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jueves, 12 de enero de 2012

Cristian Garcia: “La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas”

Cristian Garcia es el responsable de El Blog de l'Hospi - Foto: Toni Delgado.

Recompensa es una palabra que se asocia demasiado a los bienes materiales. Y es un error ser tan corto de miras, como bien sabe, por ejemplo, quien tiene un blog y lo actualiza. Porque un blog da recompensas, por más que la gran mayoría de los blogueros los mantengamos por devoción y no para tener un sueldo más en casa. Es el caso de Cristian Garcia, que se siente recompensado con su página, El Blog de l'Hospi (http://centredesportslhospitalet.blogspot.com). Un espacio amable, ameno y original para seguir al CE L'Hospitalet y enterarse de otras noticias del fútbol catalán. Cristian Garcia habló con el autor de Cronómetro de Récords justo antes del inicio del partido de ida de dieciseisavos de final de Copa del Rey entre el CE l'Hospitalet y el Barça. Un encuentro histórico para los locales y resuelto para los visitantes con un golazo de Iniesta.  

– ¿Quién es Cristian Garcia?
Un loco por el Hospi. Cuando empecé con el blog hace dos años pretendía informar sobre el club porque su universo en Internet era bastante limitado. Fui probando cosas y la gente respondía. Poco a poco fue creciendo el proyecto. Intento ir siempre a los partidos de casa y de fuera, aportar imágenes…

– Este vacío informativo [y más después del cierre de la televisión y de los recortes en la radio de Hospitalet; la entrevista tuvo lugar antes de que se anunciasen dichas medidas] hace que te tengas que buscar mucho la vida.
Exacto. Tienes más dificultades, pero también te permite mucho más de movimiento. Porque al final dependes de tú mismo. [El Blog de l’Hospi] es una página hecha sin ánimo de lucro.

– La respuesta de la gente es…
Creo que muy buena. Se nota en citas como la de hoy [por el partido de ida en la Copa contra el Barça], la Copa Catalunya y también los domingos, los días de partido. El boca a boca y las plataformas digitales hacen mucho.

– No sólo informas sobre el Hospi y sus categorías inferiores, sino también sobre otros equipos. Eres un hombre de fútbol catalán.
Barça y Espanyol son catalanes, pero cuando hablamos de fútbol catalán quizás pensamos en el no profesional y en las entidades que día a día tienen que trabajar mucho sin conseguir mucho rédito para sacar adelante sus proyectos. Es un hecho que se tiene que aplaudir. Entre todos debemos intentar que este fútbol tenga más focos.

– ¿Qué es lo mejor de tener un blog sobre el Hospi?
La libertad de poder escribir lo que quieras, cuando quieras y sin que nadie te presione ni te marque el tempo de la información.

– ¿Has calculado cuántas horas le dedicas a la semana?
Prefiero no hacerlo. Quizás las previas de los partidos las preparas durante la semana, algún día le dedicas un minutito a hablar del árbitro…

– Tener un blog es tener un hijo simbólico. No se pone a llorar, pero cuando estás un tiempo sin actualizarlo... 
Sí, sabe mal, pero es difícil, por ejemplo, llenar 20 páginas de Madrid o Barça cada día con noticias de las que podríamos discutir su idoneidad e interés. La actualidad es la que es. Un entrenamiento, si no hay novedades, son cuatro líneas. El resto es reiteración.

– En un artículo comentabas que hay medios de comunicación que no te citan como fuente de información.
Sabe mal que alguien que vive de la información coja datos de los sitios sin citarlos. Es el mínimo reconocimiento que se puede hacer. 
 
– ¿Cuál es el viaje más ilusionante que has hecho con el equipo?
Hay muchos y por muchos motivos. Cuando fuimos a Almería a jugar el partido de ida para el playoff de ascenso [a Segunda B] fue importante porque era una eliminatoria fundamental, un viaje lejano, uno de los más distantes que ha hecho el Hospi. Resultó un poco odisea, ya que fui en avión hasta Málaga, y de Málaga a Almería en autocar. Porque ésta es otra, tengo el carné, pero hace siete años que no cojo el coche y me muevo en transporte público. Miro aviones, trenes, autobuses… Si hay alguien que va a ir siempre se intenta combinar.

