaron en augurarle un gran futuro en la NBA antes de haber triunfado en Europa. Lo mejor de Ante Tomic (Dubrovnik, Croacia, 1987) solía verse ante el Barça, como en el aquel partido de Euroliga en el Palau la noche que le hicieron un elogio tan grande que le pesó demasiado: le bautizaron como el nuevo Pau Gasol. Una actuación excepcional que no tuvo continuidad en su periplo en Madrid, donde tuvo un rendimiento discontinuo. El propio Tomic lo reconoció en una entrevista en La Gaceta: “Entro muy bien en los partidos, anoto 10 puntos y cojo cinco rebotes en un momento y después dejo de aportar”. Ésa fue la trayectoria en buena parte de los partidos del pívot croata tanto con Messina como con Molin y Laso, que no forzó la renovación del jugador este verano. Y Tomic se fue al máximo rival, del que su estilo de juego le venía mejor. Con partidos tan completos como el que cuadró en el estreno del Barça, que acumulaba tres derrotas consecutivas entre Supercopa y Liga ACB, en la Euroliga (12 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias) demostrará tener razón. El pívot croata se lució en la victoria por 72-60 ante un Brose Baskets Bamberg sin más recursos en el primer cuarto (26-9) que los puntos del ex NBA Nachbar, que fue el mejor anotador con 20.

Con Huertas decidido, Mickeal instalado en la línea de tiros libres por su pericia para cargar a sus rivales con personales y la versatilidad de Tomic y Lorbek los azulgrana empezaron como una apisonadora en ataque –a los cuatro minutos, tras un triple de Ingles, ya había anotado el quinteto inicial– y estuvieron más de medio cuarto sin recibir ni una canasta, por su buena defensa y la caraja de Gipson o Zirbes, que no sumaron hasta el tercer período, el más frenético por ambas partes y en el que el Barça obtuvo su mayor renta con dos tiros libres de Tomic (64-41 a los 28m 41s). 

Dos puntos que funcionaron a modo de somnífero para los azulgrana, que perdieron tino, actitud y puntería (3/15 en triples) y volvieron a repetir un bajón de juego y de defensa inexplicable como ante el Valladolid y el Bilbao Basket. El Barça, además, fallaba acciones inverosímiles bajo el aro y sólo Wallace, el jugador descartado en la Liga ACB, pudo anotar una canasta. Jasikevicius, muy aplaudido por el Palau en su primer partido en casa,  celebró con su rabia habitual el tiro que rompía esa sequía. Pero el triunfo no había peligrado en ningún momento y el equipo, que ya puede contar con más presencia de Navarro tras su exhibición contra los Mavericks, encontró la tranquilidad en su estreno en una Euroliga más cargada de partidos que nunca. “Hemos estamos un poco más consistentes en nuestro juego y no hemos tenido demasiados altibajos”, zanjó, serio, Saras, un puntal en la primera corona de los azulgrana en el Palau Sant Jordi.      

BARÇA 72: Huertas (6), Ingles (3), Mickeal (12), Lorbek (11), Tomic (12)–quinteto inicial-, Sada, Navarro (4), Jasikevicius (4), Todorovic, Wallace (10), Rabaseda (2) y Jawai (8). BROSE BASKETS BAMBERG 60: Goldsberry (3), Nachbar (20), Jacobsen, Gavel (5), Zirbes (8) –quinteto inicial-, Gipson (5), Tadda (1), Neumann (1), Ford (2), Williams (8) y Jacobsen (7). Árbitros: Ankarali, Zamojski y Lopes. Asistencia: 4.961 aficionados.

domingo, 12 de agosto de 2012

Una plata olímpica para no olvidar

España cuadra una actuación ejemplar para exigir al máximo a Estados Unidos (107-100)

El abrazo entre Pau Gasol y Kobe Bryant -EFE. 

Es posible que el speaker del North Greenwich Arena tuviese previsto desde el primer día el título de la canción después de la final de baloncesto de los Juegos. Sí, tenía que ser la que daba el título al séptimo disco de Bruce Springteen: tenía claro que iba a poner Born in the USA, Nacido en Estados Unidos en honor de los campeones previstos por casi todos, los estadounidense. Seguro que hasta el último instante el encargado de poner voz a lo acontecido en la pista se planteó cambiar el título y escoger otro representativo del rival, de una España grandiosa que le retó hasta el último aliento, ése en el que ambos entrenadores premiaron a los suplentes en un gesto indescriptible. Como la final, que acabó arrebatándole el oro a la generación dorada española (107-100). Kobe Bryant se fundió en un abrazo con compañero en los Lakers, Pau Gasol, a quien, uno por uno, abrazaron sus rivales como gesto de reconocimiento a su trayectoria y a su gran partido (24 puntos, ocho rebotes y siete asistencias) como puntal de un equipo desatado, descarado y corajudo que finalizó un torneo en el que se creció en los cruces para soñar con el oro hasta en una final de ensueño. España logró la tercera plata de su historia y Rusia, vencedora ante Argentina (77-81), en su primer metal desde la desintegración de la antigua URSS. 

Los peros que se le pudieron acharar durante el torneo a España, esos fallos de concentración y parciales inauditos para su clase en el último cuarto. Despistes que el grupo de Sergio Scariolo no se permitió ante Estados Unidos, consciente de que para ganar tenía que cuadrar una actuación formidable, casi perfecta y estuvo a punto de hacerla y de llevarse el oro olímpico ante un equipo que tiene... 14. Y ante la generación más cercana al Dream Team de Barcelona. España retorció y exigió al máximo a Durant, máximo anotador de los tres últimos cursos en la NBA, que tuvo que llegar a los 30 puntos y al último MVP, LeBron James, con un triple que marcó las diferencias (102-93 a 1m 59s), por más que España persistiera hasta el final con Marc Gasol, Ibaka... Con todos.  

Pau Gasol, asistente 

La selección tuteó al favorito desde el principio, cuando su capitán, mermado desde hace tiempo por sus problemas físicos, aportó 14 puntos en un primer cuarto eléctrica en el que Pau Gasol no sólo aportaba tantos, sino que también sabía repartir asistencias: ¡cinco! La entrada de Sergio Rodríguez animó más a una España que estaba siendo golpeada por Bryant, Anhony y Durant, pero que se repuso bajo la dirección del base del Madrid, por fin regular e imparable en los últimos meses. Un triple de Llull, de nuevo ejemplar en su defensa ante Chris Paul o Bryant, volvió a poner por delante al grupo de Scariolo (41-42). 

