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jueves, 31 de mayo de 2012

Velickovic y Sergio Rodríguez fuerzan el quinto partido para el Madrid (66-76)

Sergio Rodríguez trata de superar a Lampe - ACB Photo / Lino Martínez.


A Velickovic y a Sergio Rodríguez les une el compartir generación –son de la del 86, el primero es libra y el segundo, géminis–, el haber sido cuestionados en el Madrid y sobre todo el talento que tienen con la pelota en las manos. El Caja Laboral les sufrió cuando más estaba jugando con los visitantes, con el gesto torcido por no dar con la tecla para evitar que Prigioni y Lampe hiciesen más diabluras. Dominaban los locales con solvencia (46-35 a los 22m 11s), pero de repente se les atragantaron Velickovic y Sergio Rodríguez, que entre los dos hicieron despegar de sopetón a su equipo con un parcial de 6-22 para cerrar el tercer cuarto (52-57). En un momento ambos habían metido dos triples y el ala-pívot serbio además había aportado dos canastas de dos. Velickovic (4/7 en triples, 22 puntos) respondería a los estériles esfuerzos de acercarse del Caja Laboral, golpeado definitivamente con un triple de Sergio Rodríguez (15 puntos, 5/6). La pareja madridista resultó la gran artífice de que su equipo disponga de un quinto partido en casa para meterse en la final de la Liga ACB. Será el sábado (Teledeporte, 20:30 horas). 

“Hemos estado muy acertados”, valoró Sergio Rodríguez, que descubrió que el grupo se había reconocido por primera vez en la serie imponiendo su ritmo y su “fluidez en ataque” ante un Caja Laboral fallón en las distancias cortas en esos momentos y siempre perdedor en el rebote (26 por 36). Nemanja Bjelica no surgió como en los partidos anteriores y ni el desparpajo de Prigioni pudo salvar al conjunto de Dusko Ivanovic, que, según Lampe, “jugamos un poco estúpidos en ataque”. El pívot polaco había sido el mejor de una primera parte gobernada por los vitorianos casi de cabo a rabo. Lampe empezó fallando un tiro libre y a partir de ahí se fue al banquillo a descansar (35-26 a los 14m 56s) en el ecuador del segundo cuarto con 16 puntos y bien secundado por Milko Bjelica. 

El primero en solventar la primera situación complicada para el Madrid fue el jugador que menos había podido participado en la eliminatoria, en concreto una décima en el cuarto encuentro. No notó esa inactividad Mirotic, que dio alas a su equipo al descanso (38-35). Después se escaparía de nuevo el Caja Laboral, que se vio sorprendido y se quedó sin respuesta ante la puesta en escena de Velickovic y Sergio Rodríguez. Habrá quinto partido. 

CAJA LABORAL 66 (26+16+10+14): Prigioni (6), Nemanja Bjelica (5), Oleson (5), Lampe (18), Teletovic (12) -quinteto inicial-, San Emeterio (-), Milko Bjelica (14), Ribas (6), Heurtel (-). MADRID 76 (21+14+22+19): Llull (4), Tomic (7), Suárez (3), Singler (8), Velickovic (22) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (15), Mirotic (7), Begic (-), Reyes (2), Pocius (-), Carroll (8). Árbitros: Arteaga, Hierrezuelo y Conde. Eliminaron a Nemanja Bjelica por cinco faltas por parte del Caja Laboral. Pabellón: Buesa Arena.

sábado, 26 de mayo de 2012

Llull y Velickovic empatan la serie para un Madrid superior (73-64)


Heurtel y Teletovic tratan de quitarle el balón a Llull - ACB Photo / Ángel Martínez. 

