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jueves, 31 de mayo de 2012

Velickovic y Sergio Rodríguez fuerzan el quinto partido para el Madrid (66-76)

Sergio Rodríguez trata de superar a Lampe - ACB Photo / Lino Martínez.


A Velickovic y a Sergio Rodríguez les une el compartir generación –son de la del 86, el primero es libra y el segundo, géminis–, el haber sido cuestionados en el Madrid y sobre todo el talento que tienen con la pelota en las manos. El Caja Laboral les sufrió cuando más estaba jugando con los visitantes, con el gesto torcido por no dar con la tecla para evitar que Prigioni y Lampe hiciesen más diabluras. Dominaban los locales con solvencia (46-35 a los 22m 11s), pero de repente se les atragantaron Velickovic y Sergio Rodríguez, que entre los dos hicieron despegar de sopetón a su equipo con un parcial de 6-22 para cerrar el tercer cuarto (52-57). En un momento ambos habían metido dos triples y el ala-pívot serbio además había aportado dos canastas de dos. Velickovic (4/7 en triples, 22 puntos) respondería a los estériles esfuerzos de acercarse del Caja Laboral, golpeado definitivamente con un triple de Sergio Rodríguez (15 puntos, 5/6). La pareja madridista resultó la gran artífice de que su equipo disponga de un quinto partido en casa para meterse en la final de la Liga ACB. Será el sábado (Teledeporte, 20:30 horas). 

“Hemos estado muy acertados”, valoró Sergio Rodríguez, que descubrió que el grupo se había reconocido por primera vez en la serie imponiendo su ritmo y su “fluidez en ataque” ante un Caja Laboral fallón en las distancias cortas en esos momentos y siempre perdedor en el rebote (26 por 36). Nemanja Bjelica no surgió como en los partidos anteriores y ni el desparpajo de Prigioni pudo salvar al conjunto de Dusko Ivanovic, que, según Lampe, “jugamos un poco estúpidos en ataque”. El pívot polaco había sido el mejor de una primera parte gobernada por los vitorianos casi de cabo a rabo. Lampe empezó fallando un tiro libre y a partir de ahí se fue al banquillo a descansar (35-26 a los 14m 56s) en el ecuador del segundo cuarto con 16 puntos y bien secundado por Milko Bjelica. 

El primero en solventar la primera situación complicada para el Madrid fue el jugador que menos había podido participado en la eliminatoria, en concreto una décima en el cuarto encuentro. No notó esa inactividad Mirotic, que dio alas a su equipo al descanso (38-35). Después se escaparía de nuevo el Caja Laboral, que se vio sorprendido y se quedó sin respuesta ante la puesta en escena de Velickovic y Sergio Rodríguez. Habrá quinto partido. 

CAJA LABORAL 66 (26+16+10+14): Prigioni (6), Nemanja Bjelica (5), Oleson (5), Lampe (18), Teletovic (12) -quinteto inicial-, San Emeterio (-), Milko Bjelica (14), Ribas (6), Heurtel (-). MADRID 76 (21+14+22+19): Llull (4), Tomic (7), Suárez (3), Singler (8), Velickovic (22) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (15), Mirotic (7), Begic (-), Reyes (2), Pocius (-), Carroll (8). Árbitros: Arteaga, Hierrezuelo y Conde. Eliminaron a Nemanja Bjelica por cinco faltas por parte del Caja Laboral. Pabellón: Buesa Arena.

sábado, 26 de mayo de 2012

Llull y Velickovic empatan la serie para un Madrid superior (73-64)


Heurtel y Teletovic tratan de quitarle el balón a Llull - ACB Photo / Ángel Martínez. 

Sobre la potencia y la vitalidad de Sergio Llull giró un Madrid que dominó el rebote (38 por 28), pudo correr como le gusta y supo desconcertar a los dos puntuales del rival en el primer partido de la serie, Prigioni y Lampe, tan secos que sólo lograron una canasta entre los dos (1/11). Llull contagió a su equipo, lanzado por Velickovic en la segunda parte, cuando el serbio anotó sus 16 puntos. La misma aportación del base menorquín y de Nemanja Bjelica y Teletovic por el Caja Laboral, que esta vez no supo cerrar un partido del que llevó la batuta en varias fases y se obcecó con los triples en el epílogo. Una cabezonería que aprovecharon los locales, bien tranquilos precisamente tras un tiro desde más allá de 6'75 de Velikovic a 4m 32s que les distanció 65-55. El conjunto de Pablo Laso venció por 73-64, con lo que empató a un triunfo la serie de semifinales de la Liga ACB, que continuará en Vitoria el martes (20:30 horas, Teledeporte).

Dusko Ivanovic castigó a Milko Bjelica por cargarse rápido de faltas –apenas jugó seis minutos– y echó de menos al mejor Lampe, tan desubicado y bien defendido que tuvo que probar tiros más lejanos y difíciles de los que le gustan –lanzó tres triples por cuatro tiros de dos–. Eran los exteriores los que le resolvían la papeleta al Caja Laboral: Nemanja Bjelica y Oleson, volcado para frenar a Carroll y explosivo para anotar todo cuando se propusiese. El jugador que fichó, pero que nunca jugó ni fue presentado por el Madrid impulsó a los visitantes con su tercer triple sin fallo (15-23 a los 12m 33s). Una canasta que Llull maldijo en el banquillo. El base estaba descansando después de haber sido el primero en hacer reaccionar a su equipo decidiendo a la misma velocidad con la que corrían sus piernas para salvar el parcial inicial de 10-17.