Era una oda al baloncesto, al deporte y a los Juegos y el pequeño no dejaba de crecerse pese a las adversidades, como que el propio Sergio Rodríguez cometiera la tercera, Marc Gasol la cuarta y Reyes, recambio de Pau, la tercera. Poco importó un parcial de 7-0 de Estados Unidos: ahí surgió el capitán Navarro, Rudy en Ibaka para reducir las diferencias al descanso (59-58). En las protestas de Carmelo Anthony por el criterio arbitral, tan malo para unos y otros, se resumía un partido indescriptible. 

Durant, líder

Escuchadas las charlas de ambos entrenadores en el vestuario, Pau Gasol se zafó como quiso de Chandler y de Love y si los estadounidense aguantaron el tipo fue por James, Durant y Bryant en un encuentro sin medias tintas, sin miedo, jugado a corazón abierto. Con la intensidad de Ibaka, capaz de meter su primer canasta cuando le pusieron a Anthony para defender, con un mate de Pau y la velocidad de Sergio Rodríguez ante un Durant que asumía responsabilidades. 

Al contrario de lo que le pasó durante los Juegos Estados Unidos nunca se escapó cuando apretó en defensa para correr al ataque. Ni tan siquiera cuando Bryant cogió un rebote ofensivo y puso la máxima ventaja (97-87 a 4m 25s). La réplica fue una canasta de Navarro y un palmeo de Rudy. No le perdió la cara al partido España, que con 102-93 pudo acercarse a seis de haber entrado un triple de La Bomba y en la siguiente acción, al límite, no falló Chris Paul. Hacía tiempo que Marc Gasol había vuelta a la pista y que Llull era el base. Todos eran ejemplares. También Bryant, que acabó abrazando a su amigo Pau Gasol, un comportamiento más acorde con lo que representa como uno de de los embajadores de la NBA, la Liga de más pedigrí y más músculo del planeta. Esta vez Bryant. Nada que ver con su absurdo gesto en Pekín pidiendo silencio tras meter un triple decisivo en aquella final que estaba considerada como la mejor de la historia del baloncesto y que ha encontrado una réplica aún mejor en Londres. No era fácil pero esta generación de oro del baloncesto español lo ha hecho posible.   

ESTADOS UNIDOS 107 (35+24+24+24): Chandler (2), Durant (30), James (19), Bryant (17) y Paul (11) -equipo inicial-, Westbrook (3), Williams (6), Iguodala (0), Love (9), Harden (2), Davis (0) y Anthony (8). ESPAÑA 100 (27+24+24+18): Pau Gasol (24), Rudy Fernández (14), Navarro (21), Calderón (0) y Marc Gasol (17) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez (7), Reyes (0), San Emeterio (0), Llull (5), Claver (0), Sada (0) e Ibaka (12). Árbitros: Cristiano Maranho, Christos Christodoulou y Michael Aylen. Rudy fue eliminado por cinco personales en el minuto 40. Incidencias: Partido correspondiente a la final del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.514 espectadores. 

viernes, 10 de agosto de 2012

Remontada de orgullo para luchar por el oro

España remonta 13 puntos en contra ante Rusia en un ejercicio reivindicativo (67-59)

Calderón celebra una canasta con sus compañeros - AFP. 

Harta de las dudas que suscitaba su juego y de que se hablase de su supuesta falta de entrega para no ser segundo de grupo y evitar a Estados Unidos en semifinales, España está sabiendo sacar adelante los cruces superándose a sí misma, yendo de menos a más, encontrando soluciones a sus debilidades. En cuartos de final supo desquiciar a una Francia que llevaba la voz cantante con Parker y Diaw y en semifinales le cortó las alas a Rusia, ante la que había perdido con estrépito en la primera fase tras dejar escapar 18 puntos de margen. Esta vez España fue la que tuvo que remontar, 13 puntos en concreto, la que no se arrugó cuando le iban mal las cosas ni celebró nada antes de tiempo. La selección supo reaccionar tras el descanso, remediar las concesiones en la zona a Kaun y paralizar a Monya. Kirilenko, errático al límite (2/12), se paralizó a sí mismo. Calderón y Rudy fueron los primeros en dar un golpe de efecto en una victoria muy coral (67-59) que supuso el billete hacia la tercera final de España en unos Juegos. Su rival, el vencedor del Estados Unidos-Argentina.    

En el gesto torcido de Kirilenko, tan minúsculo como para fallar cinco tiros libres en los últimos cinco minutos, se explicó la frustración de Rusia. Calderón ya había puesto a su equipo por delante tras el 4-2 inicial (51-49 a 7m 21s) con un triple. La solución esquiva durante casi todo el torneo, y un buen sustento de España en el tercer cuarto, cuando anotó cinco de los nueve intentados. No era cuestión de puntería, que también, sino de circular mejor el balón y destemplar a los rusos, que apenas tuvieron un par de canastas más sin oposición de Kaun y Mosgov, el mismo que hizo un campo atrás. Rusia se encontraba incómoda ante un rival que masticada al máximo sus jugadas y sabía procurarse lo que más le convenía. Rudy estaba en todas partes, Calderón dirigía con la precisión de un reloj y puso el empate a 46 (a los 29m 57s), Pau Gasol machacaba y Reyes se comería a Khryapa nada más salir.

Los errores de Kirilenko    

Con Rudy malherido de la espalda y amenazado por las faltas, entró San Emeterio para entregarse en defensa como Llull, fresco para secar a un Shved menor. El base del Madrid, de 2 en la selección, deshizo a Rusia, golpeada por los ganchos de Marc y la tenacidad de Reyes, y frustrada por sus propios errores, desde los dobles de Fridzon a la escasa puntería desde la línea de personal de Kirilenko (5/10), que con 66-58 y menos de un minuto por jugarse ruso falló tres tiros libres de cuatro posibles... No era su día. 