– En los últimos años el club ha tenido algunos desengaños. Entre los más recordados, la eliminatoria de Copa del Rey contra el Dépor [el conjunto gallego se negó a jugar en hierba artificial y los locales no se presentaron en el Mini, el campo que escogió la Federación para que se disputase el partido] o la derrota esa misma temporada [2001-2002] ante el Getafe, la única de aquel curso, en las eliminatorias para subir a Segunda. ¿Son dos de los episodios más dolorosos para el club?
Son más una decepción que un momento duro. Duro es que te remonten un 3-0 en el playoff de ascenso a Segunda B, por ejemplo. Es que quedes tercero en Tercera, que el día de el Rayo B te marquen un gol en el último momento y te chafen la fiesta y tengas cuatro semanas más de sufrimiento. Creo que en la categoría mínima en la que tiene que estar el Hospi es Segunda B. A partir de aquí para ir para arriba te puedes llevar decepciones, pero no fracasos.

– ¿Te gustaría ser periodista?
Empecé la carrera, pero la dejé el primer año porque vi que no era el momento, por circunstancias… Por no que fuese. Realmente no sé por qué la dejé. Decidí hacer Interpretación. Mi profesión es enseñar lenguas y disfruto mucho. Ahora mismo, tal y como están las cosas, el periodismo está en una situación complicada, muy precaria, y que tu futuro depenga de dar información sobre el fútbol modesto es un riesgo bastante importante. Como hobby está bien.

– Siendo experto de ese tema tendrías menos competencia, pero el problema es el de siempre: si desde los medios no se apuesta por el fútbol modesto…
El fútbol profesional se lo come todo. La repercusión que tiene el modesto es bastante limitado y eso repercute en los ingresos que produce. Si no hay interés, no hay dinero y sin dinero no salen.

– ¿Qué piensas cuando vienes aquí [al Estadi municipal de la Feixa Llarga]?
Me siento muy bien. Lo que me hace ilusión es que el equipo pueda ganar el partido contra un equipo de Primera, aunque no podemos olvidar que nuestra lucha es la Liga, intentar ganar el domingo. La gente del Hospi viene a ver al equipo no al rival.

– ¿Y qué es para ti el Hospi?
Es una parte muy importante de mi vida. Es uno de los motores, fuera de lo que podríamos valorar como clave en la vida como son amigos, familia, salud, amor… Es una motivación más para seguir viviendo experiencias y pasarlo bien.

– ¿Qué tanto por ciento de Hospi hay en tu corazón?
Ahora quizás quedará muy cursi, pero quizás el corazón tenga muchas capas…

– Ah…
Y cada capa ocupa un 100%. Creo que es compatible querer al Hospi y el amor por otras cosas como la familia, los amigos o la vida. Si el Hospi desapareciese, seguiría viendo fútbol porque soy un enfermo del fútbol modesto, pero… Sería muy extraño.

– ¿Desde cuándo tienes esta pasión?
Supongo que fue creciendo cuando me hice socio. De pequeño iba con mi padre, que me llevaba al estadio viejo. Cuando uno se engancha es complicado tirarse atrás.

– ¿Cuál sería tu once titular histórico del equipo?
Es una pregunta chunga. Craviotto en la portería, Hammouch lateral derecho… Es que realmente ahora [en frío] no sabría decirte porque hay muchas opciones. Si quieres te digo jugadores salteados y… O si prefieres otro día te lo pongo en un correo. Jugadores como Javi García, Felipe Sanchón tendrían que salir. En la actual plantilla hay gente como David Corominas, Sergio Cirio promete mucho también, David Haro es un jugador con mucha proyección, los tres Cristian, especialmente Lobato, que era un hombre que me encantaba. Hay muchas cosas que valorar, como el amor por los colores. Depende de para qué quieras este once. Si es para batallar, ilusionarte o llorar. Porque también puedes pensar en los peores de la historia del Hospi, donde también habría bastantes opciones.

– Saldría Aldeondo [ex jugador de la Real Sociedad], ¿no?
Seguramente que Aldeondo… Ha habido mucho delanteros centro que han dejado mucho que desear.

– Prefieres no decir nombres.
No, por si acaso. No vaya ser que vuelvan [al club] y acabemos mal después.  

domingo, 29 de mayo de 2011

Sada y Lakovic torturan a un Caja Laboral sin banquillo (78-62)

Sada, lanzado, supera a Huertas y Teletovic -EFE.