Primer error de Oleson

Al volcánico Oleson respondió el Madrid con Sergio Rodríguez, un jugador de rachas, y los fogonazos de Carlos Suárez y Carroll para igualar el partido y dejar en 31-31 al descanso. Tras el paso por los vestuarios se desató Velickovic, que pasó de haber fallado sus tres tiros, a marcarse nueve puntos en un tercer cuarto (54-47) en que los locales defendían mejor ante un Caja Laboral algo confuso ante el primer error de Oleson (5/7) y con Teletovic surgiendo a cuentagotas.

Le pudo la prisa al Caja Laboral y perdió la compostura Prigioni jugándose dos triples en un momento mientras el Madrid se procuraba puntos en la zona con Tomic en un día poco afortunado para San Emeterio, eliminado por faltas. Velickovic sentenció con un triple por más que los visitantes se acercasen 69-64 a 28'1 segundos del final. Entonces Llull redondearía el resultado desde la línea de personal. La eliminatoria se iguala a uno y se traslada al Buesa Arena.

MADRID 73 (13+18+23+19): Llull (16 ), Carlos Suárez (10), Begic (2), Singer (7), Velickovic (16) -quinteto inicial-; Sergio Rodríguez (3), Tomic (6), Reyes (4), Pocius (-), Carrol (9). CAJA LABORAL 64 (20+11+16+17): Prigioni (-), San Emeterio (10), Lampe (3), N. Bjelica (16), M. Bjelica (1) -quinteto inicial-; Ribas (4), Heurtel (-), Oleson (14), Teletovic (16). Árbitros: Hierrezuelo, García Ortiz y Martínez Díez. Eliminado San Emeterio por personales (min. 39). Pabellón: Palacio de los Deportes. 8.262 asitentes.

sábado, 18 de febrero de 2012

Lorbek marca la pauta para un Barça que alcanza la final de su Copa venciendo al Caja Laboral (66-57)

Lorbek, a punto de lanzar ante Milko Bjelica - ACB Photo.

Por TONI DELGADO desde el Palau Sant Jordi de Barcelona

Juega con un ritmo musical, como si interpretase una partitura en una pista de baloncesto, como si estuviese sentado en un escenario y deleitara al público con su destreza con el piano. Tocarlo es una de sus pasiones, pero Erazem Lorbek (Ljubljana, Eslovenia, 1984) se gana la vida y emociona a los aficionados como baloncestista para suerte del Barça, en el que está viviendo su mejor temporada. El ala-pívot esloveno marcó la pauta en una semifinal contra el Caja Laboral escasa en puntos y sobrada de emoción, incertidumbre y emotividad, resuelta por los azulgrana por 66-57 con un parcial final de 18-5. Nunca desconectó del partido Lorbek, que aportó 26 puntos y rescató a su equipo en los momentos más peliagudos, al principio y al final, para llevar al Barça a la final de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi.

“Creo que con nosotros ha encontrado su madurez”, dijo, cuestionado por este periodista, Xavi Pascual: “Me parece un ejemplo para todos por su esfuerzo y trabajo. Es un chaval al que nadie le ha regalado nada en la vida. Desde pequeño se ha esforzado para ser el mejor”. Y lo fue en un día difícil para Navarro, el jugador franquicia que tuvo una actuación menor (0/9) y sólo pudo meter tres tiros libres. La Bomba fue el primer cambio de Pascual para intentar superar un comienzo gris de los azulgrana, sorprendidos y patidifusos, totalmente mudos, ante el comienzo de bombo y platillo de Lampe. Un jugador que hasta el jueves llevaba casi 250 días sin jugar un partido y que en tan sólo cuatro minutos había anotado ocho puntos sin fallo y le había hecho un traje a Ndong (4-12). El resto de puntos del Caja Laboral eran de San Emeterio, obtuso ante el Lagun Aro y en su línea habitual ante el Barça, contra el que hace dos temporadas metió su dos más uno más recordado y que valió una Liga.

Rabaseda culmina la remontada

Mejoró el Barça al ritmo de Lorbek y la electricidad de Huertas y Rabaseda sobre la bocina puso el broche a la remontada para cerrar un primer cuarto con dos partes para cada equipo (19-18). Fue entonces cuando, reunidos los técnicos con los jugadores, uno de los patrocinadores mezcló en la pantalla del Sant Jordi a los hermanos Gasol con una parte de la grada. Una voz de off animaba a Pau y Marc y al público a hacer la ola. Una demostración más de que la imaginación de los creativos no tiene límites como también sucede con los malos momentos de Wallace, que en 16 segundos se cargó con dos personales. Apenas llevaba un minuto en pista y eso fue lo que descansó Lorbek, que volvió igual de entonado que antes y dispuesto a sacar las castañas del fuego a su equipo. Tan entregado como Vázquez, que no se acongojó después de haberse resbalado en una acción que finalizó Milko Bjelica machacando a placer, sino que replicó en la jugada siguiente con otro mate. Mientras, Teletovic empezaba a anotar y Sada, a ser omnipresente: dirigía, saltaba y anotaba. Es un jugador todo corazón y capaz de la ocurrencia más inverosímil. Su valor es incalculable. 

