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domingo, 16 de febrero de 2014

El valor de Nachbar

Cada vez más asentado en el grupo, el ala-pívot esloveno sostiene a un Barça coral ante una Penya muy competiva durante 35 minutos (88-79)


Nachbar a punto de tirar a canasta - ACB Photo. 

Si hay un adjetivo que muchos le achacan a Ante Tomic (Dubrovnik, Croacia, 1987) es que sea blando. A veces descuenta canastas sencillas por no acercarse más al aro y machacarlo, algo que solo ha hecho nueve veces en 19 partidos de Liga ACB. A Tomic le falta malicia, por más que presente un 71% de acierto en tiros dos. Protagonizó la escena del partido contra la Penya tras un golpe fortuito de Albert Miralles por el que le pusieron cuatro puntos de sutura. El pívot croata se enrabietó en el banquillo y camino del vestuario le dio

sábado, 29 de septiembre de 2012

Oliver y Quezada abrillantan a la Penya en un suculento debut ante el Lagun Aro (89-73)

Oliver bota el balón ante Neto - ACB Photo. 
No hay duda de que hay jugadores cuya presencia va más allá de una pista de baloncesto y de una jugada en concreto. Jugadores como Albert Oliver (Terrassa, 1978), capitán de la Penya y un notable embajador de una Liga ACB que conserva su encanto pese a la salida de piezas como Teletovic, Prigioni o Caner-Medley y los problemas para cuadrar plantillas con menos dinero y con nombres menos conocidos y reconocidos, por ejemplo, en la LEB Oro. Como es el caso de Manny Quezada (Nueva York, 1985), llegado a Badalona procedente del Baloncesto León y que tuvo un estreno con la Penya y en la élite difícil de soñar: 27 puntos, cinco rebotes y seis asistencias para un total de 31 valoración. Quezada y Oliver, con 15 tantos y ocho asistencias, abrillantaron el suculento debut de su equipo ante un Lagun Aro (89-73) todavía por descubrirse, que no pudo permitirse el lujo de jugar en Europa ni de retener a dos pilares como Vidal y Panko. 

Oliver es un tipo carismático que una jornada ganó en el Supermanager bajo el nombre de Xito y poniéndose entre los once jugadores escogidos y el artista capaz de calcar una canasta imposible para dar la victoria sobre la bocina al Manresa en Sevilla y de clavar otra parecida ante el Estudiantes en un Olímpic de Badalona de nuevo ilusionado con un proyecto más modesto que el curso anterior, pero más equilibrado. Gaffney es un muelle que batalla pese a su falta de corpulencia –le sobraron los tiros de tres, 1/5–, cuenta con Savané, viejo conocido de Salva Maldonado en Canarias y con bastante carrete por delante a los 34 años o el descarado Ventura, capaz de marcarse dos señores triples ante Fisher, el gran tirador lesionado, que no perdía detalle en el banquillo. 

Neto, cada vez más hecho

Con el segundo triple de Ventura, sobre la bocina del tercer cuarto se acabó un partido que Oliver y Quezada, que modelo y artista habían llevado al terreno de la Penya, más entera desde el principio, con la primera canasta de la competición de Gaffney y las primeras diabluras de Quezada y de Oliver, replicados por Neto, cada vez más hecho, y la metralleta de Woods, otro talento que aterriza a la mejor liga de Europa como Ibekwe. Oliver anotaba a una pierna y al límite, Savané iba aportando y el Lagun Aro, penalizado por su falta de tino con los tiros libres (11/19), se sostenía al descanso (40-35) como podía con oficio, como el de Guille Rubio, que se reencontró en Sevilla y quiere volver a ser el mismo que en Manresa.

Otra canasta marca de la casa de Oliver y la hiperactividad de Quezada distanciaron definitivamente a los locales, que apenas tuvieron un par de minutos de despiste, y que no bajaron el pistón hasta el final. Para muestra, la recuperación al límite del propio Quazada a poco más de medio minuto para el final y con todo decidido, por más que Sito Alonso llegase a jugar con Salgado y Neto juntos. Ventura acabó en la línea de tiros libres en una jornada redonda para su equipo.  

