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domingo, 18 de septiembre de 2011

Navarro encumbra a España con su segundo oro en un Eurobásket ante Francia (98-85)

Reyes levanta la copa ante Calderón, Rudy, Navarro, Pau y Scariolo - EFE.
Si alguien se pregunta qué función tiene un capitán o cómo debe comportarse un jugador para ser considerado un líder sólo debe ilustrarse con la trayectoria de Juan Carlos Navarro, pieza indispensable en el Barça e insustituible con España, en la que ha tenido la mala -y buena- suerte de coincidir con Pau Gasol, que le ha restado focos. Navarro es un artista con desparpajo, valiente y explosivo al que le incomoda firmar sus cuadros. Le cuesta hablar de sí mismo ante las cámaras y siempre recurre al grupo. España está contagiada de su gen competitivo, del perfil de ganador insaciable de Navarro, nombrado MVP del segundo Eurobásket consecutivo logrado por España ante Francia 98-85. Una copa levantada por Reyes, un gesto impagable de Navarro. "Felipe, es tuya"En diez años España acumula dos medallas de oro, dos de plata y una de bronce en Europeos, una plata olímpica y un oro mundial. Y Navarro, como Reyes y Pau lleva siete metales. Casi nada.

Por un día, y sin que sirva de precedente, Navarro habló de él: "La verdad es que he hecho unos partidos en los que me he encontrado impresionante". Hablan los números -26 puntos en cuartos contra Eslovenia, 35 ante Macedonia en semifinales y 27 en la final ante Francia. La Bomba, presente en el mejor quinteto junto a Tony Parker, McCalebb, Kirilenko y Pau, ha sido la hélice, el motor de España en los cruces y ha aparecido siempre en el momento clave, también el último día: ahí estaban sus canastas para contener las puntuales reacciones del rival. "Juan Carlos ha estado inconmensurable, tirando muy bien en momentos claves y dándonos un empuje increíble", dijo sobre su amigo Pau, que le dio un par de besos en la entrega de medallas.
"Esto es una gran familia y por eso somos especiales", describió Calderón, justo antes de acordarse de los padres de Reyes y Claver, fallecidos recientemente.

El regalo de Ibaka

Conseguido el primer objetivo, estar en los Juegos Olímpicos, España jugó por su reputación, por mantener la hegemonía en Europa, para revalidar el título en el Eurobásket en su tercera final consecutiva. Y cuadró un partido fantástico, desde Navarro, pasando por Pau (17 puntos y 10 rebotes) o Ibaka, que en en las últimas horas de su 22º aniversario colocó ¡cinco tapones! Los cinco en la mitad del segundo cuarto, acciones que sirvieron para que España cogiese una diferencia de 10 puntos y diese su primer golpe sobre la mesa (50-41 al descanso).

Francia, al contrario que en la segunda fase, no resultó un holograma ni una broma de mal gusto. Carburó como lo que es, todo un subcampeón de Europa, con los jugadores que se tronchaban y bostezaban en aquel partido: Noah y sobre todo Parker, revoltoso y certero a partes iguales. El base francés por fin se ha quitado el sanbenito de no cumplir con su selección y ha cuadrado una competición impagable y en al final perdió por un punto su duelo anotador con Navarro. Nueve anotó Parker en un primer cuarto en el que Navarro aportó nueve y Francia supo cambiar de registro con naturalidad y rapidez. El conjunto de Collet había empezado explotando la zona para procurarse canastas sencillas. Así llegaron las cuatro primeras, tan claras como la que falló Damian Stojanoski en el partido por el bronce y que hubiese significado el empate a 70 a falta de nueve segundos tras una asistencia del incombustible McCalebb; Shved sentenció el partido y aseguró el metal para Rusia (68-72). Después los franceses cedieron el protagonismo a sus exteriores. Con Parker, claro a la cabeza de todos y con la cabeza rapada menos en un minúsculo rectángulo. ¿Una apuesta? ¿Un talismán?  

91 puntos en la primera parte

Por ser, España resultó hasta matemática, pues anotó 25 puntos en los tres primeros cuartos y 23 en el último, incluida la de Reyes, la más aplaudida por un banquillo ya relajado, sabiéndose campeón, ya en los últimos segundos. Un gesto de tutor satisfecho y de persona ejemplar de Sergio Scariolo, que reconoció sentir "orgullo de trabajar con este equipo". "No hemos dudado ni un segundo", prosiguió el seleccionador, encantado con Ibaka o con la fortaleza de Sada. El base azulgrana salió antes de lo previsto porque Ricky se llevó un codazo involuntario de Parker, que minutos después sí que fue víctima de una acción punible: Rudy le agarró del cuello y le tiró. Resultó quizás la única mancha de la selección en la primera parte, la más anotadora en una final del Eurobásket desde 1995, cuando entre Yugoslavia y Lituania se repartieron 97 puntos. Esta vez el balance fue de 50-41: 91.

Parker continuó a lo suyo, intentando conectar a Francia, ayudado por Noah y Gelabale, al que se le quedó cara de tonto cuando Navarro le fintó y metió un triple o cuando poco antes, en una jugada más de billar que de baloncesto, La Bomba hizo una pase picado para Marc y éste repitió acción para que Pau machacara. También se lucía Calderón, ausente en los dos últimos torneos y siempre presente en Lituania con puntos importantes y dirección de juego: "He pasado dos años muy malos. Gracias a todos por estar aquí". La final quedó sentenciado en el inicio del último cuarto y con tres jugadores suplentes en la pista, Llull, Sada e Ibaka. Pero todavía faltaba ver el tercer tapón de Pau a Seraphin o su triple o la última canasta, en suspensión, de Navarro, sustituido entre gritos unánime de "¡MVP!¡MVP!". Incluso Fernando San Emeterio, siempre tan discreto, le hizo una reverencia al reemplazarle. Y más: salieron a la pista Reyes y Claver, un buen detalle de Scariolo con los dos jugadores que peor lo han pasado en los últimos meses. También anotó Reyes,  a quien sus compañeros animaron durante el torneo cantándole el tema de Bongo Botrako
Todos los días sale el sol, Chipirón, pero adaptándola y diciendo Felipón. El cordobés celebró el oro poniéndose una camiseta roja con el nombre de su padre (Alfonso) y el 9.  Un emotivo homenaje: "Desde arriba lo hará visto". En la pista Calderón pareció mecer la pelota cuando el árbitro cuando el árbitro pitó el final. El sello al segundo oro consecutivo en un Eurobásket, una proeza que sólo habían conseguido antes Lituania, la URSS y Yugoslavia.