Tampoco tiene precio la conexión de Prigioni -ya es quien ha recuperado más balones en la historia de la Copa, 45, superando a Villacampa- con sus pívots. Célebre resultó su entendimiento con Scola o Splitter y lo sigue siendo con Teletovic y Milko Bjelica, la pareja responsable de otro arreón de los vitorianos antes de que los azulgrana se marchasen al descanso con otra canasta al límite, esta vez de Eidson. La primera del ex jugador del Maccabi en todo el torneo.

Duelo de cuatros

Lorbek continuó a lo suyo, a un nivel exquisito y asumiendo las responsabilidades en ataque ante su defensor, Teletovic. Era un duelo fantástico entre dos de los mejores 4 de Europa. Ivanovic sólo pudo para un Lorbek desatado pidiendo un oportuno tiempo muerto que calmó al Caja Laboral, dirigido por Heurtel y apuntalado por Ribas, Teletovic y el renacido Lampe. “¡Madre mía! ¿De dónde ha salido Lampe?”, se preguntaba un compañero de tribuna de prensa, locutor para más señas.

No se destemplaron los azulgrana en un epílogo tan dramático y exigente. No les faltó Lorbek, suelto en los momentos calientes, y volvieron a aparecer Eidson y Mickeal, bastante inédito hasta entonces por las personales y capital en el tramo final, en el que los anfitriones se zamparon al conjunto de Dusko Ivanovic con una defensa ejemplar. Para muestra: el tapón por detrás de Mickeal a San Emeterio cuando éste intentaba lanzar un triple. Y para clave otra jugada del 33 azulgrana: rebote ofensivo para un dos más uno. 

Se nubló -”nos faltó la paciencia que habíamos tenido antes”, reconoció Ivanovic- el Caja Laboral insistiendo con los triples. Hasta siete lanzó en el último cuarto y sólo acertó con uno de Nemanja Bjelica, taponado por Ndong en otra acción espectacular. Ese triple fue una de las dos canastas de los vitorianos en el período final (18-5). En otro ejercicio de talento de Lorbek, un baloncestista que traspasa su música a las pistas de baloncesto.
 
BARÇA 66 (19+15+14+18): Huertas (2), Mickeal (5), Eidson (7), Lorbek (26) y Ndong (8) -quinteto inicial-, Navarro (3), Vázquez (8), Rabaseda (2), Sada (5), Wallace e Ingles. CAJA LABORAL 57 (18+15+19+5): Prigioni (-), Oleson (2), San Emeterio (12), Teletovic (15) y Lampe (10) -quinteto inicial-, Ribas (2), M. Bjelica (9), N. Bjelica (3), Walsh (2) y Heurtel (2). Árbitros: Hierrezuelo, Redondo, Conde. Sin eliminados. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.700 espectadores en la primera semifinal de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

jueves, 16 de febrero de 2012

Prigioni desenchufa a un Lagun Aro crecido (72-65)

Prigioni supera a Lorant - ACB Photo.

“Hubo un momento”, relató Pablo Prigioni (Río Tercero, Argentina, 1977), “en que sentí que había que arriesgar”. Y, valiente, como lo lleva demostrando toda su carrera, acabó por perpetrar una actuación fantástica para desenchufar a un Lagun Aro GCB crecido con un Jimmy Baron desatado. El cambio de mentalidad tuvo lugar en el vestuario tras una primera parte ejemplar para los donostiarras y patética para el Caja Laboral (28-38). Fue a partir de entonces cuando Prigioni asumió el riesgo y engrandeció a su equipo. ¿Cómo? Con cuatro recuperaciones con las que igualó la mejor marca en Copa del Rey que atesora Jordi Villacampa (44). ¿Más? Con seis asistencias para que Teletovic (17 puntos) y sobre todo Milko Bjelica (22) se pusieran las botas. Porque Prigioni además acabó además 8 rebotes y 15 puntos, nueve de los cuales llegaron en el parcial definitivo de 23-3 en el inicio del tercer cuarto (51-41), principio del fin del conjunto de Sito Alonso. El Caja Laboral, vencedor por 72-65, es el primer semifinalista de la Copa del Rey que se está disputando en el Palau Sant Jordi de Barcelona. 

Pasan los años y Prigioni continúa siendo modélico en la pista, sigue teniendo esa capacidad de decidir de líder y esa habilidad de cambiar el rumbo de un encuentro para suerte del Baskonia, en el que vive su segunda etapa tras una marcha al Madrid que la afición le ha sabido perdonar. Unos espectadores llegados desde Vitoria que disfrutaron con la coreografía del base titular, más si cabe en un partido sin puntería de San Emeterio (0/5, -4 de valoración) y en el que Pau Ribas acabó con un esguince en la rodilla. En un encuentro en el que el Lagun Aro GCB llegó a exhibirse pese a tener a Panko cargado con personales y a un Vidal que todavía no había sido capaz de anotar.

Al ritmo de Jimmy Baron

Los secundarios llevaron en volandas a un conjunto que debutaba en una Copa y que parecía crecer sin límites ante la melodía de Jimmy Baron, un tirador. Un valiente o un insconsciente según se mire -es difícil definir a los jugadores que tienen ese rol- que entre el final del primer cuarto y el epílogo del segundo anotó 16 puntos -acabó con 22- para trasnformar un 14-10 en un 28-38 al descanso.