PENYA 89 (18+22+23+26): Oliver (15), Quezada (27), Barrera (7), Gaffney (11), Savané (8) -equipo inicial-, Trias (4), Llovet (-), Ventura (9), Vives (-), Kuzmic (4) y Ehambe (4). LAGUN ARO GBC 73 (17+18+17+21): Neto (12), Papamakarios (5), Woods (15), Rubio (6), Ibekwe (13) -equipo inicial-, Díez (2), Doblas (4), Salgado (12), Korolev (4) y Motos. Árbitros: Hierrezuelo, Pérez Pérez y Planells. Sin eliminados. Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la Liga disputado en el Palau Olímpic de Badalona ante 3.982 espectadores.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Oliver detiene a un Madrid que cede el liderato al Barça (78-75)

Oliver supera a Suárez - ACB Photo.

Una jugada puede valer más que toda una crónica: la Penya rebañó cuatro rebotes ofensivos consecutivos, tres de ellos de Nacho Llovet, que acabó anotando. Dicha imagen resumió el comportamiento ejemplar de los locales, inferiores en nombre y presupuesto, pero superiores en fe e intensidad a un Madrid vencido por 78-75 que dejó el liderato en las manos del Barça, al que recibirá la semana que viene. A los visitantes, que siguieron el dictado de la Penya, no les bastó el espléndido epílogo de Reyes y Llull, y les detuvo Albert Oliver. Formado en las categorías inferiores del club, el base de Terrassa fue el héroe en el Olímpic de Badalona con dos tiros libres  que forzaban al rival a buscar el triple para buscar la prórroga. Llull primero y Mirotic justo después fallaron y Oliver se hizo con el último rebote.

“Hemos creído en nosotros”, resumió Oliver, máximo anotador de su equipo, para explicar una victoria muy peleada que a punto estuvo de dejar perder Pooh Jeter, al que a veces se le olvida que el baloncesto es un deporte de equipo y no un desafío individual. Y esto último, una colección de estrellas, es lo que pareció el Madrid en muchos momentos, mermado por el flojo partido de Singler, Carroll o Suárez en un ejercicio pésimo para los tiradores (2/12) y en tiros libres (25/38). El conjunto de Salva Maldonado tardó 27 minutos en lanzar los dos primeros, los falló Jelinek, atrevido para poner por delante a la Penya medio minuto antes del final (76-75). Del resto se encargó Oliver, el único en anotar tiros libres (6/6) en los locales (6/8).    

Reacción visitante

La Penya supo jugar sus bazas: se empleó a fondo en defensa y tuvo en Williams a un auténtico imán, pues recuperó seis de las diez pelotas de su equipo ante un Madrid débil que perdió 20. Los triples y los errores del rival animaron a la Penya, que se escapó por primera vez (18-11) en un primer cuarto en el que los visitantes parecían tener demasiada prisa gobernados por Llull, que a los nueve minutos ya había fallado tres tiros libres. Tampoco tuvo una presentación afortunada Reyes, cargado con tres personal prácticamente nada más entrar. Al Madrid le sostuvieron Mirotic y el irregular Tomic, que lleva tiempo estancado, lo mismo que le sucede a Suárez, perjudicado por la dimisión de Messina en el tramo final del curso pasado (39-36 al descanso).

Persistió y mejoró el conjunto de Salva Maldonado al ritmo del descaro de Jelinek (49-40 a los 24m 48s) y pese a tener que reservar por personales a Williams. Ahí estaba la joya checa, la aportación de Norel... Llull empezó a carburar, pero le salió un competidor Oliver, desatado en el epílogo y gran protagonista de un triunfo reparador para la Penya, que había perdido en situaciones parecidas en Málaga o Gran Canaria.