Aparece recién duchado y con un libro bajo el brazo, Todo lo que muere, John Connolly, del que lleva leída una cuarta parte. Un relato de investigación protagonizado por un inspector del Departamiento de Policía de Nueva York al que le han asesinado a su mujer y a su hija. Víctor Sada (Badalona, 1984) es un gran lector. De hecho, el base es como un libro abierto en cuanto a compromiso y dedicación, un jugador que ocupa pocos titulares y sobre el que se explican los éxitos del Barça. Sada repartió cinco asistencias, cogió siete rebotes y aportó ocho puntos para torturar, junto a un Jaka Lakovic (11 puntos) que no había jugado en el primer partido, a un Caja Laboral sin banquillo, pues los suplentes aportaron únicamente siete tantos (78-62). Los azulgrana se colocan, por tanto, 2-0 en la serie y podrían clasificarse para la final de la Liga ACB si ganasen el miércoles en el Buesa Arena.

Como en el encuentro anterior Sada volvió a ser titular y atosigó lo suficiente tanto a Huertas, más discontinuo, como a San Emeterio, recuperado para la causa después de dos partidos flojos ante los azulgrana y de fallar tres de cuatro en tiros libres en la primera parte. Sada fue un jugador total: defendió, dirigió, reboteó y anotó. Menos participativo, pro muy centrado en defensa, estuvo Ricky, tímido en el tiro, pero descarado para malbaratar varios ataques del Caja Laboral, lastrado otra vez en su déficit en rebotes, pues caputó 23 por los 31 del Barça y sólo cogió uno ofensivo en los primeros dos cuartos. "No nos han cogido demasiados, pero sí muy importantes", reconoció Dusko Ivanovic, que se mostró convencido de encontrar la "manera" de ganarle al Barça. No soltó prenda ante la insistencia de otros periodistas.   

Palacio y Dragicevic, intrascendentes

Empezó el Barça muy acertado con sus exteriores: con Navarro y Ricky certeros en los triples, Anderson como matador y Grimau como una culebra. La respuesta de los visitantes también corría a cargo de jugadores de esa línea: Oleson, que no anotó ni un punto en el primer partido (sólo lanzó una vez) y sobre todo Huertas, que paró drásticamente su producción tras el primer cuarto. Su sustituto, Palacio, es la antítesis: favorece el juego estático, más lento y previsible es más pesado. La repercusión del base de Los Ángeles es tan poco relevante como la de Dragicevic como recambio de Barac y Batista, al que Ivanovic rara vez hace coincidir en la pista.

Hizo un amago de escaparse el Caja Laboral con 16-19, y fue entonces cuando debutó en la serie Lakovic, al que nadie negar en el tiempo que lleva en Barcelona que sabe asumir el rol que le da el entrenador. Estuvo muy ágil y valiente en las penetraciones el esloveno y entre él, Sada y un par de tiros libres de Navarro el Barça se marchó al descanso con un colchón importante (37-28). La Bomba estuvo más discreto que otras veces con nueve puntos (2/6). "Juan Carlos es el jugador eje que entiende cuando le toca y cuando debe ceder protagonismo a sus compañeros", le elogió Pascual, que también supo reconocer la importancia de Sada -"están jugando extraordinariamente bien"- o de Lakovic -"nos ha dado otra cosa"-.

La confesión de Teletovic

Fundamental en el primer encuentro, Lorbek entró poco en juego y, de hecho, no llegó a lanzar en toda la primera parte, tampoco resultó tan decisivo Ndong como en el partido anterior. "No hemos sabido defender a aquellos que no esperábamos que anotasen tanto", confesó en el túnel de vestuarios Teletovic, menos suelto y con más dificultades para tirar triples, por mucho que su mérito sea meterlo en posiciones forzadas y con los brazos del defensor en el cogote. Los azulgrana impidieron al Caja Laboral probar esa suerte, una de sus virtudes, y los visitantes sólo lanzaron once, de los que metieron tres.