Dusko Ivanovic arengó a los suyos en el vestuario y Prigioni dio un recital de cómo debe jugar un base. Le ayudó también la indecisión del Lagun Aro GCB (1 recuperación, 16 pérdidas), que entró en bonus en el primer minuto tras el descanso, con dos faltas de Salgado y otras de Betts. Instantes de ebullición de Teletovic y Milko Bjelica, que cuajó su mejor partido con el Caja Laboral. Incluso así no se descompuso su rival: surgieron Panko, mermado por una gripe a principios de semana y muy bien defendido y Vidal, y resurgió Baron para poner el 68-63 a 2m 03s. El tirador estuadonidense perdió un balón en el siguiente ataque, falló otro triple, mientras entre Prigioni y Bjelica se marcaban un bloqueo y continuación que dejaba al Caja Laboral en su undécima senifinal de Copa consecutiva y cariacontencido, aunque orgulloso, como expresó Sitio Alonso, al Lagun Aro.     

CAJA LABORAL 72 (17+11+27+17): Prigioni (15), Oleson (9), San Emeterio, Golubovic, Teletovic (17) -quinteto inicial-, M. Bjelica (22), Ribas (2), Heurtel (4), Lampe y N. Bjelica (3). LAGUN ARO GBC 65: (16+22+11+16): Salgado (4), Papamakarios, Vidal (9), Panko (14) y Betts (2) -quinteto inicial-, Baron (22), Neto (8), Lorant (4) y Doblas (2). Árbitros: Martín Bertrán, Jiménez y Araña. Sin eliminados. Incidencias: Primer partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 11.400 espectadores.

domingo, 8 de enero de 2012

San Emeterio y Teletovic apagan a una Penya intermitente (57-74)

San Emeterio y Golubovic traban a Obasohan - ACB Photo.

Las figuras relucen cuando se les requiere y nadie duda que San Emeterio y Teletovic, junto con Prigioni los que más años llevan en el club, son los que mayores galones atesoran. Ambos comparten el liderato en la pista y entre los dos apagaron una Penya intermitente que se quedó sin respuesta justo después de colocarse a cuatro puntos en el último minuto del tercer cuarto. A partir de entonces los verdinegros encajaron 27 puntos más -13 de la pareja visitante- y sólo anotaron 11, de ellos siete fueron de Williams, cuyo desgaste en el rebote ofensivo -capturó ocho- fue intachable. La victoria por 57-74 permite al Caja Laboral empatar en el liderato con el Madrid y el Barça, ganadores ante el UCAM Murcia y Lucentum Alicante, respectivamente.

Pero la jugada que frustró a la Penya, como concedió su entrenador, fue un triple de Prigioni al inicio del último período y en la acción siguiente Pooh Jeter perdió el balón. Los locales buscaron con obsesión el triple, la jugada que les impulsó en su gran inicio (25-12 a los 9m 15s con 3 de 6 en triples) y fallaron los ocho en esos instantes (5/23 en total). Incluso falló su jugador más entero, Williams, que enlazó dos personales seguidas y perdió su discurso, fantástico hasta entonces. El contraste, San Emeterio y Teletovic se lucieron.

Oleson conecta a los visitantes

Ni uno ni otro habían comenzado el encuentro bien. De hecho, estuvieron muy desacertados -sólo dos canastas entre los dos en el primer cuarto- como el resto del equipo, sometido entonces al acierto exterior, el poderío de Williams y el descaro de Jelinek, antes de retirarse con un golpe en la nuca con Oleson. El tirador de Alaska fue precisamente quien conectó al grupo de Dusko Ivanovic con sus puntos y la dirección de Heurtel.

Para magia, la de Teletovic, que se marcó dos triples en un momento y puso por delante al Caja Laboral por primera vez. Y también surgió San Emeterio con un dos más uno y otra recuperación, con la que forzó la tercera personal de Van Lacke, que sería una de los artífices de la espléndida reacción de la Penya en el tercer cuarto. Por los visitantes apenas replicaba Milko Bjelica. Teletovic y San Emeterio rematarían al final apagando a una Penya intermitente.

PENYA 57 (25+11+14+7): Jeter (11), Jelinek (7), Obasohan (6), Llovet (2) y Williams (15) -equipo inicial-, Trias (2), Van Lacke (10), Oliver (-), Norel (4) y Barrera. CAJA LABORAL 74  (15+27+12+20): Prigioni (5), Oleson (11), San Emeterio (14), Milko Bjelica (12) y Golubovic (2) -equipo inicial-, Teletovic (18), Nemanja Bjelica (6) y Heurtel (6). Arteaga, Guirao y Martínez. Eliminaron por cinco faltas personales Milko Bjelica (min. 37). Partido de la decimoquinta jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Olímpic de Badalona ante 5.970 espectadores.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Milko Bjelica zarandea al Barça en Vitoria (71-60)

Mickeal y Milko Bjelica luchan por una pelota - EFE.
Es poco común que un jugador anote tres triples en el último minuto (1m 19s en concreto) y todavía lo es más que eso quede en una pequeña anécdota. Eidson fue capaz de lograrlo, pero para entonces su equipo poco tenía que decir en un encuentro en el que siempre fue a remolque ante un Caja Laboral más entero, voluntario y serio en defensa. En ataque brilló siempre Teletovic y surgió en el último cuarto Milko Bjelica, que anotó 13 de sus 17 puntos en ese momento. El ala-pívot serbio zarandeó a los azulgrana, que perdieron en el Iradier Arena por 71-60, en lo que es su segundo traspiés consecutivo tras la decepción en Siena ante el Montepaschi y vuelven a compartir el liderato con el Madrid, vencedor en casa ante el Assignia Manresa (83-61). Aunque la peor noticia para el Barça fue que Navarro recayera de su fascitis plantar. El capitán tendrá que descansar unos días.   