JOVENTUT 78 (22+17+22+17): Jeter (6), Jelinek (13), Obasohan (8), Llovet (6) y Williams (10) -quinteto inicial-, Báez (8), Van Lacke (7), Barrera (2), Norel (4), Oliver (14) y Trias. REAL MADRID 75 (17+19+21+18): Llull (15), Suárez (2), Singler (4), Mirotic (12), Tomic (7) -equipo inicial-, Pocius (10), Carroll (5), Begic (6), Reyes (10) y Rodríguez (4). De la Maza, García Ortiz y Calatrava. Señalaron falta técnica al banquillo del Fiatc Joventut (min. 12) y al entrenador del Real Madrid, Pablo Laso (min. 35). Sin eliminados.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Ndong hace de todo ante una Penya entera (82-70)

Ndong protege la pelota ante Sow - EFE.
El carisma es algo con lo que se nace. Se (de)muestra en los gestos y las actitudes, también en las palabras y en el tono con el que se dicen. Sin duda, en la mirada y la sonrisa. Boniface Ndong es un tipo carismático, campechano y sincero que confiesa que de pequeño llegó a las manos, por pura supervivencia, cuando jugaba a fútbol en la playa de su pueblo, Mbour (Senegal). Añade que gracias a lo que aprendió en el seminario se transformó como persona y llegó a ser jugador de baloncesto. Una suerte para el Barça y la Liga ACB, que lo disfrutan. El pívot senegalés, de 2'13 metros, hizo de todo (20 puntos, 10 rebotes, cinco asistencias y cuatro recuperaciones para un 35 de valoración) ante una Penya entera (82-70). Ndong contribuyó en el parcial de 15-0 en medio del tercer cuarto con el que los azulgrana despegaron definitivamente ante un conjunto de Salvo Maldonado persistente a pesar de las bajas y gracias al encanto especial de Jelinek y el trabajo bajo los aros de Báez, que en su segundo partido con la Penya anotó 19 tantos, uno menos que Ndong. Los azulgrana comparten el liderato con Unicaja, Lucentum Alicante y Real Madrid con un balance de cinco triunfos y una derrota.

Pocos esperaban que fuesen el derby más igualado de las últimas fechas cuando el Barça comenzó a toda pastilla, con un Eidson buscado y encontrado por sus compañeros e inalcanzable para los defensores. Contento por el aterrizaje de su mujer desde Estados Unidos, el ex jugador del Maccabi anotó 13 puntos del 19-7 inicial, mientras que Ndong llevaba el resto, seis. Nadie más anotaba por los azulgrana, ni tan siquiera Lorbek y Navarro, los más eficaces hasta el momento, que no anotaron hasta el final del segundo cuarto, curiosamente en su quinto tiro: triple para La Bomba y entrada de Lorbek. Canastas que contuvieron a la Penya, mejorada desde la entrada de su último fichaje, Báez, capac de meter once puntos en el segundo cuarto, cerrado con 40-35 a favor de los azulgrana.

Jelinek, protagonista

La Penya había cambiado su disposición, pues había comparecido en el Palau anárquica e incluso melancólica, más pendiente de los ausentes, caso del lesionado Pooh Jeter o de Pere Tomàs, y consciente de que difícilmente iba a contar con Norel, de baja desde enero y presente esta vez en la rueda de calentamiento. Picando piedra, desde la defensa y el desparpajo de Jelinek el grupo de Salva Maldonado remontó y se puso por primera y única vez por delante (41-43 a los 22m 26s). Albert Oliver dominaba el tempo del encuentro.

Replicó el Barça con un canastón a aro pasado de Navarro, que en la acción siguiente cogió un rebote y, pillo, le sacó una personal a Jelinek. Huertas repartía juego (ocho asistencias y 11 puntos), mientras Ndong machacaba y Lorbek, atento siempre a los instantes peliagudos. Los azulgrana completaron un parcial de 15-0 (56-43 a los 26m 56s) que decantó el partido, pero que no paralizó a la Penya, liderada por Báez y también por el joven base Bassas, genial, tan pícaro como para colocarle un tapón a Mickeal por la espalda. 

