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jueves, 28 de febrero de 2013

En el nombre de Navarro

La Bomba, con 19 puntos y cinco triples, lidera el triunfo ante un Khimki rocoso (71-69)


La Bomba durante una acción de partido - Foto: FCB. 

En Rusia y ante el Khimki el Barça había sido un garabato vulgar, un juguete en las manos de un Planinic omnipresente (78-65). Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980) tuvo que ver el desastroso estreno en 2013 de su equipo desde casa y con una sinovitis en el tobillo derecho. El equipo no tenía asegurada todavía su presencia en una Copa del Rey de Vitoria que acabó ganando sin necesitar la mejor versión de Navarro, fundamental, eso sí, en semifinales contra el Caja Laboral. La Bomba vive un curso discontinuo por sus problemas físicos, aunque los azulgrana están aprendiendo a sobrevivir sin su capitán, vital en la visita al Palau del Khimki. Autor de 19 puntos, Navarro empezó y acabó con una sexta marcha para decidir un partido en el que el Barça se imaginó ganándole el basket average a su rival (58-44 a los 26m 29s) y suspiró de alivio con su victoria por 71-69, después de que los rusos, lanzados al final por Paul Davis amagasen con la remontada y no acertasen a hacer falta personal tras la canasta de Loncar a dos segundos. Antes La Bomba había metido su quinto triple –de diez intentos– y dos tiros libres a 1m 14s. Los azulgrana conservan el liderato del grupo F en el Top 16 de la Euroliga con una victoria respecto al  Montepaschi.

A punto de contabilizarse el quinto minuto de partido Navarro lanzó por primera vez y metió su primer triple. Ése fue el gran argumento de los azulgrana en el primer cuarto (21-16), cuando anotaron cuatro ante un Khimki dirigido por un Planinic de más a menos (12 puntos, 4/16 en tiros y cinco pérdidas) y que apostaba por ataques largos. Mientras que Lorbek despuntó en un segundo cuarto en el que Tomic sumó puntos y rebotes como las hormiguitas (acabó con 16 tantos y cinco capturas), Jasikevicius optimizó sus minutos y Fridzon replicó por los visitantes (44-34 al descanso).

Tomic continuó haciendo de las suyas, yendo a la línea de personal, procurándose canastas y estando atento para no desaprovechar las oportunidades que generaban sus compañeros. Dos triples de Navarro y un par de tiros libres del propio pívot croata pusieron la máxima diferencia para los locales. Fue entonces cuando en el Khimki resurgió un pívot fabuloso que triunfó en la Liga ACB: Paul Davis, indomable en el epílogo, cuando los visitantes hicieron de tripas corazón para recuperar la desventaja y se acercaron 66-63 tras su segundo triple (2/12), el primero de Monya. Navarro replicó con otro y el partido pasó a ser una colección de errores de ambos equipos. Aunque ninguno como una asistencia del propio Monya que acabó en las manos de su entrenador, Rimas Kurtinaitis, enfurecido por la confusión. En la acción siguiente Tomic falló una canasta, Mickeal capturó el rebote y Navarro supo sacar la personal de Fridzon para que el Barça se asegurase el triunfo pese al arreón de Paul Davis.

BARÇA 71 (21+23+16+11): Sada (2), Navarro (19), Mickeal (8), Lorbek (11) y Tomic (16) –quinteto cinco inicial–, Huertas (4), Jasikevicius (4), Wallace (2), Ingles (2), Rabaseda (0) y Jawai (3). KHIMKI 69 (16+18+14+21): Planinic (12), Vyaltsev (0), Monya (9), Zhukanenko (2) y Augustine (8) –quinteto inicial–, Fridzon (12), Koponen (0), Rivers (0) y Davis (18). Árbitros: Belosevic (SRB), Ankarali (TUR) y Lopes (POR). Sin eliminados. 

jueves, 3 de enero de 2013

Planinic desequilibra a un Barça melancólico

Los azulgrana, mermados por la ausencia por lesión de Navarro, caen en su visita al Khimki (78-65)

Loncar supera a Lorbek y Tomic - AP. 