La eclosión de San Emeterio en el tercer cuarto -"me he sentido mejor, pero intento no perder la confianza nunca"- reactivó al conjunto de Ivanovic, impulsado por la contundencia de Barac (53-49 a 8m 58s). Fue entonces cuando volvieron a  surgir tanto Lakovic como Sada, a los que se añadió un Perovic inmenso en el tramo final. Los últimos puntos de San Emeterio tan sólo sirvieron para que la diferencia fuese menor y Lakovic, muy satisfecho, se quedó botando en la última posesión. En menos de 48 horas había pasado de mero espectador a jugador fundamental. "Son ellos (los jugadores) los que hacen las cosas y ahora están en un buen momento", dijo Pascual. Todos suman: filosofía Barça, da igual el deporte que sea.
BARÇA 78 (18+19+16+25): Sada (8), Navarro (9), Anderson (12), Lorbek (3) y Perovic (9) -quinteto inicial-, Ricky Rubio (5), Morris (5), Ndong (4), Grimau (6), Lakovic (11), Vázquez (4) e Ingles (2). CAJA LABORAL 62 (19+10+18+15): Huertas (9), San Emeterio (14), Oleson (9), Teletovic (10) y Barac (13) -quinteto inicial-, Ribas (3), Palacio, Dragicevic, Batista (2) y Logan (2). Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, José Ramón García, García Ortíz y Benjamín Jiménez. Sin eliminados.

Wembley corona de nuevo a un Barça que alcanza su cuarta Champions tras desmontar al Manchester (3-1)

Abidal levanta la cuarta Champions del Barça en Wembley -EFE.
Habla el Barça con la pelota y sin micrófonos ni intermediarios, crea y defiende un estilo propio y cree en unos valores por encima de comportamientos de anuncio. Los azulgrana compiten desde el respeto al rival y así golearon por 3-1 a un Manchester United que sólo había recibido cuatro goles en todo el torneo. "Nunca nos habían dado una paliza así", reconoció Ferguson, generoso refiriéndose a sus jugadores y al Barça, muy superior desde el primer gol de Pedro y al que no le afectó que Rooney tardase poco en empatar. Messi y Villa concretarían la victoria y convirtieron a Guardiola en el técnico más joven en tener dos Champions: las ha logrado con 40 años. El técnico ganó otra como jugador, también en el estadio de Wembley, en el viejo. En el nuevo el Barça festejó su cuarta Copa de Europa, levantada, en un gesto mayúsculo, por el jugador de la plantilla que más ha sufrido en los últimos meses: Abidal, al que Puyol cedió el brazalete de capitán en dicho ritual. Eufórico y emocionado, el francés no soltaba el trofeo: había sido titular en la final después de superar un tumor en el hígado y después de haberse perdido la final de Roma por sanción. Es el décimo título de treces posibles del Barça de Guardiola.    

Fueron siempre reconocibles los azulgrana, la única plantilla de las grandes ligas que ha conseguido revalidar su título después del Mundial de Sudáfrica y que sólo ha dejado escapar la Copa del Rey con un gol en la prórroga de Cristiano Ronaldo. Sin el portugés el Manchester es un grupo más coral y con menos ego, más plural. Aunque tuvo poco que decir en una final en la que se quedó mudo salvo en el comienzo, cuando se vació en presionar al límite a la zaga azulgrana, tanto como para que Piqué se pusiese nervioso y despejase para Valdés sin mirar o para que Rooney se plantase solo ante el portero de l'Hospitalet y éste salvase en una acción acrobática. Dos fueras de juego de Chicharito completaron la oferta de peligro del Manchester antes del gol en dicha posición (por tanto, ilegal) del propio Rooney en una pared deliciosa con el eterno Giggs y después de que Pedro abriese la lata a pase de Xavi. El canario había cumplido la función que tan bien había realizado Eto'o en París y en Roma. 

Piqué arrastra con la red de una de las porterías -EFE.

El temple de Vidic

El empate no hizo dudar a los azulgrana, convencidos de que el resultado era injusto, pues era dominador y había tenido más ocasiones, casi siempre con Villa como protagonista, persistente como pocos. El propio jugador pecó de generoso y en vez de tirar trató de asistir a Messi justo antes del descanso. El número uno del mundo también había podido marcar, pero Vidic, inmenso, le rebañó la pelota en el césped. El Barça se creció más tras el paso por los vestuarios y Piqué y Mascherano no dudaron en salir al ataque pese a que fueran los centrales.