El encuentro pasó a ser un intercambio de triples, mientras Obasohan, mejor anotador visitantes hasta ahora, demostraba que no tenía su día y Ndong continuaba engordando sus excepcionales números en un derby más igualado que los anteriores. Nada que ver con la imagen de la Penya en la final de la Lliga Catalana. Entonces el pívot senegalés también destacó. Está siendo un inicio dulce para Ndong y para su equipo, elogiado por Maldonado: "Jugar contra el Barça es más difícil que muchos partidos de la NBA".    

BARÇA 82 (21+20+21+20): Huertas (11), Navarro (7), Eidson (13), Lorbek (13) y Ndong (20) -quinteto inicial-, Sada, Mickeal (6), Vázquez (6), Rabaseda, Perovic (2) e Ingles (2). FIATC JOVENTUT 70 (11+26+15+18): Alvert Oliver (2), Jelinek (10), Obasohan, Trias (6) y Williams (9) -quinteto inicial-, Sow (3), Báez (19), Van Lacke (10), Bassas (5), Eyenga (4) y Llovet (2). Árbitros: Perea, Araña y Calatrava. Eliminaron por cinco faltas personales a Williams (min.40). Incidencias: Partido de la sexta jornada de la Liga ACB disputado en el Palau Blaugrana ante 5.087 espectadores. 

domingo, 9 de octubre de 2011

Doellman machaca a una Penya paralizada (71-59)

Doellman, imparable ante la Penya - EFE.

Dirigió la mirada hacia la grada y saludó como si fuese un soldado, con la mano en la nuca y hacia delante, mientras sus compañeros optaban por gestos más clásicos, como aplaudir o saludar con la mano. Justin Doellman (Cincinnati, EE UU, 1985) tenía motivos para estar eufórico y salir del guión incluso en la celebración por la victoria. En su primer partido en su estreno con el Assignia Manresa en la Liga ACB machacó a la Penya con 23 puntos, seis rebotes y tres tapones. Aportó lo mejor en un partido pobre en acierto (43% los locales y 42% los visitantes en tiros de dos, 21% y 15, respectivamente, en triples) y en el que se impuso el conjunto de Jaume Ponsarnau por 71-52. Entre un triple sobre la bocina del tercer cuarto y el final hubo un parcial definitivo para los locales: 23-14. 

Mermada por las bajas de Tomàs, Pooh Jeter o Todorovic, la Penya se quedó paralizada durante muchas fases del encuentro, especialmente en el epílogo. De ello se quejaba Salva Maldonado: "¿Por qué miramos? Hay que moverse en ataque sin balón". Los visitantes eran inocentes y parecían sedados, y ahí sacó petróleo Doellman, capaz de meter 10 puntos en el tercer cuarto, cuando el Assignia Manresa se escapó definitivamente. Y eso que la Penya había empezado fuerte gracias a Obasohan y a Llovet, muy descarado, más atrevido que casi todos sus compañeros, empezando por un desorientado Van Lacke, siguiendo por Bassas (eliminado en menos de 12 minutos, aunque era su estreno en la competición) o Jelinek, discontinuo, y acabando por Trias, con mejores estadísticas (10 puntos y nueve rebotes) que juego.

A quien no le faltó carácter fue a Olvier en otro regreso al Nou Congost. El base intentó hacer de todo, aunque a veces le pudiese la forma o se excediese en la velocidad. Mejor se entendió Javi Rodríguez con Josh Asselin (16 puntos y ocho rebotes) y por supuesto con Doellman, que por blanco como la leche y espigado se parece mucho a Shaggy, un personaje carismático de aquella serie de misterio para niños, Scooby-Doo, llevada al cine en un homenaje nefasto. Shaggy era miedoso, a Doellman le sobra valentía. 