ESPAÑA 98 (25+25+25+23): Pau Gasol (17), Rudy (14), Navarro (27), Calderón (17) y Marc Gasol (11) -equipo inicial-, Ricky, Llull (4), Sada (2), Reyes (2), Claver, San Emeterio e Ibaka (4). FRANCIA 85 Francia (20+21+21+23): Noah (11), Batum (10), Parker (26), Pietrus (4) y Diaw (12) -equipo inicial-, Seraphin (4), Albicy (1), Kaudi (3), Traore (4), De Colo (2), Tchicamboud y Gelabale (8). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Sreten Radovic (CRO). Pietrus y Noah fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: final del Eurobasket disputada en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 14.500 espectadores. Al partido asistió el Príncipe Felipe y el secretario de Estado español para el Deporte, Albert Soler. Por parte francesa asistieron el ex primer ministro Dominique de Villepin y la ministra de deportes Roselyne Bachelot. o una frase parecida le comunicó Calderón al pívot, que a finales de agosto perdió a su padre. Una imagen de humanidad y corazón en un país que vive para el baloncesto como Lituania con el sello de una generación irrepetible. 


viernes, 16 de septiembre de 2011

Navarro hace finalista a España y le concede una plaza para Londres ante una Macedonia grandiosa (92-80)

Navarro pega un salto para celebrar un triple - FIBA Europe.
Las oportunidades se crean, raramente se encuentran por el camino ni por casualidad. Juan Carlos Navarro nunca ha tenido miedo de cocinárselas asumiendo el último tiro o apareciendo en el momento más oportuno e incómodo. El caliente. Falle o acierte La Bomba no se esconde y si la puntería le acompaña es capaz de causar un estropicio como logró ante una grandiosa Macedonia, a la que anotó 35 puntos -19 de ellos en el tercer cuarto- y que sólo cedió en la recta final. Cuando el explosivo McCalebb se quedó solo ante tanto peligro, desde el propio Navarro pasando por Pau Pau Gasol (22 puntos y 17 rebotes). En un encuentro extraordinario España pudo celebrar su tercera final consecutiva en un Eurobásket venciendo por 92-80, con lo que igualó a la URSS y a Yugoslavia, y obtuvo una plaza para los Juegos Olímpicos de Londres. El domingo contra Francia, que eliminó a Rusia (79-71), luchará por su segundo oro en el torneo.

Definitivamente Navarro camino hacia el MVP: está siendo imprescindible en los cruces, con 26 puntos ante Eslovenia y nueve más contra Macedonia. Su rendimiento ha ido creciendo con el paso de los días y jugará al último día en una forma óptima. El speaker del pabellón se cansó de pronunciar su nombre y el primer apellido en otro tercer período para enmarcar. La Bomba, ayudado por Pau, replicó a McCalebb y a Ilievsky, que parecían infalibles, para dar aire a España, que a la mínima que se despistaba -o aunque no lo hiciera- volvía a tener a su rival en el cogote. Porque Macedonia, que empezó el torneo con una derrota ante Montenegro, es un equipo consistente y descarado, por eso eliminó a la anfitriona en cuartos, por ejemplo, o se lo hizo pasar muy mal al grupo de Scariolo, reforzado con Calderón, quien finalmente pudo jugar.  

Primer triple de Ricky

Navarro, los hermanos Gasol y Rudy -con su única canasta, 0/5 triples- se repartieron los primeros puntos de España, agobiada por un rival que se sostenía pese a tener que reservar a efectivos cargados con faltas, caso de Damjan Stojanoski -uno de los gemelos, el otro es Vojdan- o Samardzirski. Pero sin ellos surgían Antic o McCalebb, siempre conectado, menos al principio, cuando supieron cómo frenarle Rudy y Llull, autor de un triplazo sobre la bocina al final del primer cuarto. A Pau también le costó arrancar, tanto que metió su primer tiro en el inicio del segundo cuarto, para que España acumulase diez puntos de ventaja (28-18). Renta que perdió encajando un parcial de 3-14, sin ideas ante la zona de Macedonia. Sólo hubo una buena noticia en ese lapsus: ver a Ricky Rubio meter un triple, el único que lleva en toda la competición. ¿Será un punto de inflexión para recuperar su confianza en el tiro contra Francia?

Calderón se precipitó en un pase y McCalebb, que se las sabe todas, no lo desaprovechó. Nacido en Nueva Orleans, fue nacionalizado macedonio en un par de días y aceptó antes incluso de ubicar sus fronteras: “Me siento macedonio, parte del país”. Ha sido un acuerdo perfecto para ambas parte: el jugador tiene el pasaporte europeo –ha jugado las últimos dos Final Four de la Euroliga con el Partizán de Belgrado y el Montepaschi Siena.

Excelente también era el rendimiento de Ilievski, que pasó sin excesiva repercusión por Barcelona y Vitoria: 44-45 al descanso. Después llegaría la explosión de Navarro, la ayuda inestimable de Pau, que con nueve rebotes ofensivos batió su marca con la selección, o Ibaka, imperial cuando tuvo que suplir a Pau en el primer cuarto e igual de efectivo después. Claver, San Emeterio y Sada no jugaron y Reyes disputó unos segundos. Apenas hubo descanso para los titulares. La Bomba jugó 36 minutos para anotar 35 puntos y conducir a España hacia la final. "No sé qué decir", dijo cuando le preguntaron por su actuación: "Nos ha costado mucho llegar a la final, más de lo que esperábamos, y Macedonia ha demostrado ser uno de los mejores equipos ofensivos del campeonato, eso seguro".

