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domingo, 22 de septiembre de 2013

Francia se baña en oro

Batum lidera hacia su primer Eurobásket a su selección, que finiquita a una Lituania sin identidad (80-66) en un segundo cuarto definitivo y sin necesitar al mejor Tony Parker, nombrado MVP   

Parker, eufórico, con su medalla de oro- EFE. 

Habría quien pensase que las opciones de Francia ante una Lituania eléctrica y conjuntada pasaba por una gran actuación de su mejor jugador, Tony Parker (Brujas, Bélgica, 1982). Era un pronóstico lógico viendo la relevancia que tiene en su selección el base de los San Antonio Spurs, con tres anillos de la NBA y un sinfín de recursos para asistir, anotar y dirigir. Parker sonaba con más fuerza que nadie para ser MVP del Eurobásket de Eslovenia y se llevó el premio con actuaciones como sus 32 puntos en semifinales ante España,

viernes, 20 de septiembre de 2013

El nuevo guión de Tony Parker

El base de los Spurs frustra a una España que cae en la prórroga (72-75) tras ceder 14 puntos de renta y que luchará por el bronce con Croacia  

Tony Parker se hace con un rebote - EFE. 

Lo dijo antes, se lo repitió a sí mismo durante y lo volvió a decir a los medios después del partido. Tony Parker (Brujas, Bélgica, 1982) apretó los dientes y enloqueció tras la prórroga de un partido en el que sobre todo él, que hace unos meses rozó con los dedos su cuarto anillo de la NBA con los Spurs, había sido el factor determinante para que Francia cambiase la historia. "Si España no existiese, yo tendría más medallas", dijo de nuevo Tony Parker, exhausto tras marcarse una actuación estelar y vengarse del equipo que les

domingo, 18 de septiembre de 2011

Navarro encumbra a España con su segundo oro en un Eurobásket ante Francia (98-85)

Reyes levanta la copa ante Calderón, Rudy, Navarro, Pau y Scariolo - EFE.
Si alguien se pregunta qué función tiene un capitán o cómo debe comportarse un jugador para ser considerado un líder sólo debe ilustrarse con la trayectoria de Juan Carlos Navarro, pieza indispensable en el Barça e insustituible con España, en la que ha tenido la mala -y buena- suerte de coincidir con Pau Gasol, que le ha restado focos. Navarro es un artista con desparpajo, valiente y explosivo al que le incomoda firmar sus cuadros. Le cuesta hablar de sí mismo ante las cámaras y siempre recurre al grupo. España está contagiada de su gen competitivo, del perfil de ganador insaciable de Navarro, nombrado MVP del segundo Eurobásket consecutivo logrado por España ante Francia 98-85. Una copa levantada por Reyes, un gesto impagable de Navarro. "Felipe, es tuya"En diez años España acumula dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Europeos, una plata olímpica y un oro mundial. Y Navarro, como Reyes y Pau lleva siete metales. Casi nada.

Por un día, y sin que sirva de precedente, Navarro habló de él: "La verdad es que he hecho unos partidos en los que me he encontrado impresionante". Hablan los números -26 puntos en cuartos contra Eslovenia, 35 ante Macedonia en semifinales y 27 en la final ante Francia. La Bomba, presente en el mejor quinteto junto a Tony Parker, McCalebb, Kirilenko y Pau, ha sido la hélice, el motor de España en los cruces y ha aparecido siempre en el momento clave, también el último día: ahí estaban sus canastas para contener las puntuales reacciones del rival. "Juan Carlos ha estado inconmensurable, tirando muy bien en momentos claves y dándonos un empuje increíble", dijo sobre su amigo Pau, que le dio un par de besos en la entrega de medallas.
"Esto es una gran familia y por eso somos especiales", describió Calderón, justo antes de acordarse de los padres de Reyes y Claver, fallecidos recientemente.

El regalo de Ibaka

Conseguido el primer objetivo, estar en los Juegos Olímpicos, España jugó por su reputación, por mantener la hegemonía en Europa, para revalidar el título en el Eurobásket en su tercera final consecutiva. Y cuadró un partido fantástico, desde Navarro, pasando por Pau (17 puntos y 10 rebotes) o Ibaka, que en en las últimas horas de su 22º aniversario colocó ¡cinco tapones! Los cinco en la mitad del segundo cuarto, acciones que sirvieron para que España cogiese una diferencia de 10 puntos y diese su primer golpe sobre la mesa (50-41 al descanso).