ASSIGNIA MANRESA 71 (14+22+15+20): Rodríguez (5), Montañez (10), Palsson (2), Doellman (23) y Asselin (16) -quinteto inicial-, Achara (8), Hanga (7), Hernández, Landry y Oriola. FIATC MUTUA JOVENTUT 59 (17+17+11+14): Oliver (5), Jelinek (9), Obasohan (8), Llovet (9) y Williams (10) -cinco inicial-, Trias (10), Van Lacke (1), Bassas (2), Sow (5) y Barrera. Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Carlos Cortés y Pedro Munar que eliminaron por cinco faltas a Bassas (min. 27). Incidencias: partido de la primera jornada de la Liga disputado en el pabellón del Nou Congost ante 3.000 espectadores.

lunes, 26 de septiembre de 2011

La Lliga Catalana vuelve a teñirse de azulgrana (54-94)

Navarro levanta la Lliga Catalana - Ricard Rovira / FCBQ.
Superar lo casi insuperable y cuadrar una temporada perfecta es el reto del Barça de Xavi Pascual, que en los dos últimos años sólo ha perdido dos títulos. El objetivo azulgrana es ganarlo todo y jugar mejor. Y su inicio no admitió dudas, sino que se asemejó a un entrenamiento con público, pues pasó por encima de la Penya (54-94) para llevarse el primer trofeo del curso, su 15ª Lliga Catalana en el Nou Congost de Manresa.

Apenas hubo partido, apenas hubo un duelo real, lo que duró el primer cuarto, concluido con empate a 18 y que resumió lo que vendría después. El Barça buscaba una y otra vez las canastas sencillas, tan masticadas y cercanas al aro que no hizo ni un tiro de dos exterior y metió sus primeros once tiros debajo del aro. El protagonismo era de los pívots, caso de Ndong (el mejor con 15 puntos y cinco rebotes) y de Lorbek, espléndidos ante una Penya atenta al rebote ofensivo, pero tierna y muy colegial que perdía pelotas sin remedio, hasta 27 en total. Una barbaridad en un equipo que echa mucho de menos a Norel, lesionado desde enero, y que no pudo contar con un puntal como Pere Tomàs. Pooh Jeter recordó al Tucker más anárquico y Jelinek continúa siendo la gran esperanza verdinegra del nuevo conjunto de Salva Maldonado, que no se fue por las ramas: "No hubo historia".

El mago Huertas

Un encuentro que quedará como la primera copa de los cuatro nuevos fichajes. Wallace, el último en llegar tras su periplo para obtener el pasaporte del Congo, se mostró vulnerable en defensa -se cargó pronto de personales-, pero muy fino desde más allá de 6'75. Eidson se quedó sin anotar un triple (0/3) y se comportó mejor como asistente, mientras que Rabaseda estuvo más revolucionado de lo que pedía un partido resuelto, como si se obsesionase con agradar pronto al entrenador. Un técnico muy satisfecho de contar con Marcelinho Huertas, un mago capaz de cualquier cosa, como de dar una asistencia de espaldas a una mano para Ndong, que anotó en su segunda oportunidad. El pívot senegalés hizo dos de los diez mates de un Barça que alcanzó los 122 puntos de valoración.

"Esperemos que en el futuro nos puedan plantar cara", deseó Sada. "Ya puede contar con ello", le replicó Trias, tan perdido como Llovet, mejor estuvieron Todorovic y Williams. 40 puntos es una diferencia abismal y fantástica para un Barça que no bajó sus prestaciones, que siempre jugó con el inconformismo y la inquietud que ha aprendido de Pascual. Ingles sonreía a cada triple, Navarro tenía la punta de mira desenfocada con los triples (1/6) y el propio Sada se merendaba a Oliver, minúsculo, en otro regreso al Nou Congost con otra camiseta. 