España tenía ya en sus manos su tercera final tras reponerse de un inicio difícil, de un primer cuarto complicado de jugar y de ver (9-12) y de haber perdido 14-27 (a los 15m 19s), en el momento dorado de Monya, que anotó sus tres primeros triples sin fallo. Fue un espejismo ante una España transparente y unida. “Con ese cuerpo técnico y esos once tíos hay que ir donde sea”, dijo Calderón. “El equipo vive y muere unido”, cerró Pau Gasol.     

ESPAÑA 67 (9+11+26+21): Pau Gasol (16), Rudy Fernández (11), Navarro (4), Calderón (14) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (2), San Emeterio, Llull (7) e Ibaka (2). RUSIA 59 (12+19+15+13): Shved (2), Kaun (14), Khryapa (2), Ponkrashov (10) y Kirilenko (10) -quinteto inicial-, Mozgov (4), Fridzon (8), Antonov y Monya (9). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Marcos Benito (BRA). Rudy Fernández fue eliminado por cinco personales en el minuto 37. Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.215 espectadores. 

miércoles, 8 de agosto de 2012

España saca de sus casillas a Francia (59-66)

La selección se exprime en defensa en el último cuarto (6-15) para alcanzar unas semifinales que jugará ante Rusia


Marc Gasol celebra una canasta en el último cuarto. 

Lejos de su mejor nivel, de ese baloncesto atractivo y avasallador sobre el que se han cimentado sus éxitos, España sacó el genio ante Francia, a la que venció por 59-66, dejándola en seis puntos en el último cuarto. Tan desquiciado acabó el rival que Turiaf se llevó por delante a un Rudy que se retiró dolorido de la espalda. En la acción siguiente Batum perdió los nervios ante Navarro y le soltó un puñetazo en el estómago. “Sólo quería darle a Navarro un buen motivo para fingir y creo que se lo he dado”, le dijo a un periodista el jugador de los Blazers, que no fue descalificado. Un final desagradable para una España que en Londres volvió a frustrar a Francia y se clasificó para la tercera semifinal olímpica de su historia. Su rival, Rusia, uno de los dos equipos que le han ganado en el torneo.    

Acostumbrada a empezar como los ángeles y a empeorar sin remedio, la selección fue creciendo durante el encuentro. Se presentó como un equipo muy vulnerable en defensa, un juguete en manos de un Parker juguetón, en su salsa. Compareció como un equipo terco que insistía sin éxito en lanzar triples en vez de jugar al poste bajo, una opción más fiable teniendo a Ibaka y los hermanos Gasol en la zona. Pau se cargó al equipo a las espaldas y cargó de personales a Turiaf, pero su concurso era insuficiente ante una Francia apuntalada por Diaw. Una Francia superior, por más que la acción del primer cuarto llevase el firma  de Sergio Rodríguez y Rudy, que remachó de espaldas un alley oop (22-17). 

Despistada en defensa y poco atenta a las esquinas, España recibió cinco triples antes del descanso, dos de ellos de un notable Pietrus, que no es precisamente un tirador, pero que se encontró solo para tirar como sus compañeros que sí lo son. Pese a su candidez y a los errores desde la línea personal, la selección se repuso del 27-19 (a los 12m 23s) con algunas acciones de mérito de Rudy y la intensidad de Marc Gasol e Ibaka. Navarro le ponía toda la voluntad del mundo, pero le faltaba puntería. 

Llull niega a Parker

Con los hermanos Gasol de anotadores y Navarro repartiendo juego continuó acercándose en el marcador España, que tuvo su segunda ventaja del partido hasta el ecuador del último cuarto. Era un conjunto más reconocible que provocaba lanzamientos precipitados de un rival que no tenía ni tino ni criterio, ahogado Parker ante un Llull renacido que defendía y dirigía. Y que se colgó del aro tras un tapón de Pau Gasol a un De Colo intrascendente. 

Con los ataques secos -ambos equipos se intercambiaron triples locos- decidió la defensa de España con Rudy como protagonista poniéndole otro gorro a Parker. Turiaf falló con el rebote y Pau habilitó a Marc para que anotase (57-62 a 45'3s). El partido se acabaría con el triple fallido de Diaw. Después llegaron dos acciones que descalificaron a quienes las cometieron, aunque Batum se disculparía después en su Twitter: Lamento mis actos del final del encuentro, di una mala imagen de Francia y mía. Enhorabuena a España. Un equipo que alcanza la tercera semifinal de su historia. Es la segunda consecutiva. “Mucha gente nos ha pegado, no solamente los franceses. Quedan dos partidos más y vamos a ver si podemos obtener un premio”, cerró Calderón. 

FRANCIA 59 (22+15+16+6): Batum (9), Parker (15), Diaw (15), Turiaf y Gelabale (4) -quinteto inicial-, Seraphin (2), Traore (2), Bokolo, Pietrus (10) y De Colo (2). ESPAÑA 66 (17+17+17+15): Pau Gasol (10), Rudy Fernández (9), Navarro (12), Calderón (5) y Marc Gasol (14) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (2), San Emeterio (2), Llull (8) e Ibaka (4). Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), William Kennedy (USA) y Christos Christodoulou (GRE). Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 14.826 espectadores.

lunes, 6 de agosto de 2012

España se queda clavada en el último cuarto

La selección pierde 82-88 ante Brasil tras encajar un parcial de 16-31 y se enfrentará a Francia en cuartos de final

Pau Gasol, Splitter y Varejao luchan por un rebote - EFE.

Fundida y confundida, quizás sin la tensión necesaria, España se quedó clavada en el último cuarto, el peor del equipo durante los Juegos (16-31), para acabar perdiendo por 82-88 ante una Brasil con más chispa lanzada por un Barbosa prodigioso (23 puntos), un Marquinhos afilado y una pareja de pívots que son la noche y el día, pero que se entienden a la perfección: Splitter y Varejao. Como le está sucediendo durante todo el torneo, la selección volvió a disiparse en los instantes finales y no acaba de cuadrar una actuación sin fisuras. “Tenemos problemas de concentración y de condición física”, advierte el seleccionador, Sergio Scariolo, que confía en que se pueda solventar ese déficit una vez concluida la primera fase y llegado el momento de las eliminatorias. Como tercera del grupo B España se enfrentará en cuartos a Francia, segunda del A, y como tanto se especuló antes del partido evitará a Estados Unidos hasta una hipotética final. 