ESPAÑA 92 (26+18+27+21): Pau Gasol (22), Rudy (2), Navarro (35), Calderón (3) y Marc Gasol (11) -quinteto inicial-, Ricky (5), Llull (3) e Ibaka (11). MACEDONIA 80 (18+27+17+18): Ilievski (15), McCalebb (25), V. Stojanovski (6), Antic (17) y Samardziski (12) -equipo inicial-, Sokolov, D. Stojanovski (3) y Chekovski (2). Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Srdan Dozai (CRO) y Spyridon Gontas (GRE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a las semifinales del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 10.000 espectadores. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Navarro acribilla a Eslovenia para guiar a España hacia semifinales (86-64)

Navarro es felicitado por sus compañeros tras un triple - EFE.
Los escritores que renieguen de los deportes, de ese desafío consigo mismos en el caso de los atletas y de conjunto en el caso de las disciplinas de equipo, deberían replantearse su actitud. Porque podrían inspirarse en los deportistas que funcionan como personajes de novela, que son capaces de cambiar el hilo argumental de golpe con un giro inesperado o una contundencia exagerada. En el baloncesto europeo pocos, quizás sólo él, es capaz de hacer tantas cosas bien en tan poco tiempo. Hablar de Juan Carlos Navarro es hacerlo de un torbellino, de un todoterreno sin fin, pues pocos están capacitados para meter 17 puntos en un cuarto, en concreto en el tercero, para espabilar a una España inestable en la primera parte y clasificarla para semifinales. La Bomba acabó con 26 tantos en el triunfo por 86-64 ante Eslovenia. Una victoria que asegura a la selección en el preolímpico y supone su séptima presencia consecutiva en la penúltima ronda, donde se enfrentará al vencedor Macedonia de McCalebb (sorprendente vencedora ante la anfitriona, Lituania por 65-67). Calderón, que se retiró cojeando al banquillo, será duda. Según el parte médico, "sufre una tendinitis tibial posterior su tobillo izquierdo que será tratado con tratamiento médico y fisioterapia". 

El base se giró hacia la grada y dijo que estaba bien con el pulgar. Calderón se había hecho daño después de meter un triple y con Dragic de por medio, en una acción que no captaron las cámaras de la televisión internacional. Rudy y Navarro lo vieron muy claro y fueron a protestar al presunto infractor, que se los sacó de encima con un empujón. Una escena que motivó más a La Bomba, castigado con una técnica, y que se vengó anotando sin descanso en un período en el que España llegó a acumular un parcial de 33-9 (36-14 al final con 7/10 en triples y 7/8 en tiros de dos), demasiado para cualquier equipo y más para Eslovenia, confiada en tanteos bajos y vulnerable en los altos.

Comparecencia difícil

Navarro, con la ayuda del incombustible Pau Gasol (19 puntos y 16 rebotes) y la pesistencia de Rudy, cambió la imagen de la selección, hecha un manojo de nervios en su comparecencia, tan inquieta y con tan poca voz como una mosca en una tela de araña. Superada en el rebote, sobre todo en propio, el grupo de Scariolo se bloqueó ante una defensa eslovena muy generosa y perdió la pelota seis veces en el primer cuarto. A España le faltaba personalidad y contundencia, como si estuviera de acuerdo de ir a remolque en el marcador, de ver cómo Maljkovic se estaba saliendo con la suya. Era una mera espectadora de la colocación de Begic y de la elegancia del azulgrana Lorbek, que puso el 4-11 (a los 3m 14s). La selección jugaba como una televisión mal sintonizada: con interferencias y sin continuidad. Así, sólo pudo lanzar cuatro veces en los primeros minutos y suerte tuvo de que el triple de Udrih fuese fuera de tiempo. De lo contrario la desventaja hubiese sido de -10 al final del primer cuarto, acabado con 16-23.

Con la defensa, zonal 2-3, compensó España su poca pericia en ataque. Marc Gasol casi eliminó por faltas a Begic y a Slokar y lanzó hasta cinco tiros libres -de los que anotó tres- en el segundo cuarto. Una recuperación de Calderón representó la primera piedra de un dos más uno de Reyes con el que la selección se puso por delante por primera vez (30-28 a los 18m 28s, 35-31 al descanso) y ya no sufrió más, sino que disfrutó y el seleccionador pudo dar carrete a los que menos juegan Ibaka, por ejemplo, metió nueve puntos en el último período. El pívot nacionalizado fue el mejor de un banquillo que sólo anotó 17, tres menos que Dragic, el más destacado de una Eslovenia que echó en falta más presencia de Lakovic y fue acribillada por un tal Navarro. El jugador que cuando se enfrenta a Maljkovic siempre le saluda: "y luego me mete 30 puntos". Esta vez se quedó en 26.  

ESPAÑA 86 (16+19+36+15): Pau Gasol (19), Rudy (8), Navarro (26), Calderón (9) y Marc Gasol (7) -quinteto inicial-, Reyes (3), Ricky, San Emeterio (2), Llull (3), Claver, Sada e Ibaka (9). ESLOVENIA 64 (23+8+14+19): Lakovic (3), Muric (4), Z. Dragic (2), Begic (10) y Lorbek (7) -quinteto inicial-, Slokar (4), Ozbolt (6), Rupnik (2), Smodis (6), Udrih, G. Dragic (14) y Jagodnik (6). Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Ilija Belosevic (SRB) y Olegs Latisevs (LET). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Eurobasket disputado en el Kauno Arena de Kaunas ante unos 5.000 espectadores. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

España se merienda a una Francia reservada (69-96) y pasa como primera a cuartos

Pau tratar de lanzar a canasta - EFE.

La filosofía de España, como bien explicó Rudy Fernández, se basa en buscar la victoria en el presente y no plantearse si va a ser beneficiosa o no en el futuro próximo, las eliminatorias. La selección se esfuerza desde el corazón y no se dosifica porque no teme a nadie, como dio a entender Collet, el técnico francés, tras no hacer jugar a sus dos mejores jugadores, Tony Parker y Joakim Noah. El objetivo de Francia era evitar en un posible cruce de semifinales a Lituania, mientras que España, más competitiva y sin la calculadora, quería concluir la segunda fase con buenas sensaciones y con el liderato de grupo. Triunfo por 69-96 y a cuartos como primera, un cruce en el que se enfrentará al vencedor del partido del lunes entre Eslovenia y Finlandia.