Pooh Jeter iba por libre y sumó 14 puntos. Casi ocho minutos estuvo sin anotar la Penya, seca y descompuesta, a merced de las travesuras de Huertas, la contundencia de Vázquez y de todo el Barça en general, pues cada azulgrana sumó puntos y cogió rebotes. En una jornada especial para Navarro, que después del adiós de Grimau levantó la 15ª Lliga Catalana como capitán. La Bomba espera repetir otra foto feliz en Bilbao, en la Supercopa ACB de este fin de semana. 

FIATC MUTUA JOVENTUT 54 (18+14+15+7): Jeter (14), Jelinek (10), Obasohan (3), Llovet y Williams (9) -quinteto inicial-, Trias, Todorovic (8), Van Lacke (4), Barrera (4), Oliver (2) y Suárez. BARÇA 94 (18+31+26+19): Huertas (6), Eidson (5), Rabaseda (5), Wallace (6) y Ndong (15) -quinteto inicial-, Lorbek (11), Ingles (13), Vázquez (9), Navarro (11), Sada (5) y Perovic (8). Árbitros: Juan Carlos Mitjana, Oscar Perea y Luis Guirao. Sin eliminados. Incidencias: final de la 32ª edición de la Liga Catalana ACB disputada en el pabellón del Nou Congost de Manresa ante unos 2.500 espectadores.

domingo, 22 de mayo de 2011

Llull hace semifinalista al Madrid tras vencer al Fuenlabrada (55-68)

Llull, con 16 puntos, volvió a ser el mejor del Madrid -EFE.

Es un superviviente en un equipo que constantemente de cromos, pero ante todo Sergio Llull (Maó, 1987) es un jugador fundamental, el principal responsable de que el Madrid sea semifinalista de la Liga ACB tras volver a superar al Baloncesto Fuenlabrada (55-68). Llull acabó la Liga regular con 12 puntos de media y 42% de efectividad en tiros de dos y en triples. Una producción que ha mejorado consideramente en la serie de cuartos, donde aportó 21 puntos en el primer partido y 16 en el segundo con unos porcentajes de % en tiros de dos y % en triples. Aunque más allá de números, que también, el base menorquín encontró siempre respuestas en los momentos de duda de su equipo, que se enfrentará en el próximo cruce al sorprendente Bizkaia Bilbao Basket, vencedor de nuevo ante el Power Electronics Valencia por 79-75 con 16 puntos de Blums y 15 de Vasileiadis. La otra serie de semifinales estará protagonizada entre el Barça y el Caja Laboral, que venció a domicilio al Gran Canaria 2014 (76-93) con 21 tantos de Oleson. Todas las eliminatorias, por tanto, se han decidido 2-0.   

La mayor pesadilla de una temporada de ensueño para el Fuenlabrada ha sido Llull, que con una canasta en el último segundo privó al Fuenlabrada de una victoria en la Caja Mágica en la última jornada de la primera vuelta que les hubiese reportado una plaza para jugar la Copa del Rey. Meses después y en cuartos de final de la Liga, el mismo jugador de nuevo quien machacó al conjunto de Salva Maldonado. Llull resultó el más activo en un parcial demoledor de 0-17 con el que el Madrid replicó el 16-8 inicial, instantes en los que careció de ambición, acierto y rebote. Tan mal empezaron los visitantes como bien Valters, que ha olvidado su paso discreto por Badalona y en su segunda época en Fuenlabrada está jugando a gran nivel. El base simbolizó el pobre inicio del Madrid: primero para coger la bola para hacer un coast to coast y acabar penetrando sin encontrar ninguna oposición y en la siguiente acción anotó un triple para catapultar a los locales.