“No jugaríamos nunca a perder ni a especular. Somos un equipo campeón que ha ganado mucho y nunca nos planteamos esa posibilidad”, recalcó Pau Gasol cuando le preguntaron si el grupo se había dejado ir para tener un camino más propicio: “Tal y como estamos jugando cualquiera nos puede ganar. Tenemos que corregirnos”. No se escondió el ala-pívot de los Lakers el día que superó a Epi como máximo anotador español en unos Juegos Olímpicos. Pau acabó con 25 puntos y empezó como una locomotora aportando 13 de los primeros 18 de un equipo eléctrico, contundente y varios pasos por delante de Brasil entonces. 

Excelencia puntual

Jugaba España como más le agrada, con velocidad y músculo, y le encajaban las piezas para conseguirlo: si Calderón se iba al banquillo a descansar salía un Sergio Rodríguez hiperactivo y lo mismo sucedía con Scariolo dosificaba a Marc Gasol, notable con 20 puntos, cuando le suplía Ibaka (14), sinónimo de espectáculo y defensa. La excelencia fue puntual y en cuanto Neto salió a pista reaccionó un combinado brasileño que no pudo contar con Nene Hilario, uno de sus pilares y al que no echó de menos. Mientras que el grupo de Scariolo se fue disipando poco a poco por su excesiva dependencia del trío interior formado por Marc, Pau e Ibaka, que aportó 59 puntos. ¿Y qué hicieron los exteriores? Aportar los mismos tantos que Barbosa.  Rudy no se encontraba a sí mismo, Llull apenas metió el último triple sobre la bocina y el partido perdido, San Emeterio no tenía puntería ni era un ejemplo en defensa como en los precedentes... 

Con una canasta de Marc Gasol España se distanció 61-51 (a los 26m 49s), pero no supo conversar la renta ante un rival más entusiasta, bien gobernado tanto por Neto como por Huertas, que empezó el último cuarto con dos triples seguidos de Marquinhos. Otro de Barbosa (73-75 a 4m 16s) le daría la primera ventaja a Brasil. España ya no tenía remedio. Se había quedado clavada otra vez en un último cuarto y acabó tercera de grupo, con lo que se enfrentará a Francia en cuartos, en la reedición de la final del Eurobásket de Lituania, y de pasar los cruces sólo se encontrará a Estados Unidos en la lucha por el oro.  


ESPAÑA 82: Pau Gasol (25), Rudy Fernández, Navarro (7), Calderón y Marc Gasol (20) —quinteto inicial—, Sergio Rodríguez (2), Reyes (6), Claver, San Emeterio (3), Llull (3), Ibaka (14) y Sada (2). BRASIL 88: García (3), Huertas (2), Barbosa (23), Varejao (7) y Splitter (11) —equipo inicial—, Machado (3), Neto (6), Torres (6), Taylor (7), Giovannoni (7) y Vieira (13). Árbitros: Estévez (ARG), Vázquez (PUR), Lottermoser (GER). Caio Torres fue eliminado (min. 33). 8.342 espectadores en el Basketball Arena. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Fridzon y Blatt desnudan a una España voluble (77-74)

Rusia le remonta 18 puntos a una selección que no será líder de su grupo y se complica los cruces


Pau Gasol, defendido por Antonov y Kirilenko - EFE.
No se gana con el uniforme ni con un pasado glorioso, se vence apartándose de los opinadores y del ombligo propio y retando al rival. En equilibrio. Ante Rusia España resultó un equipo voluble, capaz de bordarlo como de echarlo todo por la borda y parecer tan inocente como el emperador del cuento, que pretendía llevar el traje más ostentoso y se dejó engañar para salir a la calle en cueros. Un tirador como Fridzon hizo de Kirilenko           -pasó desapercibido– y un técnico como David Blatt, excelente gestor, desnudaron por completo a la selección remontándole 18 puntos (2-20 a los 5m 17s) y revirtiendo el 60-69 a 4m 40s. Convendría no quedarse con el fallo de Pau Gasol en uno de los dos tiros libres para forzar la prórroga –Fridzon después no erró los suyos– ni con la horrible última jugada de su hermano Marc, que perdió la pelota, bloqueada por Ponkrashov. La selección no cayó 77-74 por esos detalles, sino por su candidez en defensa y su frustración en ataque, por saberse ganadora antes de tiempo. A España, que ya no podrá ser líder del grupo B, se le complica el futuro en Londres y podría encontrarse con Estados Unidos en semifinales. Pero antes deberá concluir la primera fase ante Brasil y superar los cuartos.

Maduró el partido como le convino a su equipo Blatt, advertido al final por un ayudante de que le quedaban dos tiempos muertos y que solicitó antes y después de los tiros libres de Pau, inmenso con once puntos en el inicio de una España en la que anotaron cuatro jugadores del quinteto inicial en el mencionado 2-20. Ausente y bien defendido por Rudy          –y después por San Emeterio-, a Kirilenko le costó 21 minutos anotar su primera canasta y tampoco fue el partido de Shved (0/3 en triples). Sí brillaron Khryapa (4/5 en triples), autor de tres triples en el tercer cuarto que contribuyeron a la remontada rusa que empezó y acabó Fridzon, indescifrable para sus defensores y para Scariolo. Como Mozgov, el tercer hombre para el conjunto de David Blatt, que se puso 56-51 (a los 29m 15s) con otro triple, en este caso de Ponkrashov.

La batuta de Sergio Rodríguez

Se disipó España: cambió su cara, perdió fluidez, entrega y resultó obtusa porque no circuló bien el balón y se vio obligada a intentar tiros complejos. El plan de Blatt estaba saliendo a la perfección y Navarro, en su retorno a la competición tras sus molestias en el pie, no acertaba con el aro. Aunque sería La Bomba quien revirtiese el marcador para un grupo que empezó a tener chispa de nuevo bajo la batuta de Sergio Rodríguez. Rusia dejó de estar tan precisa con los tiros de tres –llegó a atesorar un 8/14, acabó con 9/23– y El Chacho repartió para todos para que la diferencia fuese cómoda de nuevo (60-69).