Faltaba el gol de Messi, en un excelente golpeo seco y colocado ante el que nada pudo hacer Van der Sar, en su último partido como profesional. El argentino, escogido el más destacado de la final, nunca había marcado en Inglaterra y lo consiguió en un día decisivo para adelantar a su equipo e igualar el récord goleador de Van Nistelrooy en la Champions (12) y el de la temporada de Cristiano Ronaldo (53). Messi, el mago sencillo y tímido, es una locomotora creativa, es tan suelto en jugadas como concreto en palabras. 

Los campeones de la Champions de la temporada 2010-2011 -EFE.
Xavi e Iniesta, capitales en este Barça formado por tantos jugadores de la Masía lo probaron desde lejos sin fortuna, la que tendría Villa después conectando a la escuadra, en una parábola preciosa, el tercer gol, el último, coinciendo con la entrada de Nani, el gran sacrificado por Ferguson, por el lesionado Fabio. Valdés sólo tuvo un contratiempo más, que salvó ante un Chicharito desaparecido. Hubo tiempo para que Guardiola tuviese el detalle de premiar con minutos al capitán Puyol, a Keita y a Afellay, el asistente del primer gol de Messi en el Bernabéu. Valdés jugó con una camiseta verde para homenajear a Zubizarreta y el propio Puyol se paseó por la zona mixta con una zamarra de apoyo al futbolista Miki Roqué, al que han operado de un tumor en la pelvis.


En el grupo de Ajax y Bayern

El Barça empata con cuatro Champions con el Ajax y el Bayern y está a una del Liverpool. Siete tienen el Milan y nueve el Madrid, derrotado por los azulgrana en unas semifinales que hicieron plantearse su continuidad a Guardiola. Tras la serie Mourinho empezó la rueda de prensa sin saberlo con uno de los cánticos más repetidos durante las celebraciones de los culés: "¿Por qué? ¿Por qué?".  

La final resultó muy limpia, todo un ejemplo para los más pequeños. "Hemos ganado respetando el juego", recalcó Guardiola, "hace cuatro días no teníamos ninguna Copa de Europa y ahora tenemos cuatro". En la camiseta de los campeones se podía leer otro lema contundente: "El fútbol te devuelve lo que le das". Y el Barça lo hizo prácticamente todo. Es el mejor club del mundo y vive el momento más dulce Palau Sant Jordi mañana domingo en el concierto de Shakira en el Palau Sant Jordi, al que no faltará Piqué, que cortó la red de una portería y se la llevó a casa de recuerdo. Otro guiño de Wembley, al que entiende el mundo entero porque habla en un lenguaje universal: el fútbol sin interferencias. El fútbol de verdad. 

BARÇA 3: Valdés; Alves (Puyol, 88), Piqué, Mascherano, Abidal, Sergio, Xavi, Iniesta; Pedro (Afellay, m.92), Messi y Villa (Keita, 86). MANCHESTER UNITED 1: Van der Sar; Fabio (Nani, m.69), Ferdinand, Vidic, Evra; Valencia, Carrick (Scholes, m.76), Giggs, Park; Rooney y Javier 'Chicharito' Hernández. Goles: 1-0, 27: Pedro. 1-1, 34: Rooney. 2-1, 54: Messi. 3-1, 69: Villa. Árbitro: Víktor Kassai (HUN). Mostró cartulina amarilla a Alves (m.60), Carrick (m.61), Valencia (m.79) y a Valdés (m.86).

domingo, 22 de mayo de 2011

Llull hace semifinalista al Madrid tras vencer al Fuenlabrada (55-68)

Llull, con 16 puntos, volvió a ser el mejor del Madrid -EFE.

