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domingo, 18 de noviembre de 2012

Navarro frena a un Fuenlabrada espléndido (76-79)

La Bomba rescata a un Barça discontinuo que llegó a perder una ventaja de 14 puntos

Navarro, en una acción del partido - ACB Photo / Fran Martínez. 

En las ocasiones se ve al líder natural en un equipo. Es aquel que sabe dar lo mejor de sí sin dejar de pensar en el grupo, de salvar los muebles en los días grises como hizo Juan Carlos Navarro en el Fernando Martín ante un Fuenlabrada espléndido que tuvo opciones de ganar o de forzar la prórroga ante un Barça rescatado por su capitán, monologuista en los últimos cuatro minutos y medio. Tras los buenos apuntes de Lorbek, Tomic y Mickeal sacó su libreta Navarro con una bomba, dos recuperaciones seguidas para contribuir a un parcial de 0-12 (63-72 a 2m 42s) que no destembló a los locales, que estrenaban entrenador –Trifón Poch, sustituto de Porfirio Fisac– y replicaron para ponerse a tres puntos dos veces. En ambas acabó Navarro en la línea de tiros libres (7/8) y en la primera acabó eliminado Charles García, un debutante en la Liga que pareció una estrella consolidada de la ACB y formó una pareja temible con Feldeine. García (23 puntos) vivió desde el banquillo los últimos segundos, cerrados por Navarro, principal responsable con 16 puntos –los mismos que Lorbek y Mickeal– de una victoria sufrida por 76-79 del Barça, incapaz de cerrar antes un partido que llegó a dominar por 14 puntos (17-31 a los 22m 30s) y del que iba a remolque (61-58 a 7m 56s) tras la enésima entrada de Colom.

Se le hizo muy largo el partido al Barça, por más que empezase como un tiro y prácticamente no fallase ninguna canasta en un inicio demoledor, con Lorbek de músico, Mickeal de estilista –aunque se cargase pronto con dos personales–, Jawai yendo a la línea de personal y Navarro como repartidor, pues en el primer cuarto (15-26) repartió cuatro de sus seis asistencias y sólo tiró una vez. El déficit de los azulgrana era no poder defender a García y conceder varias segundas opciones a un Fuenlabrada con poca puntería que no anotó su primer triple hasta el noveno intento (5/24). El Barça continuaba sacando provecho de los contraataques y de su fiabilidad en la línea de 6'75 hasta entonces (6/9 al descanso por el 6/20 al final) y Navarro y Lorbek se marcaron uno cada uno antes del paso por los vestuarios (34-42).

Colom dirigía y anotaba y Feldeine y García tuvieron momentos en los que parecían imparable. El trío local engrandeció al Fuenlabrada ante unos visitantes que no daban pie con bola y perdieron en la lucha por el rebote (44 a 33). Sólo Mickeal se salvaba de la mediocridad general en un equipo que jugaba al dictado de su rival. Desde la pintura, con Lorbek y Tomic finos, pudo ponerse por delante de nuevo. Y a partir de ahí Navarro se erigió en el protagonista absoluto e impidió la que hubiese sido la sorpresa de la jornada y el mejor de los estrenos para Poch en el banquillo local.  

domingo, 26 de febrero de 2012

Navarro supera los 900 triples en Liga en un triunfo holgado ante el Fuenlabrada (86-59)

Navarro anotó 13 puntos ante el Fuenlabrada - Álex Caparrós / FCB.

Una fotografía expresa más que cientos de declaraciones. Ahí estaba Navarro con la mirada perdida y los brazos apoyados sobre sus rodillas mientras sus compañeros atendían a la prensa en la pista y los jugadores del Madrid celebraban la Copa del Rey en el Palau Sant Jordi. La decepción de La Bomba era enorme. No sólo por el resultado final, sino por su caso particular, pues sabía que los problemas físicos, ese maldita fascitis plantar de la que no puede escapar, no le había permitido estar a su nivel. Navarro sólo anotó 29 puntos en todo el torneo e incluso en semifinales ante el Caja Laboral ni tan siquiera anotó una canasta en juego. Cuatro días después el capitán azulgrana se resarció dándole la victoria a su equipo en Cantú con dos tiros libres y justo una semana más tarde convirtió un triunfo holgado ante el Baloncesto Fuenlabrada (86-79) en un partido histórico, pues anotó su triple 900 -ya acumula 901- en la Liga ACB y sólo tiene por delante, aunque muy lejos todavía, a Alberto Herreros (1.233). Navarro estaba informado del dato y en cuanto metió ese triple ante Penney señaló al banquillo y a la grada y enseñó el emblema de la competición. “Mejora día a día y consigue marcas cada día”, le elogió Pascual, “pronto llegará a los 1.000”.