Obsesión por los triples

El Fuenlabrada estuvo casi nueve minutos sin anotar: Barton cortó la racha con dos tiros libres, y Ayón aportó la primera canasta en juego tras casi diez. Un tiempo donde Llull se había sentido como pez en el agua: era el agitador de un equipo fortalecido por el trabajo impagable de Reyes y la aportación de los exteriores: Tucker, Prigioni y Suárez, que anotó sus primeros puntos en la eliminatoria. Una serie que pudo resolverse ya en la primera parte, cuando el Fuenlabrada llegó a lanzar hasta 19 triples, de los que sólo anotó cuatro, tres en su comienzo inmaculado (6/30, 20% al final). La ausencia de Ayón por personales convenció a Salva Maldonado de que el tiro lejano era la mejor opción.

Pudo resolver el Madrid, pero su rival fue capaz de empatar a 40 en el ecuador del tercer cuarto. El Fuenlabrada regresó tras los vestuarios convencido de remontar y con Valters y Ayón (12 puntos y  imparables. Ambos protagonizaron un par de contraataques que indignaron a Emanuele Molin, que pidió tiempo muerto. Tras las advertencias del entrenador blanco y los últimos cinco puntos de Llull se acabó el partido y, por extensión, la serie. Ayón y Valters se quedaron demasiado solos para contrarrestar el repertorio de Reyes y sobre todo de Fischer.

La retirada de Salva Guardia

Maldonado tuvo el gran detalle de volver a sacar a Salva Guardia, que entró por Ayón y retornó al banquillo, previo abrazo con el entrenador y sus compeñros, sustituyendo a Laso. Fueron los últimos segundos en la ACB de un pívot histórico en la competición, un símbolo del Fuenlabrada que el miércoles celebró su 37º aniversario. El jugador, emocionado, aplaudió a un público que enseñaba con orgullo su número, el 19, en una cartulina. Aunque la cifra que había resuelto la serie, eso sí, era otra, el 23 de Llull. 

BALONCESTO FUENLABRADA 55 (16+10+18+11): Valters (12), Kus (12), Muñoz (3), Barton(10) y Ayón (12) -quinteto inicial-, Colom, Laviña (4), Cortaberría (2), Mainoldi, Guardia y Laso. MADRID 68 (18+18+19+13): Prigioni (8), Llull (16), Tucker (13), Reyes (10) y Tomic (4) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (5), Suárez (4), Mirotic, Fischer (8)  y Velickovic. Árbitros: Arteaga, Perea y Sánchez Mon.

domingo, 6 de marzo de 2011

El Barça pone fin a su racha de 21 victorias consecutivas ante un Fuenlabrada liderado por Ayón

Ndong lucha por un balón con Guardia -EFE.

Perdido durante casi todo el encuentro, Juan Carlos Navarro (20 puntos), duda porque hace unos días le quitaron muelas, fue capaz de sacar la brújula para guiar a su equipo, que empezó el último cuarto con 12 puntos de desventaja y en tres minutos se acercó a tres. La Bomba pareció paralizar el tiempo con dos triples y su jugada característica. Pero ahí se atascaron definitivamente los azulgrana, muy incómodos en ataque y vulnerables en defensa ante un Baloncesto Fuenlabrada que no desaprovechó la ocasión para vencer por 69-66 en un ejercicio fantástico de Gustavo Ayón (24 puntos y ocho rebotes, 29 de valoración). La mejor captura del pívot mexicano llegó en los últimos segundos, cuando voló entre tres jugadores azulgrana. Fallados dos triples por ambos equipos, Ndong, siempre inferior, a Ayón cometería pasos y Colom anotó el primer tiro libre y falló el segundo. El rebote lo capturó Rabaseda, cedido por los azulgrana. El Barça vio rota, por tanto, una racha inmaculada de 21 triunfos consecutivos entre tres competiciones, pues no perdía desde el pasado 16 de diciembre, cuando perdió en su visita al Lietuvos Rytas.