Sobre la potencia y la vitalidad de Sergio Llull giró un Madrid que dominó el rebote (38 por 28), pudo correr como le gusta y supo desconcertar a los dos puntuales del rival en el primer partido de la serie, Prigioni y Lampe, tan secos que sólo lograron una canasta entre los dos (1/11). Llull contagió a su equipo, lanzado por Velickovic en la segunda parte, cuando el serbio anotó sus 16 puntos. La misma aportación del base menorquín y de Nemanja Bjelica y Teletovic por el Caja Laboral, que esta vez no supo cerrar un partido del que llevó la batuta en varias fases y se obcecó con los triples en el epílogo. Una cabezonería que aprovecharon los locales, bien tranquilos precisamente tras un tiro desde más allá de 6'75 de Velikovic a 4m 32s que les distanció 65-55. El conjunto de Pablo Laso venció por 73-64, con lo que empató a un triunfo la serie de semifinales de la Liga ACB, que continuará en Vitoria el martes (20:30 horas, Teledeporte).

Dusko Ivanovic castigó a Milko Bjelica por cargarse rápido de faltas –apenas jugó seis minutos– y echó de menos al mejor Lampe, tan desubicado y bien defendido que tuvo que probar tiros más lejanos y difíciles de los que le gustan –lanzó tres triples por cuatro tiros de dos–. Eran los exteriores los que le resolvían la papeleta al Caja Laboral: Nemanja Bjelica y Oleson, volcado para frenar a Carroll y explosivo para anotar todo cuando se propusiese. El jugador que fichó, pero que nunca jugó ni fue presentado por el Madrid impulsó a los visitantes con su tercer triple sin fallo (15-23 a los 12m 33s). Una canasta que Llull maldijo en el banquillo. El base estaba descansando después de haber sido el primero en hacer reaccionar a su equipo decidiendo a la misma velocidad con la que corrían sus piernas para salvar el parcial inicial de 10-17.

Primer error de Oleson

Al volcánico Oleson respondió el Madrid con Sergio Rodríguez, un jugador de rachas, y los fogonazos de Carlos Suárez y Carroll para igualar el partido y dejar en 31-31 al descanso. Tras el paso por los vestuarios se desató Velickovic, que pasó de haber fallado sus tres tiros, a marcarse nueve puntos en un tercer cuarto (54-47) en que los locales defendían mejor ante un Caja Laboral algo confuso ante el primer error de Oleson (5/7) y con Teletovic surgiendo a cuentagotas.

Le pudo la prisa al Caja Laboral y perdió la compostura Prigioni jugándose dos triples en un momento mientras el Madrid se procuraba puntos en la zona con Tomic en un día poco afortunado para San Emeterio, eliminado por faltas. Velickovic sentenció con un triple por más que los visitantes se acercasen 69-64 a 28'1 segundos del final. Entonces Llull redondearía el resultado desde la línea de personal. La eliminatoria se iguala a uno y se traslada al Buesa Arena.

MADRID 73 (13+18+23+19): Llull (16 ), Carlos Suárez (10), Begic (2), Singer (7), Velickovic (16) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (3), Tomic (6), Reyes (4), Pocius (-), Carrol (9). CAJA LABORAL 64 (20+11+16+17): Prigioni (-), San Emeterio (10), Lampe (3), N. Bjelica (16), M. Bjelica (1) -quinteto inicial-; Ribas (4), Heurtel (-), Oleson (14), Teletovic (16). Árbitros: Hierrezuelo, García Ortiz y Martínez Díez. Eliminado San Emeterio por personales (min. 39). Pabellón: Palacio de los Deportes. 8.262 asitentes.

jueves, 3 de mayo de 2012

Navarro reactiva a un Barça que se asegura el primer puesto remontándole al Madrid (86-83)


Navarro avanza ante Sergio Rodríguez - ACB Photo - À. Caparrós.