No está bien últimamente Navarro desde 6'75 y llegó al partido con 4/24 en los últimos partidos. Una estadística impropia de su calidad. Esta vez metió tres de los siete intentados. Los tiros de tres fueron el recurso más explotado por los azulgrana (14/32) por los 19/30 en tiros de dos. Hubo un jugador casi infalible desde fuera del perímetro, el más en forma en estos momentos del equipo, Lorbek (4/5) y máximo anotador (19 tantos) en una mañana plácida en el Palau Blaugrana, que recibió a su equipo con cariño y muchos aplausos y disfrutó de un triunfo emotivo, pero sin emoción, pues los locales arrancaron con un 9-0, muy sueltos en las transiciones y en los triples ante un Fuenlabrada desnortado. Colom perdió la brújula en un primer cuarto en el que Pascual renovó por completo su quinteto inicial y que cerró Ingles con un triples sobre la bocina (26-13).

Ndong, omnipresente

Ndong estaba en todos los sitios y ya acumulaba 11 puntos, casi los mismos que el rival. Le ha sentado de maravilla la Copa al pívot senegalés, que ha recuperado el nivel mostrado en el primer tramo del curso. Mientras que uno de los peores con diferencia en el Sant Jordi fue Wallace, que esta vez tampoco anduvo fino en la puntería (1/6), pero sí estuvo mayúsculo en cuanto a intensidad (11 rebotes). El último lo cogió en los últimos segundos, cuando vio a Josep Pérez y le intentó pasar para pelota para que el jugador del filial anotase. Wallace no acertó con el pase y ambos se rieron justo cuando el partido llegaba a su final. Pérez, convocado por la lesión de Eidson, jugó los últimos siete minutos y presenció en la pista la escena anécdotica del partido, cuando Perovic cortó un trozo de red con las tijeras que le proporcionó el fisioterapeuta azulgrana Toni Bové. El pívot croata también se gustó en una jornada alegre y con un Fuenlabrada empequeñecido, que apenas tuvo algún chispazo de Penney, Diouf y alguna acción de mérito de Sergio Sánchez y Vega.

Nunca faltó Lorbek en el partido de Navarro, que anotó su triple 899 en Liga justo antes del descanso (45-31). El 900 no llegaría hasta a falta de 3m 12s en una mañana terapéutica para jugadores azulgrana que no están pasando una buena etapa, como Ingles, Mickeal -imparable en el tercer cuarto- y los dos bases, Huertas -cómo festejó su triple, sintomático- y Sada. Entre ambos se repartieron por igual 10 de las 25 asistencias de un Barça superior de principio a fin y mejor también en los rebotes (37 por 27). Aunque para protagonista Navarro, “el genio del Palau”. Así se le definía desde la grada del Palau. 

BARÇA 86 (26+19+24+17): Huertas (5), Pete Mickeal (7), Lorbek (19), Ndong (13) y Navarro (13) -quinteto inicial-, Sada (5), Perovic (10), Vázquez (-), Wallace (3), Ingles (8), Rabaseda (3) y Josep Pérez (-). FUENLABRADA 59 (13+18+12+16): Laso (-), Blanco (2), Colom (2), Laviña (4) y Mainoldi (6) -quinteto inicial-, Penney (12), Hall (6), Vega (6), Diouf (10), Cortaberría (-), Sánchez (7) y Álvaro Muñoz (4).

viernes, 17 de febrero de 2012

Reyes rescata al Madrid ante un Fuenlabrada grandioso (75-66)

Reyes lanza ante Mainoldi - ACB Photo.
Hay jugadores que parecen estar eternamente condenados a que se hable de su declive y de su posible salida del club. Es el caso de Felipe Reyes (Córdoba, 1980), al que algunos acaban descubriendo cada temporada porque parecen olvidar una trayectoria ejemplar, un compromiso y un liderazgo fuera de toda duda. Reyes es un deportista único en un momento de forma óptimo que rescató a un Madrid sorprendido ante el Fuenlabrada grandioso de Porfi Fisac, que no pudo ser más gráfico: “Había momentos del partido en los que parecía que estaba dormido”. Se refería Fisac, gran orador y técnico valiente, a que pudo soñar con eliminar a los blancos y alcanzar por primera vez las semifinales en su tercera participación en la Copa del Rey, la primera para once de sus jugadores. Lo vio posible hasta que Reyes dijo basta, hasta el 59-59 a 7m 38s del final. El pívot cordobés acumuló nueve puntos en los últimos once minutos y se entendió de maravilla con Velickovic, encorsetado por Messina en la posición de 3 y de 4 con Laso tras recuperarse de una lesión. Esta pareja interior resultó lo mejor de un Madrid, vencedor por 75-66, que jugará la segunda semifinal del torneo ante el Banca Cívica.