Francia, al contrario que en la segunda fase, no resultó un holograma ni una broma de mal gusto. Carburó como lo que es, todo un subcampeón de Europa, con los jugadores que se tronchaban y bostezaban en aquel partido: Noah y sobre todo Parker, revoltoso y certero a partes iguales. El base francés por fin se ha quitado el sanbenito de no cumplir con su selección y ha cuadrado una competición impagable y en al final perdió por un punto su duelo anotador con Navarro. Nueve anotó Parker en un primer cuarto en el que Navarro aportó nueve y Francia supo cambiar de registro con naturalidad y rapidez. El conjunto de Collet había empezado explotando la zona para procurarse canastas sencillas. Así llegaron las cuatro primeras, tan claras como la que falló Damian Stojanoski en el partido por el bronce y que hubiese significado el empate a 70 a falta de nueve segundos tras una asistencia del incombustible McCalebb; Shved sentenció el partido y aseguró el metal para Rusia (68-72). Después los franceses cedieron el protagonismo a sus exteriores. Con Parker, claro a la cabeza de todos y con la cabeza rapada menos en un minúsculo rectángulo. ¿Una apuesta? ¿Un talismán?  

91 puntos en la primera parte

Por ser, España resultó hasta matemática, pues anotó 25 puntos en los tres primeros cuartos y 23 en el último, incluida la de Reyes, la más aplaudida por un banquillo ya relajado, sabiéndose campeón, ya en los últimos segundos. Un gesto de tutor satisfecho y de persona ejemplar de Sergio Scariolo, que reconoció sentir "orgullo de trabajar con este equipo". "No hemos dudado ni un segundo", prosiguió el seleccionador, encantado con Ibaka o con la fortaleza de Sada. El base azulgrana salió antes de lo previsto porque Ricky se llevó un codazo involuntario de Parker, que minutos después sí que fue víctima de una acción punible: Rudy le agarró del cuello y le tiró. Resultó quizás la única mancha de la selección en la primera parte, la más anotadora en una final del Eurobásket desde 1995, cuando entre Yugoslavia y Lituania se repartieron 97 puntos. Esta vez el balance fue de 50-41: 91.

Parker continuó a lo suyo, intentando conectar a Francia, ayudado por Noah y Gelabale, al que se le quedó cara de tonto cuando Navarro le fintó y metió un triple o cuando poco antes, en una jugada más de billar que de baloncesto, La Bomba hizo una pase picado para Marc y éste repitió acción para que Pau machacara. También se lucía Calderón, ausente en los dos últimos torneos y siempre presente en Lituania con puntos importantes y dirección de juego: "He pasado dos años muy malos. Gracias a todos por estar aquí". La final quedó sentenciado en el inicio del último cuarto y con tres jugadores suplentes en la pista, Llull, Sada e Ibaka. Pero todavía faltaba ver el tercer tapón de Pau a Seraphin o su triple o la última canasta, en suspensión, de Navarro, sustituido entre gritos unánime de "¡MVP!¡MVP!". Incluso Fernando San Emeterio, siempre tan discreto, le hizo una reverencia al reemplazarle. Y más: salieron a la pista Reyes y Claver, un buen detalle de Scariolo con los dos jugadores que peor lo han pasado en los últimos meses. También anotó Reyes,  a quien sus compañeros animaron durante el torneo cantándole el tema de Bongo Botrako
Todos los días sale el sol, Chipirón, pero adaptándola y diciendo Felipón. El cordobés celebró el oro poniéndose una camiseta roja con el nombre de su padre (Alfonso) y el 9.  Un emotivo homenaje: "Desde arriba lo hará visto". En la pista Calderón pareció mecer la pelota cuando el árbitro cuando el árbitro pitó el final. El sello al segundo oro consecutivo en un Eurobásket, una proeza que sólo habían conseguido antes Lituania, la URSS y Yugoslavia.