Lo que fue un partido igualado hasta el descanso (38-39) con un Juan Carlos Navarro extraordinario (4/4 en triples), diez puntos consecutivos de Seraphin -el primer agitador francés pese a no llevar ni una hora jugada durante el torneo- o el duelo entre Marc Gasol y Traoré pasó a ser un monólogo español en toda regla. Y en ese autohomenaje destacaron todos, incluso Claver, el que menos cuenta para Scariolo, que anotó sus tres canastas dos triples cuando el partido se parecía a un amistoso de verano. 

Rudy, eléctrico

Rudy había puesto la directa nada más volver de vestuarios para firmar un parcial de 10-29 definitivo en un encuentro en el que los hermanos Gasol participaron menos y sólo aportaron 20 puntos entre ambos y España tuvo una puntería fantástica con los triples: 10/19. Parker y Noah asistieron al recital desde el banquillo, reservados para los cruces directos. España se empleó a fondo y disfrutó de buenos instantes de Ibaka, más acoplado al grupo, y a la lucidez de Llull, encogido hasta ahora, nada que ver con el desparpajo y liderazgo que aporta en el Madrid.   

FRANCIA 69 (22+16+10+21): Batum (9), Albicy (8), Traore (16), Pietrus (2) y Diaw (5) -quinteto inicial-, Seraphin (18), Kahudi (1), De Colo (10) y Tchicamboud. ESPAÑA 96 (21+18+29+28): Pau Gasol (11), Rudy (15), Navarro (16), Calderón y Marc Gasol (9) -equipo inicial-, Reyes (10), Ricky, San Emeterio (4), Llull (9), Claver (8), Sada (4) e Ibaka (10). Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Olegs Latisevs (LET) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la tercera y última jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de Vilna, ante unos 7.000 espectadores.

viernes, 9 de septiembre de 2011

España aplasta a Serbia para alcanzar los cuartos (84-59)

Marc Gasol completó un partido redondo: 20 puntos y 10 rebotes - EFE.
Hay tres formas de recordar una estampa: guardar un buen recuerdo, uno malo o ni una cosa ni cosa, que el sentimiento sea la indiferencia. Para Serbia el triple a última hora de Teodosic en cuartos de final del Mundial de Turquía es un momento dulce, especial, aunque el equipo acabase cuarto. Para España significó vacío cruel, el fin de una racha de medallas ininterrumpidas desde el Europeo de Suecia en 2003. En el conjunto de Scariolo había, por tanto, respeto y sobre todo ganas de revancha en su reencuentro con dicho rival, al que aplastó por 84-59 con Pau y Marc Gasol como principales anotadores, con 26 y 20 puntos, respectivamente, para completar el encuentro más completo del Eurobásket y acceder a la ronda de cuartos. Pasará como primera de grupo si gana a Francia el domingo y segunda si pierde. 

El pasado y el presente, la posibilidad de clasificarse ya para cuartos y no tener la obligación de tener que ganar a Francia, eran dos de las motivaciones de España, que acabó perpretando un partido redondo, con sello de autor, personalidad y rigor: una defensa excelsa y un equipo entonado. Todos anotaron al menos un punto. El último fue de Sada, a quien en menos de tres minutos en juego le dio tiempo de coger tres o de repartir una gran asistencia. El ejemplo del compromiso de España, centrada en todo momento, regular y persistente, en línea ascendente. Con un Pau Gasol fabuloso y generoso al que no le afectó cargarse con dos personales en los primeros tres minutos y fue infalible en la primera parte con 15 puntos y metiendo todas sus canastas en juego. El jugador de los Lakers sólo falló un tiro libre, justo cuando le pitaron una técnica a Ivkovic, tan encendido como su banquillo, al que le habían señalado otra poco antes. Momentos muy fieles del guión del encuentro, siempre dominado por la selección, por el criterio de Navarro (5 puntos), la chispa de Ricky o las labores menos vistosas que está aportando Rudy, con un punto de vista más coral y que se vacía para frenar a los rivales y no tanto en anotar.

Teodosic, gris

Pocas noticias se tuvieron de Teodosic, gris, menor ante el ímpetu de Ricky y Calderón. Serbia es el segundo conjunto más joven y el que peor defiende de los que continúan en el campeonato, un aspecto que deberá corregir para alcanzar los cuartos. Las cuentas de los serbios pasan por ganar al actual subcampeón mundial, Turquía, que sólo pasará si vence y Alemania o no gana por 9 o 10 puntos.

Marc volvió a ser el mejor aliado de Pau y ambos, de seguir así, van camino de figurar en el
mejor quinteto inicial. Entre los dos, y con la colaboración de Calderón y Navarro, protagonizaron un 17-0 nada más volver del vestuario, después de que Serbia se hubiese puesto a nueve puntos (43-34) gracias en parte, a dos triples de Savanovic, que se quedó seco. Como su equipo, que pasó de acumular un 0-13 a favor a anotar sólo cinco puntos en los últimos siete minutos. Incluso Perovic falló un alley-oop solo, sin ninguna oposición, en su intento de colgarse del aro con toda la rabia del mundo. La que tuvo España para aplastar a Serbia, aparcar las dudas que generaba su juego y depender de sí misma para pasar como primera a cuartos. Al que, en teoría, le reportaría un rival más asequible en la penúltima eliminatoria.

ESPAÑA 84 (23+20+27+14): Pau Gasol (26), Rudy (2), Navarro (14), Calderón (8) y Marc Gasol (20) -quinteto inicial-, Reyes (4), Ricky (2), San Emeterio (2), Llull (2), Claver (2), Sada (1) e Ibaka (1). SERBIA 59 (14+18+17+10): Teodosic (6), Tepic (8), Keselj (3), Krstic (12) y Macvan (6) -quinteto inicial-, Paunic (3), Bjelica (4), Markovic (1), Savanovic (11), Perovic (5) y Marjanovic. Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Spyridon Gontas (GRE) y Apostolos Kalpakas (SWE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana ante unos 4.000 espectadores.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Marc y Pau se conjuran para doblegar a la Alemania de Nowitzki (68-77)

Pau y Marc tratan de taponar a Nowitzki - EFE.