Es un superviviente en un equipo que constantemente de cromos, pero ante todo Sergio Llull (Maó, 1987) es un jugador fundamental, el principal responsable de que el Madrid sea semifinalista de la Liga ACB tras volver a superar al Baloncesto Fuenlabrada (55-68). Llull acabó la Liga regular con 12 puntos de media y 42% de efectividad en tiros de dos y en triples. Una producción que ha mejorado consideramente en la serie de cuartos, donde aportó 21 puntos en el primer partido y 16 en el segundo con unos porcentajes de % en tiros de dos y % en triples. Aunque más allá de números, que también, el base menorquín encontró siempre respuestas en los momentos de duda de su equipo, que se enfrentará en el próximo cruce al sorprendente Bizkaia Bilbao Basket, vencedor de nuevo ante el Power Electronics Valencia por 79-75 con 16 puntos de Blums y 15 de Vasileiadis. La otra serie de semifinales estará protagonizada entre el Barça y el Caja Laboral, que venció a domicilio al Gran Canaria 2014 (76-93) con 21 tantos de Oleson. Todas las eliminatorias, por tanto, se han decidido 2-0.   

La mayor pesadilla de una temporada de ensueño para el Fuenlabrada ha sido Llull, que con una canasta en el último segundo privó al Fuenlabrada de una victoria en la Caja Mágica en la última jornada de la primera vuelta que les hubiese reportado una plaza para jugar la Copa del Rey. Meses después y en cuartos de final de la Liga, el mismo jugador de nuevo quien machacó al conjunto de Salva Maldonado. Llull resultó el más activo en un parcial demoledor de 0-17 con el que el Madrid replicó el 16-8 inicial, instantes en los que careció de ambición, acierto y rebote. Tan mal empezaron los visitantes como bien Valters, que ha olvidado su paso discreto por Badalona y en su segunda época en Fuenlabrada está jugando a gran nivel. El base simbolizó el pobre inicio del Madrid: primero para coger la bola para hacer un coast to coast y acabar penetrando sin encontrar ninguna oposición y en la siguiente acción anotó un triple para catapultar a los locales.

Obsesión por los triples

El Fuenlabrada estuvo casi nueve minutos sin anotar: Barton cortó la racha con dos tiros libres, y Ayón aportó la primera canasta en juego tras casi diez. Un tiempo donde Llull se había sentido como pez en el agua: era el agitador de un equipo fortalecido por el trabajo impagable de Reyes y la aportación de los exteriores: Tucker, Prigioni y Suárez, que anotó sus primeros puntos en la eliminatoria. Una serie que pudo resolverse ya en la primera parte, cuando el Fuenlabrada llegó a lanzar hasta 19 triples, de los que sólo anotó cuatro, tres en su comienzo inmaculado (6/30, 20% al final). La ausencia de Ayón por personales convenció a Salva Maldonado de que el tiro lejano era la mejor opción.

Pudo resolver el Madrid, pero su rival fue capaz de empatar a 40 en el ecuador del tercer cuarto. El Fuenlabrada regresó tras los vestuarios convencido de remontar y con Valters y Ayón (12 puntos y  imparables. Ambos protagonizaron un par de contraataques que indignaron a Emanuele Molin, que pidió tiempo muerto. Tras las advertencias del entrenador blanco y los últimos cinco puntos de Llull se acabó el partido y, por extensión, la serie. Ayón y Valters se quedaron demasiado solos para contrarrestar el repertorio de Reyes y sobre todo de Fischer.

La retirada de Salva Guardia

Maldonado tuvo el gran detalle de volver a sacar a Salva Guardia, que entró por Ayón y retornó al banquillo, previo abrazo con el entrenador y sus compeñros, sustituyendo a Laso. Fueron los últimos segundos en la ACB de un pívot histórico en la competición, un símbolo del Fuenlabrada que el miércoles celebró su 37º aniversario. El jugador, emocionado, aplaudió a un público que enseñaba con orgullo su número, el 19, en una cartulina. Aunque la cifra que había resuelto la serie, eso sí, era otra, el 23 de Llull. 

BALONCESTO FUENLABRADA 55 (16+10+18+11): Valters (12), Kus (12), Muñoz (3), Barton(10) y Ayón (12) -quinteto inicial-, Colom, Laviña (4), Cortaberría (2), Mainoldi, Guardia y Laso. MADRID 68 (18+18+19+13): Prigioni (8), Llull (16), Tucker (13), Reyes (10) y Tomic (4) -quinteto inicial-, Sergio Rodríguez (5), Suárez (4), Mirotic, Fischer (8)  y Velickovic. Árbitros: Arteaga, Perea y Sánchez Mon.

jueves, 19 de mayo de 2011

Espíritu de grupo, a un triunfo de semifinales

Navarro progresa ante Blakney bajo la mirada de Sada - ACB Photo - À. Caparrós.