ESPAÑA 98 (25+25+25+23): Pau Gasol (17), Rudy (14), Navarro (27), Calderón (17) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Ricky, Llull (4), Sada (2), Reyes (2), Claver, San Emeterio e Ibaka (4). FRANCIA 85 Francia (20+21+21+23): Noah (11), Batum (10), Parker (26), Pietrus (4) y Diaw (12) -equipo inicial-, Seraphin (4), Albicy (1), Kaudi (3), Traore (4), De Colo (2), Tchicamboud y Gelabale (8). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Sreten Radovic (CRO). Pietrus y Noah fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: final del Eurobasket disputada en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 14.500 espectadores. Al partido asistió el Príncipe Felipe y el secretario de Estado español para el Deporte, Albert Soler. Por parte francesa asistieron el ex primer ministro Dominique de Villepin y la ministra de deportes Roselyne Bachelot. o una frase parecida le comunicó Calderón al pívot, que a finales de agosto perdió a su padre. Una imagen de humanidad y corazón en un país que vive para el baloncesto como Lituania con el sello de una generación irrepetible. 


domingo, 11 de septiembre de 2011

España se merienda a una Francia reservada (69-96) y pasa como primera a cuartos

Pau tratar de lanzar a canasta - EFE.

La filosofía de España, como bien explicó Rudy Fernández, se basa en buscar la victoria en el presente y no plantearse si va a ser beneficiosa o no en el futuro próximo, las eliminatorias. La selección se esfuerza desde el corazón y no se dosifica porque no teme a nadie, como dio a entender Collet, el técnico francés, tras no hacer jugar a sus dos mejores jugadores, Tony Parker y Joakim Noah. El objetivo de Francia era evitar en un posible cruce de semifinales a Lituania, mientras que España, más competitiva y sin la calculadora, quería concluir la segunda fase con buenas sensaciones y con el liderato de grupo. Triunfo por 69-96 y a cuartos como primera, un cruce en el que se enfrentará al vencedor del partido del lunes entre Eslovenia y Finlandia.

Lo que fue un partido igualado hasta el descanso (38-39) con un Juan Carlos Navarro extraordinario (4/4 en triples), diez puntos consecutivos de Seraphin -el primer agitador francés pese a no llevar ni una hora jugada durante el torneo- o el duelo entre Marc Gasol y Traoré pasó a ser un monólogo español en toda regla. Y en ese autohomenaje destacaron todos, incluso Claver, el que menos cuenta para Scariolo, que anotó sus tres canastas dos triples cuando el partido se parecía a un amistoso de verano. 

Rudy, eléctrico

Rudy había puesto la directa nada más volver de vestuarios para firmar un parcial de 10-29 definitivo en un encuentro en el que los hermanos Gasol participaron menos y sólo aportaron 20 puntos entre ambos y España tuvo una puntería fantástica con los triples: 10/19. Parker y Noah asistieron al recital desde el banquillo, reservados para los cruces directos. España se empleó a fondo y disfrutó de buenos instantes de Ibaka, más acoplado al grupo, y a la lucidez de Llull, encogido hasta ahora, nada que ver con el desparpajo y liderazgo que aporta en el Madrid.   

FRANCIA 69 (22+16+10+21): Batum (9), Albicy (8), Traore (16), Pietrus (2) y Diaw (5) -quinteto inicial-, Seraphin (18), Kahudi (1), De Colo (10) y Tchicamboud. ESPAÑA 96 (21+18+29+28): Pau Gasol (11), Rudy (15), Navarro (16), Calderón y Marc Gasol (9) -equipo inicial-, Reyes (10), Ricky, San Emeterio (4), Llull (9), Claver (8), Sada (4) e Ibaka (10). Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Olegs Latisevs (LET) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la tercera y última jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de Vilna, ante unos 7.000 espectadores.

martes, 19 de junio de 2007

Tony Parker, una estrella poco convencional


Su entrada en la elitista NBA fue discreta. Casi silenciosa. El 27 de junio de 2001, Tony Parker (Brujas, Bélgica, 1982) era elegido por San Antonio Spurs en la posición 28º del draft, la última de la primera ronda. Pocos repararon en aquel joven europeo introvertido con la cabeza rapada. Era uno más. Un simple número. Ahora, seis años después, el base, nacionalizado francés, es una estrella de la Liga americana. Ha sido el jugador más decisivo de la última eliminatoria, el MVP de la final ante Cleveland Cavaliers (4-0). Ha ganado su tercer anillo y ha liderado a su equipo hacia el cuarto.