Paciente y constante, Rusia maduró las jugadas y supo jugarse los tiros al límite, como el del Ponkrashov (70-71) y éste sería el asistente para que Mozgov machase a placer: 75-73 a 18'2 segundos. España jugó con fuego como ante Gran Bretaña y esta vez perdió merecidamente el partido y se le complican los cruces. “Hemos bajado un poco los brazos, hemos bajado la actividad, fueron entrando en el partido y se lo han llevado. Hemos sido un equipo de muchos contrastes e inconstante”, reconoció Pau Gasol. 

RUSIA 77 (11+21+24+21): Ponkrashov (14), Shved (-), Kirilenko (8), Khryapa (12) y Kaun (1) -quinteto inicial-; Mozgov (12), Fridzon (24), Voronov (-), Antonov (3), Monya (3) y Khovostov (-). ESPAÑA 74 (28+12+13+21): Calderón (2), Sergio Llull (6), Rudy Fernández (10), Pau Gasol (20) y Marc Gasol (10) -quinteto inicial-, San Emeterio (3), Sergio Rodríguez (8), Reyes (4), Ibaka (2) y Navarro (9). Árbitros: Christodoulou (GRE), Vázquez (PUR), Sampietro (ARG). Basketball Arena: 7.500 espectadores.

jueves, 2 de agosto de 2012

Calderón evita un disgusto a una España confiada ante una Gran Bretaña persistente (79-78)

Atosigada por Deng y Freeland, la selección vence con suspense para clasificarse para cuartos de final

Calderón, en una acción del partido - EFE.
Se pasó la pelota con la derecha y por la espalda para dejársela sin mirar y con la otra mano a su compañero. El malabarismo fue de Sergio Rodríguez y quien recibió el dulce, Sergio Llull, que anotó. Fue uno de esos momentos en que España superó la barrera de los diez puntos de diferencia y no supo sentenciar la cita ante una Gran Bretaña persistente, siempre incómoda para la selección, a la que a punto estuvo de eliminar del Eurobásket de Polonia y a la que le dio un buen susto y una cura de humildad en Londres. Tuvo que volver del banquillo José Manuel Calderón para evitarle un disgusto a una España incapaz de frenar a Deng y a Freeland, que se giró sobre sí mismo para poner el 71-69 a 1m 25s. En el siguiente ataque Pau Gasol falló ante el propio Freeland y sería San Emeterio quien recuperase un balón para cedérsela a Calderón: canasta. Justo después el propio base extremeño robó otra pelota y acabó en la línea de tiros libres. Calderón anotó los últimos ocho puntos de su equipo, agobiado hasta el final, pues a falta de siete segundos recibió el triple de Deng (79-78). Así se quedó el marcador, pues el base, que anotó 19 puntos, supo escabullirse de sus defensores. España ya tiene plaza en cuartos de final.  

El encuentro debe servirle de toque de atención a la selección: no puede olvidarse de defender ni insistir en exceso en lanzamientos exteriores y más si no tiene el día con los triples (4/17 tras el 3/8 inicial). Tampoco estaba nada acertada con los tiros libres (21/32). España no cerró la cita cuando pudo y su rival, que buscaba su primer triunfo en el torneo y al que le sobra amor propio, supo reivindicarse. Tiene músculo Gran Bretaña y mucho músculo, el de Deng, Freeland, imparabale ya en la primera parte, y Mensah-Bonsu. 

San Emeterio, exponente

Se gustó la selección con los triples iniciales, cuando pudo correr y provenir a los hermanos Gasol de pelotas y cuando tuvo ambición y amplitud de miras y dominó el rebote a su antojo con San Emeterio (ocho capturas) como exponente del sacrificio. El jugador del Caja Laboral fue el único que no desconectó en ningún momento. Poco antes del descanso, al que se llegó con 37-29, el propio San Emeterio sufrió una antideportiva de Deng, con la mira desafinada hasta entonces y cargado de faltas. Entre el jugador de los Bulls (26 puntos) y Freeland (25), que vestirá la camiseta de los Blazers el próximo curso, reactivaron a una Gran Bretaña que perdía 54-41 (a los 27m 20s) tras un mate de Ibaka, asistido por Rudy, que repartió seis balones. A falta de Juan Carlos Navarro, que calentó pero que no jugó por sus molestias en el pie, todos deben hacer de todo.

Se confió España y se creció su rival, sostenido por jugadores incansables como Clark y los anfitriones soñaron con un triunfo histórico hasta el último suspiro. Les sobró la aparición de Calderón y ese par de recuperaciones seguidas. Ése es el espíritu que debe tener España si quiere jugar como mínimo a la final del torneo. “Tenemos que estar todos más metidos. No sé si es por comodidad o por exceso de confianza, pero hay que buscar esa chispa. Tenemos que recuperar nuestro juego”, resumió Pau Gasol.  

ESPAÑA 79 (24+13+23+19): Pau Gasol (17), Rudy Fernández (9), Calderón (19), San Emeterio (3) y Marc Gasol (12) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (4), Claver (3), Llull (5), Ibaka (5) y Sada (2). GRAN BRETAÑA 78 (15+14+19+30): Mensah-Bonsu (3), Sullivan (3), Deng (26), Freeland (25) y Reinking (5) -equipo inicial-, Achara, Lawrence (5), Archibald (2), Clark (8) y Johnson (1).

martes, 31 de julio de 2012

San Emeterio instruye, Pau Gasol y Rudy rematan

La selección finiquita a Australia con un excelente tercer cuarto (70-82)


Rudy asiste a un compañero ante Andersen - AFP.

En la amplitud de su fondo de armario es donde se reconoce a los equipos ganadores. Una condición que debe renovarse torneo a torneo y que España pretende seguir conservando en Londres. Gran parte de la responsabilidad de que lo consiga recae en su banquillo, fundamental hasta el momento. Si ante China Sergio Rodríguez despachó a una China pegajosa, Fernando San Emeterio fue quien puso en su sitio a Australia, en su salsa bajo la batuta de Dellavedova y la contundencia de Baynes, y sin aliento en cuando el jugador del Caja Laboral, MVP de la Liga ACB en 2011 cambió la cara de la selección, que no echó en falta a Juan Carlos Navarro, de baja por su fascitis plantar. La estrategia no fue otra que la defensa, la concentración y procurarse el rebote (56 por 39) para correr e impedir que su rival tuviese voz. Se trataba de no dejarse nada, como hizo Rudy Fernández para salvar una pelota sabiendo que iba directo hacia los fotógrafos. El alero del Madrid se llevó un buen coscorrón con el objetivo de un reportero, recibió tres puntos de sutura y reapareció un triple, uno de los cuatro que anotó en cinco tentativas. Entre Rudy (17) y Pau Gasol (20), imparables e insaciables como un par de chiquillos que rivalizan por ver quién anota más, finiquitaron la cita en un excelente tercer cuarto con un parcial de 12-26 definitivo para ganar por 70-82. La selección jugará el jueves ante Gran Bretaña (La 1, 21:00 horas).  
    