No había jugador más desconsolado en el Palau Sant Jordi que Juan Carlos Navarro (Sant Feliu de Llobregat, 1980), abatido por una derrota muy clara, sin excusas, en casa y ante el rival de siempre, un Madrid muy superior afilado con la pareja Llull y Carroll. La Bomba estaba desconsolado por haber perdido la Copa del Rey. Navarro sólo había acertado con tres de sus 13 tiros en una final en la que fue duda hasta el último momento por sus dolores en los pies. Dos meses y medio después, esta vez en el Palau Blaugrana, la cara de Navarro era otra muy diferente. Sonreía La Bomba, satisfecho de la actuación de un equipo que “ha tenido valentía al final y lo ha conseguido”. Liderados por él en la segunda parte y sostenidos por Mickeal en la primera, los azulgrana pasaron de ir con prisas, de ceder por 13 puntos a un suspiro del descanso a ser pacientes y mejorar en defensa, con lo que pudieron correr al contraataques para acabar remontando y ganando por 86-83. A falta de una jornada el conjunto de Xavi Pascual ya tiene el primer puesto asegurado de la fase regular de la Liga ACB con tres triunfos más que su rival. Un mérito que le permitirá jugar las eliminatorias por el título con el factor cancha a favor. Antes tratará de hacerse con su tercera Euroliga en la Final Four de Estambul.    

Perdida la Supercopa por muy poco, ganada por mucho la Copa y desequilibrado el partido de ida por Pocius, Pablo Laso volvió a plantear un encuentro muy incómodo para el Barça. Lo pasó rematadamente mal el conjunto de Xavi Pascual en la primera parte, cuando llegó a ceder por 13 puntos, justo los que anotó en el primer cuarto (15-28) Tomic. El pívot croata era ese jugador imparable y  habilidoso que demuestra ser de vez en cuando. Tan bien jugaban Tomic y Velickovic, titular esta vez, que Lorbek y Ndong andaban perdidos en la zona. En el caso del senegalés, como en el de su sustituto, Vázquez, se cargó de faltas muy pronto ante un Madrid equilibrado, pues Reyes, en su partido 500 en ACB, demostraba que es un imán para los rebotes, y Suárez se lucía con los triples. El recurso con el que los azulgrana se agarraron al partido antes de la irrupción fulgurante de un Mickeal inconmensurable en el segundo cuarto, omnipresente. Volvió a recordar al 3 alto que brilló en Lugo, Vitoria o en Barcelona antes de sus problemas de salud. A esa pieza que los azulgrana echaron en falta ante Siskauskas en la Final Four de Berlín de 2009 y que desatacó al equipo en la edición siguiente en París para levantar la Euroliga. Un triple indefinible desde su campo de Navarro sobre la bocina dejó un 42-48 muy abierto al descanso. 

Carroll, puro torbellino  

Si Mickeal había sostenido al Barça hasta entonces fueron Eidson y Navarro los que fueron recortando las diferencias ante un rival que ya no podía correr tanto, que no encontraba canastas tan sencillas y que no acababa de encontrar una versión entera de Llull. Inmenso estaba Carroll, puro torbellino, que se topó con un triple de Navarro como respuesta a cada uno de sus tres aciertos desde más allá de 6'75, en un duelo de alto voltaje, toda una oda al baloncesto ofensivo. 


El Barça había recuperado su esencia en defensa, con Sada dando ejemplo y Ndong siendo el pívot de este curso, el que se había ganado el MVP del mes de abril, y que volvió a multiplicarse tanto que colocó cinco tapones. A 5m 38s sería Eidson quien pondría de nuevo por delante a los azulgrana tras el 6-5 inicial. Fue entonces cuando Sergio Rodríguez asumió la responsabilidad y brilló un instante, mientras Ndong fallaba tres tiros libres, Begic cometía personal en ataque, Navarro continuaba haciendo de las suyas, y Vázquez ponía el 86-83 desde la línea de personal a 2m 17s. No habría ya más canastas en un epílogo repleto de nervios e imprecisiones, como el último ataque del Madrid, que se acabó jugando saltando sobre un pie Sergio Rodríguez. Falló, Eidson capturó el rebote y el Barça, a una semana de la Final Four, se asegura el primer puesto en la fase regular de la Liga, lo que le da factor cancha a favor.    