A Reyes le puede el equipo y no el ego. Por eso le inquietó que en Teledeporte le hablasen de su gran actuación y después de decir que estaba “contento” por ello dejó claro que sobre todo lo estaba por la victoria “muy trabajada”. Por aquel entonces varios jugadores del Fuenlabrada chocaban de manos con su afición: un exponente de identificación y cariño al seguidor, sin el que el deportista se quedaría sin aliento. El capitán Laviña estuvo a la altura de las circunstancias reflexionando que más allá de un triunfo o una derrota lo mejor era llevarse y conservar el orgullo de la afición todo el año. Y el Fuenlabrada se merece tal aprecio empezando por los responsables de fichar a un buen número de desconocidos que acaban explotando o recuperando para la causa a gente que venía de una experiencia no muy positiva. El club es tan tenaz como su plantel, que lejos de amilanarse ante un Madrid que un buen rato con sus dos bases en pista -los dos Sergios, Llull y Rodríguez- y que le había doblegado con mucha facilidad en la Liga le jugó de igual a igual, sin miedos ni tregua.

Los tiros libres

Al principio surgió Hall con dos triples sin fallo y después le siguió Saúl Blanco -en su segunda etapa en el equipo tras su desafortunado paso por Málaga. Era un partido eléctrico, pues Singler también estaba muy enchufado, pero tan revolucionado que antes del descanso ya acumulaba tres personales. La cuestión para el Madrid es que su sustituto, Carroll, no tenía el día como Tomic, estancado desde hace meses, como si le pesasen pesasen los elogios recibidos por los medios, y el peor del equipo (2/6) en los tiros libres (10/19, 53%). Una faceta en la que los blancos deberán mejorar de inmediato en un torneo tan corto como la Copa.

En un torneo en el que el Fuenlabrada persistió por continuar, lanzado a ratos por Penney, la estrella junto a Blanco después de la marcha a la NBA de Ayón (35-31 al descanso). El conjunto de Fisac contuvo el arreón del Madrid (48-40), liderado entonces por un Mirotic discontinuo, gracias a los triples, dos de ellos, extraordinarios, del capitán Laviña. “Nadie os gana fácil”, había defendido el entrenador en un tiempo muerto y sus jugadores le dieron la razón perpetrando una actuación que ennoblece al baloncesto y minimiza las posibilidades económicas de unos y de otros. “Me siento ganador de este partido”, cerró Fisac, como siempre, con su tono de poeta.   

MADRID 75 (15+20+20+20): Llull (8), Singler (7), Suárez (-), Mirotic (7), Begic (2) -quinteto inicial-, Carroll (8), Tomic (6), Reyes (17), Pocius (3), S. Rodríguez (4) y Velickovic (13). FUENLABRADA 66 (16+15+22+13): Colom (12), Laviña (6), Blanco (6), Mainoldi (13), Hall (6) -quinteto inicial-, Cortaberría (3), Penney (12), Diouf (4), Sánchez (2), Vega (-), Muñoz (2) y Laso (-). Árbitros: E. Pérez Pizarro, Oscar Perea y Carlos Peruga. Incidencias: Asistieron al encuentro 14.100 espectadores en el último partido de cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

domingo, 30 de octubre de 2011

Navarro empieza y resuelve un triunfo discontinuo en Fuenlabrada (56-66)

Navarro y Mainoldi luchan por una pelota - ACB Photo /F. Martínez.