Milko Bjelica se lució en un partido con pocas luces del Barça, que había llegado al descanso medio entero (29-22) gracias a la aportación del Fran Vázquez con más confianza del curso y bajo la dirección -y la anotación- de Huertas, bastante pitado en su retorno a Vitoria con otra camiseta. El base brasileño se fue apagando como su equipo y al final incluso falló dos tiros libres. Los azulgrana estuvieron casi siempre y, en palabras de Xavi Pascual en un tiempo muerto, “aplatanados”. Fallaron en defensa y se ofuscaron en ataque, especialmente en los triples (7/29). De hecho, Lorbek tardó casi 24 minutos en anotar el primer tiro de tres de los visitantes en un tercer cuarto en el que se acercaron mucho (40-36 a los 27m) con la buena aportación del pívot esloveno. Pero el Caja Laboral, a diferencia de las últimas citas ante el Barça, resistió el golpe del tercer cuarto -un apunte que recordó con acierto Teletovic- y no sólo resistió con la alegría de Pau Ribas, San Emeterio y Prigioni, sino que acabó por descolocar del todo a los azulgrana, acribillados por Milko Bjelica. El serbio acumulaba sólo 33 puntos y alcanzó la mitad en una noche impagable para su equipo, de verde como homenaje a Vitoria, que será Ciudad Verde Europea en 2012. Un contraste con el partido de los visitantes, que echaron de menos a Navarro y que hasta cinco jugadores se quedasen sin anotar. Un lastre demasiado grande. “Hemos hecho casi todo mal”, cerró Pascual.   

CAJA LABORAL 71 (17+12+21+20): Prigioni (10), Ribas (7), San Emeterio (8), Teletovic (16) y Golubovic (2) -quinteto inicial-, Heurtel (4), Oleson (7), N. Bjelica, y M. Bjelica (17). BARÇA 60 (8+14+24+14): Huertas (12), Navarro, Mickeal (5), Lorbek (10) y Vázquez (12) -quinteto  inicial-, Sada, Ndong, Eidson (15), Wallace, Rabaseda y Perovic (6). Árbitros: Pizarro, García Ortiz, Peruga. Sin eliminados. Incidencias: Décimo segunda jornada de la Liga Endesa disputada ante 8.416 espectadores en el Iradier Arena de Vitoria. Caja Laboral jugó con camiseta verde como homenaje a la designación de Vitoria como Ciudad Verde Europea para 2012.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Oleson y San Emeterio frustran a un anfitrión encomiable (88-93)

Oleson bota la pelota ante D'or Fischer - EFE.

En poco más de dos años pasó de jugar en la LEB Oro con el Rosalía a llegar al Madrid tras convertirse en el jugador revelación de la Liga en su periplo por Fuenlabrada. Brad Oleson (Anchorage, EE UU, 1983) era un anotador nato que se se arrugada ante nada, pero que se quedó traspuesto después de la llegada a la capital de Ettore Messina. El italiano dijo que no le quería y Oleson se fue a Vitoria en la operación de traspaso de Prigioni. El estadounidense ha pasado dos cursos muy discretos en el Caja Laboral, con alguna lesión de por medio, y no excesiva confianza de Dusko Ivanovic. Pero en su primer partido de verdad de la tercera temporada advirtió lo que puede llegar a ser con 23 puntos y 6/7 en triples. La mejor faceta de su equipo (14/22, 63%), el gran aval para vencer al anfitrión, Bizkaia Bilbao Basket por 88-93, y alzancar la final de la Supercopa ACB. El conjunto de Fotis Katsikaris es un equipo ejemplar, pues es capaz de revolverse ante cualquier adversidad y esta vez estuvo cerca de remontar una semifinal en que tuvo 24 puntos de desventaja y se puso a tres con un Grimau entusiasta y batallador como siempre. San Emeterio (18 tantos) aseguró el triunfo para el Caja Laboral, que espera rival en la finalísima del torneo. Saldrá del vencedor del encuentro entre Barça y Madrid.

Resultó una película de emociones fuertes con dos equipos que dieron lo peor y lo mejor de sí mismos. Así que cuando unos estaban al borde de la perfección, caso del Caja Laboral al inicio con 13 aciertos de 17 intentos y un Oleson ya con once puntos, el anfitrión estaba más que perdido con Mumbrú en el banquillo con tres personal, la segunda por una falta y la tercera por protestar. San Meterio machacaba y Seraphin, que también ha aprovechado el cierre de la temporal para llegar a España, se hinchaba a puntos fáciles. También irrumpió igual de acertado Dorsey, para hacer posible que el Caja Laboral doblase a su rival (20-40 a los 13m 49). Llegado de Alicante, el joven base francés Heurtel era el director de orquesta.