No ha habido nunca un espectador más singular en un partido de España que Pau Gasol, que tuvo que ver lesionado los últimos minutos de las semifinales del Mundial de Japón ante Argentina y saltó con muletas como un aficionado -sin poder jugar- en la final ante Grecia, el día que la selección se proclamó la mejor del mundo. El grupo se conjuró para que no se notase la ausencia del líder, entre ellos su hermano Marc, llegado a última hora y finalmente clave. Cinco años después Marc es imprescindible y Pau continúa siendo el líder por calidad, puntos y golpes en la mesa como el dado contra la Alemania de Dirk Nowitzki. Porque Pau cuajó una actuación estupenda en la segunda parte con el tobillo izquierdo hinchado y después de quedarse a cero al descanso. Acabó con 19 puntos, además de siete rebotes y una asistencia, números exactos a los de Nowitzki en un partido grandioso de Marc (24 tantos) y también de Ricky y San Emeterio, por fin recuperados para la causa. España empezó con un triunfo la segunda fase y está a una victoria de clasificarse para cuartos. Serbia, el viernes, y Francia, el domingo, serán sus próximos rivales.

No por sabido deja de sorprender. Vaya par de hermanos tiene España y qué grupo tiene, aunque el seleccionador se empeñe en exprimir a unos y no dar casi bola a otros, lo que reduce su potencial. Esta vez la selección cuadró un último cuarto en condiciones y ganó un encuentro difícil con una actuación coral, sellada con un alley-oop de Pau Gasol, que presentó dos versiones diferentes, una en cada parte.

Inicio irregular

España empezó agarrotada como el tobillo de su estrella. Estuvo imprecisa en los tiros, pero apañada en defensa, en un inicio de muy poco acierto. De hecho, Nowitzki -defendido por Pau, era el duelo publicitado- tardó más de ocho minutos en anotar. Fue un triple que supuso el 12-8. Su técnico le cambió por Schultze, una concesión que España aprovechó de inmediato: surgieron Navarro y apareció de nuevo Marc Gasol, el más regular del plantel en el Eurobásket y el único de los titulares presente al comienzo del segundo cuarto. El primer gran momento de lucidez del grupo de Scariolo, compacto y decidido, con Ricky como maestro de ceremonias y San Emeterio -el único suplente que anotó- con los focos, resurgiendo con dos triples (18-26). Sin embargo, con la misma facilidad y agobiada por Nowitzki y el omnipresente Kaman -nueve puntos y ocho rebotes- se dejó remontar hasta el empate a 33. De nuevo surgió Marc para sacarle un dos más uno al jugador de los Mavericks.

Pau se fue cojeando y con mala cara a los vestuarios, y volvió como lo que es, un coloso: emuló a su hermano para sacarle una canasta más tiro adicional a Nowitzki y aportar diez puntos en el tercer cuarto. Se unió con su hermano Marc y juntos distanciaron a España (41-49 a los 23m 17s), hasta que España se colapsó en defensa, palideció en el rebote y recibió varias canastas inexplicables, un regalo para Herber, Hamann o Nowitzki, que anotó su última canasta para poner en ventaja a su selección por última vez (57-56 a 9m 36s). A partir de ahí parcial de 9-21 para una España fresca y entera con San Emeterio recordando quién es -el MVP de la Liga ACB, por ejemplo-, Ricky olvidando quién fue el año pasado -es decir, aportando su lado más genial- y Navarro y Pau siendo cómo son casi siempre para concretar un triunfo en el que un par de hermanos se repartieron 43 puntos y resurgieron jugadores que deben ser importantes en este grupo. Felicidad doble.

ALEMANIA 68 (15+18+22+13): Benzing (10), Hamann (7), Schaffartzik (7), Kaman (15) y Nowitzki (19) -quinteto inicial-, Herber (7), Schultze, Schwethelm (3), Pleiss y Staiger. ESPAÑA 77 (16+20+20+21): Pau Gasol (19), Rudy (6), Navarro (14), Calderón (2) y Marc Gasol (24) -quinteto inicial-, Reyes, Ricky, San Emeterio (12), Llull e Ibaka. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Fernando Rocha (POR) y Marek Cmikiewciz (POL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana, Vilna, ante unos 3.500 espectadores.  

lunes, 5 de septiembre de 2011

De la nube a la incredulidad: derrota ante Turquía (57-65)

Marc Gasol, pendiente de la trayectoria de la pelota - EFE.
No hubo manera de que España anotase más que una canasta de Felipe Reyes en el último cuarto. Un déficit nefasto que le penalizó en un partido muy igualado ante una Turquía correcta y relajada que sabía que tenía plaza en la siguiente fase por la derrota de Polonia ante Gran Bretaña o ante Freeland y Deng, que se repartieron 55 puntos (88-81). La selección española bajó de la nube después de su extraordinario repertorio ante Lituania quedándose sin anotar durante los últimos ocho minutos para perder por 57-65. España pasa con una victoria útil a la siguiente fase, donde se enfrentará, por este orden, a Alemania, Serbia y Francia.

Tocado en el tobillo derecho, Pau Gasol no jugó ni un minuto por precaución y porque hubiese sido innecesario con el primer puesto del grupo ya asegurado. Ibaka le suplió en un quinteto inicial de nuevo bien asesorado por Calderón, Navarro incisivo, Rudy en plan All Star... Y Reyes, trajador, constante, es el jugador que más ha mejorado durante el torneo, mientras que otros, como Llull, Ricky o San Emeterio siguen confundidos, lejos de su nivel. Claver, por segundo partido consecutivo, no salió a la pista, y eso que según el seleccionador era una pieza imprescindible. Quizás lo sea próximamente.