En ser consciente, señalar y pulir los defectos está la base de cualquier mejora de un grupo humano. Seguro que en la reunión que descubrió Juan Carlos Navarro y a la que sólo acudieron los jugadores se habló de todo y sin tapujos. Todos debían dar un paso tras cuatro derrotas consecutivas y comprometer su acceso a la Copa del Rey y sobre todo después de funcionar como un equipo sin fuelle y de terciopelo en muchos momentos, sobre todo ante el Obradoiro en casa, el día más gris en los últimos cursos. El equipo continuó su discurso sincero en el Palau, con una réplica de peso ante el Fenerbahçe, al que anotó 100 puntos en el debut del Top 16 y una victoria mayúscula contra el Madrid, ante el que contabilizó 96 con una exhibición de Navarro. En ambos encuentros Sada fue un factor determinante, secando primero a McCalebb y después a Llull. Pero en Rusia, con Navarro ausente por una sinovitis en el tobillo derecho que le impidió viajar, Sada sufrió de lo lindo ante Planinic, puntal del Khimki tanto cuando no estuvo fino en el tiro como cuando sí lo estuvo (6/17). El ex jugador del Caja Laboral repartió seis asistencias y anotó 16 puntos, uno más que todo el banquillo de desequilibró a un Barça melancólico sin Navarro que perdió 78-65 y cuenta un triunfo y una derrota en el Top 16 de la Euroliga.    

El Khimki siempre fue un paso por delante de los azulgrana, medio enteros hasta el último período por más que su rival le replicase sin rechistar. Si Ingles se marcaba un triple, Zhukanenko hacía lo propio en la siguiente jugada, si Lorbek, tieso en la zona, volvía a repetir acierto desde más allá de 6’75 la respuesta corría a cargo de Rivers. Paul Davis, emigrante al Khimki desde la Liga ACB como James Augustine,  Zhukanenko  y Fridzon dieron el primer golpe en la mesa (38-29 a los 16m 15s), pero el Barça reaccionó con Jasikevicus y Huertas como catalizadores y Tomic de ejecutor (42-39 a los 18m 42s). El pívot croata alcanzó el descanso (48-41 tras un dos más uno de Augustine, otro emigrante procedente de la Liga ACB en Rusia como su compañero Paul Davis) con 12 de sus 16 puntos.    

Como el resto de sus compañeros, el rendimiento de Tomic bajó en la segunda parte, cuando Planinic siguió haciendo y deshaciendo ante unos visitantes revoltosos para lo bueno y lo malo que funcionaban a rachas. Y al Barça se le fundirían los plomos tras un tiro libre de Wallace antes de concluir el tercer cuarto (62-55), pues después encajaría un parcial de 8-0 del que no se pudo reponer. Y Planinic, en los minutos finales, redondeó sus números en un partido en el que los azulgrana sólo tuvieron dos ventajas, ambas en el primer cuarto, la primera tras rebote ofensivo de Mickeal, brillante al principio y menor al final (8-9), y la segunda, tras uno de los pocos contraataques de los visitantes, resuelto entre Ingles y Huertas (14-15). Dos jugadas episódicas de un grupo melancólico sin Navarro.

KHIMKI 78 (21+25+16+16): Planninic (16), Loncar (3), Monya (3), Vyaltsev (4) y Augustine (7) –quinteto inicial–,  Koponen (9), Fridzon (13), Rivers (3), Zhukanenko (10), Davis (10) y Nielsen. BARÇA 65 (18+23+14+10): Sada, Ingles (8), Mickeal (14), Lorbek (12) y Tomic (16) –quinteto inicial–, Huertas (8), Jawai, Jasikevicius (6) y Wallace (1). Árbitros: Ziemblicki, Gkontas y Chiari. 

viernes, 10 de agosto de 2012

Remontada de orgullo para luchar por el oro

España remonta 13 puntos en contra ante Rusia en un ejercicio reivindicativo (67-59)

Calderón celebra una canasta con sus compañeros - AFP. 