Los azulgrana estuvieron desconocidos, muy alejados de ese juego ágil y jovial que atenaza a sus rivales. De hecho, sólo repartieron nueve asistencias. Un reflejo del comportamiento del conjunto de Xavi pascual en el Pabellón Fernando Martín, donde el Barça casi siempre fue un grupo anárquico en el que los jugadores intentaban solucionar los defectos con acierto propio, especialmente abusando con los lanzamientos de tres, un recurso muy apreciado en las últimas citas y débil ante el Baloncesto Fuenlabrada (7/28, 25%) con Morris (3/12) como jugador más obsesivo. Más práctico fue Ayón, que corroboró que los azulgrana están teniendo problemas con el mejor de los pívots rivales. Sucedió en el Palau con Barac en el Palau o en Zaragoza ante Hettsheimer, y se repitió con el pívot mexicano,  una auténtica locomotora en el comienzo: en poco más de seis minutos ya había sumado 14 puntos. Incluso Maldonado decidió darle un descanso. La jugada se repetía una y otra vez sin que los azulgrana encontrasen con la solución para evitarla: bloqueo y continuación para el mexicano, tan certero en el tiro como su equipo, que acabó el primer cuarto 25-18 por delante y con 11/15 en tiros de dos, sin ningún triple lanzado, su mejor recurso, pues es quien más lanza desde más allá de 6’75 de la competición y quien más anota desde dicha distancia.

A fogonazos

Con Valters como director del juego del Baloncesto Fuenlabrada y Ricky fuera de foco, continuaban siendo los locales seguían siendo mejores, también sin Ayón en pista. Mainoldi empezaba a hacer de las suyas en el perímetro y el Barça funcionaba a fogonazos. En un santiamén era capaz de encadenador dos o tres canastas seguidas como de encajarlas. Así que al descanso se llegó con 40-30 y con una canasta bien anulada a Biyombo. Los árbitros repasaron la acción en el instant replay y determinaron que el mate había sido fuera de tiempo. Una suerte para los azulgrana, que de nuevo se habían precipitado en ataque (Ricky lanzó muy pronto) y se habían despistado en defensa.

Ambos equipos las pasaron canutas para anotar tras en la reanudación. Tal fue el desacierto que en cuatro minutos sólo se vieron dos tiros libres de Ayón y una canasta de Sada. Justo antes de que Kus (15 puntos, 10 en el tercer cuarto) pusiese el acelerador y Mainoldi continuase desatado. En esta ocasión al Barça le salvó el temple de Perovic, ambicioso en el rebote ofensivo y puntualmente acertado bajo el aro (56-51 a los 29m 15s). Pero los azulgrana se ofuscaron otra vez con una personal absurda de Morris a 1’9 de agotarse la posesión a Mainoldi, que estaba pisando en la zona, aunque los colegiados concediesen tres tiros libres, a los que hubo que añadir un par más y posesión por una técnica, en una acción que acabó significando tres puntos.

Un triple al principio del último cuarto del propio Mainoldi distanció 12 puntos al Baloncesto Fuenlabrada, paralizado por momentos ante el arreón sideral de Navarro, pero con más temple en los momentos finales. Un triunfo merecido que festejó por todo lo alto el conjunto de Maldonado, también Rabaseda, que volvió a hacer un partido discreto ante el equipo que le tiene cedido (1 punto, 0/5), pero que tuvo el honor de coger el último rebote de un partido que en el que el Barça acabó rebotado y viendo cómo se ponía fin a su gran racha de victorias consecutivas.     

BALONCESTO FUENLABRADA 69 (25+15+20+9): Colom (4), Kus (16), Rabaseda (1), Ayón (24) y Guardia -quinteto inicial-, Mainoldi (15), Laviña, Valters (5), Biyombo (2) y Cortaberría (2). BARÇA 66 (18+12+21+15): Rubio (6), Navarro (20), Grimau (4), Morris (9) y Ndong (6) -quinteto inicial-, Sada (2), Lakovic (-), Perovic (7), Vázquez (1), Ingles (-), Lorbek (2) y Anderson (9). Árbitros: Martín Bertrán, Bultó y Peruga. Excluyeron por cinco faltas personales a Víctor Sada (m.39).