El Bizkaia Bilbao Basket había tenido la solidez de un barco de papel entre olas, había sido acribillado por todas partes, pero se repuso desde la defensa y el contraataque. Ahí estaba Jackson para regarle una asistencia de espaldas a Banic o D'Or Fischer para rebajar a once la diferencia (31-42). El problema es que surgió de nuevo Oleson para meter su cuarto triple en otras tantas tentativas y la reacción se quedó en amagó. Incluso con dos triples seguidos de Heurtel el conjunto de Ivanovic se escapó de 24. Un obstáculo casi insalvable para cualquier equipo, pero no para el de Katsikaris, reactivado por Mumbrú, Banic y Grimau, por más que Ribas cuajase un partido excelente. Los locales se pusieron hasta tres veces a nueve puntos y dos veces a siete. Después a cinco y a tres gracias al incombustible Grimau, eliminado por faltas a diez segundos. Roger ya es todo un ídolo en su nueva casa. Es un jugador que se hace querer y que dignifica el baloncesto. Encaja con la filosofía de un Bizkaia Bilbao Basket que le faltó poco para remontar y le sobraron dos rivales tan grandes como San Emeterio y sobre todo Oleson.   
BIZKAIA BILABO BASKET 88 (18+19+17+34): Jackson (15), Blums (9), Mumbrú (13), Banic (16) y D'or Fischer (12) -quinteto inicial-; Fisher (3), Grimau (12), Vasileiadis (8), Kakiouzis y Mavroeidis. CAJA LABORAL 93 (32+21+16+24): Heurtel (8), Oleson (23), San Emeterio (18), Teletovic (7) y Milko Bjelica (4) -quinteto inicial-; Prigioni, Ribas (14), Nemanja Bjelica (3), Seraphin (13) y Dorsey (3). Árbitros: Pérez Pizarro, Conde y Jiménez. Eliminados por faltas Vasileiadis (min.40) y Grimau (min.40). Incidencias: primer partido de semifinales de la Supercopa 2011, disputado en el Bilbao Arena de Miribilla ante un total de 8.230 espectadores.

viernes, 6 de mayo de 2011

Eidson desmonta y priva de la final a un Madrid limitado (82-63)

Eidson protege el balón ante Prigioni -EFE.
Manteniendo la base y con algunos retoques el Madrid tiene un grupo joven para competir por todo en los próximos años, pero ahora su presencia en la Final Four de la Euroliga de Barcelona era toda una extravagancia, pues por el camino se habían quedado plantillas superiores, como la del Olympiakos o la del propio organizador, el Barça. Ante el Maccabi de Tel Aviv se vio un conjunto blanco con dientes de leche, muy blandito cuando su quinteto inicial no estuvo en pista y con un banquillo minúsculo que aportó únicamente cinco puntos. Los suplentes del rival contabilizaron 19, la cifra de tantos perpretrada por el agitador de la noche, Eidson, el máximo responsable de la contundente derrota por 82-63 del Madrid, descompuesto en una segunda parte muy desigual.

Al Madrid, el club más condecorado del torneo, le falta recorrido. Sólo dos jugadores habían jugado la fase final de la copa más golosa del continente y hasta tres, Velickovic, Begic y Vidal no intervinieron ni un minuto en el partido. Circunstancia a la que hubo que añadir que a Sergio Rodríguez y a Mirotic el aro se les hiciese más pequeño y saliesen a la pista acongojados, agobiados por la repercusión de una cita mayúscula. Tampoco rindieron ni Llull ni Suárez, dos de las piezas fundamentales del que fue el segundo proyecto de Messina en la capital. El entrenador italiano se marchó hace dos meses sin explicar los motivos y presenció en la grada del Palau Sant Jordi cómo se descomponía el equipo, dirigido por un eterno técnico ayudante como Lele Molin y debutante en una gran cita, se tambaleaba tras el descanso.

Reyes y Tomic

Antes, el Madrid, de negro y de visitante, perdedor en número de aficionados, había sabido mantenerse en el partido gracias a Reyes, omnipresente, y a Tomic, un pívot con poco músculo y muchos recursos, tantos como para hacerse un hueco ante una mole como Schortsanitis, la eterna promesa del baloncesto europeo que está cuajando su mejor temporada. Baby Shaq hacía daño en la zona y Pargo y Prigioni, cargado muy pronto de personales y que encadenó dos triples en el primer momento incómodo para su equipo, se discutían el mando. Sin hacer mucho ruido tanto Eidson como Hendrix avisaban de lo que vendría después (30-31, minuto 20).

Poco a poco el conjunto de Molin se fue marchitando, aunque festejase tres triples en un plis-plas, llegasen por fin los primeros puntos de Suárez y Llull comenzase a carburar. El partido estaba a punto de desequilibrarse bruscamente por la inexperiencia de los blancos y la pericia de un treintañero como Eidson, que se marcó seis puntos en el último tramo del final del tercer cuarto. Los últimos tres del estadounidense marcaron el devenir del encuentro y confirmaron la candidez del Madrid: Fischer, tan nulo como Tucker, sacó de fondo para Sergio Rodríguez sin fijarse y Eidson cogió el rebote y forzó la personal. El poco acierto del Maccabi Tel Aviv con los tiros libres había impedido que la distancia no superase los dos dígitos (55-47 a los 29m 50s).

Ahí se acabó el Madrid, desmontado por un Eidson que sólo falló dos canastas y acabó con 33 de valoración, mareado por Pargo y machacado por Baby Shaq. Los blancos, el único equipo ACB de los cuatro que alcanzaron los cuartos de final, comenzarían el último período con un parcial definitivo de 16-4. "En defensa hemos estados débiles", resumió con acierto el capitán Felipe Reyes, que tenía la ilusión de ganar el único gran título que le falta además del oro en unos Juegos Olímpicos. En las horas previas había dicho que era más difícil llegar a la Final Four que ganarla. Lo primero ya era una proeza para este equipo lleno de jóvenes con talento que necesitan experiencias similares para curtirse y que les salgan los dientes. Mientras, Maccabi y Panathinaikos, vencedor por 77-69 ante el Panathinaikos de Obradovic se disputarán la Euroliga.