Hace oídos sordos. A Juan Carlos Navarro le inquieta más bien poco que en gran parte de las canchas de la Liga ACB le inviten a irse al teatro porque entienden -denuncian- que La Bomba es un gran actor que exagera los contactos. Pero Navarro tiene tanta confianza en sí mismo, que esos gritos le refuerzan más que despistarle. Por eso en el Fernando Martín anotó cuatro tiros libres en el último minuto, los únicos que lanzó el Barça, y cerró el el partido con una entrada solo (56-66). Seis puntos que aseguraron un triunfo discontinuo ante el Baloncesto Fuenlabrada, pues los visitantes pasaron de bordarlo en la primera parte a hacer demasiadas concesiones en la segunda. A la espera del Gran Canaria 2014- Madrid, el Barça -débil en el rebote, concedió 15 ofensivos- comparte liderato con Lucentum Alicante y Unicaja, que perdió ante el Valencia Basket su condición de invicto en La Fonteta (75-62) tras un parcial en los últimos tres minutos de 11-0, en el que Nando De Colo contribuyó con siete de sus 22 puntos.

Uno menos, 21, antó Navarro, indescriptible como su equipo en el comienzo anotando cinco de sus primeros seis tiros. Traducido en puntos: 13 en el primer cuarto, en el que Erazem Lorbek, en un momento fantástico de forma, sumó nueve. Un fogonazo de Pete Mickeal, tres mates de Fran Vázquez, asistido siempre por Huertas y un triple del propio base brasileño distanciaron al Barça 22-41 poco antes del descanso contra un Fuenlabrada que echaba de menos a dos de sus estrellas, pues Ayón y Penney sólo sumaban un par de canastas entre ambos. 

Parcial de 10-0

Una defensa zonal 1-2-2 y rica en cambios animó al conjunto de Porfirio Fisac, más entero cuando surgieron sus dos jugadores desaparecidos y logró un parcial acumulado de 10-0 (32-41 a los 22m 21s). La reacción azulgrana no se hizo esperar gracias al concurso de Huertas, más protagonista de lo habitual por el mal partido de Sada y tan hábil como cartero (cinco repartos) como anotador (13 puntos). El ex jugador del Caja Laboral hizo despegar de nuevo a su equipo (35-51).  

Barton acertó por fin con su séptimo tiro, pero las pérdidas continuaron condenando a los locales, engrandecidos en la recta final con un 7-0, coincidiendo con otro bajón azulgrana: a Ndong se le escurría el balón de las manos, Navarro asistía para nadie y Lorbek cometía una personal tonta sobre el mejor del Fuenlabrada, Mainoldi, que dispuso de tres tiros libres y metió dos. Ayón puso un inquietante 53-60 a 1m 03s. A partir de entonces sólo existió Navarro, que recibió ocho personales en total. La Bomba resultó infalible mientras Penney se jugaba sin éxito los tiros calientes. 

BALONCESTO FUENLABRADA 56 (13+13+15+15): Colom (3), Laviña (2), Penney (8), Mainoldi (14) y Ayón (8) -quinteto titular-, Sené (3), Vega (3), Barton (7), Laso (3), Sánchez (5) y Muñoz. BARÇA 66 (24+17+14+11): Huertas (13), Navarro (21), Eidson (-), Lorbek (12) y Ndong (4) -quinteto titular-, Sada, Perovic (2), Vázquez (6), Ingles (-), Rabaseda (-) y Mickeal (8). Árbitros: J. A. Martín Bertrán, J. J. Murgui y J. J. Martínez Díez. Incidencias: Encuentro correspondiente a la quinta jornada de liga ACB, disputado en el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada (Madrid), ante 5.544 espectadores. 

domingo, 6 de marzo de 2011

El Barça pone fin a su racha de 21 victorias consecutivas ante un Fuenlabrada liderado por Ayón

Ndong lucha por un balón con Guardia -EFE.

Perdido durante casi todo el encuentro, Juan Carlos Navarro (20 puntos), duda porque hace unos días le quitaron muelas, fue capaz de sacar la brújula para guiar a su equipo, que empezó el último cuarto con 12 puntos de desventaja y en tres minutos se acercó a tres. La Bomba pareció paralizar el tiempo con dos triples y su jugada característica. Pero ahí se atascaron definitivamente los azulgrana, muy incómodos en ataque y vulnerables en defensa ante un Baloncesto Fuenlabrada que no desaprovechó la ocasión para vencer por 69-66 en un ejercicio fantástico de Gustavo Ayón (24 puntos y ocho rebotes, 29 de valoración). La mejor captura del pívot mexicano llegó en los últimos segundos, cuando voló entre tres jugadores azulgrana. Fallados dos triples por ambos equipos, Ndong, siempre inferior, a Ayón cometería pasos y Colom anotó el primer tiro libre y falló el segundo. El rebote lo capturó Rabaseda, cedido por los azulgrana. El Barça vio rota, por tanto, una racha inmaculada de 21 triunfos consecutivos entre tres competiciones, pues no perdía desde el pasado 16 de diciembre, cuando perdió en su visita al Lietuvos Rytas.