Harta de las dudas que suscitaba su juego y de que se hablase de su supuesta falta de entrega para no ser segundo de grupo y evitar a Estados Unidos en semifinales, España está sabiendo sacar adelante los cruces superándose a sí misma, yendo de menos a más, encontrando soluciones a sus debilidades. En cuartos de final supo desquiciar a una Francia que llevaba la voz cantante con Parker y Diaw y en semifinales le cortó las alas a Rusia, ante la que había perdido con estrépito en la primera fase tras dejar escapar 18 puntos de margen. Esta vez España fue la que tuvo que remontar, 13 puntos en concreto, la que no se arrugó cuando le iban mal las cosas ni celebró nada antes de tiempo. La selección supo reaccionar tras el descanso, remediar las concesiones en la zona a Kaun y paralizar a Monya. Kirilenko, errático al límite (2/12), se paralizó a sí mismo. Calderón y Rudy fueron los primeros en dar un golpe de efecto en una victoria muy coral (67-59) que supuso el billete hacia la tercera final de España en unos Juegos. Su rival, el vencedor del Estados Unidos-Argentina.    

En el gesto torcido de Kirilenko, tan minúsculo como para fallar cinco tiros libres en los últimos cinco minutos, se explicó la frustración de Rusia. Calderón ya había puesto a su equipo por delante tras el 4-2 inicial (51-49 a 7m 21s) con un triple. La solución esquiva durante casi todo el torneo, y un buen sustento de España en el tercer cuarto, cuando anotó cinco de los nueve intentados. No era cuestión de puntería, que también, sino de circular mejor el balón y destemplar a los rusos, que apenas tuvieron un par de canastas más sin oposición de Kaun y Mosgov, el mismo que hizo un campo atrás. Rusia se encontraba incómoda ante un rival que masticada al máximo sus jugadas y sabía procurarse lo que más le convenía. Rudy estaba en todas partes, Calderón dirigía con la precisión de un reloj y puso el empate a 46 (a los 29m 57s), Pau Gasol machacaba y Reyes se comería a Khryapa nada más salir.

Los errores de Kirilenko    

Con Rudy malherido de la espalda y amenazado por las faltas, entró San Emeterio para entregarse en defensa como Llull, fresco para secar a un Shved menor. El base del Madrid, de 2 en la selección, deshizo a Rusia, golpeada por los ganchos de Marc y la tenacidad de Reyes, y frustrada por sus propios errores, desde los dobles de Fridzon a la escasa puntería desde la línea de personal de Kirilenko (5/10), que con 66-58 y menos de un minuto por jugarse ruso falló tres tiros libres de cuatro posibles... No era su día. 

España tenía ya en sus manos su tercera final tras reponerse de un inicio difícil, de un primer cuarto complicado de jugar y de ver (9-12) y de haber perdido 14-27 (a los 15m 19s), en el momento dorado de Monya, que anotó sus tres primeros triples sin fallo. Fue un espejismo ante una España transparente y unida. “Con ese cuerpo técnico y esos once tíos hay que ir donde sea”, dijo Calderón. “El equipo vive y muere unido”, cerró Pau Gasol.     

ESPAÑA 67 (9+11+26+21): Pau Gasol (16), Rudy Fernández (11), Navarro (4), Calderón (14) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez, Reyes (2), San Emeterio, Llull (7) e Ibaka (2). RUSIA 59 (12+19+15+13): Shved (2), Kaun (14), Khryapa (2), Ponkrashov (10) y Kirilenko (10) -quinteto inicial-, Mozgov (4), Fridzon (8), Antonov y Monya (9). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Marcos Benito (BRA). Rudy Fernández fue eliminado por cinco personales en el minuto 37. Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales del torneo olímpico de baloncesto disputado en el North Greenwich Arena ante 13.215 espectadores. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Fridzon y Blatt desnudan a una España voluble (77-74)

Rusia le remonta 18 puntos a una selección que no será líder de su grupo y se complica los cruces