Preldzic, imparable 

Lo está siendo Reyes, más seguro de sí mismo y volviendo a ser un recambio más que interesante: preciso, trabajador, lástima que fallase tres de los seis tiros libres lanzados. El pívot cordobés fue quien puso la máxima ventaja para el conjunto de Scariolo (19-10). Una diferencia que Preldzic, él solito, se propuso reducir, y empezó a anotar, tanto que en el segundo cuarto se marcó once puntos y Turquía empató a 35 tras un rebote ofensivo de Asik. Un triple de Calderón hizo posible que España se fuese al descanso con ventaja (38-35) y entre triples continuó el encuentro, con Preldzic inalcanzable para Navarro, que se quedó a cuadros cuando el jugador al que defendía -antes lo había hecho Rudy, ocupado ahora con Türkoglu- metía un tiro tirándose de espaldas. El ex jugador del Barça Ilyasova estaba poco certero en los puntos (6), pero inmenso en rebotes (11).    

Una antipersonal de Marc Gasol acabó por destemplar a España justo después de alcanzar los ocho puntos de margen. A partir de entonces, antes del ecuador del tercer período, la selección, convertida en una escopeta de feria, sólo anotaría dos canastas más juego, ambas de Reyes. Los jugadores lo intentaron todo, pero entraron en un bucle negativo inexplicable: Marc Gasol se jugó un triple que no tocó ni aro ante la desesperación de Scariolo, molesto ante la dicha elección, el lanzamiento más repetido en el epílogo, donde el equipo perdió el norte -Ibaka se ganó otra antideportiva- para intentar minimizar una falta de acierto histórica. Turquía con poco, con la versatilidad de Asik y un par de triples de Türkoglu y Onan se llevó el partido. España, en menos de 24 horas, ha pasado de la nube a la incredulidad.      

TURQUÍA 65 (10+25+14+16): Onan (5), Ilyasova (6), Tunçeri, Asik (12) y Turkoglu (12) -quinteto inicial-, Guler, Preldzic (18), Arslan (10) y Kanter (2). ESPAÑA 57 (19+19+17+2): Rudy (11), Navarro (9), Calderón (5), Marc Gasol (12) e Ibaka (9) -quinteto inicial-, Reyes (11), Ricky, San Emeterio, Llull y Sada. Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Zoran Sutulovic (MNE) y Damir Javor (SLO). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la quinta y última jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos dos mil espectadores.

domingo, 4 de septiembre de 2011

España se ventila a Lituania en el primer cuarto (79-91)

Navarro fue el máximo anotador del partido con 22 puntos - EFE.
Funcionó España como un rodillo en la primera parte con una estupenda actuación coral y en la que sólo desentonó el ímpetu mal calculado de Ibaka, que brilló en el último cuarto anotando los diez puntos de la selección. Calderón está de vuelta y con él todo es más sencillo en un equipo que se repartió las cinco primeras canastas en juego entre su quinteto titular y que concluyó el primer cuarto con 12-31 y un parcial de 5-25. Un monólogo ante la anfitriona, Lituania, impresionada ante tal dispositivo y efectividad al descanso (36-62). La mejor anotación en los dos primeros cuartos de España -un punto mejor que en los Juegos Olímpicos de Pekín ante Estados Unidos- en 21 años, desde un partido ante China (69). La selección, que venció por 79-91, pasará a la segunda fase como primera de grupo y deberá ganar este lunes a Turquía para pasar con dos victorias que le valgan en la segunda fase.

Disipó de un plomazo todas las dudas generadas durante el Eurobásket España con un juego jugoso y asombroso al inicio, con Calderón dirigiendo y Navarro casi infalible con 15 puntos en diez minutos, Lull, sustituto de Rudy, en todos los sitios... Pau Gasol no era quien se jugaba las opciones y en el banquillo lituano, el seleccionador, no podía callarse ante el panorama y por, según su criterio, acciones arbitrales discutibles. Se ganó una técnica. En España, por el contrario, todo era concentración y cualquiera que entrase lo hacía mejor o igual que el que estaba antes. De nuevo tuvo buenos minutos Reyes -pese a cargarse de tres personales a la par que Ibaka-, afinó la puntería Llull y Rudy, Calderón y Navarro completaron un 10/16 en triples, un 63% de efectividad al descanso y que llegó a ser de 67% tras el segundo triple de Pau Gasol al inicio de la segunda parte.

España alcanzó una diferencia de 31 puntos (36-67 a los 20m 67s), instante en el que aparecieron los exteriores locales, como Pocius, Kalnietis y Kaukenas, sin voz en una primera parte en la que sólo Jankunas y Valanciunas habían dado señales de vida por Lituania. Echaron en falta a Kleiza, reconvertida a comentario de televisión tras lesionarse en la preparación, y Petravicius, fuera del Eurobasket por una microembolia pulmonar. Ausencias sensibles para un equipo con recursos y, como demostró, con mucho orgullo que fue recortando la diferencia todo lo que pudo ante una España en la que al final sólo anotaba Ibaka. "Le necesitábamos", concedió Calderón" y ha hecho muy buenos minutos al final". Ni uno jugaron San Emeterio y Víctor Claver en un partido en el que España se ventiló a Lituania en el primer cuarto.

LITUANIA 79 (12+24+23+20): Kaukenas (11), Kalnietis (7), Jankunas (8), Jasaitis (6) y Javtokas (7) -quinteto inicial-, Delininkaitis (3), Pocius (11), Songaila (4), Valanciunas (13), Lavrinovic (3) y Jasikevicius (6). ESPAÑA 91 (31+31+19+10): Pau Gasol (17), Rudy (8), Navarro (22), Calderón (12) y Marc Gasol (8) -equipo inicial-, Reyes (4), Ricky, Ibaka (15), Llull (5) y Sada. Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Damir Javor (SLO) y Petri Mantyla (FIN). Sin eliminados. Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos cinco mil espectadores.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Dos hermanos unidos para montar un triunfo de una España mejorada ante Gran Bretaña

Marc a punto de lanzar ante la mirada de Clark y su hermano Pau - EFE.
Se dudó de que fuesen a ser compatibles en la pista y se hablaba que podían llegar a estorbarse más que a entenderse. Puestos en faena, a la hora de la competición, que al fin y al cabo es lo que cuenta, la duda ofende: Pau y Marc, Marc y Pau se compenetran, y juntos y por separado se unieron para meter 39 puntos en el tercer triunfo en el Eurobásket de Lituania ante Gran Bretaña (86-69). Un ejercicio mejorado de la selección, que cuadró un partido más de acorde con sus posibilidades a partir, sobre todo del descanso.

Fue llegar del vestuario y empezar la exhibición de Marc, con canastas de todos los colores ,y con Pau secundándole. Al 10º punto de Marc respondió Pau con su 12º y así, alternando aciertos uno y otro, llegaron al empate a 16. Ahí empezó a desequilibrarse la balanza a favor de Pau en un duelo sana entre hermanos y fantástico para el equipo: entre ambos llevan casi la mitad de los puntos de España en el torneo, en concreto el 44’5%. Quien también cuajó una gran actuación fue Rudy Fernández, soberbio en su defensa al portentoso NBA Deng. Otra de las dudas era que el equipo no tenía fundamentos para defender a 3 altos. Los tiene con el jugador de los Mavericks, por ejemplo.

Del 11-2 al 19-21

Felipe Reyes continuó centrado y descentrando a Freeland, una pieza apetecible para cualquier gran equipo europeo que no anotó su primer punto hasta el último minuto de la primera parte, cerrada con un mate de Rudy (38-32) e iniciada con un claro 11-2, tanteo que en el segundo cuarto pasó a ser de 19-21, coincidiendo con los minutos de los menos habituales y un buen papel de Clark, torpe en apariencia, fino en realidad.

Sergio Scariolo se olvidó de experimentos y exprimió a los titulares, salvo a Calderón, para dar más carrete a Ricky, para que coja confianza y empiece a tener más puntería. Por un día el peor en dicho aspecto, en los porcentajes de acierto, fue Navarro (1/11). Su canasta fue un triple, el 50% de un balance nefasto para el grupo (2/14). Un dato negativo que no inquietó a la selección, muy superior en el rebote (41 a 27) y más creativa en asistencias (30 y 16). Claver, que se llevó un buen empujón de Boateng, y Sada tan sólo jugaron los últimos cuatro minutos, instantes en los que España pasó de sumar su mayor ventaja (25 puntos, 78-53) a encajar un parcial de 10-2, replicado por Reyes y por Marc. Todo estaba más que resuelto por un par de hermanos.     

ESPAÑA 86 (19+19+22+26): Pau Gasol (21), Rudy (11), Navarro (3), Calderón (2) y Marc Gasol (18) –quinteto inicial–, Reyes (10), San Emeterio (2), Ricky (4), Ibaka (8), Claver (4), Llull (3) y Sada. GRAN BRETAÑA 69 (16+16+13+24): Lenzly (2), Deng (17), Freeland (4), Reinking (9) y Clark (14) –quinteto inicial–, Adegboye (8), Van Oostrum, Sullivan (5), Boateng (2) y Johnson (8). Árbitros: Zoran Sutulovic (MNE), Sergey Mikhaylov (RUS) y Robert Vyklicky (CZE). Ibaka (min.34) y Boateng (m.36) fueron eliminados por cinco personales. Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Panevezys Arena ante unos mil espectadores.

jueves, 1 de septiembre de 2011

España vive de rentas ante Portugal (73-87)

Rudy, a punto de machacar - EFE.
El conformismo es el peor de los ejemplos, incluso cuando la renta es muy considerable, en este caso 25 puntos (52-77 al final del tercer cuarto), y el rival, muy menor, como Portugal, último en clasificarse para el torneo (73-87).  La imagen también cuenta y un parcial de 21-10 en el último período corroboró que España está en busca de sí misma, que el seleccionador todavía no acaba de cuadrar las piezas para que el grupo sea estable y no conceda tantas facilidades en defensa y ataque con más criterio. Mientras mejora, la selección cuenta con dos triunfos ante rivales débiles, pero el próximo ya será Gran Bretaña, el plantel que a punto estuvo de eliminarle del Eurobásket de Polonia. Entonces su progresión fue de muy mal al excelente.

Ante el rival más bajo y veterano del torneo España se permitió ciertas relajaciones, que compensó con parciales solventes. Rudy Fernández se comió el mundo, sobre todo en el primer cuarto y acabó siendo el mejor repartidor con seis asistencias. Resultó un bálsamo para lo que está sufriendo fuera de la pista por culpa de las toallas que reparte la FIBA y a las que es alérgico y le han dado problemas para respirar cuando las ha utilizado. El alero  de los Mavericks y que según algunos medios ha firmado por el Madrid utilitza ahora otras, totalmente blancas. Además, Rudy se está tratando con corticoides y antiestamínicos para recuperarse y, por lo visto, está mucho mejor. Aunque en ataque el referente continúa siendo Pau Gasol (20 puntos), el principal reclamo y que anotó algunas canastas tan tranquilo como si fuese un entrenamiento. La diferencia de altura -y de talento- era abismal. Ahí estaba su hermano Marc para devolverle un tapón en la jugada siguiente a Tavares, máximo anotador portugués. Ésa es la actitud a seguir. Y para ejemplo, el de Felipe Reyes, con más tiempo en pista después de su desgracia familiar: 10 puntos. 

Cargados de personales

El mérito de Portugal fue no rendirse. Compitió cuando el partido se convirtió en un intercambio de canastas cordial y con defensas blandas, como sucedió al principio, cuando algunos de sus mejores hombres, como Miranda, Évora y Fonseca, se cargaron de personales. Al primer parcial contundente de España los lusos respondieron con un 0-5 de Tavares, protagonista de un 9-2 con el que Portugal rebajó a un dígito la diferencia antes de que Calderón y Navarro con cuatro tiples entre ambos y Pau Gasol dejasen las cosas muy fáciles al descanso (36-53).

España siguió gustándose más en el tercer cuarto, aunque San Emeterio, Claver o Llull mostrasen que deben afinar la puntería. E incomprensiblemente al equipo se le acabó la batería -¿quizás motivación?- y España pudo vivir de rentas ante la espera de los rivales de verdad. Está, en palabras de Navarro a RAC1 al 50 o 60%. A la espera de encontrar la versión que puede dar y que no es la que está ofreciendo en Lituania.    

ESPAÑA 87 (26+27+24+10): Pau Gasol (20), Rudy (9), Navarro (17), Calderón (7) y Marc Gasol (10) -equipo inicial-, Reyes (10), San Emeterio (1), Ricky (5), Ibaka (4), Claver, Llull (2) y Sada (2). PORTUGAL 73 (16+20+16+21): Da Silva (2), Andrade (11), Evora (6), Miranda (13) y Santos (9) -quinteto inicial-, Tavares (17), Costa (3), Minhava (2), Fonseca (4), Silva y Gonçalves (6). Árbitros: Robert Vyklicky (CZE), Petar Obradovic (BIH) y Miroslav Tomov (BUL). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del grupo A del Eurobasket disputado en el Cido Arena de Panevezys ante unos mil espectadores.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Pau Gasol y Navarro evitan un tropiezo sonrojante ante Polonia en el debut del Eurobásket

Pau Gasol lanza a canasta ante Lapeta - EFE.

A veces la publicidad se acerca a la realidad, aunque no sea su intención. En un anuncio de un patrocinador de la selección española se describe, en clave de humor, lo que hace el grupo durante una concentración. En una de las escenas salen varios jugadores relajándose, sentados con las piernas cruzadas y poniendo la mente en blanco. Rudy Fernández no puede aguantar el aburrimiento y bosteza. Eso, perder la concentración, es la rémora que lleva arrastrando España desde la preparación -podría extenderse al Mundial de Turquía- y que le acompañó en su mediocre debut en el Eurobásket de Lituania ante un rival de terciopelo como Polonia que le exigió hasta el final (83-78). Por suerte Pau Gasol y Juan Carlos Navarro, un par de amigos inseparables, evitaron lo que hubiese sido un tropiezo sonrojante casi en familia, con apenas 1.000 espectadores en las gradas.

Lesionado en el último partido Calderón y con Pau tomándose un descanso tras su segundo anillo, a España le faltó un hervor en Turquía, donde a pesar de todo a punto estuvo de acceder a semifinales. Calderón tuvo un regreso oficial discreto, mientras que Pau recordó que sigue siendo el jugador fundamental de España y empezó anotando 11 de los 13 primeros puntos de la selección. Pero sobre todo el pívot de los Lakers surgió en los momentos más delicados anotando un buen triple cuando Polonia se puso a seis puntos o marcándose, a 55s, un dos más uno impresionante (80-74). El rival no desistió y Kelati anotó cuatro tiros libres (80-78 a 16 segundos). Navarro replicó desde la línea de personal, antes de que Koszarek se equivocase en el pase y Pau recibiese la quinta personal de Lapeta y anotase su 29º punto por los 23 de La Bomba.  

Como el pegamento

Navarro es como una especie de pegamento que es capaz de fijar cualquier tipo de superficie, funciona como la solución casi siempre cuando el equipo se atasca. Le ocurrió a la selección entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo, cuando sólo anotó una canasta de Ibaka. Scariolo sacó a Sada y a Navarro y en un momento La Bomba se puso las botas con 11 puntos en un plis plas, incluso trabajando en defensa, pero no tanto como Sada, al que es difícil encontrar un adjetivo que le defina bien. El base del Barça hace de todo: es un tesoro para cualquier plantel y ganó su duelo directo -que no por posición- con Carlos Suárez, que horas antes del torneo, herido por ser el último descartado, se desmarcó con unas declaraciones en las que clamaba contra el seleccionador por no cumplir con lo acordado. Según el jugador Scariolo le aseguró que sería "fijo", mientras que éste matiza que se lo dijo cuando la convocatoria iba a ser de 14 y no como acabó siendo, de 12.

Una polémica que no tiene sentido en plena competición, iniciada por España con muchos apuros, por más que Ricky Rubio y Rudy recordasen sus tiempos en la Penya y se marcasen una jugada de las que convencen a los entrenadores (19-9 a los 6m 30s). Robo, asistencia y canasta, la trama del 77-69 a 1m20s, entre Llull y, claro, Navarro. Entre ambas jugadas España padeció lo suyo, sobre todo cuando Pau no estuvo en pista. Felipe Reyes apenas jugó -acaba de fallecer su padre- e Ibaka lo hizo bien lo poco que actuó. Más protagonismo tuvo Marc Gasol -qué reversos-, que con la colaboración de Navarro centró a una España que tuvo una máxima renta de 17 puntos (42-25 a los 19m29s) y 15 puntos en el final del tercer cuarto. Momento en el que se destempló, golpeada por Skibniewski,Hrycaniuk o Koszarek. Apellidos menores en este deporte. Apellidos que dan un toque de atención. Afortunadamente para los intereses de España Pau Gasol y Navarro le salvaron la papeleta y evitaron que el equipo empezase con derrota, como ya le pasó en sus últimos dos torneos internacionales con diferente suerte final: oro en el Eurobásket de Polonia y sexto puesto en el Mundial de Turquía.

ESPAÑA 83 (22+22+17+22): Pau Gasol (29), Rudy (4), Navarro (23), Calderón, Marc Gasol (16) -equipo inicial-, Reyes (1), San Emeterio (3), Ricky, Ibaka (7), Claver, Llull y Sada. POLONIA 78 (15+16+21+26): Berisha, Szewczyk (10), Kelati (18), Hrycaniuk (12), Koszarek (19) -equipo inicial-, Lapeta, Skibniewski (4), Waczynski, Pamula (3), Leonczyk (6), Szczotka (6) y Wisniewski. Árbitros: Damir Javor (SLO), Sergey Mikhaylov (RUS) y Petri Mantyla (FIN). Szewczyk (m.34), Leonczyk (m.37), Hrycaniuk (m.39) y Lapeta (m.40) fueron eliminados por cinco personales. También Fernando San Emeterio (m.34) y Calderón (m.40). Incidencias: Partido inicial del grupo A del Eurobasket disputado en el Cido Arena de Panevezys ante unos 1.000 espectadores.