Los azulgrana estuvieron desconocidos, muy alejados de ese juego ágil y jovial que atenaza a sus rivales. De hecho, sólo repartieron nueve asistencias. Un reflejo del comportamiento del conjunto de Xavi pascual en el Pabellón Fernando Martín, donde el Barça casi siempre fue un grupo anárquico en el que los jugadores intentaban solucionar los defectos con acierto propio, especialmente abusando con los lanzamientos de tres, un recurso muy apreciado en las últimas citas y débil ante el Baloncesto Fuenlabrada (7/28, 25%) con Morris (3/12) como jugador más obsesivo. Más práctico fue Ayón, que corroboró que los azulgrana están teniendo problemas con el mejor de los pívots rivales. Sucedió en el Palau con Barac en el Palau o en Zaragoza ante Hettsheimer, y se repitió con el pívot mexicano,  una auténtica locomotora en el comienzo: en poco más de seis minutos ya había sumado 14 puntos. Incluso Maldonado decidió darle un descanso. La jugada se repetía una y otra vez sin que los azulgrana encontrasen con la solución para evitarla: bloqueo y continuación para el mexicano, tan certero en el tiro como su equipo, que acabó el primer cuarto 25-18 por delante y con 11/15 en tiros de dos, sin ningún triple lanzado, su mejor recurso, pues es quien más lanza desde más allá de 6’75 de la competición y quien más anota desde dicha distancia.

A fogonazos

Con Valters como director del juego del Baloncesto Fuenlabrada y Ricky fuera de foco, continuaban siendo los locales seguían siendo mejores, también sin Ayón en pista. Mainoldi empezaba a hacer de las suyas en el perímetro y el Barça funcionaba a fogonazos. En un santiamén era capaz de encadenador dos o tres canastas seguidas como de encajarlas. Así que al descanso se llegó con 40-30 y con una canasta bien anulada a Biyombo. Los árbitros repasaron la acción en el instant replay y determinaron que el mate había sido fuera de tiempo. Una suerte para los azulgrana, que de nuevo se habían precipitado en ataque (Ricky lanzó muy pronto) y se habían despistado en defensa.

Ambos equipos las pasaron canutas para anotar tras en la reanudación. Tal fue el desacierto que en cuatro minutos sólo se vieron dos tiros libres de Ayón y una canasta de Sada. Justo antes de que Kus (15 puntos, 10 en el tercer cuarto) pusiese el acelerador y Mainoldi continuase desatado. En esta ocasión al Barça le salvó el temple de Perovic, ambicioso en el rebote ofensivo y puntualmente acertado bajo el aro (56-51 a los 29m 15s). Pero los azulgrana se ofuscaron otra vez con una personal absurda de Morris a 1’9 de agotarse la posesión a Mainoldi, que estaba pisando en la zona, aunque los colegiados concediesen tres tiros libres, a los que hubo que añadir un par más y posesión por una técnica, en una acción que acabó significando tres puntos.

Un triple al principio del último cuarto del propio Mainoldi distanció 12 puntos al Baloncesto Fuenlabrada, paralizado por momentos ante el arreón sideral de Navarro, pero con más temple en los momentos finales. Un triunfo merecido que festejó por todo lo alto el conjunto de Maldonado, también Rabaseda, que volvió a hacer un partido discreto ante el equipo que le tiene cedido (1 punto, 0/5), pero que tuvo el honor de coger el último rebote de un partido que en el que el Barça acabó rebotado y viendo cómo se ponía fin a su gran racha de victorias consecutivas.     

BALONCESTO FUENLABRADA 69 (25+15+20+9): Colom (4), Kus (16), Rabaseda (1), Ayón (24) y Guardia -quinteto inicial-, Mainoldi (15), Laviña, Valters (5), Biyombo (2) y Cortaberría (2). BARÇA 66 (18+12+21+15): Rubio (6), Navarro (20), Grimau (4), Morris (9) y Ndong (6) -quinteto inicial-, Sada (2), Lakovic (-), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (-), Lorbek (2) y Anderson (9). Árbitros: Martín Bertrán, Bultó y Peruga. Excluyeron por cinco faltas personales a Víctor Sada (m.39).