BARÇA 86 (17+25+19+25): Sada (-), Navarro (23), Eidson (19), Lorbek (4), Ndong (7) -cinco inicial-, Wallace (3), Vázquez (8), Huertas (6), Mickeal (16) e Ingles (-). MADRID 83 (28+20+20+15): Llull (4), Singler (3), Suárez (8), Velickovic (11), Tomic (17) -cinco inicial-, Pocius (-), Carroll (13), Mirotic (10), Reyes (7), S. Rodríguez (8) y Begic (2). Árbitros: Pérez Pizarro, Bultó y Calatrava. Sin eliminados. Asistencia: Asistieron al encuentro 6.577 espectadores en partido correspondiente a la trigésimo tercera jornada de la Liga Regular disputado en el Palau Blaugrana.

domingo, 8 de mayo de 2011

Llull se queda solo en un Madrid que se despide de la Euroliga con derrota ante el Montepaschi (62-80)


Supone un partido artificial y tristón con un premio más simbólico que prestigioso. Luchar por el tercer puesto de la Euroliga, como de cualquier competición en la que no se repartan medallas, tiene un tono nostálgico y se juega a otro ritmo. Es una cita ideal para dar más minutos a los que tuvieron menos protagonismo en semifinales y para que los que no estuvieron a la altura de las circunstancias se puedan redimir. Resultó el caso de Sergio Llull (Mahón, 1987), errático ante el Maccabi Tel Aviv el viernes y un torpedo ante el Montepaschi de Siena con 23 puntos, más de un tercio de la pobre producción del Madrid (60-82). 

El descaro de Llull, el jugador más explosivo del grupo, fue la mejor noticia para un Madrid que volvió a perder cualquier opción de victoria en el tramo final. El conjunto blanco fue  destrozado ante el arreón de Kristof Lavrinovic, máximo anotador del Montepaschi con 17 puntos. A 7m 11s Tomic puso el 53-61 y un triple de Carreretto marcó el inicio del fin para el conjunto de Lele Molin, que hizo jugar a Velickovic, autor de siete puntos, sólo uno menos que el propio Tomic y Reyes partipando menos de la mitad que ambos. Mala señal para el equipo y un acto reivindicativo para el alero serbio, inédito en semifinales. Vidal fue quien más aplaudió las canastas de Velickovic: el catalán fue el único que no participó en una Final Four en la que "hemos pecado de falta de experiencia". Un apunte sincero de Llull, el principal responsable de que el equipo se sobrepusiese a un inicio complicado de 2-12 y llegase al descanso cediendo por 32-36 y con los únicos puntos y minutos de Begic. 

Un jugador, un equipo

El Montepaschi empezó jugando para sus pívots y sus exteriores preferían lanzar cerca del aro. Hairston e incluso McCalebb, mermado tras recuperarse de una lesión, parecían balas de fogeo ante un Madrid que aguantaba el tipo con su juego interior y, claro, con Llull como líder. El menorquín, respondón ante Moss, persistió tras el descanso y metió 11 de los 13 puntos de su equipo en el tercer cuarto. 

Llull era su equipo y en cuanto su rendimiento bajó el Madrid no encontró más argumentos para imaginarse si quiera una remontada con sabor amargo, pues Sergio Rodríguez, Tucker o Fischer parecían tener sangre de horchata. Así que el banquillo del rival, jugadores de calidad como Zisis, Ress o otro ex, Kaukenas, aumentaron la diferencia. El Madrid se despidió triste de una Four Four que hacía 15 años que no jugaba. Con paciencia y buenos retoques puede ser un equipo habitual en esta cita en los próximos años.   

REAL MADRID 62 (11+21+13+17): Tomic (8), Prigioni (1), Reyes (8), Suárez (1) y Llull (23) -quinteto inicial-, Mirotic (6), Rodríguez, Fischer (4), Begic (4), Velickovic (7) y Tucker. MONTEPASCHI SIENA 80 (19+17+21+23): Hairston (4), Rakovic (8), Lavrinovic (17), Jaric (2) y Moss (11) -quinteto inicial-, McCalebb (10), Zisis (9), Carraretto (5), Kaukenas (8), Ress (4), Michelori (2) y Aradori. Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Matej Boltauser (SLO) y Eddie Viator (FRA). Felipe Reyes fue eliminado por cinco faltas en el minuto 35 y Rimantas Kaukenas en el 39.