Había sufrido en los dos partidos de preparación contra el combinado australiano, pero a la hora de la verdad, de la competición oficial a España su rival le duró una primera parte (32-37) y que no le dejó ser ella misma en el primer cuarto, convertido en un frenético intercambio de canastas e incómodo cuando Dellavedova se asoció con Baynes. Australia  no notaba la ausencia de Mills, cargado con personales como Nielsen, y en el que destacaba Ingles, comparsa en el Barça y capital en su selección. 

Los mates de Ibaka

Se puso seria la selección con San Emeterio dando ejemplo y con sus puntos y los triples de Llull y de Rudy revirtió la situación (28-34 a los 17m 39s), justo antes de que España tuviese su último despiste, un par de contras de un Mills negado (5/16). Justo después Rudy anotó una canasta cayéndose y tuvo su percance con el fotógrafo. No le importó al ex jugador de la Penya, que volvió del vestuario imparable, al ritmo de su muñeca y de sus piernas, mientras Andersen (2/11), que podría ser su compañero en el Madrid la próxima temporada, y Baynes estaban perdidos en la zona, propiedad de un Reyes estelar en defensa (12 rebotes, ocho ofensivos) y con un Pau como anotador compulsivo: un triple, un palmeo justo después, una contra... 

Pau resolvía con canastas para todos los gustos, aunque para espectaculares las acciones de Ibaka, como dos mates consecutivos que levantaron de admiración al banquillo español, que aplaudió un gran tapón de Claver a Newley, con el que ha coincidido en Valencia y que arregló algo un marcador sin historia, roto en el tercer cuarto por Rudy y Pau Gasol después de que San Emeterio mostrase el camino, que no era otro que reconocerse, no dejarse nada en el tintero.  

AUSTRALIA 70 (19+13+10+28):Mills (11), Ingles (12), Dellavedova (9), Andersen (4) y Maric -equipo inicial-, Gibson, Newley (12), Barlow (2), Worthington (5), Baynes (8) y Nielsen (7). ESPAÑA 82 (14+23+26+19):Pau Gasol (20), Rudy Fernández (17), Jose Manuel Calderón (4), Sergio Llull (8) y Marc Gasol (12) -equipo inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (7), Claver, San Emeterio (4), Ibaka (8) y Sada (2).

domingo, 29 de julio de 2012

Pau Gasol marca la pauta en el debut ante China (97-81)

El ala-pívot de los Lakers, con 21 puntos, destaca en una España intermitente

Pau y Marc tratan de taponar a Chen - AFP. 
Es el hilo conductor de los éxitos de la mejor generación española de la historia, por más que en el torneo de presentación, el Mundial Júnior de Lisboa, fuese uno de los suplentes. A Pau Gasol (Sant Boi de Llobregat, 1980) no le hace falta desfilar como abanderado en la ceremonia de unos Juegos Olímpicos como hizo el sábado para que quede claro que es una de las banderas de la España deportiva. El ala-pívot de los Lakers fue el líder de nuevo en el estreno en Londres ante China con 21 puntos y 11 rebotes. Resultó un triunfo coral concretado por 97-81 y perpetrado gracias a una actuación coral intermitente, desde el omnipresente Ibaka (17 tantos) y el renacido Navarro (14) hasta el hiperactivo Sergio Rodríguez, que como Marc Gasol volvió a jugar tras sus problemas físicos. España tuvo ciertas lagunas en defensa, en los tiros libres (14/22) y le faltó fluidez ante un rival dependiente de su estrella, Yi Jianlian, capaz de alcanzar los 30 puntos tras jugarse prácticamente la tercera parte de los tiros de China. 

Señalado en los Lakers, Pau Gasol no levanta sospechas en la selección, donde se valora su compromiso y no se duda de su rendimiento, fundamental ante el combinado chino, al que le encanta sacar provecho de tiros exteriores de sus pívots como bien había advertido Sergio Scariolo. Al seleccionador le costó descifrar las zonas del rival y se quedó sin respuesta ante el inicio obtuso de España, que a pesar de cargar de faltas a su rival –Yi Jianlian y Liu Wei se fueron al banquillo rápido con dos personales– no se encontraba en ataque. La selección estaba peleada con los tiros libres y no anotó su primera canasta en juego hasta que Calderón anotó el primero de sus tres triples en un primer cuarto con un Pau Gasol contundente y de difícil digestión (19-17). 

Surge Sergio Rodríguez

Justo lo contrario que el segundo, también marcado por los triples de una España (8/13 al descanso, 11/19 al final) desatada entonces por el espíritu de Ibaka, el inconformismo de  Reyes, el compromiso de Navarro por jugar pese a sus problemas físicos y tras haber pasado una fiebre y las pinceladas de San Emeterio y Rudy Fernández. Ambos saben renunciar a un mayor papel en un equipo generoso. Sólo hace falta ver cómo juega Sada, al límite siempre, por más que se le achaque que no ve el aro tanto como debería. Algo que sí que hace la mejor versión de Sergio Rodríguez, que en el tramo final debutó en unos Juegos Olímpicos sustituyendo a Sada –el Barça ha anunciado que reanuda las negociaciones de renovación del contrato del base después de asegurar que se habían roto–. El Chacho se marcó un triple y una asistencia a Ibaka en sus dos primeras acciones y sobre todo agitó a una España que había visto reducida su ventaja hasta el 69-58 (65-58 a los 28m 48s) tras otro mate de Yi Jianlian, escudado entonces por un Liu Wei que anotaba cuanto probaba. 