No es Parker un icono de la NBA convencional. Es capaz de abstraerse de la farándula que rodea a su profesión. De conservar la humildad -"MVP de una final es Magic Johnson, es Michael Jordan o Tim Duncan, pero... ¿yo?"-. De asumir que aún le queda mucho por aprender -"el día que esté satisfecho conmigo, lo dejaré"-. De preparar un disco serio y con diez temas suyos. TP, con ritmos de rap y hip hop, salió a finales de marzo de este año y en Francia el primer single, Clip Balance Toi, llegó a ser número 1.


Pero quizás lo que más sorprende es la capacidad de Parker de convivir en dos mundos bastante incompatibles. La cancha y el envoltorio de las estrellas de Hollywood, con sus fiestas, su parafernalia. Lo hace por amor. Para estar con su novia, la actriz Eva Longoria, a la que conoció en un descanso de un partido en 2004. Aquella noche ya quedaron para cenar. El 7 de julio se casarán en París.

"Tony es el más tímido de la tierra", dice Longoria. En una pista de baloncesto Parker se transforma. Es rápido, tanto para correr como para actuar, y su tiro desde cerca o media distancia ronda el 50%. Le sobre autoconfianza -"soy un líder, un puesto clave porque te ocupas de todo. La victoria y la derrota dependen de tus decisiones"-. Tampoco empequeñece nunca -"me gusta la presión, incluso la de los medios de comunicación".

Números mejores

Excelente estuvo el base francés ante los Cavaliers. Mejoró su anotación (de 18'80 a 24'50) y su contundencia en el rebote (de 3'15 a 5). Sus números, su golpe de autoridad, incluso restaron importancia a dos cracks como Tim Duncan y Manu Ginóbili. Otros dos extranjeros. Otras dos elecciones del draft. Así ha nacido la leyenda de los Spurs.

Duncan, el ala-pívot infranqueable, MVP de tres finales, fue elegido el número 1 el 1997 -suerte, porque al conjunto texano le benefició su mala clasificación de la temporada anterior-. Ginóbili tardó más en llegar: fue escogido el ¡57! en segunda ronda en 1999, pero no jugaría en el conjunto texano hasta 2002. En ese tiempo triunfó
en Italia y ganó, con la Kinder de Bolonia, una Euroliga (2001), en la que fue MVP.

Su padrino

Si alguien tiene culpa de que Parker lleve una camiseta sin mangas y meta canastas ése es su padre, Tony, ex jugador de la Liga holandesa, belga y francesa. Él condicionó su vida (viajes constantes) y le hizo amar el baloncesto. Tanto como su padrino, Jean-Pierre Staelens. Cien veces internacional con Francia, Staelens siguió los progresos de aquel prodigio descaro, hasta que el 31 de diciembre de 1999 murió de una parada cardíaca. Fue un duro golpe para Parker, que siempre tiene presente a su mentor.

Tampoco olvida su primera experiencia en Estados Unidos. En 2000 fue seleccionado para participar en el Nike Hoop Summit. Era un duelo entre un combinado mundial y un grupo de grandes jugadores nortemericanos menos de 20 años. "Lo hice demasido bien. Anoté 20 puntos, capturé 4 rebotes y repartí 7 asistencias", recuerda Parker, al que intentaron entonces seducir todas la universidades.

Cuando el joven base francés ya tenía destino (George Tech, NCAA), Ron Azafata, el nuevo entrenador de su equipo de entonces, el Racing de París, le transmitió una oferta irreemplazable. La aceptó, pero no logró sobresalir en Francia. Meses después llegaría su elección en el draft. Y, en 2003, su primer anillo, tras ningunear en la final ante los Nets a un tal Jason Kidd. Empezaba a ser un icono, la estrella poco convencional que es hoy en día.