MACCABI TEL AVIV 82 (14+18+23+27): Pargo (13), Eliyahu (1), Pnini (14), Eidson (19) y Schortsanitis (16) -quinteto inicial-, Hendrix (6), Sharp (3), Blu (10), Burstein y Macvan. REAL MADRID 63 (12+17+18+16): Tomic (17), Prigioni (9), Reyes (15), Suárez (8) y Llull (9) -quinteto inicial-, Mirotic, Rodríguez, Fischer (2) y Tucker (3). Árbitros: Luigi Lamonica (ITA), Christos Christodoulou (GRE) y Zoran Sutulovic (MNE). Sin eliminados.

sábado, 16 de abril de 2011

Un CAI Zaragoza coral frena al Madrid (86-84)

Hettsheimeir defiende a Reyes -EFE.
Nunca es fácil para un jugador volver a la pista después de estar un tiempo importante  de baja por lesión. Un mes sin jugar llevaba Sergio Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife, 1986).  El canario se había lesionado en la última derrota de su equipo ante Unicaja en Málaga y reapareció en una pista difícil como el Príncipe Felipe y el día en que los otros dos bases del equipo, Llull y Prigioni, estaban de baja. Rodríguez tuvo que jugar más de 33 minutos y Molin tuvo que recurrir incluso al júnior Jorge Sanz, que debutó en la Liga ACB con derrota ante un CAI Zaragoza coral (86-84) liderado por Quinteros, Miso y Chubb. Los dos primeros anotaron 15 puntos cada uno y el tercero, 14. El Madrid, que comparte la primera plaza con el Barça, podría quedarse a un triunfo de los azulgrana si éstos vencen en el Palau al Blancos de Rueda Valladolid este domingo.

Casualidades o no, sin Sergio Rodríguez el Madrid no había vuelto a perder e incluso había saldado dos cuentas pendientes históricas: la clasificación para la Final Four de la Euroliga 15 años después y ganar al Barça. El propio Rodríguez fue quien se jugó la canasta que hubiese forzado la prórroga en Zaragoza, pero falló. El base había sido el principal responsable, junto con Carlos Suárez (4/5 en triples) de la reacción final de su equipo, que pasó de ceder 81-72 a 1m 43s a acercarse 85-84 con un tiro de tres de Tucker. En ese tiempo los visitantes metieron cuatro triples (dos de Rodríguez) y pusieron en dificultades al CAI Zaragoza. Quinteros, el emblema del club, le decía a su técnico, José Luis Abós, que no quería sacar él de banda, que prefería recibir la personal y tirar los tiros libres. El entrenador ignoró su sugerencia, impuso su orden y Cabezas fue quien recibió la falta: anotó el segundo tiro libre. Rodríguez fallaría la última acción y los locales se permiten soñar con una plaza de playoff justo un año después de su ascenso al torneo.

"Ganar a un grande en casa"

"Hemos logrado lo que nos hacía falta: ganar a un grande en casa", resolvió Quinteros, pura trituradora en el primer cuarto junto a Pablo Aguilar, por primera vez en mucho tiempo certero y desatado ante el equipo que tiene cedido, el Madrid. El conjunto de Molin respondía con los puntos de Tucker y de sus pívots, especialmente de Reyes, con más presencia y mayor fiabilidad en las últimas semanas. El problema para los visitantes era su fragilidad defensiva, pues el CAI Zaragoza hacía daño continuamente con entradas sencillas, aprovechadas por Quinteros, Aguilar o Barlow. El desajuste era tan grande que el CAI Zaragoza se fue al descanso habiendo anotado 15 de sus 19 intentos de tiros de dos y con una ventaja de 51-42.

La diferencia de los locales había llegado a ser de 12 puntos. Suárez la había rebajado con un triple, sus únicos tres puntos de la primera parte. Pero en la segunda el alero de Aranjuez se transformó y volvió de los vestuarios con la muñeca fina, y con mucha facilidad, y a pesar de las dificultades de tener a sus defensores punteándole, anotó dos triples casi seguidos y una canasta a aro pasado. Tomic, tras un rebote ofensivo, culminaría la remontada del Madrid (57-58), muy mejorado en defensa y que consiguió parar a Quinteros, pero no a Chubb ni a Miso, un jugador eléctrico al que siempre le ha faltado más continuidad para dar un salto de calidad definitivo. Entre esos dos jugadores y un par de tiros libres del propio Quinteros -le quitó la pelota a Tomic y éste le soltó un manotazo; el argentino anotó los dos tiros libres pertinentes- el CAI se distanció 81-72. La última reacción del Madrid no fue suficiente y un CAI Zaragoza con un discurso muy plural venció a un Madrid superado por las circunstancias. Las del rival y las propias.   