Pau Gasol, defendido por Antonov y Kirilenko - EFE.
No se gana con el uniforme ni con un pasado glorioso, se vence apartándose de los opinadores y del ombligo propio y retando al rival. En equilibrio. Ante Rusia España resultó un equipo voluble, capaz de bordarlo como de echarlo todo por la borda y parecer tan inocente como el emperador del cuento, que pretendía llevar el traje más ostentoso y se dejó engañar para salir a la calle en cueros. Un tirador como Fridzon hizo de Kirilenko           -pasó desapercibido– y un técnico como David Blatt, excelente gestor, desnudaron por completo a la selección remontándole 18 puntos (2-20 a los 5m 17s) y revirtiendo el 60-69 a 4m 40s. Convendría no quedarse con el fallo de Pau Gasol en uno de los dos tiros libres para forzar la prórroga –Fridzon después no erró los suyos– ni con la horrible última jugada de su hermano Marc, que perdió la pelota, bloqueada por Ponkrashov. La selección no cayó 77-74 por esos detalles, sino por su candidez en defensa y su frustración en ataque, por saberse ganadora antes de tiempo. A España, que ya no podrá ser líder del grupo B, se le complica el futuro en Londres y podría encontrarse con Estados Unidos en semifinales. Pero antes deberá concluir la primera fase ante Brasil y superar los cuartos.

Maduró el partido como le convino a su equipo Blatt, advertido al final por un ayudante de que le quedaban dos tiempos muertos y que solicitó antes y después de los tiros libres de Pau, inmenso con once puntos en el inicio de una España en la que anotaron cuatro jugadores del quinteto inicial en el mencionado 2-20. Ausente y bien defendido por Rudy          –y después por San Emeterio-, a Kirilenko le costó 21 minutos anotar su primera canasta y tampoco fue el partido de Shved (0/3 en triples). Sí brillaron Khryapa (4/5 en triples), autor de tres triples en el tercer cuarto que contribuyeron a la remontada rusa que empezó y acabó Fridzon, indescifrable para sus defensores y para Scariolo. Como Mozgov, el tercer hombre para el conjunto de David Blatt, que se puso 56-51 (a los 29m 15s) con otro triple, en este caso de Ponkrashov.

La batuta de Sergio Rodríguez

Se disipó España: cambió su cara, perdió fluidez, entrega y resultó obtusa porque no circuló bien el balón y se vio obligada a intentar tiros complejos. El plan de Blatt estaba saliendo a la perfección y Navarro, en su retorno a la competición tras sus molestias en el pie, no acertaba con el aro. Aunque sería La Bomba quien revirtiese el marcador para un grupo que empezó a tener chispa de nuevo bajo la batuta de Sergio Rodríguez. Rusia dejó de estar tan precisa con los tiros de tres –llegó a atesorar un 8/14, acabó con 9/23– y El Chacho repartió para todos para que la diferencia fuese cómoda de nuevo (60-69).

Paciente y constante, Rusia maduró las jugadas y supo jugarse los tiros al límite, como el del Ponkrashov (70-71) y éste sería el asistente para que Mozgov machase a placer: 75-73 a 18'2 segundos. España jugó con fuego como ante Gran Bretaña y esta vez perdió merecidamente el partido y se le complican los cruces. “Hemos bajado un poco los brazos, hemos bajado la actividad, fueron entrando en el partido y se lo han llevado. Hemos sido un equipo de muchos contrastes e inconstante”, reconoció Pau Gasol. 

RUSIA 77 (11+21+24+21): Ponkrashov (14), Shved (-), Kirilenko (8), Khryapa (12) y Kaun (1) -quinteto inicial-; Mozgov (12), Fridzon (24), Voronov (-), Antonov (3), Monya (3) y Khovostov (-). ESPAÑA 74 (28+12+13+21): Calderón (2), Sergio Llull (6), Rudy Fernández (10), Pau Gasol (20) y Marc Gasol (10) -quinteto inicial-, San Emeterio (3), Sergio Rodríguez (8), Reyes (4), Ibaka (2) y Navarro (9). Árbitros: Christodoulou (GRE), Vázquez (PUR), Sampietro (ARG). Basketball Arena: 7.500 espectadores.