Sergio Rodríguez contagió su sonrisa a España, de nuevo alegre con Navarro, el propio Pau Gasol e Ibaka, mientras que Scariolo aprovechó para dar carrete a todos sus jugadores y sólo Claver, recién presentado por los Blazers, se quedó sin anotar. Algo que sí pudo hacer, en su novena tentativa, Sun, al que en China llaman Magic, por Magic Johnson. Ya se sabe, el humor es internacional. 


ESPAÑA 97 (19+34+16+28): Pau Gasol (21), Rudy Fernández (7), Jose Manuel Calderón (12), Sergio Llull (2) y Marc Gasol (5) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (5), Navarro (14), Reyes (2), Claver, San Emeterio (5), Ibaka (17) y Sada (7). CHINA 81 (17+24+19+21): Wei Liu (9), Shipeng Wang (8), Yue Sun (3), Jianlian Yi (30) y Zihzhi Wang (15) -quinteto inicial-, Ding, Yi Li, Zhu (2), Zhang (2), Chen (12) y Zhou. Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Felicia Grinter (USA) y Fernando Sampietro (ARG). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada del grupo B del torneo olímpico de baloncesto disputado en el Basketball Arena de Londres ante 9.103 espectadores.

sábado, 28 de julio de 2012

En un abrir y cerrar de sueños

Londres inaugura sus Juegos Olímpicos con un espectáculo repleto de homenajes al Reino Unido

Una imagen del pebetero en el Estadio olímpico de Londres - AFP.

Debajo de las sábanas y con una linterna leía una niña las aventuras de Peter Pan. Lo hacía a escondidas para que sus padres no se percatan que no dormía, sino que soñaba despierta con las aventuras de su héroe vestido de verde. Y, claro, también aparecieron los malos, malos de siempre como Cruela de Vil, empeñada en hacerse abrigos con la piel de los pobres dálmatas, o de Tom Sorvolo Ryddle, el villano de Harry Potter. La pequeña lectora y muchos otros niños repartidos en varias camas fueron salvados por un ejército de Mary Poppins, que aterrizaron con su medio de transporte, el paraguas, y sin más arma que su bondad. En un abrir y cerrar de sueños y de recuerdos se movió la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres, perpetrada por el director Danny Boyle, que buscó directamente el corazón de la historia y el del espectador, invitado a ver la esencia del Reino Unido. Y ahí no podía la literatura infantil, donde todo es posible, como lo fue durante el espectáculo, concluido con la llegada de David Beckham en lancha desde el Támesis con la antorcha olímpica para encendérsela a otra institución, Steve Redgrave, el remero de los cinco oros , y éste se la dio en el Estadio Olímpico a siete jóvenes atletas que se la fueron pasando. Después, ya cada uno con una antorcha, encendieron el pebetero, formado por piezas que habían llevado un representante de cada uno de 205 comités olímpicos y que habían dejado en el centro del estadio.

El ascenso de las piezas del pebetero y su unión en la cielo vino a reproducir el espíritu olímpico, ése que proclama el respeto por el contrario y las normas y donde el esfuerzo y la superación personal y colectiva son más importantes que la victoria. Una filosofía más teórica que práctica, lamentablemente. Un discurso acompañado por un repaso emotivo de la historia del Reino Unido, desde el toque de campana de Bradley Wiggins, el primer británico en ganar el Tour de Francia hace unos días, y pasando por la representación en el estadio de la campiña, la Revolución Industrial, la lucha sindical, el recuerdo a los caídos en las dos Guerras Mundiales, la reivindicación de la mujer para exigir su derecho a voto...


El aterrizaje de James Bond 

Y, claro, el sacar pecho de cantera de artistas de canciones eternas como The Who, David Bowie, Queen, los Rolling Stones o los Beatles. En directo, entre otros, Mike Oldfield o Paul McCartney, éste interpretando al unísono Hey Jude, demostrando que hay letras para siempre. Como lo es James Bond –por más que mantenga intacto su deje machista–, también presente e interpretado por Daniel Craig en una de las escenas grabadas y que llegó al Estadio Olímpico en helicóptero acompañado de la Reina Isabel II, contenida en todo momento. La procesión, seguramente iría por dentro. 

En un espectáculo ideado por un director de cine hubo también guiños a las series míticas –entre las que que se incluyó a Cuéntame– o la intervención estelar de Mr. Bean en la escena mítica en la playa de Carros de fuego, dispuesto a hacer trampas simpáticas para ser el primero. Su humor sin  palabras provocó carcajadas en una ceremonia que como advirtió Danny Boyle se explicaba por sí misma, con el guiño a las nuevas tecnologías e Internet -y al amor a primera vista- y que no se olvidó de las palomas de la paz –ciclistas con alas– y claro algunos la presencia de algunos de los más de 10.000 deportistas participantes, desde la elegante Maria Sharapova como abanderada de Rusia, el carismático Usain Bolt por Jamaica, el bromista Novak Djokovic por Serbia o el caballero Pau Gasol, ejemplo para todo, incluso para expresar su orgullo por llevar la bandera con la cara y con los ojos. Los que tanto habrá cerrado para soñar un momento así.        

domingo, 18 de septiembre de 2011

Navarro encumbra a España con su segundo oro en un Eurobásket ante Francia (98-85)

Reyes levanta la copa ante Calderón, Rudy, Navarro, Pau y Scariolo - EFE.
Si alguien se pregunta qué función tiene un capitán o cómo debe comportarse un jugador para ser considerado un líder sólo debe ilustrarse con la trayectoria de Juan Carlos Navarro, pieza indispensable en el Barça e insustituible con España, en la que ha tenido la mala -y buena- suerte de coincidir con Pau Gasol, que le ha restado focos. Navarro es un artista con desparpajo, valiente y explosivo al que le incomoda firmar sus cuadros. Le cuesta hablar de sí mismo ante las cámaras y siempre recurre al grupo. España está contagiada de su gen competitivo, del perfil de ganador insaciable de Navarro, nombrado MVP del segundo Eurobásket consecutivo logrado por España ante Francia 98-85. Una copa levantada por Reyes, un gesto impagable de Navarro. "Felipe, es tuya"En diez años España acumula dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Europeos, una plata olímpica y un oro mundial. Y Navarro, como Reyes y Pau lleva siete metales. Casi nada.