CAI ZARAGOZA 86 (25+26+13+22): Hettsheimeir (9), Quinteros (15), Cabezas (7), Barlow (9) Y Aguilar (11) -quinteto inicial-, Van Rossom (3), Chubb (14), Miso (15) y Toppert (3). MADRID 84 (28+14+25+17): Tomic (13), Suárez (17), Reyes (14), Sergio Rodríguez (8), Tucker (11) -cinco inicial- Sanz (-), Mirotic (10), Velickovic (3), Begic (4), Vidal y Fischer (4). Árbitros: Hierrezuelo, Pérez Pérez y Soto. No hubo excluidos por personales.  

sábado, 26 de marzo de 2011

Llull revoluciona al Madrid en un triunfo polémico ante el Gran Canaria (74-73)

Llull, autor de 19 puntos, supera a Green -EFE.
Los tiempos muertos son lo más parecido a los tráilers de películas o a los anuncios sobre el próximo capítulo de una serie, pues los entrenadores, gracias al oportuno micrófono de las televisiones, anticipan con palabras a los espectadores lo que pretenden que suceda después. “Tenemos que buscar a Llull”, ordenó Molin a sus jugadores. Disciplinado, el Madrid buscó y encontró a Sergio Llull (Maó, 1987) para jugarse los siguientes tres ataques. El base revolucionó a su equipo, que llegó a ceder por 12 puntos, y acabó venciendo por 74-73 ante un Gran Canaria 2014 descarado y muy enfadado, pues entendió (entendimos) que cuando, a 1’4 segundos del final, Nelson se fue directo a la canasta recibió un manotazo de Reyes, por eso se le escapó la pelota. “Me ha dado aquí, en el brazo izquierdo, aquí, aquí”, se quejaba, con gestos, señalándose el brazo, el pívot estadounidense, mientras los colegiados le decían que no, que no había infracción alguna. “Si tres árbitros no han visto la última falta, falta gente….”, denunció Pedro Martínez, el entrenador visitante, “es falta clarísima”. Molin no se quiso mojar y concedió que era una acción que podía pitarse o no. Beirán cometió falta sobre Suárez, que falló sin querer el primer tiro libre y erró a propósito el segundo. Reyes, básico, se hizo con el rebote.

Descentrado por su último desengaño en la Euroliga, al Madrid le costó una barbaridad conectarse a un encuentro que el Gran Canaria 2014 manejó como quiso hasta el mencionado tiempo muerto –uno de los pactados por la televisión en cada retransmisión–. Hasta de ese momento los visitantes, muy equilibrados, tan serios en defensa como prácticos en ataque, hacían daño por todos los sitios: primero surgió Moran, después le secundaron Bramos y Green. Un representante por línea para sacar los colores a un Madrid reducido a sus pívots y fallón desde la línea personal, descentrado en general y que cedió 11 puntos. La réplica fueron dos triples seguidos de Prigioni y más puntos de Reyes, contrarrestados por otro tiro de tres de Beirán y el acelerón en el tramo final antes del descanso de Carroll, el máximo anotador de la Liga ACB y que llevaba 24 puntos de media en los últimos encuentros. Boom Boom Carroll tiene libertad de maniobra en un grupo del que es su máximo referente: sólo hay que repasar la victoria de la jornada pasada ante el Bizkaia Bilbao Básket con dos prórrogas.

Máxima ventaja

A Carroll le salió un competidor que también había pasado inadvertido hasta entonces, Llull, que le sacó una personal para completar un dos más uno, sus primeros puntos en el partido. Antes de llegar al descanso el base anotó otra canasta más y Carroll dos, para alcanzar los 11 puntos. El tirador del Gran Canaria 2014 se marcó un triple poco después de empezarse la segunda parte y que significó la mejor ventaja de los visitantes (37-49) y requirió de otra actuación estelar de Llull, que en un momento metió 10 puntos y rebajó sustancialmente la diferencia (51-55 a los 29m 43s).

El conjunto de Pedro Martínez perdió frescura y empezó a flojear ante un Madrid que por fin carburaba con Reyes, que festejó superar la barrera de los 6.500 puntos en ACB, y con Tucker anotando y secando a Carroll. Neutralizada la estrella, inquieto el Gran Canaria 2014, que anotó una canasta en casi seis minutos, antes de que el propio Carroll volviera a ejercer de líder. De nuevo su adversario fue Llull: resultó un duelo exquisito, ganado por Carroll en los puntos (20 por 19), pero con más repercusión de los de Llull, que anotó la canasta ganadora a 16’2 segundos, después de que Suárez, renacido en el epílogo, hubiese hecho el último esfuerzo. Pedro Martínez pidió tiempo muerto y Llull, con su equipo sin bonus, paró con falta a Green. Y Reyes a Nelson, una jugada clarísima que los árbitros no concedieron. Así que el Madrid pudo respirar aliviado gracias a la revolución protagonizada por Llull y anunciada por Molin, que reconoció los defectos de su equipos y proclamó que “saber sufrir es una cualidad”. El Power Electronics aceptaría gustoso esa falta de tensión en la Euroliga. 

MADRID 74 (14+21+17+22): Llull (19), Tucker (7), Suárez (8), Tomic (9) y Reyes (15) –quinteto inicial–, Begic (6), Velickovic, Prigioni (6), Mirotic (2), Vidal (0) y Fischer (2). GRAN CANARIA 2014 73 (20+24+13+16): Green (9), Carroll (20), Beirán (3), Wallace (12) y Rey (5) –quinteto inicial–, Bellas (4), Moran (8), Bramos (6), Borovnjak (3) y Nelson (3). Árbitros: García Ortiz, Guirao y Sacristán. Eliminado Wallace, min. 40.