Más allá de las pizarras o de las anotaciones que puedan ir añadiendo en sus libretas, los técnicos tienen un estilo propio que defender y, sobre todo, que saber transmitir. Xavi Pascual tiene claro que sus jugadores tienen que jugar primero para sus compañeros, después para el club y los aficionados y, por último, para él, el entrenador. El Barça cumplió dicho deseo con una victoria fundamental y muy trabajada ante Unicaja por 76-65 para quedarse a otro triunfo de alcanzar las semifinales de la Liga ACB. El ejemplo de ese compromiso colectivo, de un desgaste en ataque tan importante como en defensa (10 recuperaciones por sólo seis pérdidas) fue el más elogiado por Pascual: Víctor Sada. El jugador, con más protagonismo por estar tocado Ricky, dio el primer paso adelante en el tercer cuarto. Fue entonces cuando Sada aportó cuatro asistencias y cinco puntos ante un rival que sólo sumó en ese período ocho, tres, los primeros de una de sus estrellas, Fitch, que había llegado al descanso con -8 de valoración y tardó prácticamente 29 minutos en anotar. Un parcial de 9-0 fue definitivo.

Había advertido Pascual que el partido más importante del playoff era el primero de cuartos ante un Unicaja reducido en la clasificación, pero con ilimitados recursos. No lo dijo el técnico azulgrana, pero el conjunto malagueño sería todavía más peligroso si sus jugadores encontrasen cierta regularidad en el juego y en la selección de tiros. Eso, la discontinuidad es una de las características desde que aterrizó en España de Tripkovic, un genial tirador que si tiene el día se exhibe y si no lo tiene se diluye: "Uros es un jugador con talento", dijo su entrenador, "y el talento no es entrenable. Es un jugador muy útil, tengo mucha confianza en él". Ante el Barça Tripkovic destacó con 13 puntos, imponiéndose con facilidad a su principal defensor, Anderson, muy errático en las últimas semanas.

Tripkovic, agitador

Aunque el primero en destacar en el partido había sido Navarro, que antes de llegar al ecuador del primer cuarto ya contaba con dos personales en contra, pero también con otras tantas recuperaciones y cinco puntos. La Bomba fue el impulsor del primer golpe de los azulgrana, que comenzaron con un parcial de 11-4, bien replicado por Unicaja gracias a su superioridad en el rebote, el juego interior y la aportación de Blakney, más entonado en la anotación que en la dirección. Pero el agitador de verdad fue el mencionado Tripkovic, que en suspiro metió tres triples sin fallo. Archibald empató a 29 antes del descanso, cerrado con un apretado 37-35. La gran mayoría de canastas  azulgrana, por contra, eran más por insistencia -un rebote, un palmeo- que por puntería.

Tras el descanso el Barça creció bajo la pauta que marcó Sada para dirigir a sus compañeros. El más satisfecho con la aportación del base resultó una vez más Fran Vázquez. Ambos se entienden como pocos para preparar el alley hoop. De hecho, el pívot gallego machacó hasta cuatro veces el aro. 

El partido se había roto (los azulgrana alcanzaron una máxima renta de 17 puntos a 4m 56s, 68-51) a pesar de la aparición de Fitch, neutralizado por sus defensores e incómodo, frustrado por tener que forzar tiros complejos. Su ansiedad fue tan grande que perdió un par de balones solo por optar por el barroquismo antes que por el lanzamiento sencillo o doblar la pelota a un compañero, como a Freeland, por ejemplo, siempre pragmático, de movimientos elegantes y físico poderoso. Un tesoro para cualquier equipo. Unicaja, en el fondo, es eso, un equipo impagable todavía por explotar. Todavía le queda como mínimo una cita para intentar funcionar como puede y forzar un tercer partido en Barcelona. "Eso espero, volver al Palau", cerró Mateo. 