Por un día, y sin que sirva de precedente, Navarro habló de él: "La verdad es que he hecho unos partidos en los que me he encontrado impresionante". Hablan los números -26 puntos en cuartos contra Eslovenia, 35 ante Macedonia en semifinales y 27 en la final ante Francia. La Bomba, presente en el mejor quinteto junto a Tony Parker, McCalebb, Kirilenko y Pau, ha sido la hélice, el motor de España en los cruces y ha aparecido siempre en el momento clave, también el último día: ahí estaban sus canastas para contener las puntuales reacciones del rival. "Juan Carlos ha estado inconmensurable, tirando muy bien en momentos claves y dándonos un empuje increíble", dijo sobre su amigo Pau, que le dio un par de besos en la entrega de medallas.
"Esto es una gran familia y por eso somos especiales", describió Calderón, justo antes de acordarse de los padres de Reyes y Claver, fallecidos recientemente.

El regalo de Ibaka

Conseguido el primer objetivo, estar en los Juegos Olímpicos, España jugó por su reputación, por mantener la hegemonía en Europa, para revalidar el título en el Eurobásket en su tercera final consecutiva. Y cuadró un partido fantástico, desde Navarro, pasando por Pau (17 puntos y 10 rebotes) o Ibaka, que en en las últimas horas de su 22º aniversario colocó ¡cinco tapones! Los cinco en la mitad del segundo cuarto, acciones que sirvieron para que España cogiese una diferencia de 10 puntos y diese su primer golpe sobre la mesa (50-41 al descanso).

Francia, al contrario que en la segunda fase, no resultó un holograma ni una broma de mal gusto. Carburó como lo que es, todo un subcampeón de Europa, con los jugadores que se tronchaban y bostezaban en aquel partido: Noah y sobre todo Parker, revoltoso y certero a partes iguales. El base francés por fin se ha quitado el sanbenito de no cumplir con su selección y ha cuadrado una competición impagable y en al final perdió por un punto su duelo anotador con Navarro. Nueve anotó Parker en un primer cuarto en el que Navarro aportó nueve y Francia supo cambiar de registro con naturalidad y rapidez. El conjunto de Collet había empezado explotando la zona para procurarse canastas sencillas. Así llegaron las cuatro primeras, tan claras como la que falló Damian Stojanoski en el partido por el bronce y que hubiese significado el empate a 70 a falta de nueve segundos tras una asistencia del incombustible McCalebb; Shved sentenció el partido y aseguró el metal para Rusia (68-72). Después los franceses cedieron el protagonismo a sus exteriores. Con Parker, claro a la cabeza de todos y con la cabeza rapada menos en un minúsculo rectángulo. ¿Una apuesta? ¿Un talismán?  

91 puntos en la primera parte

Por ser, España resultó hasta matemática, pues anotó 25 puntos en los tres primeros cuartos y 23 en el último, incluida la de Reyes, la más aplaudida por un banquillo ya relajado, sabiéndose campeón, ya en los últimos segundos. Un gesto de tutor satisfecho y de persona ejemplar de Sergio Scariolo, que reconoció sentir "orgullo de trabajar con este equipo". "No hemos dudado ni un segundo", prosiguió el seleccionador, encantado con Ibaka o con la fortaleza de Sada. El base azulgrana salió antes de lo previsto porque Ricky se llevó un codazo involuntario de Parker, que minutos después sí que fue víctima de una acción punible: Rudy le agarró del cuello y le tiró. Resultó quizás la única mancha de la selección en la primera parte, la más anotadora en una final del Eurobásket desde 1995, cuando entre Yugoslavia y Lituania se repartieron 97 puntos. Esta vez el balance fue de 50-41: 91.

Parker continuó a lo suyo, intentando conectar a Francia, ayudado por Noah y Gelabale, al que se le quedó cara de tonto cuando Navarro le fintó y metió un triple o cuando poco antes, en una jugada más de billar que de baloncesto, La Bomba hizo una pase picado para Marc y éste repitió acción para que Pau machacara. También se lucía Calderón, ausente en los dos últimos torneos y siempre presente en Lituania con puntos importantes y dirección de juego: "He pasado dos años muy malos. Gracias a todos por estar aquí". La final quedó sentenciado en el inicio del último cuarto y con tres jugadores suplentes en la pista, Llull, Sada e Ibaka. Pero todavía faltaba ver el tercer tapón de Pau a Seraphin o su triple o la última canasta, en suspensión, de Navarro, sustituido entre gritos unánime de "¡MVP!¡MVP!". Incluso Fernando San Emeterio, siempre tan discreto, le hizo una reverencia al reemplazarle. Y más: salieron a la pista Reyes y Claver, un buen detalle de Scariolo con los dos jugadores que peor lo han pasado en los últimos meses. También anotó Reyes,  a quien sus compañeros animaron durante el torneo cantándole el tema de Bongo Botrako
Todos los días sale el sol, Chipirón, pero adaptándola y diciendo Felipón. El cordobés celebró el oro poniéndose una camiseta roja con el nombre de su padre (Alfonso) y el 9.  Un emotivo homenaje: "Desde arriba lo hará visto". En la pista Calderón pareció mecer la pelota cuando el árbitro cuando el árbitro pitó el final. El sello al segundo oro consecutivo en un Eurobásket, una proeza que sólo habían conseguido antes Lituania, la URSS y Yugoslavia.

ESPAÑA 98 (25+25+25+23): Pau Gasol (17), Rudy (14), Navarro (27), Calderón (17) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Ricky, Llull (4), Sada (2), Reyes (2), Claver, San Emeterio e Ibaka (4). FRANCIA 85 Francia (20+21+21+23): Noah (11), Batum (10), Parker (26), Pietrus (4) y Diaw (12) -equipo inicial-, Seraphin (4), Albicy (1), Kaudi (3), Traore (4), De Colo (2), Tchicamboud y Gelabale (8). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Sreten Radovic (CRO). Pietrus y Noah fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: final del Eurobasket disputada en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 14.500 espectadores. Al partido asistió el Príncipe Felipe y el secretario de Estado español para el Deporte, Albert Soler. Por parte francesa asistieron el ex primer ministro Dominique de Villepin y la ministra de deportes Roselyne Bachelot. o una frase parecida le comunicó Calderón al pívot, que a finales de agosto perdió a su padre. Una imagen de humanidad y corazón en un país que vive para el baloncesto como Lituania con el sello de una generación irrepetible. 


viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores.