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sábado, 13 de septiembre de 2014

Djordjevic transforma a Teodosic

El técnico y el base (24 puntos) elevan a una Serbia que se cita con Estados Unidos en la final del Mundial pese a la persistencia de Batum (35) y de una Francia ejemplar (85-90)


Krstic abraza a Teodosic. 

Como jugador, Sasha Djordjevic era un genio en el que su equipo confiaba en los buenos y en los malos momentos. Tenía genio e ingenio para elevar a sus clubes y sacar de quicio, en todos los sentidos, a los rivales. Era un líder sin discusión y un entrenador en la pista. Ahora, como técnico con título, multiplica esa electricidad y sabe sacar la mejor versión de sus jugadores. Djordjevic dirige, abronca, felicita y sobre todo une al grupo. Lo transforma del todo. Que se lo pregunten al base del CSKA Moscú, Milos Teodosic, con

jueves, 13 de diciembre de 2012

Teodosic saca su genio

El base serbio anota un triple oportuno para romper la imbatibilidad de un Barça discontinuo que accede como primero de grupo al Top 16 (75-78)

Wallace coge a Krstic - FCB / Àlex Caparrós. 

Las ocasiones diferencian entre el buen jugador y el agitador que aglutina a todo un equipo. Y Milos Teodosic es un agitador, por más que con su cara no se exprese tan bien como con su muñeca. Apenas se mueve un músculo en el rostro el base serbio, que  gesticula lo mínimo pase lo que pase. Teodosic es un tipo de hechos y no de gestos. Por hechos entiende triples como el que eliminó a España en cuartos de final del Mundial de Turquía y otro menos importante, pero igual de decisivo, como el que rompió la imbatibilidad en la Euroliga del Barça, derrotado por el CSKA Moscú 75-78, pero que accede al Top 16 como primero de grupo porque en Rusia había ganado a su rival por 21 puntos. 13 anotó Teodosic, que a falta de 42 segundos metió el triple decisivo (5/8 su equipo), mientras Navarro, quien había rescatado a los locales de un inicio nefasto, no estuvo fino en ese momento: falló un tiro libre y un triple –como Mickeal– y Jackson acabó sentenciando desde la línea de personal. El tiro de tres sobre el suspiro de Navarro fue tan anecdótico el traspié de un Barça al que se le presenta un grupo bien difícil: Maccabi Tel Aviv, Khimki, Montepaschi Siena, Besiktas, Fenerbahçe, Olympiacos o Zalgiris y Caja Laboral, Milán o Cedevita.

Tuvo varias caras el Barça. En el inicio se presentó como un equipo tierno y totalmente blandengue, mordido sin piedad por Teodosic y machacado por Kaun y Khryapa. Los azulgrana parecían un equipo de mantequilla ante un CSKA lanzado (3-15 a los 4m 18s) y tardaron más de dos minutos en anotar gracias a un triple de Lorbek, pretendido en verano por los rusos. El ala-pívot esloveno resultó fundamental para espabilar a su equipo gracias a Huertas y Mickeal, pero los visitantes volvieron a escaparse. Jasikevicius, pillo, se levantó del banquillo para protestarle a Lamonica, que le castigó con una técnica que encendió a la grada y a sus compañeros. En especial a Navarro, tan arrollador que se marcó dos triples y diez puntos consecutivos. Y entre Mickeal y Lorbek de nuevo el Barça sacó pecho (47-37 a los 19m 10s) y la misma diferencia dejó minutos después Navarro (51-41 a los 21m 30s).

Ése fue el inicio de otro colapso de los azulgrana, que perdieron cinco pelotas en un tercer cuarto en el que Tomic se cargó rápido con cuatro personales y sólo Wallace aguantó el tipo en defensa ante un CSKA que se puso a un punto a 8m 52s tras otra acción de Krstic (58-57), replicado por Ingles. Mientras que Jackson era capaz de anotar un buen triple como de perder una pelota solo en su siguiente acción para suerte del Barça, que se puso 70-64 a 2m 44s gracias a Tomic. Un sinfín de malas decisiones y un parcial final de 5-14 castigó con la derrota a un Barça que igualmente acabó como primero de grupo y tendrá un grupo en el Top 16 de lo más complejo.

BARÇA 75 (19+28+11+17): Jasikevicius, Ingles (6), Mickeal (11), Lorbek (11) y Tomic (12) –quinteto inicial–, Sada (2), Huertas (11), Navarro (17), Wallace (3), Rabaseda (2) y Jawai. CSKA MOSCÚ 78 (24+17+14+23): Teodosic (13), Micov (3), Weems (12), Kaun (14) i Khryapa (11) –quinteto inicial–, Jackson (7), Sokolov, Krstic (15), Christmas (3) y Ponkrashov. Árbitros: Lamonica, Maestre y Latisevs.

viernes, 11 de mayo de 2012

Shved frustra a un Panathinaikos alumbrado por Jasikevicius (66-64)




Tiene cara de soldado y el encanto de los líderes que no buscan serlo, sino que lo son por genética y carácter. Independientemente de sus años llenan al entrenador, enamoran al aficionado y desquician al rival. El sinónimo de un líder de Sarunas Jasikevicius (Kaunas, Lituania, 1976), que vive su segunda etapa en el Panathinaikos, al que retornó el curso pasado esta temporada y que a punto estuvo de llevarle con 36 años a base de un clínic gratuito de su dirección y de anotación. Jasikevicius alumbró a su equipo en todo momento, en un inicio sideral (15-29 en el primer cuarto), en un tercer partido de un partido ya igualado y en el último. El base lituanio anotó cinco puntos consecutivos y puso el 60-64 a favor del conjunto de Obradovic, que no volvió a anotar y vio cómo su rival, el CSKA de Moscú, le remontaba a pesar de fallar cuatro de los seis tiros libres y de la mano de Shved y la muñeca del impasible Teodosic, certero con una canasta a 38s ante el propio Jasikevicius, que falló una bandeja justo después. Diamantidis, desdibujado y con  se revolvió sobre sí mismo en vez de tirar y perdió la pelota en el último ataque de su equipo ante Siskauskas, que se vengó del equipo griego, vencedor en las finales de 2009 y 2011 entre ambos. El CSKA es el primer finalista de la Final Four de Estambul y se enfrentará al vencedor del Olympiacos- Barça.   

Obradovic sabía que para tener opciones ante un equipo tan poderoso como el CSKA tenía que tratar de perpetrar una defensa fabulosa y privar al contrario de los contraataques, el hábitat donde mejor se mueven. Y le salió de rechupete al principio al entrenador que atesora ocho Euroligas enrabietando a un conjunto ruso que se estrellaba ante la zona 2-3 de Obradovic y que necesitó hasta ocho tiros para anotar su primera canasta, obra de Siskauskas, mientras el Panathinaikos sacaba provecho en la pintura con acciones sencillas de Maric y después entre Jasikevicius y Batiste despegaron al actual campeón ante un CSKA perdido con un Kirilenko y a un Teodosic sin brújula ni tino. El base serbio era una marioneta ante Diamantidis, peleado con la puntería desde más allá de 6'75 (1/9). 

Fogonazo de Kirilenko

La defensa y Shved despertaron a un CSKA más reconocible en ataque, con un fogonazo de Kirilenko ante un Panathinaikos mudo, incapaz de anotar tan sólo un triple de Calathes y un tiro de dos de Batiste en todo el segundo cuarto (32-34). El encuentro se igualó, Kirilenko se exhi y el favorito resistió los nuevos amagos de despegue del Panathinaikos con la aportación de Batiste y de Panathinaikos, pero ahí aparecieron Shved y Teodosic con seis y cinco puntos, respectivamente, en el tramo final. No estuvieron acertados con los tiros libres y el conjunto de Obradovic pudo sacar partido si Batiste y, precisamente, no hubiesen fallado un par de bandejas. El CKSA acabó por cumplir su condición de favorito ante un Panathinaikos alumbrado por el eterno Jasikevicius, que opositaba por la que tenía que ser su quinta Euroliga con tres equipos diferentes. El genio deberá esperar.     

CSKA MOSCÚ 66 (15+17+19+15): Teodosic (12), Siskauskas (5), Kirilenko (17), Khryapa (3), Krstic (8) -quinteto inicial-, Kaun (2), Shved (15), Voronotsevich (-), Gordon (2), Lavrinovic (2) y Voronov (-). PANATHINAIKOS 64 (29+5+21+9): Diamantidis (10), Jasikevicius (19), Sato (3), Kaimakoglou (10) y Maric (6) -quinteto inicial- Batiste (11), Vougioukas (-), Perperoglou (-), Tsartsaris (-), Logan (2), Calathes (3). Árbitros: Carl Jungerbrand (FIN), José Antonio Martín Bertrán (ESP) y Sreten Radovic (CRO). Sin eliminados. Incidencias: Primera semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga disputada en el Sinan Erzem Arena de Estambul ante 15.262 espectadores.

viernes, 9 de septiembre de 2011

España aplasta a Serbia para alcanzar los cuartos (84-59)

Marc Gasol completó un partido redondo: 20 puntos y 10 rebotes - EFE.
Hay tres formas de recordar una estampa: guardar un buen recuerdo, uno malo o ni una cosa ni cosa, que el sentimiento sea la indiferencia. Para Serbia el triple a última hora de Teodosic en cuartos de final del Mundial de Turquía es un momento dulce, especial, aunque el equipo acabase cuarto. Para España significó vacío cruel, el fin de una racha de medallas ininterrumpidas desde el Europeo de Suecia en 2003. En el conjunto de Scariolo había, por tanto, respeto y sobre todo ganas de revancha en su reencuentro con dicho rival, al que aplastó por 84-59 con Pau y Marc Gasol como principales anotadores, con 26 y 20 puntos, respectivamente, para completar el encuentro más completo del Eurobásket y acceder a la ronda de cuartos. Pasará como primera de grupo si gana a Francia el domingo y segunda si pierde. 

El pasado y el presente, la posibilidad de clasificarse ya para cuartos y no tener la obligación de tener que ganar a Francia, eran dos de las motivaciones de España, que acabó perpretando un partido redondo, con sello de autor, personalidad y rigor: una defensa excelsa y un equipo entonado. Todos anotaron al menos un punto. El último fue de Sada, a quien en menos de tres minutos en juego le dio tiempo de coger tres o de repartir una gran asistencia. El ejemplo del compromiso de España, centrada en todo momento, regular y persistente, en línea ascendente. Con un Pau Gasol fabuloso y generoso al que no le afectó cargarse con dos personales en los primeros tres minutos y fue infalible en la primera parte con 15 puntos y metiendo todas sus canastas en juego. El jugador de los Lakers sólo falló un tiro libre, justo cuando le pitaron una técnica a Ivkovic, tan encendido como su banquillo, al que le habían señalado otra poco antes. Momentos muy fieles del guión del encuentro, siempre dominado por la selección, por el criterio de Navarro (5 puntos), la chispa de Ricky o las labores menos vistosas que está aportando Rudy, con un punto de vista más coral y que se vacía para frenar a los rivales y no tanto en anotar.

Teodosic, gris

Pocas noticias se tuvieron de Teodosic, gris, menor ante el ímpetu de Ricky y Calderón. Serbia es el segundo conjunto más joven y el que peor defiende de los que continúan en el campeonato, un aspecto que deberá corregir para alcanzar los cuartos. Las cuentas de los serbios pasan por ganar al actual subcampeón mundial, Turquía, que sólo pasará si vence y Alemania o no gana por 9 o 10 puntos.

Marc volvió a ser el mejor aliado de Pau y ambos, de seguir así, van camino de figurar en el
mejor quinteto inicial. Entre los dos, y con la colaboración de Calderón y Navarro, protagonizaron un 17-0 nada más volver del vestuario, después de que Serbia se hubiese puesto a nueve puntos (43-34) gracias en parte, a dos triples de Savanovic, que se quedó seco. Como su equipo, que pasó de acumular un 0-13 a favor a anotar sólo cinco puntos en los últimos siete minutos. Incluso Perovic falló un alley-oop solo, sin ninguna oposición, en su intento de colgarse del aro con toda la rabia del mundo. La que tuvo España para aplastar a Serbia, aparcar las dudas que generaba su juego y depender de sí misma para pasar como primera a cuartos. Al que, en teoría, le reportaría un rival más asequible en la penúltima eliminatoria.

ESPAÑA 84 (23+20+27+14): Pau Gasol (26), Rudy (2), Navarro (14), Calderón (8) y Marc Gasol (20) -quinteto inicial-, Reyes (4), Ricky (2), San Emeterio (2), Llull (2), Claver (2), Sada (1) e Ibaka (1). SERBIA 59 (14+18+17+10): Teodosic (6), Tepic (8), Keselj (3), Krstic (12) y Macvan (6) -quinteto inicial-, Paunic (3), Bjelica (4), Markovic (1), Savanovic (11), Perovic (5) y Marjanovic. Árbitros: Fabio Facchini (ITA), Spyridon Gontas (GRE) y Apostolos Kalpakas (SWE). Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase del Grupo E del Eurobasket disputado en el Siemens Arena de la capital lituana ante unos 4.000 espectadores.