BARÇA 76 (16+21+21+18): Sada (7), Navarro (17), Anderson (6), Lorbek (10) y Vázquez (13) -quinteto inicial-, Lakovic (2), Grimau, Morris (6), Ndong (7), Ingles (6) y Ricky (2). UNICAJA 65  (12+24+7+22): Fitch (9), Blakney (8), Jiménez (-), Freeland (10) y Archibald (6) -quinteto inicial-, Sinanovic (6), Garbajosa (3), Rodríguez (8), Blanco (2), Tripkovic (13) y McIntyre. Árbitros: Francisco de la Maza, Antonio Conde y Óscar Perea. Sin eliminados.

domingo, 15 de mayo de 2011

El Barça cierra con derrota la primera fase ante Unicaja, su rival en cuartos (79-84)


"Antes de cada momento importante nos ha pasado algo", recordó Xavi Pascual. "Cada vez nos quedamos con alguien menos", insistió el técnico azulgrana, pues el día del retorno oficial a las pistas de Gianluca Basile (Ruvo di Puglia, Italia, 1975) tras siete meses lesionado Ricky Rubio tuvo que dejar de jugar después de hacerse daño solo. La vuelta simbólica de Basso, concretada en poco más de cinco minutos, fue lo más positivo para un Barça que cerró la fase regular con una derrota ante Unicaja (79-84), en lo que acabó siendo un ensayo para los playoff. Ambos equipos se enfrentarán en el cruce más atractivo de cuartos de final de la Liga ACB. Real Madrid-Baloncesto Fuenlabrada, Power Electronics Valencia-Bizkaia Bilbao Basket y Caja Laboral-Gran Canaria 2014 completan un inmejorable menú de baloncesto.  

Casi siempre fueron a remolque en el marcador los azulgrana, capaces, eso sí, de remontar 14 puntos en el tercer cuarto y ponerse uno por delante (79-78) a 1m 21s del final. Ahí lució la figura de Jorge Garbajosa, decisivo metiendo seis tiros libres sin fallo, mientras que Ndong fallaba dos además de un alley hoop y el equipo intentababa sin éxito cuatro triples. Tres de dichas tentativas fueron de Juan Carlos Navarro (3/10), máximo anotador de su equipo y el primer animador junto a Carlos Jiménez de un partido que durante varios momentos resultó un concurso de tiros de tres con aciertos excelentes. En el primer cuarto los azulgrana metieron cuatro por tres del conjunto de Chus Mateo, en un inicio marcado por la permisividad de las defensas (se repartieron cinco personales...) y el acierto desde más allá de 6'75. Después del 13-17 Sada cerró el cuarto con un triple sobre la bocina, como lograría Ricky al descanso (37-45) y como intentó hacer el propio Ricky en el tercer período, pero entonces falló y llegó al banquillo cojeando. "No sabemos todavía qué puede tener", valoró Pascual. 

Un plato de buen gusto

Al Barça le están faltando referentes, carece de un base regular y de un pívot sólido. Los tiene, pero por unos motivos u otros no los encuentra. Y por momentos los azulgrana se muestran muy vulnerables, un plato de buen gusto para un equipo completo como Unicaja, contagiado ante el trabajo de Freeland, defendido por Lorbek, y Berni Rodríguez, un jugador de doble fondo: icono de club y básico en la pista. 


Sinanovic hacía daño en la pintura, Fitch anotaba desde todos los sitios y triple a triple los visitantes se alejaban. Navarro y Ricky con cinco puntos consecutivos redujeron la distancia, pero La Bomba se ganó una técnica por protestar una vez concluida la primera parte y se destempló a partir de entonces: volvió para fallar dos tiros libres y una entrada. Navarro sólo aportaría cinco puntos más, pero su equipo se sostuvo gracias a su juego interior. Incluso despertó Morris, el último en anotar en un Barça que cerró la Liga regular con una derrota ante Unicaja, su rival en cuartos. Un octavo clasificado de prestigio clasificado a última hora. "Su potencial es ser aspirante a la Liga", avisó Pascual.  

BARÇA 79 (22+15+21+21): Ricky Rubio (5), Navarro (18), Grimau (3), Vázquez (8) y Lorbek (9) -quinteto inicial-, Basile, Sada (8), Lakovic (6), Perovic, Ndong (10), Anderson (2) y Morris (10). UNICAJA 84 (21+24+17+22): Blakney (12), Fitch (20), Jiménez (9), Freeland (14) y Archibald (1) -quinteto inicial-, Berni Rodríguez (11), Almazán, Tripkovic (5), Garbajosa (8) y Sinanovic (4). Árbitros: Arteaga, García González y Rial.